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 Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA

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Tatu d'Jonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Noviembre 29th 2013, 20:36

jaja Nick es tan perfecto
meee encanta

te imaginas un bebe igualiiiito a el? Smile
ahwwwwwww lindo, lindo

siguelaaaaa
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Noviembre 29th 2013, 21:43

jajjajajajja

esta super hermosa la nove
me gusta muchoo sube mas porfis
sii?
perdon x q sea pokito
pero mi lap seee traba bye
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Noviembre 30th 2013, 15:08

Este capitulo en lo personal es muy chistoso, me reí muchísimo cuando lo leía, espero que lo disfruten Smile

Eyes Wide Open

Capitulo 29


{Nick}

La suave brisa hacía que los mechones de su bonito pelo castaño bailasen por su cara de vez en cuando, por lo que tenía que apartarlos cada cierto tiempo. ____ tenía algo especial, una alegría de vivir muy característica. Cuando la tenía a mi alcance de esta forma, era difícil mirar hacia otro lado. Sabía que también era difícil para otros. No me gustaba que la gente se fijara en ella y la mirara. Eso me daba miedo, y sabía por qué. El hecho de despertar interés la hacía vulnerable y la convertía en objetivo fácil, y eso era algo totalmente inaceptable para mí.

Mis ojos rastrearon el patio por costumbre y analicé a los clientes del delicatessen mientras entraban y salían. Hacía un buen día de julio y estaba abarrotado. Las Olimpiadas iban a convertir este lugar en una aglomeración de enormes proporciones. Eso también me preocupaba. Miles de personas iban a venir a Londres de vacaciones. Cada día llegaban más atletas y equipos. Gracias a los dioses, no tenía que encargarme de ellos. Mis clientes VIP ya supondrían bastante trabajo y dolor de cabeza. Aún era cauteloso todo el tiempo con ____, y tenía una muy buena razón para serlo: hasta que no supiera quién había mandado el mensaje a su teléfono, no iba a correr ningún riesgo. Sobre todo con Neil en Estados Unidos. Volvía el sábado con lo que esperaba fuesen algunas pistas sobre quién era ese hijo de puta. Si me llevaban de vuelta al equipo del senador Oakley, entonces iba a hundir a ese pedazo de cabrón. Conocía a unos cuantos en el Gobierno y pediría favores si fuera necesario. Ponerme a prueba amenazando a ____ era como golpear a una serpiente de cascabel. Estaba preparado para hacer cualquier cosa con tal de protegerla.

—¿Has terminado? —pregunté cuando me di cuenta de que había dejado de darle mordiscos a su sándwich.

—Sí. Ahora tengo que ir pasito a pasito. —Se puso la mano en el estómago—. Literalmente.

—Lo sé, pero tienes que comer. Te lo ha dicho el doctor Sonda-Plátano. Lo he escuchado claramente y él es una autoridad absoluta en estos temas. —La miré arqueando las cejas.

—Bueno, estoy bastante segura de que el médico también evitaría la comida si pasara tanto tiempo como yo inclinado sobre un inodoro vomitándolo todo después de comer algo.

—Pobrecita, y tienes mucha razón, preciosa. —Me incliné para besarla en los labios—. ¿Qué te he hecho?

Ella se burló y me devolvió el beso.

—Creo que es bastante obvio, teniendo en cuenta dónde acabamos de pasar la última hora.

—Pero los medicamentos ayudan, ¿verdad? —Le acaricié la mejilla y mantuve cerca nuestras caras. Joder, cómo odiaba ver sufrir a mi chica.

Ella asintió con la cabeza.

—Sí. Hace milagros. —Se puso de pie para ir a tirar el envoltorio de su sándwich a la papelera. Incluso ese pequeño gesto llamó la atención de los que estaban cerca. Localicé al menos a tres hombres y a una mujer que la observaron. No me extraña que los fotógrafos quisieran que posara para ellos. Malditos cretinos. _____ era completamente ajena a todo eso, lo que la convertía en un ser aún más excepcional.

Entramos en Fountaine’s Aquarium y sonreímos cuando cruzamos el umbral, al recordar el día que hablamos como dos extraños y el destino tuvo algunas cosas que decir. La tienda estaba concurrida y tuvimos que hacer cola hasta que otro dependiente vino al mostrador a ayudar. Junto a nosotros había una mujer que llevaba a su hijo en una mochila como en una especie de cabestrillo. Recordé que Hannah utilizaba un artilugio similar con Zara cuando era un bebé. Excepto que a este niño no le gustaba. Ni siquiera un poquito. Estaba bastante seguro de que si el chavalín pudiese hablar, el aire de la tienda se habría llenado de «Que te den y vete a tomar por culo». Gritaba y daba patadas, intentando escabullirse. La madre lo ignoraba sin más como si no hubiese nada de malo en llevar a un minihumano a la espalda llorando, retorciéndose y chillando tan alto que podría hacer añicos el cristal del escaparate. Busqué la complicidad de ____ y me puso los ojos como platos.

¿Estaba pensando lo mismo que yo? ¿Hará eso nuestro bebé? Oh, por favor, Dios, no.

Avanzamos en la cola y solo teníamos a una persona delante de nosotros cuando el niño de cara roja y grandes pulmones se puso a berrear con todas sus fuerzas. Creí que me iba a explotar la cabeza. La mujer retrocedió y me puso al pequeño demonio en la cara. La tienda era tan estrecha que me arrinconó contra el mostrador sin poder moverme. Eché la cabeza hacia atrás todo lo que pude y pensé que quizá hubiera sido mejor llamar a la tienda y concertar el servicio por teléfono. ____ estaba haciendo un gran esfuerzo para no reírse de mí cuando la situación degeneró aún más, lo que nunca pensé que fuera posible. Oh, era muy posible. La criatura se tiró un pedo a menos de treinta centímetros de mí. No solo poseía el poder de arrancar la pintura de las paredes, sino que sonó muy suelto, lo que confirmó que no podía haber sido una simple ventosidad. Ese chiquillo estaba retorciéndose en su caca y yo estaba demasiado cerca ahora mismo. La madre se dio la vuelta y me echó una
mirada furiosa como si hubiese sido yo. ¡Dios, sácame de aquí!

____ estaba temblando a mi lado con la mano sobre la boca cuando el dependiente me preguntó en qué podía ayudarme. Intenté no saltar sobre el mostrador y suplicarle una máscara de oxígeno. No sé cómo pude gestionar mi pedido con los gritos y el repugnante olor, y luego ____ se apresuró hacia la puerta diciendo que me esperaba fuera.

"Sí, sal, nena, antes de que te asfixies. ¡Corre, corre y no mires atrás!"

Es una chica lista, eso no es ningún secreto.

Cuando conseguí escapar de la tienda, ____ estaba en la acera mirando el tránsito peatonal. Me vio y se echó a reír. Me pasé la mano por el pelo y tomé una enorme bocanada de aire. Puro, fresco. Aire londinense. Bueno, puede que puro no, pero al menos ya no me lloraban los ojos. O puede que sí, veía borroso y me moría por un cigarro.

—¿Estás bien? —le pregunté, pensando si esa ofensiva en la tienda la había hecho vomitar.

—¿Y tú? —siguió riéndose de mí.

—La madre que lo parió. ¡Por todos los santos, eso ha sido aterrador! ¡Dime que era una encarnación de Satán! —Asentí con la cabeza—. ¿No es así?

Aún riendo, se agarró de mi brazo y me llevó caminando hacia el coche.

—Pobre Nick, que ha tenido que aguantar a un bebé maloliente —se rio.— Vale, ¡eso no era un bebé maloliente! —Era más bien una forma realmente efectiva de disminuir la tasa de natalidad

— Dios santo, no creo que existan las palabras adecuadas para describir lo que era eso.

—Oh, estás asustado. —Puso cara de falsa preocupación.

—Joder que si estoy asustado. ¿Por qué no lo estás tú? —____ se rio aún más fuerte—. Por favor, dime que nuestro pequeño guisante nunca se comportará así.

Temblando de la risa, se puso de puntillas para besarme y me volvió a decir lo mucho que me amaba.

—Creo que necesito una foto de este momento, cariño. Sonríe para mí.

Sacó el móvil e hizo una foto, mientras seguía riendo de esa forma suya tan hermosa que me recordaba el regalo que me había hecho la vida cuando decidió que ella también me amara.



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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Noviembre 30th 2013, 17:47

dios con nick
es graciosisimo
pero con ese pequeño satan
jejejeje
q divertido
siguela
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Noviembre 30th 2013, 22:01

Hola
bueno aqui de nuex mi lap sigue
igual no mas que esta vez tendre
q escribir lentooo:(
espero q estes bn en vd me
gusta mucho0 tu hermosa nove
quiero mas!!!!!!
porfi
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Tatu d'Jonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Noviembre 30th 2013, 22:12

aaaaaaaaaaaaajajajajajajajajajaja
dios ese Nick como me hace reir jajajajajaja
que buen capi!
SIGUELA PROOONTO porfa
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Sra. Laura Jonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 1st 2013, 13:13

aaaaaaaah me encanto me encanto Very Happy
siguela siguela siguela siguela siguela siguela siguela siguela siguela
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 1st 2013, 16:20

Eyes Wide Open

Capitulo 30


La preciosa pluma color turquesa de la doctora Roswell emitía el sonido más maravilloso del mundo sobre su cuaderno a medida que tomaba notas.

—La universidad no puede cambiar el programa por mí. Tendré que hacer las prácticas de restauración en algún momento. Pero aceptaron darme permiso para faltar a Rothvale y han aprobado mi sustitución en algunos trabajos de investigación.

—¿Y cómo te sientes con respecto a eso? —Sabía que iba a preguntármelo.

—Humm… Estoy decepcionada, por supuesto, pero no tenía elección. — Me encogí de hombros—. Es raro, pero aunque esté muerta de miedo por tener este bebé, me da más miedo hacer algo que pueda dañar a mi hijo.

La doctora Roswell me sonrió.

—Vas a ser una madre maravillosa, ____.

Bueno, eso aún está por ver.

—No tengo ni idea de cómo ser madre ni de cómo he llegado a esta situación. —Alcé las manos—. Ni siquiera reconozco mi vida comparada con cómo era hace dos meses. No sé si seré capaz de conseguir el trabajo para el que me he preparado todos estos años. Hay muchas cosas que no sé.

—Eso es muy cierto. Pero te aseguro que es así para todo el mundo, en cualquier parte.

Reflexioné acerca de esa afirmación tan sabia y elocuente. Esa mujer podía decir tanto con tan poco… ¿Cómo podríamos cualquiera de nosotros predecir el futuro o saber en qué vamos a acabar trabajando? Es imposible saberlo.

—Sí, supongo —dije al final.

—¿Y qué pasa con Nick? No has hablado mucho acerca de lo que él quiere.

Pensé en él y en lo que podría estar haciendo en ese preciso instante. Trabajar duro para mantener a salvo a todas esas celebridades en las Olimpiadas, dando órdenes en las reuniones, más órdenes en las videoconferencias y estresándose. Me preocupaba por él pero nunca se lo diría. Simplemente se centraba en sus cosas sin quejarse. Pero sus pesadillas siguen ahí, ¿sí o no?

—Oh, Nick es muy práctico con todo esto. Me ha mostrado su apoyo desde el primer momento. No parecía asustado ni atrapado ni… nada por el estilo. Sinceramente, esperaba que lo hiciese. No nos conocemos desde hace mucho, y la mayoría de los hombres saldrían huyendo en dirección contraria al tener que enfrentarse a un embarazo no planeado, pero él no. —Negué con la cabeza—. Él insistió en que no rompiésemos. Me dijo que no podría hacerlo. Que el bebé y yo somos su prioridad ahora.

Me sonrió de nuevo.

—Parece que está encantado y eso debe darte cierta seguridad.

—Desde luego. Quiere que nos casemos tan pronto como podamos organizarlo cuando terminen las Olimpiadas. Quiere que hagamos público el compromiso. —Me miré el regazo—. Yo he estado posponiendo esa parte y eso no le hace mucha gracia.

Anotó algo e hizo la siguiente pregunta sin levantar la mirada: —¿Por qué crees que eres reticente a anunciarlo públicamente?

—Oh, Dios…, no lo sé… La única manera que se me ocurre para describirlo es como una sensación de impotencia, una falta de control en mi vida. Es como si me llevase la corriente. No estoy luchando por mantenerme a flote o en peligro de ahogarme, pero no puedo salir de ella. La corriente me arrastra y me lleva a lugares a los que nunca creí que llegaría. —Comencé a emocionarme un poco y deseé no haberle dicho nada, pero era demasiado tarde. Las verdades empezaron a brotar de mi interior—. No hay marcha atrás. Tan solo puedo seguir adelante, me guste o no.

—¿Quieres abandonar? —La doctora Roswell me ofrecía opciones, tal y como supe que haría—. Porque no tienes por qué tener el bebé, o prometerte, o casarte, o cualquiera de esas cosas. Lo sabes, ____.

Sacudí la cabeza y miré hacia mi barriga. Pensé en lo que habíamos creado y me sentí culpable por haber confesado en voz alta mis preocupaciones.

—No quiero abandonar. Amo a Nick. Él me dice que me ama todo el tiempo. Y le necesito… ahora.

—____ ¿te das cuenta de lo que acabas de decir?

Me encontré con su mirada sonriente y supe que iba a soltar el resto.

—Necesito a Nick. Le necesito para todo. Le necesito para poder ser feliz y para que sea el padre de este bebé que hemos concebido, y para quererme y cuidarme…

Mi voz se fue apagando hasta convertirse en un sollozo que sonó tan patético que me odié en ese instante. La doctora Roswell habló con suavidad.

—Da mucho miedo, ¿verdad?

Las lágrimas empezaron a caer y cogí un pañuelo.

—Sí. —Sollocé. Tuve que tomarme un segundo para seguir hablando—.Le necesito tanto…, y eso me hace totalmente vulnerable… ¿Y qué haré si algún día decide que ya no me desea?

—A eso se le llama confianza, ____ , y es de lejos lo más difícil de conseguir.

Tenía razón.



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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 1st 2013, 16:28

Eyes Wide Open

Capitulo 31


Cenar sola era un asco. Pero no me quejaría a Nick. Entendía lo ocupado que estaba en el trabajo y había tenido un montón de eventos nocturnos últimamente. Limpié los restos de la cena, que consistió en una sopa de verduras y pan francés, que por ahora permanecían en mi estómago. Gracias a los antieméticos, porque estoy segura de que si no ya estaría muerta. Parecía que con comida muy ligera y tomando las medicinas con regularidad era capaz de dejar atrás los vómitos la mayor parte del tiempo.

Tanto Freddy como el doctor Burnsley dijeron que padecía algo llamado hiperémesis gravídica, o, en cristiano, náuseas severas matutinas. En mi caso comenzaron como náuseas nocturnas y deshidratación seria, y con el tiempo podría causar malnutrición si no me lo trataba. Maravilloso. Así que no hace falta que diga que estaba haciendo todo lo posible por comer.

Había recibido un mensaje de texto de Nick hacía una hora en el que me decía que llegaría tarde a casa y cenaría en la oficina. Lo entendí, pero eso no significaba que tuviese que gustarme. Las Olimpiadas eran un evento enorme y resultaba apasionante ver cómo iban tomando consistencia los preparativos para la ceremonia de inauguración. De verdad entendía las obligaciones a las que Nick estaba sometido en el trabajo y me hacía sentir mejor saber que él lo odiaba tanto como yo, si no más. Me decía todo el tiempo lo mucho que desearía poder quedarse a una de mis cenas caseras y achucharnos frente a la televisión y hacer el amor como postre.

Sí, a mí también.

Era un manojo de emociones y lo sabía. Estaba sola y con las hormonas a flor de piel, y muy necesitada en estos momentos. Odiaba sentirme necesitada. Miré con anhelo la cafetera Miele, que debía de costar más que mi colección de botas, y me enfurruñé mientras pasaba el trapo a la encimera de granito. No poder tomar apenas café en los próximos seis meses iba a ser tan horrible como la solitaria cena de hoy. No me iba el descafeinado e imaginarme la tortura de aguantar con una sola taza diaria no merecía la pena.

En su lugar estaba buscando mi zen interior y acrecentando mi relación personal con los tés de hierbas. Los de frambuesa y mandarina habían resultado una grata sorpresa, he de admitirlo. Preparé una taza del de frambuesa y llamé a Benny.

—Hola, reina.

—Te echo de menos. ¿Qué haces esta noche? —pregunté, esperando no sonar muy patética.

—Ricardo ha venido y acabamos de hacer la cena.

—Ah, entonces ¿por qué has cogido el teléfono? Debes de estar ocupadísimo con otras cosas. Perdona por interrumpir, tan solo quería darte un poco de cariño.

—No, no, no, gordi. No tan rápido. ¿Qué te ocurre? —Ben era sin lugar a dudas el hombre más intuitivo del planeta. Podía percatarse de la más mínima insinuación y desarrollar los posibles escenarios. Le he visto en acción las veces suficientes como para saberlo.

—No me ocurre nada —mentí—. Estás ocupado y tienes compañía. Llámame mañana, ¿vale?

—No. Ricardo está solucionando un par de asuntos de negocios por teléfono. Empieza a hablar. —Suspiré. ¿Por qué había llamado a Ben?—. Estoy esperando, querida. ¿Qué te ocurre?

—Ben, estoy bien. Todo va bien. Acabo de mudarme con Nick y él está saturado de trabajo con la preparación de los Juegos. Yo estoy con mis cosas.

—Así que estás sola esta noche. —Ben iba a pedirme detalles, uno tras otro. A veces soy estúpida.

—Sí. Él está muy liado ahora con las reuniones de la organización.

—¿Y por qué narices no me llamaste? Te habría llevado a dar una vuelta.

—No, tú tienes planes con el maravilloso y guapo Ricardo, ¿recuerdas? De todos modos, no me apetece mucho salir estos días.

—¿No te encuentras bien?

Joder.

—No, Ben, de verdad que estoy bien. Lo único es que estaba sola en casa y echaba de menos a mi amigo y quería oír su voz, eso es todo. No hemos hablado desde la sesión de fotos que me hiciste con las botas.

—Oh, Dios, son preciosas. Te enviaré algunas de las pruebas a tu e-mail.

—Me muero de ganas de verlas. —Y me moría de verdad, pero seguro que Nick no. Aún mostraba su desaprobación a mis posados, pero no iba a ceder en eso. Especialmente ahora. Si no podía trabajar en el Rothvale con los cuadros, entonces podía estar segura de que iba a tener mucho tiempo para mi otro trabajo como modelo. Al menos ahora, antes de que mi cuerpo se volviera enorme. Esperaba incluso hacer un par de sesiones embarazada.
Era algo que se me pasaba por la mente, aunque no pudiera compartir mis novedades con nadie. Ben no sabía nada todavía, tampoco Gaby. Ambos me iban a matar por no contárselo.

—Así que te has mudado con Jonas, ¿no es así?

—Sí, Ben, lo he hecho. Nick me lo pidió. Después de lo que ocurrió en la Galería Nacional la noche de la gala Mallerton, tomamos la decisión. Mantengo el alquiler de mi piso para ayudar a Gaby hasta final de año, pero sí, ahora vivimos juntos.

—¿Cuándo es la boda? —preguntó Ben en tono soñador.

Me eché a reír.

—¡Para!

—Hablo en serio, chica. Vas directa a ello, y si sé algo seguro es que ese Jonas te quiere bien y mucho, querida.

—¿De verdad se lo notas?

Ben se echó a reír al otro lado del teléfono.

—Tienes que estar ciego para no verlo. Me alegro por ti. Te lo mereces, y mucho más.

Oh, aquí viene.

—Me echaré a llorar si pronuncias una sola palabra más, Ben, lo digo en serio. —No mentía esta vez. Parecía haber captado mi estado y alegró el tono.

—Tienes que dejarme ayudarte a elegir tu vestido. Prométemelo —me rogó—. Vintage, a medida, con el encaje hecho a mano. —El tono soñador había vuelto—. Parecerás una diosa, lo sabes, si te pones en mis manos.

Sonreí y pensé en lo mucho que se sorprendería Ben si supiese que él y Nick estaban de acuerdo en ese tema.

—No diré una palabra, malvado. Tengo que dejarte, pero me ha encantado escuchar tu voz. He estado sin ella mucho tiempo.

—Yo también, preciosa. Mándame un mensaje de texto con tus días libres y déjame que te lleve a almorzar la semana que viene.

—Lo haré, Ben. Te quiero.

Vaya, eso ha estado cerca, pensé al pulsar el botón de colgar. Mejor no llamar a Gaby. Y eso era extensible a papá, mamá y la tía Marie. Con tan solo mirarme, Gaby sería capaz de planearme todo el embarazo y tener el hospital listo. Sabía que no podría ocultarlo mucho más tiempo. Nick me estaba presionando con lo del anuncio de nuestro compromiso y si algo sabía sobre Nick era que generalmente conseguía lo que quería.

No tenía suficiente todavía y lo siguiente que hice fue entrar en mi Facebook. En el buzón había un mensaje de Jessica, mi compañera de instituto. Habíamos estado en contacto a través de Facebook desde que me mudé a Londres. No tenía muchos amigos en mi página y lo mantenía muy privado. Nick lo había comprobado en profundidad y había dado su aprobación. Me dijo que la amenaza estaba en gente que ya me conocía, que sabía dónde vivía y trabajaba, así que tener una cuenta de Facebook no importaba mucho de todos modos

“Jessica Vettner: Hola, guapa, ¿cómo estás? Yo sigo con el mismo trabajo y la misma vida, y no adivinarías con quién me topé hoy. Karl Westman, de Bayside. ¿Te acuerdas de él? ¡Aún está megabueno! Jajaja. Me pidió mi número de teléfono Very Happy
Karl ha estado trabajando en Seattle y acaban de trasladarle de vuelta aquí, a Marin. Me encontré con él en el gimnasio. Todavía voy a First Fitness cerca de Hemlock. Veo a tu padre allí a veces. ¡Y tenemos el mismo entrenador personal! Tu padre es un amor y está muy orgulloso de ti. A Habla de ti todo el tiempo y dijo que seguías con lo de modelo y que te encantaba. Me alegro por ti, ___ . ¡Me encantaría volver a verte! ¿¿Cuándo vas a volver a SF a visitarnos?? – Jess”

Vaya, eso sí que fue una bofetada del pasado. No Jessica, sino Karl. No creo que ella lo recuerde, pero desde luego yo sí. Karl fue el chico con el que salí durante un tiempo una vez que Lance se marchó a la universidad. Karl, el que hizo que Lance se pusiera terriblemente celoso cuando descubrió que yo no me había quedado esperando a que volviese de la universidad para echar un polvo, o eso fue lo que me contaron. La razón por la que Lance y sus colegas abusaron de mí en la mesa de billar y pensaron que sería divertido grabarlo en vídeo. Nunca volví a ver o a hablar con Lance, ni siquiera con Karl. Sé que este intentó ponerse en contacto conmigo un par de veces antes de que me enviasen a Nuevo México, pero yo no quería verle, ni a él ni a ninguno de mis viejos amigos, a excepción de Jessica. No podía regresar a ese lugar; esa era la misma razón por la que no había vuelto a mi ciudad natal en cuatro años. No tenía intención de regresar nunca.

Era raro pensar en todo eso de nuevo. No sentía rencor hacia Karl, sencillamente no sentía nada. En realidad Karl me había tratado bastante bien, considerando mi reputación en el instituto, pero me encerré en mí misma tras el incidente y no era capaz de mirar a los ojos a nadie que hubiese visto esas imágenes de mí en ese vídeo. Me pregunto qué pensó Karl cuando lo vio. ¿Intentaba consolarme porque sentía lástima por lo que había ocurrido o estaba buscando un poco de acción conmigo? Quién sabe. Estoy segura de que no lo sabía entonces, ni me importaba. Estaba demasiado ocupada buscando salir de esa vida.

Escribí un mensaje muy pero que muy feliz y agradable a Jess deseándole buena suerte con él y salí de Facebook. Ahora tenía una nueva vida. En Londres…, con Nick … y el bebé que iba a tener.

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Tatu d'Jonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 1st 2013, 20:08

me encanta esta novela!!!
SIGUELA PRONTO!!!
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 1st 2013, 23:33

woooooooo
q hemosa nove espero q stes bn
amo la novela no tienes idea d cuanto
la aamo bn
mee bo0e bye
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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 2nd 2013, 09:32

el pasado siempre vuelve
pobrecilla
y ahora q nick no staba
dios
siguela
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 07:04

Eyes Wide Open

Capitulo 32


{Nick}

Neil se sentó frente a mí y parecía más afectado de lo que le había visto en toda mi vida. No le culpaba, en realidad. Decirle que ya no necesitábamos preocuparnos de si habían envenenado la comida o la bebida de ____ en la gala había sido tan solo el principio de su conmoción.

—¡No me jodas!

—He esperado una semana para decírtelo. Aún no se lo hemos contado a nuestras familias y ella lo está pasando muy mal con las náuseas.

Giró la cabeza con un gesto de preocupación.

—¿Eres tú, Nick? Deberías oírte hablar.

—¿Qué?

No podía esperar a que Neil estuviese en mi situación. Dios, él se iba a casar en un par de meses y apostaría lo que fuera a que no pasaría mucho tiempo antes de que entrase en mi despacho como si le hubieran dado un golpe fuerte en la cabeza.

—Actúas como si no fuese nada. Vas a ser padre, colega.

—Bueno, ¿qué quieres que diga? No es que planeásemos que su píldora fallara, y en realidad no cambia nada entre nosotros —contesté sonriendo

—. Gracias por la aclaración. Estoy al tanto.

A Neil se le dibujó una sonrisa.

—Estás encantado —dijo riendo y sacudiendo la cabeza—. Estás encantado con esto, ¿verdad?

Lo estaba y no había razón para mentirle.

—Sí, lo estoy. Además me voy a casar con ella. Y ocurrirá antes de que tú y Elaina lo hagáis —le desafié, y él levantó las cejas—. Cuanto antes hagamos el anuncio, mejor. Dejemos que el senador y los idiotas que le rodean lo lean en la prensa rosa.

"JONAS SE CASA CON UNA MODELO AMERICANA, EL PRIMER NIÑO ESTÁ EN CAMINO". Cuanta más publicidad, mejor. ¿Qué tal: MODELO AMERICANA EMBARAZADA SE CASA CON UN ANTIGUO CAPITÁN DE LAS FUERZAS ESPECIALES ENCARGADO DE LA SEGURIDAD DE LA FAMILIA REAL? Eso suena algo mejor, creo. La lista de invitados será impresionante, puedo prometértelo. Todo famoso que conozca recibirá una invitación. Cuanto más alto sea su estatus, más les costará acercarse a ella. ¿Puedes imaginar que a un oficial norteamericano se le pillara poniéndole la mano encima? Probablemente se declararía una guerra. Si quieren ver hasta dónde puedo llegar estoy absolutamente preparado para joderles de lo lindo. —Fingí una sonrisa.
Neil asintió.

—Me alegro por ti, Nick. ____ es tu cura. Cualquier persona con ojos en la cara se daría cuenta. —Hizo una pausa antes de preguntar—: ¿Cómo se ha tomado ella lo de ser madre?

No pude evitar el arrebato de orgullo que creció en mí cuando Neil preguntó eso último.

—Ya sabes cómo es ____. Es muy prudente con las cosas importantes y esta es una de ellas, pero sé que está tan asustada como cualquiera en su lugar. ¡Joder, es aterrador!

Alcancé un Djarum Black y lo encendí.

—Sí, pero vosotros dos os las arreglaréis para salir adelante, estoy seguro —dijo Neil antes de cambiar de tema—. ¿Qué tal lo hizo Len mientras estuve fuera?

—Bien. Firme, fiable. De hecho, se encuentra en el apartamento ahora mismo e imagino que según se acerque a la ceremonia de inauguración, estará con ella la mayor parte del tiempo. Voy a necesitarte para que te encargues de todo esto cuando me ausente.

Len era el sustituto de Neil para vigilar a ____. La llevaba en coche donde necesitara ir y básicamente estaba al tanto de la entrada del apartamento en el momento en que yo no estuviese allí con ella. No podía ni quería arriesgarme a que se expusiera a nada. Cuanto más indagábamos en la campaña del senador Oakley, más pistas apuntaban a la posible implicación del senador en lo que ahora creo que fueron los asesinatos astutamente encubiertos de Montrose y Fielding. Había pistas que señalaban a que Fielding estaba muerto, pero no decían nada del cadáver, si es que lo había. Neil había identificado a los del Servicio Secreto rondando por el apartamento abandonado de Fielding en Los Ángeles. Ese cabrón había sido asesinado, apostaría mi Cruz de la Victoria.

—Hora de largarse, jefe. Es demasiado tarde para que estés por aquí y tu chica está sola en casa —dijo Neil.

—Estoy de acuerdo. —Suspiré ante la idea de las largas noches que me esperaban las próximas semanas, di una larga calada al cigarrillo y lo apagué. Realmente estaba progresando en eso de reducir el consumo. A veces tan solo los dejaba consumirse sin llegar a fumármelos. Neil me dio unas palmaditas en la espalda al salir.

—Así que papá… En cuanto tengamos una oportunidad necesitamos emborracharte para celebrarlo. Has dejado embarazada a tu chica y te vas a poner los grilletes. —Sacudió de nuevo la cabeza como si siguiese sin creérselo—. Tú no haces nada a la ligera, ¿verdad?

—Me temo que no —gruñí.

*****

El apartamento estaba a oscuras y en silencio cuando entré. Lo único que quería era ponerle las manos encima. Siempre sufría un momento de pánico si entraba y sentía el lugar vacío, pero era una estupidez porque llegaba tardísimo a casa del trabajo y acababa de liberar a Len de sus quehaceres en la puerta. ¡Por supuesto que estaba en casa! Estaría dormida y la casa a oscuras.

Me deshice de la chaqueta y empecé a desanudarme la corbata según me dirigía al dormitorio. Me alegré de no llegar a entrar, porque habría sufrido un ataque al corazón al encontrar la cama vacía. Me quedé de piedra cuando la vi estirada en el sofá, con su e-reader descansando sobre su vientre y el iPod conectado con música, y simplemente la contemplé. Miré sus largas piernas enredadas en una manta, su brazo estirado sobre la cabeza, su cabello suelto bajo el cuerpo. Lo único que iluminaba la habitación eran las luces de la ciudad que entraban por los ventanales, pero era suficiente para verla. Llevaba puesto
uno de mis calzoncillos negros de seda y un pequeño top verde que mostraba lo suficiente de sus suaves curvas como para excitarme. De todos modos, no se necesitaba mucho para devolverme a la vida. Cuanto más tiempo estábamos obligados a pasar separados, peor llevaba mis necesidades irracionales. La deseaba. Todo el tiempo. Querer. Necesitar. Desear. Estaba perdiendo la cabeza y estaba bastante seguro de que _____ lo sabía. Se preocupaba por mí y eso me hacía quererla mucho más. Por fin tenía a alguien que se interesaba por mí, no por mi aspecto o por cuánto dinero tenía.


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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 08:26

owww
q lindo
jejeje
siguela
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 16:07

Eyes Wide Open

Capitulo 33


{NIck}

Sus ojos se abrieron y me encontraron. Me quedé inmóvil a dos metros de ella y me quité los zapatos. Ella se recostó en el sofá y se estiró, arqueando la espalda y el pecho hacia mí a modo de invitación. No nos habíamos intercambiado una palabra todavía pero ya nos habíamos dicho un montón de cosas. Íbamos a hacerlo como bestias y sería increíble. Como siempre.

Entonces…, haremos un estriptis a la vez, ¿eh? Me parece perfecto. Yo primero. Yo tenía más ropa que quitarme que ella. Creo que no dejé de sonreír. Aunque no se notara por fuera, por dentro estaba sonriendo de oreja a oreja.

Me desabroché los botones de la camisa lentamente, mientras veía cómo me miraba a medida que sus ojos se iban encendiendo. Me quité la camisa y dejé que cayera al suelo. La aparté de una patada y le guiñé un ojo a ____.

"Te toca, preciosidad."

Hizo un movimiento que me encantó, uno que hace tan bien que debería ser ilegal. Levantó los brazos y cruzó las manos detrás del cuello y las arrastró entre su pelo hacia arriba, estirando el cuello antes de volver a bajarlas hasta el borde de su camisetita verde. Me miró e hizo una pausa. De mi garganta salió un leve gruñido. Puramente instintivo e imposible de contener. Necesitaba devorarla en ese mismo momento.

Con lentitud se subió ese trozo de tela verde, revelando la sedosa piel de su estómago, y la camiseta hizo una ligera parada sobre los montículos de sus pechos, que a continuación tuvieron una pequeña caída cuando se liberaron a medida que la tela volaba ligeramente por el aire. Ella estiró los brazos y puso las manos en el sofá.

Me acerqué un paso mientras me quitaba el cinturón, que cayó al suelo con un golpe seco. Me relamí los labios al tiempo que pensaba en el maravilloso sabor de sus tetas cuando las tuviera en mi poder. Dulce.
Me desabroché el botón, me bajé la cremallera y dejé que los pantalones se deslizaran por mis caderas. Recibieron la misma patada en el suelo que la camisa.

____ se metió dos dedos en la boca y los sacó lentamente, trazando círculos alrededor de uno de sus pezones, ahora erizado y de color rosa oscuro. Dios, esta noche muero, seguro.

La sujeté fuerte, deseando que me entendiera. "Necesito esa boquita tuya en mí, nena."

Me miró con ojos cansados e interceptando el mensaje. Coló las manos bajo la cinturilla de los calzoncillos que tanto le gustaba ponerse y elevó las caderas para bajarlos por sus largas piernas. Dejó caer la tela de seda negra por la punta de sus dedos y se acostó como una diosa en un pedestal con las piernas ligeramente flexionadas, un brazo estirado, el otro doblado.
Era una pose. Como las que hacía cuando la retrataban. Pero esta pose era solo para mí.

Estaba tan hermosa que casi no quise moverme. Necesitaba beberla primero. Necesitaba emborracharme de ella. Nunca podría cansarme de mirar a ____ .

Di un paso y me deshice de uno de mis calcetines. Un paso más y perdí el otro. Ya solo quedábamos mis calzoncillos y yo.
_____ se mojó los labios cuando me acerqué al borde del sofá y esperé a que me tocara.

Mi cuerpo estaba todo lo tenso que podía estar, me dolían los testículos e hice todo lo que pude por no lanzarme encima de ella y enterrarme en su interior.

Se echó hacia delante y me tocó el pene por encima de la seda. Empujé hacia arriba y se lo llevé a su mano a la vez que echaba la cabeza hacia atrás. Noté los calzoncillos rodar por los muslos y salí de ellos rápido. Mi pene estaba atrapado en una mano, mis testículos en otra. Y entonces sentí su suave lengua en mi piel.

—Jooooder, nena… —jadeé cuando ella me agarró la polla y se la empezó a meter y sacar en su boca en profundas embestidas. Levantó sus preciosos ojos y se encontró con los míos mientras me llevaba hasta lo más profundo de su garganta una y otra vez. Excitante. Profundo. De manera experta. Quería controlar mi orgasmo, pero supe que no sería capaz si seguía haciéndome eso. Era increíble y lo necesitaba demasiado. Estaba perdido en ella y la sensación era tan maravillosa que no quería que me
encontraran. Quería perderme para siempre en ese momento con ella. Podría morir felizmente en ese instante y seguro que con una sonrisa en la cara.— Ahhh, jodeeer, ¡me corro!

Se sacó la polla de la boca y me lamió y me apretó los testículos. Envolví el puño alrededor de mi sexo y me masturbé con fuerza. Una. Dos. Tres veces, y empecé a eyacular justo en su boca. La experiencia más erótica del mundo, joder. Mi chica recibiéndome así, su boca abierta con la lengua fuera, esperando recibir mi semen. Santo Dios, volveré a hacer esto. Un estremecedor rugido salió de mí cuando me corrí y perdí la noción del tiempo.

Cuando recuperé el sentido, estaba de rodillas con _____ acariciándome el pelo y mi mejilla descansando sobre su regazo. Aún iba a necesitar un minuto o dos para regresar a la Tierra.

—Sabes cómo darle la bienvenida a tu chico tras un día de mierda — murmuré mientras le acariciaba su pierna.

—Te he echado de menos esta noche —dijo con dulzura mientras me seguía acariciando la cabeza. Su tacto siempre se sentía maravilloso.

—Yo más —refunfuñé—. Odio estar lejos de ti por las noches.

Se relajó un poco. Lo noté cuando se acomodó debajo de mí. Respiré hondo, inhalando su perfume. El aroma floral mezclado con el de su piel me enviaba a una confusión sexual tan primitiva y profunda que creo que enterré parte de mi naturaleza humana. Mi bestia apareció con la fragancia de su excitación. Hacía que me entraran ganas de hacerle cosas muy sucias.

Levanté la cabeza y mis manos fueron hasta sus rodillas. Le abrí las piernas ante mí y miré su sexo depilado. Estaba preciosa cuando la tenía expuesta para mí. ¿Solo para mí? Dejé a un lado ese pensamiento doloroso y me centré en mi tesoro en ese momento.

—Dios, estás empapada, mi amor. Necesitas un poco de atención, ¿verdad?

—Sí… —susurró con la boca abierta mientras empezaba a respirar con dificultad.

—He sido muy descuidado. —Tiré de sus caderas hasta el borde del sofá y la mantuve abierta—. Debes disculparme.

Lamí su hendidura y adoré la respuesta que recibí: caderas ondulantes y un suave y sexi gemido. Los sonidos que ella era capaz de hacer… Mi polla estaba lista para más acción solo con oír ese ronroneo gutural. Me sumergí y le lamí el sexo, separándole los labios para llegar hasta el punto mágico y tan placentero. Arqueó las caderas de nuevo y emitió más sonidos sexis para mí. Me di un festín. No hay otro modo de describirlo. Chupé y lamí y mordisqueé, y podría haber permanecido ahí durante mucho, mucho tiempo. Su sabor siempre me hacía enloquecer.

Cuando la sentí contraerse alrededor de mi lengua y dos de mis dedos habían encontrado el camino hasta el interior de su maravilloso sexo, me preparé para lo que venía sin ninguna duda. Ella encima de mí.

—¿Estás lista, nena? —conseguí preguntar, con mis labios contra los suyos.

—Síííí…

Su grito salió con suavidad y se ahogó en una respiración vibrante. Tan hermosa para mí que casi odiaba hacerla llegar al clímax y perder ese sonido.

—Córrete para mí. —Me centré en su clítoris y lo pellizqué con los dientes—. ¡Ahora mismo!

Era una orden, y, como las otras veces, lo hizo a la perfección. Todo su cuerpo se arqueó, dejando escapar un grito ahogado y tembloroso desde lo más profundo de su garganta cuando apreté los dedos en su interior. Observé con mis ojos, saboreé con mi lengua, oí con mis oídos y sentí con mis dedos cómo mi preciosa chica alcanzaba el clímax. El único sentido que no utilicé cuando se corrió fue el del habla. No había palabras para describirla ni nada que pudiera decir con cierta coherencia en ese
momento; era una obra de arte, y yo me había quedado sin palabras.

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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 17:00

affraid affraid affraid 
wooooooooo dios q hermosa nove m gustaaaa mucho
la amo no tienes idea de cuato!!
ejeejejejejeeje
sube mas Por fis! bn m
dspido beey cuidate tqm
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 17:07

dios
q intensa escena
siguela
a mi tmb me dejo sin palabras
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 20:26

Dios santo
que buena estuvo la escena Very Happy
me encanto
siguela siguela siguela siguela siguela siguela siguela siguela
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Ines E
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 21:53

Wowww
Que caps
Siguela
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 3rd 2013, 22:23

quieroooo mas nove sis porfis x cierto ya subiii
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 4th 2013, 15:52

Crei que solo para mi era muy intenso el capitulo anterior, pero veo que para ustedes tambien lo fue, esos dos no pueden apartar las manos uno del otro, creo que esa escena fue la mas hot, rosando lo re porno jajaja, veremos como siguen en el cap que subo ahora, estoy segura que sera igual de intenso o mas...

Eyes Wide Open

Capitulo 34


{____}

Nick me tomó en brazos. Levanté la mirada y sentí esa ola de emoción de nuevo cuando sus ojos marrones se encontraron con los míos. Le amaba tanto que entendía lo que se decía del miedo. Había oído a otras personas hablar sobre ello. Lo había leído en libros. Ahora lo comprendía. El miedo que sientes cuando por fin entregas tu corazón a otra persona. Te hace muy
vulnerable ante la pérdida. Si nunca amas a nadie, entonces no te herirán cuando no seas correspondido o cuando te abandonen. Yo por fin tenía la experiencia práctica para comprenderlo.

"Era un asco."

Nick sintió lo que acababa de averiguar. Creo. Me estudió con sus intuitivos ojos, que se veían muy marrones en ese momento, y agachó la cabeza para besarme. Me besó frente a la ventana mientras me tenía desnuda en sus brazos. Me derretí en él y sucumbí a mis malditas emociones.

Me llevó a través del vestíbulo hasta la habitación y se separó del beso para dejarme sobre la cama. Entonces me vio.

—Oh, nena…, no llores —susurró al tiempo que me acariciaba la cara y se acomodaba a mi lado.

No podía evitarlo. Había demasiado guardado en mi interior como para dejarlo ahí.

—Es solo que te amo tanto, Nick… —Sollocé, y entonces cerré los ojos en un intento de escapar un poco de mis emociones.

Él tomó las riendas de la situación, echándose sobre mí para que nuestros cuerpos se alinearan de la cabeza a los pies, y comenzó a besarme. Por todas partes.

—Yo te amo más —me susurró mientras sus labios seguían el rastro de mis lágrimas y las borraba. Continuó hacia la mandíbula, el cuello y la garganta, y el cálido tacto de su lengua sobre mi piel me proporcionaba algo de fuerzas para controlar mis ansias de llorar—. Sé lo que necesitas y siempre estaré aquí para dártelo. —Su mano subió para sumergir los dedos
en mi cabello mientras su boca me agarraba un pezón y me lo lamía. Y así, sin más, me llevó a otro mundo. Un lugar donde yo era valiosa y donde podía olvidarme de la época en la que no me atrevía a soñar con ser querida así.

Nick jugueteaba con la lengua en mis pezones, pellizcándolos con los labios, tirando de ellos y endureciéndolos hasta dejarlos ligeramente doloridos a la vez que me agarraba el cabello con fuerza. Al tirarme del pelo se me arqueaba el pecho hasta que se encontraba con su boca. Necesitaba lo que me hacía, lo necesitaba tanto…

Cuando apartó la cabeza de mis pechos, protesté por la pérdida de su boca y el placer que me daba. NIck quería mirar lo que me hacía con las manos. Le encantaba mirar nuestros cuerpos durante el sexo. No había ni una parte de mí que no hubiese visto bien o no hubiese tocado de una manera u otra. Me daba confianza cuando me miraba y sabía que le gustaba lo que estaba viendo.

—¿Te gusta cuando te lamo tus preciosas tetas y hago que se te endurezcan los pezones? —preguntó mientras me tiraba del pelo.

—¡Sí! Me encanta que me las lamas. —Empezaba a sentirme desesperada.

—¿Te gusta cuando las muerdo? —Clavó los dientes sobre una, no tan fuerte como para hacerme verdadero daño, pero lo suficiente para provocarme una sacudida de placer junto a una punzada de dolor que me hizo gemir—. Creo que tomaré eso como un sí —murmuró—. Eres tan sexi cuando haces esos ruidos, joder…

Me mordió el otro pezón, lo que me hizo jadear y tener ansias de más. Nick me había mostrado, sin la más mínima duda, que yo era una persona sexual. Cuando me tenía en ese estado, hasta yo me incluía en la categoría de ninfómana.
Su mano me soltó el pelo cuando bajó para abrirme bien las piernas y poder mirar mi sexo.

—Pero esto es lo que quiero ahora —dijo con voz ronca mientras acariciaba mi hendidura y esparcía la humedad de mi anterior orgasmo hacia atrás para lubricar mi otra abertura. Habíamos estado trabajando en eso durante un tiempo y Nick me estaba preparando poco a poco para llegar hasta ahí. Nunca había practicado sexo anal con nadie; él sería el primero. Era bonito ser virgen de ese modo y darle algo que no le había ofrecido a nadie más. Hundió dos dedos dentro de mí y me miró al hacerlo.

—Quiero esto, nena. Quiero estar en cada parte de tu cuerpo porque eres mía y siempre lo serás.

El ardor de la presión al llenarme hizo que me doblara ante la invasión.

—Lo sé —jadeé contra sus labios, que acariciaban los míos. Sus palabras solo me ayudaban a sentir más lo que necesitaba saber de él, así que me centré en eso y me dejé llevar a un lugar seguro en mi cabeza. Eres mía y siempre lo serás.

—Relájate para mí. Déjame entrar, haré que te encante. —Empezó a acariciarme suavemente con los dedos, adentrándose un poco más con cada penetración—. Nena…, es tan jodidamente estrecho… Lo quiero esta noche.

—Hazlo —resollé, y eché la cabeza hacia un lado—. Quiero que… por fin lo hagas…

Nick me agarró de la barbilla y me giró la cabeza para que le mirara a medida que hundía más los dedos en mi interior y tomaba posesión de mi boca con la suya, empujando hondo la lengua con fuertes espirales.

—Te amo —dijo con brusquedad—, tanto que no sé qué hacer sin ti la mayor parte del tiempo, pero sé que quiero hacer esto. —Sacó sus dedos y luego volvió a deslizarlos en mi culo virgen. —Grité por la intensidad de la penetración, que me quemaba por todo el cuerpo—. Tengo que conocer cada parte de ti, ____ . Soy avaricioso y he de tenerlo todo, nena. — Empezó a acariciar lentamente mi clítoris con el pulgar a la vez que me penetraba con los dedos—. Tengo que estar dentro de tu hermoso y perfecto culito porque eres tú y quiero saber qué se siente al estar ahí.

Me estremecí bajo su cuerpo y su tacto, incapaz de decir algo más que un simple sí. En cuanto di mi consentimiento, tiró de mí y me dio la vuelta. Se tomó su tiempo hasta colocarme como él quería. Tiró de mis caderas hacia atrás, así que me apoyé sobre las rodillas. Mis brazos estaban estirados e intentaban agarrarse al cabecero de la cama, y tenía las rodillas separadas, y después… nada. Podía escucharle respirar y sabía que me estaba estudiando de nuevo. Mi Nick tenía un toque de voyeur que solo conseguía excitarme más al saber que estaba satisfaciendo sus fantasías. Me quedé expectante cuando me envolvió, su pecho presionando sobre mi espalda, su boca en mi oído.

—¿Estás segura? —preguntó con el cálido roce de sus labios mientras me lamía el lóbulo de la oreja.

—Sííííí. —Dejé escapar mi respuesta con un largo jadeo.

Sus labios se encontraron con mi nuca y me recorrió la columna en una deliciosa caricia. Cuanto más se acercaba a su destino, más se encendía mi cuerpo con sensaciones que me nacían bajo el vientre. Empecé a temblar.

—Tranquila, preciosa, te tengo. —Me presionó con la mano en los riñones y después me acarició una de las nalgas—. Eres bellísima de esta manera —murmuró, y rodeó el otro cachete para agarrarme la cadera—. Absolutamente bella y perfecta.

Noté que se movía detrás de mí y escuché abrirse el cajón de la mesilla de noche. Escurridizas gotas de lubricante cayeron sobre mi piel mientras él lo extendía.

—Respira por mí, ¿de acuerdo? Voy a tener mucho cuidado.

Asentí para hacerle saber que le oía, pero no podía hablar. Todo lo que pude hacer fue tomar aire e imaginarme cómo sería sentirle ahí. La punta de su pene se adentró entre mis pliegues y se deslizó de manera placentera a lo largo del clítoris, encendiéndome de tal manera que me eché hacia atrás en busca de más contacto.

—Sí, nena. Lo vas a tener. —Empujó contra mí con su sexo. La presión era enorme y no pude evitar que se me contrajeran los músculos—. Relájate y respira. —Empujó de nuevo y la punta estaba dentro, de modo que mi hendidura se estiró para acomodarse a su tamaño—. Una vez más, nena. Ya casi está. Voy despacio pero firme, ¿de acuerdo? —Sus manos me
sujetaban las nalgas mientras su pene se adentraba más, impulsado por el deseo de ambos de completar esta unión. Había algo de dolor, pero era una sensación muy erótica que liberó algo dentro de mí. Quería sentirlo. De verdad. Necesitaba entenderlo, así que necesitaba entregarme más a Nick.

La inmensa presión aumentaba y producía una respuesta en mí que me llevaba hacia el orgasmo. Empujé hacia su sexo para hacerle saber que podía continuar.

—Ahhhh…, oh, Dios —dije temblando mientras él embestía de nuevo, sintiendo cómo la dilatación se transformaba en un dolor incalculable y mi cuerpo empezaba a arder. Entonces, de repente, me llenó por completo con una embestida aguda que le llevó muy dentro de mí. Cerré los ojos cuando gritó y la sensación me dejó helada.

—¡Joderrr, qué gusto! —Se quedó quieto y me acarició las nalgas—. Nena…, oh, fóllame…, ¿vale?

Nick estaba teniendo problemas a la hora de hablar y yo lo entendía. Yo tenía problemas para mantenerme quieta y podía notar cómo regresaban los temblores. Las convulsiones no eran causadas por el dolor, sino reacciones involuntarias al increíble asalto a mi zona erógena. El dolor era mínimo porque Nick me había preparado poco a poco para esto, tratándome con cuidado, como hacía con todo.

—Mira, estás temblando. —Me acarició las caderas con veneración—. Pararé si me lo pides. Nunca querría hacerte daño, nena —dijo claramente, pero yo podía oír la tensión en sus palabras—. Qué gusto. Es…, es…, ¡joder, es increíble! —Podía notar que sentía lo mismo que yo ahora que se había detenido, a la espera de mi reacción. Nick y yo siempre habíamos conectado muy bien en lo que al sexo se refiere. No sé por qué todo era tan fácil, pero así era y siempre lo había sido.

—Es… estoy bien —tartamudeé—. Quiero que sigas.

—¡Joder, te amo! —gruñó bruscamente.

Nick se separó despacio, volví a sentir chispas en mi interior y después empujó hondo de nuevo. Cada penetración era lenta y controlada. Cada entrada un poco más profunda que la anterior. Me asombró cómo aumentaba el placer en mi interior a medida que él tomaba un ritmo constante. Sus manos me sujetaban y su sexo era mi dueño en todo momento, hasta el final.
Algo crecía en mi interior y se dirigía hacia algo explosivo, y podía ver que Nick se encontraba en la misma situación apremiante. Empezó a decir frases sucias y respiraba de manera agitada mientras una de sus manos se deslizaba hacia mi clítoris para acariciarlo en círculos. Su tacto en ese cúmulo de sensaciones me volvió loca.

—¡Voy a correrme! —sollocé. Cuando agaché la cabeza contra las sábanas para recibir esa avalancha de placer sentí una dureza inhumana crecer dentro de mí mientras sus embestidas continuaban con un ritmo incesante.

—¡Oh, jodeeerrr! ¡Yo también! —gritó entre las estocadas que nos unían una y otra vez.

Me sacudí debajo de su cuerpo y me corrí, sin poder moverme siquiera, capaz tan solo de dejarme llevar mientras él continuaba con su propósito. Un momento después noté cómo se separaba de mí y me daba la vuelta, mi cuerpo aún tembloroso tras la explosión de placer más increíble que había experimentado en mi vida.

—¡Mírame! —ordenó.

Abrí los ojos y los fijé en su mirada oscura y feroz. Su aspecto era magnífico. Parecía un Dios pagano, resbaladizo por el sudor y con todos los músculos en tensión cuando se arrodilló entre mis piernas, se sujetó el pene y eyaculó sobre mis pechos y garganta. ¡Estaba tan guapo en ese momento!

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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 4th 2013, 16:34

bendito señor!!!
eso si fue intenso!!!
siguela
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 4th 2013, 18:01

ooooooooooooooh myyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy gooooooooooooooooooooooood!!!!
que fuerte eso!!!
esta super genial Very Happy
siguela siguela siguela siguela siguela
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 5th 2013, 16:21

Eyes Wide Open

Capitulo 35


Un segundo más tarde escuché correr el agua de la bañera y abrí los ojos. Sentía el cuerpo pesado, adormilado y satisfecho. Nick estaba allí, observándome, con expresión seria e intensa mientras sus dedos jugaban con mi pelo.

—Aquí está mi chica. —El gesto severo se suavizó cuando se inclinó para acariciarme los labios con la nariz—. Te quedaste dormida después de hacer que te corrieras.

—Creo que necesitaba una pequeña siesta después de eso.

Frunció el ceño.

—¿Ha sido demasiado? Lo sien…

Le callé tapándole la boca.

—No —dije sacudiendo la cabeza—. Si hubiese sido demasiado lo habría dicho.

—¿Te gustó? —preguntó con suavidad mientras se atisbaba un gesto de preocupación en sus preciosas facciones.

—Oh…, sí.

—¿Te hice daño? —El tono de preocupación de su voz hacía que me derritiese más y más.

—Solo de manera agradable —contesté con sinceridad.

El ceño fruncido desapareció y lo sustituyó una mirada de alivió.

—¡Oh, joder, Dios, gracias! —exclamó mirando al cielo como si estuviese rezando, y luego volvió a mí, lo que resultaba absurdo: ¿agradecer al cielo por el sexo anal y soltar un taco al dar las gracias cuando yo había dado mi consentimiento?—. Porque de verdad quiero hacerlo de nuevo alguna vez. —Se le veía tan aliviado y es posible que hasta un poco engreído. Yo estaba contenta de haberle hecho feliz y satisfecha de demostrarle, de nuevo, que podía confiar en él con mi corazón y mi cuerpo. Se superaba a la hora de cuidarme. No me había dado cuenta de lo mucho que él quería hacerlo y de lo bueno que era. Tanto sexual como emocionalmente.

Nick era muy honesto con ciertas cosas, a veces tanto que su franqueza me ruborizaba. Sin embargo, para mis adentros sabía que era una de las razones por las que funcionaba tan bien conmigo. Aunque también tenía que reírme un poco. Solo Nick conseguía sonar dulce al hablar acerca de sus esperanzas de tener más sexo anal y sin que sonara grosero o brusco.
¿Cómo narices lo hacía? Mi sucio, malhablado y romántico caballero inglés. La combinación perfecta, en mi opinión.

—Vale… —le dije, y me acerqué para besarle.

Me besó durante un rato de manera suave y delicada, como solía hacer. Me moría de ganas por la sesión de besos que seguía al sexo. Nick siempre quería besarme después, y parecía que me estuviese haciendo el amor otra vez, solo con sus labios y su boca. Me abrazó y me sujetó bajo su esculpido cuerpo, sus caderas entre las mías, sus labios por todo mi cuerpo: mis labios, mi garganta, mis pechos… No paraba hasta que se sentía completamente satisfecho.

Nick sabía cómo pedirme las cosas. Y estoy bastante segura de que sus instintos son solo órdenes innatas y primarias que no puede evitar complacer. Lo creo porque a mí me ocurre lo mismo. Quiero aceptar todo lo que me da, y entregarme durante el sexo es una manera de darle a Nick esas cosas que me pide con tanta franqueza. Además me excita mucho. Adoro las cosas que dice y que me pide cuando estamos sumidos en el acaloramiento del sexo.

Levantó los labios y me miró con ojos vidriosos.

—Te amo tanto que a veces me asusta. No…, me asusta casi todo el tiempo. —Sacudió la cabeza—. Odio dejarte sola aquí tanto tiempo. No está bien. —Suspiró profundamente—. Lo odio con todas mis fuerzas. Me he convertido en una especie de loco, y espero que todo esto no sea… demasiado. Que yo no sea demasiado. —Me tocó la frente con la suya—. Cuando te veo tengo que estar contigo así. —Me recorrió el pecho con la mano y la posó sobre los restos de su orgasmo, que parecían haber sido limpiados de mi piel en algún momento. Tal vez lo hizo mientras yo dormía. Me había quedado tan fuera de mí después del abrumador clímax que no tenía ni idea.

—Bueno, yo no me quejo. —Le agarré la cara—. Me gusta tu versión de loco, si así es como lo llamas, y, para que lo sepas, me sentía muy sola esta noche, te echaba de menos y me preocupaba todo, pero entonces llegaste a casa y parecía que ibas a morir si no me tenías y…, bueno, era lo que necesitaba para sentirme mejor. Cuando estoy sola con mis pensamientos tiendo a preocuparme por cosas que no debería. La duda aparece. Tú eres la primera persona que realmente me ha ayudado con mis dudas. Cuando me tocas y me demuestras cuánto me deseas haces que desaparezcan.

Se quedó mirándome, con los ojos muy abiertos.

—¿Eres real? —me preguntó al tiempo que me acariciaba la cara con los dedos con ternura—, porque siempre te desearé.

Nick ya me había hecho esa pregunta con anterioridad y me encantaba.

—Cuando dices cosas como esas se me acelera el corazón.

Me posó la mano sobre el pecho.

—Puedo sentir tu corazón. También es mi corazón.

—Es tu corazón, y yo soy muy real, Nick —asentí—. He querido todo lo que hemos hecho juntos y mi corazón ahora te pertenece. —Le acaricié la cara, a tan solo unos centímetros, mientras me ahogaba en sus ojos.

Nick suspiró hondo, pero sonaba más a alivio que a preocupación.

—Vamos, preciosa, date un baño conmigo. Necesito lavarte y abrazarte un rato. —Me cogió y me llevó al baño de mármol travertino y me metió en la bañera. Tras colocarse detrás de mí, me estiré y me apoyé sobre su firme pecho. Sus brazos se movían para mojarme los pechos y hombros.

—Llamé a Benny esta noche —dije después de un rato.

Nick puso jabón en una esponja y la deslizó por mi brazo.

—¿Cómo está Clarkson? ¿Quiere hacerte más fotos?

—No hemos hablado de eso.

—Pero lo hará. —La respuesta de Nick no era nada nuevo. No le gustaba que posase y tampoco llegaba a entender lo mucho que yo lo necesitaba. No le solía sacar el tema porque no quería que se enfadase y se volviera de nuevo irracional. Cada vez que iba a una sesión de fotos se volvía loco, así que era mejor no recordárselo.

—Creo que Ben empieza a sospechar, y estoy segura de que Gaby también lo haría si me viese en persona, pero solo hemos hablado por teléfono.

Nick me pasó la esponja por el cuello.

—Es hora de decírselo, nena. Quiero hacer el anuncio y ha de ser a lo grande. Eso lo tengo claro.

—¿Cómo que a lo grande?

—¿Prensa londinense? ¿Invitados famosos? ¿Un lugar pijo? —Me puse tensa en sus brazos. Me abrazó fuerte y susurró—. Ahora no te vaya a entrar el pánico, ¿de acuerdo? Nuestra boda ha de ser un… acontecimiento de interés para que se entere todo el mundo.

—¿Incluso el senador?

—Sí —dijo e hizo una pausa—. Creemos que Fielding también está muerto. Lleva desaparecido desde finales de mayo.

—¡Oh, Dios! Nick ¿por qué no me lo contaste? —Me eché hacia delante y me giré para mirarle de manera acusadora.

Me abrazó más fuerte y presionó los labios contra mi cuello. Estaba intentando tranquilizarme, supongo, y por suerte para él sus tácticas normalmente funcionaban. Nick era capaz de calmarme solo con un ligero roce.

—Me lo acaban de confirmar. Lo sospeché cuando estábamos en Hallborough y tú estabas tan enferma… No te enfades. Tuve que contarle todo a Neil. Sabe que vamos a tener un hijo. Y antes de que te enfurezcas conmigo, has de saber que está muy contento por nosotros. Sabes todo lo que tienes que saber, ____ . —Me besó en el hombro—. No más secretos.

Mi cerebro empezó a asimilarlo todo y la mera idea me puso la piel de gallina.

—¿Te preocupa que intenten ir a por mí y crees que si nuestra relación y nuestra boda se convierten en un acontecimiento famoso entonces no se atreverán? —Podía oír el miedo en mi voz y lo odiaba. No podía imaginar que el senador Oakley me quisiese muerta. ¿Qué había hecho yo mal excepto salir con su hijo? Era Lance Oakley quien había hecho todo el daño, ¡no yo! ¿Por qué tenía que vivir con miedo por algo que no hice? Yo era la víctima aquí y, por mucho que me repugnase la idea, era la verdad.

—No puedo arriesgarme contigo y no lo haré, nunca. —Nick me besó en el cuello y me pasó la esponja por el vientre—. Siempre te digo que eres maravillosa porque lo eres. ¿Lo entiendes entonces?

—Sí, lo entiendo. Entiendo que un poderoso partido político puede que quiera matarme, pero eso no significa que me tenga que gustar la idea de que nuestra boda sea una tapadera. —Noté cómo Nick se ponía tenso a mi espalda y me imaginé que no estaba contento con lo que estaba diciendo.

—Ya te lo he dicho, haré lo que haga falta para protegerte, ____. Te prometo que el lugar y la lista de invitados no cambian para nada lo que siento. No para mí. En absoluto —dijo bajando la voz—. Y quiero que el hecho de que vayamos a tener un bebé sea parte del anuncio. Eso te convierte en una joya aún más valiosa. —Me sacudió ligeramente—. Algo que ya eres.

Sí, mi chico no estaba feliz en absoluto. Sonaba algo herido, y me sentí culpable una vez más por ser una desagradecida. Supongo que era un punto a tratar con mi terapeuta. Aunque apreciaba mucho que Nick se quisiera casar conmigo y se hiciera responsable de nuestro hijo, odiaba que las amenazas de a saber quién fueran el motor de su proposición.

—Lo siento. Sé que no te lo estoy poniendo fácil, Nick. Ojalá pudiese pensar distinto sobre esto —lo deseo con todas mis fuerzas—, pero deberías saber que no es el sueño de toda chica celebrar una boda porque puede que alguien quiera matarla.

—Lo quiero hacer por muchas otras razones —gruñó—, y lo sabes. —Nick tiró del tapón y salió de la bañera. Me ofreció la mano para ayudarme a salir y parecía un poco enfadado, un poco herido… y guapísimo así de desnudo y mojado.

Sí, un bebé por accidente también es otra de las razones. Acepté su mano y dejé que me sacara de la bañera. Acercó una toalla y empezó a secarme de arriba abajo. Cuando llegó al vientre se arrodilló y me besó justo ahí, donde el bebé estaría creciendo.

Sollocé y sentí que las lágrimas brotaban otra vez, incapaz de controlar mis emociones y preguntándome cómo iba a sobrevivir a todo eso. ¿Por qué tenía que ser tan débil?

Levantó la mirada.

—Pero te amo, ____  y quiero estar contigo. ¿No es eso suficiente?

Perdí el control. Completa y totalmente, por una maldita millonésima vez. Lágrimas, sollozos, hipos, todo al completo. NIck se había llevado todo el paquete emocional esta noche. Pobrecito.

Sin embargo, mi llanto no parecía inmutarle y me metió en la cama, se echó a mi lado y me acercó a él. Hundió los dedos en mi cabello y sencillamente me abrazó sin pedir más, sin preguntas ni indagaciones. Me dejó en paz, ofreciéndome generosamente su apoyo y fuerza sin pedirme nada a cambio.
Estaba pensando. Podía escuchar cómo giraba la maquinaria dentro de su cabeza reflexionando sobre mí. En realidad Nick hacía eso mucho, pensar sin decir nada.

Yo también lo estaba haciendo. Recordaba algo que la doctora Roswell me había dicho una vez. Cuando le expresé mis miedos acerca del futuro contestó: «Lo superarás paso a paso y con el día a día, ____ ».
Era otro cliché, sí, pero uno que daba en el clavo, como Nick decía a veces. Justo en el clavo.
Superaré esto paso a paso y Nick estará ahí para ayudarme.

—Es suficiente, Nick —le susurré. Sus dedos seguían en mi pelo—. Es suficiente para mí. Estar contigo es suficiente.

Me besó con suavidad y ternura, su lengua deslizándose poco a poco como si no hubiera nada en el mundo que pudiese preocuparnos en ese momento. Noté las palmas de sus manos sobre mi vientre y las mantuvo ahí, cálidas y protectoras.

—Vamos a estar bien, nena. Lo sé. Los tres.

Le acaricié el pecho con la nariz.

—Cuando lo dices, te creo.

—Lo estaremos. Lo sé. —Me levantó la cara y se dio unos golpecitos con el dedo en la cabeza—. Tengo premoniciones, igual que tú tienes esos superpoderes a la hora de razonar de los que me hablaste una vez. —Me guiñó el ojo.

—¿De verdad? —añadí con más sarcasmo, solo para que supiese que ya no estaba molesta por lo de la boda y que podía llegar a aceptarlo.

—Sí. Tú, yo y nuestro pequeño guisante seremos felices para siempre.

Negué con la cabeza.

—Ya no tenemos un guisante.

—¿Qué pasó con el guisante? No me digas que te lo has comido. — Fingió asombro.

—¡Idiota! —dije dándole en las costillas—. El guisante ahora es una frambuesa.

—¿De dónde has sacado esa información? —preguntó arqueando una ceja.

—De una página web llamada Embarazo.com. Deberías echarle un vistazo. Te dice todo lo que necesites saber sobre frutas y verduras.

—Me encanta cuando juegas conmigo —dijo después de reírse mientras me cogía de la barbilla—. Sobre todo cuando veo ese brillo en tus ojos y pareces feliz. Es todo lo que quiero: que seas feliz conmigo, con nosotros, con nuestra vida en común.

—Tú me haces feliz, Nick. Siento cómo estoy últimamente. Soy un despojo de hormonas llorando por todo, deprimida, poniendo las cosas difíciles, arghh… Odio cómo sueno incluso disculpándome ahora mismo.

—No. No eres así para nada. No necesitas disculparte, nena. Todo lo que tienes que hacer es decir que sí al anuncio de nuestro compromiso. Lo he escrito hoy. Está preparado para ser enviado.

Parecía convencido de su petición y me di cuenta en ese momento de que el miedo que me daba el matrimonio, el bebé, el acosador, todo lo que me asustaba, había desaparecido por completo. Seguir adelante con nuestra vida era la única opción ahora.

—De acuerdo. Estoy lista.

—¿Lo estás? —Nick estaba más que sorprendido—. Así, sin más, ¿ahora estás preparada?

—Sí, lo estoy. Sé que me quieres y que cuidarás de nosotros. Por fin le admití a la doctora Roswell que te necesito. Te amo y te necesito. —Le acaricié la mejilla—. Hagámoslo.

Recibí una de esas espectaculares y raras sonrisas de Nick que hacían que todo mereciese la pena. De verdad adoraba hacer a este hombre feliz. Me llenaba, me hacía sentir bien.

—Necesitamos decírselo a tus padres y familiares. ¿Cómo y cuándo quieres dar la noticia? —me preguntó con dulzura.

—Hmmm…, buena observación. —Miré el reloj de la mesilla, que señalaba la una de la mañana—. ¿Qué tal ahora? —dije.

—¿Ahora? —Se le vio inseguro durante un momento antes de caer en la cuenta—. Quieres decírselo primero a tu padre. —Podía notar cómo hacía cálculos mentales—. Son las cinco de la tarde de un viernes, ¿crees que podrás dar con él?

—Estoy bastante segura de que sí. Vístete.

—¿Eh?

Salí de la cama y empecé a ponerme unos pantalones de yoga y una camiseta.

—Quiero decírselo por Skype. —Sonreí con satisfacción, muy contenta con mi idea—. Dudo que le gustara oír que va a ser abuelo contigo desnudo a mi lado, viéndote como estás ahora —dije mientras le miraba su cuerpo desnudo y musculoso—. Así que vístete, por favor. No puedo garantizarte que no quiera hablar contigo en cuanto le diga lo que me has hecho.

****

—Princesa, estás tan guapa… Me encanta verte cara a cara por aquí. ¿A qué debo este honor, y qué narices haces despierta a la una de la mañana?

Sonreí a mi padre y sentí mariposas en el estómago ante la idea de contarle nuestras noticias. De algún modo sabía que se alegraría por mí. Nunca me había juzgado en el pasado y no lo haría ahora.

—Dios, te echo de menos. Daría lo que fuera por tenerte frente a mí para esto, papá. —Mi guapo padre llevaba una toalla de piscina alrededor del cuello y el pelo mojado.

—Acabo de hacer diez largos y me siento genial. Mi fin de semana ha empezado muy bien. El tiempo ha sido muy agradable y me he podido dar un baño en la piscina. Ojalá estuvieses aquí para disfrutarlo conmigo.

—A mí también me gustaría. ¿Te estás tomando las pastillas para la tensión como se supone que debes hacer?

—Por supuesto que sí. Tu viejo padre está en plena forma.

—Oh, por favor, estás lejos de ser un viejo, papá. Cuando imagino a un viejo, tú no eres la imagen que me viene a la cabeza. Incluso recibí un mensaje de Jess por Facebook en el que me decía que te ve en el gimnasio y que eres encantador. Seguro que tienes que quitarte a las mujeres de encima cuando entrenas.

Se echó a reír y evitó mi comentario. Siempre me preguntaba por esa parte de su vida. Nunca hablaba de citas ni mujeres, así que no sabía mucho. Debía de sentirse solo a veces. Los humanos no hemos sido hechos para estar solos. Deseaba que encontrase a alguien que le hiciera feliz.

—Jess es una chica muy dulce. Sobre todo hablamos de ti, ____ . No me has contestado a mi pregunta. ¿Por qué estás levantada tan tarde?

—Bueno, Nick y yo tenemos algo importante que contarte y no quiero que pase más tiempo antes de hablar contigo.

—Vale…, estás sonriendo, así que creo que deben ser buenas noticias.—Levantó la barbilla y miró de manera engreída.

Mi seguridad flaqueó un poco, hasta que sentí que Nick se acercaba a mi espalda y se sentaba. Me puso las manos en los hombros y se echó hacia delante para que mi padre pudiese verle en la pantalla.

—Eh, Nick, así que vas a pasar con mi hija por el altar, ¿eh? ¿Es lo que queríais anunciarme?

—Ehh…, bien, mmm…, queríamos decirte un par de cosas en realidad, Tom.

—Bien, me muero de ganas de oírlas —dijo mi padre, encantado de tener a Nick sufriendo por Skype, con una enorme sonrisa en la cara. Dios, esperaba que se alegrara una vez lo supiera.

Me lancé a ello. Me estaba tirando en plancha al fondo de la metafórica piscina que era mi vida.

—Papá, vas a ser abuelo.

Noté que los dedos de Nick se agarraban más fuerte a mis hombros y vimos cómo la enorme sonrisa de mi padre se transformaba en una cara de completo asombro.
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Diciembre 5th 2013, 18:15

oh x dios
la parte dificil
la confesion al padre de ella
jejejeje
me imagina a nick
con su rostro de preocupado 
q tierno
siguela
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MensajeTema: Re: Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA   Hoy a las 11:20

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Eyes Wide Open (Nick y tú) TheJonasAffair3 TERMINADA
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