Aqui fanaticas y fanaticos de los Jonas Brothers en Venezuela y como en otros paises.. da click y unete al mundo de la diversion Jobromania
 
ÍndicePortalRegistrarseConectarse
¿Quieres participar en la nueva imagen del foro? Ingresa AQUI y deja tu comentario

Comparte | 
 

 Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
AutorMensaje
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 2nd 2013, 08:13

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 2nd 2013, 08:14

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
PidgeJonas
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1666
Edad : 24
Localización : Paraguay
Fecha de inscripción : 23/04/2012

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 2nd 2013, 16:15

13.2 Hechizo de luna

—¿Vas a buscar el tintero? —se atrevió a preguntarle ella. Era la primera vez que volvía a sacar el tema, y Nicholas todavía no le había dicho lo que le había escrito en la espalda aquel amanecer.
—No.
______sintió la seda cubriéndole los ojos y notó que él le anudaba el pañuelo en la nuca, apartándole el pelo con cuidado para darle otro beso. Ella era muy vergonzosa y, aunque se sentía cómoda estando desnuda con Nicholas en la cama, no sabía si estaba preparada para aquel juego. Si era sincera consigo misma, tenía que reconocer que estaba excitada, pero le costaba desprenderse de las inseguridades. Pero entonces él habló y ella se olvidó de todos sus miedos:
—Eres la única mujer que me ha llegado al corazón —dijo emocionado, desabrochándole el primer botón de la camisa—, hasta que te conocí no sabía que fuera capaz de sentir todo esto. —Le dio un beso en los labios, pero se apartó antes de que ella pudiera devolvérselo—. Eres la única en la que no puedo dejar de pensar. —El segundo botón—. Cuando estoy contigo, ni siquiera me acuerdo de que no soy como los demás. —El tercer botón y, de paso, le recorrió el esternón con la lengua—. Cuando estoy contigo ni siquiera me importa no ser como los demás. —Le quitó la camisa y se arrodilló, besándole el ombligo. Le rodeó la cintura con los brazos y respiró profundamente. ______ tembló, de emoción, de excitación, y, con dedos inseguros, le acarició el pelo. Nicholas se quedó quieto unos largos y lentos segundos—. Tengo miedo de regresar a Barcelona y perderte. Tengo miedo de que te des cuenta de que soy ocho años mayor que tú. —Ella le tocó la mejilla y le deslizó dos dedos hasta la mandíbula, buscándole los labios para hacerlo callar, y él le atrapó la mano y le besó la palma—. Tengo miedo de que no quieras estar con un hombre que tiene que concentrarse para leer una sencilla nota.
_____ no pudo más y lo apartó lo suficiente como para agacharse, poniéndose a su altura. Seguía teniendo los ojos tapados por el pañuelo de seda, y en su fuero interno sabía que Nicholas necesitaba aquella protección. Levantó ambas manos y le atrapó el rostro. No lo veía, pero conocía de memoria el brillo de sus ojos, la forma de sus labios, el puente de su nariz, aquellos pómulos tan marcados que lo hacían único. Sintió cómo le palpitaba la vena que tenía en el cuello, y notó que tomaba aire.
—Tengo miedo —dijo Nicholas despacio—, de que no sientas por mí lo mismo que yo siento por ti... —Pronunciar esa frase, tuvo el mismo efecto en él que una cerilla en un polvorín.
La pegó a su cuerpo y, tras devorarle los labios y hacerla enloquecer besándole el cuello, la tumbó en el suelo y terminó de desnudarla.
______ quería decirle que sentía exactamente lo mismo que él, incluso más, pero cada vez que trataba de hablar, Nicholas la besaba hasta dejarla sin aliento, como si no quisiera que pudiera responder a su declaración. Lo intentó tres veces, pero al final, aquellos besos, aquellas caricias y aquella desesperación que parecía impregnarlo cada vez que hacían el amor, terminaron por hacerle imposible hablar. Lo único que podía hacer era sentir, y responder a la pasión de aquel hombre tan maravilloso.

La imagen de _____ desnuda, con el pañuelo de seda verde tapándole los ojos, y confiando tanto en él que ni siquiera había tratado de cubrirse, fue más de lo que el tenue control de Nicholas pudo soportar. Se apartó de ella lo imprescindible para desnudarse, sin importarle si arrancaba uno o todos los botones de la camisa, y al terminar la cogió en brazos y la tumbó en la cama. Consciente de que jamás olvidaría aquella visión, y de que, pasara lo que pasase, ninguna mujer ocuparía nunca el lugar de _____ , Nicholas le hizo el amor. Se perdió en su interior y, cada vez que creía morir, ella le acariciaba la espalda, o le daba un trémulo beso en el cuello, o sencillamente suspiraba, él perdía otro centímetro de su corazón y de su alma, hasta que no le quedó nada y se lo hubo entregado todo a ella.
«Díselo», le susurró una voz en su interior, cuando estaba a punto de alcanzar el que sería el orgasmo más demoledor de toda su vida, y lo habría hecho, pero el deseo y la pasión tomaron las riendas y al sentir que ______ empezaba a temblar debajo de él, a envolverlo con aquel calor que lo hacía enloquecer, no pudo. Sus labios se buscaron y se fundieron en un beso que era el eco de lo que estaban haciendo otras partes de su cuerpo. Nicholas tiró del pañuelo verde, desesperado por ver sus ojos, asustado por si no brillaban con el mismo sentimiento que seguro que reflejaban los suyos.
______ interrumpió el beso y con la mano que tenía en la nuca de Nicholas lo apartó un poco; quería que supiera que comprendía perfectamente lo que estaba sucediendo... y que no le importaba esperar el tiempo que fuera necesario para poder decírselo con palabras.
Se detuvieron; sus miradas se encontraron, sus cuerpos temblaron embargados de deseo, y sin moverse ni un milímetro más, sin besarse, sin hacer nada, sólo sintiendo la piel, Nicholas se rompió por dentro y la besó. ______ le devolvió el beso y, con él, su corazón y todo su ser.


A pesar de la intensidad de la noche anterior, y quizá debido a ella, por la mañana, Nicholas y ______ se despertaron relajados y terminaron de preparar su equipaje. Mientras ella llamaba a su hermana Selena para confirmarle que llegaría a media tarde y que no hacía falta que fuera a buscarla al aeropuerto, Nicholas aprovechó para telefonear a sus amigos y despedirse de ellos, y cuando Amanda le preguntó cuándo regresaría a Londres, se dio cuenta de que no sabía qué responder. El proyecto Marítim no iba a retenerlo en Barcelona para siempre, y él y ______ todavía no habían hablado de lo que estaba sucediendo entre los dos. Por suerte, Amanda comprendió las dudas de su amigo antes de que éste se las confesara y le dijo que no se preocupara, que ya encontraría el modo de solucionarlo.


Tanto en el aeropuerto como durante el vuelo, Nicholas comprobó que le gustaba mucho estar con _____, pero no sólo eso, era como si llevaran años, y no apenas unos cuantos días, como pareja. Ella era la primera persona, aparte de la señora Potts, que sabía comportarse con naturalidad respecto a su dislexia. Ahora que por fin se lo había contado, Nicholas no veía la necesidad de recurrir a sus habituales técnicas de disimulo, y ______ leía en voz alta los paneles del aeropuerto o la información de las tarjetas de embarque sin darle la más mínima importancia. Como si llevaran toda la vida juntos. Ella no era condescendiente, ni lo trataba como si fuera tonto, se comportaba como de costumbre. Eso sí, besándolo siempre que podía.
Nicholas estaba convencido de que tenía cara de idiota, pero la verdad era que no podía dejar de sonreír. El único pequeño detalle que enturbió su alegría fue que en el trayecto de regreso, ______ le dijo que tendría que ponerse a estudiar en seguida para recuperar las clases que había perdido esa semana y, aunque en ningún instante le recriminó nada, Nicholas no pudo evitar sentirse culpable. El sabía lo mucho que significaba para ella su carrera de medicina y no quería que saliera perjudicada por su culpa, así que, a pesar de todo lo que había estado pensando y sintiendo en aquellas últimas horas, que lo habían llevado a decidir que le pediría que se fuera a vivir con él, llegó a la conclusión de que quizá no era lo mejor para _____ y optó por no decirle nada. Se quedó mirándola mientras ella le contaba que uno de los profesores más estrictos que tenía era el padre de Emma, su futura cuñada, pero Nicholas apenas la escuchaba. Estaba enamorado de ella, y ella de él, lo sabía por cómo lo besaba, por cómo lo tocaba, y no pasaría nada por esperar un poco, seguro que cuando ______ terminara con los exámenes y él concluyera el proyecto encontrarían el modo de estar juntos y no volver a separarse.
El avión aterrizó sin problemas y, por suerte, sus maletas fueron las últimas en salir. Por suerte porque así pudieron darse un montón de besos mientras las esperaban. ______ era muy cariñosa, y Nicholas , que nunca se hubiera definido a sí mismo como romántico, parecía incapaz de dejar de tocarla, como si su cuerpo quisiera dejarle claro al de ella que le pertenecía y que, aunque a partir de ese día fueran a distanciarse durante unos días, seguían siendo el uno del otro.

****

—¿Seguro que no quieres subir? —le preguntó ______ cuando ambos estuvieron de pie frente al portal del piso que compartía con Selena .
—Seguro —respondió Nicholas peleándose consigo mismo—. Pero no vuelvas a preguntármelo, mi fuerza de voluntad tiene un límite. —Se apartó un poco de ella, que pudo ver que los nudillos de la mano con que sujetaba el asa de la maleta se le habían puesto blancos.
—Está bien —dijo ______, feliz al ver que él sí quería quedarse un rato más, pero que creía estar haciendo lo correcto —. Supongo que podré esperar hasta mañana. Porque te veré mañana, ¿no?
—Trata de impedírmelo. —Se inclinó y la abrazó, inhalando profundamente su aroma—. Vamos, entra.
Ella se dio media vuelta, abrió la puerta y colocó la maleta como tope.
—Deberías haberle dicho al taxista que esperara —le dijo, al ver que él tenía intención de ir andando hasta su apartamento.
—No, qué va. Así he podido despedirme de ti, además, me irá bien caminar un rato. —Levantó la vista hacia el cielo y vio que estaba nublado—. Será mejor que me vaya. Te llamo luego. —Le dio un beso.
—De acuerdo —susurró ______, y entró en el portal—. Nicholas , ¿de verdad estás bien? —le preguntó, tras mirarlo unos segundos.
Había adelgazado un poco y, aunque sonreía mucho más que antes, parecía cansado y preocupado.
—Claro —respondió él—. No te preocupes por mí. —Tiró de la maleta y dio un par de pasos—. Luego te llamo —repitió.
—Nicholas . —______ lo detuvo con la voz y, al ver que se volvía tan rápido se sonrojó un poco—. Yo... —Se quedó sin habla.
—Yo también —dijo él y siguió andando, pero no antes de lanzarle un último beso con la mirada.

Volver arriba Ir abajo
PidgeJonas
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1666
Edad : 24
Localización : Paraguay
Fecha de inscripción : 23/04/2012

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 2nd 2013, 16:29

14. Blade Runner

Especial 1/2


Nicholas se reincorporó al trabajo al día siguiente, y lo primero que vio fue que la relación entre Juan y Teresa había cambiado radicalmente para mejor. La recepcionista lo saludó como siempre, pero era innegable que le sonreía de un modo distinto, y cuando en medio de la conversación le dijo: «Juan me dijo que la intervención había ido muy bien», y dicho comentario fue acompañado de un sonrojo, supo que tenía que felicitar a su amigo.
En los meses que Nicholas llevaba en España, Juan Alcázar había pasado de ser un profesional al que admiraba a un amigo al que también iba a echar de menos si regresaba a Londres. Regreso que cada vez ponía más en duda.
Minutos más tarde, entró en su despacho y conectó su ordenador, en el que tenía instalado un programa que le leía los correos y cualquier otro documento escrito. Lo había comprado hacía unos años, cuando la Universidad de York inició un programa especial de ayuda a las personas con dislexia que era sin duda uno de los mejores de Europa, y el más pionero. Se colocó los auriculares y se dispuso a repasar lo que fuera que le hubieran mandado durante su ausencia, pero no había empezado aún cuando Juan apareció por la puerta.
—¿Ibas a ponerte a trabajar sin pasar antes a saludarme? —le preguntó éste medio en broma.
—No sabía que estabas aquí. —Se levantó la manga y miró la hora—. Si no me falla la memoria, y no he estado tanto tiempo fuera como para ello, nunca llegas antes de las nueve.
—Ya, bueno. —Se frotó la nuca y se sonrojó un poco—. Teresa y yo hemos venido juntos, y como ella tiene que entrar a las ocho...
—¿Ah, sí? —Decidió no tomarle el pelo con la noticia, sino sencillamente felicitarlo—. Me alegro. Se te ve feliz.
—Lo estoy—respondió Juan—. Nos lo estamos tomando con calma, ninguno de los dos quiere precipitarse. ¿Y tú? ¿Cómo fue el trasplante? ¿Tu padre está bien?
Juan era de los pocos a los que Nicholas les había contado toda la historia, omitiendo el motivo por el que se había distanciado de su familia. Juan sabía únicamente que se había peleado con sus padres y sus hermanos años atrás y que unos meses antes éstos se habían vuelto a poner en contacto con él. Su amigo lo había escuchado con atención, sin juzgar a ninguna de las partes y sin preguntar nada, y cuando Nicholas terminó de contárselo, le dijo que se fuera a Londres tranquilo, que él ya se encargaría de dar los últimos toques al proyecto.
—Todavía es pronto para lanzar las campanas al vuelo, pero según el doctor Ross, por ahora todo parece ir bien —le explicó Nicholas .
—Y tú, ¿cómo estás? Y no me refiero sólo a la intervención.
—Aunque parezca increíble, creo que estoy casi tan feliz como tú. ______me acompañó a Londres —se limitó a añadir como explicación.
—¿_____? —Juan había oído el nombre en más de una ocasión y sabía que su joven amigo se animaba cada vez que lo decía.
—Sí, ahora tengo que ver si consigo convencerla de que siga conmigo a pesar de no estar ya convaleciente.
Sonó el teléfono de su despacho pero antes de que Nicholas lo cogiera, Juan dijo:
—Tengo la impresión de que encontrarás la manera. Nos vemos luego. —Se despidió cuando él descolgó.

A partir de esa llamada, a Nicholas se le descontroló un poco la mañana y no pudo volver a coincidir con Juan hasta que faltaban pocas horas para terminar la jornada. Mantuvieron una reunión improvisada en una de las salas del despacho y Juan le contó los últimos avances que, en realidad, eran ya los últimos. El proyecto que lo había llevado a Barcelona estaba ya encarrilado y, si quisiera, Nicholas podría incluso regresar a Londres en unos días. Esta vez para quedarse. Y supuso que sus jefes no tardarían en pedírselo.
Él nunca les había insinuado que quisiera quedarse en España, y, a decir verdad, aún no sabía si era eso lo que quería. No tenía ninguna duda de que quería ver si su relación con ______ podía funcionar, pero no sabía si ella opinaba igual. Quizá ahora que habían regresado, las cosas entre ellos dos...
—¿Puede saberse en qué estás pensando? —le preguntó Juan dándose por vencido; llevaba cinco minutos hablando solo—. Acabo de decir una completa barbaridad y ni siquiera te has inmutado.
—Perdona, lo siento. —Carraspeó—. Es que tengo muchas cosas en la cabeza.
Su amigo dobló unos planos que había desplegado.
—Me lo imagino. Mira, ¿por qué no lo dejamos para mañana? No sé tú, pero yo estoy cansado y tengo ganas de irme a casa.
—Claro. —Nicholas se levantó y lo ayudó a recoger—. Gracias, Juan.
—No hay de qué.
Nicholas regresó a su despacho con intención de revisar un par de correos e irse de allí cuanto antes. No había hablado con ______ durante todo el día y se moría de ganas de preguntarle cómo le había ido en la facultad. Pero justo cuando salía por la puerta, la voz de uno de los socios lo detuvo:
—Nicholas , ¿podemos hablar un momento?
—Por supuesto —respondió, a pesar de que lo habría mandado a paseo. Dejó sus cosas de nuevo en la silla y lo siguió
Cuarenta y tres minutos más tarde, Nicholas abandonó el edificio de oficinas con un montón de felicitaciones sobre sus espaldas y la buena noticia de que, después de la presentación del edificio Marítim, podía regresar a Londres.

****
______ había tenido un día horrible. HORRIBLE. Tanto que incluso llegó a plantearse si el destino la estaba castigando por lo sucedido en Londres. Su día salido del infierno comenzó horas antes de que le sonara el despertador, cuando empezó a encontrarse mal. Seguro que después de tantos días fuera tenía el estómago revuelto, eso o un alien había decidido instalarse en su barriga. Le hubiera gustado quedarse en la cama diez horas más, o incluso veinte, pero como tenía que ir a la facultad a la caza y captura de los apuntes de los últimos días, se obligó a levantarse.
A la hora del almuerzo había vomitado ya dos veces, y todavía le faltaba recuperar un par de prácticas. Cuando dieron las seis, un sudor frío le empapaba la espalda, pero ya estaba al día de todo. Ahora sólo tenía que ponerse a estudiar como una posesa y todo saldría bien. Todavía no había hablado con ______ , pero supuso que éste habría tenido un día igual de caótico que el suyo y no le dio mayor importancia, aunque se moría de ganas de oír su voz. Menos mal que esa noche habían quedado para cenar en el piso de él.
______ fue a su casa a ducharse y cambiarse de ropa, y no sólo porque quería estar guapa, sino también para ver si así se espabilaba un poco. Se puso unos vaqueros y un jersey que según su hermana la favorecía mucho y se pintó discretamente. Estaba algo nerviosa, lo que era una tontería, pues se había pasado los últimos días viviendo con Nicholas en su apartamento de Londres, pero no lo podía evitar.

****

Nicholas también se duchó al llegar a casa, también se cambió de ropa, y también estaba nervioso, pero como él tenía que cocinar, no tuvo demasiado tiempo para pensarlo. De camino a su apartamento, le compró a ______ un pequeño ramo de flores. Todas eran de color malva, el preferido de ella, a juzgar por los pendientes que solía llevar. No preparó nada sofisticado para cenar; una sencilla receta de las que le había enseñado la señora Potts, y el timbre sonó justo a la par que el del horno. Lo apagó y fue a abrir. ______ cruzó el umbral y Nicholas la cogió en brazos para besarla. La había echado tanto de menos que cualquiera diría que llevaban meses y no un solo día sin verse. Ella lo besó con el mismo fervor, pero él notó que tenía la piel fría y se apartó ligeramente.
—¿Te encuentras bien? —le preguntó preocupado, mirándola a los ojos.
—Sí. —Lo vio enarcar una ceja y optó por contarle la verdad—. Debo de estar incubando una gripe. Lo siento, quizá debería haberte llamado y anular la cena.
—No, bueno, sí. —La hizo entrar y cerró la puerta que, con la emoción de verla, se había dejado abierta—. Lo que quiero decir es que tendrías que haberme llamado para decirme que te encontrabas mal. Habríamos podido dejarlo para otro día.
—Tenía ganas de verte —dijo ______ sin disimular—. Y tampoco estoy tan mal.
—Yo también tenía ganas de verte —contestó Nicholas —. Y si te hubieras quedado en tu casa, habría ido a cuidarte.
—Vaya, creo que empiezo a arrepentirme de no haberlo hecho. ¿Qué es lo que huele tan bien? —le preguntó con una sonrisa y cambiando de tema.
—El pollo de la señora Potts. ¿De verdad tienes hambre?
—De verdad. Vamos, no te preocupes. Seguro que después de comer me encontraré mejor.

Nicholas sirvió la cena y bastaron un par de minutos para que comprendiera que odiaba comer solo, y que quería pasar el resto de su vida compartiendo desayunos, almuerzos y cenas con ______ . Le contó cómo le había ido el día y ella escuchó atenta, aportando sus comentarios sobre cualquier tema.
Antes de cenar, había decidido no contarle todavía lo de Londres. Si todo salía bien, ya se lo diría al cabo de unos días, cuando supiera exactamente cuándo iba a regresar allí. Por su parte, ______ le contó los apuros por los que había pasado para ponerse al día de todo, pero le aseguró que ya lo tenía controlado y que ahora sólo era cuestión de estudiar. Nicholas aún se sentía culpable de que tuviera que hacer aquel sobreesfuerzo, pero justo cuando iba a decírselo ______ se levantó y fue corriendo al baño a vomitar. Nicholas corrió tras ella, y a pesar de que le insistió en que no hacía falta, se arrodilló a su lado y le mojó la nuca con una toalla. No sabía muy bien si servía para algo, pero recordaba que la señora Potts se lo había hecho una vez y lo había reconfortado.
Cuando ______ dejó de vomitar, la acompañó al sofá y la obligó a tumbarse allí, donde se quedó dormida, con la cabeza apoyada en el regazo de él y con los dedos masajeándole el cráneo. Nicholas la habría llevado en brazos hasta su cama, pero se la veía tan bien que optó por dejarla allí y quedarse a su lado.


A las ocho de la mañana, el sol entró inesperadamente por las ventanas del comedor despertándolos a ambos, y ______ abrió los ojos muerta de vergüenza. Al parecer, le daba más apuro haber vomitado delante de él que el hecho de que la hubiera visto desnuda.
Nicholas la acompañó a casa e insistió en que no fuera a clase, pero cuando se despidieron con un beso, demoledor en ternura y pasión contenida, Nicholas supo sin lugar a dudas que _____ no le haría ningún caso. Regresó a su apartamento y se duchó a toda velocidad para no llegar demasiado tarde al trabajo.


______ se quedó en casa toda la mañana, para ver si así se recuperaba de aquel dichoso virus que había dado al traste con su cena con Nicholas , por no mencionar la escena del cuarto de baño, con la cabeza casi metida en el retrete. Después de una ducha y un par de horas de sueño se sintió algo más recuperada y fue a la facultad. Mientras iba en el autobús, pensó que tenía que encontrar la manera de compensar a Nicholas por la pésima cita de la noche anterior, aunque le había encantado despertarse con la cabeza en su regazo.


Nicholas estaba tan preocupado por ______ que cuando a las once le sonó el móvil, lo cogió sin mirar quién era. De haberlo hecho, habría visto el nombre del doctor Ross en la pantalla y quizá habría estado algo más preparado para escuchar su voz y la noticia que tenía que darle.
—Nicholas , buenos días, lamento tener que molestarte, pero necesitaría hablar contigo.
—¿Doctor Ross?
—Sí, soy yo. ¿Te pillo en mal momento? —preguntó el médico con educación.
—No, no. Dígame.
—Es Paul —dijo el hombre, que siempre se había caracterizado por ser muy directo—. Su cuerpo está rechazando el trasplante.
—¿Y eso qué significa? —preguntó él, que también era conocido por su franqueza.
El doctor tomó aire.
—Significa que su cuerpo no se adapta a tu médula, a pesar de la compatibilidad.
—¿Y?
—Y le queda muy poco tiempo de vida. Paul ya sabía que lo del trasplante, aunque sin duda era la única opción, no era ninguna garantía.
—¿Se puede repetir el trasplante?
—En algunos casos sí. Pero en el de tu padre no serviría de nada. El cáncer está muy avanzado y volver a intervenirlo significaría causarle un dolor innecesario.
—Entonces, ¿qué se puede hacer?
—A estas alturas, no demasiado —contestó el doctor Ross—. Pero quizá pudiésemos intentar un nuevo tratamiento experimental procedente de Estados Unidos, y he creído que te gustaría estar al corriente —explicó.
Era obvio que el médico sabía que ni sus padres ni su hermano se habían molestado en mantenerlo al corriente, pero Nicholas no pudo evitar preguntarse por qué Sabina no lo había llamado.
—Se lo agradezco, doctor. Veré si puedo ir a verlo. Ahora le tengo que dejar —dijo, aunque no tenía a nadie esperándolo. Y colgó.
Apenas cinco minutos más tarde, el móvil volvió a sonar y el número de Sabina apareció en la pantalla.
—Nicholas —dijo su hermana—, el trasplante...
—El cuerpo de Paul lo está rechazando. Lo sé, me ha llamado el doctor Ross —le explicó—. Al parecer, nuestro padre quiere saber tan poco de mí que incluso su cuerpo se niega a aceptarme.
—Nicholas —lo reprendió ella—. Mañana mismo empieza un tratamiento experimental.
—¿Mañana?
—Sí, primero dijeron que iban a esperar unos cuantos días, pero al parecer no hay tiempo. ¿Vendrás?
Él se quedó pensándolo. No quería ir, pero por lo visto lo de estar enamorado le había ablandado el corazón y se estaba planteando la posibilidad de tratar de construir algún tipo de relación con su familia, así que contestó:
—Lo intentaré.
Volver arriba Ir abajo
PidgeJonas
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1666
Edad : 24
Localización : Paraguay
Fecha de inscripción : 23/04/2012

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 2nd 2013, 16:51

15. Casino

Especial 2/2


Se pasó el resto del día buscando alguna excusa que justificara no ir a Londres a ver a su padre, y a primera hora de la tarde optó por preguntarle a Juan sí podía hablar con él. Primero había pensado en llamar a ______, pero no quería arriesgarse a correr el riesgo de despertarla, si por casualidad le había hecho caso y se había quedado en casa durmiendo.
Después de explicarle a Juan sus dos llamadas, su amigo le aconsejó que fuera. Le dijo que la muerte no tenía remedio y que por el trabajo no se preocupara, que él se encargaría de atender lo que quedaba por terminar. Los socios de Barcelona secundaron su ofrecimiento y le repitieron que se fuera tranquilo.
Nicholas sabía que a su padre no le apetecía verlo, de ahí que ni él ni su madre lo hubieran llamado, pero Juan tenía razón, si sucedía lo peor, y era lo más probable, según el doctor Ross, a Paul Jonas no le quedaba demasiado tiempo de vida. Quizá valía la pena volver a intentar hacer las paces.
Ya en su despacho, llamó a la agencia que solía encargarse de sus viajes y le confirmaron que al día siguiente a primera hora salía un vuelo para Londres. Compró un billete. Una vocecita egoísta le susurró al oído que comprara dos y que volviera a pedirle a ______ que lo acompañara, pero no lo hizo; por un lado, todavía estaba un poco enferma y tenía que ponerse al día en la facultad, y, por otro, quería enfrentarse solo a su familia, en especial a su padre. Sencillamente, era algo que tenía que hacer. Con el billete confirmado, fue al despacho de Juan para decirle que al final había decidido seguir su consejo y que iba a ausentarse un par de días. Juan le repitió que podía irse tranquilo y le dijo incluso que lo llamara si tenía que alargar su visita a Londres.
—Cuando regreses —le dijo Juan—, quizá podríamos salir a cenar los cuatro, tú, ______, Teresa y yo.
—Me encantaría, te tomo la palabra. —Nicholas le estrechó la mano y dio el día por terminado. Si tenía que irse a Londres a primera hora de la mañana, quería pasar el máximo de tiempo que pudiera con ______.

****

Por desgracia, ella no salió de la facultad hasta tarde, así que cuando se reunió con Nicholas y éste le contó todo lo sucedido era ya de noche. Como había previsto, ______ se ofreció a acompañarlo, pero él insistió en que no era necesario, y le recordó que sólo iban a ser un par de días y que así ella podría recuperarse del primer viaje.
_______, a pesar de no conocer todavía todos los detalles de la relación entre Nicholas y su familia, sí sabía que a éste iba a resultarle doloroso hablar con aquel hombre que tanto se había avergonzado de él, y por eso quería estar a su lado, para recordarle que ninguna de aquellas barbaridades eran ciertas. Al final, tuvo que resignarse a quedarse en Barcelona, pero confió en que lo que habían compartido durante aquellos días le bastara a Nicholas para saber que ella lo amaba y que estaba convencida de que era un hombre increíble.
Cenaron algo ligero en casa de él y ______ se quedó a dormir; ninguno de los dos dijo nada, Nicholas no le pidió que se quedara y ella no insinuó que quisiera hacerlo, pero ambos dieron por hecho que así iba a ser. Se durmieron abrazados el uno al otro. ______ llevaba una camiseta de él a modo de improvisado pijama, y Nicholas decidió que la metería en la maleta. El despertador sonó muy temprano e hicieron el amor con ternura, lentitud y en silencio. No dejaron de besarse ni un instante, y Nicholas pensó que si la intensidad de sus encuentros seguía aumentando de aquel modo, no llegaría a envejecer.
Después, ella se fue a su casa para cambiarse e ir a la facultad y él hizo la maleta a toda velocidad y salió corriendo hacia el aeropuerto. No quería perder el avión, pero no se le ocurría mejor motivo para perderlo que haber estado con ______.

****

_______ asistió a un par de clases e hizo un examen, pero tuvo que irse a mitad del mismo otra vez por culpa del estómago. Cuando salió del cuarto de baño, después de vomitar de un modo nada digno, auxiliada por una amabilísima señora de la limpieza de la universidad, fue al despacho del profesor López de Castro para preguntarle si podía repetir el examen otro día. El muy cretino no tardó ni tres segundos en responderle que no, que lamentándolo mucho —seguro— no podía hacerlo. Pero que estuviera tranquila, añadió, que si no aprobaba, siempre le quedaba septiembre.


_______ salió del despacho furiosa, y sintiendo de nuevo arcadas. Estaba convencida de que era imposible que con las respuestas que había tenido tiempo de completar antes de abandonar la clase pudiese aprobar, y, después de hablar con López de Castro, no contaba con que éste le mostrara ningún tipo de benevolencia. Resignada, de mal humor y preocupada por aquellos vómitos, regresó a su casa. Estaba a un par de calles cuando una idea le pasó por la mente y decidió entrar en una farmacia.

***

Nicholas no perdió el avión, y llegó a Londres en el horario previsto. Cogió un taxi y fue directo al hospital en el que estaba ingresado Paul, pero le pidió al conductor que, de camino, se detuviera en su casa, para así dejar las maletas. Cuando bajó del coche, sacó el móvil y llamó a Sabina; si su hermana estaba por allí le gustaría tomarse un café con ella antes de subir y enfrentarse a sus padres.
Sabina respondió al instante y medio minuto más tarde aparecía por las puertas del ascensor. Lo abrazó nada más verlo y juntos fueron a una cafetería cercana con la esperanza de que el café fuera más decente que el del hospital.
—Se te ve muy bien, Nicholas —le dijo cuando se sentaron—. ¿______ ha podido acompañarte?
—No, está resfriada —le explicó—. Y la verdad es que he preferido venir solo —añadió—. No sé cómo reaccionará Paul a mi visita.
En ese instante llegó el camarero con los cafés que habían pedido al entrar y Sabina dio un sorbo, incómoda.
—No sé, Nicholas . Cuando éramos pequeños jamás me cuestioné el comportamiento de mamá y papá, pero ahora que tengo a Harry, la verdad es que no consigo entenderlo.
—No lo intentes, Sabina. Yo he llegado a la conclusión de que no tiene explicación. ¿Cómo está Harry?
—Muy bien, me ha dicho que le gustaría mucho verte, si es que tienes tiempo, claro. He comprado aquellos libros que me recomendaste, y me están resultando muy útiles. Harry está decidido a ser uno de los mejores de la clase.
—Seguro que lo será. —Nicholas bebió un poco de café—. ¿Cómo ves a papá?
—El trasplante no ha ido bien, y ese tratamiento experimental creo que tampoco servirá de nada. No lo digo yo —se apresuró a puntualizar—, el doctor Ross nos ha explicado esta mañana que los resultados no son nada alentadores. Al parecer, la enfermedad está muy avanzada y el cuerpo de papá no responde.
—Y tú, ¿cómo estás? —le preguntó él, cogiéndole la mano que tenía encima de la mesa.
—No estoy triste, y eso me preocupa. Sé que papá y mamá no me trataron mal, yo nunca tuve que pasar por nada similar a lo tuyo, pero... supongo que ninguno de los dos ganaría jamás el premio al padre o a la madre del año. Pero ¿sabes qué es lo peor? —Esperó a que su hermano negara con la cabeza antes de continuar—: Que si no tuviera a Harry, nunca me habría dado cuenta. No quiero que papá se muera, pero si soy sincera conmigo misma, tampoco lo echaré de menos. Seguro que ahora crees que soy una persona horrible.
—No, Sabina, no creo que seas una persona horrible. Yo, aunque me gustaría poder negarlo, creo que incluso sentí algo de satisfacción cuando me enteré de que estaba enfermo, así que, si uno de los dos es mala persona, soy yo. —Sabina lo miró a los ojos y Nicholas siguió hablando—: A lo largo de todos estos años he aprendido que querer a alguien exige mucha responsabilidad y dedicación, y supongo que Paul y Denise estaban demasiado ocupados consigo mismos como para preocuparse por nosotros. No creo que a estas alturas ni tú ni yo podamos hacerlos cambiar de manera de ser, pero eso no implica que seamos como ellos.
—Eso espero —contestó ella, pensativa.
—Y yo —añadió Nicholas , cogiendo el dinero para pagar—. ¿Vamos?
Sabina se levantó y los dos hermanos, que estaban empezando a convertirse en amigos, caminaron juntos hacia el hospital. Cruzaron el vestíbulo del mismo y entraron en el ascensor. Al llegar a la habitación de Paul, ella se quedó fuera y dejó que Nicholas entrara solo.


—Nicholas , no esperaba volver a verte —dijo su padre áspero. Tenía mal aspecto, y era innegable que se iba apagando—. ¿Qué haces aquí?
—Hola, Paul, he venido a verte. —Se acercó a él y se sentó en la silla que había junto a la cama—. ¿Y Denise?
—Vendrá más tarde —se limitó a responder el hombre.
Se quedaron en silencio. Dos duelistas a la espera de que el primero desenfundara, y Nicholas comprendió entonces que no había ido allí para hacerle daño. Había ido porque necesitaba comprender por qué nunca nada de lo que había hecho había sido suficiente para que lo considerara su hijo. Nicholas no se lo había contado a nadie, ni siquiera a _____, ni a Miriam Potts, pero a lo largo de los años, siempre que conseguía una meta importante se lo hacía saber a su padre. Cuando entró en la universidad, llamó a su despacho y se lo dijo a una de sus secretarias, que además era la amante de turno de Paul. Cuando se graduó y entregó su proyecto de final de carrera, le mandó una invitación para la graduación y copia del mismo. Cuando encontró su primer trabajo como arquitecto, llamó y dejó recado en casa. Y así siempre, y nunca, ni una sola vez, recibió ningún tipo de respuesta.
—¿Cómo estás? —le dijo.
—Muriéndome.
—Lo sé.
—Nicholas , en serio, ¿a qué has venido? —volvió a preguntarle, como si no pudiera soportar que estuviera en la habitación—. Estoy convencido de que estás deseando salir por ahí a celebrarlo, así que ahórrate las cursilerías y lárgate de una vez.
—No voy a celebrar que te mueras.
—Ja, pues entonces eres más idiota de lo que yo creía.
—No soy idiota, soy disléxico, y a estas alturas ya deberías saber la diferencia, Paul. —Volvieron a quedarse en silencio, pero ahora que su padre ya había dejado claro cuál iba a ser el tono del encuentro, Nicholas no veía motivos para morderse la lengua—. Mira, tengo que preguntártelo, ¿por qué te molesto tanto?
Su padre volvió levemente la cabeza para mirarlo. Paul Jonas había sido un hombre magnífico, al menos en lo que al aspecto físico se refería, fuerte, rubio y de ojos azules. De joven, lo habían comparado incluso con Harrison Newman. También había sido famoso por su mirada intimidante, su ambición sin límite y, cómo no, por su prestigioso bufete. De pequeño, a Nicholas solían temblarle las piernas al verlo, y de mayor había sentido desde miedo hasta respeto por él, pero en aquellos momentos, sólo sentía lástima.
—Yo sólo quería tener dos hijos —empezó Paul—. Con Joe y Sabina ya tenía más que suficiente, y cuando tu madre se quedó embarazada sospeché que alguno de sus jóvenes acompañantes había metido la pata. Le dije que abortara —continuó—, pero ella se hizo la ofendida y se negó a hacerlo. No porque te quisiera —puntualizó—, sino porque deseaba restregarme por la cara lo equivocado que estaba, y porque sabía que con tres hijos, si llegábamos a divorciarnos, tendría que pagarle una enorme cantidad de dinero. Denise y yo sabíamos que nunca nos divorciaríamos; a ella le gusta demasiado ser la señora Jonas y yo tengo que reconocer que tu madre ha sido una pieza importante en mi carrera profesional; nadie sabe hacerme quedar tan bien como ella. Los dos hemos tenido nuestras historias, pero siempre hemos sabido que terminaríamos nuestros días juntos.
«Sí —pensó Nicholas —, supongo que las arpías saben que sólo pueden emparejarse entre sí.»
—Naciste, y la verdad es que todo volvió pronto a la normalidad. Joe y Sabina iban al colegio y de ti se encargaba aquella dichosa mujer.
—La señora Potts —puntualizó Nicholas , ofendido porque ni siquiera se acordara de su nombre.
—Eso, la señora Potts. Pero cuando empezaste a darnos problemas, cuando vi que eras incapaz de aprender a leer como una persona normal...
—Soy una persona normal, y, aunque sé que no te importa, deja que te diga que sé leer. —Se levantó de la silla—. Sigue, sigue con tu historia.
—Para mí, todo eso fue la prueba definitiva de que no eras hijo mío y decidí que, como no eras un Jonas , no tenía que preocuparme por ti.
—Claro —dijo Nicholas , sarcástico.
—Pero tampoco podía gritar a los cuatro vientos que tu madre me había sido infiel y que me había endosado a un bastardo.
—Un bastardo que al final resultó no serlo —matizó él—, porque, aunque me pese, sí soy hijo tuyo.
—Sí, lo eres —reconoció Paul a regañadientes—. Mira, Nicholas , no sé qué esperas de mí, pero aunque me esté muriendo no voy a pedirte perdón por no haberte apoyado, ni voy a darte las gracias por aceptar someterte a un trasplante de médula. Al fin y al cabo, tampoco ha servido de nada.
—Y supongo que estás convencido de que es culpa mía —dijo Nicholas , y con la mirada que le lanzó su padre supo que había dado en el clavo.
—Si hubieras aceptado aquella propuesta que te hice cuando tenías dieciocho años, tal vez...
—¿Tal vez qué? Me ofreciste convertirme en un inútil. Si hubiera aceptado tu «generosa» oferta, ahora sería el chico de los recados mejor pagado de Londres, pero tú seguirías sin respetarme, y lo peor sería que yo tampoco me respetaría a mí mismo.
—Vaya, esto sí que es una sorpresa —dijo su padre—, te pareces más a mí de lo que creía.
—Yo no me parezco a ti en absoluto —sentenció Nicholas , convencido de que aquella frase era un insulto.
—Pues claro que sí, al fin y al cabo eres un Jonas , y a nosotros sólo nos importamos nosotros mismos. Vamos, ¿cuántos años tienes? Treinta y cuatro, ¿no? Y, por lo que sé, sólo te has dedicado a tu carrera, tu trabajo, a demostrarme que me había equivocado contigo. —Levantó las manos—. Y me parece bien. Estás haciendo exactamente lo mismo que habría hecho yo.
—Yo no me parezco a ti —repitió Nicholas , pero un sudor frío le resbaló por la nuca.
—Cuando te ofrecí que trabajaras en el bufete lo hice pensando en mí, lo reconozco, en los problemas que me ahorraría. Y esa tarde, en mi despacho, la tarde en que me pediste dinero, fue la primera vez que pensé que quizá harías algo bueno en la vida.
—¿Por qué me diste el dinero?
—Tenías dieciocho años, estabas furioso conmigo y decidido a salirte con la tuya, y la verdad es que no me importaba lo más mínimo lo que sucediera contigo. En esa época, estaba convencido de que no eras hijo mío, y el dinero terminé por recuperarlo, y no me refiero a los cheques que mandaste al bufete.
Cuando Nicholas encontró su primer trabajo, decidió mandar periódicamente un cheque a su padre para devolverle el dinero que le había dado. Nunca recibió ninguna respuesta, así que, aunque siguió mandándolos hasta alcanzar la cantidad exacta más unos intereses, Nicholas llegó a la conclusión de que Paul quizá no lo supiera o, si lo sabía, no le importaba.
—Nunca te he importado —dijo él—. Y quizá Joe y Sabina tampoco.
—Joe sabrá ocupar mi puesto cuando yo no esté, y el apellido Jonas seguirá siendo sinónimo de profesionalidad y poder. Y Sabina podría haber llegado muy alto, su ex marido es uno de los hombres más ricos de Inglaterra, pero al parecer ha preferido jugar a ser la mamá perfecta.
—¿Cómo puedes ser así? —preguntó él, asqueado.
—Me estoy muriendo, Nicholas , y no voy a convertirme ahora en un hipócrita, ni voy a pedir disculpas por mi vida. Todo lo que he hecho lo he hecho convencido, y no me arrepiento de nada. Sí, ahora eres arquitecto, genial, has conseguido superar tus dificultades, fantástico, pero eso no me importa lo más mínimo. Me molestabas y actué pensando en mí. Igual que todo el mundo, la única diferencia es que yo soy lo bastante sincero como para reconocerlo. Y cuando me diagnosticaron el cáncer y tuve que recurrir a ti, tuve la decencia de llamarte y decírtelo sin rodeos, ¿o acaso habrías preferido que llamara y fingiera ser alguien que no soy? ¿Habrías preferido que te llamara llorando, siguiendo un estúpido guión de telenovela, y terminara utilizándote?
—¿Sabes una cosa, Paul? Lo que más me asusta es que en tu retorcido y ególatra cerebro todo esto que dices tiene sentido.
—Tú tampoco dudaste en utilizarme cuando tenías dieciocho años —le recordó su padre, mirándolo a los ojos.
—No es lo mismo.
—Quizá no, pero te pareces más a mí de lo que te gustaría. Eres igual de decidido y de egoísta y, créeme, de no haber sido por lo de tu dislexia, ahora estarías en el pasillo sacándole los ojos a Joe para ver quién se quedaba con el despacho.
—No —afirmó.
Los dos permanecieron en silencio mirándose a los ojos. Al parecer, el duelo había terminado sin ningún vencedor. Ambos habían perdido.
—Vete, estoy cansado —dijo el padre—. Diría que ha sido un placer, pero sería mentira.
—Lo mismo digo —contestó Nicholas y se dirigió hacia la puerta—. Adiós, Paul. —Se dio media vuelta y lo miró por última vez, pues sabía que nunca más volvería a verlo con vida.
—Adiós, Nicholas —dijo su padre, consciente también de que se le estaba acabando el tiempo. Y quizá fuera eso lo que lo hizo volver a hablar, o quizá el miedo a enfrentarse a la muerte sin haberle dicho algo bueno a su hijo menor—: Guardo tu título de arquitectura en el cajón de mi despacho. Lo digo sólo por si quieres recuperarlo cuando... Vamos, lárgate y déjame solo.

Nicholas salió y cerró la puerta despacio.


Eran las cuatro de la madrugada cuando sonó el móvil y, antes incluso de ver el número de su hermana en la pantalla, Nicholas supo que su padre había muerto. Atendió a Sabina, que le dijo que lo enterrarían al día siguiente, y luego colgó.
Estaba sentado en la cama, sujetándose la cabeza entre las manos cuando se dio cuenta de que no sentía nada. Nada en absoluto. Y eso lo asustó más que todo lo que le había dicho Paul aquella mañana. Nicholas tenía miedo, un miedo atroz a que su padre tuviera razón y se pareciera más a él de lo que estaba dispuesto a reconocer. No supo cuánto tiempo pasó en esa postura, pero sin duda fue demasiado, pues cuando salió de aquel estado de ensimismamiento le dolía todo el cuerpo.
Se duchó como un autómata y se vistió, y el sonido del timbre del teléfono lo hizo reaccionar de nuevo. Era Miriam, al parecer, Sabina se había quedado lo bastante preocupada por él como para llamar a su antigua niñera y contarle lo que había sucedido. La mujer le dijo que iba a coger el primer tren para Londres para estar a su lado y le preguntó tres o cuatro veces si necesitaba algo, lo que fuera. Nicholas la escuchó como si estuviera hablando con otra persona, como si él estuviera fuera de su cuerpo, pero entonces, una pregunta lo hizo volver a la realidad.
—¿Has llamado a _____?
—No.
—¿No crees que deberías hacerlo? —preguntó Miriam cautelosa.
—No lo sé —respondió, sincero y cansado.
—Llámala, Nicholas . Seguro que después de hablar con ella te encontrarás mucho mejor —añadió.
—Iré a buscarte a la estación.
Miriam comprendió sin problemas la poco sutil respuesta y se despidió de Nicholas . No iba a llamarla. Aquel chico, por mayor que se hiciera, siempre sería un niño para ella. Nicholas era un especialista en huir de los sentimientos y, al parecer, ahora había decidido huir de ______.
Después de colgar a Miriam Potts, Nicholas llamó a Sabina para preguntarle los detalles del funeral, y luego cogió uno de los cuadernos que se había llevado con él a Londres y empezó a dibujar. Dibujó a _____, sus dedos sí reconocían lo que su mente se estaba empeñando en negar, y luego dibujó una casa. La casa de sus sueños, en la que viviría una familia feliz. Una familia que él no tendría jamás, pues tanto ______ como la casa se merecían un hombre con corazón, y él no lo tenía. Un hombre con corazón lloraría la muerte de su padre, un hombre con corazón habría ido a preguntarle a su madre si necesitaba algo, un hombre con corazón no se habría planteado negarle su médula a su padre. Sí, Paul Jonas tenía razón, se parecía más a él de lo que estaba dispuesto a reconocer, pero ahora que lo había visto ya no podía seguir negándolo y, aunque no supiera cómo, se alejaría de _____ y la dejaría sola para que encontrara a alguien mejor.

****

Ella lo había llamado preocupada y le había dejado un cariñoso mensaje en el contestador. Nicholas se obligó a borrarlo y fue a servirse un whisky. Se lo bebió de un trago y la llamó.
Volver arriba Ir abajo
Lady_Sara_JB
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1582
Edad : 20
Localización : México
Fecha de inscripción : 24/03/2013

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 2nd 2013, 17:44

agh otra vez con esa idea
de q ____ merece algo mejor
no lo niego
pero si ella piensa q lo mejor es el?
para q hacerla sufrir
siguela
quiero saber q le dice nick
Volver arriba Ir abajo
BETTY DE JONAS
Novia De..


Cantidad de envíos : 613
Edad : 22
Localización : Con los jonas :) (en un cuarto AMANDONOS)
Fecha de inscripción : 01/08/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 2nd 2013, 19:39

AY NO!!!
Presciento que ahora viene algo muy triste verdad???
Acaso Nick piensa dejar a ______????Evil or Very Mad Sad 
Por favor tienes que seguirla muero por saber qué sucederá!!!!
Volver arriba Ir abajo
PidgeJonas
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1666
Edad : 24
Localización : Paraguay
Fecha de inscripción : 23/04/2012

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 14:23

16. Matrix


_____ estaba embarazada. La prueba había tardado apenas segundos en mostrar el resultado positivo y ella se quedó sentada en el suelo del baño, con la espalda pegada a la bañera, mirando aquel pedazo de plástico blanco como si dentro estuvieran guardados los secretos de la humanidad. Estaba embarazada, iba a tener un bebé, no, se corrigió, ella y Nicholas iban a tener un bebé y cuando pensó en él, en Nicholas , no pudo evitar sonreír. Le amaba, y debería habérselo dicho antes, pero se lo diría cuando regresara y seguro que juntos encontrarían la manera de salir adelante. El tampoco le había hablado de sus sentimientos, aunque _______ creía que se lo demostraba con aquellos continuos besos que le daba cada vez que estaban juntos.
Lo había llamado antes, justo al salir de la facultad, pero él no le cogió el teléfono y tuvo que conformarse con dejarle un mensaje. Estaba preocupada, sabía muy poco de Paul Jonas y del resto de la familia de Nicholas , exceptuando quizá a Sabina. No quería que volvieran a hacerle daño. En lo que se refería a Nicholas , _____ no sólo lo amaba, sino que se sentía como una amazona, como una guerrera; ella, que era famosa por su timidez y su discreción, se veía capaz de arrancarle la yugular a cualquiera que tratara de hacerle daño. Era una sensación extraña, maravillosa. Se imaginó a sí misma vestida toda de látex negro y apuntando con una pistola al tal Paul diciéndole que si le tocaba un pelo a su Nicholas lo aniquilaría sin ni siquiera parpadear.
Se rió. «Serán las hormonas», pensó, y se levantó del suelo. Selena , su hermana, no estaba, le había dejado una nota diciendo que se quedaba a estudiar en casa de una amiga, y _______ supuso que era mejor así. No estaba segura de haber podido mantener el secreto, y no quería contarle a nadie lo del embarazo antes de hablar con Nicholas .
Iba en pijama y se tumbó en la cama. Si alguien le hubiera dicho que se pondría tan contenta no se lo habría creído. Ella, la seriedad en persona, se había quedado embarazada sin haberlo planeado, sin haberlo analizado desde todos los ángulos posibles, y era feliz. Cerró los ojos y pensó en cómo había sucedido; llevaba años tomando la pastilla y nunca se había olvidado ninguna, hasta que Nicholas ingresó en el hospital para el trasplante. Estaba tan preocupada por él que se olvidó de tomársela, y cuando se dio cuenta ya habían pasado demasiadas horas. No le dio ninguna importancia, en realidad se olvidó de ello al instante, y se dijo que las probabilidades de embarazo eran ínfimas. Pero reales, como atestiguaba la prueba que había en el cuarto de baño. Estaba tan cansada, y tan contenta, que poco a poco fue quedándose dormida, y soñó con Nicholas .

Durmió hasta tarde, pero se despertó con un mal presentimiento, y lo primero que hizo fue mirar el móvil. Nicholas no la había llamado. «Qué raro», pensó, y descolgó para marcar el número, pero unas inoportunas arcadas le impidieron terminar. Ya que estaba en el cuarto de baño, decidió ducharse y, al salir, se vistió con algo cómodo. Había optado por quedarse en casa y poner orden a los apuntes que había recopilado. Además, quería poder hablar con tranquilidad con Nicholas . Todavía no había decidido si se lo diría o no por teléfono; una parte de ella se moría de ganas, pero otra quería verle la cara cuando escuchara la noticia, y si se lo decía por teléfono se lo perdería. Al final, decidió que esperaría a ver cómo iba la conversación e improvisaría.

Estaba en la cocina, canturreando como una boba y preparándose un zumo de naranja, cuando por fin sonó el móvil. Vio el número y corrió a secarse las manos.
—Hola —dijo al descolgar.
—Hola —respondió él, y a ella le bastó para saber que algo iba mal.
—¿Qué pasa, Nicholas ? ¿Estás bien? —añadió tras unos segundos de silencio.
—Sí —carraspeó—. Estoy bien. Ayer me llamaron de la central de Londres —empezó a mentir y ya no pudo parar. Tan convencido estaba de que eso era lo que tenía que hacer, que ni siquiera se cuestionó la coherencia de lo que le estaba diciendo—. Me preguntaron si podía quedarme aquí unos días.
—¿Unos días? —______ reconocía la voz de Nicholas , pero su tono, el modo en que pronunciaba cada palabra, era como si fuera el de otra persona.
—Sí, unos días. No sé cuándo regresaré, te llamaré cuando lo sepa.
—Me llamarás cuando lo sepas —repitió atónita—. ¿Y antes no?
—Estaré muy ocupado, y tú tienes que recuperarte de esa gripe estomacal y ponerte al día en la facultad.
Se hizo un silencio y ______ temió que él fuera a colgar. Quizá meses atrás se habría quedado callada, pero no entonces.
—Nicholas , ¿se puede saber qué está pasando?
—No pasa nada, ya te lo he dicho; me han pedido que me quede unos días, y creo que a los dos nos irá bien tomarnos un poco de tiempo para pensar en lo que estamos haciendo.
—Pero ¡qué estás diciendo! Nicholas , ¿qué diablos está pasando? —Silencio otra vez—. ¿Cómo está tu padre? —De repente, supo que, de algún modo, Paul Jonas era el responsable de aquella locura. Oyó cómo Nicholas respiraba y tomaba aire, y rezó para que estuviera dispuesto a contarle la verdad.
—Ya te he dicho que no pasa nada.
«No, no, no.» _____ notó que los ojos se le llenaban de lágrimas.
—Nicholas , ¿qué te pasa? Dímelo, por favor, tú sabes que puedes confiar en mí. Cuéntame lo que pasa y seguro —se le quebró la voz—, seguro que entre los dos lo solucionamos.

Él sintió un nudo en la garganta. Sí, sabía que podía confiar en ______, sabía que si le contaba que su padre había muerto cogería el primer avión e iría a su lado. Que si le decía lo que Paul le había dicho antes de morir haría todo lo posible por quitárselo de la cabeza. Y no podía permitírselo. Ella estaría mucho mejor con otro, con alguien sin sus defectos, sin sus miedos, alguien que no corriera el riesgo de convertirse en un desalmado egoísta sin corazón. Estaría mejor sin él.
—Te llamaré dentro de unos días. Adiós, _______. —Y colgó antes de que pudiera arrepentirse.

Ella se quedó mirando el teléfono sin reaccionar. Notó que las mejillas iban quedándole bañadas en lágrimas, pero no hizo ningún esfuerzo por secárselas. Apoyó la espalda contra la pared y, poco a poco, fue resbalando hasta quedar sentada en el suelo. Una vez allí, hundió la cara entre las rodillas y lloró desconsolada. Nicholas no la llamaría hasta al cabo de unos días, y lo conocía lo suficiente como para saber que si lo llamaba antes no le cogería el teléfono. Y se había despedido de ella.
Se quedó allí llorando, con el corazón hecho añicos, y pasados unos minutos, o unas horas, cuando su estómago se quejó hambriento se levantó y se reprendió a sí misma. Algo había sucedido en Londres y si tenía que esperar a que Nicholas volviera para averiguar qué era, esperaría, porque no iba a darse por vencida tan fácilmente; y no lo decía sólo por el embarazo. Nicholas era un hombre por el que valía la pena luchar, y ya era hora de que alguien se lo demostrara.


El optimismo le duró a ______ tres días y medio. Por las noches, siempre le caían un par de lágrimas —un par de cientos, para ser exactos—, pero durante el día iba a la facultad y hacía planes para cuando Nicholas regresara. Hablarían, y cuando hubieran solucionado aquel horrible malentendido y volvieran a estar bien, le contaría lo del bebé. Ya no vomitaba, al menos no tanto, y el ginecólogo le había dicho que todo parecía estar en orden y le había recetado ácido fólico. Todavía no se le notaba nada, como era lógico, pero al parecer había desarrollado de repente una fascinación por los escaparates de las tiendas de ropa de bebé. Sin embargo ese día toda su ilusión se desvaneció con una nueva llamada de teléfono.
—¿Diga? —dijo ______ al no identificar el número.
—¿_____? —preguntó un hombre al otro lado
—Sí, soy yo. ¿Con quién hablo?
—No nos conocemos, al menos no en persona. Mi nombre es Juan Alcázar y soy...
—Arquitecto, y compañero de trabajo de Nicholas , lo sé. Un placer saludarte, Juan.
—Lo mismo digo —respondió el hombre al instante—. Supongo que te preguntarás por qué te llamo.
—La verdad es que sí —contestó cautelosa y sincera.
—Es por Nicholas .
—¿Le ha sucedido algo?
—Espero que no. Llevo llamándolo desde el funeral de su padre y, como no he conseguido hablar con él, Teresa me ha sugerido que te llamara a ti. Espero que no te importe el atrevimiento. Nicholas te llamó un día desde el trabajo y en la centralita me han dado tu número.
—No, tranquilo, no pasa nada. ¿Has dicho «desde el funeral de su padre»? —______tuvo que sentarse.
—Sí, fue hace dos días, ¿no?
—Sí —balbució ella, que ni siquiera sabía que Paul Jonas hubiera muerto. Tragó saliva y se obligó a no llorar. No quería ponerse en ridículo delante de aquel hombre amigo de Nicholas .
—Cuando hables con él —prosiguió Juan, ajeno al drama de la joven—, ¿puedes decirle que me llame, por favor?
—Claro. —No tenía ni idea de lo que estaba diciendo, pero por suerte, sus buenos modales acudieron en su auxilio—. No te preocupes.
—Gracias. A ver si cuando Nicholas regrese la semana que viene podemos quedar los cuatro.
—Claro —repitió ella.
—Gracias de nuevo, ______. —Juan se despidió y colgó.
_____ perdió el aplomo que la había ayudado a seguir adelante durante aquellos días. El padre de Nicholas había muerto y él no se lo había dicho. ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué? La confusión que sintió el día que habló con él reapareció en aquel instante multiplicada por mil, pero esta vez iba acompañada de rabia y dolor. No entendía nada, aunque un pensamiento sí resplandecía con claridad en su mente; si él quería dejarla y no volver a verla más, lo mínimo que podía hacer era decírselo a la cara.
Volver arriba Ir abajo
PidgeJonas
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1666
Edad : 24
Localización : Paraguay
Fecha de inscripción : 23/04/2012

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 14:35

16. 2 Matrix


Pasado el funeral de su padre, Nicholas se quedó en Londres tres días más para resolver algunos asuntos. Miriam Potts no volvió a preguntarle por _______, ni siquiera cuando no la vio en la ceremonia. A sus amigos Zac y Amanda, a los que Nicholas les había pedido explícitamente que no le dijeran nada a Kevin acerca de la muerte de Paul, les bastó con mencionar el nombre de ella una sola vez para saber que no tenían que volver a hacerlo.
Antes de regresar a su pueblo, Miriam lo acusó de ser un cobarde y trató de sonsacarle por última vez qué había sucedido entre él y Paul para que se pusiera de aquel modo. Pero no lo consiguió.
La noche antes de regresar a España, Nicholas estaba sentado en el sofá en el que casi le hizo el amor a ______ por primera vez cuando cogió el teléfono y marcó su número. Le había prometido que lo haría antes de volver, y esa promesa sí podía cumplirla. El móvil de ella sonó y sonó, hasta que al final le salió el buzón de voz, pero fue incapaz de dejar un mensaje. ¿Qué podía decirle? ¿Que la echaba de menos pero que ella estaba mejor sin él? Seguro que su ______ se reiría y lo reñiría. «Su _____.» Más le valía ir haciéndose a la idea de que no, de que ya no era suya y, a juzgar por la llamada que había quedado sin responder, iba a tener que asumirlo a marchas forzadas. A la mañana siguiente, se despertó y fue solo hacia el aeropuerto. Se pasó todo el vuelo con la nariz metida en su cuaderno, sin dibujar, pero mirando todos los retratos que había hecho de _____ durante los pocos días que habían pasado juntos.
El avión aterrizó en El Prat veinte minutos más tarde de lo anunciado, pero como a Nicholas no iba a ir a buscarlo nadie no se preocupó lo más mínimo. Recogió la maleta y conectó el móvil, éste tardó menos de un minuto en sonar. Descolgó sin mirar y recibió una bronca monumental.
—¿Se puede saber qué demonios te pasa, Nicholas ?
—Tranquilo, Kevin , no me grites. —Dejó la maleta en el suelo y se frotó los ojos con la mano.
—¡Que no te grite! Tu padre ha muerto, mejor dicho, murió hace cuatro días, o no sé cuántos, y no me llamaste, así que, repito, ¿se puede saber qué demonios te pasa?
—¿Cómo lo has sabido?
—¿Que cómo lo he sabido? ¿Eso es lo único que tienes que decir? Joder, Nicholas creía que éramos amigos. Mierda, eres mi mejor amigo, tú y mi estúpido cuñado. —Soltó aire exasperado y añadió algo más calmado—: Me lo dijo _____.
Nicholas notó que le daba un vuelco el estómago y que el corazón le dejaba de latir.
—¿______?
—Sí, _____. Ágata fue a verla porque estaba preocupada por ella, por lo del suspenso y por esa gripe estomacal que no termina de curársele.
Un sudor frío le corrió por la espalda. ¿_____ seguía encontrándose mal y había suspendido una asignatura? Dios, qué ganas tenía de verla y abrazarla.
—Nicholas , ¿sigues ahí? —preguntó Kevin al no oír nada.
—Sí, sigo aquí.
—¿Y dónde diablos estás?
—Acabo de llegar a Barcelona. Mira, Kevin , siento no haberte llamado, pero... es complicado —se limitó a decir—. Te prometo que luego te telefonearé y te lo contaré todo, incluso dejaré que me insultes un par de veces, pero ahora tengo que colgar.
—Está bien —dijo el otro, pasados unos largos segundos—. Pero conste que sigo muy enfadado. Eres mi amigo, Nicholas , y sé lo difícil que es perder a un padre. Y no me vengas ahora con que en tu caso es distinto. Habría ido para estar contigo.
—Lo sé —contestó él, emocionado—. Luego te llamo.
—De acuerdo, pero deja que te advierta que a Ágata no la convencerás tan fácilmente.
Nicholas se despidió y colgó, y fue corriendo en busca de un taxi.


______ estaba sentada al escritorio, tratando de leer unos apuntes, cuando sonó el timbre. Alguien debía de haberse dejado abierto el portal de la calle, y su visita, fuera quien fuese, había decidido subir directamente. Miró por la mirilla y retrocedió al instante, como si la persona que había al otro lado de la puerta pudiera verla. El timbre sonó otra vez, y entonces abrió. De nada serviría eternizar aquella situación.
—Nicholas , ¿qué haces aquí?
—He vuelto.
—Ya veo.
—Te llamé anoche.
—Lo sé. No te cogí el teléfono.
Se quedaron mirándose el uno al otro; él se dio cuenta de que ella se aferraba al marco de la puerta con fuerza, y ella de que a él le temblaba ligeramente la mandíbula.
—¿Puedo entrar?
—No.
—Por favor —añadió, tras recuperar los latidos de su corazón.
—Está bien. —______accedió y se dio media vuelta para dirigirse hacia el interior del apartamento.
Se dijo a sí misma que había accedido a su petición porque no quería organizar una escena en medio del rellano, pero la verdad era que necesitaba sentarse, así que fue directa al sofá. Él la siguió, y, después de dejar la maleta apoyada contra la mesa, se sentó a su lado, a escasos centímetros de distancia.
—¿Cómo te encuentras? —fue lo primero que le preguntó.
Estaba algo más delgada y tenía ojeras, pero para Nicholas seguía siendo la mujer más preciosa del mundo. Un mechón le caía por la frente, y él sentía un cosquilleo en las yemas de los dedos de tantas ganas como tenía de apartárselo, aunque, a juzgar por la mirada de ella, corría el riesgo de perder la mano si lo intentaba. Además, ahora ya no tenía derecho a hacerlo.
—Bien —respondió lacónica—. ¿Y tú?
—Bien. —La recorrió con la mirada y luego volvió la cabeza para mirar el resto del piso. Había una mesa con apuntes y varios libros, y una taza de café al lado. Junto a la tele, vio una montaña de DVD, todos de películas en blanco y negro, y recordó que, meses atrás, ella le había prometido que miraría esos «rollos» que a él tanto le gustaban. Sintió un nudo en el estómago y en la garganta, pero se forzó a ignorarlos—. ¿Cómo te enteraste de lo de mi padre?
—Me lo dijo Juan, Juan Alcázar. Estaba preocupado porque no conseguía dar contigo, y me llamó creyendo que yo sabría algo más de ti.
______se había imaginado esa escena miles de veces y, en casi todas, ella le gritaba y lo insultaba, pero ahora que lo tenía delante, lo único que quería hacer era preguntarle cuándo se habían perdido el uno al otro. Y como sabía que de nada serviría, quería que se fuera y la dejara sola. Al menos, así podría llorar y empezar a olvidarlo.
—Ah, comprendo. ¿Qué le dijiste?
—Nada. ¿Qué vas a hacer, vas a quedarte en Barcelona? —Jugó nerviosa con el cojín que tenía en el regazo.
—Unos días. Después de la presentación del edificio Marítim regresaré a Londres.
—¿No te quedarás para la boda de Ian ? —El hermano mayor de ______ iba a casarse con Emma al cabo de poco. «Menos mal que algunas historias de amor sí terminan bien», pensó ______ —. Los dos se enfadarán mucho si no estás, y por... —movió una mano entre los dos—... lo nuestro no tienes que preocuparte. Mis hermanos no saben nada.
_______estaba convencida de que los cinco tendrían sus teorías, pero no les había confirmado nada, y seguro que cuando vieran que ella y Nicholas apenas se hablaban dejarían de hacer cábalas.
—Asistiré a la boda de Ian y Emma —dijo. Ni siquiera se había planteado la posibilidad de no ir. En todo ese tiempo, Ian Martí se había convertido para él en un gran amigo—. ¿Nunca le has contado a nadie lo nuestro?—le preguntó ofendido.
Quizá se había equivocado con ______ si para ella lo sucedido entre los dos no era lo bastante importante como para merecer algún tipo de comentario.
—¿Cuándo? ¿Para qué? —dijo en voz baja—. Tengo que estudiar —añadió entonces, desviando la vista hacia el escritorio.
—Por supuesto. —Nicholas iba a ponerse en pie, pero se lo pensó mejor—. Kevin me ha dicho que has suspendido un examen. Me ha llamado hace un rato —explicó—. Lo siento.
—¿El qué? ¿Que haya suspendido? —Lo fulminó con la mirada—. No es culpa tuya. Es culpa mía. —Estaba tan ofendida que se levantó de un salto. ¿Quién se había creído que era? Sería engreído...—. Sólo mía —repitió convencida. Ella era la única responsable de haberse dejado llevar y enamorarse.
—Será mejor que me vaya —dijo él, confuso, poniéndose ahora sí de pie—. Sólo quería ver cómo estabas.
—Pues ya ves que estoy bien. No hace falta que te preocupes por mí. —Caminó hacia la puerta y la abrió.
Nicholas cogió el asa de la maleta y la arrastró tras él; ya no tenía ninguna excusa para quedarse. Lo único que podría conseguirlo sería decirle la verdad, y eso no estaba dispuesto a hacerlo. «_______ estará mejor sin ti», se repitió, pero esa parte egoísta que todas las personas tienen dentro le susurró que quizá podría retener algo de ella. Quizá podría convencerla de que al menos fuera su amiga. Iba a decírselo, pero la miró a los ojos y no abrió la boca. ______ había levantado un muro entre los dos, y él le había dado las piedras para ello.
—Siento lo de tu padre —le dijo ella antes de que se fuera del apartamento.
Nicholas se detuvo en la puerta y la miró a los ojos, deseando que _____ pudiera ver lo que se escondía en ellos.
—Yo no. —Y ésa era la terrible verdad. Ése era el motivo por el cual se estaba alejando de ella. _____ era demasiado buena, demasiado preciosa, como para estar con un hombre que era incapaz de llorar la muerte de su padre.

Nicholas abandonó el edificio y caminó por las calles sin percatarse de nada de lo que sucedía a su alrededor. Llegó a su apartamento, un lugar que había empezado a considerar un hogar cuando ella se quedaba allí con él, pero que ahora eran sólo cuatro paredes que se le caían encima. Estaba cansado, muy cansado, y decidió tumbarse en la cama. Cerró los ojos y trató de no soñar con ______.


Después de que Nicholas se fuera, _____ volvió a llorar, aunque achacó la reacción al descontrol hormonal por el que estaba pasando su cuerpo, y no a que lo hubiera visto y las cosas no se hubieran arreglado entre los dos. Una diminuta parte de ella había soñado con que cuando él regresara la cogería en brazos y la besaría hasta dejarla sin aliento, para luego decirle que lo habían abducido unos extraterrestres y que por eso no la había llamado antes ni le había contado lo de la muerte de su padre. El estúpido e infantil sueño siempre terminaba con Nicholas de rodillas pidiéndole que lo perdonara y jurándole amor eterno.
Nada más lejos de la realidad. Él sólo había ido a verla porque se sentía culpable por lo del suspenso y porque quería ver si ya no estaba enferma. No había habido ninguna declaración de amor, ningún beso apasionado. Nicholas apenas la había mirado a los ojos. Cuando dejaron de caerle las lágrimas, fue al baño para lavarse la cara y despejarse un poco, y después hizo lo que llevaba días deseando hacer: llamó a su madre y se lo contó todo.
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:03

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:03

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:03

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:04

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:07

OMG !!! OMG !!! QUE CAPITULOS !!!! FUERON ...affraid ... WOW ! Que Nick alla ido solo a Londres y que hablara con Paul...lo que le dijo Bravo! como puede ser asi?! Pero ahora Nick se lo creyo y se va a alejar de _____ !!! ahora que esta EMBARAZADA !!!! Y como llega y le habla ! Uuuuiii es que de cierta manera dan ganas de cogerlo a cocotazos!! (un poco humor xD) Hayyyyyyyyyyyyyyyyyyyy ESTA B-U-E-N-I-S-I-M-A !!!

NO SABES COMO ME ENCANTA !!!! Very Happy

SIGUELA PRONTO !!!! Very Happy

Cuidate ! Wink

XOXOXO
Volver arriba Ir abajo
Lady_Sara_JB
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1582
Edad : 20
Localización : México
Fecha de inscripción : 24/03/2013

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:17

si me imagine q haria algo asi
q mala onda de nick
espero q se solucione
y mas x el bebe
siguela
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:21

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:21

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:21

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:22

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 15:22

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
BETTY DE JONAS
Novia De..


Cantidad de envíos : 613
Edad : 22
Localización : Con los jonas :) (en un cuarto AMANDONOS)
Fecha de inscripción : 01/08/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 19:02

AY NO!!!! Sad 
Ese Nick es un tonto!!!
Cómo puede dejar ir a ________ así????Evil or Very Mad  Bravo! 
Tienes que seguirla!!!
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 21:06

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 21:06

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 21:06

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
NataliadeJonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 39455
Edad : 19
Localización : Con Nick en una playa los dos solos 1313 prometiendonos estar juntos xa siempre 'Colombia'
Fecha de inscripción : 14/10/2011

MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Julio 3rd 2013, 21:06

Siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot   Hoy a las 05:59

Volver arriba Ir abajo
 
Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 5 de 6.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
 Temas similares
-
» Sweet Love (Nick y tú) Romantica-Semi Hot
» Sweet Love & Hate - Second Season. [Nick&______]
» Sweet Love & Hate.
» Somebody To Love ~ Nick y tu {Romantica}
» Eres tú, solo tú. (Nick y Tu) Romantica y Semi-Hot

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Jonas Brothers Venezuela Foro Oficial :: Webnovelas/Fics :: Jonas Brothers: Fan ficts :: HOT-
Cambiar a: