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 Un ángel para mi (Nick y tu)

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Mariel Jonas'
Forista!


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MensajeTema: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 10th 2011, 19:22

Hooola! Me llamo Mariel y soy nueva en el foro Smile
Ya tenia tiempo de conocerlo pero no me habia animado a registrarme. Y ahora que lo acabo de hacer les traigo una nove que ami me encanto y espero que tambien a ustedes.

Ahora subo cap Wink
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Mariel Jonas'
Forista!


Cantidad de envíos : 89
Fecha de inscripción : 10/02/2011

MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 10th 2011, 19:24

____* miró por la ventana mientras esperaba, sentada muy erguida y con los hombros hacia atrás, tal y como le había indicado tía Alice antes de despedirse. “No lo olvides, ____". le había dicho, llamándola cariñosamente por su apodo desde la infancia, “No naciste dotada de una gran belleza como tu hermana. Pero tienes los ojos de tu madre. Y su sonrisa cálida que podía contagiar con ella al ser más triste. Y tienes su corazón. Y su inteligencia. Se elegante. Habla cuando debas hablar y guarda silencio cuando debas callar. Y bajo ningún concepto, permitas que nadie te humille, ¿lo prometes?”. ______ se lo había prometido y entonces, la había abrazado fuertemente y había subido a aquel avión que la llevaría hasta su nueva vida. Recordó con tristeza la expresión llorosa de tía Alice. Herir sus sentimientos era lo último que hubiera querido nunca. Sin embargo, las circunstancias la habían obligado a tomar aquella decisión. Por más que adorase a su tía y por mucho que la echara de menos, era la única alternativa posible después de… No quería pensar más en ello. Se restregó las manos con nerviosismo, dejándolas caer sobre el regazo al escuchar el ruido de la puerta al abrirse. El salón donde aguardaba hacía más de quince minutos, era enorme. Pero en el mismo instante en que aquella figura irrumpió en la habitación, le pareció que esta empequeñecía repentinamente. ______ también se sintió increíblemente más pequeña. El hombre, que la observaba fijamente desde su posición, también parecía pensar en lo insignificante que se veía la muchacha que tenía frente a si. De hecho, comenzaba a incomodarla con el escrutinio a que la sometía. Sintió como los ojos de él recorrían con descaro su figura menuda, su rostro ovalado enmarcado por el cabello que ____ llevaba recogido en una sencilla trenza. Ella le estudió a su vez. Debía tener unos treinta o cuarenta años. La tez palida, los ojos negros, brillantes y el cabello del mismo tono azabache de las cejas pobladas. Una enorme cicatriz cruzaba su mejilla derecha desde la parte inferior del ojo hasta el borde superior de los labios, confiriéndole a su expresión un aspecto casi diabólico. ¿Cómo se la habría hecho? Llevaba un corte de pelo nada convencional, demasiado largo rebasando la nuca, ligeramente alborotado sobre la frente y con unas patillas que necesitaban ser repasadas con urgencia. _____ desvió la mirada hacia la línea del cuello. Sus hombros eran anchos y los brazos, musculosos y largos, se cruzaban sobre el pecho para concederle un aire de insolencia que no pasó desapercibido para _____. Por fin, el hombre abandonó su postura inicial y se aproximó con lentitud hasta ella, indicándole con gesto arrogante que volviera a ocupar su silla. Sin duda, él estaba acostumbrado a que los demás obedecieran sus órdenes sin rechistar y por esa vez, _____ lo aceptó. Tal vez estaba precipitándose al juzgarle. Tía Alice siempre decía que no había que fiarse de las apariencias, que incluso en el interior del animal más fiero, siempre se escondía un corazón. Le observó con disimulo. Pero temió que en aquella ocasión, tía Alice se habría llevado una enorme decepción. No había nada amable en él. Al escuchar por primera vez su voz, supo que no le había juzgado equivocadamente.
- Es demasiado joven.- su tono era frío y los oscuros ojos se clavaron en ella al hablar, examinando nuevamente su apariencia para confirmar su comentario anterior.
- Es un placer conocerle, señor Jonas.- ____ no se dejó impresionar por su rudeza. Ya había sido advertida sobre las muchas y variadas virtudes de Nick Jonas antes de aceptar el trabajo. Entre los atractivos de su personalidad, estaba el hacer que el resto de los mortales se sintieran vulgares, justamente lo que hacía con ella en ese momento. Aunque ____ ya había decidido que aquel pequeño detalle no sería un obstáculo para ella.- Temí que se hubieran olvidado de mi.
El arqueó las cejas, contrariado y sorprendido a la vez. ¿Acaso esperaba que ella saliera corriendo solo porque era intencionadamente grosero en la primera entrevista? _____ rezó porque él no descubriera que en realidad, temblaba de pies a cabeza.
- Y me había olvidado.- su tono era ahora sarcástico.- Tenía cosas más importantes que hacer, señorita…
- Blake. ____* Blake.- se aclaró un poco la voz y sonrió, tratando inútilmente que él correspondiera cordialmente con otra sonrisa. Por supuesto, no lo hizo. En lugar de eso, comenzó a pasearse a su alrededor. La observaba como si ella fuera un insecto interesante que quizá podría clavar en alguna aguja y añadir a su colección de personas aniquiladas por su falta de humanidad.- Si está tan ocupado, entonces debo agradecerle que me dedique unos minutos de su tiempo.
- No me lo agradezca a mi, señorita Blake. La señora Jonas quiso que la recibiera personalmente.
_____ asintió, consciente de que para aquel hombre, ella no era más que otra molestia que le imponía su caprichosa abuela.
- Y bien, señorita Blake, ¿qué clase de nombre es ese, _____*?- se lo preguntaba como si le disgustara, aunque _____ tuvo la impresión que le hubiera molestado que se llamara de cualquier otro modo.
- Es de procedencia…- empezó a decir, pero él la cortó al instante, levantando su mano y agitándola en el aire con impaciencia.- Bueno, es solo un nombre, señor Jonas.
- Bien. ¿Cómo desea que la llamemos?
- ____* estará bien.- murmuró. Iba a decirle que sus amigos la llamaban _____, pero imaginó que a él le parecería ridículo. Por otra parte, ellos no eran amigos. Y por su forma de comportarse, intuía que no lo serían jamás.
- De acuerdo.- aceptó él, encogiendo los hombros con indiferencia.- Para mí, será la señorita Blake. Usted puede llamarme señor Jonas.
_____ pensó que a él solo le había faltado añadir “o amo o mi señor” y hubiera resultado igual de desagradable.
- A la señora Jonas, todos la llamamos Nana.- le informó – A ella le gusta y así se dirigirá usted a ella a menos que se le indique lo contrario. En cuanto a su trabajo, hay ciertas cosas que debe tener bien claras. Nana suele madrugar, le gusta dar un paseo hasta la playa antes del desayuno. La acompañará cada mañana, llueva, nieve o haga sol. Toma cinco clases de pastillas al día. No se exactamente para qué sirven, pero la hago responsable de que las tome, todas y cada una, sin excepción. A mediodía, almorzamos temprano. Es la única comida que hacemos juntos, ya que el resto del día lo paso fuera y regreso por la noche. A Nana le gusta conversar y le gusta que la escuchen cuando lo hace. Yo no tengo tiempo ni paciencia para ello, así que a partir de este momento, usted será su confidente, su amiga, su compañera. A las diez, hora límite, mi abuela debe estar en la cama. Ni un minuto más ni uno menos. Su médico nos ha advertido que necesita descansar y no agotarse demasiado. Como habrá adivinado, también será su responsabilidad. No quiero que se me moleste o se me interrumpa, a menos que sea estrictamente necesario. Y cuando digo necesario, quiero decir que se trate de algo vital y de máxima urgencia. Si Nana y usted no congenian en la primera semana, está despedida. Si no toma sus medicinas o cumple sus horas de sueño, está despedida. Si noto que Nana está descuidada o es infeliz, está despedida. Y por descontado, si me causa usted problemas, está despedida. ¿Alguna duda, señorita Blake?
_____ apenas podía articular palabra a causa del asombro. ¿Quién se había creído que era, cómo se atrevía a hablarle de aquel modo? Reprimió el impulso de enviarle al diablo y dar media vuelta para volver por donde había venido. Sin embargo, al echar una ojeada por la ventana, supo que no podía hacer nada de eso. La anciana que tomaba limonada en el jardín, plácidamente acomodada en su silla de ruedas, fue razón suficiente para que no le dijera a aquel arrogante lo que podía hacer con toda aquella sarta de reglas estúpidas. No la conocía todavía. Pero la expresión de su rostro surcado de arrugas, rezumaba ternura. Le recordó el de su querida tía Alice, quien siempre tenía una palabra amable para los demás. Decidió seguir su ejemplo y sonrió a pesar de su rabia.
- Ninguna, señor Jonas.- respondió, mirándole abiertamente y sin temor.- Sólo nos queda tratar un tema. Quisiera saber cuál será mi día libre y si es posible, también quisiera que me indicara donde se encuentra la oficina de correos. Necesitaré enviar regularmente algunas cartas y…
- Puede tomarse libre los domingos y una tarde cada semana.- atajó con tono cortante.- Por supuesto, sobra decirle que esperamos sepa comportarse acorde con las circunstancias en su tiempo libre. Lo cual se traduce en nada de drogas, alcohol o salidas nocturnas. Y nada de hombres, dentro o fuera de la casa, ¿estoy siendo claro, señorita Blake?
- Muy claro, señor Jonas. Pero yo…- estaba tan indignada, que no encontró las palabras adecuadas para defenderse.
- No me interesa su vida privada anterior, señorita Blake. Pero mientras trabaje para mí, será una dama de compañía modélica. Si descubro que hace algo que ponga en duda mi nombre o el nombre de mi familia...
- Ya se. Estoy despedida.- terminó la frase por él, intentando no parecer demasiado cínica al hacerlo. Por la forma en que él apretaba sus mandíbulas, contrariado, supo que no le había engañado.
- Veo que ha captado el mensaje. Y espero que no se lo tome a la ligera, señorita Blake. Porque le advierto que la benevolencia no es una de mis virtudes. Al menor fallo que cometa, haré que salga de mi casa tan rápido que no le quedarán ganas de ser chistosa, créame.
- No estaba haciendo un chiste.- replicó y él le lanzó una mirada que helaría el infierno.
- Eso espero.- advirtió el hombre.- Ahora le diré a Kalina que le muestre su habitación, ¿le parece bien, señorita Blake?
Su voz estaba cargada de sarcasmo. _____ asintió con la cabeza.
- Bien. Tengo que irme. Señorita Blake… Espero que su estancia en la isla sea agradable. - por un momento, le pareció ver un resquicio de amabilidad en el modo en que la miraba desde la puerta. Claro que enseguida desapareció y fue sustituido por aquella careta austera e insípida que era su rostro.
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Ross jonatika
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 12th 2011, 11:31

genial, me encanta se ve súper interesante ddebes de sguirla ya porfavor!!!me encanto!! oh por cierto me llamo ross y soy tu primera lectora fiel !!!♥♥♥ así que siguela pronto!!!! besos
♫♪.-
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janeth d jonas
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 13th 2011, 17:10

hola segunda lectora esta muy bonita siguela porfavor
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Mariel Jonas'
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 14th 2011, 14:25

- Querida niña.- la anciana la besó en la frente y tomó sus manos para presionarlas ligeramente en señal de bienvenida. ____ ocupó una silla junto a Nana, disfrutando de la suave brisa que acariciaba su cara. Había tomado una ducha y se había cambiado la ropa que había utilizado durante el viaje. Como nadie le había indicado lo contrario, olvidó la idea de preguntar a la anciana si deseaba que usara algún tipo de uniforme. Odiaba los uniformes y por otro lado, intuía que Nana no era el tipo de personas que consideraban esencial algo como la vestimenta. De hecho, ella misma llevaba puesto un sencillo vestido y cubría sus hombros con un chal de punto que ya había comenzado a resbalar por sus brazos. ____ se lo colocó mejor y la anciana se lo agradeció con una mirada cariñosa.- Estaba ansiosa por conocerte.
- Yo también, Nana.- dijo con sinceridad y miró a su alrededor, extasiada por la belleza del cuidado jardín. Realmente, aquel taxista que la había conducido hasta allí, no había mentido. La isla era lo más hermoso que había visto y aquel jardín, el paraíso en la tierra.
Nana comentó algo en su propio idioma y al ver como ella enarcaba las cejas sin comprender, sonrió.
- Tendrás que perdonarme, querida.- se disculpó.- A veces, olvido que mi mundo no es el resto del mundo. Pero me esforzaré cuanto pueda y aprovecharé para practicar mi horrible inglés. Te estaba diciendo que eres justo como te había imaginado. Sí, tal y como tu tía Alice explicó en su carta.
____ esperaba que tía Alice no hubiera rebelado todos los detalles sobre su vida. Particularmente, había algo que prefería guardarse para sí el resto de su vida y no volver a hablar de ello con nadie.
- ¿Y cómo me imaginaba, Nana?- preguntó, feliz porque la anciana la trataba más como a alguien de la familia que como a una empleada. Sintió que ya la adoraba y adoraba la isla solo por eso.
- Así.- enmarcó su rostro con las manos para observarla con fijeza.- Preciosa, dulce, sencilla y llena de vida. La respuesta a todas mis oraciones. Se acabaron esas mujeres amargadas vestidas de negro, diciéndome todo el tiempo lo que tengo que hacer… Por fin, el señor escuchó mis plegarias y me ha enviado un ángel que alegrará mis días.
- No soy un ángel, Nana.- la interrumpió con ternura.- Y aunque no vista de negro, tendré que vigilarla igualmente. Su nieto ha sido muy claro al respecto.
- ¿Nick?- Nana sonrió.- Adivino que ya te ha estado asustando con sus majaderías, ¿no es así, niña?
- Bueno…- no quería meterse en problemas el primer día. Pero tampoco podía mentirle a nadie que la mirara con tanto cariño.- El solo se preocupa por su bienestar.
- ¡Mi bienestar!- soltó una carcajada que alivió la preocupación de la muchacha.- Ese nieto mío me tendría todo el día metida en la cama si le dejara… Le quiero con el alma, niña. Pero a veces, cuando le miro, echo de menos a mi pequeño y travieso nieto, que jugaba entre mis faldas y me hacía reír con sus tonterías. ¿Sabes una cosa? Esas veces, al mirarle, creo que no conozco al hombre de expresión seria y amenazante en que se ha convertido…
- No esté triste, Nana. El señor Jonas parece quererla mucho.
- Lo se, querida. Aunque tendría que sonreír un poco más para mí.- reconoció.- Eso aliviaría todas mis enfermedades. Claro que ahora te tengo a ti. Vamos a ser grandes amigas, ya lo verás.
- Oh, Nana…- ____ no pudo evitar que se le escaparan unas cuantas lágrimas.- Estoy tan feliz por estar aquí… Gracias por haberme elegido.
- Gracias a ti, ____… ¿es así como te llaman, no? Tu tía Alice lo decía en su carta.
- Sí.
- Es un nombre muy bonito. Tanto como tú.- la estrechó contra su pecho.- Criatura mía. La isla será desde hoy, tu hogar. ¿Crees que podrás quedarte para siempre junto a esta vieja, no te aburrirás y querrás marcharte cuando más cariño te haya cogido?
- Se lo prometo. No me iré… A menos que usted lo desee.
- Ah, mi pequeña flor… - Nana la apartó para volver a mirarla con sus ojos de mujer sabia. Parecía leer en su interior al hacerlo.- Eso nunca sucederá. Y ahora… ¿Tendrías la amabilidad de leer un rato para mí? Mi vista ya no es lo que era y tengo esta interesante novela romántica…
_____ dijo que sí, entusiasmada ante la idea de que nacía entre ellas una gran amistad. Algo que auguraba llenaría el vacío de su vida, a pesar de todos los Nick Jonas del mundo.

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Mariel Jonas'
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 14th 2011, 14:26

Bienvenidas a mis 2 nuevas lectoras(:
Les aseguro que la nove les va a encantar ^^
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Shely-Haru
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 14th 2011, 16:24

HOLA, ME LLAMO CELINDA, PERO ME LLAMAN SHELY… ESTOY HACIENDO UNA NUEVA NOVELA DE JOE Y TÚ…. SE LLAMA MÁGICO AMOR…
PLEASE VISÍTENME!!!
LES ENCANTARÁ!!!
AQUÍ LES DEJO EL ENLACE:
http://shely-haru.foroactivo.biz/t3-novela-de-joe-y-tu-mgico-amor-capitulo-1-2-3-4-primera-temporada

NO SE ARREPENTIRÁN!!!


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Mariel Jonas'
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 14th 2011, 16:30

Durante el mes siguiente y para su extrañeza, el señor Jonas no dio señales de vida. Aunque había dicho que almorzaría junto a su abuela cada día, había tenido que hacer un importante viaje de negocios. Lo cierto es que _____ se había alegrado contra su voluntad. No se lo había confesado a Nana, pero la presencia de Nick la ponía nerviosa. El no era como las demás personas de aquella casa. Era huraño, brusco y grosero. Y había mostrado un evidente desprecio hacia ella por ser de clase inferior. Sin embargo, no le importó que fuera así. El personal que trabajaba para él compensaba con su amabilidad la prepotencia del dueño de la casa. Kalina, el ama de llaves, era una mujer entrada en años que había servido a la familia Kosta desde hacia dos décadas. Para Nana, Kalina era más que una empleada. Era su amiga, una especie de hermana menor. Alguien que de vez en cuando pasaba por alto su dieta y le regalaba un menú especial con salsas, dulces y todo cuanto Nana deseara ese día. Era su secreto y _____ había prometido que no diría nada si sólo sucedía esporádicamente. Niko, el jardinero, debía tener unos cuarenta años. Era robusto y había perdido casi todo el cabello, quedando solo unos mechones plateados en ambas sienes. Siempre sonreía al verla pasar y le regalaba algunas flores de las que cortaba del jardín. Nana disfrutaba viendo como ella llenaba los jarrones de toda la casa y aspiraba satisfecha su aroma mientras tomaban una limonada. La mujer de Niko era cocinera y ella sí seguía estrictamente las órdenes del señor Jonas en cuanto a la dieta de Nana. La anciana le había contado que en una ocasión, le había desobedecido y había tenido la ocurrencia de preparar para Nana una deliciosa Mouse de chocolate, tan azucarada que el médico tuvo que acudir al día siguiente para controlar su glucosa. Nick Jonas se había puesto hecho una furia y de no ser por la intervención de Nana, la pobre señora había sido despedida al instante. Así que a partir de entonces, la buena mujer evitaba improvisar. Precisamente, Nana se había quejado esa noche y había tenido un breve ataque de rabia porque decía que estaba harta de que la trataran como a una anciana. Claro que en cuanto _____ había subido a su cuarto para darle las buenas noches, se le había pasado.
- ¿Me perdonas, querida niña?- la miraba con ojos somnolientos y _____ apretó con ternura su mano sobre las sábanas. Nana suspiró largamente.- Se que a veces soy una vieja gruñona insoportable. Pero prometo que seré obediente si no me regañas por lo de antes.
- No la regaño, Nana.- _____ la besó en la frente y le colocó la almohada bajo la cabeza.- ¿Cómo podría? Es la mejor persona que conozco.
- Ay, criatura… Eres tan extraña…- la mujer sonrió medio en sueños.- Siempre logras arrancarme una sonrisa. Me recuerdas tanto a mi misma…
- Duerma, Nana. Dulces sueños.
_____ cerró la puerta tras de si. Bostezó contra su voluntad. La verdad es que era temprano para irse a la cama. Bajó al salón y comprobó que todas las luces de la casa estaban ya apagadas. Todos se habían acostado ya. Se dirigió a la biblioteca, dispuesta a leer durante un buen rato hasta que el sueño la venciera. Solía hacerlo bastante a menudo desde que Nana le descubriera la maravillosa biblioteca propiedad de la familia Jonas. ­­­____ había encontrado un lugar donde podía estar a solas consigo misma, con la única compañía de una buena lectura y sus propios pensamientos. Como era costumbre, dejó las luces apagadas y encendió únicamente la lámpara de mesa que había junto a la elegante butaca. Recorrió con la mirada la inmensa estantería y sus ojos brillaron en la oscuridad al localizar lo que estaba buscando. “Romeo y Julieta”, un clásico que adoraba y que había decidido leer por cuarta vez. Extendió su mano hasta el libro, pero retrocedió asustada al ver que otra mano interceptaba la suya en el aire. Parpadeó repetidamente, tratando de distinguir en la penumbra el rostro del intruso.
- Una gran elección.
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janeth d jonas
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 14th 2011, 16:31

woow siguela
porfavor
es muy bonita ya kiero leer mas
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Mariel Jonas'
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 14th 2011, 19:24

El sonido de aquella voz la sacó enseguida de dudas. Era inconfundible. Nick Jonas había regresado a la casa. ____ apretó el libro contra su pecho, colocándolo de tal manera que se diría que le servía de escudo contra quien sabe qué enemigo. Quizá contra él, quien al ladear un poco la cabeza, recibió en pleno rostro el haz de luz que provenía de la lamparilla. _____ escudriñó en silencio su expresión. No parecía estar de mal humor, lo cual le pareció una buena señal. Sin embargo, desconfió de su repentina amabilidad. Nick Jonas era cualquier cosa menos amable. Le vio encender un cigarrillo y aspirar el humo lentamente. La miraba con fijeza y ____ se alejó de él, incómoda.
- No lo estaba robando.- aclaró, segura de que si no lo hacía, él era muy capaz de acusarla de ello.- Nana dijo que podía coger lo que quisiera si luego lo devolvía a su sitio. Me lo llevaré a mi cuarto…
- ¿Porqué iba a hacerlo?- preguntó él sin moverse de su sitio y sin dejar de mirarla.- Puede leer aquí, señorita Blake. ¿Acaso no lo hace cada noche?
- ¿Cómo lo sabe?
- Tengo mis espías. Ya le advertí que la vigilaría.- el tono de él era burlón.
- Entonces, sus espías le habrán informado que he seguido al pie de la letra sus instrucciones.- respondió, controlando la rabia en su interior. Aunque la misma rabia la impulsó a añadir - Así que como ve, no le he dado motivos para despedirme, señor Jonas.
- ¿Es sarcasmo eso que noto en su voz, señorita Blake?- arqueó las cejas. Parecía divertido por la forma en que ella se defendía de sus burlas. Escuchó como chasqueaba la lengua un par de veces.- Precisamente hoy, que estoy siendo amable con usted. No creo que lo merezca.
____ pasó junto a él sin responder.
- ¿No dice nada?- Nick interceptó su paso, colocándose ante la puerta para evitar que ella huyera.
- Buenas noches, señor Jonas.- murmuró, ella. No pudo ver como la expresión del hombre se suavizaba.
- ¿Se marcha? ¿No quiere que conversemos un rato?
- No se de que podríamos hablar.- replicó ____, consciente de que aquella proximidad la turbaba sin que pudiera explicar los motivos.
El señaló la butaca y ocupó a su vez la que estaba junto a ella. ____ obedeció, preguntándose qué estaría tramando la perversa mente de aquel hombre misterioso. ¿Nunca sonreía? La idea la asaltó mientras observaba con disimulo la expresión seria de su rostro.
- Cuénteme algo sobre usted.- la invitó y su tono era engañosamente cordial al hablar.
- Le aburriría.
- Entonces, abúrrame un poco, señorita Blake.- insistió y esta vez, había un matiz imperioso que ella fue incapaz de ignorar.
- ¿Qué quiere saber?
- Dígame, ¿porqué una chica joven y bonita como usted, ha decidido elegir un trabajo tan insípido como este? No creo que haya encontrado demasiada diversión en esta casa.
- Lo paso bien con Nana, señor Jonas.- objetó con sinceridad.- Y además, Kalina y los demás, son buenas personas.
- ¿Y?
- Y no es diversión lo que buscaba al venir aquí.- añadió.
- ¿Ah, no?- él se burlaba nuevamente.- ¿Qué era entonces, señorita Blake? ¿Tal vez está huyendo de sus fantasmas? ¿Cree que la isla es un lugar paradisíaco donde encontrará a su príncipe azul?
- No he dicho eso.- _____ se mordió los labios. No tenía intención de explicarle los motivos que la habían llevado hasta allí. No eran de su incumbencia.- Y no creo en los cuentos de hadas.
- Pero lee a Shakespeare. – Observó él con cinismo.- En el fondo, es una romántica, ¿no es así?
- Quizá.- reconoció molesta y levantó la barbilla en actitud desafiante.- ¿Es un motivo de despido?
- Porqué está a la defensiva conmigo, señorita Blake? ¿Le doy miedo?
- Claro que no.
- Aún no. ¿Qué le ha contado mi abuela? ¿Le ha dicho que soy un mal nieto y que la hago sufrir porque me preocupo en exceso por su salud?
- No. Me ha dicho que era usted un niño encantador. Y que le entristece que se haya convertido en…- se detuvo, comprendiendo que estaba yendo demasiado lejos en sus comentarios.
- ¿En qué, señorita Blake? ¿En un hombre sin escrúpulos, huraño, poco cariñoso y falto de sensibilidad?- él terminó por ella la frase. Escuchó su risa seca en la oscuridad.- ¿Es así como ve usted?
- Yo no soy nadie para opinar.
- Hágalo, por favor. Se que lo está deseando.
- En ese caso - ____ se aclaró un poco la voz antes de continuar.- Le diré que me parece imperdonable que pase usted tan poco tiempo con su abuela. Por muy importante que sean sus negocios, Nana debería serlo más. Usted es su única familia. Y ella le necesita.
- ¿Eso le han dicho? ¿Que soy su única familia?- Nick frunció el ceño. Una vez más, ____ comprendió que era mejor no mantener ningún tipo de conversación con alguien como él. Intuía que todo lo que hiciera o dijera, le enfurecería de cualquier modo.- Señorita Blake…
El iba a decir algo, pero su expresión se tornó burlona nuevamente al dirigirse a ella cambiando de tema.
- Ha dicho que Kalina y el resto de mis empleados eran buenas personas.- comentó mientras abandonaba su asiento para quedar de pie a escasos centímetros de ella.- ¿Qué hay de mí? ¿No le parezco también una buena persona?
- No le conozco lo suficiente.- respondió precavida. El la estaba retando a que expresara abiertamente la opinión que le merecía. Pero ____ sabía que si lo hacía, Nick Jonas no tardaría en poner sus maletas en la puerta.
- Una respuesta inteligente. ¿Qué diría si le propusiera un trato a cambio de que más adelante me aclarara su opinión sobre mí?
____ no supo qué contestar. Lo pensó unos segundos.
- ¿Un trato… qué clase de trato?
- He cerrado un negocio muy satisfactorio estos días en Nueva York. Dispongo de un par de semanas libres y después tendré que marcharme otra vez.- informó, como si esperara que ella diera saltos de alegría ante la inestimable concesión que les hacía con su presencia.- Le propongo una cosa. Me quedaré ese tiempo en casa y le demostraré que puedo ser gentil cuando me lo propongo. Le demostraré que soy el nieto que toda abuela sueña. Pero usted… Tendrá que ser menos hostil conmigo. Y después, se tragará sus palabras de reprobación de antes. Y por supuesto, borrará esa mirada de censura de sus ojos.
____ permanecía muda por el asombro.
- ¿Qué le parece, acepta?
- Eso no es un trato, señor Jonas.- contestó, saliendo al fin de su estupor.- Soy su empleada. No tiene que pedirme permiso para permanecer en su casa.
- Y no se lo estoy pidiendo.- los ojos de él brillaban con intensidad y ____ no estaba segura de si se debía solo al hecho de que ella le contradecía peligrosamente.- Pero por lo que se, mi abuela le ha tomado cariño. ¿No le parece que podríamos intentar ser amigos, a pesar de la opinión que tengamos el uno del otro?
____ no sabía que opinión podía tener él de alguien como ella. No la conocía, no sabía nada sobre ella. No podía siquiera imaginar el inmenso dolor que atravesaba su corazón cada noche cuando se quedaba a solas en su cuarto.
- ¿Señorita Blake? Aún no me ha contestado.
- Haré todo lo que haga feliz a Nana.- y aclaró de inmediato.- Todo lo que refiera a mi trabajo, quiero decir.
- Eso suena a advertencia, señorita Blake.- le escuchó reír secamente- ¿Qué otra cosa cree que podría interesarme de usted?
____ soportó que la estudiara detenidamente en la oscuridad de la habitación. Nick Jonas no se dio ninguna prisa en hacerlo. Primero, su mirada recorrió el rostro desprovisto completamente de maquillaje. Los ojos curiosos color avellana, la nariz pequeña y puntiaguda, los labios carnosos y entreabiertos, bien dispuestos para protestar en cualquier momento. Sonrió para sus adentros, preguntándose qué clase de mujercita frágil y llena de fortaleza a la vez era ____* Blake. Después, su miraba bajó hasta su pecho, que se elevaba agitadamente bajo aquel camisón que había sido diseñado para apagar el menor atisbo de pasión en un hombre. La prenda la cubría de pies a cabeza. Como una infranqueable armadura protectora contra los tipos que quizá como él en ese instante, la veían como una presa fácil de seducir. ¿Lo era? ¿Era la señorita Blake de ese tipo de mujeres que soñaban veladas románticas a la luz de la luna y se entregaban al primero que le susurraba palabras engañosamente dulces al oído? Le asaltó la insólita idea de probar su teoría. ¿Qué haría la educada ____* , cómo reaccionaría si él decidiera darle una lección y le hiciera olvidar la mala imagen que tenía de él y la convirtiera en una imagen aún peor? Su mirada regresó al lugar inicial. Los ojos de ella se clavaban en él, la barbilla erguida con altivez esperando que dijera algo. Sin embargo, no fue capaz de lanzar ningún comentario desagradable o comportarse del modo en que lo hubiera hecho con cualquier otra mujer en aquellas circunstancias. ¿Por qué no podía simplemente, dirigirle un par de observaciones desagradables y humillantes sobre su aspecto? Sabía la respuesta. Sencillamente, ____* no era cualquier mujer. Había algo en ella que le desconcertaba. Quizá era aquel aire de inocencia al que no estaba acostumbrado. Las mujeres que frecuentaba las elegía con mucho cuidado. Hermosas, poco inteligentes y de lágrima fácil que él contentaba con unas perlas y no volvía a ver jamás. Muy discretas. Pero no inocentes. En absoluto inocentes. Se acercó más a ella, a sabiendas de que eso la haría vulnerable. Dio una larga bocanada a su cigarrillo y expulsó el humo directamente sobre la cara de ella, provocando que la joven tosiera ruidosamente.
- ¿Y bien? – Insistió, sin disculparse por su falta de delicadeza.
- No he imaginado ni por un momento que le interesara nada de mi persona que no tuviera que ver con mi empleo.- contestó ____ con orgullo- Nunca he sido pretenciosa, señor Jonas.
- No me diga.- lanzó una sonora carcajada que retumbó en los oídos de la joven.- Debe reconocer que no es apropiado que ande usted por mi casa vestida con ese camisón, ¿no le parece?
____ se cubrió el pecho instintivamente con el ejemplar de Romeo y Julieta.
- No fue mi intención…
- Seguro que no lo fue.- la interrumpió con sequedad.- Aunque puede estar tranquila. Tenía razón, señorita Blake. No estoy interesado.
La dejó allí plantada, el corazón palpitando y los nervios a flor de piel. ____ no esperó un segundo, temiendo que si lo hacía, Nick Jonas regresaría dispuesto a seguir divirtiéndose a su costa. Mientras se arropaba entre las sábanas, no podía concentrarse en la lectura que había escogido. Sus emociones eran confusas. ¿Por qué le había molestado que él fuera tan sincero con respecto a sus intenciones hacia ella? Debía sentirse feliz porque él no la viera más allá de sus funciones como dama de compañía. Realmente, debía dar gracias por ser invisible para él. Un hombre como Nick Jonas solo era sinónimo de problemas. Y ella no los necesitaba. Mucho menos en esos momentos tan difíciles, cuando lo de Jason estaba aún tan reciente… Sollozó en silencio, sintiéndose aliviada al derramar las primeras lágrimas. Odiaba llorar. Odiaba ser tan débil. Pero en la soledad, nadie podía reprocharle que lo fuera. Nadia la escuchaba. Y tía Alice no sufría viendo como su mundo se desmoronaba a su alrededor. Se sobresaltó al escuchar el golpe seco de unos nudillos en su puerta. ¿Quién podía ser? Se acercó con sigilo.
- Señorita Blake, ¿se encuentra bien?
___ entreabrió la puerta, sorprendida. Se restregó los ojos con el dorso de la mano y sonrió, rezando porque él no hubiera escuchado sus sollozos.
- ¿Estaba llorando?- la expresión de él era tan extraña que ____ fue incapaz de articular palabra para contestar.- No lo niegue. La he oído al pasar junto a su puerta. ¿Es por algo que he dicho?
- No es nada, de verdad… Es solo que…- señaló con un gesto el libro abierto sobre la cama y sonrió.- Shakespeare siempre me emociona.
El frunció el ceño y echó una ojeada a su reloj de pulsera.
- Miente muy mal, señorita Blake. Pero no discutiré con usted.- esta vez, le dedicó una sonrisa que parecía franca.- Será mejor que se acueste ya. Es muy tarde.
- Buenas noches, señor Jonas.- cerró la puerta con suavidad. Oyó como él también le daba las buenas noches y después, escuchó sus pasos alejándose en el pasillo. Se dijo que tenía que ser más cuidadosa en adelante. Si alguna vez ellos descubrían el verdadero motivo por el que había escogido aquel empleo, tendría que responder a muchas preguntas que no deseaba responder. Y lo que es peor, sentirían pena y compasión hacia ella. Eso sería mucho más duro de soportar. “No volveré a hacerlo. No volveré a llorar. Nunca más”, se prometió y desobedeciendo los consejos del señor Jonas, reanudó la lectura.

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Valerie Jonas Cyrus
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 15th 2011, 06:16

Nueva lectora ! y Fiel!
me encanta tu novela!
Siguela pronto!
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 15th 2011, 08:19

holaaaa.. tu novela está muy buenaaa.. me encantaaaa... espero que la sigas prontooooo!!! ^^ yo tambien soy nueva, recién me registré ayer!!! ^^
please si puedes visita mi novela... aqui te dejo el enlace :
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siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
cheers
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Mariel Jonas'
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 15th 2011, 14:00

BIENVENIDAS A LAS NUEVAS LECTORAS!! Very Happy


- ¿Cómo que no tienes nada que ponerte?- Nana negó repetidamente con la cabeza, palmeando su mano afectuosamente a la vez.- Eso lo tenemos que solucionar, criatura. Esto es una isla y tenemos una playa maravillosa. ¿Crees que voy a permitir que bajes a la playa cada mañana solo para acompañarme? Decididamente, no. Rotundamente, no… Le diré a Jericó que nos lleve al centro y haremos algunas compras. Lo primero, será escoger un bonito traje de baño para mi preciosa ____*.
- Nana, no creo…
- Silencio, niña.- Nana sonrió, emocionada ante la idea de salir de compras.- Soy mucho más vieja y más lista que tú. Y estoy enferma. Debes contentarme en todo cuanto te pida, ¿no crees? Y además, toda esa ropa que tienes es horrible. Una muchacha de tu edad no debe andar vestida con esos trapos. Necesitas un cambio. Nada de ropa gris y oscura. Colores, eso es lo que necesitas. Un par de vestidos que resalten tu figura. Y unos… ¿cómo se llaman esos pantalones que utilizan las chicas hoy, esos informales? Ah, ya se. Unos jeans. No, mejor un par. Y algunas camisetas de algodón y…
- Pero yo…- iba a decirle que no quería nada de eso. Se encontraba a gusto siendo como era, pasando inadvertida para el resto del mundo.
- No hay peros que valgan. Ahora mismo llamaremos a Jericó.
Y fue completamente imposible hacerla cambiar de idea. Por la tarde, las dos estaban agotadas después de recorrer todas las tiendas de la isla. ____ había insistido en que le parecía un despilfarro inútil de dinero, ya que no tenía intención de fomentar veladas en las que pudiera necesitar toda aquella ropa. Pero Nana no la escuchaba. Había sido tajante al respecto. “Niña, siempre hay una buena ocasión para estar guapa.” Cuando ____ había mirado las facturas, se había apresurado a ofrecer que le descontaran de su salario aquella cantidad escandalosa de dinero, a sabiendas de que tendría que trabajar para la familia Jonas una eternidad para pagarlo. Sin embargo, Nana le había dicho que olvidara enseguida la idea. Había dicho que no iba a tolerar que su dama de compañía vistiera como una anciana amargada. Y que dado que ese era su deseo, podía tomar la renovación de vestuario como su nuevo uniforme. Lo cierto es que cuando _____ se cambió para la cena y bajó al comedor, todos la miraron con asombro. Había escogido una sencilla camiseta color azul y unos vaqueros ceñidos. Los dedos de los pies asomaban con gracia en el extremo de sus nuevas sandalias, haciendo juego con el resto de la indumentaria. Informal, eso es lo que Nana había dicho. Saludó con timidez antes de ocupar su asiento, sin que pasara desapercibido el modo en que Nick Jonas la observaba desde el otro lado de la mesa.
- Querida niña…- Nana aplaudió como una chiquilla, feliz por el resultado de su experimente.- Por fin pareces el ángel que eres. ¿No te parece que está preciosa, Nick?
El no contestó. Hizo un ligero movimiento de cabeza como respuesta y engulló de un bocado un buen pedazo de entrecot.
- No le hagas caso.- susurró Nana sin dejar de sonreír – Mi nieto es muy hábil cuando quiere hacerse el ciego.
- Puede que sea ciego, Nana.- la voz de él las sobresaltó a las dos.- Pero no soy sordo. ¿Crees que podrás recordarlo la próxima vez que me critiques?
- No te criticaba, Nick.- la anciana alargó la mano sobre el mantel para tomar la de él. Nick se la besó cariñosamente. A pesar de su eterna expresión malhumorada, la quería. Era algo evidente incluso para una desconocida como ____*.- Solo le decía a _____ que no debe sentirse ofendida.
- ¿Ofendida? ¿Porque no le dedico unos cuantos halagos estúpidos?- desvió la mirada hacia la joven- Estoy seguro de que la señorita Blake es lo suficientemente inteligente para comprender que está preciosa. Aunque yo no se lo diga. ¿No es así, señorita Blake?
- Por supuesto.- ____ parpadeó. Comprendió que, indirectamente, él ya se lo había dicho. No solo con palabras. Se lo había dicho con la expresión de su rostro al verla irrumpir en el comedor. _____ había notado que la observaba con sorpresa, pero también con cierta admiración. Supo que era todo cuanto podía esperar de alguien como él.
- Ay, Nick… ¿Porqué tienes que ser tan antipático? Si sigues así, nunca encontrarás esposa, ¿lo sabías? Ninguna mujer quiere por marido a un hombre grosero que nunca sonríe ni hace cumplidos.- le advirtió de buen humor, aunque en el fondo,____ intuyó que la anciana temía que sus augurios se cumplieran.
- ¿Acaso no sientes compasión por tu pobre abuela enferma? ¿No quieres alegrar mis últimos días, llenando esta casa con media docena de pequeños diablillos con tu cara?
- Ya hemos hablado de eso, Nana.- atajó él con su habitual brusquedad.
- Nada de eso. No me has pedido opinión, Nick.
- Porque no tienes nada que opinar.- dejó su servilleta sobre el mantel y por un momento, ____ creyó que iba a estallar y dirigir su rabia contra la anciana. En lugar de eso, le vio respirar hondo y suavizar la expresión.- Nana, te quiero. Ya sabes cuánto. Pero eso no te da derecho a meter las narices en mi vida sentimental.
- ¿Qué vida sentimental, querido nieto?- Nana sonrió nuevamente.- Hijo… Retozar de vez en cuando con alguna de tus amigas, no es tener “vida sentimental”. No creo que una vieja como yo tenga que decirte esto, Nick. Pero tu vida sentimental brilla por su ausencia. Lo mismo que tu amabilidad.
- Nana.- los ojos de él brillaban con intensidad. Sin duda, le costaba enormemente no responder a su abuela tal y como su mal genio le impulsaba a hacerlo.- No sigas por ese camino o tendremos problemas.
-¿Qué harás, querido Nick? ¿Castigarme sin postre?- se giró hacia ____- Mírale bien. Es el hombre más atractivo de la isla. Y el más rico. Pero no conseguirá entrar en el corazón de una buena mujer. ¿Y sabes porqué, ángel? Porque una buena mujer espera que un buen hombre la haga feliz. Y este tonto nieto mío no conoce el significado de esa palabra.
____ no dijo nada. Sospechó que si abría la boca siquiera para pedir que le pasaran la mantequilla, Nick Jonas se abalanzaría sobre ella. Para su sorpresa, el hombre pareció adivinar lo que estaba pensando. Y con un rápido gesto, puso la mantequilla a su disposición.
- Gracias.- murmuró.
- No hay de qué. Nana, ¿por qué no dejamos de hablar de mí y de mi incierto futuro amoroso por un rato? Seguro que la señorita Blake tiene muchas cosas interesantes que contarnos de su vida en la ciudad.
____ tragó saliva con dificultad. Eso sí había sido un golpe bajo. Se deshacía de Nana y a cambio, husmeaba en su intimidad. “Gracias, señor Jonas”, estuvo a punto de decirle.
- Por ejemplo, señorita Blake, ¿a qué se dedicaba antes?
- Yo… Trabajaba en la tienda de tía Alice. En una floristería.- explicó sin demasiado entusiasmo.- En realidad, mi hermana Kate y yo llevábamos el negocio. Tía Alice nos crió desde que nuestros padres murieron y al hacerse ella mayor, las dos comprendimos que necesitaba ayuda en la floristería.
- ¿Lo comprendisteis? Qué conmovedor.- el tono de Nick era sarcástico.- Ha dicho que tenía una hermana…
- Kate.- ___ le fulminó con la mirada. No era tan tonta como para no darse cuenta de lo que él había tratado de insinuar con su comentario. El pensaba que eran un par de aprovechadas que esperaban heredar la fortuna de su tía. Eso era porque no la conocía, ni conocía a la tía Alice. Y por supuesto, no conocía los detalles económicos que rodeaban aquel acuerdo entre ellas. El no podía saber que el negocio de tía Alice había estado a punto de cerrar hasta que ella y Kate habían decidido invertir todos sus ahorros en la floristería y sacarla a flote costara lo que costara. Se lo debían a la mujer que había sido prácticamente su madre todos aquellos años.
- Esa hermana suya... ¿Sigue trabajando para su tía?
- Sí. Junto a su marido.- _____ intentó que su voz no pareciera demasiado afectada al hablar.
- ¿Y usted? ¿Por qué se fue?- la pregunta era directa. Nick Jonas era muy suspicaz cuando se lo proponía. Y estaba claro que se lo había propuesto. La observaba fijamente, esperando su respuesta.
- Necesitaba cambiar de aires.- mintió. Echaba tanto de menos el olor de los jazmines al entrar en la tienda, que temió que él adivinara la nostalgia en su mirada.
- ¿La aburría su trabajo?
- No he dicho eso.- replicó. ¿Por qué tenía que tergiversarlo todo para que ella pareciera alguien materialista y sin corazón? Ella no era así. ¿Cómo era posible que lo pensara siquiera?
- Entonces, consideró que ya había saldado la deuda que tenía con su tía.
- Claro que no…- pero, ¿qué pasaba con aquel hombre?- Yo no tendría dinero en el mundo para pagar el cariño de tía Alice.
- Pero se dio mucha prisa en aceptar este empleo.
- Porque yo…- miró desesperada a la anciana que escuchaba todo sin intervenir.
- Eso no es asunto nuestro, Nick.- dijo Nana al fin y ____ se lo agradeció en silencio.- Solo debe importarnos que sea lo que sea lo que puso a este ángel en nuestro camino, fue una suerte que fuera así.
- Sí, una gran suerte.- murmuró él para sus adentros sin dejar de observarla con el ceño fruncido y aquellos ojos penetrantes que parecían querer adivinar todos sus secretos.
- Esta mañana estoy un poco cansada, niña.- anunció Nana de repente y se volvió hacia su nieto con una sonrisa resplandeciente. ____ sospechó que tramaba algo y deseó desesperadamente que no se tratara de lo que ella estaba pensando.
- ¿Quieres que llame al Doctor?- la pregunta sonó ansiosa, pero la anciana negó con un gesto.- ¿Estás segura, Nana?
- Solo estoy cansada.- repitió y tomó la mano del hombre para presionarla con dulzura.- Pero me apena que esta criatura se pierda un día tan maravilloso por mi culpa. Querido, ¿por qué no le enseñas a ____ la maravillosa vida en la isla? Y no inventes excusas, Nick. Se muy bien que no tienes nada mejor que hacer.
- Nana, no… Prefiero quedarme con usted, de verdad.- estaba siendo tan sincera que temió que él se diera cuanto le desagradaba en realidad la idea. – Además, estoy segura de que el señor Jonas…
- El señor Jonas estará encantado de hacerle de guía, señorita Blake.- las palabras de él la dejaron estupefacta. ¿Había dicho que…? ____ tragó con dificultad.
- Se lo agradezco, señor Jonas, pero es que yo…
- Será un honor, señorita Blake. La espero en el salón dentro de quince minutos.- Nick se levantó con un movimiento felino, dando por zanjada la conversación.
____ miró con angustia a la anciana. Nana parecía feliz ante la idea de que su insociable nieto se mostrara más amable al fin. ____ se sintió incapaz de desilusionarla.
- Oh, Nana, ¿porqué lo ha hecho? No quiero ser una carga para nadie.- musitó, aunque sus negativas se debilitaban a medida que la anciana parpadeaba de manera deliciosa para engatusarla.
- Y no lo eres, criatura.- palmeó su mano sobre la mesa- Los dos son jóvenes. Necesitan divertirse. Y por otro lado, a Nick le vendrá bien un poco de compañía humana para variar.
Al ver como ella arqueaba las cejas, Nana volvió a sonreír.
- Querida.- aclaró.- Mi nieto pasa demasiado tiempo entre personas a las que no les importa nada que no sea amasar sus fortunas. Cuando le oigo hablar de sus “tiburones” y “peces gordos” y esas “arpías” con las que se relaciona… Hija, yo no se mucho del reino animal, pero tengo tanto miedo de que él mismo se convierta algún día en uno de ellos… Sin emociones, sin corazón… No creo que lo puedas entender, pero él… Ah, mi pequeño ángel… Nick olvidó como tratar a los seres humanos de verdad.
____ se vio a si misma como el cordero al que llevan al matadero. Peor aún, el cordero al que lobo acecha esperando el momento oportuno para atacar. Por las palabras de Nana, Nick Jonas bien podía ser bien aquel lobo vigilante. De hecho, él ya se lo había advertido el primer día. Aunque quizá, el orgulloso señor Jonas no podía imaginar entonces que Nana le obligaría a hacer de niñera para ella.
- No tengas miedo, criatura.- la animó Nana.- No es tan fiero el león como lo pintan.
____ emitió una risita forzada, rogando en su interior porque la buena mujer dejara de hacer símiles que solo lograban aterrorizarla más. Lo último que quería es tenerle como enemigo. Y estaba segura de que si Nana insistía en estropearle sus vacaciones de aquella manera, Nick Jonas inventaría el modo de deshacerse de ella. Aún así, besó a la anciana en la mejilla, en señal de agradecimiento.
- Diviértete, ángel. Es una orden.- Nana la besó y ____ tuvo la sensación de que también le agradecía algo con aquel beso.
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 15th 2011, 14:41

a me encanto el capitulo Smile !
por que nana hizo eso :S
Plis siguela pronto Smile !
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janeth d jonas
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 15th 2011, 18:03

hola buenisimos
los caps
creo k ya se a k kiere llegar nana pero
me esperare esta super
SIGUELA
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Mariel Jonas'
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 16th 2011, 14:56

- ¿Porqué está tan seria, señorita Blake?- la voz de él interrumpió sus pensamientos. Estaba mirando como dos pequeños empujaban con esfuerzo una cesta repleta de pescado recién cogido. Debían tener unos ocho o nueve años y a pesar del esfuerzo, sonreían. ____ adivinó por el enorme parecido entre ambos, que eran hermanos. El chico apenas le sacaba unos centímetros de estatura a la niña, pero resultaba enternecedor ver como trataba de cargar con la mayor parte del peso para aliviar de él a su hermana. Sin querer, la escena le había traído recuerdos que ahora la entristecían. Sobre ella. Y sobre Kate. Sobre lo mucho que se habían querido. Muchas veces, ella había arrastrado la carretilla con las plantas de tía Alice del mismo modo en que aquel pequeño lo hacía en ese instante. Kate no había nacido para realizar trabajos tan duros y ____ solía hacer su parte para evitar que los huesos de tía Alice cargaran con más peso del que podían soportar. No era un reproche, eso nunca. Kate tenía otras muchas virtudes por las que la adoraba. Tenía aquel toque de delicadeza, aquella forma de hablar que lo envolvía todo y que hacía que todos volvieran la cabeza al verla pasar. Sí, Kate era preciosa, siempre lo fue. Aún lo era.
- ¿Señorita Blake?- insistió él y ____ apartó la mirada ensombrecida de los chicos.- ¿Está bien?
- Sí.- mintió y señaló a los hermanos, que casi habían alcanzado el vehículo de su padre y levantaban con la frente perlada de sudor la pesada cesta. – Estaba pensando…Son tan pequeños… No es justo que tengan que trabajar tan duro. Deberían estar jugando con otros chicos de su edad, ¿no le parece?
Escuchó su risa seca. Nick Jonas jamás reía como el resto de los mortales. Incluso en algo tan natural, él dejaba bien claro que consideraba aquella expresión como un signo de debilidad.
- Para ellos también es un juego, señorita Blake. Y por otro lado, tienen que ganarse la vida.- explicó, tomando su brazo para llevarla hasta el puesto improvisado que el padre de los muchachos había montado alrededor de su furgoneta. Al momento, algunos turistas que merodeaban se aproximaron hasta ella guiados por el olor a pescado fresco. Nick saludó al hombre, estrechando su mano sin importarle que la suya quedara impregnada con aquel fuerte olor. ____ les vio hablar en su idioma. Supuso que negociaba el precio. El hombre señaló un par de piezas y Nick asintió complacido, sacando su billetera y entregándole lo pactado. Después, le vio depositar unas monedas en las palmas abiertas de los niños. Los dos preguntaron algo a su padre. Este les palmeó el trasero y los dejó ir. ____ los siguió con la mirada y sonrió cuando se detuvieron en un puesto de caramelos y llenaron sus bolsillos con orgullo para luego unirse al grupo de chiquillos que correteaban por allí.
- ¿Lo ve? No sufra más, señorita Blake. Mire lo felices que son.- Nick la arrastró hacia otro puesto donde una hermosa mujer exhibía su colección de pañoletas para el cabello. _____ estaba tratando de explicarle que no deseaba probarse ninguno, pero él la obligó a complacer a la mujer. Lo colocó sobre su cabeza y lo anudó en la nuca con lentitud, observando después el resultado con expresión indescifrable. _____ no sabía exactamente lo que él estaba viendo. Pero al clavar los ojos en los de él, le pareció que era imposible que aquello que veía reflejado en las pupilas masculinas fuera ella misma. Cerró los ojos, conmovida por la visión de su propia imagen. De hecho, él no podía siquiera imaginar que la mujer de sus pupilas brillaba solo porque estaba allí, en el interior de sus ojos negros como el azabache… ____ abrió los ojos nuevamente, confundida. El continuaba observándola con fijeza.
- Ahora sí parece una de nosotros.- dijo él. Y por primera vez, su sonrisa fue sincera, espontánea. ____ correspondió con un mohín de satisfacción. La mujer del puesto hablaba sin parar, atrayendo la atención de todos y Nick se volvió hacia ella, haciendo repetidos gestos con las manos y mostrando su billetera.- Será mejor que lo pague o creerá que vamos a robarlo.
____ no contestó. Se sentía feliz solo por el hecho de que él ya no la considerara una intrusa. Era más de lo que había esperado en un solo día. Pasearon el resto de la mañana y _____ tuvo que pedirle que no gastara más dinero en cosas para ella. Sin duda, Nick Jonas estaba decidido a que ella hablara maravillas de él al llegar a la casa. Era evidente que quería contentar a Nana, pero ____ no necesitaba ninguno de aquellos abalorios. Le parecía más que suficiente que la hubiera obsequiado con el pañuelo. A la hora del almuerzo, él le ofreció que tomaran algo en el pueblo. ____ señaló la bolsa de pescado que él había cargado todo el camino.
- Es una pena que se eche a perder.- comentó y como respuesta, Nick hizo un ademán a la anciana que tejía en la puerta de su casa, muy cerca de la orilla donde ellos paseaban. La vieja mujer dejó la labor a un lado y aceptó de buen grado el regalo que le hacían. Dijo algo que ____ no entendió y él asintió finalmente después de negar varias veces.
- Dice que lo aceptará si dejamos que prepare una pieza para nosotros.- informó Nick y le indicó que se sentara sobre las rocas, sujetando su mano para evitar que resbalara.- Y que nos avisará en cuanto esté listo.
- Oh, pero no podemos…- _____ estaba avergonzada. Por su culpa, aquella pobre mujer había interrumpido su placentera labor. Por supuesto, Nick Jonas ya había entregado a la mujer una buena cantidad de dinero a cambio del trabajo. La anciana no parecía molesta o enfadada. Al contrario, se había mostrado feliz ante el ofrecimiento. Pero eso no evitó que ____ reconociera algo que odiaba reconocer: el dinero podía comprarlo todo. Al menos, eso debía creer el poderoso señor de la isla. Quizá lo creyera, pero ____ estaba segura de que tarde o temprano, él comprendería que había cosas que no estaban a la venta. Tal vez, ya lo sabía y tan solo trataba de impresionarla con aquel despilfarro inútil. O tal vez, solo tal vez, realmente él deseaba ayudar a aquellas gentes que se ganaban la vida como podían.
- ¿Aún está triste?- preguntó él, como si el silencio de ella le provocara el irresistible deseo de romperlo, a pesar de la quietud del lugar. El mar golpeaba suavemente las rocas y ____ se dejaba envolver por aquel sonido mágico, mientras los dedos de su pie descalzo jugueteaban con los del otro pie.
- No estaba triste. ¿Porqué iba a estarlo?- iba a añadir que era imposible que nadie lo estuviera al contemplar aquel bello paisaje. Ni siquiera ella.
- Por esos críos de antes. Creyó que estaban siendo explotados, ¿no es así?- por un momento, le pareció que había un ligero reproche en su tono de voz. Nick Jonas amaba la isla, de eso no había duda. Le había ofendido al pensar algo así, por más que no lo hubiera dicho en voz alta.- Ese no es nuestro estilo, señorita Blake. Y yo no lo permitiría.
- Claro. Pero usted no es todopoderoso, señor Jonas.- le recordó con una sutileza que no engañó al hombre.- Incluso para alguien como usted, hay cosas que se escapan de su control.
- ¿Qué cosas?- él se divertía viendo como ella trataba de hacerle descender del pedestal al que él mismo había subido por méritos propios.- Dígame una.
- Por ejemplo…- ____ lo pensó. No sabía lo increíblemente hermosa que se la veía. Como una sirena, dulce y candorosa, emitiendo aquellos leves ruiditos que eran sus palabras, dispuesta a enzarzarse en una disputa verbal para demostrarle lo segura que estaba de si misma. Sin embargo, sus dientes mordían sus labios con cierta inseguridad mientras entornaba los párpados en actitud pensativa. Nick no podía apartar los ojos de aquella boca que amenazaba con no cerrarse nunca para romper el hechizo. Desvió la mirada hacia otro lado, molesto consigo mismo por el rumbo que tomaban sus pensamientos. De repente, ____ hizo que su pie salpicara una pizca de agua sobre los inmaculados zapatos del hombre. – Por ejemplo, no se puede controlar al mar, ¿lo ve?...
Nick se apartó unos centímetros, observando perplejo sus zapatos mojados.
- ¿Lo ve?- insistió ella, inexplicablemente feliz por demostrar su teoría.- Y muchas veces, tampoco puede controlar su malhumor. De hecho… Ahora está a punto de enfadarse conmigo.
- Se equivoca. Y en cuanto al mar…- él sonrió otra vez con aquella risa que debía ser nueva en su repertorio de facciones inalterables y de la que desconocía su atractivo.- Déme un par de días y lo tendré bajo control.
____ rió bajito. Así que el señor Jonas podía ser gracioso además de sumamente desagradable… Eso sí estaba siendo una grata sorpresa.
- Ha sido muy bonito lo que ha hecho por esos niños.- comentó ella, mirándole directamente a la cara. Nick encogió los hombros.- No finja que ha hecho un gran negocio, señor Jonas. No soy tan ingenua.
- ¿No lo es?- él arqueó las cejas con expresión burlona.- Yo creo que sí, señorita Blake. Y una romántica empedernida, si me permite la observación.
- Puede…- ____ se ruborizó contra su voluntad.- Pero usted fue muy generoso con ellos. Y lo ha sido con esa pobre anciana. Quizá no sea…
Recordó la frase que había pronunciado Nana aquella mañana. ¿Qué había dicho? “No es tan fiero como lo pintan”.
- ¿No sea qué, señorita Blake?- él se mostraba muy interesado en que completara la frase, pero al ver que ella no decía nada, lo hizo él mismo.- ¿Un patán miserable, egoísta, despreciable y presuntuoso?
El modo en que él lo soltó, la devolvió a la realidad con brusquedad. Por fin, el verdadero señor Jonas descubría su auténtica personalidad. Pero había olvidado añadir una larga lista de adjetivos que, por su propia seguridad, ____ prefirió omitir.
- ¿Le ha comido la lengua el gato, señorita Blake?- inquirió con ironía.- ¿O es demasiado educada para ser sincera? Píenselo bien. Nadie podrá escucharla, se lo prometo. Será nuestro secreto.
- ¿Por qué insiste en humillarme siempre, señor Jonas?- ____ no ocultó su rabia. Se irguió sobre la roca dispuesta a volver a la casa a pie si era necesario.- ¿Acaso hay algo en mí que le repele?
El la retuvo, apresando su mano en el aire y tirando de ella hasta que ambos quedaron muy cerca el uno del otro. En aquellos instantes, su expresión era de irritación, la misma que había mostrado al verla por primera vez. Pero sus ojos… _____ era incapaz de identificar lo que revelaba la intensa mirada masculina.
- Será mejor que vuelva a casa.- murmuró, pero él no soltaba su mano.- Por favor…
- ¿Y perdernos el festín?
____ giró sobre los talones, ignorándole, aunque al caminar sobre las rocas, tuvo que detenerse en seco. La anciana les saludaba, mostrando parte del pescado que Nick le había regalado y que la mujer había cocinado para ellos. Nick cruzó unas palabras con ella y ____ supuso que le había dicho que podía disponer de su almuerzo de otra manera. Vio como un grupo de críos hambrientos, probablemente todos nietos de la anciana, se abalanzaban sobre ella sonrientes.
Cuando él la alcanzó, ____ ya estaba demasiado furiosa como para escuchar una sola palabra. Agradeció que tuviera la decencia de caminar en silencio a su lado durante todo el trayecto hasta la casa. Ya en la puerta, él la llamó de una forma que hizo que ____ se volviera aún más enfadada.
- ¿Cómo ha dicho?- le espetó, segura de que su imaginación le había jugado una mala pasada.
- He dicho, “ángel”, ¿no es así como la llama mi abuela?- todavía se burlaba de ella. ¿Es que nunca tenía suficiente? ____ se tapó los oídos con las manos para no escucharle. Sus labios le rozaron el cabello al hablar quedamente para evitar que los demás les oyeran.- El dulce y extraño ángel de la abuela… ¿Por qué será que produce el efecto contrario en mí? No confío en ángeles que me sacan de mis casillas, señorita Blake.
- Y yo no confío en la gente que disfruta humillando a los demás, señor Jonas.- le retó con la mirada, mientras se despojaba del pañuelo que le había regalado y se lo lanzaba a la cara.- Y puede quedarse con esto. No lo necesito.
- Pero si le quedaba perfecto.- él lo recogió y aspiró el aroma que provenía de la tela, aunque su expresión era irónica al hacerlo.- Por favor…
- Basta.
- Señorita Blake…- su voz se suavizó ligeramente, pero no tanto como para ocultar la burla de sus ojos.- ¿Le contará a Nana que he sido un chico malo?
- Tal vez lo haga.- le amenazó, consciente de que él no la creía.- Tal vez le convenga saber qué tipo de hombre tiene por nieto.
- No lo hará.- súbitamente, el tono de él se endureció.- Le rompería el corazón.
- No. Usted lo haría.- le apuntó con el dedo índice y él lo apartó con teatral delicadeza.- Pero tiene razón. Nana estará mejor mientras siga creyendo…
- ¿Qué, señorita Blake?- la invitó a continuar.
- Que tiene algo en lugar de esa piedra que le hace de corazón.- se lo soltó sin tapujos, tal y como deseaba hacerlo. Le miró desafiante.- ¿Y bien? ¿Estoy despedida?
- ¿Bromea?- él encendió un cigarrillo y exhaló un pequeño círculo que se rompió justo en la nariz de la mujer. ____ lo apartó de un manotazo.- ¿Y perderme el resto de mis vacaciones viendo como trata de esquivarme?
____ apretó los labios, indignada. Desapareció todo lo rápido que pudo, dejándole allí plantado y en la buena compañía de su propia vanidad.
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 16th 2011, 14:57


Kalina estaba doblando unas sábanas y ____ se ofreció a ayudarla. La mujer se mostraba siempre reservada cuando trabajaba, pero aquel día parecía sentir curiosidad por el paseo que ella y el señor Jonas habían compartido.
- ¿Le gustó la isla, señorita Blake?
- Mucho. Es… No se como explicarlo.- ____ sonrió, olvidando el incidente y dispuesta a que nada estropeara el recuerdo de cuanto había visto.- Es maravilloso. Creo que si quisiera, podría enamorarme de este lugar.
- Ya lo ha hecho, querida niña…Fíjese como brillan sus ojos.- Kalina sonreía y la obligaba a girarse hacia el espejo.- La isla ya la atrapó, criatura. Ahora nunca podrá marcharse.
“Ojalá fuera cierto”, pensó ____ esperanzada. “Ojalá pudiera quedarme para siempre y no pensar nunca más en…”
- ¿El señor Jonas fue amable con usted?
____ no supo qué contestar. Era evidente que Kalina había percibido su enfado al entrar en la casa.
- Bueno, el señor Jonas… Es el señor Jonas.- concluyó, deseando no haberse delatado.
- Ese chico… - Kalina agitó varias veces la cabeza.- No mienta, querida. Nick es famoso por su mal genio.
- ¿Porqué es así? Quiero decir que…
- Ya lo se, niña. Insoportable, grosero y otras muchas cosas que prefiero no hablar.- Kalina sonrió de pronto.- Pero no siempre fue así, ¿sabe? Hubo un tiempo, en que las risas de esos dos mocosos traviesos llenaban esta casa… Claro que de eso, hace ya mucho.
- ¿Dos?- ____ frunció el ceño.- Creía que Nana no tenía más familia.
- Claro que no.- Kalina entornó los párpados, recordando con nostalgia.- El señor Jonas y su primo se criaron juntos con la abuela Nana después que los padres de ambos murieran en aquel trágico accidente. Viajaban juntos, los padres de Nick y los de Andreas… Fue terrible. De la noche a la mañana, los dos huérfanos, solos en el mundo… De no ser por la señora Jonas, no se que hubiera sido de esos pequeños…
- ¿Qué fue de su primo?- inquirió, conmovida por su historia e intrigada al mismo tiempo.
- ¿Andreas? El y Nick crecieron juntos. Uña y carne, ¿comprende? Pero con el tiempo, fueron distanciándose… Andreas siempre fue… Bueno, digamos que nunca ha sido tan formal como Nick. La pobre señora sufrió mucho cuando ellos tuvieron aquella fuerte discusión… Ah, pero no quiero recordar más cosas tristes. ¿Me ayuda a subir esto arriba, señorita Blake?
____ la siguió, deseosa de saber más cosas sobre él y sobre el desconocido Andreas Jonas. Se preguntó si sería tan insoportable como su primo. Aunque una cosa era cierta: él no estaba allí y Nick sí. Incluso para ella estaba claro cuál de los dos se preocupaba por Nana.
- Kalina…- ____ le iba entregando a la mujer las sábanas y ella las guardaba en la enorme cómoda sin prestarle demasiada atención.- Cuénteme porqué se pelearon el señor Jonas y su primo.
- Oh, no querida… Nick me despediría si supiera que ando chismorreando con usted.- aunque por la forma en que Kalina sonreía, ____ supo que terminaría por revelarle algunos detalles. Lo hizo tras arrancarle la promesa de que no lo repetiría a nadie.- Bueno… Fue después de que Nick regresara de uno de sus viajes. Nos sorprendió a todos trayendo consigo a una hermosa mujer que al parecer era hija de un importante hombre de negocios. Era perfecta para él… Elegante y distinguida. Desde el primer momento, supimos que había algo especial entre ellos dos, aunque Nick solo la presentó como a una invitada. Lo cierto es que Andreas pasaba por entonces más tiempo en la isla. Se había cansado de recorrer mundo. Andreas es pintor, ¿lo sabía?
____ negó con un gesto, profundamente intrigada por la historia.
- Ojalá le conociera. Andreas es tan distinto al señor Jonas…
- ¿Qué pasó, Kalina?- la instó a continuar.
- Ah, sí… Verá, esos dos chicos comenzaron a comportarse de pronto como si compitieran todo el tiempo. Querían impresionarla. Cada uno la agasajaba con regalos y cumplidos en cuanto el otro se daba la vuelta… Y por fin, uno de ellos se llevó el botín.
____ frunció el ceño. ¿Qué clase de personas eran aquellos dos hombres, que consideraban a la mujer como un trofeo de batalla?
- Andreas y ella se fugaron una buena mañana. No volvimos a saber de ellos hasta que recibimos aquella postal desde Suiza, en la que comunicaban su enlace matrimonial.
- ¿Se casaron?
- Oh, no, querida… Después que ella descubriera que Andreas no tenía intención de formar un hogar convencional, le abandonó. Andreas quería viajar, hacerse famoso con sus cuadros… Todo eso la decepcionó. Y regresó.- Kalina sonrió para sus adentros.- Trató de convencer a Nick de que todo había sido un tremendo error y de que le amaba. Pero para entonces, el señor Jonas ya no quería escucharla. Y por supuesto, tampoco quiso aceptar las disculpas de Andreas. Desde entonces, no se dirigen la palabra. Hará tres años el mes próximo.
- Oh, es terrible…
- Lo es, querida. Aunque Nana y yo rezamos cada noche para que nuestro Andreas vuelva a casa. El era tan especial… Puede que fuera un insensato y se dejara llevar por sus impulsos. Pero eso no le convierte en un monstruo, ¿sabe? Al menos, no para mí… Yo crié a esos dos mocosos, señorita Blake. Y se muy bien de qué pasta están hechos.
- Quizá solo necesiten tiempo para perdonarse.- comentó, guiada por su propia experiencia. Sabía que en ocasiones, la fuerza de la sangre podía llegar a ser más poderosa que cualquier rencilla.
- Tal vez.- asintió Kalina.- Pero, ¿cuánto tiempo más cree que aguantará la pobre señora? Ella adora a Andreas. Y siente lo mismo por Nick. ¿Cuánto tiempo espera que su corazón soporte esta situación? A veces, siento tanta pena por ella…
- ¿No podemos hacer algo para arreglar las cosas entre ellos?- preguntó ­­­­____, esperanzada y deseosa de contribuir a la felicidad de Nana.- Podríamos hablar con el señor Jonas y pedirle…
- ¿Está loca? Mi dulce señorita…- Kalina le palmeó la mejilla con afecto.- Nick nos mataría a las dos. De hecho, me mataría solo por habérselo contado. Y ahora, olvide esa tontería y ayúdeme a bajar la mantelería limpia.
- Está bien.- pero ____ seguía pensando en ello mientras la seguía. ¿Y si fuera posible? ¿Y si en el fondo de aquella alma que debía existir en algún lugar de su retorcida naturaleza, el señor Jonas estaba dispuesto a hacer lo que era mejor para Nana? Comprendió que tenía que hacer algo al respecto, aunque le fuera el empleo en ello.
- ¿Puedo ayudarla en algo, señorita Blake?- él apenas levantó la mirada de su lectura al dirigirse a ella. Aún así, ____ estaba decidida a no dejarse intimidar por sus malos modales. Rodeó la mesa de centro que adornaba la biblioteca y se atrevió a quedar de pie frente a él, segura de que podía permanecer allí durante horas y el orgulloso señor Jonas ni siquiera repararía en su presencia. Peor para él, porque no tenía intención de marcharse hasta que la escuchara.- Es muy tarde. Debería estar en la cama.
- Necesito hablar de algo con usted.- al ver que continuaba ignorándola, añadió.- Es importante.
Nick cerró el libro con brusquedad y lo lanzó sobre la mesa, cruzando después las piernas y colocándolas en el mismo sitio con la misma delicadeza. Encendió un cigarrillo y clavó su mirada llena de impaciencia en ella.
- ¿Ese asunto tan importante, está relacionado con mi abuela?- preguntó con voz fría y ____ negó.- Entonces, váyase a la cama, señorita Blake. Ya le dije que no quería que me molestara salvo en lo concerniente a Nana.
- Bueno… Sí tiene que ver con ella en realidad.- confesó con un hilo de voz
- Acaba de decirme lo contrario.- apuntó Nick contrariado.
- No estoy segura…
- ¿No está segura de haberlo dicho?- él parecía estar a punto de arrojarla de la biblioteca sin contemplaciones.- ¿Ha bebido demasiado vino durante la cena, señorita Blake?
- Estoy algo confusa… ¿Puedo sentarme?
- Por favor.- él señaló el sofá contiguo.- Pero sea breve. Quiero llegar al tercer capítulo de mi novela antes de hacerme viejo, querida.
- Si usted…- iba a decirle que si no la interrumpiera todo el rato, ya le habría explicado para qué había ido a verle. Pero comprendió que si lo hacía, sus escasas posibilidades de éxito se verían reducidas a menos que nada.- La verdad, es que es por Nana que me atrevo a pedirle esto…
- ¿Pedirme qué, señorita Blake?- ahora, él se mostraba sorprendido y quizá divertido por la expresión seria de la mujer.- ¿No está contenta con su salario?
- No se trata de eso. Estoy muy satisfecha con lo que me paga, señor Jonas.- replicó, molesta porque una vez más, para él todo se traducía en dinero.
- ¿Ha tenido problemas con alguno de mis empleados?
- No, no…
- Pues vaya al grano, por Dios. Logrará que me quede dormido entre su primer y su último titubeo.
____ apretó los labios, sofocando la rabia en su interior.
- Está bien, se lo diré.- se armó de valor, preparándose para la retahíla de improperios que estaba segura él soltaría cuando terminara. Le habló con sutileza de ciertos rumores que había escuchado, sin identificar en ningún momento a la portadora de aquellos rumores. Bajo ningún concepto, quería causarle problemas a Kalina. Desvió su atención como pudo, resaltando el hecho de que notaba cierta tristeza en Nana cuando hablaba de su otro nieto al que no veía hacía tiempo. Y sin saber cómo, le propuso que por el bien de Nana, hiciera algo al respecto. Después de unos minutos que se hicieron interminables, él volvió a tomar su novela. La abrió justo por donde la había cerrado y continuó su lectura como si la mujer que ocupaba el sofá de al lado, fuera alguien lo bastante invisible como para no perturbarle con su presencia.
_____ carraspeó con timidez para atraer su atención.
- ¿Sí, señorita Blake?- él levantó los ojos con desgana. Sus ojos lanzaban chispas al mirarla.
- No me ha contestado.- le recordó en voz baja.
- ¿En serio esperaba que lo hiciera?- su tono era sarcástico.
- Esperaba que lo considerara, señor Jonas.
Los nudillos de él palidecieron al presionar con fuerza las tapas del libro.
- Vuelva a su cuarto, querida.- dijo y ____ percibió el matiz imperativo de sus palabras. Se lo estaba ordenando. ¿Cómo se atrevía? ¿Cómo podía ser tan insensible cuando estaba en juego la felicidad de Nana?
- Pero yo… Dígame si lo considerará al menos.- insistió y esta vez, ella fue la primera sorprendida por la firmeza que adquiría su voz. Por un instante, creyó que él le lanzaría su interesante lectura en la cara. En lugar de eso, Nick la dejó nuevamente a un lado y se levantó, inclinándose después sobre ella para amedrentarla con su elevada estatura. _____ no pestañeó siquiera, temerosa de que si lo hacía, el demonio que había en él la arrastraría al infierno por semejante atrevimiento.
- Lo que estoy considerando seriamente, señorita Blake, es enviarla de vuelta a su casa en el primer avión.- las palabras de él eran dardos envenenados que caían sobre ella sin compasión.- Y quizá, le de antes un par de buenos azotes por meter las narices donde no debe.
- Pero yo sólo quería…
- No me importa lo que usted quería.- la silenció - ¿Acaso cree que el mundo gira en torno a sus deseos, señorita Blake?
“Seguro que no”, pensó ____. Si fuera así, él habría desaparecido por arte de magia en aquel instante.
- Pero si lo pensara mejor…
Nick la sujetó por los hombros, clavando sus dedos en ellos hasta obligarla a ponerse en pie frente a él.
- Por última vez, _____*.- al escuchar su nombre en los labios del hombre, ____ no pudo evitar sentir un estremecimiento.- ¿Quiere subir a su cuarto y rezar sus oraciones en lugar de molestarme con sus románticas ideas sobre las familias perfectas?
- No.- ____ se mostró serena. El rostro de Nick estaba tan cerca del suyo que sus alientos se confundían en la penumbra de la habitación.
- ¿No?- él frunció el ceño, confundido. La observaba como si de repente, aquella insignificante criatura acabara de lanzar su guante contra él. Y no estaba seguro de querer aceptar el reto que leía en la valiente mirada. Sus ojos recorrieron sin querer sus facciones. No era especialmente hermosa. Sin embargo… Aquellos labios sugerentes, insolentes se abrían inconscientemente, ajenos al efecto que causaban en él. Apresó la boca femenina sin contemplaciones, explorando con fiereza el interior y deleitándose con su extraña dulzura. La apartó enseguida, furioso consigo mismo y con ella por no impedir lo que había sucedido.- No voy a disculparme, señorita Blake. Le advertí que no me causara problemas.
- No esperaba que lo hiciera.- ____ se alejó de él, dominando a duras penas el temblor de sus piernas.
- Si hubiera algo de sensatez en usted, se marcharía ahora mismo.- sugirió él mientras encendía otro cigarrillo como si nada hubiera ocurrido.
- Y si usted fuera más humano, pensaría en…
- ¿No le he demostrado ya que soy muy humano, señorita Blake?- su pregunta sonaba a burla y ____ apretó los puños contra sus costados, reprimiendo el impulso de abofetearle.
- Lo que me ha demostrado, señor Jonas, es que no le importa nadie que no sea usted mismo.- contestó, ignorando el descaro con que la observaba.- Ni siquiera Nana.
- ¿Porque he utilizado el único método que conozco para hacer callar a una mujer?
- Y porque me ha confundido seguramente con el tipo de mujeres con que suele tratar.- le desafió –No tengo por costumbre darme por vencida fácilmente.
La risa de él era una tortura en los oídos femeninos. Aún se burlaba, pero esta vez su burla no lograba disfrazar su desconcierto.
- ¿Eso es una invitación?- preguntó él, acercándose peligrosamente. ____ retrocedió y se dirigió a la puerta.
- ¿Le gustaría que lo fuera, no es así?- _____ fue contundente al hablar.- Le gustaría añadirlo a la larga lista de defectos por los que jamás debió contratarme, ¿no es cierto?
El no lo negó. Fumó su cigarrillo lentamente, con su ceremonia habitual.
- Se equivoca, señor Jonas… Puede que yo no sea la dama de compañía perfecta que usted esperaba.- su voz comenzaba a debilitarse – Pero quiero a Nana. Y no creo que sepa siquiera el significado de esa palabra, ya que es incapaz de doblegar su orgullo para verla feliz.
Esta vez, Nick Jonas soltó una sonora carcajada que retumbó en la estancia.
- ¿Todo este sermón por un simple beso, señorita Blake?- recorrió con sus dedos las facciones de ella, dejando que finalmente se cerraran sobre el cuello femenino con suavidad. ____ se apartó con un movimiento brusco y él volvió a sonreír con expresión maquiavélica.- Definitivamente, no parecen las palabras de un ángel. ¿Qué haría si decidiera tomarla en mis brazos y llevarla a mi cuarto, dulce ____*? ¿Escaparía de la isla, horrorizada? ¿Tomaría los hábitos y se recluiría en algún monasterio perdido para expiar sus pecados?
- Eso no sucederá.- replicó con toda la fortaleza de que era capaz mientras sentía todavía el tacto de aquellos dedos sobre su piel.- Yo nunca me convertiría en una de sus marionetas, señor Jonas.
- ¡No me diga!- exclamó divertido por su actitud digna y aparentemente serena.- Pero no descarta la posibilidad de que yo lo intente. ¿Le asusta la idea, señorita Blake?
- No. Usted ya dejó bien claro que no hay nada en mí que despierte su interés.- _____ contuvo el aliento cuando los dedos de él se acercaron nuevamente y con descaro, levantaron la solapa de su camisa para descubrir un poco su pecho. Le apartó la mano de un manotazo que terminó en el aire, pues él ya la había retirado previniendo su reacción.
- Es cierto.- aceptó él esquivando la mirada con rapidez.- Sigue sin interesarme. Aunque tal vez… Tal vez es eso lo que la inquieta. ¿Acaso ese hombre, el que la dejó marchar con esa expresión desolada que la caracteriza, tampoco estaba interesado? ¿Es eso, señorita Blake?
- No se de que me habla.- ____ estaba a punto de salir, pero él se interpuso en su camino, franqueando la puerta con su cuerpo.- Por favor, déjeme.
- Así que es eso…- Nick entrecerró los párpados - ¿No quiere hablar de ello?
- No tengo nada que decir.
- ¿No? Con lo charlatana que es usted.- se mofaba intencionadamente y ____ trató de girar el pomo de la puerta. Los dedos de él se cerraron como garfios sobre su muñeca.- Vamos, no sea tímida. Cuénteme qué pasó. ¿La abandonó por otra?
____ no tenía intención de hablar, a pesar de que él acertaba en casi todas sus suposiciones. Ya era bastante doloroso recordarlo cada noche.
- ¿Por eso decidió marcharse lejos, abandonando a su querida tía Alice y a su hermana y su maravilloso trabajo de encantadora florista?- Nick Jonas no podía ser más cruel aunque se lo propusiera. ____ reprimió las lágrimas.- Puede confiar en mí, señorita Blake. Como ya la habrán informado, soy un tipo despreciable con las mujeres. Así que entiendo mucho del comportamiento de tipos despreciables como yo.
- Déjeme ir, por favor…
- He descubierto su secreto, ____*.- se jactó, acariciando su muñeca con suavidad y soltándola después.- Quizá hablemos de ello en otra ocasión.
_____ no esperó un segundo para desaparecer. Temió que él cambiara de opinión y la retuviera durante toda la noche. Al llegar a su cuarto, se metió en la cama de un salto, cubriéndose con las sábanas hasta la barbilla. Le odiaba. Odiaba a Nick Jonas con tal intensidad que pensó que era imposible odiar tanto a una persona y seguir siendo un ser humano.

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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 16th 2011, 16:13

oh que rabia me da Nick Jonas :@ ! que se creee
siguela pronto por favor !
Si?
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 16th 2011, 19:17

oh
siguela si plis esta super
escribes muy bien
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 16th 2011, 19:21

Una aclaracion...la nove no es mia...es una adaptación de una novela que lei n.n
se llama igual y es de Ebony Clark.
Esta genialiiiiziiiima!!!!!!!!!! Les va a facinar xD
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 16th 2011, 23:01

Siguela pronto! porfis
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 20th 2011, 15:24

Perdon por la tardanzaaa
Disfruten el cap n.n

Esa mañana, la isla había amanecido bañada por un sol hermoso que incitaba a pasear. Nana se había puesto un vaporoso vestido nuevo de lino y un sombrero que le protegía el rostro de las quemaduras. ___ había optado por una camiseta de tiros y un pantalón corto y también se protegía la cabeza con un sencillo gorro de paja, regalo de Kalina. En ese momento, las dos estaban sentadas en la orilla de la playa y ____ leía con entusiasmo un nuevo capítulo de su novela para Nana. Modulaba su voz y la cambiaba de tono para hacer más veraz el relato a medida que avanzaba y se metía en la piel de los personajes. Ya llevaba un buen rato, cuando una sombra se cernió sobre ellas, sorprendiéndolas. Nana se volvió, sonriente.
- ¡Nick, qué sorpresa!- tiró de sus pantalones para obligarlo a sentarse sobre la arena.- ¿Te quedarás un rato con nosotras?
- Claro.- miró a ____ con ojos burlones.- No me perdería por nada del mundo el relato de la señorita Blake.
¿Cuánto tiempo llevaba espiándolas? A juzgar por su comentario, debía ser bastante.
- En realidad, iba a descansar un poco.- replicó, marcando con la guía la novela y cerrándola con brusquedad.- ¿Le molesta, Nana?
- Por supuesto que no, criatura, pero… ¿Qué es eso? Mírala, Nick. Pobre niña…- la anciana señalaba sus muslos enrojecidos. Nick también los observaba y ____ los tapó instintivamente con la toalla. El chasqueó la lengua contrariado.
- Déjeme ver.- como ella no obedecía, Nick retiró personalmente la toalla y frunció el ceño al descubrir que su piel había adquirido un tono excesivamente rosado.- ¿No ha usado la loción protectora que le dio Kalina?
____ negó con un gesto, avergonzada.
- ¿En qué estaba pensando, señorita Blake?
- Hacía tan buen día. No creí que…
- Precisamente. ¿Es que quiere chamuscarse o simplemente, es una irresponsable?- él parecía enfadado y ____ encogió los hombros, convencida de que hiciera lo que hiciera, no lograría apaciguar su mal humor.- Nana, ¿tienes esa crema milagrosa que sueles llevar en tu neceser?
La anciana rebuscó con nerviosismo y su rostro se iluminó cuando encontró lo que él le pedía.
- Esto le aliviará el escozor.- comentó Nick, mientras sus manos frotaban sin ninguna delicadeza los muslos de la joven.- Ahora, vaya a la casa. Y si quiere seguir disfrutando de su día de playa, será mejor que se cambie esos…
Se interrumpió, deteniendo la mirada durante unos segundos en los cortos pantalones que dejaban al descubierto las torneadas piernas femeninas.
- Bueno, quítese eso, ¿quiere?- repitió molesto.- Además, no creo que sea apropiado que corretee por la isla medio desnuda, señorita Blake.
- Pero, Nick, ¿qué te pasa? –Intervino Nana con voz firme – Estamos en la playa. ¿Cómo quieres que se vista la pobre chica?
- No lo se… Pero no así. No es decente, abuela.- lo dijo sin mirarla, como si la visión inocente de sus muslos fuera algo pecaminoso y obsceno y no pudiera soportarlo. ____ no decía nada. Miraba a uno y otra confundida, hasta que clavó los ojos en él, en espera de una disculpa. Por supuesto, Nick Jonas no tuvo el detalle de excusarse. Es más, continuaba observándola como si de repente, ella le ofendiera solo por atreverse a tener piernas.- ¿No me ha oído, señorita Blake?
____ corrió hacia la casa, a pesar de que sentía la piel tirante y le ardía a cada paso que daba. Se metió en su habitación y aún estaba intentando quitarse los pantalones cuando escuchó el golpe seco de unos nudillos en la puerta. Se cubrió con la bata y abrió, maldiciendo en voz baja cuando él la empujó para irrumpir en el cuarto.
- Ya le había oído antes.- dijo, señalando los jeans sobre la cama.- Es solo que…
Nick la obligó a sentarse en la cama y le alzó la bata hasta por encima de las rodillas.
- ¿No se siente capaz de hacerlo sola, señorita Blake?- preguntó con sorna, conmovido en el fondo por la expresión de dolor de la joven. Deslizó las manos bajo el interior de la bata, arrastrando hacia abajo con cuidado la prenda que la atormentaba. ____ contenía la respiración y suspiró cuando él le enseñó los shorts de la discordia.- ¿Mejor? Creo que debería olvidarse de los pantalones por un tiempo.
____ arqueó las cejas sin comprender. Nick abrió de par en par el armario y sacó uno de los vestidos de gasa que Nana le había comprado.
- Esto estará bien.- lo dejó caer junto a ella. En lugar de marcharse, permaneció de pie frente a ella, pensativo.- Rowena… No quise ofenderla cuando dije…
- ¿Qué vestía de forma indecente?- ella no estaba dispuesta a ponérselo fácil. Lo cual era por otro lado una ingenuidad de su parte. Nick Jonas ya había demostrado que le importaba menos que nada la opinión que tuviera de él.
- No se que me pasa con usted.- él parecía dudar por primera vez al dirigirse a ella.- Nunca quiero ofenderla y sin saber como, siempre lo hago.
- No importa.- replicó ella, consciente de que él jamás le ofrecería una disculpa formal.- No tiene que ser amable conmigo, señor Jonas. Pero no vuelva a humillarme. El que sea su empleada no le da derecho a eso.
- Entonces, procure comportarse de acuerdo con sus obligaciones aquí.- la advirtió y ____ comprobó que su expresión era ahora de furia.- Y sea más recatada. No está de vacaciones, señorita Blake. No puede pasearse por la isla media vestida como una turista, atrayendo la mirada de todos los hombres de menos de sesenta años.
____ sospechó que lo que realmente le enfurecía era que él mismo no pudiera apartar su propia mirada de ella. Aunque no entendía porqué, ya que había sido bastante explícito en cuanto al hecho de que ella no encajaba en su ideal femenino.
- ¿Ha terminado?- preguntó con tranquilidad al ver como él encendía un cigarrillo con dedos algo temblorosos.- Aún tengo que vestirme, señor Jonas.
- No me provoque, señorita Blake.- Nick la fulminó con aquellos ojos intensamente negros.
- Salga de mi habitación, señor Jonas.- le pidió con fingida amabilidad y añadió, esperando que él no notara lo asustada que estaba.- Por favor.
- ¿Se atreve a darme órdenes en mi propia casa?
____* no contestó y él aguardó unos segundos, como si esperara que ella se arrojara a sus pies pidiendo un poco de clemencia antes de que la ejecutara con su mirada despiadada. Al ver que ella no se movía, apretó los labios hasta que todas las líneas de su rostro se marcaron para conferirle un aspecto demoníaco. Después, cerró la puerta de un portazo que podría haber hecho retumbar los cimientos de la casa.
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 20th 2011, 15:35

woow
siguela
PLEASE
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 20th 2011, 15:40

Megaa cap xD dedicado a Janeth (:

Era su tarde libre y como no sabía qué hacer con ella, aceptó la invitación de Kalina. Le había pedido que la acompañara hasta el pueblo para hacer su visita de rigor a la familia. Hasta ese momento, ____ no había pensado que la encantadora Kalina podía tener más familia que no fuera la señora Jonas. No la imaginaba teniendo su propia familia después de haber consagrado su vida a la acaudalada familia para la que trabajaba desde hacía más de quince años. Por ese motivo, quedó gratamente sorprendida al descubrir que Kalina tenía una hermana unos años menor, un cuñado y unos sobrinos que la adoraban. La recibieron con besos y abrazos cariñosos en cuanto ambas atravesaron la puerta de su humilde hogar. Los sobrinos de Kalina eran dos adolescentes revoltosos de catorce y dieciséis
años. Isaías y Helena aceptaron con alegría los regalos que su tía les traía de la casa. Nana les había enviado dulces y algunas prendas de ropa. También les mandaba libros y algo de dinero que Kalina le entregó a su hermana disimuladamente. No es que la familia de Kalina fuera desagradecida, pero ella prefería que su cuñado no se sintiera ofendido. Era un hombre honrado y trabajador que no había tenido mucha suerte en la vida. Ahora se dedicaba a la pesca y en las épocas peores, con la ayuda de Kalina, todos salían adelante como podían. Lo importante, como le había dicho Kalina durante el trayecto, es que era un buen padre. Y un marido cariñoso que amaba a su esposa y a sus hijos. En ese momento, mientras ellas charlaban animadamente de lo acontecido en la semana, él se ataviaba con un gracioso delantal tejido a mano y preparaba la cena para todos. Nada opulento. Pan recién horneado, pescado fresco al horno aderezado con unas verduras que ellos mismo cultivaban. De postre, los dulces que Kalina había traído de la casa. Se sentaron a la mesa y ____ se emocionó las escuchar las oraciones del hombre, dando gracias por aquel día en que nuevamente se reunían. Kalina le explicó que una parte de sus oraciones, las había dedicado a su invitada, es decir, a ella misma. Le dijo que su cuñado había expresado sus mejores deseos y que la bendecía y esperaba que fuera tan feliz en la isla como lo eran ellos. ____ reprimió las lágrimas que se agolpaban a sus ojos. Aquellas personas demostraban ser realmente bondadosas al abrir las puertas de su casa y de sus corazones a una extraña. No tenía palabras para corresponder a aquel gesto. Y sus anfitriones debieron adivinarlo, porque comenzaron a hablar entre ellos para evitar que ella rompiera a llorar. De vuelta a la casa, ella permanecía pensativa y Kalina tomó su mano para que ambas pasearan al mismo ritmo. ____ la presionó con fuerza, notando como el calor de la mano de la mujer calentaba su propia mano helada.
- Niña, vas a pillar una pulmonía…- murmuró Kalina, regañándola con la mirada.- Debiste coger algo de abrigo antes de salir.
- No se preocupe, Kalina. Mi tía siempre solía decirme que no entendía como es que era la única en casa que nunca se resfriaba.- contestó con una sonrisa. Pero su nariz y sus mejillas estaban tan heladas como sus dedos, que se agarrotaban bajo los de la mujer.- Decía que tenía una salud de hierro.
- Eso son tonterías.- Kalina se quitó el chal y le cubrió con él los hombros. ____ trató de devolvérselo, pero ella se negó.- Niña, yo ya soy vieja. Y te aseguro que estos huesos están más que acostumbrados al clima de la isla.
- Gracias… Es muy amable.- se quedó un buen rato callada. Casi habían llegado a la casa, cuando algo le asaltó la mente al recordar la agradable velada que habían pasado.- Kalina… ¿No echa de menos a su familia? Quiero decir... Bueno, la señora Jonas es muy buena y es evidente que ella la quiere como a una hermana. Pero esa gente… El señor Eriko y sus sobrinos… Usted parece llevarse tan bien con ellos. Es una pena que tenga que vivir toda la semana apartada de ellos.
- Les adoro. Son mi vida, ¿sabes?- Kalina encogió los hombros.- Pero cada uno hace su camino, criatura. Y no creas que no he tratado de convencerles de que vengan a vivir conmigo.
____ arqueó las cejas, sorprendida.
- Querida niña…- Kalina la abrazó para hacerla entrar en calor. Aún quedaban unos metros para alcanzar la casa.- La señora Nana siempre quiso que mi familia viviera con nosotros, en la casa de los Jonas. Pero mi cuñado, aunque es un buen hombre, tiene su dignidad. Jamás ha querido oír una palabra de eso. En una ocasión, mi sobrina Helena cayó muy enferma y Eriko aceptó que me la trajera a la casa, donde hay buena calefacción y mayores comodidades. Pero en cuanto Helena se repuso, vino a llevársela de nuevo con ellos. No le culpo. Puede que ellos sean pobres, niña. Pero se tienen el uno al otro. Y tienen mucho amor. Y eso es cuanto necesitan para ser felices. Y además, está mi querido Pavlos.
- ¿Pavlos?
- ¿No te he hablado de él?- los ojos de Kalina resplandecieron de orgullo- Pavlos es mi sobrino mayor. Gracias a Dios, Eriko permitió hace algunos años que me hiciera cargo de su educación. Pavlos era muy buen estudiante. Consiguió una beca para estudiar medicina en Inglaterra y todos los meses, le mando una pequeña cantidad para sufragar sus gastos allí. El pobre chico se apaña con lo mínimo, así es mi Pavlos. Y precisamente este año, terminará sus estudios. En un par de meses, tendremos un médico en la familia y con suerte, podrá ganar lo suficiente para que su familia tenga una vida mejor. ¿No te parece maravilloso?
____ asintió, tan feliz como si la noticia le afectara directamente. Miró a Kalina, maravillada. Cada vez más, ella le recordaba a tía Alice. Siempre dispuesta a ayudar a los demás, siempre generosa y amable.
- Démonos prisa, querida… Ya siento que se me congelan los labios…- se detuvo un momento en la puerta, clavando sus ojos grandes y expresivos en algo en lo que acababa de reparar. Tiró de ella, arrastrándola hasta la casa, alborotada y señalando el vehículo aparcado en la entrada.- Es él… ¡Bendito sea Dios! Está aquí…
- ¿Qué sucede…?- ____ no entendía nada. De repente, Kalina parecía haber perdido el juicio mientras la llevaba adentro.
- Mi chico ha vuelto…- las palabras le salían entrecortadas a causa del llanto y ____ decidió que era preferible no preguntar más y descubrir por si misma, de qué estaba hablando la mujer. La acompañó hasta el salón y esperó pacientemente en el lugar menos visible de la estancia, observando con interés la escena que se desarrollaba frente a sus ojos. Kalina estrujaba contra su prominente pecho al hombre que se hallaba de pie junto a Nana. Nada más verla llegar, él había abierto sus brazos para encerrarla en ellos y la besaba efusivamente en el cabello, la frente y la cara. ____ estudió las facciones del hombre. Era extraordinariamente atractivo. El cabello negro, corto y peinado hacia atrás con falso descuido. Los ojos color azabache contrastando con su piel bronceada y las facciones perfectas que recordaban a aquellas esculturas griegas que se veían en los libros de arte. A decir verdad, era el hombre más atractivo que había visto en su vida. Rezó en silencio porque nadie hubiera notado lo turbada que se sentía al mirarle. Desvió la mirada, avergonzada y al hacerlo, sus ojos tropezaron con alguien que también observaba la escena, escondido como ella para evitar que la magia de aquel encuentro se rompiera por culpa de terceros. Nick Jonas estaba muy cerca y casi la rozó al cruzar los brazos sobre el pecho para clavar en ella sus ojos burlones. Por el contrario, él no parecía turbado. Ni siquiera conmovido. En realidad, Nick Jonas parecía furioso y ____ se preguntó quien podía ser aquel atractivo recién llegado que hacía que las pupilas de Jonas brillaran de rabia contenida.
- ¿Impresionada, señorita Blake?- su tono estaba cargado de sarcasmo al dirigirse a ella.- Andreas suele causar ese efecto en las mujeres. Aunque debo decir, que esperaba que usted estuviera por encima de esas frivolidades.
- ¿Andreas…?- ____ tartamudeaba por la sorpresa. No era posible… ¿Quizá y a pesar de todo, Nick había escuchado a su corazón? - Quiero decir, el señor Jonas… Es decir… ¿El otro señor Jonas?
- Así es. El hijo pródigo ha vuelto por fin a casa.- respondió él con ironía. La empujó con brusquedad hacia el grupo que se deshacía en muestras de afecto a unos pasos de ellos.- Venga, señorita Blake. Haré los honores y le presentaré al hombre que según usted, debería acompañar a Nana en mi lugar.
- Yo no…- iba a decirle que nunca había pensado algo así.
- No sea tímida, ángel. Sospecho que a partir de este momento, mi primo Andreas tiene una nueva admiradora, ¿me equivoco?
- Yo no…- repitió como una tonta, pero él levantó un dedo y lo colocó sobre sus labios palpitantes para silenciarla.
- ¿Usted no?- él sonrió con aquella sonrisa que era todo menos amistosa y le susurró al oído.- He visto como le miraba, señorita Blake. Andreas también suele causar ese efecto. Por alguna razón que desconozco, todas las jóvenes con la cabeza llena de pájaros como usted, le ven como al fornido héroe de sus sueños.
- Me ofende con sus insinuaciones, señor Jonas…- se defendió y retrocedió con intención de no permitir que él la humillara en presencia del resto. Adivinó que esa era justamente su intención por el modo en que la insultaba con sus palabras. Pero él la obligó a permanecer donde estaba, clavando los dedos largos y fuertes en sus hombros.
- ¿La ofendo, señorita Blake?- preguntó con dureza.- Venga conmigo. Y borre esa expresión de espanto de su cara, ¿quiere? Van a pensar que la estaba torturando.
Lo había dicho como si no fuera eso precisamente lo que estaba haciendo. ___ se contuvo. Deseaba desaparecer de allí antes de que Nick continuara burlándose de ella. Pero al parecer, los planes de Nick Jonas eran otros y ____ quiso tener el poder de descifrar lo que escondía su mirada maliciosa cuando la presentó al hombre que la observaba con atención.
- Mira qué sorpresa, ___…- Nana resplandecía de felicidad.- Mi querido nieto ha venido a quedarse un tiempo con nosotros… Estoy tan contenta que me parece estar soñando.
- Andreas… La señorita ____* Blake.- Nick analizó con ojos entrecerrados el breve instante en que su primo estrechó la mano pálida de la mujer.- Ten mucho cuidado, primo. Según la abuela, la señorita Blake es algo así como una bruja, ¿no es así, Nana?
- No digas tonterías, Nick.- la anciana hizo que ___ se sentara junto a ella y restregó afectuosamente su mejilla.- Estás helada, criatura… Andreas, ___* es lo menos parecido a una bruja. En realidad, ella nuestro querido ángel… Y debes portarte bien con ella. De lo contrario, tendrás que vértelas conmigo.
Nana bromeaba. Era evidente que no consideraba que Andreas fuera un peligro para nadie.
- Descuida, abuela. Estoy seguro de que la señorita Blake y yo vamos a llevarnos muy bien.- besó su mano con galantería y ____ la retiró de inmediato al ver como Nick apretaba los labios contrariado.- ¿Puedo llamarla ____ , ¿verdad? La abuela me ha dicho que es así como la llaman sus amigos.
- ____… Estará bien.- murmuró, azorada. No podía evitar pensar en lo distintos que eran los dos hombres. Andreas Jonas era el polo opuesto a su primo. Galante y cordial, su sonrisa desprendía amabilidad al dirigirse a ella. Nick…Nick clavaba sus ojos en ella como si quisiera asesinarla solo por estar allí.- Si me disculpan, tengo que subir a cambiarme…
Se despidió de todos con un gesto y subió los peldaños de la escalera que conducía a su cuarto como si la persiguiera el mismísimo demonio. Estaba a punto de cerrar la puerta, cuando algo se interpuso y la hizo girar sobre los talones. Nick Jonas tenía su brazo apoyado en el quicio de la puerta y la observaba en silencio. ____ no dijo nada. Estaba tan sorprendida por la visita de Andreas que no era capaz de articular palabras que expresaran su desconcierto.
- Creo que merezco una disculpa, señorita Blake.- dijo él con voz grave, inclinándose un poco sobre ella y soplando sobre su cara con brusquedad para apartar algo invisible en el rostro femenino que debía incomodarle. Nick torció los labios en una mueca al ver como ella daba un respingo como respuesta a su inesperado gesto.- Tranquila, señorita Blake. Sólo pretendía devolverla a la realidad. Aún parece impresionada por mi atractivo primo.
Ella negó repetidamente con la cabeza.
- Ya le dije que mentía muy mal, querida.- él la recorrió de pies a cabeza con la mirada y después, sonrió con desdén antes de preguntar.- ¿Ansiosa por colocarse su mejor vestido para lucirlo ante Andreas? Le advierto que pierde el tiempo, señorita Blake. Usted no es su tipo.
____ se mordió los labios, avergonzada. ¿Era necesario que él fuera tan cruel al expresar la opinión que ella le merecía? Pensó que era injusto. Ella ya sabía perfectamente que no era el tipo de Andreas Jonas. En realidad, era muy consciente de que no era el tipo de ninguno de los hombres que había conocido. Pero competir con su hermana Kate nunca había sido tan duro. Escuchar continuamente de labios de aquel hombre sin corazón que ella era alguien insignificante, la hacía sentir tan pequeña e insegura que apenas podía respirar en su presencia. A pesar de ello, se armó de valor dispuesta a enfrentarse a él con las únicas armas que poseía: su honestidad y su determinación de llevar a cabo el consejo de tía Alice y no dejar que nadie pisoteara su dignidad.
- No tengo intención de lucir nada para nadie, señor Jonas.- replicó con un hilo de voz.- Sólo pretendo hacer el trabajo para el que usted me contrató.
- No la contraté para que se convirtiera en la señorita respondona que cuestiona todo lo que hago.- atajó con dureza, recordándole el motivo por el que Andreas Jonas había venido.- Y por cierto, aún espero esa disculpa, señorita Blake.
____ dudó un instante. Sabía que él no se marcharía hasta que no obtuviera lo que había ido a buscar. Y sabía que disfrutaba enormemente atormentándola mientras ese momento llegaba.
- Señor Jonas, yo…- comenzó sin saber bien lo que él esperaba oír.
- ¿Está terriblemente arrepentida por pensar que soy una persona egoísta y sin sentimientos que solo se preocupa de si misma?- continuó por ella, divertido por el modo en que las mejillas de la joven enrojecían al escucharle.- ¿Reconoce que me ha juzgado con ligereza, señorita Blake?
- Tal vez.- ____ tartamudeaba sin querer.
- ¿Lamenta haberse precipitado en sus opiniones, señorita Blake?- Nick nunca tendría suficiente. Quería humillarla y dejar bien claro cual era su situación en aquella casa.- ¿Promete ser más discreta en el futuro y no meter su pequeña y curiosa y nariz en asuntos que no sean de su incumbencia?
- Es obvio que solo puedo responder que sí.- se defendió débilmente, consciente de que era justo lo que él pretendía.
- Se equivoca, querida.- Nick se inclinó un poco nuevamente. Los rostros de ambos quedaron a la misma altura y ____ pudo comprobar con desagrado que él la observaba con cierto desprecio.- Hay otra cosa que puede hacer.
Ella frunció el ceño sin comprender a qué se refería.
- Puede decirme que me vaya al diablo y lanzarme unos cuantos insultos en pro de su dignidad. Y puede hacer sus maletas y regresar a ese lugar de donde procede.- la expresión de él era indescifrable.- Puede huir otra vez, señorita Blake. Puede reunirse con su adorable tía y su encantadora hermana y vender orquídeas en su bonito establecimiento tan heroicamente salvado por las agradecidas huérfanas. Y puede incluso enfrentarse a ese tipo despreciable que no supo ver el ángel que había en usted y prefirió herirla. En realidad, puede hacer todo eso en lugar de quedarse aquí plantada, soportando estoicamente mis humillaciones para demostrarme que no me tiene miedo. Pero no lo hará, ¿no es así, señorita Blake? No es tan valiente en el fondo.
Wenna parpadeó, luchando contra las lágrimas que amenazaban con brotar de sus ojos.
- Entonces, señorita Blake… ¿promete ser obediente y guardarse sus angelicales ideas en el futuro?- la retó a que hiciera todo lo que había dicho con anterioridad. Pero tenía razón, por más que ella odiase que fuera así. No era tan valiente. No podía volver a casa después de lo sucedido. Nick Jonas no podría aunque quisiera abrir heridas más profundas de las que ya había en su corazón. Asintió con la barbilla y él sonrió con expresión triunfal y maliciosa al mismo tiempo.- Buena chica. Y recuerde lo que le he dicho sobre Andreas.
La dejó allí, completamente derrotada ante la evidente falta de consideración que mostraba hacia ella. ____ cerró la puerta con cuidado y una vez dentro, dejó que las lágrimas corrieran libremente por sus mejillas. ¿Por qué la odiaba tanto? ¿Por qué la ofendía? No había hecho nada que le perjudicara o pusiera en peligro su estimada reputación o la de su familia. Sin embargo, por alguna razón que desconocía, Nick Jonas la despreciaba. Se agarró la garganta con los dedos, reprimiendo los gemidos que querían escapar de su garganta. Nadie debía escuchar sus sollozos. Nadie debía saber que no tenía adonde ir y que por eso, dejaría que el perverso señor Jonas la hiciera blanco de todas sus ofensas.
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Valerie Jonas Cyrus
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Febrero 20th 2011, 21:52

Ash como odio al señor jonas, Nicholas.
por que me odiara tanto? ?
Siguela Pronto. perdon si no habia pasado, es que mandaron mi computador a reparacion y llego hoy Very Happy !
Siguela Pronto Very Happy!
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MensajeTema: Re: Un ángel para mi (Nick y tu)   Hoy a las 03:31

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