Aqui fanaticas y fanaticos de los Jonas Brothers en Venezuela y como en otros paises.. da click y unete al mundo de la diversion Jobromania
 
ÍndicePortalRegistrarseConectarse
¿Quieres participar en la nueva imagen del foro? Ingresa AQUI y deja tu comentario

Comparte | 
 

 Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
AutorMensaje
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 9th 2011, 14:51

No les gusta verdad?
Bueno entonces tendre que cancelar esta nove
Yo ya me lei el libro original completito
Y queria compartirlo con ustedes chicas
Pero veo que no les gusta asi que la cancelare
Lloron

_________
Mis Noves
http://jbvenezuela.activoforo.com/t7393-one-shots-jonas-y-tu
http://jbvenezuela.activoforo.com/t9843-los-miserables-nick-y-tu-adaptacion#343701
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/la-nina-de-mis-ojos-nick-y-tu-2da-temporada-romantica-y-hotti-t6604.htm#152710
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/una-noche-contigo-nick-y-tu-romantica-y-hot-t6015.htm
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/hechiceros-nick-y-tu-un-poco-hot-y-romanticaterminada-t5997.htm

Las Mejores Chicas de Nick Jonas...Delta Goodrem, Samantha Barks & Selena Gomez Love!




La Mejor Serie del Mundo; Pretty Little Liars

—Nunca confies en una chica bonita con un feo secreto.
Volver arriba Ir abajo
Maxine
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1246
Edad : 20
Localización : Mexico
Fecha de inscripción : 12/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 10th 2011, 11:26

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah
nooooooooooooooooo
tu estaaaaas lokaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
noooooooooooooooo
aaaaaaaaaaaah
enserio moriria si la cancelaaas D:
nooooooooooo
lo siento si no comente
pero aaah no m dejaron ¬¬
*eso es lo malo cuando t ponen a cuiar primos chikitos ¬¬ juju*
noooooooooooo no la canceleees por favoooor
pleasee
por nick :3
aaaaaaah enserioo me gusto muchooooo el caaaap
enserio enseriooo :3
siguelaaaaaa
sigelaaa isa :3

Besoos
Volver arriba Ir abajo
Maxine
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1246
Edad : 20
Localización : Mexico
Fecha de inscripción : 12/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 10th 2011, 11:27

siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
siguelaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
Maxine
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1246
Edad : 20
Localización : Mexico
Fecha de inscripción : 12/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 10th 2011, 11:28

siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
siguelaaaaaa
Kiero caap
Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 13th 2011, 19:40

Gracias Maxine D`Jonas por comentar, la voy a seguir por ti pero porfavor si puedes recomendar la novee te lo agradeceria MUCHISIMOO

Libro II: "La Caída"

Cap 4: La noche de un día de marcha

En los primeros días del mes de octubre de 1815, como una hora antes de ponerse el sol, un hombre que viajaba a pie entraba en la pequeña ciudad de D. Los pocos habitantes que en aquel momento estaban asomados a sus ventanas o en el umbral de sus casas, miraron a aquel viajero con cierta inquietud.

Difícil sería hallar un transeúnte de aspecto más miserable. Era un hombre de mediana estatura, robusto, de unos cuarenta y seis a cuarenta y ocho años. Una gorra de cuero con visera calada hasta los ojos ocultaba en parte su rostro tostado por el sol y todo cubierto de sudor. Su camisa, de una tela gruesa y amarillenta, dejaba ver su velludo pecho; llevaba una corbata retorcida como una cuerda; un pantalón azul usado y roto; una vieja chaqueta gris hecha jirones; un morral de soldado a la espalda, bien repleto, bien cerrado y nuevo; en la mano un enorme palo nudoso, los pies sin medias, calzados con gruesos zapatos claveteados. Sus cabellos estaban cortados al rape y, sin embargo, erizados, porque comenzaban a crecer un poco y parecía que no habían sido cortados hacía algún tiempo.

Nadie lo conocía. Evidentemente era forastero. ¿De dónde venía? Debía haber caminado todo el día, pues se veía muy fatigado.

Se dirigió hacia el Ayuntamiento. Entró en él y volvió a salir un cuarto de hora después. Un gendarme estaba sentado a la puerta. El hombre se quitó la gorra y lo saludó humildemente.

Había entonces en D. una buena posada que, según la muestra, se titulaba "La Cruz de Colbas", y hacia ella se encaminó el hombre. Entró en la cocina; todos los hornos estaban encendidos y un gran fuego ardía alegremente en la chimenea. El posadero estaba muy ocupado en vigilar la excelente comida destinada a unos carreteros, a quienes se oía hablar y reír ruidosamente en la pieza inmediata. Al oír abrirse la puerta preguntó sin apartar la vista de sus cacerolas:

- ¿Qué ocurre?

- Cama y comida -dijo el hombre.

- Al momento -replicó el posadero.

Entonces volvió la cabeza, dio una rápida ojeada al viajero, y añadió:

-Pagando, por supuesto.

El hombre sacó una bolsa de cuero del bolsillo de su chaqueta y contestó:

-Tengo dinero.

-En ese caso, al momento os atiendo.

El hombre guardó su bolsa; se quitó el morral, conservó su palo en la mano, y fue a sentarse en un banquillo cerca del fuego. Entretanto el dueño de casa, yendo y viniendo de un lado para otro, no hacía más que mirar al viajero.

- ¿Se come pronto? -preguntó éste.

- En seguida -dijo el posadero.

Mientras el recién llegado se calentaba con la espalda vuelta al posadero, éste sacó un lápiz del bolsillo, rasgó un pedazo de periódico, escribió en el margen blanco una línea o dos, lo dobló sin cerrarlo, y entregó aquel papel a un muchacho que parecía servirle a la vez de pinche y de criado; después dijo una palabra al oído del chico y éste marchó corriendo en dirección al Ayuntamiento. El viajero nada vio.

Volvió a preguntar otra vez:

- ¿Comeremos pronto?

- En seguida.

Volvió el muchacho: traía un papel. El huésped lo desdobló apresuradamente como quien está esperando una contestación. Leyó atentamente, movió la cabeza y permaneció pensativo. Por fin dio un paso hacia el viajero que parecía sumido en no muy agradables ni tranquilas reflexiones.

- Buen hombre -le dijo-, no puedo recibiros en mi casa.

El hombre se enderezó sobre su asiento.

- ¡Cómo! ¿Teméis que no pague el gasto? ¿Queréis cobrar anticipado? Os digo que tengo dinero.

- No es eso.

- ¿Pues qué?

- Vos tenéis dinero.

- He dicho que sí.

- Pero yo -dijo el posadero- no tengo cuarto que daros.

El hombre replicó tranquilamente:

- Dejadme un sitio en la cuadra.

- No puedo.

- ¿Por qué?

- Porque los caballos la ocupan toda.

- Pues bien -insistió el viajero-, ya habrá un rincón en el pajar, y un poco de paja no faltará tampoco. Lo arreglaremos
después de comer.

- No puedo daros de comer.

Esta declaración hecha con tono mesurado pero firme, pareció grave al forastero, el cual se levantó y dijo:

- ¡Me estoy muriendo de hambre! Vengo caminando desde que salió el sol; pago y quiero comer.

- Yo no tengo qué daros -dijo el posadero.

El hombre soltó una carcajada y volviéndose hacia los hornos, preguntó:

- ¿Nada? ¿Y todo esto?

- Todo esto está ya comprometido por los carreteros que están allá dentro.

- ¿Cuántos son?

- Doce.

- Allí hay comida para veinte.

- Lo han encargado todo, y además me lo han pagado adelantado.

El hombre se sentó, y sin alzar la voz dijo:

- Estoy en la hostería; tengo hambre y me quedo.

El posadero se inclinó entonces hacia él, y le dijo con un acento que le hizo estremecer:

- Marchaos.

El viajero estaba en aquel momento encorvado, y empujaba algunas brasas con la contera de su garrote. Se volvió bruscamente, y como abriera la boca para replicar, el huésped lo miró fijamente y añadió en voz baja:

- Mirad, basta de conversación. ¿Queréis que os diga vuestro nombre? Os llamáis Alfred Boe. Ahora, ¿queréis que os diga también lo que sois? Al veros entrar sospeché algo; envié a preguntar al Ayuntamiento, y ved lo que me han contestado: ¿sabéis leer?

Al hablar así presentaba al viajero el papel que acababa de ir desde la hostería a la alcaldía y de ésta a aquélla. El hombre fijó en él una mirada. Bajó la cabeza, recogió el morral y se marchó.

Caminó algún tiempo a la ventura por calles que no conocía, olvidando el cansancio, como sucede cuando el ánimo está triste. De pronto se sintió aguijoneado por el hambre; la noche se acercaba. Miró en derredor para ver si descubría alguna humilde taberna donde pasar la noche.

Precisamente ardía una luz al extremo de la calle y hacia allí se dirigió. Era en efecto una taberna. El viajero se detuvo un momento, miró por los vidrios de la sala, iluminada por una pequeña lámpara colocada sobre una mesa y por un gran fuego que ardía en la chimenea. Algunos hombres bebían. El tabernero se calentaba. La llama hacía cocer el contenido de una marmita de hierro, colgada de una cadena en medio del hogar.

El viajero no se atrevió a entrar por la puerta de la calle. Entró en el corral, se detuvo de nuevo, luego levantó tímidamente el pestillo y empujó la puerta.

- ¿Quién va? -dijo el amo.

- Uno que quiere comer y dormir. Las dos cosas pueden hacerse aquí.

Entró. Todos se volvieron hacia él. El tabernero le dijo:

- Aquí tenéis fuego. La cena se cuece en la marmita; venid a calentaros.

El viajero fue a sentarse junto al hogar y extendió hacia el fuego sus pies doloridos por el cansancio.

Dio la casualidad que uno de los que estaban sentados junto a la mesa antes de ir allí había estado en la posada de La Cruz de Colbas.

Desde el sitio en que estaba hizo al tabernero una seña imperceptible. Este se acercó a él y hablaron algunas palabras en voz baja.

El tabernero se acercó a la chimenea, puso bruscamente la mano en el hombro del viajero y le dijo:

- Vas a largarte de aquí.

El viajero se volvió, y contestó con dulzura:

-¡Ah! ¿Sabéis...?

-Sí.

-¿Que no me han admitido en la posada?

-Y yo lo echo de aquí.

-Pero, ¿dónde queréis que vaya?

-A cualquier parte.

El hombre cogió su garrote y su morral y se marchó. Pasó por delante de la cárcel. A la puerta colgaba una cadena de hierro unida a una campana. Llamó. Abriose un postigo.

- Buen carcelero -le dijo quitándose respetuosamente la gorra-, ¿queréis abrirme y darme alojamiento por esta noche?

Una voz le contestó:

- La cárcel no es una posada. Haced que os prendan y se os abrirá.

El postigo volvió a cerrarse.

Entró en una callejuela a la cual daban muchos jardines. El viento frío de los Alpes comenzaba a soplar. A la luz del expirante día el forastero descubrió una caseta en uno de aquellos jardines que costeaban la calle. Pensó que sería alguna choza de las que levantan los peones camineros a orillas de las carreteras. Sentía frío y hambre. Estaba resignado a sufrir ésta, pero contra el frío quería encontrar un abrigo. Generalmente esta clase de chozas no están habitadas por la noche. Logró penetrar a gatas en su interior. Estaba caliente, y además halló en ella una buena cama de paja. Se quedó por un momento tendido en aquel lecho, agotado. De pronto oyó un gruñido: alzó los ojos y vio que por la abertura de la choza asomaba la cabeza de un mastín enorme.

El sitio en donde estaba era una perrera.

Se arrastró fuera de la choza como pudo, no sin agrandar los desgarrones de su ropa. Salió de la ciudad, esperando encontrar algún árbol o alguna pila de heno que le diera abrigo. Pero hay momentos en que hasta la naturaleza parece hostil; volvió a la ciudad. Serían como las ocho de la noche. Como no conocía las calles, volvió a comenzar su paseo a la ventura. Cuando pasó por la plaza de la catedral, enseñó el puño a la iglesia en señal de amenaza. Destrozado por el cansancio, y no esperando ya nada se echó sobre un banco de piedra. Una anciana salía de la iglesia en aquel momento, y vio a aquel hombre tendido en la oscuridad.

- ¿Qué hacéis, buen amigo? -le preguntó.

- Ya lo veis, buena mujer, me acuesto -le contestó con voz colérica y dura.

- ¿Por qué no vais a la posada?

- Porque no tengo dinero.

- ¡Ah, qué lástima! -dijo la anciana-. No llevo en el bolsillo más que cuatro sueldos.

- Dádmelos.

El viajero tomó los cuatro sueldos.

- Con tan poco no podéis alojaros en una posada -continuó ella-. ¿Habéis probado, sin embargo? ¿Es posible que paséis así la noche? Tendréis sin duda frío y hambre. Debieran recibiros por caridad.

- He llamado a todas las puertas y de todas me han echado.

La mujer tocó el hombro al viajero, y le señaló al otro extremo de la plaza una puerta pequeña al lado del palacio arzobispal.

- ¿Habéis llamado -repitió- a todas las puertas?

- Sí.

- ¿Habéis llamado a aquélla?

- No.

- Pues llamad allí.


___________
Mis Noves
http://jbvenezuela.activoforo.com/t7393-one-shots-jonas-y-tu
http://jbvenezuela.activoforo.com/t9843-los-miserables-nick-y-tu-adaptacion#343701
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/la-nina-de-mis-ojos-nick-y-tu-2da-temporada-romantica-y-hotti-t6604.htm#152710
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/una-noche-contigo-nick-y-tu-romantica-y-hot-t6015.htm
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/hechiceros-nick-y-tu-un-poco-hot-y-romanticaterminada-t5997.htm

Las Mejores Chicas de Nick Jonas...Delta Goodrem, Samantha Barks & Selena Gomez Love!




Matt: Go on get it all out now, It'll be easier; Alfie: Now may I say we are **** Hahahaha


She AIN'T heavy, She's my sister Enamorada Te Adoro mi hermanita...Vivo por TI
Volver arriba Ir abajo
Maxine
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1246
Edad : 20
Localización : Mexico
Fecha de inscripción : 12/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 13th 2011, 19:58

Aaaah Graciias isa Smile
me hiciste feliiiiz!!
aaah graciias
graciias
graciias
graciias

y sii la recomendare
y con el caaap
aaah esta geniiial *.*

Sigueeelaaa

Besoos
Volver arriba Ir abajo
JB_jonas.brothers
Forista!


Cantidad de envíos : 115
Edad : 18
Localización : CHILE
Fecha de inscripción : 14/06/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 14th 2011, 00:24

Tu novela me encanta, siguela porfa
es muy buena Very Happy soy fiel lectora

pasaa por mi novela porfa http://jbvenezuela.activoforo.com/t9938-mi-principe-azul es mia y de una amiga
Volver arriba Ir abajo
swettdream
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1384
Fecha de inscripción : 25/12/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 14th 2011, 07:33

Años que no pasaba.... no me llegaban las actualizaciones al correo ¬¬
esta muy buena Very Happy sube cap pronto!
Volver arriba Ir abajo
MmJg -jonatika-
Novia De..


Cantidad de envíos : 587
Edad : 19
Localización : AMO A NICK JONAS!!! Y A MIS HERMOZOS CUÑADOS ! - ecuador!
Fecha de inscripción : 10/10/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 14th 2011, 20:08

NEW READER! sorry x no pasar antes! Very Happy siguelaaaaa!! me gustaaaaaaa!! (L)
Volver arriba Ir abajo
http://www.facebook.com/mxrxam
mary-gaby-JONAS
Forista!


Cantidad de envíos : 80
Edad : 20
Localización : barcelona-anzoategui
Fecha de inscripción : 24/05/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 18th 2011, 15:29

me encanta perdon por no pasar entes..pero esta estupenda siguela
Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 21st 2011, 18:55

Gracias por sus comentarios chicas.....Y bienvenidas a las nuevas lectoras Welcome
Le voy a poner dos capis porque este es muy pero MUY corto okz
Espero que les guste!

Cap 5: La prudencia aconseja a la sabiduría

Aquella noche el obispo de D., después de dar un paseo por la ciudad, permaneció hasta bastante tarde encerrado en su cuarto. A las ocho trabajaba todavía con un voluminoso libro abierto sobre las rodillas, cuando la señora Magloire entró, según su costumbre, a sacar la plata del cajón colocado junto a la cama.

Poco después el obispo, sabiendo que su hermana lo esperaba para cenar, cerró su libro y entró en el comedor. En ese momento, la señora Magloire hablaba con singular viveza. Se refería a un asunto que le era familiar, y al cual el obispo estaba ya acostumbrado. Tratábase del cerrojo de la puerta principal.

Parece que yendo a hacer algunas compras para la cena había oído referir ciertas cosas en distintos sitios. Se hablaba de un vagabundo de mala catadura; se decía que había llegado un hombre sospechoso, que debía estar en alguna parte de la ciudad, y que podían tener un mal encuentro los que aquella noche se olvidaran de recogerse temprano y de cerrar bien sus puertas.

- Hermano, ¿oyes lo que dice la señora Magloire? -preguntó la señorita Baptistina.

- He oído vagamente algo -contestó el obispo.

Después, levantando su rostro cordial y francamente alegre, iluminado por el resplandor del fuego, añadió:

- Veamos: ¿qué hay? ¿Qué sucede? ¿Nos amenaza algún peligro?

Entonces la señora Magloire comenzó de nuevo su historia, exagerándola un poco sin querer y sin advertirlo. Decíase que un gitano, un desarrapado, una especie de mendigo peligroso, se hallaba en la ciudad. Había tratado de quedarse en la posada, donde no se le quiso recibir. Se le había visto vagar por las calles al obscurecer. Era un hombre de aspecto terrible, con un morral y un bastón.

- ¿De veras? -dijo el obispo.

- Y como monseñor nunca pone llave a la puerta y tiene la costumbre de permitir siempre que entre cualquiera...

En ese momento se oyó llamar a la puerta con violencia.

- ¡Adelante! -dijo el obispo


___________
Mis Noves
http://jbvenezuela.activoforo.com/t7393-one-shots-jonas-y-tu
http://jbvenezuela.activoforo.com/t9843-los-miserables-nick-y-tu-adaptacion#343701
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/la-nina-de-mis-ojos-nick-y-tu-2da-temporada-romantica-y-hotti-t6604.htm#152710
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/una-noche-contigo-nick-y-tu-romantica-y-hot-t6015.htm
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/hechiceros-nick-y-tu-un-poco-hot-y-romanticaterminada-t5997.htm

Las Mejores Chicas de Nick Jonas...Delta Goodrem, Samantha Barks & Selena Gomez Love!




Matt: Go on get it all out now, It'll be easier; Alfie: Now may I say we are **** Hahahaha


She AIN'T heavy, She's my sister Enamorada Te Adoro mi hermanita...Vivo por TI


Última edición por NelenaAndNamantha<3 el Julio 21st 2011, 19:02, editado 1 vez
Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 21st 2011, 19:01

Cap 6: Heroísmo de la obediencia pasiva

La puerta se abrió. Pero se abrió de par en par, como si alguien la empujase con energía y resolución. Entró un hombre. A este hombre lo conocemos ya. Era el viajero a quien hemos visto vagar buscando asilo. Entró, dio un paso y se detuvo, dejando detrás de sí la puerta abierta. Llevaba el morral a la espalda; el palo en la mano; tenía en los ojos una expresión ruda, audaz, cansada y violenta. Era una aparición siniestra.
La señora Magloire no tuvo fuerzas para lanzar un grito. Se estremeció y quedó muda e inmóvil como una estatua.

La señorita Baptistina se volvió, vio al hombre que entraba, y medio se incorporó, aterrada. Luego miró a su hermano, y su rostro adquirió una expresión de profunda calma y serenidad.

El obispo fijaba en el hombre una mirada tranquila.

Al abrir los labios sin duda para preguntar al recién llegado lo que deseaba, éste apoyó ambas manos en su garrote, posó su mirada en el anciano y luego en las dos mujeres, y sin esperar a que el obispo hablase dijo en alta voz:

- Me llamo Alfred Boe: soy presidiario. He pasado en presidio diecinueve años. Estoy libre desde hace cuatro días y me dirijo a Pontarlier. Vengo caminando desde Tolón. Hoy anduve doce leguas a pie. Esta tarde, al llegar a esta ciudad, entré en una posada, de la cual me despidieron a causa de mi pasaporte amarillo, que había presentado en la alcaldía, como es preciso hacerlo. Fui a otra posada, y me echaron fuera lo mismo que en la primera. Nadie quiere recibirme. He ido a la cárcel y el carcelero no me abrió. Me metí en una perrera, y el perro me mordió. Parece que sabía quién era yo. Me fui al campo para dormir al cielo raso; pero ni aun eso me fue posible, porque creí que iba a llover y que no habría un buen Dios que impidiera la lluvia; y volví a entrar en la ciudad para buscar en ella el quicio de una puerta. Iba a echarme ahí en la plaza sobre una piedra, cuando una buena mujer me ha señalado vuestra casa, y me ha dicho: llamad ahí. He llamado: ¿Qué casa es ésta? ¿Una posada? Tengo dinero. Ciento nueve francos y quince sueldos que he ganado en presidio con mi trabajo en diecinueve años. Pagaré. Estoy muy cansado y tengo hambre: ¿queréis que me quede?

- Señora Magloire -dijo el obispo-, poned un cubierto más.

El hombre dio unos pasos, y se acercó al velón que estaba sobre la mesa.

- Mirad -dijo-, no me habéis comprendido bien: soy un presidiario. Vengo de presidio y sacó del bolsillo una gran hoja de papel amarillo que desdobló-. Ved mi pasaporte amarillo: esto sirve para que me echen de todas partes. ¿Queréis leerlo? Lo leeré yo; sé leer, aprendí en la cárcel. Hay allí una escuela para los que quieren aprender. Ved lo que han puesto en mi pasaporte: "Alfred Boe, presidiario cumplido, natural de..." esto no hace al caso... "Ha estado diecinueve años en presidio: cinco por robo con fractura; catorce por haber intentado evadirse cuatro veces. Es hombre muy peligroso." Ya lo veis, todo el mundo me tiene miedo. ¿Queréis vos recibirme? ¿Es esta una posada? ¿Queréis darme comida y un lugar donde dormir? ¿Tenéis un establo?

- Señora Magloire -dijo el obispo-, pondréis sábanas limpias en la cama de la alcoba.

La señora Magloire salió sin chistar a ejecutar las órdenes que había recibido.

El obispo se volvió hacia el hombre y le dijo:

- Caballero, sentaos junto al fuego; dentro de un momento cenaremos, y mientras cenáis, se os hará la cama.
La expresión del rostro del hombre, hasta entonces sombría y dura, se cambió en estupefacción, en duda, en alegría. Comenzó a balbucear como un loco:

- ¿Es verdad? ¡Cómo! ¿Me recibís? ¿No me echáis? ¿A mí? ¿A un presidiario? ¿Y me llamáis caballero? ¿Y no me tuteáis? ¿Y no me decís: "¡sal de aquí, perro!" como acostumbran decirme? Yo creía que tampoco aquí me recibirían; por eso os dije en seguida lo que soy. ¡Oh, gracias a la buena mujer que me envió a esta casa voy a cenar y a dormir en una cama con colchones y sábanas como todo el mundo! ¡Una cama! Hace diecinueve años que no me acuesto en una cama. Sois personas muy buenas. Tengo dinero: pagaré bien. Dispensad, señor posadero: ¿cómo os llamáis? Pagaré todo lo que queráis. Sois un hombre excelente. Sois el posadero, ¿no es verdad?

- Soy -dijo el obispo- un sacerdote que vive aquí.

- ¡Un sacerdote! -dijo el hombre-. ¡Oh, un buen sacerdote! Entonces ¿no me pedís dinero? Sois el cura, ¿no es esto? ¿El cura de esta iglesia?
Mientras hablaba había dejado el saco y el palo en un rincón, guardado su pasaporte en el bolsillo y tomado asiento. La señorita Baptistina lo miraba con dulzura.

- Sois muy humano, señor cura -continuó diciendo-; vos no despreciáis a nadie. Es gran cosa un buen sacerdote. ¿De modo que no tenéis necesidad de que os pague?

- No -dijo el obispo-, guardad vuestro dinero. ¿Cuánto tenéis? ¿No me habéis dicho que ciento nueve francos?

- Y quince sueldos -añadió el hombre.

- Ciento nueve francos y quince sueldos. ¿Y cuánto tiempo os ha costado ganar ese dinero?

- ¡Diecinueve años!

El obispo suspiró profundamente. El hombre prosiguió:

- Todavía tengo todo mi dinero. En cuatro días no he gastado más que veinticinco sueldos, que gané ayudando a descargar unos carros en Grasse.

El obispo se levantó a cerrar la puerta, que había quedado completamente abierta. La señora Magloire volvió, con un cubierto que puso en la mesa.

- Señora Magloire -dijo el obispo-, poned ese cubierto lo más cerca posible de la chimenea. -Y se volvió hacia el huésped-: El viento de la noche es muy crudo en los Alpes. ¿Tenéis frío, caballero?

Cada vez que pronunciaba la palabra caballero con voz dulcemente grave, se iluminaba la fisonomía del huésped. Llamar caballero a un presidiario, es dar un vaso de agua a un náufrago de la Medusa. La ignominia está sedienta de consideración.

- Esta luz alumbra muy poco -prosiguió el obispo.

La señora Magloire lo oyó; tomó de la chimenea del cuarto de Su Ilustrísima los dos candelabros de plata, y los puso encendidos en la mesa.

- Señor cura -dijo el hombre-, sois bueno; no me despreciáis, me recibís en vuestra casa. Encendéis las velas para mí. Y sin embargo, no os he ocultado de donde vengo, y que soy un miserable.

El obispo, que estaba sentado a su lado, le tocó suavemente la mano:

- No tenéis que decirme quien sois. Esta no es mi casa, es la casa de Jesucristo. Esa puerta no pregunta al que entra por ella si tiene un nombre, sino si tiene algún dolor. Padecéis; tenéis hambre y sed; pues sed bien venido. No me lo agradezcáis; no me digáis que os recibo en mi casa. Aquí no está en su casa más que el que necesita asilo. Vos que pasáis por aquí, estáis en vuestra casa más que en la mía. Todo lo que hay aquí es vuestro. ¿Para qué necesito saber vuestro nombre? Además, tenéis un nombre que antes que me lo dijeseis ya lo sabía.

El hombre abrió sus ojos asombrado.

- ¿De veras? ¿Sabíais cómo me llamo?

- Sí -respondió el obispo-, ¡os llamáis mi hermano!

- ¡Ah, señor cura! -exclamó el viajero-. Antes de entrar aquí tenía mucha hambre; pero sois tan bueno, que ahora no sé lo que tengo. El hambre se me ha pasado.

El obispo lo miró y le dijo:

- ¿Habéis padecido mucho?

- ¡Mucho! ¡La chaqueta roja, la cadena al pie, una tarima para dormir, el calor, el frío, el trabajo, los apaleos, la doble cadena por nada, el calabozo por una palabra, y, aun enfermo en la cama, la cadena! ¡Los perros, los perros son más felices! ¡Diecinueve años! Ahora tengo cuarenta y seis, y un pasaporte amarillo.

- Sí -replicó el obispo-, salís de un lugar de tristeza. Pero sabed que hay más alegría en el cielo por las lágrimas de un pecador arrepentido, que por la blanca vestidura de cien justos. Si salís de ese lugar de dolores con pensamientos de odio y de cólera contra los hombres, seréis digno de lástima; pero si salís con pensamientos de caridad, de dulzura y de paz, valdréis más que todos nosotros.

Mientras tanto la señora Magloire había servido la cena; una sopa hecha con agua, aceite, pan y sal; un poco de tocino, un pedazo de carnero, higos, un queso fresco, y un gran pan de centeno. A la comida ordinaria del obispo había añadido una botella de vino añejo de Mauves.

La fisonomía del obispo tomó de repente la expresión de dulzura propia de las personas hospitalarias:

- A la mesa -dijo con viveza, según acostumbraba cuando cenaba con algún forastero; e hizo sentar al hombre a su derecha. La señorita Baptistina, tranquila y naturalmente, tomó asiento a su izquierda.

El obispo bendijo la mesa, y después sirvió la sopa según su costumbre. El hombre empezó a comer ávidamente.

- Me parece que falta algo en la mesa -dijo el obispo de repente.

La señora Magloire no había puesto más que los tres cubiertos absolutamente necesarios. Pero era costumbre de la casa, cuando el obispo tenía algún convidado, poner en la mesa los seis cubiertos de plata. Esta graciosa ostentación de lujo era casi una niñería simpática en aquella casa tranquila y severa, que elevaba la pobreza hasta la dignidad.

La señora Magloire comprendió la observación, salió sin decir una palabra, y un momento después los tres cubiertos pedidos por el obispo lucían en el mantel, colocados simétricamente ante cada uno de los tres comensales.

Al fin de la cena, monseñor Bienvenido dio las buenas noches a su hermana, cogió uno de los dos candeleros de plata que había sobre la mesa, dio el otro a su huésped y le dijo:

- Caballero, voy a enseñaros vuestro cuarto.

El hombre lo siguió.

En el momento en que atravesaban el dormitorio del obispo, la señora Magloire cerraba el armario de la plata que estaba a la cabecera de la cama. Lo hacía cada noche antes de acostarse.

El obispo instaló a su huésped en la alcoba. Una cama blanca y limpia lo esperaba. El hombre puso la luz sobre una mesita.

- Bien -dijo el obispo-, que paséis buena noche. Mañana temprano, antes de partir, tomaréis una taza de leche de nuestras vacas, bien caliente.

- Gracias, señor cura -dijo el hombre.

Pero apenas hubo pronunciado estas palabras de paz, súbitamente, sin transición alguna, hizo un movimiento extraño, que hubiera helado de espanto a las dos santas mujeres si hubieran estado presente. Se volvió bruscamente hacia el anciano, cruzó los brazos, y fijando en él una mirada salvaje, exclamó con voz ronca:

- ¡Ah! ¡De modo que me alojáis en vuestra casa y tan cerca de vos!

Calló un momento, y añadió con una sonrisa que tenía algo de monstruosa:

- ¿Habéis reflexionado bien? ¿Quién os ha dicho que no soy un asesino?

El obispo respondió:

- Ese es problema de Dios.

Después, con toda gravedad, bendijo con los dedos de la mano derecha a su huésped, que ni aun dobló la cabeza, y sin volver la vista atrás entró en su dormitorio.

Hizo una breve oración, y un momento después estaba en su jardín, donde se paseó meditabundo, contemplando con el alma y con el pensamiento los grandes misterios que Dios descubre por la noche a los ojos que permanecen abiertos.

En cuanto al hombre, estaba tan cansado que ni aprovechó aquellas blancas sábanas. Apagó la luz soplando con la nariz como acostumbran los presidarios, se dejó caer vestido en la cama, y se quedó profundamente dormido. Era medianoche cuando el obispo volvió del jardín a su cuarto. Algunos minutos después, todos dormían en aquella casa

Largo no lo creen xD
Espero que les guste


___________
Mis Noves
http://jbvenezuela.activoforo.com/t7393-one-shots-jonas-y-tu
http://jbvenezuela.activoforo.com/t9843-los-miserables-nick-y-tu-adaptacion#343701
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/la-nina-de-mis-ojos-nick-y-tu-2da-temporada-romantica-y-hotti-t6604.htm#152710
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/una-noche-contigo-nick-y-tu-romantica-y-hot-t6015.htm
http://jbvenezuela.activoforo.com/tus-fics-f17/hechiceros-nick-y-tu-un-poco-hot-y-romanticaterminada-t5997.htm

Las Mejores Chicas de Nick Jonas...Delta Goodrem, Samantha Barks & Selena Gomez Love!




Matt: Go on get it all out now, It'll be easier; Alfie: Now may I say we are **** Hahahaha


She AIN'T heavy, She's my sister Enamorada Te Adoro mi hermanita...Vivo por TI
Volver arriba Ir abajo
Maxine
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1246
Edad : 20
Localización : Mexico
Fecha de inscripción : 12/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 22nd 2011, 23:05

Aaaaah
Isa :3
tiempo sin pasar
Im sorry :$$
debo decir qe
los caps me fascinarooooon
y debes seguirlaaaa
urgentementeee ñ_ñ
enseriooooo
jeje

Besoooos
pd. espero cap Very Happy :*
Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 27th 2011, 14:16

Gracias Maxine D`Jonas por comentar y por ser una fiel lectora
ahora la sigo y lo hago por ti Razz

Cap 7: Alfred Boe

Alfred Boe pertenecía a una humilde familia de Brie. No había aprendido a leer en su infancia; y cuando fue hombre, tomó el oficio de su padre, podador en Faverolles. Su padre se llamaba igualmente Alfred Boe o Boe, una contracción probablemente de "voilà Alfred": ahí está Alfred.

Su carácter era pensativo, aunque no triste, propio de las almas afectuosas. Perdió de muy corta edad a su padre y a su madre. Se encontró sin más familia que una hermana mayor que él, viuda y con siete hijos. El marido murió cuando el mayor de los siete hijos tenía ocho años y el menor uno. Alfred Boe acababa de cumplir veinticinco. Reemplazó al padre, y mantuvo a su hermana y los niños. Lo hizo sencillamente, como un deber, y aun con cierta rudeza.

Su juventud se desperdiciaba, pues, en un trabajo duro y mal pagado. Nunca se le conoció novia; no había tenido tiempo para enamorarse.

Por la noche volvía cansado a la casa y comía su sopa sin decir una palabra. Mientras comía, su hermana a menudo le sacaba de su plato lo mejor de la comida, el pedazo de carne, la lonja de tocino, el cogollo de la col, para dárselo a alguno de sus hijos. El, sin dejar de comer, inclinado sobre la mesa, con la cabeza casi metida en la sopa, con sus largos cabellos esparcidos alrededor del plato, parecía que nada observaba; y la dejaba hacer.
Aquella familia era un triste grupo que la miseria fue oprimiendo poco a poco. Llegó un invierno muy crudo; Alfred no tuvo trabajo. La familia careció de pan. ¡Ni un bocado de pan y siete niños!

Un domingo por la noche Maubert Isabeau, panadero de la plaza de la Iglesia, se disponía a acostarse cuando oyó un golpe violento en la puerta y en la vidriera de su tienda. Acudió, y llegó a tiempo de ver pasar un brazo a través del agujero hecho en la vidriera por un puñetazo. El brazo cogió un pan y se retiró. Isabeau salió apresuradamente; el ladrón huyó a todo correr pero Isabeau corrió también y lo detuvo. El ladrón había tirado el pan, pero tenía aún el brazo ensangrentado. Era Alfred Boe.

Esto ocurrió en 1795. Alfred Boe fue acusado ante los tribunales de aquel tiempo como autor de un robo con fractura, de noche, y en casa habitada. Tenía en su casa un fusil y era un eximio tirador y aficionado a la caza furtiva, y esto lo perjudicó.

Fue declarado culpable. Las palabras del código eran terminantes. Hay en nuestra civilización momentos terribles, y son precisamente aquellos en que la ley penal pronuncia una condena. ¡Instante fúnebre aquel en que la sociedad se aleja y consuma el irreparable abandono de un ser pensante! Alfred Boe fue condenado a cinco años de presidio.

Un antiguo carcelero de la prisión recuerda aún perfectamente a este desgraciado, cuya cadena se remachó en la extremidad del patio. Estaba sentado en el suelo como todos los demás. Parecía que no comprendía nada de su posición sino que era horrible. Pero es probable que descubriese, a través de las vagas ideas de un hombre completamente ignorante, que había en su pena algo excesivo. Mientras que a grandes martillazos remachaban detrás de él la bala de su cadena, lloraba; las lágrimas lo ahogaban, le impedían hablar, y solamente de rato en rato exclamaba: "Yo era podador en Faverolles". Después sollozando y alzando su mano derecha, y bajándola gradualmente siete veces, como si tocase sucesivamente siete cabezas a desigual altura, quería indicar que lo que había hecho fue para alimentar a siete criaturas.

Por fin partió para Tolón, donde llegó después de un viaje de veintisiete días, en una carreta y con la cadena al cuello. En Tolón fue vestido con la chaqueta roja; y entonces se borró todo lo que había sido en su vida, hasta su nombre, porque desde entonces ya no fue Alfred Boe, sino el número 24.601. ¿Qué fue de su hermana? ¿Qué fue de los siete niños? Pero, ¿a quién le importa?

La historia es siempre la misma. Esos pobres seres, esas criaturas de Dios, sin apoyo alguno, sin guía, sin asilo, quedaron a merced de la casualidad. ¿Qué más se ha de saber? Se fueron cada uno por su lado, y se sumergieron poco a poco en esa fría bruma en que se sepultan los destinos solitarios. Apenas, durante todo el tiempo que pasó en Tolón, oyó hablar una sola vez de su hermana. Al fin del cuarto año de prisión, recibió noticias por no sé qué conducto. Alguien que los había conocido en su pueblo había visto a su hermana: estaba en París. Vivía en un miserable callejón, cerca de San Sulpicio, y tenía consigo sólo al menor de los niños. Esto fue lo que le dijeron a Alfred Boe. Nada supo después.

A fines de ese mismo cuarto año, le llegó su turno para la evasión. Sus camaradas lo ayudaron como suele hacerse en aquella triste mansión, y se evadió. Anduvo errante dos días en libertad por el campo, si es ser libre estar perseguido, volver la cabeza a cada instante y al menor ruido, tener miedo de todo, del sendero, de los árboles, del sueño. En la noche del segundo día fue apresado. No había comido ni dormido hacía treinta seis horas. El tribunal lo condenó por este delito a un recargo de tres años. Al sexto año le tocó también el turno para la evasión; por la noche la ronda le encontró oculto bajo la quilla de un buque en construcción; hizo resistencia a los guardias que lo cogieron: evasión y rebelión. Este hecho, previsto por el código especial, fue castigado con un recargo de cinco años, dos de ellos de doble cadena. Al décimo le llegó otra vez su turno, y lo aprovechó; pero no salió mejor librado. Tres años más por esta nueva tentativa. En fin, el año decimotercero, intentó de nuevo su evasión, y fue cogido a las cuatro horas. Tres años más por estas cuatro horas: total diecinueve años. En octubre de 1815 salió en libertad: había entrado al presidio en 1796 por haber roto un vidrio y haber tomado un pan.

Alfred Boe entró al presidio sollozando y tembloroso; salió impasible. Entró desesperado; salió taciturno.

¿Qué había pasado en su alma?


____________________________________________
Volver arriba Ir abajo
MmJg -jonatika-
Novia De..


Cantidad de envíos : 587
Edad : 19
Localización : AMO A NICK JONAS!!! Y A MIS HERMOZOS CUÑADOS ! - ecuador!
Fecha de inscripción : 10/10/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 28th 2011, 13:03

waaaa me encantooo el capppp !!
siguela plis! siguelaa!!!
x fisssss!! tiste
Volver arriba Ir abajo
http://www.facebook.com/mxrxam
Frida Marse
Comprometida Con...


Cantidad de envíos : 713
Edad : 20
Fecha de inscripción : 20/06/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 28th 2011, 15:39

SIGUELA JEJEJE y xfis entre a mi nove!!!!
Volver arriba Ir abajo
MmJg -jonatika-
Novia De..


Cantidad de envíos : 587
Edad : 19
Localización : AMO A NICK JONAS!!! Y A MIS HERMOZOS CUÑADOS ! - ecuador!
Fecha de inscripción : 10/10/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 29th 2011, 17:31

XQ AUN NO HAS PUESTO CAPS??! Sad
PON CAPIS SI ?!!! Sad

! affraid
NO LA DEJES PLIS!! SIGUELAAAAA!! X FIS!!
Volver arriba Ir abajo
http://www.facebook.com/mxrxam
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Julio 30th 2011, 12:38

Ok MISS JONAS.GOMEZ, Cual es tu nombre?...Bueno no desesperen aqui les pongo capi

Cap 8: El interior de la desesperación

Tratemos de explicarlo.

Es preciso que la sociedad se fije en estas cosas, puesto que ella es su causa.

Alfred era, como hemos dicho, un ignorante; pero no era un imbécil. La luz natural brillaba en su interior; y la desgracia, que tiene también su claridad, aumentó la poca que había en aquel espíritu. Bajo la influencia del látigo, de la cadena, del calabozo, del trabajo bajo el ardiente sol del presidio, en el lecho de tablas, el presidiario se encerró en su conciencia, y reflexionó.

Se constituyó en tribunal. Principió por juzgarse a sí mismo. Reconoció que no era un inocente castigado injustamente. Confesó que había cometido una acción mala, culpable; que quizá no le habrían negado el pan si lo hubiese pedido; que en todo caso hubiera sido mejor esperar para conseguirlo de la piedad o del trabajo; que no es una razón el decir: ¿se puede esperar cuando se padece hambre? Que es muy raro el caso que un hombre muera literalmente de hambre; que debió haber tenido paciencia; que eso hubiera sido mejor para sus pobres niños; que había sido un acto de locura en él, desgraciado criminal, coger violentamente a la sociedad entera por el cuello, y figurarse que se puede salir de la miseria por medio del robo; que es siempre una mala puerta para salir de la miseria la que da entrada a la infamia; y, en fin, que había obrado mal.

Después se preguntó si era el único que había obrado mal en tal fatal historia; si no era una cosa grave que él, trabajador, careciese de trabajo; que él, laborioso, careciese de pan; si, después de cometida y confesada la falta, el castigo no había sido feroz y extremado; si no había más abuso por parte de la ley en la pena que por parte del culpado en la culpa; si el recargo de la pena no era el olvido del delito, y no producía por resultado el cambio completo de la situación, reemplazando la falta del delincuente con el exceso de la represión, transformando al culpado en víctima, y al deudor en acreedor, poniendo definitivamente el derecho de parte del mismo que lo había violado; si esta pena, complicada por recargos sucesivos por las tentativas de evasión, no concluía por ser una especie de atentado del fuerte contra el débil, un crimen de la sociedad contra el individuo; un crimen que empezaba todos los días; un crimen que se cometía continuamente por espacio de diecinueve años.

Se preguntó si la sociedad humana podía tener el derecho de hacer sufrir igualmente a sus miembros, en un caso su imprevisión irracional, y en otro su impía previsión; y de apoderarse para siempre de un hombre entre una falta y un exceso; falta de trabajo, exceso de castigo.

Se preguntó si era justo que la sociedad tratase así precisamente a aquellos de sus miembros peor dotados en la repartición casual de los bienes y, por lo tanto, a los miserables más dignos de consideración.

Presentadas y resueltas estas cuestiones, juzgó a la sociedad y la condenó.

La condenó a su odio.

La hizo responsable de su suerte, y se dijo que no dudaría quizá en pedirle cuentas algún día. Se declaró a sí mismo que no había equilibrio entre el mal que había causado y el que había recibido; concluyendo, por fin, que su castigo no era ciertamente una injusticia, pero era seguramente una iniquidad.

Los hombres no lo habían tocado más que para maltratarle. Todo contacto con ellos había sido una herida. Nunca, desde su infancia, exceptuando a su madre y a su hermana, nunca había encontrado una voz amiga, una mirada benévola. Así, de padecimiento en padecimiento, llegó a la convicción de que la vida es una guerra, y que en esta guerra él era el vencido. Y no teniendo más arma que el odio, resolvió aguzarlo en el presidio, y llevarlo consigo a su salida.

Había en Tolón una escuela para presidarios, en la cual se enseñaba lo más necesario a los desgraciados que tenían buena voluntad. Alfred fue del número de los hombres de buena voluntad. Empezó a ir a la escuela a los cuarenta años, y aprendió a leer, a escribir y a contar. Pensó que fortalecer su inteligencia era fortalecer su odio; porque en ciertos casos la instrucción y la luz pueden servir de auxiliares al mal.

Digamos ahora una cosa triste: Alfred, después de juzgar a la sociedad que había hecho su desgracia, juzgó a la Providencia que había hecho la sociedad, y la condenó también.

Así, durante estos diecinueve años de tortura y de esclavitud, su alma se elevó y decayó al mismo tiempo. En ella entraron la luz por un lado y las tinieblas por otro. Alfred Boe no tenía, como se ha visto, una naturaleza malvada. Aún era bueno cuando entró en el presidio. Allí condenó a la sociedad y supo que se hacía malo; condenó a la Providencia, y supo que se hacía impío.

¿Puede la naturaleza humana transformarse así completamente? Al hombre, creado bueno por Dios, ¿puede hacerlo malo el hombre? ¿Puede el destino modificar el alma completamente, y hacerla mala porque es malo el destino? ¿No hay en toda alma humana, no había en el alma de Alfred Boe en particular, una primera chispa, un elemento divino, incorruptible en este mundo, inmortal en el otro, que el bien puede desarrollar, encender, purificar, hacer brillar esplendorosamente, y que el mal no puede nunca apagar del todo?

¿Tenía conciencia el presidiario de todo lo que había pasado en él, y de todas las emociones que experimentaba? Preguntas profundas y obscuras para que este hombre rudo a ignorante pudiera responder. Había demasiada ignorancia en Alfred Boe para que, aun después de tanta desgracia, no quedase mucha vaguedad en su espíritu. Ni aun sabía exactamente lo que por él pasaba. Alfred Boe estaba en las tinieblas; sufría en las tinieblas; odiaba en las tinieblas. Vivía habitualmente en esta sombra, a tientas, como un ciego, como un soñador. Solamente a intervalos recibía súbitamente, de sí mismo o del exterior, un impulso de cólera, un aumento de padecimiento, un pálido y rápido relámpago que iluminaba toda su alma y que le mostraba, entre los resplandores de una luz horrible, los negros precipicios y las sombrías perspectivas de su destino.

Pero pasaba el relámpago, venía la noche, y ¿dónde estaba él? Ya no lo sabía.

Alfred Boe hablaba poco y no reía nunca. Era necesaria una emoción fuertísima para arrancarle, una o dos veces al año, esa lúgubre risa del forzado que es como el eco de una risa satánica. Parecía estar ocupado siempre en contemplar algo terrible.

Y en aquella penumbra sombría y tenebrosa en que vivía, no dejó de destacarse su increíble fuerza física. Y su agilidad, que era aún mayor que su fuerza. Ciertos presidiarios, fraguadores perpetuos de evasiones, concluyen por hacer de la fuerza y de la destreza combinadas una verdadera ciencia, la ciencia de los músculos. Subir por una vertical, y hallar puntos de apoyo donde no había apenas un desnivel, era solamente un juego para Alfred Boe.

No sin razón su pasaporte lo calificaba de "hombre muy peligroso".

De año en año se había ido desecando su alma, lenta, pero fatalmente. A alma seca, ojos secos. A su salida de presidio hacía diecinueve años que no había derramado una lágrima.

ESPERO QUE LES GUSTE
COMENTEN Very Happy


____________________________________________
Volver arriba Ir abajo
dark_nyx16
Me Gustan Los Jonas!


Cantidad de envíos : 252
Edad : 21
Localización : con nick viendolo dormir!!! =) ....
Fecha de inscripción : 08/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Agosto 10th 2011, 19:59

YO YO YO YO YO YO .... aqu estoy... lamento no haber entrado antes.... bueno ya lei hace unos dias ..la primera parte pero.. pense en dejar comentaria al final .. en fin .. no pienses en dejarla...

yo adoro los musicales de broadway.. nunca fui y dudo que en un futuro cercano vaya tampoco pero .. me encantan no me se todos los actores .. ni nada de esop mas bien las obras.. pero ..juro que me estudio los actores... en fin... ... que bien que hayas pensado en adaptar esta historia.. yo la lei...
el año pasado por nick. obvio ... me encanto aunque en mi ....pais no consegui el libro original .. asi que lei el resumen y ..de algunos personajes que se saltan.. necesito tu nove.. amo la nove..... tienes que ponerla...... si???? por fa.. fiel lectora.. y por cierto ..NUEVA LECTORA..... .. jejej.. ponla..... no la dejes... estoy vigilando el foro.. por favor....... me encanta ... y.. a muchas.. solo que .. quiza .. no estan registradas y no dejan comentarios... en fin mil razones.. para no poder comentar .. pero yo comentare.. por todas.. si es posible..... ..no la dejes... ISA!!!!!! tienes que seguirla..

y si.. yo te ayudo pondre el link de la historia en mi firma!!!! =)


siguela ... y gracias por ..adaptar esta fantastica historia.....!!! =)
Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Agosto 11th 2011, 15:26

dark_nyx16 cual es tu nombre? es que no me acuerdo que me lo dijeras
asi soy de aturdida Hahahaha yo si me lei el libro original, no lo pude comprar pero en internet esta
Yo la lei dos años antes de que Nick saliera en el musical, Y AME EL LIBRO y cuando salio Nick LO AME MAS
y ahora me estoy leyendo Wicked: Memorias de una bruja mala
AMO LOS MUSICALES...Tengo la suerte de que voy a poder ir a ver La Boheme
porque la van a dar aqui en Peru en el teatro AHHHH ESTOY EMOCIONADA Love!
ok ahorita pongo cap, solo por ti Very Happy


____________________________________________
Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Agosto 11th 2011, 15:49

Cap 9: La ola y la sombra

¡Un hombre al mar!

¡Qué importa! El buque no se detiene por eso. El viento sopla; el barco tiene una senda trazada, que debe recorrer necesariamente.
El hombre desaparece y vuelve a aparecer; se sumerge y sube a la superficie; llama; tiende los brazos, pero no es oído: la nave, temblando al impulso del huracán, continúa sus maniobras; los marineros y los pasajeros no ven al hombre sumergido; su miserable cabeza no es más que un punto en la inmensidad de las olas.

Sus gritos desesperados resuenan en las profundidades. Observa aquel espectro de una vela que se aleja. La mira, la mira desesperado. Pero la vela se aleja, decrece, desaparece.

Allí estaba él: hacía un momento, formaba parte de la tripulación, iba y venía por el puente con los demás, tenía su parte de aire y de sol; estaba vivo. Pero ¿qué ha sucedido? Resbaló; cayó. Todo ha terminado.

Se encuentra inmerso en el monstruo de las aguas. Bajo sus pies no hay más que olas que huyen, olas que se abren, que desaparecen. Estas olas, rotas y rasgadas por el viento, lo rodean espantosamente; los vaivenes del abismo lo arrastran; los harapos del agua se agitan alrededor de su cabeza; un pueblo de olas escupe sobre él; confusas cavernas amenazan devorarle; cada vez que se sumerge descubre precipicios llenos de oscuridad; una vegetación desconocida lo sujeta, le enreda los pies, lo atrae: siente que forma ya parte de la espuma, que las olas se lo echan de una a otra; bebe toda su amargura; el océano se encarniza con él para ahogarle; la inmensidad juega con su agonía. Parece que el agua se ha convertido en odio.

Pero lucha todavía.

Trata de defenderse, de sostenerse, hace esfuerzos, nada. ¡Pobre fuerza agotada ya, que combate con lo inagotable!

¿Dónde está el buque? Allá a lo lejos. Apenas es ya visible en las pálidas tinieblas del horizonte.

Las ráfagas soplan; las espumas lo cubren. Alza la vista; ya no divisa más que la lividez de las nubes. En su agonía asiste a la inmensa demencia de la mar. La locura de las olas es su suplicio: oye mil ruidos inauditos que parecen salir de más allá de la tierra; de un sitio desconocido y horrible.
Hay pájaros en las nubes, lo mismo que hay ángeles sobre las miserias humanas; pero, ¿qué pueden hacer por él? Ellos vuelan, cantan y se ciernen en los aires, y él agoniza. Se ve ya sepultado entre dos infinitos, el océano y el cielo; uno es su tumba; otro su mortaja. Llega la noche; hace algunas horas que nada; sus fuerzas se agotan ya; aquel buque, aquella cosa lejana donde hay hombres, ha desaparecido; se encuentra solo en el formidable abismo crepuscular; se sumerge, se estira, se enrosca; ve debajo de sí los indefinibles monstruos del infinito; grita.

Ya no lo oyen los hombres. ¿Y dónde está Dios?

Llama. Llama sin cesar.

Nada en el horizonte; nada en el cielo.

Implora al espacio, a la ola, a las algas, al escollo; todo ensordece. Suplica a la tempestad; la tempestad imperturbable sólo obedece al infinito.
A su alrededor tiene la oscuridad, la bruma; la soledad, el tumulto tempestuoso y ciego, el movimiento indefinido de las temibles olas; dentro de sí el horror y la fatiga.

El frío sin fondo lo paraliza. Sus manos se crispan y se cierran, y cogen, al cerrarse, la nada. Vientos, nubes, torbellinos, estrellas; ¡todo le es inútil! ¿Qué hacer? El desesperado se abandona; el que está cansado toma el partido de morir, se deja llevar, se entrega a la suerte, y rueda para siempre en las lúgubres profundidades del sepulcro.

¡Oh destino implacable de las sociedades humanas, que perdéis los hombres y las almas en vuestro camino! ¡Océano en que cae todo lo que deja caer la ley! ¡Siniestra desaparición de todo auxilio! ¡Muerte moral!

La mar es la inexorable noche social en que la penalidad arroja a sus condenados. La mar es la inmensa miseria. El alma, naufragando en este abismo, puede convertirse en un cadáver. ¿Quién lo resucitará?


____________________________________________

Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Agosto 11th 2011, 15:53

Cap 10: Nuevas quejas

Cuando llegó la hora de la salida del presidio; cuando Alfred Boe oyó resonar en sus oídos estas palabras extrañas: "¡Estás libre!", tuvo un momento indescriptible: un rayo de viva luz, un rayo de la verdadera luz de los vivos penetró en él súbitamente. Pero no tardó en debilitarse. Alfred Boe se había deslumbrado con la idea de la libertad. Había creído en una vida nueva; pero pronto supo lo que es una libertad con pasaporte amarillo.

Al día siguiente de su libertad, en Grasse, vio delante de la puerta de una destilería de flores de naranjo algunos hombres que descargaban unos fardos. Ofreció su trabajo. Era necesario y fue aceptado. Se puso a trabajar. Era inteligente, robusto, ágil, trabajaba muy bien; su empleador parecía estar contento. Pero pasó un gendarme, lo observó y le pidió sus papeles. Le fue preciso mostrar el pasaporte amarillo. Hecho esto, volvió a su trabajo. Un momento antes había preguntado a un compañero cuánto ganaba al día; "treinta sueldos", le había respondido. Llegó la tarde, y como debía partir al día siguiente por la mañana, se presentó al dueño y le rogó que le pagase. Este no pronunció una palabra, y le entregó quince sueldos. Reclamó y le respondieron: "Bastante es eso para ti". Insistió. El dueño lo miró fijamente, y le dijo: "¡Cuidado con la cárcel!"

La excarcelación no es la libertad. Se acaba el presidio, pero no la condena. Esto era lo que había sucedido en Grasse. Ya hemos visto cómo fue recibido en D.


____________________________________________
Volver arriba Ir abajo
dark_nyx16
Me Gustan Los Jonas!


Cantidad de envíos : 252
Edad : 21
Localización : con nick viendolo dormir!!! =) ....
Fecha de inscripción : 08/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Agosto 11th 2011, 18:20

ME ENCANTARON..... ...pues .. soy SOFIA... pero dime SOFI como mis amigos.... y... tambien soy de peru... vale... yo no tengo la suerte de ir... a ver ninguna obra.. estoy repleta de cosas... pero.. igual.. cuando ... me vaya ... del pais..( que si me voy....como artista.. o diseñadora..)) .. .. me hire a ..ver un musical en broadway sera lo primero... luego ..a comprarme un depa en los angeles..( jaja que alucinada xD pero.. bueno asi soy yo.... en fin.....quien como tu...) bueno... continuala... me encanta .. aunque ya lei.. cada que veo un capi me emociono ... y lo lei como si ..las letras fueran a desaparecer... =) .....

siguela!!!
Volver arriba Ir abajo
ILoveEzraFitz♥
Gran forista y Jonatica
Gran forista y Jonatica


Cantidad de envíos : 5808
Edad : 21
Localización : Lima - Perú
Fecha de inscripción : 19/02/2010

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Agosto 12th 2011, 16:06

si yo tambien me voy a ir siendo actriz y cantante de teatro y actuar en obras GRANDES...Y me iras a ver supongo no Sofi Mmm
jajjajja bueno en que parte de Peru, yo en La Perla-Callao pe mas naki Hahahaha
haber si nos encontramos un dia Razz

____________________________________________
Volver arriba Ir abajo
dark_nyx16
Me Gustan Los Jonas!


Cantidad de envíos : 252
Edad : 21
Localización : con nick viendolo dormir!!! =) ....
Fecha de inscripción : 08/04/2011

MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Agosto 12th 2011, 16:42

Claro que te veria .... Me encantaria ...tambirn yo quisiera actuar ..... Y si fuera con nick mejor pues rl solo me lleva tres anitos....

Vale yo...soy de cusco.....
Lastima hibiera querido vivit en lima .... O mejor nacer ..a una casa de nick.. =)
...me encataria ... Conocerte... Jejeje ....
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion   Hoy a las 09:27

Volver arriba Ir abajo
 
Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 2 de 6.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6  Siguiente
 Temas similares
-
» Los Miserables (Nick y tu) - Adaptacion
» Del Odio Al Amor {Nick y tu} adaptacion... Regrese
» WN: La Huerfana Nick y Tu Hot (Adaptacion)
» Pretty Little Liars (Nick y tu) - Adaptacion [TERMINADA]
» ▪ Huracán de D e s e o ▪ {Nick y Tu} Terminada

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Jonas Brothers Venezuela Foro Oficial :: Webnovelas/Fics :: Jonas Brothers: Fan ficts :: DE TODO UN POCO-
Cambiar a: