Aqui fanaticas y fanaticos de los Jonas Brothers en Venezuela y como en otros paises.. da click y unete al mundo de la diversion Jobromania
 
ÍndicePortalRegistrarseConectarse
¿Quieres participar en la nueva imagen del foro? Ingresa AQUI y deja tu comentario

Comparte | 
 

 mi adorable bribona :3

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
AutorMensaje
Floopii.xoxo
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1984
Edad : 21
Localización : In Wonderland with the Mad Hatter
Fecha de inscripción : 16/06/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 18th 2010, 17:17

ME ENCANTA !!!!!
Volver arriba Ir abajo
Karla~Lovato^^
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1960
Edad : 19
Fecha de inscripción : 06/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 18th 2010, 21:34

Capítulo 6

Regresar a la ciudad pareció llevar mucho más tiempo del que habían tardado en llegar a la mansión de Heddings. ______ no tenía reloj, pero no se habría sorprendido si hubiera visto salir el sol. Estaba cansada, en realidad exhausta, por las muchas emociones que no estaba acostumbrada a experimentar. Además, empezaba a tener hambre. Y todavía tenía muchas cosas de que ocuparse cuando finalmente llegara a casa. De hecho, esperaba que Dagger estuviera dormido para poder descansar un poco también ella. Sería mucho más sencillo dar explicaciones, o inventarse mentiras, con una mente despejada que no se viera embotada por el agotamiento.
Percy volvía a dormitar; un tipo listo. ______ deseó poder hacer lo mismo, pero con lord Jonas todavía completamente despierto no se atrevía. No era que pensara que él pudiera hacerle algo mientras dormía. Sencillamente debía estar atenta para aprovechar la oportunidad de huir en una zona que reconociera.
No dudaba que la dejarían irse, ahora que había hecho lo que querían, pero seguramente no la llevarían de vuelta allí donde 1a habían encontrado. ¿Por qué irían a desviarse de su camino, siendo tan tarde? Y si la dejaban en el sector de la ciudad donde ellos residían estaría completamente perdida y tardaría varias horas en encontrar el modo de regresar a casa. Cierto que se había criado en Londres, pero una ciudad grande y tan sólo conocía la pequeña parte donde vivía. En cuanto él volvió a posar sus ojos en ella, ______ lo supo, y al mirarle lo corroboró: algo se le pasaba por la cabeza. La mirada que dirigía era demasiado pensativa.
Por cierto, ¿dónde dejaste tus zapatos?
La pregunta la sorprendió. No era lo que esperaba oír, dada la expresión meditabunda del caballero. Y, de hecho, le sorprendió que no se lo hubiera preguntado antes, puesto que la había hecho caminar través del bosque sólo con calcetines. Y antes de eso le había atado los tobillos. Habría tenido que ser ciego para no darse cuenta que no llevaba un calzado normal.
Éstos son mis zapatos respondió, y levantó un pie para que pudiera ver la delgada suela de cuero en la parte inferior del calcetín de lana.
Ingenioso.
______ se sonrojó ligeramente, pero sólo porque se sentía orgullosa de su improvisado calzado. Se lo había confeccionado ella misma. Tenía un par de zapatos normales, porque andar con lo que parecían únicamente sus calcetines habría suscitado demasiados comentarios durante el día. Sólo usaba las suelas para trabajar.
¿Te importa que los vea más de cerca? preguntó él.
______ se apresuró a recoger los pies debajo del asiento, tan lejos como pudo, y le dirigió una mirada rebelde. Jonas se limitó encogerse de hombros.
Luego la dejó atónita cuando agregó:
Eres mucho más listo de lo que me había imaginado. Menuda historia improvisaste allí. ¿De modo que lord Carryway? dijo soltando una risita.
______ se encogió de hombros.
El nombre encajaba.
Supongo admitió él, pero aún no había saciado su curiosidad. ¿Ocurre a menudo que te sorprenden y tienes que recurrir a la labia para salir del embrollo?
No. Nunca me han «pillao», ni una sola vez... hasta esta noche. Dos veces en una noche, y las dos por tu culpa.
Jonas tosió. Pero para evitar lanzarse mutuamente la culpa, mencionó aquello que tenía realmente en la cabeza. Dio unos golpecitos al collar y la pulsera que estaban junto a él en el asiento y dijo:
Quisiera devolver estos dos objetos a sus dueños legítimos, de forma anónima, por supuesto. Se aclaró la voz y pareció manifiestamente incómodo al añadir: ¿Te importaría, jovenzuelo?
¿Por qué debería importarme?
Porque este montón es tuyo.
______ resopló. Ya había decidido que no quería nada de aquel botín. Tenía demasiado fresca en la mente su propia imagen siendo capturada y colgada. Pero el hecho de que aquellas joyas hubieran sido robadas en dos ocasiones hacía que implicaran todavía más riesgos y así lo manifestó.
Una cosa es deshacerse de objetos cuando se afanan por primera vez; es sólo cuestión de ser rápido. Pero intentar colar objetos que otro ha robado antes es arriesgarse a que te cojan. Alguien estará buscando ya parte de esas joyas, si no todas. Antes que tocarlas las tiraría por la ventana.
Él sacudió la cabeza.
Ni hablar. Te prometimos una fortuna en...
Olvídalo, amigo. Si quiero algo de ti, ya te enterarás.
Oh, Dios, él volvió a mirarla de repente con ojos sensuales, encendiendo su deseo, derritiéndola por dentro. Si ella dijera algo más en aquel momento, sería un completo galimatías. ¿Cómo podía él hacer eso con sólo una mirada? ¿Y qué había dicho ella para hacerle cambiar de expresión de ese modo? ¿La mención de «quiero»? Eso significaría que sabía que era una mujer. Pero no podía saberlo. Nadie lo sabía. Y no había podido adivinarlo. ______ ya ni siquiera sabía actuar como una mujer, después de tanto tiempo representando su papel masculino, y no había cometido ningún error para delatarse.
Él la sacó del apuro enfriando su mirada carnal. ¿Lo hizo porque notó el desconcierto de ella? Cogió el fajo de billetes, lo recorrió brevemente con el pulgar y lo lanzó al asiento de ______.
Aquí no hay más de cien libras, pero bastará por ahora.
¿Por qué hablaba como si su relación fuera a continuar?
Es más de lo que he visto de una sola vez, o dos, o más —se apresuró a asegurarle ella. Ya me basta.
Jonas se limitó a sonreír. Ella volvió a mirar a través de la ventanilla. Abrió los ojos como platos al ver las calles y casas de Londres.
No fue capaz de reconocer nada, pero dijo en un tono de cierta desesperación:
Puedes dejarme aquí, amigo. Ya encontraré el camino...
Ni hablar, muchacho. Te llevaré hasta la puerta de tu casa y daré las explicaciones necesarias para sacarte del apuro que mencionaste. Antes dejaremos a Percy. No tardaremos nada.
¿Y quedarse a solas con él y con aquellos condenados ojos que la desnudaban? No quería arriesgarse a tal cosa.
He exagerado mintió. Este dinero compensará de sobra el tiempo que me he pasado fuera de casa.
Insistodijo él, sin tragarse su mentira. Sería incapaz de dormir si pensara que este desagradable asunto iba a acarrearte perjuicios.
¿Y qué me importa que no puedas dormir? replicó ______ groseramente. Lo que para ti es un favor para mí es un problema; no me hagas ningún favor más. Tendría todavía más problemas si te enseñase dónde viven mis amigos. Despertar en un callejón después de recibir una soberana paliza sería salir bien librado.
¿Crees que te pegarán por...?
A mí no le interrumpió bruscamente.
Jonas soltó una risita.
Muy bien, ya lo he entendido. Pero te acompañaré hasta esa taberna. Es lo menos que puedo hacer.
______ no creía que él se conformara con eso después de haber llegado tan lejos, por lo que no tuvo más remedio que decir:
No, no quiero.
No te estaba pidiendo permiso, querido muchacho.
______ abrió la boca para soltar un comentario de lo más soez, pero como no le servía de nada, decidió reservar sus energías para lo que le esperaba a continuación.




FIN DEL CAPÍTULO 6
Volver arriba Ir abajo
http://www.youtube.com/user/KarlaJonasLovato?feature=mhum
Karla~Lovato^^
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1960
Edad : 19
Fecha de inscripción : 06/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 18th 2010, 21:37

perdon por la letra asi de chica pero trato de hacerla mas grande y no puedo me sale igual
mañana lespongo ma capitulos
no les ponia por que pense que no les gustaba la nove pero ya lei lo comentarios
mañana mini-maraton se los prometo
Volver arriba Ir abajo
http://www.youtube.com/user/KarlaJonasLovato?feature=mhum
aandii_
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 311
Edad : 20
Localización : Mexico
Fecha de inscripción : 25/04/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 18th 2010, 23:20

SIGUELA!!!




Siiiii seré feliz por el mini-maratón Very Happy
Volver arriba Ir abajo
Allison de joe jOonas..
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1349
Edad : 20
Localización : Mexico..(6) en la recamara cOon jOoe amandOonOos y asiiendOo co0siittas malas xD.)
Fecha de inscripción : 08/11/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 20th 2010, 18:20

siguelaaaaaaaaaaaa me gusta mucho aaaaa jaja What a Face
Volver arriba Ir abajo
Allison de joe jOonas..
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1349
Edad : 20
Localización : Mexico..(6) en la recamara cOon jOoe amandOonOos y asiiendOo co0siittas malas xD.)
Fecha de inscripción : 08/11/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 26th 2010, 18:25

Volver arriba Ir abajo
Allison de joe jOonas..
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1349
Edad : 20
Localización : Mexico..(6) en la recamara cOon jOoe amandOonOos y asiiendOo co0siittas malas xD.)
Fecha de inscripción : 08/11/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 27th 2010, 19:24

ola siguelaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
pasa x mi otra nove abajo links
Volver arriba Ir abajo
Allison de joe jOonas..
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1349
Edad : 20
Localización : Mexico..(6) en la recamara cOon jOoe amandOonOos y asiiendOo co0siittas malas xD.)
Fecha de inscripción : 08/11/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 28th 2010, 14:46

ESTA GEIAL YU NOVEEEEE PASA X LA MIAA....



siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
Volver arriba Ir abajo
Allison de joe jOonas..
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1349
Edad : 20
Localización : Mexico..(6) en la recamara cOon jOoe amandOonOos y asiiendOo co0siittas malas xD.)
Fecha de inscripción : 08/11/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 29th 2010, 18:41

mmm ya no0 pasas x mii no0ve vdd?? Sad
please pasa


esta bna tu nove siguelaaaaaaa
Volver arriba Ir abajo
karlha_nick
Me Gustan Los Jonas!


Cantidad de envíos : 201
Edad : 21
Localización : cerca de nick .. muy muy cerca ( en su corazon)
Fecha de inscripción : 10/09/2009

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 30th 2010, 16:46

alisson escribió:
[/center]



siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa siguelaa
Volver arriba Ir abajo
Karla~Lovato^^
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1960
Edad : 19
Fecha de inscripción : 06/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 30th 2010, 21:35

Capítulo 7

______ tuvo que esperar mucho tiempo a que el ricachón le quitara los ojos de encima para pasar a la acción. Cuando finalmente él dejó de mirarla, no se lo pensó dos veces: se abalanzó contra la portezuela del coche, se apeó y salió corriendo calle abajo.
Resultó muy fácil, como se había imaginado que sería, aunque no había calculado lo mucho que debería agachar la cabeza para pasar por la portezuela. No habiendo viajado en coche a menudo, y nunca en uno tan elegante como ése, no había tenido en cuenta su estatura superior a la media. De modo que al saltar por la portezuela del vehículo se golpeó la cabeza. Tuvo suerte de que sólo se le cayera el sombrero y el topetazo no la dejara inconsciente.
Había perdido el sombrero. Le tenía mucho cariño porque lo había ganado en una pelea callejera. Le daba cierto «garbo» que le encantaba, probablemente porque satisfacía su vanidad femenina. Pero ahora había desaparecido, olvidado en el suelo del coche del señorón, y por nada del mundo iba a arriesgarse a encontrarse de nuevo el joven lord para recuperarlo.
No aflojó el paso, no necesitaba hacerlo porque aún no había perdido el aliento. Pero una travesía más adelante pensó que era mejor dejar de correr antes de que se agotara. Cuando empezaba a aminorar la marcha, oyó que alguien corría tras ella. Volvió la vista y emprendió una veloz carrera.
No podía creerlo. ¡El condenado rico la perseguía! Y no sólo un corto trecho. Debería haberse rendido después de la primera travesía pero no lo hizo.
La cosa no tenía sentido, puesto que habían terminado su negocio. Ella había hecho lo que ellos querían y ellos la habían traído de vuelta a Londres. ¿Por qué diablos se obstinaba en desviarse de su camino para acercarla a su casa cuando era evidente que ella no quería que la llevara más lejos?
Había recorrido ya tres malditas manzanas y él seguía sin detenerse. ______ empezaba a quedarse sin resuello. Él tenía las piernas más largas. Se le acercaba poco a poco. ______ estuvo a punto de rendirse, pero al doblar una esquina vio un carruaje que se acercaba. Aprovechando los pocos segundos que estuvo fuera de la visión de Jonas, se lanzó bajo el carruaje, se agarró con pies y manos al armazón y se pegó cuanto pudo al chasis para mantenerse lejos del suelo; en esta postura esperó hasta que vio pasar las piernas de su perseguidor.
Apretada contra los bajos del coche, se mantuvo fuera de la vista de Jonas. Éste siguió corriendo, pero ahora en dirección contraria, lo que permitió a ______ dejarse caer al suelo cuando el carruaje dobló otra esquina.
Estaba todavía sin aliento, con el corazón acelerado, aún más hambrienta y a punto de desplomarse de puro agotamiento. De no haber creído que retrasar el regreso a casa empeoraría todavía más su situación, habría buscado un callejón en el que acurrucarse y pasarse el día durmiendo.
Se había perdido, naturalmente, en una zona de la ciudad en la que no había estado nunca. Y llamaba demasiado la atención. Sin el sombrero para ocultar el color rubio albino de su pelo, su melena rizada era como un señuelo, sobre todo en contraste con la chaqueta de terciopelo verde oscuro. Llamaba la atención allí por donde pasaba, haciéndola sentirse más incómoda de lo que estaba dispuesta a admitir.
Tardó otra hora en dar con una referencia conocida gracias a la cual dejó de caminar sin rumbo y echó a andar en la dirección correcta. Tardó una hora y media en llegar finalmente a casa a paso lento, cansada y dolorida.
Pero seguía teniendo la sensación de que alguien la seguía. Sabía perfectamente que había despistado a Jonas, de modo que no podía tratarse de él. Cada vez que volvía la vista atrás, no veía más que a otras personas que se dirigían a sus quehaceres. Sin embargo, pasaba ante muchos callejones en los que cualquiera que la siguiera podía esconderse y espiarla desde allí. Finalmente llegó a la conclusión de que estaba siendo estúpida, que su agotamiento y su calenturienta imaginación la estaban engañando.
Y estaba preocupada. Ésa era probablemente la razón principal de que estuviera nerviosa y se imaginara cosas. Se sentía cada vez peor a medida que se acercaba a su casa, porque no sabía si seguiría teniendo un hogar a partir de ese día.
Tyrus Dyer no daba crédito a lo que habían visto sus ojos. O estaba perdiendo el juicio, porque sabía que aquella mujer no podía haber obviado el paso de los años para parecer tan joven como antes, o veía a la chica que en teoría estaba muerta. Tenía que ser una cosa u otra, y como no creía estar perdiendo el juicio resultaba evidente que la muchacha no había muerto. Y había crecido hasta llegar a convertirse en la viva imagen de su madre.
Tyrus había sido contratado para asesinarla, a ella y a su padre. Eliminar al hombre había resultado sencillo. Ocuparse de la niña habría tenido que ser aún más fácil. Pero tenía una niñera que la custodiaba, y esa mujer había luchado como gato panza arriba. Aunque él estaba seguro de que la había herido de muerte, ¡la niñera incluso le había arrebatado la cachiporra y le había golpeado con ella! No estuvo inconsciente mucho rato, pero sí lo suficiente para que la niñera sacara a la pequeña de la casa y la escondiera en alguna parte.
Como no pudo encontrar a la chiquilla pensó que se había acurrucado en algún escondrijo esperando la muerte, y que su cuerpo no llegó a descubrirse. Pero eso no satisfizo a su cliente. Había en juego dinero, mucho dinero, y aquel tipo se enfureció tanto por la incompetencia de Tyrus que no sólo se negó a pagarle, sino que incluso trató de matarle. Pero Tyrus, que se lo veía venir, consiguió esquivar los disparos y escapar.
Durante los años siguientes, el propio Tyrus había estado furioso. Había hecho la mitad del trabajo. Pero después la suerte le fue tan esquiva, que creyó que ese trabajo sin concluir le había echado mal de ojo. Fuera cual fuese la tarea que le encomendaban, la hacía chapuceramente. Como consecuencia de ello, le habían despedido tantas veces que ya había perdido la cuenta.
Pero su mala suerte acababa de manifestarse. Ya no era ilusoria. Era tangible. Sin embargo, ahora disponía de los medios necesarios para deshacerse de ella. Debía meditarlo bien. No quería precipitarse y fallar otra vez. Sabía dónde vivía la chica. Escondida en los barrios bajos durante todos aquellos años, ¡quién lo hubiera dicho! Él iría a buscarla.




FIN DEL CAPÍTULO 7



Capítulo 8

Era esperar demasiado que Dagger no estuviera despierto. Hacía ya un rato que había salido el sol. Dagger estaba sentado a la mesa de la cocina, tomando una taza de té que Nan le había preparado. Seis de los chicos estaban en la sala principal, además de otros dos que dormían allí. Todos vieron cómo Dagger la miraba a través de la puerta en forma de arco que daba a la cocina y empezaron a abandonar la casa.
______ entró en la cocina y se dejó caer en el asiento situado frente a Dagger.
Era un hombre poco atractivo, y además la larga cicatriz de la barbilla y la más corta que tenía bajo el ojo izquierdo le conferían un aspecto malvado. Su pelo, largo y castaño, estaba enmarañado y tenía los ojos enrojecidos. Parecía demacrado en aquel momento. De hecho, parecía tan cansado como ella. ______ adivinó entonces que no había dormido nada, que se había pasado la noche en blanco esperando su regreso. Pero no porque estuviera preocupado por ella. No, al no regresar cuando debía, ______ le había proporcionado el pretexto que él andaba buscando para librarse de ella. No era un hombre estúpido. De haberlo sido, ______ habría podido engañarlo.
Estaba demasiado cansada para mentir sobre lo sucedido. Sería un error intentarlo. Pero antes de que Dagger pudiera decir nada, se sacó el fajo de billetes del bolsillo y lo tiró sobre la mesa. Ningún miembro de la pandilla había traído nunca tanto dinero a casa. Cien libras era una verdadera fortuna para ellos. ______ confiaba en que eso sirviera para algo. No fue así. Dagger apenas miró el dinero. Y, demasiado tarde, ella se dio cuenta de que eso la acusaba de haber infringido las normas intencionadamente.
―Tienes que escucharme, Dagger ―dijo―. Desde que me marché de aquí anoche me he visto forzada a hacer muchas cosas.
―Sé que te pillaron, pero también sé que no te han metido en chirona.
―Aun así fue una trampa. Querían un ladrón que les hiciera un trabajo.
―Sabías que no debías hacerlo. ¿Por qué no te negaste?
― ¿Por qué crees que me sacaron de la taberna atado de manos y pies? ―replicó ella.
―Pero no has estado atado todo el tiempo, ¿«verdá»? ―dijo él, mirando fijamente el dinero que había sobre la mesa―. Habrías podido escaparte más pronto.
Eso era cierto. ______ explicó con voz cansada:
―Me habría perdido en el campo sin saber cómo encontrar el camino de vuelta a Londres.
― ¡Has salido de Londres!
Ella se estremeció al oír ese grito.
―Por eso no he intentado escapar más pronto. ―No había estado nunca fuera de Londres―. Seguramente habría tardado una semana en volver a casa. Pero me prometieron que me traerían de vuelta después de robar al lord.
― ¡Un lord! ―Ese grito fue todavía más fuerte que el anterior―. Y supongo que lo has hecho en su maldita casa, además...
______ habría podido mentir al respecto, debería haber mentido. A fin de cuentas, ésa era la primera regla. Pero, a juzgar por las preguntas que él le estaba haciendo, sabía que fuera cual fuese su respuesta, estaba perdida.
―Recoge tus cosas y vete. Ya no vas a infringir ninguna regla más.
______ no movió ni un músculo. Sabía que oiría eso, que dijera lo que dijese ella, iba a oírlo. Pero no esperaba sentir aquella opresión en el pecho ni la emoción que le obstruía la garganta. Dagger había sido su «familia» durante quince años. Lo que más daño le hacía era que quisiera perderla de vista.
No iba a llorar. Se suponía que no era una mujer, y había dejado de ser un niño. Se suponía que era un hombre, de modo que no podía llorar. Con todo, era incapaz de contener el llanto, por lo que se levantó velozmente de la mesa antes de que Dagger notara que se le humedecían los ojos.
Fue directamente a su jergón, en el suelo de la sala principal. Era suyo. Lo enrollaría y se lo llevaría, aunque no podía imaginarse dónde lo extendería a partir de entonces. Junto a él estaba su ropa, en un hatillo no muy grande. La indumentaria que llevaba era su preferida, de modo que la usaba a diario, y sólo cuando la lavaba se ponía la de recambio. Su mascota estaba dentro de su cajita. La metió dentro del hatillo para transportarla más fácilmente.
Los dos niños que todavía dormían se habían incorporado en sus jergones, y lloraban a lágrima viva. ______ se detuvo para abrazarles. Normalmente habría tratado de animarles, pero no le salían las palabras ni podía tragarse el nudo que tenía en la garganta, de modo que no dijo nada.
Cuando abrió la puerta se encontró con los demás niños puestos en fila; la mayoría de ellos también lloraban. Habían estado escuchando detrás de la puerta y sabían que no volverían a verla. A ______ se le partía el corazón. Ella había sido su héroe durante mucho tiempo. Probablemente la seguirían si se lo pidiera. Pero no podía hacerle eso a Dagger, por más cruelmente que la hubiese tratado. Los chicos eran todo lo que Dagger tenía. Se apartó de ellos y se encaminó hacia la calle.
Irónicamente, había querido marcharse hacía años, encontrar un empleo de verdad, un trabajo respetable para no tener que volver a robar. Dagger la estaba obligando a realizar ese sueño antes de lo que esperaba. ______ confiaba en poder agradecérselo algún día, que su dolor no durara demasiado.
Pero el hecho de que tiempo atrás había deseado marcharse no mitigaba su dolor. Habría querido irse por las buenas, poder volver de visita y quizás ayudar a los demás chicos a encontrar también un empleo honrado.
― ¡_____!
Se volvió, asombrada, y vio que Dagger se acercaba resueltamente por la calle hacia ella. Su dolor cesó de inmediato. En el fondo él sabía que no podía hacerle eso. Sólo había querido asustarla, para que dejase de infringir las reglas y diera buen ejemplo a los demás chicos.
Cuando Dagger llegó junto a ella, ______ vio que su expresión o era para nada conciliadora. Su breve resquicio de esperanza se esfumó. Él seguía enfadado. De hecho, no le había visto nunca tan irritado.
― ¿Quieres saber por qué_____? ―le musitó―. Eres demasiado guapo «pa» ser un hombre. Me he dado cuenta de que te deseo y eso me da tanto asco que a «veses» no puedo pensar. Pero te mataría antes que tocarte, así que lo mejor es deshacerme de ti, ¿no te parece? Saldrás adelante. No lo dudo. Te he enseñado bien. Pero lo harás en otro sitio. Ahora vete antes de que cambie de parecer y al final acabemos arrepintiéndonos los dos.
Ella habría podido decirle entonces que no debía estar enojado consigo mismo por desearla. A fin de cuentas era una chica. Pero esa confesión probablemente provocaría un ataque de furia nunca visto, por haberles engañado deliberadamente durante todos aquellos años. Y además, Dagger acababa de reconocer que la deseaba. Si supiera que en realidad era una mujer, la querría tener en su cama durante un rato y luego probablemente la obligaría a prostituirse... o ambas cosas. ¿Y por qué había ocultado ella su sexo durante quince años si no era para evitar ese destino?
______ se giró y se alejó antes de decir algo de lo cual ella se arrepentiría… y se tropezó con Lucy en la siguiente esquina.
― ¡Caray! ¿Dónde has estado, ______? Te he andado buscando por todas… ¿Qué pasa?
Esta última pregunta la destrozó. Las lágrimas empezaron a resbalar por sus mejillas. Habría podido dominarse, marcharse sin deshacerse en llanto si no se hubiera encontrado con Lucy. Con la querida Lucy, su hermana, su madre, su única amiga...
―Lo ha hecho, ¿verdad? ―adivinó Lucy de inmediato―. ¿Te ha echado? ―Al ver que ______ asentía, agregó―: Ay, cariño, no te lo tomes tan a pecho. ¿Sabes?, es tu oportunidad para hacer algo sensato con tu vida. Hablaste de encontrar marido, tener hijos, criarlos como Dios manda. Querías hacerlo, pero no podías empezar estando todavía aquí.
―Ya lo sé ―replicó ______, consiguiendo a duras penas que su voz atravesara el nudo que tenía en la garganta.
―Entonces anímate, ¿eh?
Mientras decía esto, también a Lucy se le caían las lágrimas. Se volvió de espaldas a ______, como si así pudiera ocultar la emoción que la agitaba.
―Te daré noticias mías cuando me instale ―prometió ______.
―Más te vale. Estaré muy preocupada hasta entonces. Ahora vete. Éste es un buen día para ti, querida. Tienes que creerlo.
______ intentó con todas sus fuerzas sentir ese optimismo, pero no pudo. Empezó a alejarse precipitadamente de Lucy. Esa despedida era mucho más dolorosa de lo que había podido imaginarse. Pero su amiga la cogió por el hombro, reteniéndola un último momento.
―Sé tú misma, pequeña ______ ―susurró Lucy entre lágrimas, mientras la abrazaba con fuerza―. Ha llegado la hora. Sé tú misma, y todo irá bien.




FIN DEL CAPÍTULO 8

Capítulo 9

―Tengo un paquete que entregar a un tal lord Jonas. ¿Sabe dónde puedo encontrarle?
―He oído decir que una familia Jonas vive en Grosvenor Square.
― ¿Dónde cae eso?
―Eres nuevo en la ciudad, ¿no?
― ¿Tanto se me nota?
Una risa sofocada.
―Encontrarás Grosvenor al norte de aquí. Al final de la manzana, tuerce a la derecha y sigue recto hasta llegar a las casas de postín.
Tener la dirección la habría ayudado, o tal vez no. ______ necesitaba un plano y no sabía dónde conseguirlo, y por otra parte tampoco sabría leerlo. Una dirección la habría ayudado sólo si hubiera podido permitirse pagar un taxi, pero no podía.
Estaba tan fuera de su elemento que su situación resultaba patética. Notaba claramente la desventaja de su falta de educación. Se habría rendido si su rabia no la espoleara.
Había encontrado un callejón tranquilo en el que pasarse el día durmiendo, pero de hecho su sueño no duró mucho. El hambre la despertó mucho antes de lo que hubiese querido, produciéndole un dolor de cabeza que incrementó sus ya numerosos pesares.
Tenía que encontrar un trabajo enseguida. Si debía recurrir a robar para poder comer, no estaría mejor que antes. Tenía ante sí una oportunidad de mejorar, no de caer de nuevo en la golfería y en los antiguos hábitos. Pero no iba a ser fácil. Lo sabía porque ya lo había intentado anteriormente.
Lucy solía encubrir su ausencia cuando ______ salía a buscar un empleo respetable. La dificultad siempre estribaba en su aspecto y la falta de una educación básica. Para optar a un trabajo masculino que no requería saber leer y escribir se necesitaba tener músculos, que no era su caso. Para aspirar a un empleo femenino requería vestir ropa de mujer, que no tenía. Y aunque consiguiera un trabajo cualquiera, necesitaría un techo sobre su cabeza y algunas monedas en el bolsillo para sobrevivir hasta su primera paga.
Hubo un momento en el que creyó tener el problema resuelto. Un empleo de criada solía incluir casa y comida, lo que era ideal para alguien que empezaba sin un centavo. Tomó prestado uno de los vestidos de Lucy para acudir a la entrevista y se puso contentísima por haber sido contratada... para sólo dos horas. El mayordomo le había dado el trabajo únicamente porque su aspecto le fascinó. Pero tan pronto como la vio el ama de llaves, fue despedida. Era una familia de clase media que trataba de ascender en el escalafón social, lo cual significaba que buscaba sirvientes con categoría, o por lo menos que no parecieran maleantes ni prostitutas.
______ se sintió tan decepcionada y desanimada por esa experiencia, que dejó de buscar un trabajo decente durante mucho tiempo. Cuando empezó a buscarlo de nuevo, sencillamente no tuvo suerte.
Al recordar sus muchos fracasos se enfadaba. La verdad era que sólo buscaba un empleo esporádicamente, unas cuatro o cinco veces al año. No lo hacía a diario porque en realidad no estaba dispuesta a salir sola, a estar sola. Pero ahora ya no tenía más remedio, y no podía permitirse el lujo de tomarse su tiempo. Debía encontrar un trabajo inmediatamente, ese mismo día. Y debía conseguir algo de comida cuanto antes. Maldecirse por no haberse quedado al menos con algunos de los billetes que Jonas le había dado, en lugar de entregar todo el fajo a Dagger, no le llenaba el estómago.
No le gustaba estar sola. Lo estaba comprobando de primera mano, pero ya lo sabía de antemano. Se había criado en una casa repleta de niños. Quería vivir de nuevo, pero esta vez con sus propios hijos, para criarlos como era debido. Necesitaba un marido que la ayudara a hacerlo, un buen hombre, con un trabajo respetable. Ése había sido su objetivo durante mucho tiempo, pero nunca se había parado a planteárselo en serio mientras llevaba la vida de un muchacho.
Sin embargo, no iba a encontrar un marido a la vuelta de la esquina. Y comer era una necesidad, lo cual implicaba que debía conseguir antes un empleo. Entonces podría empezar a buscar un marido con el que fundar una familia.
Tuvo suerte con la comida. Descubrió que una de las sortijas del alijo de Heddings se había escurrido a través del agujerito que había el bolsillo de su chaqueta al interior de la funda. No podía venderla por los medios habituales, pues podía tratarse de uno de los objetos robados que la policía buscaba. Pero recordó que, muchos años atrás, la señorita Jane había vendido un anillo para comprar comida.
No había pensado en la señorita Jane durante años, por lo menos desde que se acabaron las pesadillas. No sabía por qué habían cesado. La habían atormentado desde la época que era capaz de recordar, que fue el corto espacio de tiempo que pasó con la señorita Jane. Y por lo general siempre era la misma pesadilla, repleta de sangre y gritos, hasta que un garrote caía sobre su cabeza y se terminaba.
Un sueño que por desgracia tenía muy raramente era muy bonito y le dejaba una sensación cálida y agradable. Soñaba con una mujer joven, a la que no conocía, pero que tenía el pelo de un rubio muy claro como el suyo, aunque lo llevaba peinado en ese estilo complicado que sólo había visto lucir a las damas. Era una mujer bonita, vestida con elegancia, y parecía un ángel andando sobre un campo lleno de flores.
Lucy le comentaba que el sueño del ángel era en realidad que un ángel la llamaba, porque se suponía que ______ tendría que haber muerto muchos años antes, aunque seguía viva. Desde luego, Lucy era muy imaginativa. Pero ______ lo había sido mucho más, al pensar que aquella hermosa dama podría ser ella misma, una imagen a la que podía aspirar. Ese sueño le daba esperanza.
Ahora necesitaba esperanza, y mucha más. La venta del anillo 1e había reportado menos de una libra. Muy decepcionante, pero fue lo mejor que pudo conseguir de un perfecto desconocido que parecía sólo deseoso de aprovechar una ganga.
Su desventura se debía por completo a aquel joven lord. Si no hubiera sido tan despótico, si se hubiera limitado a aceptar su negativa y hubiera buscado en su lugar a alguien que estuviera encantado de hacer lo que él quería, ahora ella no estaría preocupándose por cuándo volvería a comer.
Ese lord había contraído una deuda con ella. Y si no se la pagaba, ______ informaría a lord Heddings de adónde habían ido a parar sus joyas robadas. Bueno, en realidad no llegaría a tanto, pero Jonas entendería el mensaje.
Terminó el ágape que había pedido en un buen restaurante y dio las gracias al camarero por la comida y sus indicaciones. No le vio fruncir el ceño. Pero, de haberlo visto, no habría sabido que se debía a que no le había dejado propina. Dicen que la ignorancia puede ser beneficiosa, pero en este caso, el camarero se enojó tanto que no quiso dejarla en la inopia. La siguió afuera y le gritó:
― ¡Ruin hijo de beep! ¡Encima que te he dado indicaciones, sin tener ninguna obligación de hacerlo!
______ se volvió y se dio cuenta de que le gritaba a ella, aunque no podía entender por qué.
― ¿De qué hablas, eh? ¡He pagado por la maldita comida!
― ¡Eso demuestra lo estúpido que eres! ¿Acaso crees que el servicio es gratuito? No debería haber permitido que gentuza como tú entrara por esa puerta.
¿Gentuza como ella? Eso le dolió y la hizo sonrojarse. Había elegido el primer restaurante que encontró, sin pensar que se hallaba en una zona comercial opulenta, con gente bien vestida por todas partes. Los gritos del camarero estaban atrayendo una multitud de curiosos. Y ahora oía otros murmullos indignados.
―Un ladrón, seguro.
―Mírense los bolsillos por si ha estado actuando en esta zona.
―Mejor sería mirar en sus bolsillos.
―Lo único que quería era comer algo ―se apresuró a decir ______ al camarero―. Lo he pagado. Si no he pagado bastante, podrías haberlo dicho. No tenías que insultarme.
El tipo pareció darse cuenta de que su reacción había sido exagerada. Pero ahora se habían congregado muchos de sus clientes habituales, de modo que no podía retractarse y disculparse.
―Márchate y no vuelvas por aquí ―le dijo―. Ésta es una zona respetable. Vuelve a los barrios bajos de dónde has salido.




FIN DEL CAPÍTULO 9

Capítulo 10

______ se alejó del restaurante tratando de mantener la cabeza erguida, aunque le costó hasta el último gramo de su voluntad conseguirlo. Le hubiera gustado echar a correr, sentía un impulso abrumador de hacerlo, pero no dudaba que alguien intentaría detenerla, porque correr la haría parecer culpable. No considerarían que sólo deseaba encontrar un agujero profundo en el que esconderse y llorar, de tan desconsolada y avergonzada como se sentía.
Ya había sido objeto de esa clase de desprecio anteriormente, cuando había estado buscando trabajo. No debería haber dejado que la afectara tanto. Simplemente indicaba lo difícil que iba a resultar encontrar un empleo decente.
Tardó un rato en digerir su agravio. Cuando finalmente lo consiguió, la invadió cierto desasosiego, porque por segunda vez en dos días tenía la sensación de que alguien la observaba, la seguía. En esta ocasión era probablemente un miembro de la multitud congregada delante del restaurante, que se cercioraba de que se marchaba de su barrio.
Pero cuando se volvió a mirar, no vio nada fuera de lo común, por lo menos no cerca de ella. Un tipo de aspecto altivo entrando en un bloque de oficinas. Un repartidor. Una dama seguida de una criada cargada con paquetes, algunas parejas paseando cogidas del brazo y docenas de personas más ocupándose de sus quehaceres. Recorrió dos manzanas sin que se disipara la impresión de que la seguían, pero cada vez que miraba por encima del hombro no lograba imaginarse quién podía ser. Había demasiada gente en la calle en aquel sector de la ciudad.
Finalmente se escabulló al interior de un comercio, lo atravesó corriendo hasta meterse en la trastienda y, a pesar de los gritos de protesta de los empleados, salió por la puerta de atrás. Durante los diez minutos siguientes no dejó de correr. Desanduvo el camino, pasó través de otros edificios y, por fin, aquella sensación se esfumó. Si alguien la había estado siguiendo, ahora creía haberle despistado. Había un largo trecho hasta Grosvenor Square, de modo que anocheció antes de que llegara allí. Y por el camino no vio ni un solo callejón acogedor. Pero sí pasó por varios parques, muchos parques, algunos de ellos tan extensos que ______ temió haber salido de la ciudad por descuido. Por último se acurrucó entre unos arbustos para esperar a que llegara el día y poder orientarse. Al amanecer sintió otra vez la punzada del hambre, y eso la enfureció aún más. Pero se olvidó de todo cuando miró a su alrededor y reconoció el parque en el que se hallaba, aunque no recordaba haber estado nunca en aquella zona de la ciudad. Apenas había visto nada la pasada noche, debido a la oscuridad. Pero por la mañana distinguió bancos que flanqueaban el camino, el gigantesco y viejo roble que daba sombra, una niña que corría por entre una bandada de palomas para espantarlas, riendo con regocijo. ______ parpadeó y la niña desapareció, porque no era real. ¡Se trataba de un recuerdo!
______ se sentó en el suelo, impresionada. Era el primer recuerdo de su pasado que acudía a su memoria, y seguramente era debido a que estaba en un lugar que debió de haber visitado siendo niña. ¿Habían residido sus padres en aquel sector de Londres, o sólo estuvieron de paso? Había existido un hotel a un costado del parque, así como un barrio de clase media, aunque vio más viviendas elegantes al otro lado cuando fue en esa dirección.
Trató de recordar más, de reconocer varias cosas, pero nada le traía otros recuerdos, y el esfuerzo hacía que le doliera la cabeza. No, era el hambre otra vez. Así que se apresuró, tuvo que pedir indicaciones a algunos desconocidos y finalmente llegó a la casa de Jonas hacia media mañana.
¡Era una condenada mansión! Estaba aislada y vallada, incluso tenía césped a todo su alrededor, hermosas flores y arbustos. No era como se esperaba. Le daba tanto reparo acceder a una casa como ésa, sobre todo después de lo sucedido la víspera en el restaurante, que se quedó esperando que alguien con aspecto de criado saliera de la mansión. Finalmente lo hizo una joven ataviada con un uniforme de criada; bueno, no era exactamente un uniforme, pero tampoco un vestido elegante, de modo que ______ aprovechó la ocasión para llamarla.
―Buenos días, señora. ¿Vive aquí el apuesto Jonas?
―Ésa sí que es buena, querido ―replicó la mujer en tono amistoso―. Todos son apuestos.
― ¿Cuántos Jonas viven aquí?
―En esta casa, tres.
―Con el cabello oscuro y...
―No, aquí vive el conde con sus dos hijos, pero ninguno tiene el pelo oscuro. Debes de referirte a su hermano, sir Anthony. Vive en Piccadilly. O puede que hables de su sobrino Nick. Esos dos señores tienen el pelo oscuro.
―Tengo este paquete «pa» darle ―dijo ______, golpeando suavemente la caja de su mascota, la mejor excusa que había podido encontrar para entrevistarse con Jonas―. El que ha hecho el pedido era un joven lord, de unos veinticinco años.
―Entonces tiene que ser Nick Jonas. Vive con su padre en Berkeley Square.
______ se sonrojó y se obligó a mentir de nuevo para pedir indicaciones.
―Soy nuevo en la ciudad. ¿Puede decirme cómo se llega a Berkeley?
La mujer lo hizo, y no le llevó mucho tiempo dar con la plaza, que a aquella hora de la mañana estaba abarrotada de peatones y también de cocheros que, de pie junto a la acera, aguardaban a que sus amos salieran de sus elegantes casas. Así pues, le resultó fácil que le indicaran la dirección que buscaba. No era una mansión tan imponente como la anterior. ______ sabía, por sus experiencias anteriores buscando empleo, que debía dirigirse a la puerta del servicio.
Pero luego empezó a sospechar que no era ése su día de suerte ya no vivía allí, se había mudado la semana anterior a su propia residencia en Park Lane, cerca de la casa de su primo. A ______ le importó muy poco la información suplementaria que la simpática ayudanta de cocina le suministró mientras hacía todo lo posible por coquetear con ella.
Más indicaciones, más andar. ¡Diablos! No había caminado tanto en su vida. Pero finalmente llegó a una hermosa calle, por lo menos eso le pareció, porque bordeaba un parque muy florido. Pero a pesar que se había apresurado mucho, transcurrió otra hora hasta que dio con alguien que supo señalarle la casa exacta. Como Jonas acababa de mudarse allí, la mayoría de criados que pasaban por allí ignoraban cuál era su domicilio.
Después de tanto deambular, ______ no se esperaba encontrar a Jonas en casa. Dada la suerte que había tenido hasta entonces, le pareció extraño no tener que aguardar al día siguiente o al otro, lo que supondría una o dos noches más durmiendo en un parque, que por lo menos había uno cerca. Mientras no albergara demasiadas esperanzas, podría mantener a raya su rabia. Pero el joven lord iba recibir un buen rapapolvo en cuanto ella pudiera ponerle la vista encima.




FIN DEL CAPÍTULO 10

Capítulo 11

¡Él estaba en casa! Y no sólo eso, sino que además le franquearon la puerta principal.
Lo hizo una muchacha que tendría su misma edad. Un poco rellenita, de pelo castaño sin brillo, apenas miró a ______ y se limitó a decir:
―Espera aquí, y no toques nada si sabes qué es lo que te conviene.
Luego subió por una escalera y desapareció.
______ esperó allí nerviosa, todavía asombrada de haber entrado por esa puerta. Se pasó una mano por la rizada cabellera para arreglarse el peinado. Lucy siempre le cortaba el pelo cuando estaban solas. Pero no era demasiado hábil con las tijeras, de modo que solía dejárselo bien corto con mechones desiguales. Pero eso a ______ no le preocupaba, porque apenas se le veía cuando llevaba el sombrero, que ahora echaba mucho de menos.
No tocaría nada. Ni siquiera quería mirar nada, por lo nerviosa que estaba de repente. No había sido una buena idea. ¿Acaso no había llegado a la conclusión, cuando estuvo en su compañía que Jonas era peligroso para ella? Su rabia le había hecho olvidarlo, pero ahora su nerviosismo se encargaba de recordárselo.
Se volvió para marcharse, la opción más sensata. Pero la detuvo el espejo situado en la pared contigua a la puerta. No era muy grande, colgaba sobre una mesa estrecha en la que no había más que una bandeja con dos tarjetas. Su propia imagen la había paralizado... y la fascinaba.
Rara vez se había mirado en un espejo. En las casas que Dagger alquilaba no había ninguno. Tampoco los había en las habitaciones de ese viejo hostal en las que ella robaba, o por lo menos no los había visto en la oscuridad. Éste la reflejaba de cintura para arriba y, sin el gallardo sombrero masculino, mostraba lo bonita que era. Resultaba sorprendente que todavía la confundieran con un chico. Bueno, lo llano de su pecho probablemente contribuía a alimentar esa impresión.
Ése había sido uno de sus antiguos temores: desarrollar unos pechos muy grandes, como los tenían algunas mujeres, y no poder ocultarlos. Pero era afortunada. Sus senos eran de tamaño mediano y, gracias a Lucy, fáciles de disimular.
Había resultado fácil porque uno de los pocos clientes acomodados de Lucy se había dejado un corsé. Les divirtió pensar que los hombres usaran semejante prenda, pero entonces a Lucy se le ocurrió la idea de que podría serle práctico a ______ al cabo de pocos años, como así fue. El corsé debía llevarse ceñido a la cintura, pero ______ era lo bastante delgada para ajustárselo alrededor del pecho. Se lo ataba por delante en lugar de por detrás, para poder ponérselo ella misma.
Era un artilugio rígido, pero de excelente calidad; el tejido que lo revestía era tan suave, que ella apenas notaba que lo llevaba puesto. Y, sin embargo, le aplastaba perfectamente los senos. Eso y la postura ligeramente desgarbada que adoptaba le bastaban para aparentar un pecho tan plano como el de cualquier varón.
El ruido de unos pasos que bajaban las escaleras recordó a ______ que había decidido no permanecer allí más tiempo y que se había entretenido demasiado contemplándose en el espejo. No se volvió para ver quién era y se apresuró a acercarse a la puerta y empuñar el pomo.
― ¿Te vas? preguntó la muchacha―. Bien. De todos modos ahora no puede verte. Tiene la visita de una amiga suya. No les he oído llegar, pero tampoco suelo frecuentar esta parte de la casa. Estamos faltos de personal, de lo contrario no habría abierto la puerta.
______ giró sobre sus talones. No tenía por qué enterarse de todo eso y supuso que la chica simplemente necesitaba quejarse a alguien. Había hablado en un tono francamente malhumorado.
― ¿Eres la criada?
―No, todavía no tenemos criada, ni siquiera un lacayo que abra la puerta, y todavía menos mayordomo. Trabajo en la cocina. Más vale que te marches. Vuelve más tarde. Para entonces su amiga ya se habrá ido.
______ se disponía a seguir su consejo cuando sintió el vacío de su estómago. ¿Deambular durante varias horas por ahí con hambre mientras Jonas pasaba el tiempo en la cama en compañía de una dama? Ni hablar de ello.
―Esperaré aquí si no te molesta. Es importante que le vea lo antes posible.
―Como quieras. En ese caso podrías aguardar en el salón, que está allí. Pero no creo que encuentres dónde sentarte. Esta casa aún no está amueblada del todo.
La muchacha se alejó hacia la parte trasera de la mansión. ______ no se movió; todavía estaba sorprendida de las palabras que acababan de salir de su propia boca. ¡Era su antigua forma de hablar! Eran los modales que Lucy había insistido en que olvidara si quería sobrevivir en la pandilla. Y ______ había aprendido la jerga barriobajera de Lucy, la había captado tan bien que se no había expresado de otra forma durante todos aquellos años.
Ya no le parecía natural hablar de aquel modo. Ni siquiera sabía por qué. ¿Porque estaba en una casa elegante? ¿Porque había oído quejarse a una criada... con un lenguaje impecable? En todo caso, era evidente que su forma de expresarse había tranquilizado a la muchacha lo suficiente como para dejarla sola en el salón.
En cuanto a Jonas, le concedería exactamente diez minutos para poner fin a su galanteo. Ya había padecido demasiada hambre durante los dos últimos días como para esperar más tiempo a ese lord joven y despótico.




FIN DEL CAPÍTULO 11

Capítulo 12

―Ha sido una grata sorpresa encontrarte esta mañana temprano ―dijo Mary Cull mientras se recostaba en la mullida butaca situada junto a la cama de Nick―. No me lo esperaba. Creía e los jóvenes libertinos os pasabais todo el día durmiendo, puesto que estáis despiertos toda la noche en busca de diversión.
Nick sonrió a la mujer mientras se arrodillaba a sus pies para quitarle los zapatos. Mary era una viuda bastante joven, la más joven de las que había seducido hasta entonces. El viejo lord Cull había fallecido en su noche de bodas. La opinión general era que el anciano se había enfrentado a una empresa demasiado ardua para él.
Mary no era una belleza, pero sí bastante atractiva, con sus ojos azules y redondos y su pelo rubio oscuro. Y se había aficionado a las relaciones amorosas hasta el punto de que ahora recibía regularmente a una serie de caballeros en su casa. Nick no era uno sus, «habituales», aunque había sido invitado ya tres veces y se lo había pasado bien en cada ocasión. Ese día, cuando se encontró con la dama, se hallaban más cerca de su casa que de la de ella, y como Nick acababa de trasladarse, le vino de perlas la excusa de que quería mostrársela. Desde luego no se había parado a ver gran cosa de la casa, sino que habían subido directamente a su dormitorio.
―Esta mañana tenía unos asuntos que tratar con mi tío Edward ―replicó Nick.
― ¿Algo que ver con tu familia?
―No, en realidad he estado administrando algunas inversiones de la familia, incluida una mía.
Ella se sorprendió.
― ¿Tú, metido en negocios? Debes de estar bromeando.
―En absoluto. He descubierto que me agrada el aspecto administrativo. Pero ni se me ha pasado por la cabeza probar suerte encontrando inversiones. Se lo dejamos a mi tío, que tiene un don para elegir sólo ganadores.
―Me sorprendes, Nick. Eres francamente el hombre más guapo de la ciudad, y lo sabes. Tu familia es extremadamente rica. Como muchos de tus iguales, no necesitas trabajar. ¿Por qué diablos tendrías que hacerlo?
―Muérdete la lengua, querida. Yo no lo considero «trabajo», sino algo que me gusta hacer. Es muy distinto, ¿no crees?
―No mucho. ―Mary le sonrió―. Pero por mí puedes hacer cuanto se te antoje...
Era lo peor que se podía decir a un libertino como Nick Jonas si sólo se quería entablar conversación. La expresión del joven se volvió inmediatamente sensual, y empezó a levantarle la falda. Mary se estremeció. Pero cuando miró la cama, que constituía el destino deseado por ambos, frunció el ceño.
―Esta habitación parece... demasiado solteril. ¿Existe esa palabra, querido? No importa. ―Suspiró―. Ojalá hubieras venido a mi casa. Me sentiría mucho más a gusto en mi dormitorio.
La falda subió hasta sus muslos mientras las manos de Jonas proseguían su camino y atraían sus caderas hacia él, hasta que Mary quedó casi tendida en la butaca, con las piernas rodeándole la cintura.
―Imagínate que es tu cama.
Ella se echó a reír.
―No se parece en absoluto y lo sabes. ¿Dónde están las sábanas de satén, las almohadas mullidas, las cosas que te hacen desear quedarte en la cama? Ésta es una auténtica cama de soltero.
―Pero no sabrás lo cómoda que es hasta que te acuestes en ella, ¿sabes? Te prometo que no tendrás ninguna queja de mi cama.
Lo dijo con una voz tan insinuante, que Mary no pudo resistirse y le sujetó la cabeza para atraerla contra su pecho. Y fue entonces cuando llamaron a la puerta y alguien gritó:
― ¡Ponte decente, amigo! Voy a entrar.
Al otro lado de la puerta ______ estaba furiosa. Había concedido a Jonas unos diez minutos, tal vez veinte, aunque no tenía reloj para confirmarlo. Temía que fuera uno de esos «amantes» que Lucy tanto elogiaba, uno de esos que se pasaban todo el día con la mozuela que le hacía compañía, y no estaba dispuesta a esperar tanto tiempo. Así pues, finalmente había subido la escalera y había acercado el oído a cada puerta que encontró a su paso hasta que oyó voces.
No tuvo que golpear mucho el batiente hasta que éste se abrió de golpe. Jonas estaba allí de pie, y su impaciencia cedió paso a la sorpresa al reconocerla.
― ¿Tú?
―Sí, yo, has «acertao» ―replicó ella, recuperando la jerga callejera en su indignación.
Al oírla Jonas frunció el ceño.
― ¿Qué diablos estás haciendo aquí?
―Deshazte de esa mujer y luego hablaremos.
Jonas parecía haberse olvidado de la dama que tenía detrás, mientras que ésta, ofendida por la palabra «mujer», se alisaba fríamente la falda al mismo tiempo que buscaba su bolsito con la vista.
Cuando lo encontró, lo cogió y se dirigió hacia la puerta. Nick se apresuró a decirle:
―No tienes por qué irte, Mary. Esto sólo me llevará un momento.
―No pasa nada, querido― respondió ella, y le acarició la mejilla para demostrarle que no estaba tan enfadada como para permitir que su idilio terminara tan abruptamente―. Ven a visitarme más tarde, allí no nos molestará nadie.
Con una última mirada airada hacia ______, la dama se marchó. El lord se mesó sus negros cabellos, frustrado, y volvió a entrar en la habitación. Se encaminó hacia la repisa de la chimenea, donde había una botella de brandy y dos copas. ______ lo siguió y se detuvo en seco al ver la cama. ¿Dónde estaba su sentido común? De todos los sitios, el último en el que debería entrar era su dormitorio.
―Te espero abajo ―dijo, algo azorada, y se volvió hacia la puerta.
―Que te crees tú eso. ―Al ver que estas palabras no la detenían, agregó―: No me obligues a agarrarte. Podría gustarme.
Eso sí la detuvo. Se quedó inmóvil como si se hubiera convertido en estatua de piedra. ¿Sería capaz de correr más que él?
Como si pudiera leer sus pensamientos, Jonas le advirtió:
―Te alcanzaría antes de que pudieras llegar al pasillo. No lo dudes. Así pues, cierra la puerta y dime qué estás haciendo aquí.
Ella no estaba dispuesta a cerrar la puerta, pero se volvió para enfrentarse a él. Sin embargo, la exasperó comprobar que el joven lord no se había movido; de hecho, estaba apoyado en la pared junto a la repisa de la chimenea, con los brazos cruzados, en la misma postura relajada que había adoptado en la posada. Era una farsa, pues tanto entonces como ahora se mantenía en tensión.
La miró arqueando una de sus negras cejas.
― ¿Y bien? Dudo que hayas venido para robarme. No habrías llamado a la puerta. ¿O tal vez sí? ¿Tan eficiente te crees?
______ sintió que se ruborizaba, pero al mismo tiempo regresó parte de su ira, que le confirió el valor suficiente para decir:
―He dejado de robar. Me han echado, gracias a ti y a tu maldito despotismo.
― ¿De veras? Vaya, es una lástima. Ya lo creo que sí.
Su expresión no mostraba ni una pizca de compasión que respaldara su comentario. ¡Incluso sonrió! Y esa sonrisa fue un golpe bajo para ella, hizo que le diera un vuelco el corazón y que sus ojos quedasen tan hipnotizados que sus pensamientos se dispersaron. ¿Cómo iba a reprenderle si su mente no funcionaba en su presencia?
―Debiste dejar que te acompañara a casa para explicarlo todo ―agregó Jonas en un tono de ligero reproche.
―No habría servido de nada ―se quejó ella―. Ya hacía tiempo que él había decidido deshacerse de mí. Le has dado el «pretesto» que necesitaba.
― ¿Él? ¿Te refieres a tu jefe?
―Algo así.
― ¿De modo que ya esperabas que te echara?
―No tan pronto, y no sin tener un trabajo y sin un penique en el bolsillo ―dijo ______ con enfado.
― ¿Qué pasó con el dinero que ganaste esa noche? ―inquirió él con sólo una ligera curiosidad.
Ella volvió a sonrojarse.
―Se lo di, esperando que cambiara de parecer. Pero no lo hizo.
― ¿Y ahora buscas otra banda de ladrones a la que unirte? Por Dios, no habrás pensado que la encontrarías aquí, ¿verdad?
______ vio que la miraba con una expresión tan horrorizada como horrorizado había sido el tono de su voz. Ella podría decirle que sí y exponerle varias razones por las que encajaba en el papel de ladrón, por lo menos en su opinión. A fin de cuentas, no había sido idea suya robar a lord Heddings. Pero en lugar de eso prefirió ir al grano.
―Ya te he dicho que he dejado de robar. Nunca me ha gustado y espero no tener que volver a hacerlo. Lo que busco es un trabajo de «verdá».
Jonas adoptó ahora una expresión de ávida curiosidad.
― ¿Qué clase de trabajo?
―Ninguno en especial ―respondió, encogiéndose de hombros―. Algo decente que me permita tener un techo sobre mi cabeza y comida en la mesa. He estado durmiendo a la intemperie desde que me han echado. Y como fue por tu culpa, creo que me lo debes.
―Me parece admirable que prefieras dormir en un callejón a hacer lo que se te da tan bien.
______ se sonrojó por tercera vez, pero en esta ocasión replicó con ira:
―Cállate. Tú eras mi primer recurso, ya que me lo debes, y habría venido más pronto si no fuera porque me ha costado mucho tiempo encontrarte.
Él soltó una risita.
―Ya que estás dispuesto a culparme de tu situación, no voy a echarte con los bolsillos llenos para quedarme sin saber si eso me exonera de mi culpa. Y, antes de que se te ocurra mencionarlo, no confiaría en que vinieras a verme de vez en cuando para contarme cómo te va.
______ irguió la espalda.
―Iba a pedirte dinero ―dijo―, pero la chica de abajo dice que estáis faltos de personal. Así que he decidido aceptar el empleo que me ofreces.
― ¿Tú lo has decidido? ―Se echó a reír―. ¿Qué prefieres: lacayo o criada?
Ella le miró enfadada. No la estaba tomando en serio. Eso era evidente. Y entonces ______ cayó en la cuenta de lo que acababa de oír, de hecho fue como un mazazo. ¡Él lo sabía! De lo contrario no habría mencionado el empleo de criada.
No serviría de nada negarlo. Preguntó sin rodeos:
― ¿Cuándo lo has adivinado?
Jonas abandonó su postura y se le acercó con aire despreocupado, más bien como un lobo acechando a su presa, pensó ______, nerviosa. Se detuvo ante ella y levantó una mano para tocarle la mejilla. Ella se apartó, aunque la mano de él se paró a escasos centímetros de su cara.
Sonriendo, el señorito dijo:
―No lo adiviné, querida. Tengo buen ojo para las mujeres hermosas, se vistan como se vistan. Aunque, en honor a la verdad, las prefiero desnudas.
______, inquieta, retrocedió un paso.
―No vas a verme desnuda.
Él arqueó una ceja.
― ¿No? Vaya, qué lástima. Entonces no tenemos más que hablar, ¿verdad?
―Y un cuerno. Estamos hablando del trabajo que vas a darme.
Jonas suspiró.
―Ya lo hemos hecho, y lo has rechazado sin contemplaciones.
― ¿Desnudarme? ―exclamó ______, indignada―. ¿Llamas a eso un trabajo?
Él se echó a reír.
―Más o menos. Estoy dispuesto a contratarte como mi amante. Me pareces muy graciosa. No me importa admitirlo. Así pues, estoy seguro de que los dos nos divertiremos por un tiempo.
Las mejillas de ______ se pusieron al rojo vivo, pero esta vez no de vergüenza sino de ira.
―Olvídalo, amigo. Lo que quiero es un trabajo decente, y me lo darás, o de lo contrario le haré una visita a lord Heddings. Estoy segura de que él me dará un trabajo a cambio de la información que puedo darle sobre adónde han ido a parar sus joyas.
Ahora también el ricachón se sonrojó, presa de irritación.
―Esto es absurdo. No sabes nada acerca de lo que es correcto ni cómo se maneja una casa como ésta. Y hablas como un golfillo― dijo con desdén.
―Puedo hablar con toda corrección ―replicó ______ pausadamente.
Pero tuvo que pensarlo antes, porque todavía no estaba familiarizada con esa forma de expresarse. Y no iba a resultarle fácil, especialmente cuando estuviera enfadada o incluso nerviosa, lo que parecía ocurrirle siempre en presencia de Jonas. Al cabo quince años, estaba mucho más acostumbrada al lenguaje de la calle.
Había conseguido sorprenderle, pero sólo por un momento.
― ¿De modo que sabes imitar a tus superiores? Pero no sabes comportarte como ellos, ¿verdad? ¿Cómo esperas trabajar aquí sin sentirte violenta ni avergonzar a toda la casa?
―Aprendiendo. Sí, has oído bien. Aprenderé a hacer el trabajo y a comportarme.
― ¿Por qué? —inquirió él, exasperado―. ¿Por qué quieres tomarte tantas molestias cuando estás mucho más capacitada para…?
______ intentó pegarle. Él esquivó el golpe, pero probablemente comprendió que ella estaba más que harta de que la insultaran. De modo que para subrayar su postura, ______ aclaró:
―Porque quiero tener un marido respetable y luego muchos hijos. Éstos son mis objetivos, amigo. Un buen trabajo, un marido y una familia, por este orden. Y vas a ayudarme con lo primero o me las pagarás.
―Maldita sea ―replicó él, y luego se mofó―. ¿Qué quieres ser entonces? Supongo que lacayo.
El ricachón trataba de insultarla otra vez y lo estaba consiguiendo. ¿O se limitaba a recalcar lo difícil que iba a resultarle la tarea que se había propuesto? ¿Podría ella adaptarse realmente a aquel mundo aristocrático, aunque fuese sólo en calidad de criada?




FIN DEL CAPÍTULO 12
Volver arriba Ir abajo
http://www.youtube.com/user/KarlaJonasLovato?feature=mhum
Karla~Lovato^^
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1960
Edad : 19
Fecha de inscripción : 06/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Noviembre 30th 2010, 21:38

les puse
solo 6 capitulos
no les habia subido
porque no tenia tiempo
para editar los capitulos
y hoy no a sido mi dia
saqu 7 de promedio y me regañaron
y luego me enoje con mi papa
tratare de hacerme mas tiempo
y subir mas rapido
Volver arriba Ir abajo
http://www.youtube.com/user/KarlaJonasLovato?feature=mhum
karlha_nick
Me Gustan Los Jonas!


Cantidad de envíos : 201
Edad : 21
Localización : cerca de nick .. muy muy cerca ( en su corazon)
Fecha de inscripción : 10/09/2009

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 1st 2010, 12:24

holaaa pues tranqui tamtae tu tiempo pero cuando subas , sube como lo hiciste esta vez !! xp es decir, muchoss capss ! eheh besoss espero ansiosa !!
Volver arriba Ir abajo
Ninaa
Amo A Los Jonas Brothers!
Amo A Los Jonas Brothers!


Cantidad de envíos : 2655
Edad : 20
Localización : komo ziempreeee...en NICK BURGO / ciudad de JONASLANDIA...jijiji♥ LIMA - PERÚ
Fecha de inscripción : 07/02/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 2nd 2010, 17:35

hay me enqnto please karla siguela,
me enqnta zta nove ozea qe ze ha creido Nick
aysh! me da tnta qoelra, pero el ez tn lindop
pero igual tiene qe aprendr a rzpetar a _______!
siguela please...iaaaaaaaaaaa!
Volver arriba Ir abajo
karlha_nick
Me Gustan Los Jonas!


Cantidad de envíos : 201
Edad : 21
Localización : cerca de nick .. muy muy cerca ( en su corazon)
Fecha de inscripción : 10/09/2009

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 2nd 2010, 20:10

siguelaa
Volver arriba Ir abajo
0016melanie
Me Gustan Los Jonas!


Cantidad de envíos : 160
Edad : 21
Localización : Con mi rulitos en nuestra luna de miel! *-*
Fecha de inscripción : 29/11/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 6th 2010, 12:46

GP
Nueva Lectora!!!
Siguela, tu nove es una de las Mejores! Enamorada
Volver arriba Ir abajo
Karla~Lovato^^
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1960
Edad : 19
Fecha de inscripción : 06/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 13th 2010, 19:52

0016melanie escribió:

Nueva Lectora!!!
Siguela, tu nove es una de las Mejores!

bienvenida
pero no es mi nove es adaptada
Volver arriba Ir abajo
http://www.youtube.com/user/KarlaJonasLovato?feature=mhum
Karla~Lovato^^
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1960
Edad : 19
Fecha de inscripción : 06/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 13th 2010, 19:54





Capítulo 13

Nicholas estaba tan furioso que le costaba trabajo contenerse. Era muy infrecuente que se enfadara con una mujer, pero que le hicieran chantaje... Maldita sea, eso enfurecería incluso a un santo. Estaba sorprendido de que ella hubiese recurrido a eso, pero habría podido esperarlo. Al fin y al cabo era lista. No esperaba tanta inteligencia en alguien criado en los barrios bajos, pero ella se lo había demostrado la noche del robo, cuando les había sacado ambos de una situación delicada e incluso hasta cierto punto peligrosa.
El recuerdo de que estaba en deuda con ella por aquello mitigó su ira, pero sólo un poco.
Su situación era absurda. Sabía cómo tratar a las mujeres. ¿Dónde estaba su maldita pericia con aquélla? Se dijo que más valía mirarlo por el lado bueno. Ahora que ella iba a vivir bajo su techo, no dudaba que tarde o temprano la metería en su cama.
Estaba muy seguro de sí mismo en lo que concernía a las mujeres. Y ésta era única, adorable con su indumentaria masculina, sorprendente por su estatura, increíblemente hermosa con aquellos grandes ojos violeta, y nada sensible a sus encantos… todavía.
Pese a todo, él la atraía. Nick sabía perfectamente cuándo una mujer se sentía atraída por él. Pero todos los actos de la chica hacían suponer que la traía sin cuidado. «No me toques, ni siquiera te acerques a mí» era el sutil mensaje que rezumaba. ¿Era en parte eso lo que le tenía tan enojado? Otra novedad para él. No, simplemente no le gustaba que le hicieran chantaje, y mucho menos por parte de una moza con la que preferiría hacer el amor. Maldita sea.
Suspiró. El sonido la rescató de sus cavilaciones y la instó a informarle:
Aceptaré el puesto de criada.
Qué lástima. Habría sido divertido ver cómo te las arreglabas sirviendo como lacayo.
Ella le miró enfadada. Él arqueó una ceja.
¿No estás de acuerdo? Y por cierto, no debes mirar a tu patrón con el ceño fruncido. Tienes que decir «Sí, señor», «No, señor», «Muy bien, señor», con una sonrisa o sin expresión alguna. Cuando seas mi amante, podrás mirarme con el ceño fruncido tanto como quieras.
La muchacha se disponía a contestarle, pero en vez de eso se volvió de espaldas. Adoptó una postura rígida, llena de indignación y cólera.
Contamos hasta diez, ¿no es cierto?
comentó Diego con ironía.
Ella se volvió, esbozó una sonrisa forzada y respondió:
Sí, señor.
Él se echó a reír. No pudo evitarlo. Y al reír desapareció el resto de su enfado. Al fin y al cabo iba a resultar divertida la intención de ella de «superarse». Se dijo que podría tolerar que le hicieran chantaje siempre y cuando el chantajista terminara convirtiéndose en su amante.
Sin dejar de sonreír, declaró:
Pongamos las cosas en su sitio. ¿Y si empezamos por tu nombre?
Ella se relajó lo suficiente como para contestar:
Me llamo ____. (Tu nombre en masculino por ejemplo yo me llamo Andrea en mi caso sería Andrés)
No, me refiero a tu verdadero nombre. Si quisieras realmente pasar página, por así decirlo, deberías estar dispuesta a hacer borrón y cuenta nueva.
Ése es mi verdadero nombre
replicó ella con una mirada glacial.
¿De verdad? ¿No es una abreviatura de _____/tu nombre normal/, o de...?
Es el único nombre que recuerdo. Si me pusieron otro cuando nací, no lo conozco.
Diego se sintió un tanto violento. Desde luego, podía ser que un huérfano no conociera su verdadero nombre, y por lo visto ella ni siquiera tenía apellido. Debía de resultar muy extraño ir por la vida sin apellido.
Preguntó con vacilación:
¿Te importa que te llame ___tn____?
Me importa. Yo no soy __tn___. Mis amigos me llaman ___tnm___. Y como tú no eres uno de ellos, puedes llamarme ___tna___.
Resultaba deliciosamente divertida en su obstinación por mostrarse distante. Diego adivinaba que no cedería ni un milímetro. Era su costumbre, estaba seguro. Aunque se dijo que la chica había tenido que ponerse a la defensiva, habiéndose criado donde lo hizo.
Pero vamos a ser amigos, querida muchacha, de modo que supongo que tendré que acostumbrarme a llamarte ___tn___. De hecho es un bonito nombre, suena bien.
Acaba de una vez, amigo refunfuñó ella, y al ver que arqueaba una ceja agregó
: Señor.
Él sonrió.
Muy bien. Pasemos a otro asunto. ¿Llevas vestidos en ese hatillo que custodias tan celosamente?
Ella sacudió la cabeza.
Sólo mi mascota y ropa «pa» cambiarme.
Más pantalones, supongo.
Más pantalones, claro repuso __tn__ secamente
. He sido un chico durante quince años.
Santo cielo, ¿de verdad?
Ella se sonrojó profusamente.
Bueno, ¿te das cuenta de que has elegido el trabajo que requiere ropa femenina? Aunque mi padre se burla de los convencionalismos, yo no soy mi padre. Sin embargo, tampoco me gustan los uniformes la tranquilizó
. Desde luego que no. Ésta es la residencia de un soltero y, como tal, espero que mis criados se sientan a gusto trabajando aquí. No me preocupa que los cuellos no estén bien almidonados, ni las faldas arrugadas, ni nada por el estilo.
Esperaba llevar un vestido dijo ___tn___ con frialdad
. ¿Te he dicho ya que no tengo dinero?
Lo has dicho, en efecto. Sonrió de nuevo
. No te preocupes. Mi ama de llaves podrá ayudarte en este sentido, y también te situará y te dará instrucciones. Vamos. Por mucho que disfrute de tu compañía, supongo que ahora debería encomendarte a ella.
Ella le siguió, pero al llegar al pie de la escalera se detuvo y le dijo:
¿Le dirás que tú me has contratado? ¿Que no puede echarme? La última vez que intenté hacer de criada, cuando me presenté al ama de llaves me despidió. No le gustó mi acento ni mi modo de hablar, o mi aspecto.
Puedo imaginármelo
repuso él irónicamente.
No, no puedes bufó ella
. Tú no has intentado nunca hacer de criada.
Bueno, no, supongo que no.
No vuelvas a reírte de mí, Jonas. No lo toleraré. Y eso sucedió en una casa de clase baja, no en una de éstas, de la maldita zona rica de la ciudad.
Diego dejó de sonreír.
¿De modo que ya has intentado desempeñar un trabajo honrado?


No he tenido ocasión de desempeñarlo. O me han despedido enseguida o no me han contratado. No sé leer, ¿sabes?, y eso me hace muy difícil encontrar algún trabajo.
¿Te gustaría saber leer?
preguntó él con curiosidad.
Claro que sí, pero ya soy demasiado mayor «pa» ir a la escuela.
Pero nunca se es demasiado mayor para aprender. De todos, no debes temer que nadie te despida aquí. No te han contratado por el procedimiento normal, ¿verdad?
Diego se sorprendió al ver que la muchacha parecía violenta al oírlo mencionar. No iba a ser fácil tratar con ella. Debería andar con pies de plomo. Era esa actitud defensiva tan arraigada lo que hacía que se ofendiera muy fácilmente. Y no había ni una pizca de respeto en su interior. No era más que un golfillo engreído. Pero cabía esperar todo eso de alguien que no había tenido que relacionarse nunca con sus superiores... salvo para robarles.
Vamos la apremió Diego
. La señora Alison debe estar en la parte de atrás. Te gustará. Es una mujer muy maternal y…
En aquel momento se abrió la puerta principal y entró su prima Regina. Tenía la mala costumbre de no llamar. Claro que Reggie vivía en la misma calle y sabía que Diego todavía no había encontrado un mayordomo.
Ella se sobresaltó al verle en el vestíbulo.
Cielos, no esperaba encontrarte tan pronto. ¿Te disponías a salir?
No, sólo estaba situando a mi nuevo sirviente.
Reggie miró a __tn__ y le dedicó una fugaz sonrisa. Luego dijo Diego:
Bueno, entonces no hay más que hablar.
Él la miro con suspicacia.
¿Puedo saber de qué se trata?
Reggie suspiró.
Venía a ofrecerte a uno de mis lacayos. Billings ha regresado de su permiso. Tengo que readmitirle, desde luego. Es como de la familia. Pero el nuevo que ocupó su lugar ha trabajado de maravilla también. No obstante yo no necesito tres lacayos, sólo dos, por lo que he pensado que podrías quedarte con el nuevo. Pero tú no necesitas, con uno ya tienes suficiente. Y...
Por el amor de Dios, Reggie, no des más rodeos. Habla de vez.
Ella le miró con reproche.
Estaba a punto de terminar. Este muchacho es demasiado joven para ser mayordomo, de modo que es evidente que acabas de contratar a un lacayo. Lo cual es perfectamente...
Esta vez fue ___tn__ quien la interrumpió.
He aceptado el empleo de criada, señora. He decidido que servir de lacayo sería demasiado fácil.
Reggie la miró parpadeando y seguidamente puso los ojos en blanco.
Muy divertido, Diego. Ya entiendo por qué le has contratado. Te divertirá sin parar con bufonerías como ésa. Ahora debo irme. Tengo cientos de cosas por hacer hoy. Y no olvides que esta noche vienes a cenar.
¿De veras?
¡Lo has olvidado!
exclamó Reggie, horrorizada.
Él le sonrió.
No, yo diría que tú te has olvidado. Es la primera vez que oigo hablar de esa cena.
Pero Joseph iba a pasar para..., ¡magnífico!, supongo que se le olvidó. Bueno, no importa. Ahora ya lo sabes. Así pues, no llegues tarde. El tío Tony y Ros estarán allí. Y también Drew, Derek y Kelsey. Hasta he invitado a Percy.
¿Drew ha vuelto a la ciudad?
preguntó Diego, sorprendido.
Ella asintió.
Su barco llegó esta mañana. Y puesto que tu padre y George han ido a visitar al tío Jasón en Haverston, me imagino que Drew sabrá qué hacer. Pero también espero que George regresara a Londres en cuanto sepa que su hermano está aquí.
¿De modo que se te ocurrió invitarle?
Por supuesto. Puede que tu padre siga odiando a sus cuñados, pero los demás nos llevamos bien con ellos.
Diego soltó una risita.
Ya sabes que no les odia. Es sólo que..., bueno, no le caen simpáticos. Cuestión de principios.
Sí, igual que no le cae simpático mi marido
refunfuñó Reggie.
Diego se echó a reír.
Bueno, el viejo Joe trató de que lo ahorcaran.
También lo intentaron los hermanos de George, pero ¿a quién le importa?
dijo ella en tono altivo, saliendo por la puerta. Diego se sentía casi agotado después de aquella breve visita. Pero Reggie era así, una parlanchina sin remedio. Cuando miró a __tn__ vio que parecía también un poco aturdida. Supuso que no había entendido nada de aquella rápida cháchara. Como Reggie la había tomado por un chico, al igual que Percy, Diego le preguntó con curiosidad:
¿Soy el único que se da cuenta de que eres una mujer?
Ella hizo una mueca desdeñosa.
Sí. Son los pantalones. Normalmente no me fallan, pero a ti no te han «engañao».
Él se le acercó un paso, pero sólo tuvo que bajar la mirada unos pocos centímetros para encontrar sus ojos.
No, yo creo que es la estatura. Eres más alta que muchos hombres. Eso es muy poco frecuente.
___tn__ retrocedió para aumentar la distancia entre ambos y exclamó:
¡Como si yo pudiera hacer algo al respecto!
No te pongas a la defensiva. No es mala cosa ser alto. Aunque, pensándolo bien, a la señora Alison probablemente le costará bajo encontrar ropa ya hecha para ti. Mandarte que hagas las camas llevando esos...
Interrumpió la frase abruptamente. Pensar en ella junto a una cama le trastornaba.
¿Era ésa tu hermana?
preguntó ella.
Un tema seguro, gracias a Dios.
No, es mi prima, Regina Eden. Ella y su marido, Joseph, tienen una casa en esta misma calle, aunque las más de las veces residen en Silverley, su finca campestre.
Ha sido fácil ver que sois parientes. ¿Toda tu familia es así?
No, la mayoría de los Malory son corpulentos y rubios como mi padre. Sólo unos cuantos han salido a mi bisabuela, entre ellos yo mismo. Vaya, me parezco tanto a mi tío Tony que la mayoría de la gente cree que es mi padre.
Parece que eso te divierte.
Es divertido.
Apuesto a que tu padre no piensa lo mismo.
Diego soltó una risita.
Claro que no, y por eso resulta divertido.




FIN DEL CAPÍTULO 13

Volver arriba Ir abajo
http://www.youtube.com/user/KarlaJonasLovato?feature=mhum
Isab3lx
Nuev@


Cantidad de envíos : 18
Fecha de inscripción : 13/12/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 14th 2010, 13:54

woooo =) nueva lectora
esta muy buena la nove
siguela tiste pliz plizz plizzz Baila
Volver arriba Ir abajo
Ninaa
Amo A Los Jonas Brothers!
Amo A Los Jonas Brothers!


Cantidad de envíos : 2655
Edad : 20
Localización : komo ziempreeee...en NICK BURGO / ciudad de JONASLANDIA...jijiji♥ LIMA - PERÚ
Fecha de inscripción : 07/02/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 14th 2010, 17:34

karla me nqnto el cap, tienz qe zeguirla IA!!
ozea Nick qmo qe ez un poqo raro, y tbn ez raro qe zolo el ze haia dado quenta de qe zoi mujer, pero weno!!
waaaa...
ME GUZTO!!
tienz qe zeguirla RIGHT NOW!
Volver arriba Ir abajo
LogeoalosJonas
Nuev@


Cantidad de envíos : 25
Edad : 20
Localización : donde nick este :)
Fecha de inscripción : 07/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Diciembre 26th 2010, 15:38

Seguila me re gusta (: albino
Volver arriba Ir abajo
http://www.twitter.com/AgusQuiJonas
nikifriky
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1889
Edad : 20
Localización : Haciendo maldades con mi befo ::)
Fecha de inscripción : 24/04/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Enero 11th 2011, 15:00

Hey soy una lectora nueva y esta novela esta super...
Volver arriba Ir abajo
Ninaa
Amo A Los Jonas Brothers!
Amo A Los Jonas Brothers!


Cantidad de envíos : 2655
Edad : 20
Localización : komo ziempreeee...en NICK BURGO / ciudad de JONASLANDIA...jijiji♥ LIMA - PERÚ
Fecha de inscripción : 07/02/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Enero 11th 2011, 15:51

wowwww...Karli siguela siguela please esta genial la nove me enqnta, siguela please please tiste please linda siguela♥
Volver arriba Ir abajo
nikifriky
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1889
Edad : 20
Localización : Haciendo maldades con mi befo ::)
Fecha de inscripción : 24/04/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Enero 19th 2011, 19:17

POR LOS DIOSES DEL OLIMPO SIGUELA ME ESTAS JODIENDO LA VIDA VAMOS LA NOVE ESTA GENIAL...
Volver arriba Ir abajo
Karla~Lovato^^
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1960
Edad : 19
Fecha de inscripción : 06/09/2010

MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Enero 19th 2011, 22:06

si les gusta?
pense que no
bueno ahorita les pongo cap Very Happy
Volver arriba Ir abajo
http://www.youtube.com/user/KarlaJonasLovato?feature=mhum
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: mi adorable bribona :3   Hoy a las 02:55

Volver arriba Ir abajo
 
mi adorable bribona :3
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 2 de 3.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3  Siguiente
 Temas similares
-
» mi adorable bribona :3
» Denise Jonas: 'Joe tenía la cara adorable'
» Preguntas y respuestas.
» Nick Jonas adorable con su perrito Elvis
» Dakota Fanning y Freddy Highmore forman una pareja adorable

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Jonas Brothers Venezuela Foro Oficial :: Webnovelas/Fics :: Jonas Brothers: Fan ficts :: DE TODO UN POCO-
Cambiar a: