Aqui fanaticas y fanaticos de los Jonas Brothers en Venezuela y como en otros paises.. da click y unete al mundo de la diversion Jobromania
 
ÍndicePortalRegistrarseConectarse
¿Quieres participar en la nueva imagen del foro? Ingresa AQUI y deja tu comentario

Comparte | 
 

 La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4 ... 10, 11, 12  Siguiente
AutorMensaje
mia_sad
Amiga De Los Jobros!


Cantidad de envíos : 436
Edad : 26
Localización : en internet pasando el rato xD
Fecha de inscripción : 16/02/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 27th 2010, 22:00

AMO TU NOVE Y KEVIN NODJA D PENSAR EN MI!!!! xD JAJAJAJAJ ME NCANTA SEGUILA PLIS!!!!!! SPERO CONANSIAS MAÑANA OH Y CLARO ME NCANTA CUALQUIER NOVE Q SUBAS YO TAMBIEN STOY COMENZANDO CON UNA XD ESPERO Q SIGAS PRONTO
XOXO MIA.
Volver arriba Ir abajo
http://kevinparatodas.foros-activos.es/forum
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 13:58

despues la sigo lo prometo
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 15:49

Capítulo 7

Volvió a casa a las tres de la mañana con la in¬tención de golpear la puerta de ____ y exigir que dejaran de hacer ruido, así que sintió cierta decep¬ción al descubrir que la fiesta había terminado. Del apartamento vecino no salía ni el más mínimo ruido.
Entró en el suyo y decidió aprovechar la paz que se respiraba para sentarse a trabajar. Después de hacerse un café bien fuerte, se sentó al ordena¬dor para adentrarse en la obra, en la mente de unos personajes que estaban destrozando sus vidas porque no podían comprender su propio corazón.
El sol había salido ya cuando se levantó de la mesa, cuando desapareció la oleada de energía que lo había invadido. Era el primer trabajo realmente sólido que conseguía hilar en casi una semana y lo celebró acostándose completamente vestido.
Y soñó con un hermoso rostro con unos ojos del color del agua del mar y con una voz que canturreaba como el agua de un arroyo.
«¿Por qué todo tiene que ser tan serio?» le pre¬guntaba ella, riéndose mientras le echaba los bra¬zos al cuello.
«Porque la vida es algo muy serio».
«Pero eso es sólo una de las caras de la moneda. ¿No vas a bailar conmigo?»
En realidad ya lo estaba haciendo. Estaban en Delta's y, aunque el local estaba vacío, la música sonaba llenando el aire de una sensual melodía.
«No voy a vigilarte. No puedo permitírmelo».
«Pero si ya lo estás haciendo».
Levantó la mirada hacia él y al ver el modo en que se curvaban sus labios, Kevin sintió que se le aceleraba el pulso.
«Pero eso no es todo lo que quieres hacerme, ¿verdad?»
«No te deseo»
Otra vez esa risa, ligera como el aire, burbujeante como el champán.
«¿Por qué mentir en tu propio sueño? Puedes hacerme todo lo que desees en tus sueños».
«No te deseo», se empeñó en decir una vez más mientras la tumbaba sobre el suelo.
Se despertó sudando, enredado en las sábanas, preocupado y sorprendido.
Cuando consiguió pensar con claridad decidió que aquella mujer era un peligro, pero que lo único que era cierto de aquel erótico sueño era que no la deseaba.
Se frotó la cara y miró la hora. Eran más de las cuatro de la tarde, lo que significaba que había conseguido dormir ocho horas seguidas después de casi una semana. ¿Qué importaba que no fuera en el momento en que solía hacerlo todo el mundo?
Bajó a la cocina, apuró el café que quedaba y se comió el único bollito que tenía. Tarde o tem¬prano tendría que salir a la calle a comprar co¬mida.
Estuvo haciendo ejercicio una hora y se alegró de que el sudor que cubría su cuerpo no tuviera nada que ver con ninguna fantasía sexual. Después se dio una larga ducha y se afeitó por primera vez en tres o cuatro días. Una vez vestido y con la mente más despejada, salió del apartamento con actitud alegre.
Hasta aki mañana les pongo mas
Volver arriba Ir abajo
K2Mrpresidentedanger
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1289
Localización : ConMi Sepsi! novio Kevo y mis cuñadithos Nicky y Joe ;) :baba:
Fecha de inscripción : 28/06/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 15:55

HEY!!!!
REGRESEE
SIGUELA
COMO QUE MAÑANA???
ES INJUSTO NOSOTRAS QUEREMOS MAS KAPZ
POR FAVOR
SIGUELAAAAAAAAAAA
SIGUELAAAAAAAAAAAAA

Volver arriba Ir abajo
mia_sad
Amiga De Los Jobros!


Cantidad de envíos : 436
Edad : 26
Localización : en internet pasando el rato xD
Fecha de inscripción : 16/02/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 16:43

MAS MAS MAS MAS MAS JAJAJA SEGUILA SEGUILAAAAAAAAAAAAAAA
PLISSSSSSSSSSSSSSSS AMO TU NOVE MAS Q ANADAS JAJAJA
XOXO MIA.
Volver arriba Ir abajo
http://kevinparatodas.foros-activos.es/forum
jonatikarla
Amiga De Los Jobros!


Cantidad de envíos : 450
Edad : 21
Localización : mexico
Fecha de inscripción : 02/02/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 17:30

.



ATENCiON!!!!!!!!!!!

JONATIKAS APOLLEMOS A NUESTROS JONAS Very Happy



CHICAS EN VES TE ESTAR LEYENDO NOVELAS Y ESCRIVIENDO CAPS MEJOR VOTEN POR LOS JONAS TODA LA SEMANA ELLOS TIENEN QUE GANAR ESTA ES LA PAGINA DENLE MUCHOS CLOKS A LA IMAGEN DE LOS JONAS VOTEN TODOS LOS DIAS






http://sitegetter.net/browse.php/b44df8f32da81cc0aa4Oi8vd3d3Lm10dmxhLmNvbS9sYWNvcGFtdHYv/b13/fnorefer/



CASI NO HAY JONATIKAS VOTANDO

ASA EL MENSAJE


.
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 22:13

aki les dejo el cap y perdon x no seguirla ayer lo k pasa k era tarde y tengo k madrugar aki les dejo el cap y luego sigo
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 22:14

____ dejó caer la mano que había levantado para apretar el timbre.
—Gracias a Dios que estás en casa.
La alegría se esfumó al recordar el sueño.
—¿Qué?
—Tienes que hacerme un favor.
—De eso nada.
—Es una emergencia —lo agarró del brazo an¬tes de que pudiera pasar de largo—. Es cuestión de vida o muerte. La mía y la del sobrino de la se¬ñora Wolinsky, porque uno de los dos morirá si tengo que salir con él. Por eso le he dicho a la se¬ñora Wolinsky que tenía una cita.
—¿Qué te hace pensar que todo eso me inte¬resa lo más mínimo?
—No te pongas antipático, McQuinn. Estoy de¬sesperada. No tuve tiempo de pensar y no sé men¬tir; lo hago muy poco, por eso no se me da bien. No dejaba de preguntarme con quién iba a salir y, como no se me ocurría nadie, le dije tu nombre.
Era cierto que estaba desesperada, por eso se colocó frente a él bloqueándole el camino.
—A ver, déjame que te aclare una sola cosa. Todo eso no es problema mío.
—No, ya lo sé, es sólo mío. Me habría inven¬tado algo mejor si la señora Wolinsky no me hu¬biese pillado trabajando y con la cabeza en otra cosa —se pasó las manos por el pelo, dejándoselo de punta—. Va a estar mirando y sabrá si salimos juntos o no.
Se dio media vuelta, apretándose las sienes con las manos como si así pudiera estimular a su mente para idear algo.
—Mira, lo único que tienes que hacer es salir de aquí conmigo como si tuviéramos una cita; algo relajado. Nos tomaremos un café o algo así y después de un par de horas volveremos juntos, porque si no lo hacemos, se enterará. La señora Wolinsky se entera de todo. Te daré cien dólares.
Eso último lo dejó atónito. Lo absurdo de la idea hizo que se quedara inmóvil antes de comen¬zar a bajar la escalera.
—¿Vas a pagarme para que salga contigo?
—No es eso exactamente, pero más o menos. Sé que te vendrá bien el dinero y me parece justo compensarte de algún modo por tu tiempo. Cien dólares por un par de horas, McQuinn, y yo pa¬garé el café.
Kevin se apoyó en la pared, observándola. La situación era tan ridícula, que despertó en él un sentido del absurdo que creía haber olvidado ha¬cía mucho tiempo.
—¿Sólo café? ¿Sin tarta?
Ella se echó a reír con alivio.
—¿Quieres tarta? Eso está hecho.
—¿Dónde está el dinero?
—Enseguida.
Entró corriendo a su apartamento. La oyó subir las escaleras.
—Deja que me arregle un poco —gritó desde dentro.
—El cronómetro está en marcha, niña.
—Está bien. ¿Dónde demonios está mi...? ¡ahí Dos minutos, sólo dos minutos. No quiero que me diga que podría conservar a algún hombre si me pusiera un poco de pintalabios.
Efectivamente fueron dos minutos, después apareció subida a otros de esos zapatos de tacón de aguja, los labios pintados de rosa oscuro y unos pendientes largos. Otra vez eran diferentes, se fijó Kevin al tiempo que ella le daba un billete de cien dólares.
—Te lo agradezco mucho. Sé que debe de parecerte una estupidez, pero es que no quería ofenderla.
—Si para no ofenderla estás dispuesta a pagar cien dólares, es asunto tuyo —se metió el billete en el bolsillo sin dejar de mirarla con curiosidad—. Va¬mos, tengo hambre.
—¿Quieres cenar? Podemos ir a cenar. Aquí cerca hay un lugar en el que sirven buena pasta. Bueno, vámonos. Finge que no sabes que nos está observando —le susurró cuando se acercaban a la puerta del edificio—. Actúa con naturalidad. ¿Po¬drías agarrarme de la mano?
—¿Por qué?
—Por el amor de Dios —protestó tomándole la mano con firmeza—. Es nuestra primera cita, intenta hacer como si estuvieras pasándolo bien.
—Sólo me has dado cien dólares —le recordó y se sorprendió cuando ella se echó a reír.
—Eres un tipo difícil. Realmente difícil. Vamos a cenar, a ver si eso te pone de mejor humor.
Y así fue. Nadie habría podido resistirse a un enorme plato de espagueti ni a la alegría de ____.
—Está riquísimo, ¿verdad? —Lo vio comer con verdadero placer y pensó que seguramente no ha¬bría comido nada consistente desde hacía sema¬nas—. Siempre que vengo aquí acabo comiendo más de la cuenta, luego me llevo lo que queda a casa y al día siguiente vuelvo a comer más de lo debido. Podrías salvarme de ponerme como un tonel, llevándotelo tú.
—De acuerdo —dijo él al tiempo que llenaba de chianti sus copas.
—¿Sabes? Estoy segura de que hay un montón de clubes de jazz que estarían encantados de con¬tratarte.
—¿Qué?
____ sonrió de un modo que lo obligó a mi¬rarla a la boca, esa boca tan sensual que cuando se curvaba hacía que le saliera un hoyito en la meji¬lla.
—Eres muy bueno con el saxo. Seguro que en¬cuentras un empleo estable enseguida.
Kevin levantó su copa, divertido por la situa¬ción. ____ creía que era un músico sin trabajo. Bueno, ¿por qué no?
—Los trabajos van y vienen.
—¿Sueles trabajar en fiestas privadas? —se in¬clinó sobre la mesa con entusiasmo—. Yo conozco mucha gente, siempre hay alguien preparando una fiesta.
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 22:14

—No lo dudo.
—Podría darles tu nombre si quieres. ¿Te im¬porta viajar?
—¿Adónde?
—Algunos parientes míos tienen hoteles. Atlantic City no está lejos. Supongo que no ten¬drás coche.
Tenía un Porsche casi nuevo guardado en un garaje del centro de la ciudad.
—Aquí no.
____ se echó a reír.
—Bueno, no es difícil llegar a Atlantic City desde Nueva York.
A pesar de lo divertido que resultara, lo mejor era no permitir que se entusiasmara más de la cuenta.
— ____, no necesito que nadie me organice la vida.
—Lo siento, es una mala costumbre que tengo —se disculpó sin ofenderse—. Me meto en la vida de los demás y luego me molesta cuando otros lo hacen conmigo. Como la señora Wolinsky, la ac¬tual presidenta del club que parece haberse for¬mado para buscarme un buen hombre. Me vuelve loca.
—Porque tú no quieres un buen hombre.
—Supongo que en algún momento lo querré. Vengo de una gran familia y eso me predispone a querer formar algún día la mía, pero aún tengo mucho tiempo. Me gusta vivir en la ciudad y hacer lo que quiero cuando quiero. No me gustan los horarios, por eso nunca había encajado bien en ningún empleo hasta lo de los comics. Y no es que no sea un trabajo que no requiera disciplina, pero yo dispongo mi trabajo y mi tiempo. Supongo que a ti te pasa algo parecido con la música.
—Supongo —el trabajo para él rara vez era un placer y sin embargo para ella sí parecía serlo. La música también lo era para él.
—McQuinn —comenzó a decirle con una sonrisa—. ¿Con qué frecuencia participas en una conversación con más de tres oraciones comple¬tas?
—Me gusta noviembre. En noviembre suelo hablar mucho. Es un mes de transición en el que me pongo filosófico.
—Parece que tienes cierto sentido del humor escondido en algún lugar —se recostó sobre el respaldo de la silla y suspiró con satisfacción—. ¿Postre?
—Desde luego.
—Muy bien, pero no pidas tiramisú porque en¬tonces tendré que suplicarte que me des un poco, luego otro poco y acabaré en coma.
Sin apartar los ojos de ella, levantó la mano para llamar al camarero con la autoridad de un hombre que estuviera acostumbrado a dar órdenes. ____ frunció el ceño.
—Tiramisú —le dijo al camarero—. Con dos tenedores—. Quiero ver si un coma podría ha¬certe callar.
____ tuvo que hacer un esfuerzo para dejar de reírse.
—No creo, hablo incluso en sueños. Mi her¬mana siempre me amenazaba con ponerme una almohada en la cara.
—Creo que me gustaría esa hermana tuya.
—Adria es guapísima... probablemente sea tu tipo. Elegante, sofisticada y muy inteligente. Tiene una galería de arte en Portsmith.
Kevin repartió las últimas gotas de vino en¬tre las dos copas. Seguramente eso explicaba por qué se sentía más relajado de lo que se había sen¬tido desde hacía semanas, o meses. Quizá incluso años.
—¿Vas a emparejarme con ella?
—Puede que le gustaras —consideró ____ ob¬servándolo detenidamente por encima del borde de la copa—. Eres bastante guapo a pesar de tu es¬tilo arrogante y hosco. Tocas música, lo que segu¬ramente resultara muy atractivo para alguien que aprecia tanto el arte. Y eres demasiado desagradable como para tratarla como si fuera de la realeza, como hacen muchos hombres.
—¿De verdad?
—Es tan guapa, que no pueden evitarlo. Lo peor es que a ella le molesta que se queden aton¬tados por su aspecto y acaba dejándolos. Segura¬mente te rompería el corazón —añadió con un movimiento de la mano—. Claro que quizá eso te viniera bien.
—Yo no tengo corazón —dijo él cuando el ca¬marero les llevó el postre—. Pensé que ya te ha¬brías dado cuenta.
—Claro que lo tienes —con un gesto de ren¬dición, ____ aceptó uno de los tenedores y probó el tiramisú, lo que la hizo suspirar de placer—. Lo que ocurre es que lo tienes encerrado bajo una gruesa armadura para que nadie pueda volver a hacerte daño. Dios, ¿no te parece que está deli¬cioso? Por favor, no me dejes que coma más, sólo este último bocado.
Pero Kevin la miraba fijamente, sorprendido de que aquella pequeña lunática lo hubiese anali¬zado de manera tan certera cuando otros que de¬cían amarlo no habían conseguido ni aproxi¬marse.
—¿Por qué dices eso?
—¿El qué? ¿No te he dicho que no me dejes comer más? ¿Es que eres un sádico?
—Olvídalo —decidió dejar el tema y retiró el plato del tiramisú para dejarlo fuera de su al¬cance—. Es mío —y se dispuso a comer lo que quedaba.
Sólo tuvo que amenazarla una vez con el tene¬dor para que no volviera a intentar comer.
—Lo he pasado muy bien —dijo ____ cuando volvían caminando hacia el edificio. Se había aga¬rrado a su brazo—. Ha sido mucho más divertido que pasarse la noche entera tratando de que Johnny no me meta la mano bajo la falda.
Por algún motivo, la idea le resultó tremenda¬mente irritante.
—No llevas falda.
—Claro, porque no estaba segura de poder es¬capar de la cita con Johnny y decidí poner en marcha un sistema de defensa.
Lo cierto era que los pantalones anchos de co¬lor azafrán que llevaba resultaban mucho más sexys que defensivos.
—¿Y por qué no tumbas a Johnny igual que hiciste la otra noche con el atracador?
—Porque la señora Wolinsky lo adora y no po¬dría decirle que su adorado sobrino es como un pulpo.
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 28th 2010, 22:16

—Me parece que te dejas mangonear con mucha facilidad.
—No es cierto.
—¿No? —preguntó Kevin espontáneamente, antes de darse cuenta de que se estaba metiendo de lleno en su juego—. ¿Entonces por qué dejas que tu amiga Joanie...
—Jody.
—Bueno... Jody te mete en la encerrona de tener que salir con su primo, la señora de abajo con su sobrino y Dios sabe cuántos amigos más tendrás con parientes insoportables. Y tú te dejas llevar porque eres incapaz de negarte.
—Lo hacen con buena intención.
—Se están entrometiendo en tu vida, da igual con qué intención lo hagan.
—No sé —dijo con un suspiro y se quedó pen¬sativa unos segundos—. Mira mi abuelo, por ejemplo. Bueno, en realidad no es mi abuelo, es el suegro de la hermana de mi padre, Shelby. Y mi madre es prima de las respectivas parejas de sus dos hijos. Es un poco complicado.
—Sí que lo es, sí.
—Lo sé, pero ésa es la relación que hay entre Daniel y Anna MacGregor y mis padres. Mi tía Shelby se casó con su hijo, Alan MacGregor, a lo mejor has oído hablar de él. Solía vivir en la Casa Blanca.
—El nombre me suena.
—Y mi madre, Genviéve Grandeau es prima de Justin y Diana Blade, los dos hermanos que se casaron con Serena y Caine, los otros dos hijos de Daniel y Anna. Por eso Daniel y Anna son como mis abuelos. ¿Me sigues?
—Perfectamente, pero ya se me ha olvidado por qué has empezado a contarme todo eso.
—A mí también —dijo riéndose y, al hacerlo, se tambaleó un poco y tuvo que agarrarse a él con más fuerza—. Creo que he bebido demasiado vino —explicó—. A ver... ¡Ya me acuerdo! Está¬bamos hablando de entrometerse en las vidas de otros, un ejercicio en el que mi abuelo, Daniel MacGregor, es el verdadero rey. Como casamen-tero no tiene rival. Te lo prometo, McQuinn, ese hombre es una especie de mago. Tengo... —hizo una pausa para contar con los dedos—. Creo que ya son siete los primos a los que ha conseguido casar. Es increíble.
—¿Cómo que los ha casado?
—No me preguntes cómo lo hace, pero siem¬pre encuentra la persona perfecta, después deja que la naturaleza actúe y, antes de que se den cuenta, empiezan a sonar campanas de boda. Acabo de en¬terarme de que mi primo Ian y su esposa están es-perando su primer hijo. Se casaron el otoño pa¬sado.
—¿Y nadie le dice que se meta en sus asuntos?
—Claro que se lo dicen, constantemente. Pero él no hace ni caso. Supongo que pronto se encar¬gará de Adria o de mi hermano Matthew.
—¿Y de ti?
—Creo que soy demasiado hábil para él. Co¬nozco todos sus trucos y no tengo intención de ena¬morarme. ¿Y tú? ¿Has pasado por eso alguna vez?
—¿Si he pasado por qué?
—Por el amor, McQuinn, no seas obtuso.
—No creo que me interese.
—Pero seguro que lo habrá algún día —vati¬cinó con gesto pensativo.
De pronto se detuvo en seco.
—Maldita sea —protestó—. Es el coche de Johnny. Parece que ha venido de Nueva Jersey. Maldita sea. Bueno, tengo un plan —se volvió a mirarlo y cerró los ojos un segundo—. No debe¬ría haberme tomado la última copa.
—Eso parece, niña.
—Haz el favor de no llamarme «niña» para sen¬tirte superior y guardar las distancias. Bueno, no importa. Lo que vamos a hacer es seguir cami¬nando un poco más hasta que estemos justo en¬frente de la ventana de la señora Wolinsky. Con mucha naturalidad, ¿de acuerdo?
—Es difícil, pero intentaré hacerlo.
—Me encanta ese sarcasmo tuyo. Escucha, cuando estemos delante de su ventana, nos deten¬dremos porque seguro que estará mirando y ense¬guida se moverán las cortinas. Tú me avisas.
La idea le parecía inofensiva y lo cierto era que empezaba a gustarle que ____ se agarrase a su brazo. Se volvió a mirar hacia la ventana con disi¬mulo.
—Ahí está.
—Ahora tienes que besarme.
—Ah, ¿sí?
—Y vas a tener que hacerlo bien para que la señora Wolinsky se dé cuenta de que Johnny no tiene nada que hacer. Te pagaré otros cincuenta dólares.
Kevin se pasó la lengua por los labios. ____ tenía la mirada lánguida y estaba tan hermosa como un capullo de rosa.
—Vas a darme cincuenta dólares por besarte.
—Es un extra. Quizá así consiga que Johnny vuelva a Nueva Jersey para siempre. Piensa que es¬tás encima de un escenario. No significa nada. ¿Si¬gue mirando?
—Sí —pero ni siquiera se giró a comprobarlo.
—Estupendo. Hazlo bien. Que parezca román¬tico. Rodéame con tus brazos y luego inclínate hacia...
— ____, sé cómo besar a una mujer.
—Claro. No pretendía ofenderte. Sólo quiero que salga bien para que...
Kevin decidió que la mejor manera de hacerla callar era hacerlo de una vez por todas. No la rodeó con los brazos, la agarró por la cintura y la atrajo hacia sí con fuerza. Vio cómo sus enormes ojos azules se abrían de la sorpresa antes de que sus bocas se unieran y las palabras se secaran en su garganta.
Tenía razón, pensó ____. Sabía muy bien cómo besar a una mujer. Vaya si lo sabía.
Tuvo que agarrarse a sus hombros y ponerse de puntillas.
No pudo evitar soltar un leve gemido.
La cabeza le daba vueltas y el corazón se le su¬bió a la garganta. De pronto se sintió indefensa, perdida y temblorosa. El calor invadió su cuerpo.
Su beso era tan apasionado, tan ardiente, que sólo pudo dejarse llevar.
Era como en el sueño, pensó Kevin. Pero me¬jor, mucho mejor. El sabor de sus labios era único, en sus sueños no la había sentido temblar de ese modo y no había sumergido las manos en su ca¬bello de ese modo mientras gemía de placer.
La apartó sólo un poco para ver si se le habían sonrojado las mejillas como le había pasado a él. Ella lo miró sin decir nada, pero sin soltarse de él.
—Éste corre de mi cuenta —murmuró antes de besarla de nuevo.
Se oyó la bocina de un coche, alguien maldijo y se oyó también una ventana cerrarse después de que un coche pasara junto a ellos, pero ____ no se enteró de nada de eso. Era como si estuvieran en una isla desierta con el mar mojándoles los pies.
Cuando la apartó por segunda vez, lo hizo muy despacio, movió las manos de un modo que casi pareció una caricia. Eso le dio tiempo a ____ para hacer que la cabeza dejara de darle vueltas.
Kevin habría deseado seguir besándola, devo¬rarla. Deseaba sentir esa energía suya debajo de su cuerpo, abriéndose a él. Pero tenía la completa certeza de que después ambos se sentirían mal.
Así que la agarró por los hombros y la miró.
—Creo que con eso será suficiente.
—¿Suficiente? —repitió ella.
—Para convencer a la señora Wolinsky.
—¿La señora Wolinsky? —meneó la cabeza para recuperar la claridad mental—. Ah, sí, sí —respiró hondo y esperó poder actuar con norma¬lidad en las próximas horas—. Si no se convence con esto, no se convencerá con nada. Besas de ma¬ravilla, McQuinn.
En sus labios apareció una sonrisa que no pudo controlar. Esa mujer era prácticamente irresistible.
—Tú tampoco lo haces nada mal, niña.
Hasta aki el cap 7 despues la sigo si kieren ustedes comenten....
Volver arriba Ir abajo
K2Mrpresidentedanger
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1289
Localización : ConMi Sepsi! novio Kevo y mis cuñadithos Nicky y Joe ;) :baba:
Fecha de inscripción : 28/06/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 09:15

SIGUELA...
SIGUELA...
SIGUELA...
SIGUELA...

ME ENCANTO EL KAPZZZZ
POR FAVOR SIGUELAA
O SI NO ME MUERO AKI MISMOOOOOOOOOOO
SIGUELAAAAAAAAAAAAAAAAAA
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 15:13

ya la sigo
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 15:14

Capítulo 8

Mientras trabajaba, ____ cantaba a dúo con Aretha Franklin. A su espalda, la brisa fresca de abril se colaba por la ventana abierta.
El día estaba tan radiante como su estado de ánimo.
Se volvió a mirarse al espejo e intentó poner cara de sorpresa para después poder plasmar esa misma expresión en el rostro de un personaje. Pero lo único que podía hacer era sonreír. Aquél no había sido su primer beso. La habían besado otros hombres y la habían abrazado. Pero comparar aquellos besos con lo sucedido el día anterior con su vecino de enfrente era como comparar un petardo con un ataque nuclear. Uno silbaba, explotaba y durante un momento resul¬taba entretenido. El otro estallaba y con ello cam¬biaba el paisaje durante siglos.
A ella la había dejado increíblemente atolondrada durante horas. Le encantaba sentirse así. ¿Había algo más maravilloso que sentirse débil y fuerte, tonta y sabia, confundida y alerta, todo al mismo tiempo?
Lo único que tenía que hacer era cerrar los ojos y dejar que su mente volviera de nuevo a aquel momento.
Se preguntaba qué pensaría él, qué sentiría. Na¬die podría quedar impertérrito después de una experiencia de tal... magnitud. Él había estado junto a ella en el epicentro de aquel terremoto. Ningún hombre podía besar a una mujer de ese modo y no sufrir algún tipo de efecto secundario.
Volvió a cantar junto a Aretha y se centró de nuevo en el trabajo.
—¡Dios, ____, aquí hace muchísimo frío!
—Hola, Jody —saludó con alegría a su amiga al levantar la vista del papel—. Hola, pequeño Charlie.
El pequeño sonrió desde los brazos de su madre.
—No hace tanto calor como para sentarse frente a la ventana abierta —protestó al tiempo que cerraba.
—Tenía calor —explicó ____ mientras acari¬ciaba al pequeño—. ¿No te parece un milagro que los hombres empiecen así? Después crecen y se convierten en... otra cosa.
—Sí —Jody frunció el ceño y observó a su amiga—. ¿Estás bien? —le puso la mano en la frente—. No tienes fiebre. Saca la lengua.
____ obedeció.
—No estoy enferma. Estoy perfectamente.
Jody volvió a observarla sin el menor conven¬cimiento.
—Voy a acostar a Charlie y después voy a prepa¬rar un café para que me cuentes qué está pasando.
—Muy bien —volvió a dejarse llevar por la en¬soñación y comenzó a dibujar corazoncitos rojos sobre el papel.
Como le resultaba divertido, los hizo cada vez más grandes y después esbozó el rostro de Preston dentro de uno de ellos.
Tenía un bonito rostro. Boca firme, ojos fríos y rasgos marcados. Unos rasgos que se endulzaban ligeramente cuando sonreía. Y sus ojos dejaban de ser fríos cuando se reía.
Le gustaba hacerle reír; siempre le parecía que tenía poca práctica. En eso podría ayudarlo. Des¬pués de todo, uno de sus pequeños talentos era ha¬cer reír a la gente.
Además, una vez lo hubiese ayudado a conse¬guir un empleo estable, ya no tendría tanto de lo que preocuparse.
Le encontraría trabajo, se aseguraría de que co¬mía bien y estaba segura de que podría encontrar a alguien que quisiera deshacerse de un sofá viejo. Eso le haría sentir mejor. Pero eso no era entro¬meterse en su vida como hacía el abuelo; no, ella sólo estaría ayudando a un vecino.
A un vecino increíblemente sexy, cuyos besos eran capaces de llevar a una mujer al paraíso.
Pero no era ése el motivo por el que iba a ayu¬darlo. También había ayudado al señor Puebles a encontrar un buen pedicuro.
Sólo se comportaba como una buena vecina, pero si con ello obtenía otros beneficios, ¿qué te¬nía de malo?


Jody observó a su pequeño hasta que se le ce¬rraron los ojitos y fue a preparar café. En la cocina de ____ se movía con tanta libertad como en la suya propia. Lo cierto era que en los últimos años, _____ y ella estaban tan unidas como dos herma-nas, quizá más, corrigió Jody. Sus dos hermanas siempre estaban presumiendo de sus maridos, de sus casas y de sus hijos... pero Jody pensaba que cualquiera pensaría que su Chuck y su Charlie eran mucho mejores que los maridos y los hijos de cualquiera de ellas dos.
A diferencia de sus hermanas, ____ la escu¬chaba y había estado a su lado en el duro mo¬mento en el que había decidido dejar su trabajo para cuidar de Charlie. También había sido ____ la que había estado ahí en los primeros días del niño, cuando Chuck y ella se aterraban cada vez que el bebé hacía el más leve ruido.
No había una amiga mejor en el mundo. Por eso era por lo que Jody estaba empeñada en ayu¬darla a ser tan feliz como lo era ella.
Subió la bandeja con los cafés al estudio.
—Gracias, Jody —le dijo ____ cuando le dio su taza.
—La tira de esta mañana es genial. No puedo creer que Emily se enfundara una gabardina y un sombrero para seguir a don Misterioso por todo el Soho.
—Es una chica muy impulsiva —respondió ____, que se había acostumbrado a hablar de Emily y del resto de personajes como si fueran personas reales—. Y también muy curiosa. Tenía que averiguar algo más de él.
—¿Y tú? ¿Te has enterado de algo relacionado con nuestro don Misterioso?
—Sí —respondió con un suspiro—. Se apellida McQuinn.
—Lo he oído —dijo Jody, automáticamente alerta—. Has suspirado.
—No, sólo he respirado hondo.
—De eso nada, has suspirado. ¿Qué quiere decir eso?


Kieren mas.....¿¿¿¿
Volver arriba Ir abajo
K2Mrpresidentedanger
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1289
Localización : ConMi Sepsi! novio Kevo y mis cuñadithos Nicky y Joe ;) :baba:
Fecha de inscripción : 28/06/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 15:19

OBVIAMENTE KEREMOS MASSS
SIGUELAAAA
SIGUELAAAA
SIGUELAAAA
SIGUELAAAA
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 15:39

—Bueno, la verdad es que —se moría de ganas de contárselo—... anoche salimos juntos.
—¿Salisteis juntos? ¿Quieres decir que tuvisteis una cita? —Jody acercó una silla y se sentó junto a ella—. ¿Dónde, cómo, cuándo? Quiero detalles, ____.
—Está bien —____ se giró para mirar de frente a su amiga—. Ya sabes que la señora Wolinsky está empeñada en emparejarme con su sobrino.
—¿Aún sigue con eso? —preguntó Jody con un resoplido de incomprensión—. ¿Cómo es po¬sible que no se dé cuenta de que no tenéis nada que ver el uno con el otro?
El tremendo cariño que sentía por Jody hizo que ____ no le dijera que la señora Wolinsky no se daba cuenta de ello por el mismo motivo por el que ella no veía los defectos de su querido primo Frank.
—Ella lo adora. El caso es que anoche me ha¬bía preparado otra cita con él y a mí no me apete¬cía nada. Tienes que prometerme que no se lo di¬rás a nadie, sobre todo a la señora Wolinsky.
—A Chuck, sí.
—Los maridos quedan excluidos del voto de silencio, al menos en este caso. Bueno, le dije que ya tenía otra cita... con McQuinn.
—¿Tenías una cita con 3B?
—No, sólo se lo dije porque me pilló despreve¬nida y ya sabes que cuando miento me pongo a tartamudear.
—Deberías practicar más —opinó antes de darle un mordisco a uno de los bollitos que había subido con el café.
—Puede ser. Bueno, después de decírselo me di cuenta de que estaría mirando por la ventana para vernos salir juntos. Tenía que hacer un trato con McQuinn, así que le ofrecí cien dólares y le invité a cenar.
—Le pagaste —dijo Jody con los ojos abiertos de par en par—. Es genial. Jamás se me ocurrió pagar a un hombre para que saliera conmigo, ni siquiera en ese periodo de sequía que sufrí en el segundo año de universidad. ¿Y por qué cien dó¬lares? ¿Acaso es la tarifa habitual?
—No lo sé, simplemente me pareció que es¬taba bien. McQuinn no tiene trabajo estable, así que pensé que le vendría bien el dinero y una cena caliente gratis. La verdad es que lo pasamos bien —en sus labios se dibujó una sonrisa—. Muy bien. Sólo comimos y charlamos... bueno, sobre todo hablé yo porque McQuinn no dice mucho.
—McQuinn —repitió Jody—. Sigue sonando muy misterioso. ¿No sabes su nombre?
—No se me ocurrió preguntárselo. Pero calla, que aún queda lo mejor. Veníamos caminando ha¬cia casa y él parecía mucho más relajado, cuando vi el coche de Johnny Wolinsky y me entró el pánico. Pensé que la señora Wolinsky no iba a dejar de in¬tentar encasquetármelo a menos que creyera que estaba con otro, así que le ofrecí otro trato a Mc¬Quinn; cincuenta dólares más a cambio de un beso.
Jody apretó los labios unos segundos.
—Pensé que eso habría estado incluido en el precio inicial.
—No, ya habíamos detallado las condiciones y además no había tiempo para negociar. La señora Wolinsky estaba mirando por la ventana, así que McQuinn me besó allí mismo, en la calle.
—¡Vaya! —Jody había dejado de comer y la miraba sin parpadear—. ¿Cómo fue? ¿Cómo te agarró?
—Más bien tiró de mí hacia sí.
—Dios. Me encanta cuando hacen eso.
—Me quedé pegada a él y de puntillas porque es muy alto.
—Sí que lo es —murmuró como si estuviera imaginando la escena—. Y muy fuerte.
—No puedes hacerte a la idea, Jody. Ese hombre es como una roca.
—Dios mío —dijo cerrando los ojos—. Bueno, estabas pegada a él, ¿y luego?
—Luego se inclinó sobre mí.
—Así fue como Chuck y yo acabamos en mi apartamento en nuestra sexta cita. Ningún tío puede dejar de besarte cuando hace eso.
—Pues McQuinn lo hizo. Se detuvo y me miró fijamente.
—Madre mía.
—Y luego volvió a besarme otra vez.
—¿Te besó dos veces? —parecía a punto de echarse a llorar de la emoción.
—Fue... ¡increíble! —confesó ____ dejando que su amiga le agarrara la mano—. No sabes cómo besa.
—Dios, creo que voy a abrir la ventana porque empiezo a tener calor —se levantó a abrir—. Pero sigue.
—Fue como si me devorara. No sé qué me pasó... —ni sabía cómo describirlo—. La cabeza me daba vueltas.
—Explícate mejor, ____, porque me tienes en ascuas —le pidió con impaciencia—. A ver, en una escala del uno al diez, ¿qué puntuación le darías?
—No, Jody, se sale de la escala.
Su amiga la miró fijamente.
—Eso es un mito.
—Te prometo que existe —aseguró ____ con total seriedad—. Tengo pruebas irrefutables.
—Por el amor de Dios. Tengo que sentarme — lo hizo sin apartar la mirada de ella—. Un beso que se sale de la escala. Yo te creo, ____. Muchas no lo harían, pero yo sí.
—Sabía que podía contar contigo.
—Sabes lo que eso significa, ¿verdad? Ahora no te valdrá nada, ni siquiera un beso digno de un diez. Siempre buscarás otro que se salga de la es¬cala.
—Ya lo había pensado —afirmó ____ con gesto pensativo—. Creo que se puede vivir per¬fectamente con besos de siete a diez, incluso des¬pués de una experiencia como ésta. Una puede ir a la luna, Jody, y visitar brevemente otros mundos, pero después tiene que volver a la tierra y seguir viviendo.
—Tienes razón —murmuró Jody, visiblemente emocionada—. Y eres muy valiente.
—Gracias. Claro que —comenzó a decir con una malévola sonrisa en los labios—... tampoco tiene nada de malo llamar de vez en cuando a su puerta.
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 15:41

Hasta ahi el cap 8 mañana les pongo el 9 y gracias x comentar
Volver arriba Ir abajo
K2Mrpresidentedanger
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1289
Localización : ConMi Sepsi! novio Kevo y mis cuñadithos Nicky y Joe ;) :baba:
Fecha de inscripción : 28/06/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 15:43

sigueellaaa
siguelllaaaa
siguelaaaaa
siguelaaa
Volver arriba Ir abajo
llollzz
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 307
Edad : 22
Localización : santo domingo , Rep. dominicana
Fecha de inscripción : 27/12/2009

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 29th 2010, 17:07

Me encanta tu nove .. .. SiguEla!!!! Very Happy
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 30th 2010, 07:42

Aki tienen el cap despues les pongo mas


Capítulo 9

Como no quería parecer ansiosa, ____ siguió trabajando el resto de la mañana y no paró hasta las dos, momento en el que se le ocurrió que quizá a su vecino le apeteciera tomarse una taza de café con ella o salir a dar un paseo.
Ese hombre tenía que salir de su apartamento más a menudo y aprovechar todo lo que ofrecía la ciudad.
Lo imaginó encerrado en aquella casa vacía, preocupado por las facturas que no podía pagar porque no tenía trabajo. Pero ____ estaba segura de poder ayudarlo.
Justo en el momento en que se puso en pie para darse un toque de maquillaje, escuchó las pri¬meras notas del saxo y sintió un escalofrío.
McQuinn merecía un descanso, tenía que en¬contrar algo que le demostrara que la vida estaba llena de sorpresas y ella quería ayudarlo porque había algo en él, en esa infelicidad que adivinaba en sus ojos, que la atraía enormemente. Sentía la necesidad de hacer desaparecer esa tristeza de su mirada.
Al menos ya había conseguido hacerle reír y, si lo había conseguido una vez, podría hacerlo de nuevo.
Deseaba volver a verlo reír, verle sonreír cuando ella hacía o decía algo que lograba tras¬pasar esa coraza de cinismo con la que se prote¬gía.
Y si al hacerlo encendía cierta chispa sexual, tampoco estaría nada mal.
Estaba bajando las escaleras cuando sonó el timbre de la puerta del edificio.
—¿Sí?
—Busco a McQuinn. ¿Es el 3A?
—El suyo es el 3B.
—Maldita sea, ¿entonces por qué no contesta?
—Probablemente no lo oiga porque está to¬cando.
—¿Podrías abrirme, querida? Soy su agente y tengo un poco de prisa.
—Su agente —si tenía una agente, ____ que¬ría conocerla porque ya se le habían ocurrido más de una docena de personas con las que ponerlo en contacto para encontrar trabajo—. Claro. Sube.
Apretó el botón y después abrió la puerta de su apartamento para verla.
La mujer que salió del ascensor unos segundos después tenía aspecto de profesional de éxito, pensó ____ con cierta sorpresa.
Era delgada, de rasgos marcados, larga melena rubia y ojos intensamente azules en los que se re¬flejaba su impaciencia.
Se movía con la precisión de una bala y llevaba un maletín de piel que debía de costar más que el alquiler de muchas casas.
¿Cómo era posible que un tipo sin trabajo tu¬viera una agente que podía permitirse ese tipo de lujos de diseño?
—¿3A?
—Sí, me llamo ____.
—Amanda Dresher. Gracias, ____. Es que mi cliente no contesta al teléfono y parece haber ol¬vidado que teníamos una cita para comer en el Four Seasons.
—¿El Four Seasons? —preguntó, asombrada—. ¿El de Park Avenue?
—¿Hay otro? —dijo Amanda apretando el tim¬bre del 3B—. Mi querido Kevin tiene muchí¬simo talento, pero a veces es imposible.
—Kevin —en sólo unos segundos ____ pasó de la confusión a la sorpresa—. Kevin McQuinn —dijo mientras la vergüenza y la rabia se iban apoderando de ella—. El autor de Una maraña de almas.
—El mismo —dijo Mandy con orgullo—. Va¬mos, McQuinn, abre la maldita puerta. Cuando me dijo que iba a quedarse un par de meses en la ciudad pensé que me resultaría más fácil tenerlo localizado, pero sigue siendo igual de difícil. Bueno, por fin.
Se oyó el cerrojo de la puerta.
—¿Qué demonios... Mandy?
—Habíamos quedado para comer —espetó su agente—. Y no contestas al teléfono.
—Se me olvidó lo de la comida y el teléfono no ha sonado.
—¿Has cargado la batería?
—No creo —se quedó allí de pie mirando ha¬cia donde ____ lo observaba con gesto ofen¬dido—. Pasa, dame sólo un minuto.
—Ya te he dado una hora —antes de entrar se volvió hacia ____—. Gracias por abrirme, que¬rida.
—De nada —dijo ____ antes de mirar a Pres¬ión—. Eres un cretino —y cerró con un portazo.
—¿No tienes nada en lo que sentarse? —protestó Mandy a su espalda.
—No. Sí. Arriba. Maldita sea —murmuró con una sensación de culpabilidad que no le gustaba nada—. Esta planta no la utilizo mucho.
—No hace falta que lo jures. ¿Quién es la chiquilla de enfrente?
—Nadie. Campbell, ____ Campbell.
—Ya decía yo que me resultaba familiar. Amigos y vecinos. Conozco a su agente, está como loco con ella. Dice que es la primera cliente libre de neuro¬sis que ha tenido en toda su vida. Por lo visto no se queja nunca, entrega los trabajos en fecha, no exige trato de favor y además le está haciendo ga¬nar una fortuna.
Lanzó una fría mirada a Kevin.
—Debe de ser una maravilla tener un cliente sin neurosis, al que no se le olvide que ha quedado para comer con su agente y que incluso le mande regalos de cumpleaños.
—Lo de la neurosis es irremediable, pero siento lo de la comida.
El enfado dejó paso a la preocupación.
—¿Qué ocurre, Kevin? Tienes muy mala cara. ¿Vas mal con la obra?
—No, de hecho va mejor de lo que esperaba. Lo que ocurre es que no he dormido mucho.
—¿Otra vez has estado tocando por ahí hasta las tantas?
—No.
Pensando en la mujer del 3A, dando vueltas por la casa, muerto de deseo por la mujer del 3A. Una mujer que sin duda ahora lo consideraría un ser despreciable.
Volver arriba Ir abajo
K2Mrpresidentedanger
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1289
Localización : ConMi Sepsi! novio Kevo y mis cuñadithos Nicky y Joe ;) :baba:
Fecha de inscripción : 28/06/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 30th 2010, 08:12

SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 30th 2010, 15:23

en 10 min la sigo
Volver arriba Ir abajo
Fini
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1181
Localización : España
Fecha de inscripción : 10/03/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 30th 2010, 15:32

Simplemente he pasado una mala noche.
—Está bien.
Lo cierto era que, por mucho que la hiciera en¬fadar, Kevin le importaba mucho. Por eso se acercó y le puso una mano en el hombro.
—Me debes una comida, pero por ahora me conformo con un café.
—Aún queda algo en la cocina, pero lo hice a las seis de la mañana.
—Entonces será mejor que haga otro —se metió en la cocina y, después de poner la cafetera en marcha, echó un vistazo en los armarios porque consideraba que preocuparse por el bienestar de Kevin era parte de su trabajo—. Pero bueno, McQuinn, ¿es que estás en huelga de hambre? Aquí no hay más que migas de pan.
—Ayer tenía intención de ir a comprar, pero no me dio tiempo —volvió a mirar a la puerta y a pensar en ____—. Suelo pedir que me traigan la cena.
—¿Con el teléfono al que no contestas?
—Te prometo que cargaré la batería, Mandy
—Eso espero. Si lo hubieras hecho antes, ahora estaríamos sentados en el Four Seasons y bebiendo champán para celebrarlo. He cerrado el trato, Kevin, Una maraña de almas va a convertirse en una película. Ya tienes el productor y el director que querías, también podrás encargarte del guión. Eso sin hablar de una pequeña cantidad de siete cifras.
—No quiero que estropeen mi obra —fue la primera reacción de Kevin.
Mandy soltó un suspiro.
—Siempre encuentras el lado negativo. Haz el guión y así no lo estropearán.
—No —dijo negando con la cabeza.
Se acercó a la ventana para asimilar la noticia. En el cine la obra perdería la intimidad que trans¬mitía en el teatro, pero haría que su trabajo llegara a millones de personas.
—No quiero volver a meterme en todo eso, Mandy. Al menos no tan de lleno.
Amanda sirvió dos tazas de café y fue junto a él.
—Entonces limítate a supervisar el proyecto.
—Sí, eso estaría mucho mejor. ¿Te encargarías de ello?
—Claro. Y ahora, si dejas de saltar de alegría, podemos hablar del trabajo que tienes entre ma¬nos.
La ironía de sus palabras hizo que Kevin apre¬tara los labios y la mirara.
—Eres la mejor agente del mundo y sin duda la más paciente.
—Estoy completamente de acuerdo. Espero que estés tan orgulloso como lo estoy yo. ¿Vas a llamar a tu familia?
—Dame un par de días para pensarlo.
—Kevin, no tardará en salir en la prensa. ¿Quieres que se enteren así?
—No, tienes razón. Los llamaré —por fin son¬rió—. En cuanto cargue el teléfono. ¿Qué te parece si me cambio de ropa y salimos a tomar ese champán?
—Muy bien. Pero antes dime una cosa —le pi¬dió cuando él comenzaba a subir las escaleras—. Esa preciosidad del 3A. ¿Vas a decirme qué hay entre vosotros?
—No sé si hay algo que contar —murmuró.
Hasta aki el cap 9 si kiern pongo el 10 k dicen??
Volver arriba Ir abajo
K2Mrpresidentedanger
Casada Con
Casada Con


Cantidad de envíos : 1289
Localización : ConMi Sepsi! novio Kevo y mis cuñadithos Nicky y Joe ;) :baba:
Fecha de inscripción : 28/06/2010

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 30th 2010, 15:48

siguela!!!!
siguela!!!!
OBVIO KE KEREMOS MASZZZZZZ
KAPZZ
MAS KAPZZZ
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!!!
SIGUELA!!! Smile
Volver arriba Ir abajo
OrgasmoJonaS♥
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 11334
Edad : 22
Localización : En Jobroslandiia- JooNas <3 Edo- Miranda (:
Fecha de inscripción : 15/10/2008

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 30th 2010, 16:03

Nueval Lectora(: me encantoooooooooooooo
siiguela pliiis(:
Volver arriba Ir abajo
http://www.twitter.com/yeroska
OrgasmoJonaS♥
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas
Hipermegaultrasuper Fan de los Jonas


Cantidad de envíos : 11334
Edad : 22
Localización : En Jobroslandiia- JooNas <3 Edo- Miranda (:
Fecha de inscripción : 15/10/2008

MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Julio 30th 2010, 16:04

OTROOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO(:
Volver arriba Ir abajo
http://www.twitter.com/yeroska
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____   Hoy a las 22:43

Volver arriba Ir abajo
 
La vecina perfecta (Adaptada) Kevin y____
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 3 de 12.Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4 ... 10, 11, 12  Siguiente
 Temas similares
-
» 'La Vecina Perfecta' - Nick&Tú - Adaptación.
» SIMPLEMENTE PECAMINOSO (Adaptada) KEVIN Y ____ HOT
» LA BUSQUEDA DE CLAUDIA (tu hija) ADAPTADA! (KEVIN Y TU) Romantik
» Mi Vecina Favorita (Nick Y Tu)
» La Mujer De Los Jonas (Joe,Nick,Kevin&Tu) Mayores

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Jonas Brothers Venezuela Foro Oficial :: Webnovelas/Fics :: Jonas Brothers: Fan ficts :: DE TODO UN POCO-
Cambiar a: