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 Colisión (Nick y tú) HOT-Drama

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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 21st 2014, 20:12

subee capiiii Sad
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 22nd 2014, 16:32

Colisión

Capitulo 19


Un fuerte golpe en la puerta la despertó de la pesadilla que estaba esperando despertar. Antes de que pudiera responder, la puerta se abrió. Joseph estaba de pie en el pasillo con sus maletas. Tragándose la bilis que subía por su garganta, pudo sentir el pulso en su estómago cuando se levantó con rapidez desde el sofá. Al cerrar la puerta detrás de él, sus ojos la encontraron y se bloquearon en los suyos a través de la sala.

–¿Qué estás haciendo aquí? –Preguntó, mirándolo–. Quiero que te vayas.

–Tienes que dejarme explicártelo.

–¿Dejarte explicar? ¡La besaste! –se mofó, con los ojos desorbitados.

–Ella me dio un beso –corrigió.

–¡Eso es mierda! Quiero que te vayas, –le gritó y señaló la puerta.

–Vas a dejar que me explique. –Caminó por la habitación, reduciendo la distancia entre ellos.

–La besaste, –gritó ella, apuñalando un dedo en su pecho–. ¡Lo vi con mis propios ojos!

Él la agarró por la muñeca y se acercó. –Lo que viste fue a ella inclinándose para besarme. No me viste empujarla lejos, ____, –exhaló, su voz era baja y constante.

–¿Y se supone que debo creerlo? –Estuvo a punto de gritar–. ¡Me has mentido sobre ella siendo la novia de Nick!

Ella se fue derecho a la cocina, pero él la tomó por los hombros. –No te dije acerca de ella esa noche porque no quería que te sintieras incómoda mientras estaba allí.

De inmediato ella se echó hacia atrás y abiertamente se le quedó mirando.

–No estoy bromeando, ____. No quise que supieras que ella fue alguien con quien solía salir. Sabía que si lo descubrías esa noche, te hubieses querido ir. Pensé que no era gran cosa, –dijo, dando un paso más cerca.

Ella retrocedió, casi tropezando.

–Nena, no estoy mintiendo, –continuó–. Ella está jodidamente obsesionada conmigo. ¿Crees que lo haría con ella a la intemperie, sabiendo que tú estabas allí?

____ lo miró, con la boca abierta.

Él se pasó las manos por su cabello. –No quise decir eso. Salía del baño, y ella preguntó si podía hablar conmigo por un minuto. Estuve de acuerdo y antes de darme cuenta, me empujó hacia ella y me besó. Eso es lo que viste, nena. Juro por Dios que la aparté. Debes haberte dado la vuelta antes de que lo hiciera.

Sacudiendo la cabeza, la mano de ____ corrió a su boca mientras se echaba a llorar. El dolor rebotó a través de su corazón, el dolor, literalmente, golpeando a través de su cuerpo. ¿Podría haber hecho una suposición demasiado pronto de los pocos segundos que vio de su beso? Nunca se había sentido tan confundida.

–Incluso le advertí cuando llegó a la fiesta que se mantuviera alejada de mí y de ti, –susurró, acercándose con cautela y levantando su mano para acariciarle la mejilla.

Todavía llorando, ella desvió la mirada hacia el suelo, sin saber qué hacer o qué decir.

–Le acabo de dar a Nick el infierno por traerte de vuelta aquí sin mi permiso.

La cabeza de ____ se levantó. –¿Tú... lo viste? –Preguntó ella, tragando saliva.

–Sí, lo vi salir al frente, –respondió, enterrando la cara en su cuello–. No deberías haberte ido con él, ____.

Ella se apartó de nuevo, sus ojos verdes estaban muy abiertos. –¿No crees que te hubieras ido si me hubieras visto hacer lo mismo?

–No estoy seguro, –hizo una pausa, mordiéndose el labio inferior, como si estuviera deliberando qué decir–. Sólo sé que no me gusta que te trajera a casa sin decirme nada y que tu, de hecho, te marcharas con él.

Sus rasgos se transformaron por el impacto de sus palabras. –¿Estás enojado conmigo por marcharme, Joseph?

–Jesús, bebé, no estoy enojado contigo. –Él se acercó y le pasó la mano por su cuello–. Sólo quiero que me creas. Ella no significa nada para mí. –Acercándose más aún, respiró contra su mejilla mientras sus manos se movían hasta su cintura–. Me aparté, ____. Juro que lo hice. Sólo que no lo viste. –Movió suavemente su boca sobre sus labios, y su voz era suplicante mientras la besaba–. Te quiero más que a nada en este mundo. Nunca te haría daño, nena. Por favor, tienes que creerme. Joder, te amo.

Él inclinó su cabeza hacia atrás, inclinado su cuerpo hacia él y deslizó su boca por su cuello

–Joseph, por favor, –ella gimió, aferrándose a su camisa–. Dios, por favor, Joseph, no me mientas, –rogó mientras las lágrimas corrían por su rostro.

–Nena, no estoy mintiendo. –Él arrastró sus manos debajo de su vestido y lo sacó sobre su cabeza–. Joder, te amo, ____. Eres mi mundo. No puedo perderte, – susurró en su boca, su respiración entrecortada contra la de ella–. Siento que hayas tenido que ver eso.

Sus propias indiscreciones con Nick la penetraron mientras miraba los ojos castaños de Joseph, el oxígeno pareció evaporarse de sus pulmones. La culpa se empujó como una lanza de hielo a través de su corazón.

–Dime que me crees, –exhaló pesadamente, arrodillándose lentamente mientras arremolinaba su lengua en círculos hipnóticos por su estómago. Luego deslizó sus bragas más allá de sus muslos–. Dime que me crees, cariño.

Se sentía tan desgarrada en lo que quería creer y lo que había hecho con Nick.

–Sí, te creo, –exclamó–. Lo siento mucho, Joseph. Lo siento mucho.

Antes de que se diera cuenta, le arrancó la ropa interior de su cuerpo, la levantó del suelo y la llevó a su cama. Él abrió sus piernas, sosteniéndola en su lugar, mientras su lengua lamió su punto dolorosamente placentero. Su cuerpo se retorció contra su boca y se movió por sí misma mientras él agarraba sus caderas, chupando, lamiendo y saboreando su esencia misma.
Sus músculos convulsionaron tanto con éxtasis como con culpa cuando sus dedos se deslizaron dentro y fuera de su caliente calor. Necesitando librarse de la vergüenza que sentía y quererlo dentro de ella en ese momento, ella se esforzó para levantarse.

–Joseph, te quiero ahora, –ella gimió, deslizándose contra las almohadas.

Él se quitó el resto de su ropa, se metió a la cama y se hundió dentro de ella. Ella lo agarró de sus bíceps, echando la cabeza hacia atrás por la sensación de él latiendo en su carne caliente. Él cerró su boca sobre la de ella y ahogó sus gemidos mientras cerraba los ojos. Y entonces sucedió, la visión de Nick besándola, la sensación de su lengua aterciopelada, el cálido toque de sus dedos por todo su cuerpo, cada uno de sus pensamientos fueron consumidos por él. Joseph estaba encima de ella, pero lo único que podía sentir, tocar, oler y probar era a Nick.

____ se detuvo debajo de Joseph, todo su cuerpo se congeló.

–¿Qué sucede? –respiró en su oído, sin dejar de moverse sobre ella.

–Siento que voy a vomitar. –Ella se deslizó fuera de él y corrió al cuarto de baño.

Él dejó escapar un suspiro y se acostó sobre su espalda.

-¿Qué carajo, ___?

Cerrando la puerta detrás de ella, cayó de rodillas frente al retrete mientras ardientes lágrimas brotaron de sus ojos y las náuseas amenazaban con desbordarse. Colocando el codo en el retrete, enterró sus manos en su cabello, tratando de recuperar el aliento. Se sentó allí durante unos segundos, unos minutos, tal vez unas pocas horas. No sabía cuánto tiempo había pasado cuando
finalmente se puso de pie.

Se acercó al espejo y se quedó mirando su reflejo. Después de arrojar un poco de agua en su rostro, se dirigió hacia su habitación, donde Joseph ya se había quedado dormido. En silencio se metió a la cama con él, acurrucó las mantas sobre su cuerpo, con la esperanza de conciliar el sueño y rezando para que no se estuviera metiendo en algo que no podría controlar.
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 22nd 2014, 16:39

maaaaaaaaaaasss si? andale si es q esta genila yo kiero mas y q ella deje a ese tonto neta
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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 22nd 2014, 17:09

si __ no reacciona...
me meto al libro y le doy una buena tunda...
es increible que sea tan...
sin palabras...
siguela
espero que nick la haga reaccionar
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 22nd 2014, 17:10

Colisión

Capitulo 20


-Señorita, usted nunca trajo nuestro aperitivo.

Sin decir una palabra, ____ se quedó mirando fijamente el rostro de la mujer. Sus dispersos pensamientos fueron a donde, obviamente, no deberían ir.

La mujer miró a ___. –¿Hola? Nuestras cenas han llegado, y nunca trajiste nuestro aperitivo.

–Yo... lo siento mucho, –tartamudeó ____–. Voy a estar de vuelta con ellos.

Corriendo a la cocina, les dejó saber a los cocineros que necesitaba una orden de palitos de mozzarella sobre la marcha. Ella hizo su camino de regreso a la mesa, se disculpó de nuevo y les hizo saber que serían unos minutos más. Tratando de recuperar alguna posibilidad de obtener una propina, ____ se ofreció a pagar por sus postres. Con eso, el aperitivo olvidado se convirtió en algo del pasado, ya que la mujer sonrió y aceptó. Dejando escapar un suspiro de alivio, ___ tomó asiento en el bar, agradecida que no se habían quejado... o eso pensaba.

–Country, –dijo Antonio–. ¿Qué ha pasado? ¿La mesa dieciséis me dijo que se te olvidó su aperitivo?

–Sí, lo siento. Roberto se está haciendo cargo de ellos ahora.

–¿Les ofreciste el postre?

–Lo hice.

–¿Estás bien? –Preguntó, colocando una mano cariñosa en su hombro–.Pareces distraída esta noche.

–Tengo mucho que hacer en este momento, Antonio. Lo siento. No va a suceder de nuevo.

–Si no te sientes bien, te puedo dejar salir temprano, –respondió con preocupación llenando su rostro.

–Gracias, pero estoy bien.

Él asintió y se fue a su oficina . ____ arrastró los pies a través del trabajo en las próximas horas. La velada transcurrió en un borrón mientras se encontraba todavía tratando de entender todo lo que había sucedido. En el momento en que su turno había terminado, se sentía física y mentalmente exhausta. Con la cabeza hacia abajo en su bolso en busca de su billetera, ____ abrió la
puerta para salir, sólo para chocar con lo que parecía una pared de ladrillos. Un "uf" audible rompió a través de sus labios. Levantó la cabeza para disculparse, y entonces sus ojos vedes esmeraldas se detuvieron en unos hermosos ojos marrones.

–Jesús, ¿estás bien? –Preguntó Nick, extendiendo su mano para sostenerla.

____ luchó por no gemir ante el sutil contacto de sus cálidos y fuertes dedos envolviendo sus brazos. Sus sentidos fueron momentáneamente recompensados por su perfume flotando en el aire a su alrededor. Un rubor se apoderó de sus mejillas por el aumento de temperatura entre ellos, haciendo que se sintiera como si fuera a estallar en llamas. Mientras Nick la miraba, le sostuvo la mirada, algo peligroso para hacer ya que una chica podría perderse realmente en esos ojos, sobre todo después de lo que había sucedido entre ellos. Aquel beso había sido devastador y doloroso, eufórico y todo lo que ella había imaginado que sería, todo en uno. Maldito ese beso. Se preguntó si alguna vez sería capaz de volver a la superficie para respirar de nuevo. Su corazón se agitó frenéticamente como una mariposa tratando de escapar de la jaula de su pecho. Con él de pie justo frente a ella, le enseñó todo tipo de cosas que no quería pensar.

–Sí, estoy bien, –respondió sin aliento, todavía en shock por el hecho de que él estaba allí.

Ambos parecían estar en trance, sus miradas nunca vacilaron. Nick soltó sus brazos, se aclaró la garganta y salió a la acera. Su corazón se encogió ante la vista de ella. Mirándola a los ojos, no podía creer que sólo !había pasado una semana desde que había visto su hermoso rostro, desde que besó sus suaves labios y tocó el calor de su piel. Para él, se sintió como una eternidad.
Odiaba que su subconsciente hubiera elegido esa noche, sabiendo lo vulnerable que estaba y sabía que tenía que pedir disculpas.

–Pasé por... –Hizo una pausa tratando de ordenar sus pensamientos–. Pasé por aquí con la esperanza de encontrarme contigo. Quería saber si podríamos hablar.

–¿De qué hay que hablar? –Preguntó ella, tratando de ocultar el nerviosismo encrespándose a través de ella cuando salió del restaurante. Su mirada viajó lejos de la suya intentando mantener su mente lejos de lo sexy que se veía de pie en su traje de chaqueta y corbata.

Él se humedeció los labios y la observó por un momento. –Creo que es evidente... ¿no?

Vacilante, ella lo miró. –Sí, lo es, –susurró, mirándolo a los ojos–. ¿Qué tienes en mente?

Inspirando, se pasó una mano por su nuca. –Estaba pensando que podríamos ir a tomar algo. Hay una cafetería a la vuelta de la esquina.

Un destello de incertidumbre pasó por su rostro. –No lo sé. No estoy segura de si eso es una buena idea.

–Sólo necesito cinco minutos de tu tiempo, Molly... quiero decir, ____, – respondió, enviándole una sonrisa con mucho poder a su dirección.

–Ja ja, –dijo con ironía.

Él sonrió y levantó sus manos en señal de rendición. –¿sólo cinco minutos?

Ella tragó, con ganas de rechazarlo pero sus esfuerzos fueron inútiles–. Está bien, pero ni un minuto más.

–Tienes mi palabra. Es por aquí, –dijo, haciéndole señas con la cabeza hacia la esquina de la calle 44.

Menos de la mitad de una manzana de la ciudad más tarde, los dos entraron a un pequeño café pintoresco. El aroma de los pasteles recién horneados llenaba el aire. Algunos clientes estaban sentados en unos cómodos sofás rojos mientras que otros navegaban por la Web en unas mesas marrones. Detrás de la barra, el aburrido barista tomó sus órdenes y fueron a una pequeña mesa en la parte trasera del café.

Con una sonrisa en su rostro, Nick levantó la muñeca y puso su reloj. –Está bien, mi tiempo empieza... ahora.

____ tímidamente bajó la vista a sus manos retorciéndose en su regazo. Nickse apoyó en su asiento y se cruzó de brazos, la sonrisa cayó de su rostro.

–____, perdón por lo que hice, –susurró, con ojos intensos–. Hice una situación ya difícil, peor y me siento muy mal por ello.

Ella lo miró profundamente a los ojos, incapaz de creer las palabras que salían de su boca.

–No tienes que disculparte conmigo. Fue mi mala acción, no tuya.

–No, ____ , fue mi culpa, –dijo, subrayando cada palabra perfectamente–. Fue un error de mi parte aprovecharme de ti. Me incliné para besarte.

–Se necesitan dos para bailar un tango.

–Sí, pero–

–Te devolví el beso.

Una lenta sonrisa curvó sus labios, sus ojos marrones brillaban. –¿Así que querías darme un beso?

–¿Estás hablando en serio?

–Muy.

–Nick.

–____.

Ella suspiró. –Bueno, ¿qué esperas que diga?

–Quiero que lo digas.

–¿Qué diga qué?

–Que querías besarme.

–Has perdido la cabeza, –se burló–. ¿Y por qué necesitas escucharme decirlo?

Frotándose la barbilla, analizó su rostro y su expresión de repente se volvió seria. –Porque necesito saber que no te obligué a algo que no querías.

–Tú no me obligaste.

–Entonces dilo, ____.

Un rubor corrió desde su cuello a sus mejillas. –Eres increíble.

–Dilo, –arrastró las palabras.

–Está bien. –Ella miró a su alrededor con nerviosismo. Llevando sus ojos hacia él, cruzó los brazos–. Yo quería besarte, Nick. ¿Estás contento ahora?

–No. Todavía me siento como un idiota por ponerte en esa posición.

–Supongo que estamos a mano entonces porque todavía me siento como una mierda por hacerlo.

Ella se levantó para marcharse. –¿Para qué era exactamente esta charla de nuevo?

–Quiero que establezcamos una amistad. –Él se puso de pie, esperando que ella dejara de caminar.

–¿Y cómo lo hacemos, Nick?

–Has admitido que querías besarme. Fue más que obvio que quise besarte. Ahora podemos dejarlo atrás y ser amigos.

–Así de simple, ¿no?

-Así de simple, –respondió con una sonrisa cuando se enteró de la falta de determinación de sus palabras–. Ahora vuelve a sentarse y termina tu taza de café con tu nuevo amigo.

–Eres un amigo exigente, veo, –bromeó, agarrando su bolso–. Pero, en realidad debería irme. Joseph está en mi apartamento esperándome.

Nick miró su reloj. –Me diste cinco minutos. Todavía tengo otros dos.

–¿Es una broma? –ella rio.

Él se sentó, tomó un sorbo de su café, y sonrió. –¿Qué pasa con todas estas preguntas, amiga?

–Voy a decirlo una vez más como lo hice en tu casa, –respondió mientras se acomodaba en su asiento–. Eres realmente un sabelotodo.

–Certificado, –se rió–. Entonces, ¿Cómo has estado?

–He estado mejor, y he estado peor.

–Bueno, por lo que no es necesariamente algo malo, entonces.

–Estás en lo correcto sobre eso.

–Muy bien. –Sonrió–. Dime algo sobre ti.

–¿Qué quieres saber?

Lo que sea. Todo. ¿Por qué lo aceptaste a él de nuevo? Pensó para sí mismo. Se pasó una mano por su cabello, encogiéndose de hombros

–¿Cuál es tu sabor favorito de helado?

–Vainilla. ¿Y el tuyo?

–Acepto la vainilla, también, pero soy realmente un hombre de chocolate, – respondió, observando la forma en que ella se movía con nerviosismo en su lugar.

Mientras un largo silencio descendió sobre la mesa, en el que Nick le dio otra de esas intensas miradas, ____ se dio cuenta de la forma en que apretaba los labios como si estuviera controlándose de preguntarle algo que él realmente quería saber.

–¿Cuál es tu color favorito? –preguntó finalmente.

–Nick, ¿puedo hacerte una pregunta?

–Todo lo que quieras.

–¿Qué estamos haciendo?

–Estamos jugando a cincuenta preguntas, –dijo riendo.

–No, no lo estamos. ¿Qué es lo que realmente quieres preguntarme?

Levantando una ceja, se echó hacia atrás y apoyó sus manos detrás de su cuello. –Mmm, eres buena leyéndome. –Él la miró durante unos segundos más, estudiando cada curva hermosa de su rostro–. Me han dicho que soy difícil de entender, y esto, por supuesto, viene de las personas que me han conocido por mucho más tiempo que tú.

–Me parece que eres bastante fácil de leer. –Y lo hacía. A pesar que mantiene ciertos aspectos de su vida guardados, era un libro abierto a sus ojos. Tomó un sorbo de su café–. Así que dispara, ¿qué es lo que realmente quieres saber?

Él la contempló por un momento. –¿Eres feliz con Joseph, ____?

Se mordió el labio nerviosamente. –¿Por qué quieres saber eso?

–Somos amigos, y los amigos hacen preguntas. Y, además, tú eres la que preguntó, no lo olvides.

–Bien, lo hice. –Miró hacia sus manos y luego de vuelta a Nick–. Sí, soy feliz con él.

Colocando el codo sobre la mesa, apoyó su barbilla en la palma de su mano.

–¿Por qué?

Sus cejas se fruncieron. –¿Cómo que por qué?

–Dame detalles. –Se encogió de hombros–. ¿Por qué te hace feliz?

Ella lo miró fijamente, con los ojos intensos, pero la vibración de su teléfono hizo que apartara su mirada. Mientras ella respondía al llamado, Nick se inclinó hacia atrás en su asiento y la observó. Sabía que podría haber cruzado la línea por hacer una pregunta tan
personal, pero fue incapaz de luchar contra su instinto para no hacerlo. Había hablado con Joseph la noche en que salió del apartamento de ella y aunque permitió que Joseph pensara que él creía su historia, no lo hacía –ni siquiera cerca. Él conocía a su amigo muy bien. La única pregunta corriendo a través de la mente de Nick era por qué ____ había caído con eso.

____ se puso de pie y metió el teléfono en el bolso. –Era Joseph. Me tengo que ir.

Nick se levantó de un salto y le puso una mano por su brazo. –Espero que no estés enojada con mi pregunta. Mi curiosidad saca lo mejor de mí a veces.

Ella tragó saliva y negó con la cabeza. –No estoy enojada contigo, Nick. Sin embargo, para responder a la única pregunta que importa aquí, sí, Joseph me hace feliz por muchas razones específicas. Tú sólo debes esperar más adelante para que te las enumere, ¿de acuerdo?

Él asintió con la cabeza como si esa respuesta lo satisfaciera, pero no era así. Sin embargo, no insistiría más en el tema.
Él buscó en su bolsillo del pantalón.

–Oh, lo olvidé. Tengo algo para ti.

Nick tomó su mano. Sabía que se aferró a ella un poco más de lo que debería, pero su piel era tan suave contra la suya que era difícil dejarla ir. Finalmente, cuando supo que había llegado a su límite caballeroso, deslizó una tapa de botella en su palma.

Ella la vio y sonrió. –¿Así que esto va a ser una cosa permanente entre nosotros, me darás una tapa cada vez que me veas?

–Ese fue uno de los mejores juegos de tirar–la–tapa–de–botella–en–la–maceta que he jugado, –dijo riendo–. Así que, sí, va a ser nuestra pequeña cosa, además de que te llamaré Molly de vez en cuando, también.

Ella le sonrió. –Gracias.

Se abrieron paso fuera donde Nick detuvo un taxi para ella. Él cerró la puerta detrás de ella después de que entrara y se inclinó a través de la ventana. –Ella va a Columbus y West 74th, –dijo, entregándole al conductor el dinero para el camino–. Esto debería cubrir la tarifa y la propina.

Luego golpeó el techo, alertando al conductor que podía marcharse. Mientras el taxi se alejaba, ___ le dijo al hombre que parara. Ella saltó del taxi mientras Nick se alejaba.

–¡Nick, espera! – Gritó ella, preguntando exactamente qué diablos estaba haciendo.

Nick se dio la vuelta con las manos en los bolsillos. Él la observó desde unos pocos metros de distancia.

–Sólo quería darte las gracias, –dijo ella, tratando de recuperar el aliento–. No sólo el viaje del taxi, eso fue muy dulce, pero también por... por hablar conmigo acerca de mi madre y por venir esta noche. Sé que ambas cosas fueron difíciles para ti. Fue difícil para mí también, pero... –Ella miró al suelo y luego de nuevo a él, obligándose a no caer en sus ojos–. No lo sé. Estoy divagando ahora. Tengo una tendencia a hacer eso. Pero yo sólo quería darte las gracias... gracias, Nick.

A pesar de que quería ir hacia ella, Dios sabía que lo hacía, él tuvo que contenerse para no cruzar la distancia entre ellos.

–No hay de qué. –Él la observó fijamente durante unos segundos persistentes–. ¿Te veré por ahí, amiga?

____ asintió. –Sí, te veré por ahí, amigo.

Nick la vio regresar al taxi. Observó hasta que sus ojos dolían por centrarse en las luces del vehículo, mientras desaparecía en el flujo del frenético tráfico, convirtiéndose en nada más que un pequeño moteado de color. Su gran cuerpo duro estaba de algún modo en contradicción con sus emociones. Quería a ____. Le dolía por ella. No era sólo lujuria. Porque todo lo que realmente quería hacer era besarla y sentir su cuerpo presionado contra él de nuevo. Cada parte de él ansiaba abrazarla y cuidar de ella. ____ había removido cosas en su interior de vuelta a la vida, cosas que había empujado lejos por mucho más tiempo del que se había dado cuenta. No estaba seguro de cómo ella lo hizo, hacer que se sienta como lo hace cuando está alrededor de él, pero sabía que la situación podría consumirlo y quemarlo, esparciendo sus cenizas desde un extremo de la ciudad al otro. Así que amigos... amigos es lo que tendría que aceptar.

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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 22nd 2014, 18:58

omj yo quiero mas novela sta hermosa si q siii me gusta muchoooo!!!
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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 22nd 2014, 19:24

siguela
quiero que esten juntos...
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 22nd 2014, 22:11

mi nombre favorito en la vida es molly
nick es demasiado dulce
lo amo, siguela protnto
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 24th 2014, 17:49

Colisión

Capitulo 21


–Hola, preciosa, –dijo Joseph cuando ____ abrió la puerta de su apartamento. Se levantó del sofá, se acercó a ella y la tomó en sus brazos–. Te extrañé. ¿Qué te tomó tanto tiempo?

–Tuvimos un ajetreo tarde, –contestó ella, tratando de sacar con éxito la mentira quemando un hueco a través de su intestino–. ¿Conseguiste la película?

–Lo hice. Ve a tomar una ducha, y voy a preparar todo. –Se rascó el pecho y se acercó a la cocina–. Oh, hay una sorpresa en tu habitación.

Sonriendo, ella ladeó la cabeza hacia un lado. –¿Qué has hecho?

–No, nada grande. –Arrojó una bolsa de palomitas al microondas–. Solo estaba pensando en ti hoy.

Después de dejar su cartera sobre la mesa, se dirigió por el pasillo. Al entrar a su habitación, tomó la vista de seis docenas de rosas rojas repartidas por todo el espacio. Cada docena estaba en un hermoso jarrón de cristal. Incluso algunos pétalos estaban esparcidos a través del edredón blanco. Aunque tocada por el gesto, su sonrisa fue débil. El olor de ellas gratamente asaltó su nariz mientras trató de no infectarlo con su culpa porque recién acabó su "cita de café" secreta con Nick.

Una vez que se duchó, volvió a la sala de estar y se acurrucó con Joseph en el sofá. Su cuerpo se curvó posesivamente alrededor de ella mientras ella distraídamente trazaba círculos sobre su pecho desnudo.

Ella lo miró a los ojos. –Gracias por las flores. Son preciosas.

–Bueno, me alegro que te gusten. –Él besó la parte superior de su húmedo cabello–. Como he dicho, he pensado en ti todo el día.

–Eres muy dulce. –Ella acarició su nariz contra su cuello–. Oh, me olvidaba de contarte. Recibí una respuesta de una de las escuelas a las que he enviado mi currículum.

–¿En serio? Eso es genial, cariño. ¿Dónde está?

–Está en Brooklyn. –Ella pensó por un segundo–. Bush algo. Tengo que ver lo que escribí. Tengo una entrevista el lunes.

–¿Bushwick?

–Sí, ése es el nombre. –Ella sonrió, tratando de alcanzar un puñado de palomitas de maíz de la mesa auxiliar.

–___, no puedes aceptar un trabajo allí. No es seguro.

–Joseph, voy a estar bien.

–No, ____ , estoy diciendo que tú no vas a aceptar el trabajo allí. Sigue enviando mas currículo y espera otra cosa, –respondió con firmeza en su voz.

–¿Estás hablando en serio?

–Cariño, sólo estoy cuidando de ti. No es un buen barrio, –contestó, presionando su boca contra su frente–. Tienes que esperar por otra cosa. Además, ya hemos hablado de esto, si necesitas el dinero, te lo daré.

–No es eso, Joseph. He esperado el tiempo suficiente, y quiero algo preparado para el año escolar que viene.

Antes de que pudiera decir algo más, la puerta se abrió. Sarah entró con su bolso balanceándose alegremente de su brazo. Ella puso los ojos en la dirección de Joseph mientras hacía sonidos de arcadas en su garganta.

–Sarah, dile a mi novia lo malo que es Bushwick.

____ esperó la respuesta de Sarah, pero nunca llegó. Hizo caso omiso de manera efectiva la solicitud de Joseph, se quitó los zapatos y se sentó en uno de los sillones de felpa.

–Hey, amiga, –Le dijo Sarah a ____, una sonrisa radiante trabajó sobre sus labios–. ¿Cómo estuvo tu día?

–Uh, mi día era bueno, –____ respondió, incapaz de mantener la ligera risa en su voz–. Pero, ¿puedes responder la pregunta de Joseph? Estoy interesada en escuchar acerca de este barrio patea culos.

Todavía sin responder, Sarah miró hacia otro lado mientras estudiaba las astillas del esmalte rosa en sus uñas.

–Sarah, ¿puedes responder a su pregunta? –____ preguntó con el ceño fruncido ahora.

Los ojos marrones de Sarah se estrecharon como una serpiente en Joseph. –Lo siento, ____, no hablo con idiotas que sacuden su esperma, sembrando su semilla salvaje en cualquier puta que le dará una mamada a espaldas de mi amiga, –dijo entre dientes, las palabras salieron de su lengua como un pedazo de hielo fundido.

____ casi se ahogó tragando un puñado de palomitas de maíz. Sintió el cuerpo de Joseph ponerse rígido contra el suyo justo antes que él se levantara del sofá.
Le disparó a Sarah una mirada punzante pero su voz se mantuvo extrañamente tranquila. –Vete a la mierda, estúpida lesbiana.

Sarah fijó una sonrisa sobre sus dientes apretados. –Oh, eso fue realmente original, –contestó, su voz impávida ante su insulto cuando lentamente aplaudía.

–Oh, Dios mío, Joseph, ¿cómo puedes decir eso? –____ lo miró en estado de shock.

–Que se vaya a la mierda. –Casualmente cruzó la habitación a la cocina y buscó en el refrigerador.

–No, en serio, ¡vete a la mierda, Dickhead! –Sarah arrojó.

–Maldita sea, ¡¿Pueden los dos parar?!

–¡Voy a parar cuando veas el falso abrigo de encanto que lleva delante de ti, ____! ¡Está follando por allí, detrás de tu espalda, y eres ajeno a ello! –Sarah se puso de pie y agitó su dedo en dirección a Joseph–. ¡Pero, por ahora, él está en mi puta casa, puede aguantarlo o largarse de aquí!

Joseph cogió la camisa del sofá, la arrojó sobre su cabeza, y sacó las llaves del bolsillo.

–¡Joseph, espera! –____ dejó escapar, cruzando la habitación para ir tras él.

–¡Que se joda esa estúpida perra! ¡Te llamaré más tarde! –Él abrió la puerta y la cerró con un gran golpe.

____ quedó clavada en su lugar con su retiro. Su cabeza se ofuscó mientras trataba de procesar todo lo que acababa de suceder. Ella giró su cuerpo y miró a Sarah.

–¡Prometiste que no dirías nada! –Escupió, lágrimas calientes saltaban de sus ojos mientras se movía por la habitación.

–Bueno, ¿sabes qué, ____? ¡No pude evitarlo cuando te vi coqueteando con él como si no hubiese hecho nada! –____ abrió la boca para hablar, pero Sarah la cortó–. Y no es por nada, amiga, pero si no pensaste que fuera cierto en alguna parte de ese cerebro tuyo, nunca habrías besado a Nick, –gruñó, dejando que sus palabras cortaran directo a través del corazón de ____.

____ inhaló, tratando de calmar el repentino impulso de golpearla en plena cara. –Estás realmente jodida, –dijo en un tono sorprendentemente tranquilo, uno que incluso alcanzó a Sarah con la guardia baja–. ¿Cómo puedes decirme eso, sabiendo lo que he pasado toda la semana?

–Yo no quise decir eso, –respondió Sarah, acercándose con cautela hacia ella–.Creo que estás en negación, ____. Creo que estás en negación acerca de la forma en que Joseph te trata, y creo que realmente estas en negación en no sentir algo, incluso la más pequeña partecita de algo, por Nick.

Un grito herido escapó de su garganta. –No estoy en negación, Sarah. Amo a Joseph, y le creo. ¿Por qué es tan difícil de entender? –____ se volvió y se dirigió a su dormitorio, deteniéndose en la puerta–. No he visto todo el beso. Vi exactamente lo que Joseph dijo que vi. Esa puta tiró de él, y yo me di la vuelta antes de que él la apartara. La única razón por la que besé a Nick fue porque no lo vi todo. Estaba enojada. Mis emociones me superaron cuando llegamos aquí. Eso es todo, nada más. Un silencio incómodo descendió en todo el apartamento antes de que ____ se retirara a su habitación, hundiéndose a sí misma en su cama. Nunca se había sentido tan mentalmente herida por el aguijón de las palabras de Sarah.

Pellizcándose el puente de la nariz por el repentino dolor de cabeza palpitante a través de su cráneo, trató de poner sus sentimientos bajo control. No podía perder a su mejor amiga a través de todo esto, y se negaba a perder a Joseph también.
Odiaba la frase "atrapada entre la espada y la pared", pero eso era exactamente lo que sentía. Dos de las personas que más quería en su vida se despreciaban entre sí más que nunca. La mente de ____ daba vueltas mientras el dolor de toda la situación la aplastaba.

Veinte minutos más tarde, con un golpe moderado, Sarah se asomó por la puerta. –¿Puedo pasar?

____ asintió.

Sarah se sentó en la cama. –Lo siento, ____. No debería haber dicho lo que dije, –susurró, metiendo su cabello rubio detrás de la oreja, con los ojos vidriosos de arrepentimiento–. Has pasado por mucho. Sólo quiero verte feliz.

–Soy feliz, Sarah. Por favor, confía en mí cuando digo eso. Simplemente no puedo tenerte actuando así a su alrededor, –dijo ella, sentándose–. Ustedes dos me darán un ataque de nervios.

Después de un largo minuto de obvia deliberación, Sarah dejó escapar un profundo suspiro. –Está bien, sólo por ti porque te quiero absolutamente, no le voy a decir otra a él. Te das cuenta de lo difícil que será para mí, chica, ¿no?

–Sí, –dijo ____–. Y es por eso que te quiero absolutamente. Se inclinó y compartieron un fuerte abrazo–. Voy a asegurarme de que se disculpe contigo por lo que dijo.

Sarah dejó escapar una risa, resoplando. –No necesito sus disculpas, ____. Además, está equivocado. No soy una lesbiana. Soy una amante de la igualdad de oportunidades. Me gustan tanto los hombres como las mujeres, cariño.

Sacudiendo la cabeza, ____ rió. Sarah se puso de pie y caminó hacia la puerta. –Me avergüenzo en decir esto, Dios, jodidamente me avergüenzo... –Ella exhaló un suspiro y puso los ojos en blanco–. Pero Dickhead, no me voy a rendir a su apodo por cierto, tiene razón. La mayor parte de Bushwick no es bueno. Otra cosa va a llegar. Simplemente espera un poco, ya lo verás.

Una leve sonrisa se dibujó en la boca de ____. –Gracias. Me quedo con tus dos consejos y esperaré.

Sarah le sopló un beso y salió de la habitación. Después de llamar a Joseph y vehementemente insistir en que se disculpe con
Sarah, ____ trató de dormir. Dio vueltas en la cama mientras su mente continuamente se desviaba de nuevo a Nick. Trató de luchar contra sus emociones, recordándose a sí misma que amaba a Joseph, pero Nick fue clavándose en sus pensamientos como un pequeño parásito furtivo. Su presencia magnética espesaba el aire que respiraba cuando estaba cerca de ella. Su idea de
comenzar una amistad entre ellos parecía imposible cuanto más lo pensaba. Había demasiadas variables peligrosas flotando alrededor. Se sentía devorada por la confusión de sentimientos que tenia. Mientras su conciencia poco a poco se desplazaba hacia el sueño, su mente trató de librar una sangrienta batalla en contra de lo que su cuerpo ya sabía. Ella lo quería, y lo quería mal.
Arrojó la culpa al viento, que le gritaba. Por esta noche, por lo menos su mente ganó la guerra al asalto de su cuerpo, decidiendo no correr el riesgo de la posible destrucción de su vida. Pero maldito y condenado ese beso.


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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 24th 2014, 18:00

Confirmado, la ____ es una boluda, dan ganas de mandarle a la mierda, y eso que recien empieza. nos leemos el sabado Bye Smile

Colisión

Capitulo 22


Por las próximas semanas, ____ cayó en la rutina del restaurante con facilidad y estaba feliz de que Joseph encontrara un horario más normal. Él no estaba llegando tan tarde por la noche. Para ____, las cosas empezaron a calmarse. Joseph tiró de algunos hilos con un cliente suyo que desempeñaba un alto cargo en el distrito escolar de Nueva York, lo que llevó a ____ a un puesto de maestra de tiempo completo situado en Greenwich Village. Ella estaba emocionada por que en menos de un mes por fin comenzaría su carrera, la cual había pasado tantos años en la universidad y fue aún más feliz porque estaría rodeada de niños de primer grado. Era el grado que había querido enseñar porque sentía que el comienzo del inicio escolar del niño en la vida era lo más importante.

–¿Estás casi lista, nena? –Joseph gritó con impaciencia esperando en el sofá.

–Sólo dame dos minutos más. –Ella cubrió los últimos mechones de su cabello.

Estudió su reflejo en el espejo y decidió que a pesar que el desorden castaño rojizo no colaboraba ésta tarde en particular, tendría que hacerlo. Se vistió con un vestido de verano boho marrón y verde con tirantes finos cogió un par de zapatos de tacón color marrón, y entró a la sala de estar.

–Te ves muy deliciosa, –Joseph comentó con una sonrisa en su rostro mientras se acercaba a ella–. ¿Estás emocionada?

–Lo estoy, pero tú no tienes que hacer esto. –Ella deslizó los brazos alrededor de su cuello, sus tacones colgando de sus dedos–. Tengo suficiente ropa.

–Sí, pero ninguna de las boutiques de la Quinta Avenida. –Él la atrajo hacia sí, y respiró en su mejilla–. Y, por no hablar, me encantaría conseguirte algo de la ropa interior más sexy de allí, también.

–Apuesto a que sí, –respondió, arqueando una ceja.

Le inclinó su cabeza hacia atrás, dejando besos en su contra. –No tienes ni idea.

Sarah se aclaró la garganta, interrumpiéndolos de su momento íntimo. – ¿Dónde están yendo hoy los dos amantes? –preguntó, poniendo los ojos en blanco.

Con una sonrisa de sabelotodo en el rostro, Joseph se acercó a Sarah, lanzando su brazo sobre su hombro. –Bueno, si no es mi persona favorita en el mundo.

–¡Suéltame, gilipollas! –escupió, agachando su pequeño cuerpo debajo de él.

–Joseph va a llevarme a comprar ropa, –____ interrumpió rápidamente. Ella apretó los brazos alrededor del estómago de Joseph y lo apartó. Poniéndose sus tacones–. ¿Qué vas a hacer hoy?

–Estoy terminando lo último de mi pintura y voy a llevarla a la galería para el show, –respondió ella mientras se servía una taza de café–. Van a venir, ¿no?

–No me lo perdería por nada del mundo, chica.

–¿Quieres venir conmigo mañana para hacernos las uñas? –Preguntó Sarah–. También necesito una pedicura.

Joseph pasó su brazo por la cintura de ____, llevándola hacia la puerta. –Odio romper la conversación femenina pero tengo lugares a los que llevar a mi novia, Sarah.

____ retorció el cuello hacia atrás para mirar a Sarah. –Sí, es una cita de manicura y pedicura. Nos vemos más tarde.

Sarah negó con la cabeza y vio a los dos marcharse del apartamento.

–Sabes, realmente tienes que dejar de ser tan idiota con ella, –dijo ____, sentándose en el asiento del auto de Joseph–. Ha sido buena contigo las últimas semanas.

–Sólo estoy bromeando con ella, ____. –Cerró su puerta. ____ lo observó mientras rodeaba el auto y se sentaba en su asiento–. Ella tiene que aprender a tomar una broma, –dijo, arrancando el motor.

–Lo sé, pero por favor, por mí, sólo déjala en paz, ¿de acuerdo?

Agarrando su mano, él maniobró hacia el tráfico. –Bueno, está bien, voy a dejarla en paz.

-Gracias.

Él se llevó su mano a los labios y la besó. –No hay problema. Sin embrago, hazme un favor. Hay un archivo en el asiento trasero. ¿Puedes tomarlo por mí?

Ella se desabrochó el cinturón de seguridad y se estiró por ello. Después de ajustar su cuerpo de nuevo, observó el archivo. Su corazón se salió de su pecho cuando vio el nombre de Industrias Jonas en la esquina superior derecha. Aunque de ningún modo gracioso, de alguna manera había logrado mantener lejos a su "nuevo amigo" de sus pensamientos en las últimas semanas, y ahora de la nada, estaba esencialmente sosteniéndolo en sus manos.

–Aquí, –dijo ella, tratando de entregarle el archivo a Joseph.

–Sostenlo por ahora. Nos detenemos en su ático antes de ir de compras. Tengo unos papeles que necesito que firme antes de que la semana haya terminado. –Él se echó a reír, pasándose una mano por su cabello rubio–. Es un dolor en el culo, tengo que admitir. El hijo de puta siempre está ajustando sus malditas acciones.

–Oh... bueno... Entonces voy a esperar en el auto mientras subes. –Trató de parecer casual, mirando por la ventanilla del acompañante.

–No vas a esperar en el auto. Uno, va a tomar un tiempo porque tengo que repasar algunas cosas con él, y dos, quiero que veas en dónde viviremos eventualmente un día. Su lugar está fuera de serie.

____ dejó escapar un suspiro. Sin embargo, quince minutos más tarde, se encontró saliendo del auto frente al edificio que albergaba su peor pesadilla y su sueño húmedo. Después de entregarle las llaves al aparcacoches, Joseph señaló la parte superior de la masiva estructura.

–¿Ves eso? –Le preguntó a ____.

Ella inclinó la cabeza, sus ojos siguieron el esbelto camino de cielo azul hasta la cima del edificio. Asintió con la cabeza.

–Allí es donde él vive como un maldito rey con vistas a todo esto. –Abrió los brazos, señalando el área Lenox Hill de la Upper East Side–. Un día, estaremos viviendo como él, –sonrió, colocando su mano en la parte baja de su espalda.

Con la punta de su sombrero, el portero los recibió, reconociendo a Joseph por su apellido como un viejo amigo. Cuando entraron al vestíbulo, de estilo renacentista italiano, ____ notó algunas personas dando vueltas, rodeadas con algunas de las prendas y joyas más caras en las que jamás había puesto los ojos. Mirando hacia su vestido de verano de Wal-Mart y zapatos de Payless, decir que se sentía un poco fuera de su zona de comodidad era una subestimación.

El ascensor subiendo hasta el septuagésimo quinto piso fue una tortura para ella. Cuando oyó el alegre ding antes de que las puertas se abrieran, quería fundirse en las paredes y camuflarse en las vetas de la madera. El camino hasta el final del largo corredor la tenía sintiendo como si fuera un pedazo de carne sangrienta, repentinamente arrojada a un mar de tiburones esperando. Un tiburón en particular.

Mientras se acercaban a la puerta, ____ se pasó la mano a través de su ahora sudorosa y brillante frente, su corazón repiqueteaba en su pecho erráticamente. Joseph dio un golpe rápido, y después de lo que pareció una eternidad, se abrieron las puertas. Detrás de ellas había una bomba pelirroja y pechugona. Aparte de su sonrisa, llevaba nada más que unas bragas rosas de encaje y un sujetador a juego escondido debajo de una de las camisas con botones blanca de Nick. Aunque estaba desabotonada.

–Wow, te ves muy bien. –Joseph le sonrió a la mujer, pero rápidamente su sonrisa cayó cuando ____ le dirigió una mirada.

–Hey, Joseph, –dijo la mujer, empujándolo a un abrazo–. Como que, en serio, mucho tiempo sin verte.

Cruzando sus brazos, ____ se movió en sus tacones y pegó una sonrisa a través de su rostro. Joseph rápidamente miró a ____, se aclaró la garganta y volvió su atención a la mujer.

–Ha sido un largo tiempo, Natasha. ¿Asumo que el gran hombre está en casa? Nunca llamé para hacerle saber que estaría pasando por aquí.

–Sí, está en la terraza con su ordenador portátil. Como que, ya sabes cómo es él, todo el trabajo y nada de juego, –dijo riendo–. Acababa de salir del baño cuando llamaste.

Joseph asintió. –Sí, sé cómo es con el trabajo.

–¿Quién es? –Preguntó Natasha, cerrando la puerta detrás de ellos.

–Ella es la futura Sra. Miller, –Joseph sonrió y curvó su brazo por la cintura de ____–. ____, ella es Natasha Bradford. Es la... ¿amiga de Nick?

–Soy el sabor del mes de Nick, –se rió. La boca de ____ colgó ligeramente abierta por la declaración de la mujer–. Pero está bien conmigo. Obtengo cosas como ésta, –se rió de nuevo mientras juguetonamente se tocaba un collar de diamantes.

–Bueno, tú eres un pequeña afortunada. –____ respondió, tratando de no vomitar.

–Lo soy, lo soy, –Natasha sonrió. Luego inclinó la cabeza hacia un lado–. ¿Entonces, como que, de verdad los dos están comprometidos?

–Entonces, como que, en realidad no lo estamos, –____ respondió con rapidez.

–Oh, espera... Yo pensé, –miró a Joseph confundida y le dio un golpe en el brazo–. Tú hombre tonto, me tenias pensando, como que ya estaban comprometidos cuando dijiste que era la futura Sra. Miller.

–Con el tiempo lo será, –Joseph sonrió, mirando a _____. Ella le devolvió la sonrisa, por dentro rezando para no tener que escuchar las palabras "como que" de nuevo.

–Vale, bien, como que, adelante yo le dejaré saber que los dos están aquí, – Natasha rió.

____ suspiró. Natasha se alejó para encontrar a Nick.

–Cariño, tengo que ir al baño, –dijo Joseph, caminando por un largo corredor–. Volveré enseguida.

____ asintió. A primera vista, se dio cuenta de que la decoración era un fuerte contraste con el ambiente cálido de su casa en los Hampton. Aunque extraordinariamente a su manera, se sentía frío e impersonal para ella. Los suelos de mármol se extendían
desde un extremo de la zona al siguiente. Sofás de cuero negro, esculturas de piedra, piezas abstractas y colosales fotos en negro y blanco de la ciudad consumían el enorme ático. Sin un toque de color en ningún lado. Poseía un sentimiento de superioridad en los negocios por completo, era exactamente el espacio el cual ____ se imaginó que vivía la primera vez que se encontró con él. Esto no era un hogar, simplemente era lo que la ciudad esperaba de él. Otra de las muchas capas de Nick Jonas se acercó a su mente.

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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 24th 2014, 19:52

ja....
se lo merece...
para que perdona a joseph
si no lo hubiera hecho
ahorita estaria con nick en lugar de natasha....
que bueno
siguela
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 24th 2014, 22:37

Massss sii? andale si es q esta genial la amoooo
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 25th 2014, 22:21

uy que momento tuvo que presencias _______
que horrible de verdad siguela prontttooooo
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 26th 2014, 18:40

Colisión

Capitulo 23


Mientras ____ se reprendía a sí misma por el análisis de su entorno, Nick apareció a la vista, con un par de pijamas de algodón azul, sin camisa. Él y su tatuaje de dragón curvándose al lado de su abdomen, calentaron el espacio casi de inmediato. ____ observó sin aliento mientras le susurraba algo al oído de Natasha. Ella se rió de lo que le dijo, lo besó en la mejilla y rápidamente se fue por el corredor a una de las habitaciones, cerrando la puerta detrás de ella.

Los ojos de Nick rodaron sobre ____ mientras trataba de ocultar la emoción que sintió sangrando de sus poros por verla. Pensó que la última vez que estuvo sin verla fue una eternidad, esta gran extensión ya se sentía como si se tratara de su sentencia de muerte. Sintiendo su cuerpo relajarse por su sola presencia, él se acercó a ella con una sonrisa.

–Lo siento por eso, –se pasó la mano por el cabello–. Ella tiene una aversión por la ropa o algo así.

–Pero tiene amor por las palabras "como que", por lo que todo se equilibra, supongo.

–Mmm, nunca me di cuenta de eso, –respondió, rascándose el estómago.

–¿Estas bromeando? –____ se echó a reír, tratando de mantener su atención en su rostro y lejos del todavía persiste pensamiento de dónde comienza ese tatuaje.

Él se acercó y le susurró al oído, –Por supuesto que estoy bromeando. Es molesto, pero no le digas que te lo dije.

Entre la cercanía y su cálido aliento rozando su piel, ella pensó que iba a desmayarse con seguridad.

–Mis labios están sellados.

En un movimiento rápido, su mirada se desvió hacia su boca y luego de vuelta a su rostro. –Hazme un favor y trata de no poner atención en esos pequeños y bonitos labios, –susurró, sus ojos marrones eran intensos.

La boca de ____ cayó abierta y luego la cerró de golpe.

–¿Quieres algo de beber? –Preguntó casualmente, bajando ligeramente la cabeza para ocultar la sonrisa en su rostro.

–¿Vas a ver cómo tomo lo que me servirás? Porque puedo estar equivocada acerca de esto, pero creo que tengo que usar mis labios para hacerlo.

Él arqueó una ceja y sonrió. –Sería un absoluto placer.

–¿Cuál sería tu absoluto placer? –La voz de Joseph, cortó el aire, al regresar del cuarto de baño.

____ se alejó de Nick, casi tropezando.

–Le decía a ____ que sería mi absoluto placer darle una recorrida por mi casa, –Nickrespondió lo más tranquilo, fresco y sereno como podría estar.

–Bueno, antes de empezar a dar recorridas, vamos a terminar esta mierda primero. –Joseph le entregó una pila de papeles. –Necesito tu firma en todos y cada uno de estos chicos malos. También quiero hablar contigo acerca de algunos riesgos que creo que estás tomando abandonando CMEX.

Josephentró a la cocina a buscar un trago. Nick miró directamente a los ojos de ____. –Me gusta tomar riesgos. Creo que eso hace la vida un poco más... emocionante.

Sabiendo exactamente a lo que se refería, el corazón de ____ dio un triple salto mortal mientras le devolvía la mirada.

–No creo que sea una buena idea dejarlos caer, –Joseph respondió, haciendo estallar la parte superior de una botella de cerveza. Hizo su camino de vuelta a ellos–. CMEX es tu seguridad. Has invertido mucho en fondos de cobertura en este momento. Puede que no sea una decisión acertada.

–Eres el profesional, –dijo Nick con una sonrisa–. Vamos a ocuparnos de esto en mi oficina. –Luego se volvió hacia ____–. Por supuesto, sientete como en tu casa. Natasha debe salir en un minuto. Estoy seguro de que te mantendrá... como que, ocupada. –Le guiñó un ojo y desapareció por el corredor con Joseph.

____ se mantuvo muda como una estatua en la sala de estar por un momento mientras trataba de recuperar el aliento. Se lamió los labios lentamente mientras el hormigueo que Nick evocaba desde el interior de su cuerpo se abría camino desde sus pies hasta la parte superior de su cabeza. Tan... Jodidamente... Peligroso. Suspirando, se trasladó a la terraza, esperando que el aire fresco calmara el caos causando estragos en su mente. Siendo que el ático estaba en una esquina, las impresionantes y envolventes
vistas del Central Park y el East River la impresionaron de inmediato. Sólo la terraza era más grande que la sala de Sarah y ella y los dos dormitorios juntos. Cautelosamente miró por encima del borde para ver la ciudad a sus pies. Su cabello giró con el viento mientras respiraba el caliente y húmedo aire de agosto.

Aunque tenía miedo a las alturas, ____ encontró tranquilidad, la seguridad de la soledad y la falta de personas en lo alto, para sentir una fuerza de calma en ese momento. La tranquilidad de estar fuera solo duró poco cuando Natasha salió por las puertas francesas.

–Es, como, totalmente impresionante aquí, ¿no es así? –Se unió a ____ y le dio un vaso de agua helada.

–Gracias, –dijo ella, aceptando la bebida–. Realmente es hermoso. –Estudió el vestido sin tirantes, ceñido y negro de Natasha–. ¿De dónde eres?

–California, –se rió.

–¿En serio? –____ fingió impacto–. Nunca lo hubiera imaginado.

Natasha torció la cabeza hacia un lado, con su largo cabello carmesí soplando con el viento. –Como que, lo sé ¿verdad? La gente me lo dice todo el tiempo.

–Apuesto a que lo hacen.

Las dos mujeres se sentaron en un lujoso sofá al aire libre. Natasha metió los pies debajo de sus piernas. –Entonces, como que, ¿Por cuánto tiempo has estado saliendo con Joseph?

–Vamos a cumplir un año juntos el próximo mes.

–Eso es muy dulce, –sonrió Natasha–. Él es una preciosura, también.

–Gracias. ¿Cuánto tiempo Nick y tu, uh... –No segura de cómo hacer la pregunta, ____ se llevó el vaso de agua a los labios y bebió un sorbo.

–¿Estado follando?

____ se atragantó con su agua.

–Oh Dios, ¿estás bien? –preguntó Natasha preocupada, colocando su mano en la espalda de ____.

–Sí, se... –Se aclaró la garganta varias veces–. Se fue por el conducto equivocado, –dijo, señalando a su garganta–. Estoy bien, gracias.

–Entonces, como que, decía, déjame ver... –Natasha hizo una pausa pensando, golpeándose con el dedo su barbilla–. Conocí a Nick, como, hace dos años, cuando Industrias Jonas estaba dirigiendo una campaña publicitaria para una agencia de modelos en la que trabajé. De ninguna manera estamos en una relación seria, en absoluto, pero hemos estado follando de vez en cuando desde entonces. Como que, cuando él me llama, yo vengo, –se rió de nuevo–. Y quiero decir, literalmente. Dios, me vengo. Ese hombre sabe lo que hace en la cama. Como que, es el mejor que he tenido, no es broma. Y esos labios y lengua... son, como que, no
sólo son buenas para besar. Quiero decir, cuando va hacia abajo y...

–Se siente como si acaba de ponerse más caliente aquí, ¿verdad? –____ interrumpió y rápidamente se puso de pie. Comenzó a abanicarse la cara con la mano–. Sí, definitivamente se siente más caliente aquí.

Natasha frunció el ceño. –Hmm, no lo siento.

–Yo sí. Voy a volver a entrar para pasar el rato con el aire acondicionado.

–Oh, está bien, como que, me uniré a ti, –Natasha exclamó, saltando con demasiada impaciencia.

Por favor no... Al entrar al ático, ____ encontró a Joseph sentado en el sofá de cuero.

–¿Estás bien, cariño? –preguntó–. Te ves pálida.

–Sí, estoy bien. –Ella se acercó a él–. Tengo que ir al baño antes de que nos marchemos.

Natasha hizo un mohín con sus labios y se dejó caer en una silla junto a Joseph. –Oh, no. Yo estaba como que, esperaba que todos podríamos ir a buscar algo de comer juntos. Hay, como, este elegante y pequeño restaurante griego que se abrió, y estoy emocionada en probarlo.

–Eso suena bien para mí. –Joseph se puso en pie y se dirigió a la cocina para tomar otra cerveza–. En realidad estoy muriendo de hambre.

–Joseph, se supone que debemos ir de compras, ¿recuerdas?

–Vamos a ir después. La Quinta Avenida todavía estará allí cuando hayamos terminado, –contestó, abriendo su teléfono para llamar a alguien.

____ lo observó con los ojos echando chispas cuando empezó la conversación con la persona en el otro extremo.

–¡Oh bien! –Natasha aplaudió.

Nick entró a la sala, todavía descansando en sus pijamas. Él comenzó a masajear los hombros de Natasha desde atrás. –¿Por qué estás aplaudiendo?

–Ella, como que, está muy emocionada porque estamos todos, como que, saliendo a comer juntos. –____ le dirigió una sonrisa maliciosa, entornando los ojos a él–. Por lo tanto, como que, tengo que usar el baño antes de ir. ¿Puedes, como que, decirme a cuál de estos pasillos necesito ir para llegar a él?

Natasha sonrió de oreja a oreja. La esquina de la boca de Nick subió. –Está, como que, al final de ese corredor, la última puerta a la derecha. –Apuntó al final del corredor, tratando de ahogar una risa.

Sin mirar atrás, ____ fue en la dirección que él señaló. Cerró la puerta del baño detrás de ella.

–In–jodidamente–creíble, –murmuró para sí mientras observaba su reflejo en el espejo.

Después de tomarse unos minutos para comprender el hecho de que ella estaba a punto de pasar su tarde en una muy incómoda situación, salió del baño y se encontró a Nick casualmente apoyado contra la pared de enfrente, con los brazos cruzados. Podía escuchar a Joseph y Cali-chica riéndose en la otra habitación, pero la conversación era inaudible.

–Encontraste todo esto divertido, ¿no? –Preguntó.

Sonriendo, se acercó un poco más. –¿Tú no?

Ella dio un paso atrás. –No tan divertido como creo que tú lo encuentras.

Sin inmutarse, Nick se acercó más aún. –Somos amigos, ¿recuerdas?

Sin decir una palabra, ella dio un paso atrás, sólo para descubrir que estaba ahora contra la pared con las palmas sudorosas presionadas contra la fría superficie. Él apoyó su mano por encima de su hombro, inclinando su cabeza a un lado mientras se agachaba para mirarla a los ojos.

–Es sólo un almuerzo, –dijo, en voz baja, incluso seductora–. Los amigos almuerzan juntos todo el tiempo.

Cerrando los ojos, ____ trató de concentrarse en el eco lejano de la voz de Joseph en la otra habitación, pero el dulce aliento de Nick tan cerca de ella lo estaba haciendo difícil. La piel de gallina estalló por toda su piel.

–Estás jodido, –suspiró ella, con el corazón rebotando en su pecho con tanta fuerza que juró que él podía verlo.

–¿Eso crees?

Tragando duro, abrió los ojos y asintió. Él se atrapó su labio inferior, arrastrándolo lentamente entre sus dientes.

–Entonces, ¿puedo hacer una confesión ya que parece que soy un tipo bastante jodido para ti?

El sonido ronco de su voz hizo que una nueva ronda de mariposas explotara dentro de su estomago. Otro asentimiento sin palabras.
Suavemente él le pasó los dedos por su brazo desnudo, y deslizó una tapa de botella en su mano. Se inclinó a centímetros de su oído, su voz, era nada más que un susurro.

–Me olvidé por completo darte esto cuando entraste.

Sonriendo, él se apartó y se dirigió a su habitación, cerrando la puerta detrás de él.

_____ dejó escapar el aliento que estaba sosteniendo, tratando de recuperar el pulso a un ritmo normal. Un nudo en la garganta se hinchó. Después de empujar la maldita tapa de botella a su bolso, hizo su camino de regreso a la sala y se sentó en el sofá junto a Joseph. Durante los siguientes quince minutos, esperando que Nick se preparara, ella soportó la abrumadoramente explicación detallada de Natasha de su reciente esfuerzo de cirugía plástica para levantar su culo más arriba. A pesar de que Natasha parecía ser una chica buena, pero un poco confundida, cuando Nick entró a la sala de estar, ____ estaba más que feliz de salir pitando de allí.

Como si fuera posible, incluso, el viaje en ascensor fue más tortuoso que cuando subió. La tensión sexual en el pequeño espacio era tan espesa que ____ podía sentirla deslizándose por su piel. Las dos parejas estaban enfrentadas en cada lado. Joseph y Natasha hablaban de las opciones sobre acciones que él sentía que ella debía buscar para comprar.

Sonriendo, Nick casualmente se apoyó contra la pared, rodeando la cintura de Natasha con su brazo, su mirada nunca se alejó de
____. Ella lo miró muy fijamente. Estaba vestido con una camisa ajustada de color negro que se aferraba a todo su musculoso antebrazo y unos pantalones negros que cómodamente abrazaban su estrecha cintura. Cuando el alegre ding del ascensor sonó en el piso inferior, ____ salió tan rápido como pudo, buscando un refugio en el espacioso aire del vestíbulo lejos de él.

Saliendo del edificio, las parejas decidieron que todos irían en el auto de Joseph hacia el restaurante. Mientras Natasha y Nick se sentaban en el asiento trasero, ____ perdió la cuenta de la cantidad de veces que puso los ojos en blanco por cada risa que escapaba de los labios de Natasha, causada por algo susurrado por Nick. Sin duda de algo con carácter sexual.

Cuando llegaron al restaurante, Joseph ayudó a ____ a salir del auto mientras Nick hacia lo mismo con Natasha. Aunque el olor salado de la comida griega flotaba en el aire rodeando los sentidos de ____, ella no tenía mucho apetito una vez que el anfitrión les mostró su mesa.

–Entonces, ____ , eres muy hermosa, –comentó Natasha desde el otro lado de la mesa–. ¿Alguna vez, como que, pensaste en hacer modelaje? Eres mayor de edad, ¿no?

–Um, sí, tengo veinticuatro. Pero nunca he pensado en hacer algo así. Además, me gusta demasiado la comida, –se rió, regresándole el menú a la camarera.

Joseph tomó la mano de ____ y miró a Natasha. –Yo no quiero que modele de todos modos.

–¿Y por qué es eso? Ella haría, como, mucho dinero totalmente increíble, y tengo el mejor agente en Nueva York, que totalmente se lo presentaría.

–Ella no tiene que preocuparse por el dinero. –Joseph se echó hacia atrás en su asiento–. Es algo que preferiría que no hiciera, eso es todo.

Natasha se encogió de hombros y se echó el pelo hacia un lado.

–¿Así que, Joseph dijo que enseñarás en la ciudad este año? –preguntó Nick, mirando en dirección de ____.

–Sí, –respondió ella, colocando una servilleta en su regazo–. En Greenwich Village.

–Sí, ella está enseñando a los de primer grado, por lo que no tengo que preocuparme para nada por sus estudiantes enamorándose de ella, –Joseph se echó a reír y se inclinó para besar su cuello.

–Ah, pero puedes estar en lo incorrecto con eso, Joseph, –dijo Nick–. Yo tenía una cosa con mi maestra de primer grado, cuando era un niño.

Joseph tomó un trago de su whisky en las rocas y se rió. –¿Estás hablando en serio?

–Lo estoy, –Nick se inclinó hacia atrás en su silla–. Si mal no recuerdo... –Hizo una pausa por un momento y sonrió–. Se llamaba Señorita Molly. Y, hombre, déjame decirte, que lo tenía mal por ella. Movió algo en mí que no pude entender.

____ le dirigió una sonrisa irónica y rodó sus ojos.

Natasha rió alegremente golpeándolo en el brazo. –Como que, tú estabas totalmente detrás de las mujeres en ese entonces, ¿no?

–Al parecer, lo estaba. –____ puso sus manos bajo la barbilla y lo miró desde el otro lado de la mesa.

Sonriendo, Nick levantó una ceja, pero se mantuvo en silencio.

–¡Mierda, si no es Joseph Miller!

____ se dio la vuelta y observó a un hombre alto en torno a su edad sonriendo, su cabello castaño estaba peinado hacia atrás con una buena cantidad de gel.

–¡No puede ser! –Joseph se levantó, rodeó la mesa y le estrechó la mano al hombre–. ¿Dónde diablos has estado escondiéndote?

El hombre sonrió. –Por Cancún con unas deliciosas señoritas pero estoy de regreso y más caliente que nunca.

Joseph se volvió a ____. –Nena, él es un viejo amigo mío de la universidad, Keith Jacobs. Keith, ella es mi novia, ____.

Ella le dio la mano, y Joseph le presentó a Nick y Natasha. La charla que se intercambió fue breve y Joseph se excusó de todo el mundo para ir a charlar con Keith en el bar por unos pocos minutos. Dándose cuenta que podía jugar el juego muy bien, si no mejor, ____ sonrió y se volvió a Natasha.

–Entonces, Natasha, ¿has tenido la oportunidad de visitar la Biblioteca Pública de Nueva York?

–Oh, bueno, todavía no, pero me gusta leer revistas. Estoy segura de que tienen algo de eso allí, ¿verdad?

Nick sonrió en dirección a ____ , disfrutando plenamente su listilla observación. Sabía exactamente la conversación a que se refería trayendo la biblioteca a la conversación.

–Absolutamente las tienen. –____ abrió mucho los ojos verdes–. Cientos, si no miles, de revistas estarían a tu alcance. –Ella tomó un sorbo muy necesitado de su Cosmopolitan y sonrió–. Apuesto a que hay un montón de revistas Vogue también.

Natasha sonrió. –Gracias por la sugerencia. Como que, totalmente voy a verla un día, –se rió–. Pero, ahora mismo, tengo que empolvar mi nariz. Ya vuelvo.

Se levantó, dejó caer un casto beso en la sien de Nick e hizo su camino a través del restaurante, su culo firme tiraba de lado a lado mientras se ajustaba a su vestido tubo.

–Eso fue muy divertido –Nick rió mientras se inclinó un poco sobre la mesa–. Lo he dicho antes y lo diré otra vez, eres una chica muy divertida.

–¿En serio, Nick? ¿Un hombre de tu talla sale con una boba de esa manera? Supongo que no estabas bromeando cuando dijiste que atraes el tipo toda belleza y sin cerebro.

–Te he dicho que todos tenemos maneras de llenar los vacíos en nuestras vidas, –se encogió de hombros–. Ella me da lo que necesito, y yo le doy lo que necesita. Parece justo para mí.

–Oh, eso es correcto, ¿Quién, honestamente, podría olvidar la roca que cuelga de su cuello?

–Pareces... ¿molesta? –Replicó, con voz monótona y su rostro impasible.

El interior de ____ se encendió, pero mantuvo su tono de voz en un susurro.

–¿Quieres saber lo que me molesta? –Él asintió con la cabeza, sin apartar los ojos de ella–. Estoy molesta que descaradamente sales de tu camino para hacerme sentir incómoda. ¿Qué pasó con todo tu gesto de querer–ser–amigos?

–¿Estoy haciéndolo tan difícil para ti? –preguntó en tono burlón.

–Sí, Nick, lo haces, –le espetó en voz baja, sus nudillos blancos alrededor de su copa.

Con su necesidad por ella atrapada dentro, formando ampollas calientes, sofocantes, a punto de explotar, se inclinó más cerca, bajando la voz. –Bien, porque cada vez que estás cerca de mí, jodidamente pierdo cada pedacito de autocontrol que me queda.

La garganta de ____ se apretó por sus inesperadas palabras. Ella respiraba con dificultad, el sonido colgó en el aire mientras el hormigueo que recorría todo su cuerpo estalló en olas. Y, por si fuera poco, con cada segundo que él la miraba como lo estaba haciendo, estaba cada vez más caliente. El impacto creó una explosión entre sus piernas, causando una reacción en cadena de ira mezclada con más deseo por él como nunca antes sintió.
____ le devolvió a su mirada caliente una de las suyas, mostrando una vena de desafío, mientras trataba de recuperar el aliento.
–¿Qué quieres de mí?

–Quiero que te rindas a lo que veo detrás de tus ojos cada vez que estoy cerca de ti. –Poco a poco, muy lentamente, se lamió los labios mientras sus brillantes ojos marrones se endurecieron con palpable lujuria–. Quiero que te rindas a la forma en que temblaste en mis brazos cuando te toqué... la forma en que tu respiración se vuelve más rápida cuando te miro.

Mirándolo fijamente, su corazón rebotaba en la cavidad de su pecho, pero era incapaz de formar una frase.

–Me encantó la forma en que tus labios se sintieron contra los míos, y estoy bastante seguro de que a ti también. También me gusta la forma en que casi puedo sentir que te humedeces por mí en este momento. –Inclinándose más cerca, bajó la voz a un duro susurro–. ¿Vas a fingir que no sientes nada por mí, ____?

Ni siquiera la estaba tocando, pero él estaba en lo cierto, sus bragas estaban húmedas. Odiaba que tuviera razón, odiaba que pudiera notar todas las reacciones físicas y emocionales que tenía hacia él. Y odiaba que lo quisiera tan mal que lo podía saborear.
Maldito él.

–No voy a contestar a tu pregunta, –susurró.

Sus ojos seductoramente se perforaron el uno al otro como dos toros embistiendo sin descanso contra una jaula.

–A ti no te gusta responder mis preguntas, –afirmó a través de los dientes apretados, tratando de luchar contra su deseo de arrastrarla sobre la mesa y a sus brazos. Podría haber devorado cada centímetro de su cuerpo allí. Al igual que un tornado rasgando todo a su paso, su sola presencia lo estaba empujando hacia ella.
Maldita ella.

–No, Nick, no me gusta responder tus preguntas, –susurró rápidamente–. Y parece que no tengo que hacerlo porque el relleno de tus vacios está caminando hacia aquí.

Las pupilas de Nick perdieron su mirada y se dilataron por la conciencia de lo que decía. Casualmente se reclinó en su asiento, pegando una falsa sonrisa en su rostro mientras Natasha se acercaba a la mesa. Antes de tomar su asiento, se inclinó y tiró de él para darle un beso. ____ fue tonta en no despegar sus ojos de su intercambio de boca abierta. Sintió una profunda punzada de náuseas en la boca del estómago al ver a Nick deslizando su lengua caliente en la boca de Natasha. No sabía por qué estaba teniendo estos sentimientos, pero en ese momento al verlos, se sentía enojada, y sabía que no tenía derecho a hacerlo. Cuando por fin terminó el espectáculo de besos, los ojos de Nick revolotearon hacia ____ , y su mirada fue inestable con un fuerte indicio de algo parecido a una disculpa brillando detrás de ella.

Una esquina de la boca de Natasha se levantó con una satisfecha sonrisa antes de sentarse junto a él.

–Siento haber tardado tanto tiempo. Como que, tuve que vaciar totalmente mi bolso para encontrar mi lápiz labial.

____ dio un largo suspiro y casi saltó cuando sintió una gran mano apretando su hombro suavemente. Se dio la vuelta, y era Joseph. Se encontró con su mirada, trató de que su corazón disminuyera del frenético impacto de la conversación que acababa finalizar. La camarera finalmente trajo su comida. Las miradas acaloradas intercambiadas entre ella y Nick por el resto de la comida mantuvieron las manos de ____ bailando con sus utensilios de plata con nerviosismo.

Después de haber sido obligados a soportar una hora de una jodida conversación acerca de la preocupación de Joseph sobre las opciones de la cartera de acciones de Nick, ____ estaba eufórica cuando las parejas finalmente se retiraron hacia el auto de Joseph, poniendo fin a la tarde que había dejado a su estómago hecho nudos. Estuvo prácticamente en silencio durante su viaje a través de la ciudad para dejar a Nick y a Natasha en su lugar, pero si Joseph notó su cambio repentino en su comportamiento, no hizo ningún comentario. Cuando llegaron al gran edificio de Nick, ____ dijo que no se sentía bien, tomando cualquier excusa para permanecer en el auto, mientras que Joseph y ellos se acercaban a la entrada. Él cortésmente le besó la mejilla de Natasha y le dio su despedida a Nick con una firme sacudida de manos. Mientras Joseph se dirigía hacia el coche, los ojos de ____ magnéticamente fueron atraídos a Nick, quien sostenía la puerta abierta para Natasha mientras entraba al vestíbulo volteando su
cabello. Antes que siguiera a Natasha al edificio, Nick se dio la vuelta con las dos manos metidas en los bolsillos delanteros y le lanzó a ____ una última penetrante mirada de deseo que se quedaría grabada en su memoria por el resto de la tarde.

Joseph se sentó en su asiento y sonrió. –¿Lista para algunas compras en la Quinta Avenida?

Aunque sentía como si acabara de escapar de un hospital psiquiátrico, ____ pegó una de sus propias sonrisas falsas en su cara y asintió con la cabeza a Joseph.

–Sí, vamos a salir de aquí.

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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 26th 2014, 19:18

oooooooooooh!!!!!
nick es tan sexy!!!!
yo quiero uno, por favor!!! XD
jejejeje
lo amo
siguela
esta buenisima....
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 27th 2014, 16:30

Colisión

Capitulo 24


El aire a media mañana en el Central Park era templado pero más frío de lo habitual para la segunda semana de agosto. ____ extendió una pequeña manta bajo uno de los árboles de arce que proporcionaban sombra del vibrante brillo del sol. Colocando su mochila a su lado, sacó su contenido, que consistía en dos sándwiches, un par de botellas de agua, y su novela favorita, Cumbres Borrascosas. Todo lo que necesitaba ahora era a Joseph. Cuando miró su reloj, se dio cuenta de que ya estaba veinte minutos retrasado. Mientras la ciudad a su alrededor tarareaba su incesante parloteo diario, incluso en la serena paz del parque, decidió hacerle una llamada para saber qué le estaba tomando tanto tiempo.

Él respondió al primer tono, su voz viajó a través del teléfono con una pizca de remordimiento. –Por favor no te enojes conmigo.

Sorprendida por el saludo, no dijo nada.

–___, ¿estás ahí?
–Sí, estoy aquí, pero tú no. ¿Dónde estás?

–Estoy en Nueva Jersey, pero...

–¿Estás en Nueva Jersey? –Interrumpió ella–.Joseph, ¿qué diablos? Estoy sentada en el Central Park por mí misma.

–____, ¿puedes dejar que te explique?

–Bien, Joseph, explícalo.

–¿Recuerdas el magnate japonés que te dije que estaba interesado en invertir con Morgan y Buckingham? –Hizo una pausa, esperando su respuesta pero ninguna llegó–. ¿Takatsuki Yamamoto?

–Ve al grano.

–Mierda, ____, estoy intentando.

Ella dejó escapar un suspiro y continuó.

–Él voló desde Japón anoche y sólo estará aquí por los próximos dos días. Él pidió reunirse conmigo personalmente. Recibí la llamada esta mañana de mi jefe, y me dijo que viniera aquí. –Él respondió una pregunta dirigida a él de otra persona en el fondo mientras ____ esperaba pacientemente–. Cariño, me tengo que ir. Lo siento, pero esta cuenta es enorme.

Una vez más, ____ no dijo nada.

–Vamos, –susurró–. Lo haremos otro día.

–Lo sé, es sólo que me tomé el día en el trabajo, y estaba muy entusiasmada con...

–____, dejar de tratar de hacerme sentir mal, –soltó con un tono claramente molesto–. Esto es importante para mí. Estaré en tu apartamento a las seis. –Con eso, la línea se cortó.

Después que el impacto de él colgándole bruscamente se disipara, ____ se puso de pie y de mala gana comenzó a empacar lo que se suponía que era su pequeña escapada romántica. Mientras metía la manta en su mochila, se enderezó al oír su nombre desde la distancia. Antes de que se girara a ver el rostro, un familiar hormigueo recorrió su espina dorsal. Sabía quién era. Cuando por fin se dio la vuelta, Nick estaba corriendo por el parque, sonriente, con su sobrina y sobrino a su lado. La mochila se deslizó de sus dedos mientras observaba su vestimenta casual, una blanca camiseta con cuello en V, pantalones cortos de color crema y una gorra azul de los Yankees de Nueva York. ____ trató de ordenar sus pensamientos acelerados mientras él se acercaba.

No era sólo su presencia que pulsaba en ella. No era solo su fragancia masculina que persistía en sus sentidos, ardiendo en su mente y atormentando cada uno de sus sueños. Ni siquiera era ese maldito beso. Era su encanto inquebrantable, su audaz confianza, su atractivo sexual y la innegable dominación masculina que emanaba. Cada pedacito de ello se filtraba por sus poros. Todas esas cosas, un verdadero cóctel letal, le aterraban y fascinaban al mismo tiempo. Era como si una retorcida paradoja ocurriera cada vez que estaba a su alrededor. Por mucho que sintiera seriamente la necesidad de huir de él en ese momento,
también se sentía irremediablemente atraída por él. De repente, fue consciente de la elevada carga en el aire. Un tenso tipo de sensación parecía presionar sobre sus pulmones, haciendo que se sintiera sin aliento. Decorando la cima con una fuerte dosis de crema batida, al verlo ahora inundaba su psique con su último encuentro hace dos semanas.
Respira, ____...

–¡____i! –Alena gritó, corriendo hacia ella.

Arrodillándose para abrazarla, ___ miró a Nick. –¿Qué hacen ustedes aquí? –Preguntó con tanta indiferencia como fuera humanamente posible, teniendo en cuenta las circunstancias.

Nick se agachó y apoyó las manos sobre sus muslos, tratando de recuperar el aliento. Luego se enderezó y sonrió. –Estoy cuidándolos por un tiempo y decidí traer a estos dos aquí para jugar al soccer.

Timothy envolvió las piernas de ____ con sus brazos. –Tío Nick nos llevó a darles de comer a los patitos, también.

Nick revolvió el cabello de Timothy con sus manos. –Sí, tuvimos una verdadera fiesta alimentando a Donald y Daisy.

–Muy bien, –respondió ____ con una sonrisa–. Un magnate de los negocios y una niñera, todo en uno.

–Agrégalo a mi currículo. –Se rió.

–No puedo creer que me hayas visto aquí, –dijo ____ .

–Bueno, en realidad no te vi, estos dos lo hicieron.

–Tío Nick nos dijo que dijéramos que te vimos primero, ____ – Alena confesó, curvando un dedo por el cabello de ____–. Pero él te vio primero y nos dijo que viniéramos com él para saludarte.

Elevando una ceja, ____ observó el rostro de Nick tomar un claro tono carmesí. –Usando a los niños para decir una mentira, ¿eh?

Sacudió la cabeza y sonrió. –Maldita sea, me atrapaste. Añade eso a mi currículo también. –____ se rió de su respuesta. –¿Qué estás haciendo aquí?

–Joseph iba a encontrarse conmigo pero lo llamaron para ir a Nueva Jersey. – Levantó la mochila del suelo–. En realidad estaba preparándome para ir a casa.

Alena hizo un mohín de sus labios. –¿Puedes quedarte y jugar al fútbol com nosotros, ____?

–Umm –contestó ella, sus ojos moviéndose con rapidez a Nick–. No estoy segura. ¿Tal vez en otro momento?

Alena frunció el ceño.

–No tendrás que soportar la tortura de estar cerca de mí por mucho tiempo, – Nick rió con una sonrisa de sabelotodo en su rostro–. Kevin y Dani deberían estar aquí en diez minutos para venir por ellos.

____ sonrió con timidez, casi desafiándolo. –Está bien, bien. Creo que puedo manejar quince minutos de duelo. –Puso su mochila en el suelo–. ¿Tú puedes manejar esto?

–Mmm, puedo manejarlo y muy bien, –sonrió–. ¿Puedes jugar al soccer?

–Aprendo rápido.

–Y yo soy un excelente profesor.

Él dejó caer la pelota al suelo, pateándola con rapidez. Alena y Timothy corrieron tras ella. –Y estar a tu lado no es una tortura, Nick, –dijo ____, corriendo lejos de él tras los niños.

Él la alcanzó a su lado. –Correcto, dejaste claro que sólo es dolor. Pero, no te preocupes, realmente lo tomo como un cumplido.
____ se limitó a sacudir la cabeza y reír. Por los siguientes quince minutos, aunque participó en el juego un poco, Nick mayormente se quedó atrás y observó a ____ jugar con los niños. Tomando asiento en la parte superior de una mesa de picnic, sus sentidos se tambalearon en todo lo relacionado con ella. Sus ojos recorrieron su cuerpo, para finalmente fijarlos en su rostro mientras admiraba su sonrisa. Sus oídos escucharon la forma en que se reía mientras su mente trataba de envolverla en torno a la forma en que su
sobrina y sobrino se adherían a ella. Él sabía que los niños tienen un agudo sentido del aura que rodea a las personas, por lo que sólo justificaba lo que su corazón ya sabía, su presencia era magnética. Consumía a otros, los tragaba por completo, y no dejaba lugar para el arrepentimiento.

Mientras ella corría con ellos, él observó el cabello ondulado de ____ rebotar, el sol de verano capturaba sus mechones y creaba un halo de fuego castaño. Su necesidad por ella se deslizó a través de sus huesos, cortando hasta su médula. Desde el momento en que la vio, ella hizo que algo extraño sucediera en su pecho cuando lo vio. Algo se tensó en su estómago, y se dio cuenta de que podría encontrarse en lo más profundo de lo que ya estaba si ella lo miraba así más seguido.
Su mente se aclaró por la descripción interior de sus sentimientos, sabiendo que no había nada más que pudiera hacer para satisfacer su hambre. Lo único que sabía con certeza era que sus emociones estaban atrapadas en un maldito desastre de proporciones épicas. Estar cerca de ella era un dolor auto–infligido en su máxima expresión, pero era algo que estaba dispuesto a soportar por una sola razón, sólo para estar cerca de ella. La voz de Kevin gritando su nombre lo sacó de sus pensamientos.
Gracias a Dios por los pequeños milagros. Después que ____ y él abrazaran a los niños y darle a Kevin y Dani un adiós, Nick se acercó a ella para recoger sus pertenencias.

–Sr. Jonas, siempre es un placer, –dijo ____ con una sonrisa, extendiendo su mano.

Nick no la tomó porque sabía que si él la tocaba no sería capaz de resistir la tentación de tirar de ella a su boca. Pasándose la mano por el cabello, él retrocedió ligeramente.
____ sonrió torpemente y se colgó la mochila sobre el hombro. Nick encontró sus palabras atascadas en su garganta como una parálisis verbal.

–Espera, ¿eso es todo? ¿Vas a dejarme aquí solo?

–Eres un chico grande. Creo que puedes encontrar algo para ocupar tu tarde. –Se rió por un momento y de pronto su rostro se puso serio.

–Pensé que ésta podría ser una oportunidad para redimirme.

–¿Redimirte? ¿Por qué?

–Por mi comportamiento la última vez que te vi. Lamento haberte hecho sentir incómoda, pero... –Bajó la voz y la miró directamente a sus ojos–. No lamento lo que siento por ti, ____ . Son mis sentimientos y no puedo negarlos. Pero realmente sólo necesito ser amigo tuyo.

Ella tragó saliva, nerviosa, su voz era tan baja como la de él. –Nick, ya hemos hablado de esto antes y– Interrumpiéndola, dio un paso más cerca.

–Te lo prometo esta vez. Juro por Dios que no voy a decir o hacer cualquier cosa para hacerte sentir incómoda. Sólo quería que lo supieras, sobre la forma en que me siento por ti, pero ahora ya he terminado. –Él cambió de pie y dio un paso atrás, sin dejar que sus ojos se desviaran de su rostro–. Sí, me tienes por alguna razón que no entiendo, y no sé si alguna vez lo haré. Me parece que eres la más notable... –Él respiró profundo–. No lo sé. Hay algo en ti que sólo... te diferencia de cualquier otra mujer que haya
conocido. Y, por todo ello, estoy dispuesto a poner mis sentimientos a un lado sólo para ser tu amigo. –Sólo para estar cerca de ti...

No sólo hizo que su corazón se detuviera por sus palabras, sino que también su estómago se retorciera de una manera inquietantemente agradable mientras media su rostro. Emociones reales se arremolinaban detrás de sus ojos, y algo en el fondo le dijeron que estaba siendo sincero.

–Está bien, vamos a tratar de nuevo. ¿Entonces quieres que me quede contigo aquí por un rato?

Nick tomó una profunda bocanada de aire, liberando el nudo en su pecho, al darse cuenta de que había estado reteniendo el aliento en espera a su respuesta. – Te gusta el béisbol, ¿no?

–¿Cómo lo sabes?

–La noche en que me enteré que realmente eras ___ y no Molly. –Ella asintió con la cabeza y se rió. Él sonrió–. Antes de que entraras al club, Joseph me dijo que su novia era una gran fanática del béisbol. Así es como sé ese pedacito de información.

–¿Quieres que juegue al béisbol contigo? –Preguntó, frunciendo el ceño.

–Puedes disfrutar de todas las espectaculares vistas que Nueva York tiene para ofrecer. Sin embargo, no has experimentado a Nueva York al máximo hasta que hayas estado en un partido de los Yankees. –Sonrió–. Trevor tenía que hoy venir al juego de la una, pero lo canceló a último minuto. –Sacó las entradas de su bolsillo trasero y las levantó–. Tengo entradas para la temporada, pero sería una pena dejar estas pasar.

Una sonrisa confusa tocó su boca mientras lo contemplaba por un momento.

–¿Quieres que vaya a un juego de los Yankees contigo?

–Sí.

–No lo sé, –respondió ella, mirando hacia el suelo y luego de nuevo a él–. Eso podría ser un poco demasiado.

Su sonrisa fue lenta, por lo que sus ojos marrones brillaban con malicia. – Seguramente, en un estadio lleno de 50.000 personas, debería ser capaz de mantenerme a raya de atacarte.

____ torció su boca a un lado. –Es cierto, –admitió–. Pero no soy fanática de los Yankees. Voy a hacer campaña por los que no son favoritos. ¿Eso es algo que puedes manejar?

Con los ojos muy abiertos, colocó una mano sobre su pecho, imitando un corazón herido. –Mmm, sigue hablando así, y puedes encontrar una manera de conseguir que no te admire tanto como lo hago. Soy un fan acérrimo de los Yankees, Señorita ____, –se rió–. Pero, sí, estoy seguro que podría estar sentado al lado de alguien no fanático de los Yankees que he traído conmigo.

Ella sacudió la cabeza y se echó a reír. –Está bien, aceptaré esta salida amistosa con una condición.

–Lo que sea. Vamos, –dijo, cogiendo su mochila.

–Espera, ni siquiera sabes lo que es.

Puso su mano en la parte baja de su espalda y empezó a conducirla fuera del parque. –No hay problema. Sea lo que sea, puedo sin duda manejarlo.

Ella se detuvo abruptamente y rió. –Vas a escucharme o no iré a ninguna parte contigo, Nick Jonas. ¿Entiendes?

Una deliciosa sonrisa se deslizó a través de su boca. –Soy todo oído.

–Como eso, –indicó a su mano apoyada en su espalda. Él sonrió y la alejó–. No me toques, no me desnudes con los ojos, y no hagas... esa cosa estúpida y maldita con tus labios cuando los arrastras entre tus dientes.

Él sonrió. –¿Que arrastre mis labios te molesta tanto?

Sólo porque es tan increíblemente caliente... –Sí. Es muy molesto.

Él arrastró lentamente su labio inferior entre sus dientes, terminando con un ruidoso y deslumbrante pop. –Bueno, lo mismo va para ti entonces.

Ella ladeó la cabeza a un lado y dejó escapar un suspiro. –Un culo tan inteligente. Ya me advertiste acerca de no llevar ninguna atención a mis labios. –Se cubrió la boca con la mano, el resto de sus palabras salieron ahogadas–. ¿Es esto mejor? –Él asintió con la cabeza y se rió–. Pero no te veo como si quisiera arrancarte la ropa, y definitivamente, no te toco.

Él se encogió de hombros. –Ya que estamos siendo honestos, no tienes idea de cómo me gustaría que me tocaras otra vez.

Ella dejó caer la mano de su boca y dejó que colgara abierta por un segundo.

–Ves, esto es exactamente de lo que estoy hablando, –dijo ella, girando sobre sus pies para alejarse de él.
Dejando escapar una risa gutural, él corrió hacia ella y la tomó suavemente por el codo. Ella miró su mano. Rápidamente la soltó y sonrió.

–____ , sólo estoy bromeando contigo. Vamos, sólo bromeo... es lo que soy, de verdad.

Ella arqueó una ceja, incapaz de mantener alejada la sonrisa de su rostro mientras él estaba allí con una sonrisa de niño inocente. Ella sabía que era todo lo contrario.

–Si quieres que vaya contigo hoy, mantén las manos quietas, Jonas. ¿Lo tienes? Si no es así, voy a hacerte pagar duramente por ello.

–Suena pervertido, –sonrió. Ella suspiró–. Sin embargo, no soy más que un ignorante a tu pedido para que sea un caballero –en broma se inclinó–. Ahora vámonos. Tenemos que coger el número cuatro.

–Espera, ¿Vamos a tomar el autobús?

–Oh, no, –dijo riendo–. El número cuatro es el subte.

–Oh, ¿pensé que ibas a conducir?

–Infiernos no. –Tomó la mochila de ella y la lanzó por encima del hombro–. Estamos haciendo esto a lo Nueva York, muñeca.



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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 27th 2014, 20:29

wuaaa
partido de beisboll
uju!!!
siguela
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 28th 2014, 08:47

holaaaa omj en vd q esta nove cada dia sta hermosaaaa!! la amoo pobre nick y ese joe esta pero si bn idiota neta
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 28th 2014, 16:21

Colisión

Capitulo 25


A pesar de su sorpresa porque de hecho iba a pasar el día con él, ____ lo siguió y un par de cuadras más tarde, entraron al subte. Entre una pareja de adolescentes besándose como si estuvieran en una fiesta, un hombre en un vestido floreado hablando consigo mismo mientras comía comida China con las manos, y la masa excesivamente agresiva de los aficionados de los Yankees cantando
"Vamos, Yankees", ____ estaba más que emocionada cuando finalmente llegaron al estadio.

Una vez allí, los dos consiguieron algo para comer. ____ pidió un perrito caliente y una botella de agua, y Nick eligió una bolsa de cacahuetes y una cerveza. Le mostró a ____ sus asientos, que pasaron a estar justo detrás del Plato. Nick lucia como un niño en una tienda de dulces, y ____ encontró lindo ver a un hombre de tal poder tan emocionado sobre estar en un juego de béisbol.
Nick miró su reloj mientras el estadio lentamente comenzó a llenarse.

–Tenemos algo de tiempo. El juego se iniciará dentro de treinta minutos.

____ asintió con la cabeza y miró su teléfono, notando que tenía una llamada perdida de Joseph. Se movió en su asiento y comenzó a repensar en dónde realmente se había metido, ahora que se encontraba a solas con Nick en el juego. Discutió si decirle o no a Joseph dónde estaba, pero antes de que pudiera ahondar demasiado en su dilema auto impuesto, Nick habló.

–Juguemos a cincuenta preguntas mientras esperamos que el juego comience, –se metió un maní en la boca–. Voy en primer lugar.

–Tonterías, tú fuiste primero la última vez. Y tengo que ir primero.

Él rió. –No se te olvida nada, ¿verdad?

–No en general.

–Está bien, me parece justo. Pregúntame algo.

La mente de ____ vagó sobre lo que sabía que quería preguntarle, pero no estaba segura si debería. Sin embargo, era su turno para que su curiosidad sacara lo mejor de ella.

–Quiero saber por qué tú y tu ex prometida rompieron.

Su expresión se volvió cautelosa por un momento mientras miraba fijamente las gradas. ____ vio el brillante marron de sus ojos cambiar como si una nube pasara por encima de su cabeza y en ese momento se lamentó por sacarlo a la superficie. Él se inclinó hacia delante, apoyando su cerveza en el suelo, y luego volvió a mirar a ____ .

–Hmm, mi primer pregunta a ti la última vez que jugamos fue sobre tu sabor favorito de helado. Vas directamente a la matanza, veo.

–Lo siento. No debería haber preguntado eso, –susurró, mirando al suelo.

–No, está bien. No esperaba que eso saliera. Pero me siento cómodo contigo hablando de ello.

La cabeza de ____ se levantó. –¿En serio?

–Si, por alguna razón, lo hago. –Inspirando, se reclinó en su asiento y dudó unos segundos–. Ella me dejó porque Industrias Jonas iba bajo en un punto. Mi padre nos ofreció a Kevin y a mí los fondos para mantenerla a flote. Pero los chicos Jonas tendemos a ser un poco tercos, y negamos su ayuda, sabiendo que íbamos a conseguir volver a la pista por nuestra cuenta. –Se pasó la mano por el cabello–. Le expliqué todo a ella, haciéndole saber que teníamos que reducir algunos de nuestros gastos hasta que pudiera resucitar la empresa. Discutió conmigo sobre aceptar el dinero de mi padre y me llamó loco por pensar que podíamos volver a nuestros pies sin su ayuda. Junto a Kevin, me mantuve firme en mi decisión de no tomar el dinero sin embargo. Ella estaba viviendo conmigo en mi ático después que nos comprometimos. Llegué a casa un día después del trabajo para encontrar una carta, con una bella escritura, debo añadir, diciendo que no podía correr el riesgo de no vivir la vida que le había permitido adquirir. –Se agachó para coger su cerveza, tomó un sorbo y exhaló–. Cinco años juntos y su adiós fue... una carta.

____ lo miró a los ojos y pudo ver el dolor que se arremolinaba más allá de ellos. –La amabas, –susurró.

Él se encogió de hombros con rapidez. –Sí, ella me rompió el corazón. Pensé que me amaba por el hombre que era, sin la ostentación y el dinero. Quiero decir, cuando nos conocimos, yo estaba en mi último año de universidad, por lo que no era tan exitoso como me convertí con el tiempo. Ella traicionó la fe que tenía en el amor cuando se fue. –Él apretó los labios en una línea dura–. No me malinterpretes, mirando hacia atrás ahora, sé que no estábamos hechos el uno para el otro. Uno, ella estaba demasiado preocupada por la forma en que aparecía en público, cualquier cosa desde qué autos ella y yo usábamos hasta qué fiestas asistíamos en la ciudad. –Él se frotó la barbilla con aire ausente y continuó–. Ella no era así cuando nos conocimos por primera vez, el cambio fue gradual. La mayor diferencia es que dejó en claro que no quería hijos. Yo la amaba lo suficiente como para considerar una vida sin tener ninguno, pero como dije, mirando hacia atrás, no habría valido la pena renunciar a la oportunidad de tener una familia.

Una débil sonrisa tocó la boca de ____. –¿Quieres hijos?

–Quiero un montón metidos cuidadosamente en una minivan, –dijo riendo.

–¿Nick Jonas en una minivan?

–Absolutamente, –respondió, extendiendo su mano por su cerveza–. Un bosque verde, también.

____ se echó a reír por un momento de su confesión. Por el rabillo del ojo, vio cómo se ajustaba la gorra de béisbol, sintiéndose un poco sorprendida por todo lo que él le contó. Estaba empezando a entender su necesidad de rellenar huecos.

–¿Entonces no la has visto desde entonces?

–De hecho lo hice. La vi hace poco honestamente.

–Y, ¿cómo fue? –Preguntó de mala gana.

–Fue... interesante. Me encontré con ella, mientras salía con un par de mis compañeros. Habló un montón de mierda, diciendo que estaba feliz de ver a la empresa haciéndolo bien de nuevo. Admitió que me echaba de menos y que todavía me amaba, y confesó que dejarme fue el mayor error de su vida. –Se metió otro maní en la boca y sonrió–. Puedes ver a dónde voy con esto, ¿no?

–Sí. Ahora que estás financieramente seguro otra vez, ella te quiere de vuelta.

–Bingo, muñeca. Sabía que eras rápida. –Él tomó un trago de su cerveza–. Además, su nombre es Natalie, y el mío, por supuesto, es Nick y dos N. Creo que fue un presagio o algo destinado a no funcionar.

Aunque él se echó a reír, ____ aún podía ver el dolor que quedaba en sus ojos y en ese momento decidió dejar el tema por completo.

–Recibí la invitación que nos enviaste a Joseph y a mí.

–Iba a preguntar sobre eso, –respondió, haciéndole señas a un vendedor de cervezas. Pidió otra y se volvió hacia ____–. Pensé que te interesaría, teniendo en cuenta... bueno, ya sabes.

–Sí, y gracias por la invitación, pero ¿qué es lo que tu madre hace exactamente?

–Desde que sabe que ha sido bendecida por ser una sobreviviente, comenzó una organización para recaudar fondos para los enfermos de Nueva York, mujeres que se encuentren en medio de la lucha contra el cáncer de mama o en remisión y las familias de las mujeres que murieron por la enfermedad. Las donaciones recogidas en el beneficio se distribuyen para ayudar a pagar el tratamiento en curso, la atención del seguimiento o, Dios no lo quiera, los gastos funerarios efectuados por las familias.

____ exhaló. –Es hermoso que haga eso.

–Sí, este será el décimo año desde que se fundó. Ella lo lanza cada octubre durante el Mes de Concientización del Cáncer de Mama. Es bastante espectacular, también. Lazo negro, champán, y todos los ricachones de Nueva York reuniéndose una noche para gastar su dinero en algo que no sea un maldito crucero a Fiji o un auto nuevo.

____ se echó a reír. –Bueno, definitivamente estaremos.

–Y estoy feliz de que lo harás.

Sin ni una nube en el cielo, la ceremonia de apertura comenzó, y poco después, el juego estaba en pleno apogeo. Un duro golpe del bate, sumió la pelota al campo abierto, comenzó con una anotación de los Yankees. A lo largo del juego, Nick llevó varias veces atención no deseada hacia ____, dejando que todos los fans de los Yankees al alcance del oído supieran que ella estaba a favor de los visitantes, los Orioles de Baltimore. Los fans de adelante, de al lado y detrás de ellos la abucheaban cada vez que los Orioles anotaban un punto. Ella juguetonamente empujó Nick, prometiendo venganza en cualquier forma que pudiera conjurar. Aún con hambre y sintiéndose más relajada con la situación en general, ____ pidió un pretzel y decidió tomar una cerveza con Nick. Al final de la Séptima Entrada, el juego estaba empatado cuatro–cuatro, las bases estaban llenas con los Yankees para batear.

Nick sonrió en dirección a ____ y se frotó las manos. –Tus pajaros están a punto de caer.

–Pareces muy seguro de eso, –dijo riendo, mirándolo–. No estaría tan segura, sin embargo.

Los ojos de Nick se movieron hasta la comisura de su boca donde había una mínima cantidad de mostaza, dolorosamente esperando por él para limpiarlo. Sin siquiera pensarlo, en un movimiento veloz, llevó la mano a sus labios y con la yema
de su pulgar, la quitó. Quieta por su repentino movimiento, ____ se estremeció.

–Había... mostaza en tu labio, –respondió lentamente. Reprimiendo las ganas de lamer su dedo, cogió una servilleta.

–Rompiste la regla de no tocarme, –exhaló, ignorando lo que su cuerpo estaba luchando tan duro en negar. Incluso tan fugaz como lo fue, su toque se sintió terriblemente bueno en una terriblemente manera.

En un rápido movimiento, él movió su mirada hasta sus labios y luego de vuelta a sus ojos. –Podría haberlo dejado que se quede allí.

–Y podrías haberme dicho, también, sabelotodo. –Una sonrisa torció la boca de él, una tan contagiosa que no pudo dejar de responder con una sonrisa propia.

–Parece que tengo que seguir adelante con mi promesa y hacerte pagar duramente por no jugar limpio.

Él arqueó una ceja, incrédulo. –No es que esté en contra del afecto en público, sobre todo contigo, pero ¿cómo piensas lograr eso en un estadio lleno de gente?

____ le dirigió una sonrisa maligna y se inclinó hacia adelante, dándole golpecitos con el dedo en el hombro de una mujer sentada en la fila frente a ellos. La mujer y su amiga sentada junto a ella se dieron la vuelta.

–Siento mucho que te moleste, –dijo ____ a la rubia–. Mi amigo está interesado en darte su número. Te encuentra muy atractiva y no tiene el descaro para decirte algo por él mismo. ¿Tienes un novio?

Nick sonrió y sacudió la cabeza, y casi hundió la cara entre las manos de lo avergonzado.

La mujer y su amiga se echaron a reír. –En realidad no tengo un novio en este momento.

–Bueno, no es como que le importara si lo tuvieras porque eso no disuade a mi amigo, pero es mucho mejor que no lo tengas, –____ respondió con frialdad–. ¿Tienes una pluma y un papel para él?

La mujer buscó en su bolso, sacó una pluma, y arrancó un trozo de su chequera. Ella se lo dio a ____, ésta a su vez, se lo entregó a Nick. –Aquí tienes, amigo. Anota esos dígitos para la hermosa dama, –____ se rió y lo empujó con el codo–. Y deja de ser tan jodidamente tímido a la hora de conseguir mujeres.

Con su sonrisa de hoyuelos, Nick escribió rápidamente en el pedazo de papel y se lo devolvió a la mujer. Ella le dio un rápido vistazo al papel y le devolvió la sonrisa. –Nick, ¿eh? Un lindo nombre para ir con esa linda cara. Definitivamente escucharás de mí.

Nick asintió, y ____ se echó a reír.

–Eres cruel, –susurró, lanzando una cáscara de maní a la cabeza de ____.

Riendo, ella se la retiró. –Te lo advertí.

Muchas cascaras de maní arrojadas al cabello de ____ después, el juego terminó con los Yankees ganando por tres. Durante todo el viaje de regreso en subte a Manhattan, Nick se sentía orgulloso de recordarle la puntuación cada pocos minutos. También confesó que el número que había anotado para la mujer en el juego era falso. Su defensa fue que él ya no estaba interesado en mujeres con el cabello rubio. Sacudiendo la cabeza, ____ se echó a reír y se burló de él por su pequeña mentira. Se aseguró de acompañarla a su casa, cogiendo un taxi para volver a su edificio. Después de pedirle al conductor que corriera el taxímetro, la
acompañó hasta la entrada. Otra vez, ____ le ofreció su mano.

–Fue un placer estar contigo hoy, Nick.

–¿Puedo darte la mano? –Sonrió–. No quiero romper ninguna regla.

–Sí, está bien.

Él accedió y le tomó la mano, experimentando la misma oleada de calor que había sentido cada vez que tenía la oportunidad de tocarla. Sintiendo una maliciosa entidad –egoísta y deseosa– finalmente la dejó ir.

–El placer ha sido mío.

Tomando una respiración profunda, ____ vio mientras él caminaba de nuevo hacia el taxi y se marchaba. Viajando en el ascensor hasta su piso, su cabeza se volvió agradablemente confusa, pensando en el maravilloso día que había pasado con Nick. Intentó que
sus nervios se calmaran porque sabía que no debería haber estado con él en absoluto. El saldo fue un infierno, pero lo que obtuvo fue dulce de una manera inquietante. Ella aprendió cosas sobre él que nunca había creído posible. Algo le dio un codazo en el pecho, un anhelo mayor por él mezclado con dolor por lo que él había pasado.

En un esfuerzo para apartar su mente de él, se concentró en el hecho de que Joseph probablemente estaba esperando su llegada. Para su alivio, él estaba cómodamente extendido por todo su sofá cuando entró. Durante la hora siguiente, minuciosamente la sació con su logro por conseguir una de las cuentas más grandes que su firma había adquirido en más de diez años. Aunque se debatió sobre la conveniencia o no de decirle acerca de su día con Nick, decidió no hacerlo, sin querer desmantelar la felicidad de Joseph. Ahora todo lo que tenía que hacer era convencerse que la felicidad de Joseph era en realidad el motivo por el que escondía una cosa así. Fijó el argumento en su cabeza tan simple como pudo. Él no preguntó cómo fue su día, así que no le dijo.

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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 28th 2014, 18:28

cuando lo dejara?
en serio
ya quiero que nick y ___ esten juntos
me dio mucha risa lo de la chava
y tristeza la historia de nick
siguela
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Angel26
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 28th 2014, 20:57

heeey siguelaa!!! esta buenísica pásate, necesito tu opinión http://jbvenezuela.activoforo.com/t11703-nueva-novela-nick-jonas-y-tu#513949
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 28th 2014, 21:23

no le pregunto, que tonto ya ni se interesa, y ella aun no se da cuenta, s
NICK ES BELLO
SIGUELAAAAAAAAA
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 28th 2014, 22:20

Estoooo! es injustooo por q nick.y rayis no pueden estar juntos osea si pueden pero ella esta aferrada a algo stupido solo x q la ayudo no kiera decir q tieeene q kedarse con joe espero mas con ansias
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Angel26
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 29th 2014, 11:39

siguelaaa sigueelaa sigueelaa!!!

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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Abril 29th 2014, 16:23

Colisión

Capitulo 26


-Dios, ____, ¿Podrías acaparar más el espejo? –Sarah le dio un golpe con la cadera a la de ____ , intentando ver su propio reflejo–. Te ves explosiva. Ahora voy a verme a mí misma.

____ la provocó pasándose sus dedos por el cabello, tratando de darle un poco más de vitalidad sin cantidades innecesarias de laca para el cabello. –Estás en mi cuarto de baño, amiga. Ve a usar el tuyo.

Dejando escapar un suspiro, Sarah frunció el ceño. –Pero me gusta más el tuyo, ahora lárgate –dijo, sacudiendo su cadera contra la de ____ con más fuerza esta vez–. Además, tu amiga está esperando en la otra habitación por nosotras, así que no seas grosera. Habré terminado en un segundo, ¡y luego podremos ir de fiesta hasta que caigamos!

Riendo, ____ lanzó un último vistazo en el espejo y se paseó por el cuarto de baño. Tomó su atuendo para la noche de la cama. Después de ponerse una falda corta negra y una blusa roja de manga corta con botones, se puso un par de zapatos de tacón negros y llamó a Sarah para su aprobación. Ella se dio la vuelta con gracia, modelando su atuendo.

–Pareces una gatita sexual, –dijo Sarah.

____ sonrió y se dirigió hacia la sala.

Fallon se levantó del sofá, con sus ojos grises abiertos. –Maldita sea, ____, te aseaste bien.

Poniendo las manos en las caderas, _____ sonrió. –Me lo tomaré como un cumplido.

–Sí, Country, es un cumplido. –Ella echó su cabello rojo y con mechones blancos por encima del hombro–. Con la única ropa que te he visto es en ese horroroso uniforme negro y blanco que nos hacen usar.

–Bien, gracias, Fallon, –____ se echó a reír–Por ser otra–camarera–con–un–horroroso–uniforme–negro–y–blanco, no te ves muy mal. Nunca sería capaz de ponerme medias de red como tú puedes hacerlo.

La boca de Fallon se curvó perversamente mientras apoyaba su pierna sobre la mesa de café. –¿Estas cosas viejas? Maldita sea, si pudiera vivir en un enterizo de red, lo haría. Aunque normalmente no me importa lo que la gente piensa, la sociedad no lo consideraría muy apropiado, ¿no?

____ sacudió la cabeza y se echó a reír. –Estoy pensando que puede que tengas razón en eso.

Sarah salió de la habitación, luciendo un vestido rojo y zapatos de tacón a juego. Llevaba el pelo recogido arriba de los hombros, y el vestido abrazaba su cuerpo de reloj de arena como un guante. Después de girar en torno a sí misma para ____ y para Fallon, se dirigió a la cocina, sacó tres vasos de chupito del gabinete y los llenó hasta arriba cada uno con una fuerte dosis de tequila.

–Vamos, señoras, –chilló Sarah–. Vamos a tomar un par de jodedores de mente antes de ir al club.

Las tres mujeres bebieron un shot, cada una de ellas emocionadas por una noche muy necesaria en la ciudad. Después de tragar con rapidez un segundo "jodedor de mente", hubo un golpe rápido en la puerta, seguido por Joseph entrando.

–¿Por qué molestarse en tocar, Idiota? –preguntó Sarah, poniendo sus marrones ojos en blanco. ____ le dio un codazo en el estómago–. Quiero decir, Joseph, por supuesto, –resopló por el impacto.

Joseph inmovilizó a Sarah con una sonrisa helada, y luego sus ojos se posaron sobre Fallon. Volvió a mirar a ____ con una mirada inquisitiva en su rostro.

–¿Qué estás haciendo? ¿Pensé que ibas a pasar el rato conmigo esta noche?

Sonriendo, ____ cruzó la habitación y arrojó sus brazos alrededor de su cuello. –No, te dije el otro día que iba a tener una noche de chicas con Fallon y Sarah.

Joseph suavemente agarró sus caderas y se inclinó al oído, en voz baja dijo, – ¿Puedo hablar contigo en la otra habitación por un segundo?

____ asintió, y él rápidamente le cogió la mano y la llevó a su habitación. Cerró la puerta y se cruzó de brazos.

–¿Qué coño es eso por ahí? –Susurró.

-¿De qué estás hablando?

–Esa cadete espacial de mierda, gótica de aspecto anormal con camisa de cuero negra y una falda, –respondió, dando un paso más cerca–. Jesucristo, lleva puesto un collar de cuello con jodidas púas, ____. Tiene piercings en el labio, nariz, ceja, ¿y quién sabe dónde más en su cuerpo?

____ dejó escapar un gruñido mientras se movía hacia la puerta, pero él la bloqueó y la cogió del brazo. Ella levantó la vista hacia él.

–¿De verdad vas a empezar esto conmigo acerca de ella? Es una buena chica, Joseph. ¿A quién le importa cómo se ve?

-Si mi novia está saliendo con ella, me importa cómo luce. –Él inclinó la cabeza hacia un lado, con los ojos entrecerrados–. ¿Qué tipo de atención crees que va a traer, luciendo de esa manera?

____ alejó su brazo de él. –No estoy preocupada por el tipo de atención que va a traer, –susurró en un furioso tono.

Arrastró sus manos por su cabello. –Bueno, ¿qué tipo de atención crees que vas a traer tú, usando eso?

–No voy a hacer esto contigo esta noche, Joseph. Te juro que no, –respondió ella en voz baja y hostil, intentando una vez más pasarlo.

Él la tomó por la cintura. –Está bien, está bien. Lo siento. Te ves hermosa. – Acarició con su nariz la mejilla de ella mientras levantaba sus brazos y los colocaba sobre sus hombros–. ¿A qué club van?

____ dejó escapar un suspiro. –Pink.

–¿En la 52?

–Si.

–Está bien, voy a llamar a algunos de los chicos de mi oficina y voy a hacer algo con ellos esta noche. –Él la atrajo hacia sí y apretó sus labios contra los suyos–Me debes una por esto.

Ella habló contra su boca. –Te conté sobre esta noche, Joseph.

Dejó escapar un gemido mientras chupaba su labio inferior. –Debo haberlo olvidado. He estado trabajando hasta tarde otra vez con esta nueva cuenta, tú sabes esto. –Arrastró las manos por su cintura–. ¿A qué hora vas a volver?

–No estoy segura, –dijo ella, alejándose de su abrazo–. Pero tengo que irme. Están esperándome.

Él la atrajo para otro beso y luego se dirigió a la cocina con ella. ____ le presentó rápidamente a Fallon. Con los ojos, le advirtió que no dijera nada para avergonzar a cualquiera de ellos. Él se limitó a sonreír, pero ____ podía decir que todavía estaba disgustado con toda la situación. Después de que las mujeres reunieran sus pertenencias por la noche, él las siguió afuera, llamó a un taxi, y pagó al conductor por su viaje. Agachó la cabeza a través de la ventana trasera.

–No demasiado tarde, ¿de acuerdo? Vamos a comer con mis padres mañana.

____ asintió y se inclinó para darle un beso. Con eso, el conductor se alejó.

–Tu novio es... ¿bueno? –Fallon dijo mientras sus dedos se movían sobre el teclado de su teléfono como una máquina bien aceitada.

Sarah rió, pero trató de ocultarlo cubriendo su boca. –Gracias, Fallon, –____ dijo arrastrando las palabras mientras sus ojos viajaron a Sarah–. Puede ser un poco sobreprotector a veces, pero es un buen hombre.

Mientras Sarah se reía de nuevo, esta vez sin tratar de ocultarlo, Fallon se quedó sin aliento. –¡Oh, mierda! Un amigo mío tiene una fiesta en una casa de Staten Island esta noche. –Siguió frenéticamente escribiendo–. Su amigo es increíble, y él hace fiestas asesinas. Vamos allí.

–Estoy dentro con lo que sea, –respondió Sarah, hurgando en su bolso. Miró en dirección a ____–. ¿Está bien contigo?

–¿No estamos todas un poco demasiado elegantes para una fiesta en una casa?

Fallon sacó un termo de su bolso, desenroscó la parte superior, y tomó un sorbo. Ella negó con la cabeza. –No, créeme, es una fiesta de todo vale. –Le entregó a ____ el termo–. Aquí, es mi especialidad.

____ lo cogió y olió su contenido. –¿Qué es?

–Basta con echar un trago, ____, –Sarah intervino–. Siempre estás preocupada por la cantidad que bebes.

–Ya estoy un poco mareada por esos tragos de tequila, y tomé un poco de vino mientras me estaba preparando. –Ambas le lanzaron una mirada, esperando que lo bebiera–. Está bien, está bien. –Olfateó el líquido una última vez y bebió un poco. Empezó a toser y trató de contener las lágrimas que ardían en sus ojos–.
¿Qué demonios es esto?

Los ojos de Fallon brillaron con una risa silenciosa. –Moonshine nena.

–Oh, diablos, sí, –Sarah chilló y cogió el termo–. Tuve esto una vez cuando estaba en la secundaria. –Bebió un poco, su cara se arrugó por su sabor mientras movía su cabeza de un lado a otro.

–Está bien, ¿así que vamos a la fiesta de mi amigo? –Fallon rió.

____ se encogió de hombros. –Vamos a hacerlo.

Después de indicarle al conductor su nuevo destino, se detuvieron en una lujosa casa de tres pisos en el área de la colina Todt de Staten Island treinta minutos más tarde. Sarah le pagó al conductor la diferencia, y salieron del taxi, cada una un poco tambaleante por el Moonshine. Desde la calle, la música martillaba por las ventanas cerradas, haciendo vibrar el suelo debajo de ____. Con hipo, se rió mientras se abrían camino por las escaleras y entraban a la casa. Múltiples torres de altavoces se elevaban en todos los rincones de la planta baja, lo que amplificaba el ruido hasta el punto que _____ apenas podía escucharse pensar. Sus ojos recorrieron la fiesta, y se dio cuenta que Fallon no estaba bromeando. Sin duda era una reunión "todo vale". Desde personas vestidas casualmente a otros vestidos como si se dirigieran al baile de graduación a chicas con prácticamente nada, mientras giraban unos contra otros, la multitud era un conjunto mixto de todo tipo de fiesteros. Encadenando sus brazos, ____, Sarah, y Fallon se abrieron paso entre la multitud de un centenar más o menos de personas, para finalmente encontrar al propietario de la casa, el amigo de Fallon, Jacob.

Después de abrazarlo, Fallon gritó sobre la música. –Jakey, ellas son ____ y Sarah.

Sin decir una palabra, él sonrió ampliamente y las levantó a cada una sobre sus pies, abrazándolas como si las hubiese conocido por años. Una vez que las bajó, _____ y Sarah se echaron a reír histéricamente.

–Bienvenidas a mi casa, señoritas, –le dedicó una sonrisa, su voz en auge–. El alcohol está en la cocina, los bailes de algunos de los strippers más calientes de Nueva York se encuentran en el cuarto de abajo, la mesa de billar está en la parte trasera de la casa, los baños están ubicados estratégicamente en cada nivel, y si deciden perder el control con alguien, hay dormitorios con camas tamaño King en los pisos segundo y tercero. –Lo dijo todo con un solo aliento.

–Jodidamente increíble, –sonrió Sarah–. ¿Hay strippers aquí?

Pasándose una mano por su cabello pelirrojo, sonrió diabólicamente. –Ellos vienen en masa a mis fiestas.

Sarah cogió a ____ y a Fallon de las manos. –Necesito chupitos en mi sistema ahora mismo, chicas. –Se volvió hacia Jake y le guiñó un ojo–. Gracias, amigo.

Él asintió y desapareció en la multitud. Las mujeres esquivaron varios cuerpos bailando, un tipo corriendo con la ropa
interior en su cabeza, mientras que una chica en topless lo perseguía, y varias parejas besándose. Finalmente, se dirigieron a la cocina, donde un bar bien surtido las esperaba a cada una de ellas. Después de consumir otros dos shots de tequila, se dirigieron al patio trasero para jugar una hora al flip cup.24 Usando a Captain Morgan como su líquido preferido, la cabeza de ____ estaba gratamente mareada por decir algo. Caminando hacia la casa con Sarah a su lado, se inclinó contra la pared.

–Sarah, –dijo arrastrando las palabras–. Estoy bastante...

–Sé que eres bonita, ____, –dijo Sarah, arrastrando sus propias palabras–. Pero deja de presumir de ello. (nota, aquí ___ dice I’m pretty, que significa bastante y también bonita, por eso Sarah le contesta asi)

Sacudiendo lentamente la cabeza, ____ se echó a reír. –No... no me dejaste terminar, perra. –Su cabeza cayó hacia un lado–. Estoy tratando de –hipo– decir que estoy bastante –hipo– ebria.

–Yo también, chica, –se rió y resopló como un cerdo.

____ sacudió la cabeza de nuevo. –No, pero yo... –hipo–, estoy bastante segura de que estoy viendo cosas. –Ella señaló con el dedo hacia la puerta mientras sus ojos se entrecerraban en esa dirección–. Mira. Esos dos chicos... –hipo–, que acaban de entrar se parecen a Nick y a Trevor.

Sarah dejó escapar una carcajada. –Eres tonta, no ves cosas. Son Nick y Trevor.


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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Hoy a las 10:24

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Colisión (Nick y tú) HOT-Drama
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