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 Colisión (Nick y tú) HOT-Drama

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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 23rd 2014, 21:51

Omj :,) q hermoso lo ame esta genial.el.capi me gusta hermoso sube mass
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 25th 2014, 09:35

___ cerró la puerta del ático detrás de ella, sonriendo cuando Nick se levantó del sofá sosteniendo una caja de chocolates de San Valentín. Se quitó el abrigo y la bufanda de su cuerpo y los arrojó sobre el sofá mientras se movía por la sala, hacia él.

— Te das cuenta que esos están vencidos hace casi dos semanas, ¿no? —Sonrió mientras curvaba sus brazos alrededor de su cuello—. ¿Y alguna vez comes algo saludable? Con una sonrisa de chocolate, la besó.

—Me doy cuenta de que están vencidos hace casi dos semanas, y no. Menos saludable mejor.

Ella chasqueó sus labios, saboreando el pequeño pedacito de chocolate que él estampó en ellos. Teniendo en cuenta que tenía los dientes que cualquier dentista estaría orgulloso de decir que trabajó en ellos, se sorprendió que él básicamente viviera de cualquier cosa recubierta de azúcar. Más dulce, mejor. Durante el último par de meses, había descubierto otras pequeñas cosas acerca de Nick que lo hacía quien era. De quién seguía enamorándose. Sin falta, dos veces al día, pasa al menos treinta minutos, a veces más, en la ducha, llenando el baño con vapor caliente mientras emite a Breaking Benjamin de un sistema de sonido integrado en las paredes. Ah, y en sus mejores esfuerzos, canta. Para su sorpresa, pero sin duda a su gusto, tiene una maravillosa adicción de dormir desnudo. Ella era una chica con suerte que despertaba todas las mañanas con nada más que un macho alfa desnudo y una roca dura. Él no estaba exento de manías tampoco. ____ lo consideraba al límite de un trastorno obsesivo compulsivo y posiblemente necesita intervención terapéutica. Era un loco de la limpieza de la peor manera posible. Mierda, si encontraba una miga de algún bocadillo que ella había comido, le tomaba tan sólo una fracción de segundo en tomar algunas toallas de papel y Windex y rápidamente limpiar la superficie. A esto ella se reía, confundida, porque tenía un ama de llaves que venía a limpiar cuatro días a la semana. Era como si necesitara el ático reluciente antes de que la mujer viniera a hacer su trabajo. Sin nada que decir, ____ estaba tratando de romper con esa peculiaridad, tranquilizándolo en el hecho de que estaba realmente bien dejar algo de ropa amontonada en la esquina. Sin embargo, eso era una batalla que por lo general perdía. De cualquier manera, considera cada uno de sus caprichos e idiosincrasias extremadamente lindo. Ella no podía dejar de amar sus capas.

Con una sonrisa, dejó caer su bolso y una pila de correo en la isla de la cocina. Nick la siguió y se recostó en la silla, mirando a ___ abrir el refrigerador. Barajando a través del montón de invitaciones a bailes locales de caridad, Nick tomó su primera entrega de Architectural Digest.

—Tienes una carta, —Nick le informó, deslizando el sobre a través de la encimerade granito. Abriendo la revista, sus ojos recorrieron un chalet de lujo italiano en Agropoli, montado en el mar Tirreno—. También pagué tu Visa. Sugiero que si vas a ocultar tus estados de cuenta de las tarjetas de crédito en un esfuerzo horrible para disuadirme de encargarme de tus cuentas, debes conseguir un escondite más sofisticado que tu caja de joyas. —Luciendo una sonrisa astuta, levantó el hombro en un encogimiento de hombros informal—. Hay una sorpresa para ti en el compartimiento del nivel inferior. Ahora los dos somos espías.

Presionando los labios, ___ levantó dos cejas culpables, pero no podía negar que él estaba en lo cierto acerca de encontrar un mejor lugar para ocultar sus cuentas. Aceptando el desafío, tomó el sobre de la barra y le puso un beso furtivo en la sien.

—¿Qué me has comprado?

Con los ojos fijos en su revista, su tono era tan fresco como una brisa perezosa de otoño. —Voy a pasar esa pregunta y dejar que lo descubras por ti misma. —Con un ligero movimiento de cabeza en dirección a la habitación y esos ojos marrones aún pegados a la revista, una sonrisa curvó la comisura de su boca—. Ve.

Con un suspiro y una sonrisa, ___ se dirigió a la habitación. Deslizó su dedo debajo de la lengüeta del sobre, rompiéndolo. Con un pequeño jadeo, se detuvo, mirando hacia su dedo que había sido cortado con el papel. Chupó la herida, tratando de aliviar el dolor. Con el sobre en la mano sana, y el ardor comenzando a disiparse, giró el sobre y su corazón casi se detiene cuando su mirada descendió sobre la caligrafía del frente. Aunque carecía de una dirección de retorno, no había duda que la letra era de Joseph. Ella tragó saliva y sacó el papel, con rapidez lo desdobló. Su corazón saltaba salvajemente mientras examinaba una fotocopia de una explicación de los beneficios de su antigua compañía de seguros. Era un desglose detallado de la visita de su médico de unas pocas semanas atrás. Confundida, porque recordaba específicamente darle a la recepcionista la nueva información del seguro y su nueva dirección, ___ no entendía cómo el papeleo terminó con Joseph. Con un marcador de color rojo sangre, había un círculo en las palabras. "Primer trimestre ecografía fetal" En la parte inferior del papel, escribió: Contando hacia atrás desde la fecha. Tú y yo estábamos felizmente comprometidos. Creo que tienes algo para decirme???? Si no me llamas al segundo que abras esto. Llamaré a un maldito abogado.

Deslizando una mano temblorosa por su cabello, ___ se dio la vuelta, haciendo lentamente su camino de regreso a la cocina. Nick había insistido en no decirle a Joseph. Él sentía firmemente que Joseph no se merecía saber que estaba embarazada hasta que tuvieran una respuesta definitiva en cuanto a quién era el padre. Como no quería oponerse a su decisión, aunque tenía reservas acerca de ocultarlo, ____ a regañadientes aceptó. Las palabras de Sarah en el club hace unas semanas estallaron como sirenas ruidosas en la cabeza de ___. Esto podría parecer malo para ella. No había duda en su mente que Joseph utilizaría esto en su contra en la corte si él resultaba ser el padre. El pensamiento la heló hasta los huesos, destellos de él tratando de quitarle a su hijo enviaron carámbanos a través de su corazón. Rápidamente colocando el papel delante de Nick, ___ tomó un profundo respiro y esperó su reacción. Ella observó su expresión ir desde un poco confuso a impasible mientras leía, sangrando ira en toda regla. Sus ojos se iluminaron como brasas, había una rabia ardiente y cruda detrás de ellos. Otro escalofrío se movió en espiral a través de ____ mientras él se ponía de pie, lanzando la revista sobre el mostrador.

—¿De dónde demonios ha sacado esto? —Preguntó, con la confusión que llevaba en su rostro segundos antes de regresar.

—No tengo idea, —suspiró, todavía en shock. Nick se pasó una mano por el cabello.

—¿Alguna vez tuviste una póliza de seguro con él?
___ asintió. —Cuando me mudé a Nueva York, él pagó por una póliza privada porque no me podía añadir a la que tiene a través de la empresa sin estar casados. Él sabía que yo no calificaría de inmediato para el seguro cuando comenzaría a enseñar. Pero he cambiado la información con la recepcionista el día que fuimos para el examen. No entiendo lo que pasó. —Nerviosa tocó el medallón que Nick le dio para Navidad, ___ empezó a sentirse como si estuviera a punto de hiperventilar—. Él me va a llevar a la corte y tratará de llevarse al bebé lejos de mí por no decirle. Necesito un abogado. No puedo, no puedo pasar por esto. —Ella ahogó un sollozo, su cuerpo se encorvó. Descansando su brazo en el mostrador de granito fresco, sintió la mano de Nick en la parte posterior de su cuello.

—No llevará al bebé lejos de ti, —dijo Nick su tono era firme. Tratando de recuperar el aliento, ____ negó con la cabeza—. ____, mírame, —ordenó en un susurro suave. Con el cuerpo temblando, se enderezó y sus ojos llorosos buscaron los suyos—. Si tengo que contratar a todos los abogados de la maldita ciudad, lo haré. Nunca permitiré que te lastime de esa manera. ¿Me entiendes?

Quería creerle a Nick, pero no podía. Sus pensamientos cuidadosamente entrenados no se lo permitían. Joseph se había ido, pero su influencia no estaba lo suficientemente alejada de su vida. Esta sería su venganza. Querido Dios. Esto sería más que su venganza. Podía sentirlo. Todo lo manipulador y horrible en lo que se había convertido, sin duda tendría su momento en el escenario en la más grande de las batallas libradas frente a un sistema de tribunales que la castigarían por esconder esto de él. Ella sabía que dónde se encontrara en este mismo momento, él estaba furioso y esperando su llamada.

—Tengo que llamarlo, —dijo, en dirección a la oficina. Nick tomó su codo.

—No lo estamos llamando, ___. -Con los ojos bien abiertos, ella tiró de su brazo. —Si piensas por un minuto que voy a tratar de jugar más juegos con él, te equivocas. Nuestro glorioso plan de no dejar que él lo sepa ha estallado en nuestros rostros, y no estoy a punto de perder los derechos de custodia con él.
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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 25th 2014, 14:08

upsss....
ya desataron a la bestia que es nick
siguela
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 26th 2014, 10:29

Un mal presentimiento se deslizó por la columna de Nick y demonios si no lo jodía.

—Asumes que el bebé es de él considerando lo que acabas de decir. Te das cuenta de esto, ¿verdad?

—¡No estoy asumiendo nada! —Replicó ella, su vehemencia era innegable. Ella siguió por el pasillo hasta la oficina. Tomó el teléfono y comenzó a marcar el número de Joseph, pero el gran brazo de Nick lo sacó de su alcance—. ¿Qué estás haciendo? —Preguntó con un jadeo—. Lo llamaré.

Con el rostro con una máscara de angustia, Nick acarició suavemente el pulgar por sus labios temblorosos. Con voz suave, él negó con la cabeza.

—___ Cooper, vas a calmarte. Me encanta una buena pelea contigo, muñeca, me excita, pero que me condenen si voy a pelear contigo por este idiota una vez más.

—Pero—

—Siéntate.

Su mano voló a su cadera. —No puedes decirme qué hacer.

—Continua. —Con una sonrisa malvada, Nick se cruzó de brazos—. Mi pene está creciendo más duro con cada palabra que dices. —Sip. Efectivamente lo estaba. Tensando sus pantalones, no se podía negar que estaba excitando. ___ se mordió el labio y cayó en el sillón de cuero frente a su escritorio. Inclinando la cabeza hacia un lado, ella entornó los ojos.

—No me sorprende que esté creciendo. No hemos tenido sexo en un par de semanas. No sólo me has privado de conseguir algo, parece como si te hubieras privado a ti mismo.

Nick se rió entre dientes, divertido por el ingenio que ella estaba comenzando a mostrar tan fácilmente a su alrededor. Sí, él estaba convirtiendo a su chica en el tigre que siempre supo que era.

—No estamos aquí para hablar de sexo.

___ puso los ojos. —O la falta de él.

Encorvando su cuerpo sobre el de ella, Nick colocó ambas manos a los lados del sillón, con la nariz rozando apenas la suya. —Ahora que te has calmado un poco, ¿estás lista para hablar conmigo?

El bajo timbre y sexy de su voz susurró a través de su carne. Maldito. Se sentía como una colegiala siendo reprendida por un profesor. Un profesor a quien ella quería nada más que follar allí mismo. Tomando una respiración lenta, ella fingió desinterés.

—Está bien. Vamos a hablar.

—Gracias, —susurró Nick, lentamente retrocediendo. Se deslizó alrededor de su escritorio, sentándose en una silla. Colocando los dedos debajo de su barbilla, miró a ___ y buscó las palabras que pudieran retransmitir correctamente lo que pasaba por su cabeza.

—Uno: La mujer que amo más que a los chocolates de San Valentín, la mujer por la que daría mi vida parándome frente a un tren bala, necesita comprender que las posibilidades de que él sea capaz de llevarse a este bebé lejos de ti son casi nulas. Él te ha golpeado. Los tribunales tienen eso en los registros. —___ fue a hablar, pero Nick levantó un dedo, silenciándola. Ella suspiró y continuó. —Dos: Lo que dijiste antes... me molestó. Oí el supuesto en tu voz. Ninguno de nosotros es estúpido. Los dos sabemos que la cantidad de veces —Nick se encogió ante la idea— que tuviste sexo con él en esa semana palidece en comparación con la cantidad de veces que tu y yo lo hicimos. Pero estoy apostando que mi esperma tiene una cantidad insana de músculo. Joseph es un hombre débil, por lo tanto, tiene un débil... ejército, si así lo quieres. Eso me pone muy arriba en la carrera por ser el padre que el Idiota. Hay un niño de ojos marrones y de cabello negro residiendo en ese lindo estómago tuyo en lo que a mí me respecta. —Nick le lanzó un guiño, mentalmente excitándose por la boca abierta de su novia. —Tres, —tomó el teléfono— no, no te puedo decir qué hacer. Pero te puedo decir que si lo llamas en este momento, él va a ser el hijo de puta cobarde que siempre ha sido. Va a exigirnos cosas que tal vez nosotros no vamos a querer. Sea cual sea la decisión que tomes, te apoyaré porque eres una caja de bombones andante y te amo, pero no quiero oírte una vez que el Idiota nos confronte con ideas delirantes que pueda tener.

___ se puso de pie, caminó alrededor del escritorio y se sentó en el regazo de Nick. Él sonrió con los ojos calentando su cuerpo mientras ella se acurrucaba contra su hombro. Ella dibujó círculos en la camiseta negra y desgastada de Linkin Park que llevaba puesta. Definitivamente había visto días mejores.

—Sr. Jonas, ¿cree que puedo hablar ahora? —Ella sonrió, sintiendo el profundo susurro de su risa que vibraba en su pecho. El sol capturando las corrientes profundas de color rojo oscuro en su cabello hacía que los dedos de Nick picaran para tocarlo. Cediendo a la tentación, enterró su mano debajo de sus ondas, acariciando su nuca.

—Naturalmente, si crees que puedes hablar, por favor hazlo.

—Gracias. —Ella se acurrucó más cerca, disfrutando de su toque—. Está bien. Uno: Pocos días después que Joseph... me golpeara... —Hizo una pausa, mirando a Nick cuando lo sintió tensarse. Se acurrucó contra él, llevando sus rodillas hasta su pecho mientras él rodeaba su brazo alrededor de su cintura—. Unos días después, visité un refugio local para mujeres maltratadas. La ADA lo sugirió, así que fui, tratando de obtener tanta información como podía de otras mujeres que habían pasado por lo mismo. Conocí a varias de ellas con niños. Estas mujeres no sólo temían por sus vidas, sino que estaban devastadas debido a que los tribunales las habían defraudado. A esos animales no se les negó el derecho de ver a sus hijos. Les permitieron visitas supervisadas. No importa la cantidad de dinero que tienen. Créeme, había mujeres allí de todas las clases sociales. Ricas, pobres, jóvenes, viejas, negras, blancas y cualquier color del medio. Algunas de ellas tuvieron los abogados mejor pagados en la ciudad. No importó. Si el niño no está siendo maltratado físicamente, la mayoría de los jueces, si no todos, conceden las visitas supervisadas. Pausando de nuevo, ella lo miró a los ojos, su voz era suave. —Eso es lo que me da miedo. En más de un sentido, tú eres el hombre más poderoso que haya conocido. Pero en esta situación, tu dinero no puede ayudar. —Nick fue a hablar, pero fue su turno de levantar un dedo, silenciándolo. Ella se sentó a horcajadas sobre su regazo, presionando sus labios contra los suyos en un largo y apasionado beso. Después de un momento, cortó la conexión con la esperanza de que pudiera reparar el pequeño pedazo de su corazón del que estaba segura que ella rompió. —Dos: Siento que hayas oído el supuesto en mi voz. Dejé que el miedo se apoderara. Pero sabiendo que estás bastante seguro que tú... ejército puede ganar esta batalla, te prometo que no tendrás que escucharlo de nuevo. En lo que a mí respecta, hay un niño de ojos marrones y cabello negro residiendo en mi estómago menos que bonito en estos momentos. Niño o niña, en mi mente, ya es un fanático de los Yankees.
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Angel26
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 26th 2014, 10:33

AAHHHHH SIGUELAA SIGUELA!!!
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 26th 2014, 11:06

Sonriendo, Nick levantó una ceja escéptica. —Tu estómago es perfecto, así que agrega esa declaración "menor que" a la lista de cosas que nunca quiero volver a escuchar. ¿Y me estás dando a los Yankees?

—Te daría el mundo si pudiera.

Poco sabía ella que ya lo había hecho. Nick la guió a sus labios y la besó profundamente mientras deslizaba sus manos a lo largo de la gloriosa curva de su cintura. Con sus pulgares acariciando su maravillosamente estómago perfecto, Nick imaginó ese pequeño fanático de los Yankees. Su corazón se hundió, trayendo consigo una sensación sedienta para que este fuera su hijo, estaba seguro de que se ahogaría en ello. ____ se alejó lentamente, sus labios estaban ruborizados por su beso. Con suaves ojos, inclinó la cabeza, su voz era un susurro.

—Tres: Sí, creo que tenemos que llamarlo, Nick. Ahora que lo sabe, va a complicar aún más las cosas sólo si no lo hacemos. No estoy segura de si estoy preparada para cualquier loca exigencia que pueda evocar, pero te prometo que no me voy a quejarse de ello.

Después de un momento de vacilación, Nick asintió. Con un nudo de ampollas caliente en sus entrañas, él cogió el teléfono. Acomodándose en el regazo de Nick, ___ tragó nerviosamente mientras lo observaba golpear el botón del altavoz, seguido del número de Joseph. Unos tonos después, allí estaba, la voz que ___ creía que nunca tendría que volver a escuchar.

—Ah. Imaginé que recibiría una llamada hoy, —dijo, con la arrogancia haciendo eco a través de la oficina como si él estuviera allí de pie—. ¿Así que he oído de la pequeña espera de nuestro trío? ¿Qué enmarañada red somos—

—¿Qué coño quieres, imbécil? —Nick gritó, con una ira malvada en su voz. El silencio cubrió el aire, su presencia era tan pesada como un elefante sentado en el pecho de ___.

—Déjame explicarte algo, Nick, —dijo Joseph, su sonrisa burlona ominosamente baja y fría—. El juego cambió, hijo de puta. Estás jugando con mis reglas ahora. ¿La primer regla del juego? Tú y mi hermosa ex van a entrar a tu maldito auto y nos veremos en Diner Big Daddy en el sur de Park Avenue entre la diecinueve y la veinte. Segunda regla: haces algo raro, y estoy en el teléfono con la policía para reportar un incidente de hace unos meses. Voy a estar en el restaurante en treinta. Si no están allí en cuarenta, dile adiós a tu libertad.

La línea se cortó, el tono de marcado plano, susurrando promesas de muerte en el oído de ___. Respira

...

—Recuerda lo que te dije, —dijo Nick, su brazo estaba envuelto firmemente alrededor de la cintura de ___. Su cuerpo dominante la protegía de los vientos abrasadores de febrero aullando a través de las calles de la ciudad—. No hables con él en absoluto. Ni siquiera lo mires.

Temblando, ___ asintió con los ojos adaptándose al vibrante letrero de neón rojo y amarillo frente al restaurante. Nick abrió la puerta, su agarre instintivamente se apretó sobre ___ mientras examinaba el restaurante retro de 1960. Sus ojos se deslizaron a través de una serie de cabinas de vinilo pastel y se estrecharon cuando vio a Joseph solo en una cabina de la esquina trasera. Inmediatamente, el cuerpo de Nick se puso en alerta. Su pulso saltó, la sangre en sus venas corría a toda velocidad a través de su sistema. Destellos de qué coño le hizo a ___ seccionaron sus pensamientos tan frescos como el día en que ella se lo contó.

—¿Dos? —Una joven camarera con unos jeans y una camiseta con el logotipo del restaurante preguntó, su voz era alegre combinaba con la atmósfera frenética.

—No. Hemos quedado con alguien, y él ya está sentado. —Nick señaló con la cabeza en dirección a Joseph—. Gracias.

Sonriendo, ella se alejó, tomando asiento en el mostrador cromado. Nick deslizó su mano en la de ___ y los llevó hacia Joseph.

—Recuerda, no digas ni una palabra. Deja que me encargue de esto. —Sintió la pegajosidad recubriendo la piel de ella y se detuvo, mirando a sus ojos nerviosos. Su corazón se desaceleró un momento pero con él llegó un dolor aplastante. Inclinó la cabeza y besó sus labios suaves. —Te amo.

___ tragó, sus nervios golpeando sus piernas. —También te amo.

Interiormente encogido y mentalmente llamando a Joseph cada nombre, Nick se acercó a la cabina con los ojos bloqueados en Joseph. Usando una sonrisa arrogante, el Idiota estaba de espaldas contra la pared, sus largas piernas descansaban en el asiento acolchado. Nick se sentó en la cabina primero, asegurándose de estar directamente frente a él. Sin mirar a ninguno de ellos, Joseph observó las puertas delanteras.

—Este lugar está muy bueno, ¿no? —Su voz era misteriosamente monótona—. No pueden negar que los niños comen esta mierda. Quiero decir, miren estos logotipos de dibujos animados por todos lados. —Dejó caer sus pies al suelo de madera y giró para enfrentar a Nick y a ___—. Todas estas cajas de cereales son vintage, saben. La comida es una de las mejores en la ciudad. Tal vez cuando el bebé tenga la edad suficiente, vamos a traerlo aquí para una agradable excursión familiar. ¿Qué piensas tú, ___?

___ saltó cuando el puño de Nick tronó contra la mesa. Los cubiertos y condimentos se tambalearon por el impacto. Con el codo clavado en la mesa, y el dedo apuntando a Joseph, podía ver las venas abultadas en su cuello.

—Escúchame, hijo de puta, —Nick gruñó con los ojos encendidos con un veneno mortal—. Me importa un carajo tus reglas. Te destriparé con mis putos dientes si hablas con ella de nuevo.

Al parecer no afectado por la amenaza de Nick, la boca de Joseph se torció en una sonrisa. Sus ojos no se apartaron de ___. Cruzando los brazos, sus palabras salieron sin prisa, su tono de voz era casi un susurro.

—Oh no, mi amigo. Todos vamos a jugar con mis reglas, y te voy a decir por qué. —Él cambió su mirada de ___ a Nick, estrechándolos como un lobo hambriento—. Vengo de una larga línea de hombres que han servido en la policía de Nueva York. Esos hombres son muy cercanos a nuestros jueces locales. La pena máxima por agresión en tercer grado por medio de la estrangulación es de siete años. Puedo seguir adelante y presionar por un intento de asesinato también. No sé cuántas veces... follaste a mi ex mientras estábamos juntos, pero teniendo en cuenta que tienes una pequeña oportunidad de ser el padre del bastardo, estoy jodidamente seguro que odiarás pasar casi una década, o posiblemente más, de su vida encerrado. El naranja no es tu color.

Impetuoso, el pánico zumbó perforando los oídos de ___. Con la boca abierta en un jadeo silencioso y el cuerpo una pila torcida de nervios, sus grandes ojos llenos de lágrimas observaron a Nick. Sus cejas en un ángulo hacia abajo, profundizaban las grietas afiladas astillando su rostro. Sus labios se curvaron sobre sus dientes como si estuviera luchando contra un sabor venenoso. Sus ojos, esos hermosos ojos hipnotizantes, se volvieron en un tono marron tan profundo, oscuro y vengativo, que juraba que él estaba poseído. Ella tragó saliva mientras se preparaba para su furia. Nick se puso de pie, lanzando su mano hacia adelante. Cogiendo el cuello de la camisa de polo roja de Joseph, Nick lo arrastró hacia arriba, inclinando su cuerpo sobre la mesa. Con los rostros tan cerca como amantes a punto de compartir un beso apasionado, los nudillos de Nick se volvieron blancos.

—No me arrojes tus malditas amenazas, cobarde, —gruñó—. Te mataré aquí en este restaurante.

Con las palmas reposando sobre la mesa, los ojos de Joseph brillaron como el fuego. Sus palabras salieron en una risa fuerte y ruidosa.

—¿Todo el mundo ha escuchado eso? Este hombre dijo que está a punto de matarme delante de todos ustedes. ¿Quién quiere ver?

Con su pecho subiendo con rapidez con respiraciones rápidas y superficiales, ___ se dio la vuelta, observando a los curiosos. Cada par de ojos en el restaurante estaba centrado en la escena. Una madre con dos niños pequeños jadeó con horror estupefacto, lanzando una mirada escrutadora a ___. Segundos antes de que el gerente llegara a la mesa, ___ cogió el codo de Nick intentando calmar la situación.

—Nick, —dijo con voz ahogada, parpadeando rápidamente con un pánico creciente—. Nick, siéntate. Viene un gerente.

—Sí, Nick —dijo Joseph con un bajo desprecio, su rostro a centímetros de Nick—. Es posible que desees tener cuidado. Él podría haber llamado ya a la policía. ¿Tal vez la candidatura para tu encierro comenzará esta noche?

—Perdone, —dijo el gerente de mediana edad, de pie delante de la mesa. Claramente estupefacto por la escena, él clavó sus manos en sus caderas, su voz era firme—. Tengo que pedirles caballeros que se calmen, o voy a tener que echarlos a ambos.

Con los ojos ardiendo de furia oscura, Nick liberó lentamente a Joseph. Su cabeza vibraba y su cuerpo temblaba de hambre desatada por la sangre de Joseph, Nick tomó una respiración profunda y se aclaró la garganta.

—Somos actores. —Nick miró a Joseph, su tono era tan tranquilo que envió un escalofrío a través de los huesos de ___—. Estábamos actuando una escena. —Tomando de nuevo su asiento, Nick miró al gerente— . Por favor, acepte mis disculpas. El resto de nuestra estancia será tranquila.

—¿Actores? —El gerente preguntó, el escepticismo era pesado en su pregunta.

—Sí. Actores, —Nick respondió fríamente, mirando a Joseph sentarse otra vez. El hombre asintió.

—Está bien, actores, no dejen que suceda de nuevo. Si lo hace, los dos estarán fuera de aquí. —Con esa advertencia, se dio la vuelta y se fue.

—¿Qué es lo que quieres? —Preguntó Nick. Sus ojos estaban asesinando a Joseph desde el otro lado de la mesa, pero su tono tenía una exasperante calma. Joseph levantó el hombro en un encogimiento casual, una sonrisa maligna sangraba de su boca.

—Quiero entrar. Quiero acceso a todas y cada una de las citas con el médico. También quiero estar presente durante el nacimiento. —Se detuvo, deslizó una mano por su cabello, y apuntó su mirada a ___—. Siempre me he preguntado cómo suenan los gritos de una mujer cuando está siendo dividida en dos por el dolor que viene de empujar a otro ser humano de su cuerpo. Especialmente la mujer que se merece cada minuto de ese dolor.

Nick se lanzó hacia delante pero ___ llevó rápidamente la mano a su pecho. Casi sin palabras, su rostro se retorció en shock.

—Estás fuera de tu jodida mente, —suspiró ella, secándose una lágrima de su rostro—. No quieres ninguna parte de este bebé, y lo sabes, maldito. Ni siquiera se supone que tienes que estar cerca de mí.

Joseph se echó hacia atrás y se cruzó de brazos. —Tienes razón en algunas cosas,___. No, no tengo que estar cerca de ti. Pero no olvidemos lo que dijo el policía de la escuela. Una vez más has sido una chica mala por romper las reglas. —Él movió un dedo disciplinador a ella—. Hice un poco de investigación. Puedes modificar la orden de protección en una situación como esta para que pueda asistir a todos estos alegres acontecimientos que vienen en nuestras vidas. Y también estás en lo correcto en que realmente no tengo ganas de tener algún tipo de relación con el pequeño hijo de puta. De cualquier manera, yo—

—¿Cuánto? —Nick preguntó, una oferta lucía más atractiva con cada palabra que salía de la boca del idiota—. ¿Cuánto quieres para alejarte de una puta vez? Alejarte y nunca molestarnos de nuevo.

Joseph echó la cabeza hacia atrás, riendo mientras se ahuecaba la barbilla. —Ya ves, Nick, no soy tan estúpido como puedes pensar que soy. Nunca olvides eso. Sabía que ibas a tratar de comprar tu salida de esto. Conozco a los de tu maldito tipo, los ricos sinvergüenza que van por esta maldita tierra pensando que pueden comprar todo a su alrededor. No necesito tu maldito dinero. Tengo el mío. No pienses por un segundo que me jodiste sacándome tus cuentas, ya que no lo hiciste. Ahora, claro, incluso Trump, sería un loco dejar pasar un poco más de dinero en efectivo. Pero ninguna cantidad de verde que me puedes pagar proporcionará la misma satisfacción que voy a obtener de ver a los dos retorcerse bajo la presión de tenerme alrededor durante todo esto. Ya estoy jodidamente cálido y confuso sólo en pensar en ello. Un millón o diez millones de tus dólares de inmundicia no pueden comprar ese sentimiento. Si pudiera, me gustaría embotellarlo. Te voy a golpear donde más te duele, y eso no es en tu billetera. Está sentado junto a ti luciendo poderosamente excelente esta noche.

Nick apretó la mandíbula. Se sentía acorralado en una esquina mientras Joseph se levantaba. —Tengo que drenar la serpiente. Mientras tanto, creo que ambos tienen algunas cosas que discutir. Soy un buen tipo, así que voy a recapitular todo antes de dejar a los dos tortolitos solos. Así que, vamos a ver. —Con el ceño fruncido, Joseph se cruzó de brazos y se acarició la mandíbula con concentración simulada—. No sólo tengo imágenes de vigilancia de cada segundo que me ahorcaste en mi escritorio, sino que tengo testigos. Tengo una multitud de testigos esa noche que te vio atacarme, y tengo una gran cantidad de miembros de la familia que juegan golf, beben y hacen barbacoas con los jueces penales más altos en el sistema judicial de Manhattan. ¿Cuánta jodida suerte tengo? Ahora, ustedes dos piensen cuidadosamente acerca de su decisión. Podemos hacer esto de alguna manera fácil o jodidamente muy difícil. —Sin otro recordatorio mortal que decir, Joseph giró en la dirección de los baños.

Apretando los ojos, ___ soltó un suspiro tembloroso y apoyó los codos en la mesa. Se masajeó las sienes en un esfuerzo por combatir un dolor de cabeza palpitante, sintiendo como si su cráneo se partiera. La tensión corrió a través de cada músculo de su cuerpo.

— Tenemos que dejarlo, Nick. Voy a ir a la fiscalía el lunes y hacer los cambios que tengo que hacer a la orden de protección.

—De ninguna jodida manera. Mi padre es abogado. No vamos a aceptar cualquier cosa que este idiota quiere hasta que hable con él.

___ levantó la cabeza, su mirada trazó el rostro de Nick. Se veía tan agotado como ella se sentía. Su voz sonó tranquila pero fuerte.

—No voy a esperar. No me arriesgaré a que seas metido en la cárcel. Puedes ser el padre de este bebé, y te necesito en su vida. En mi vida. ¿Por favor? Los dos estamos en esto. No puedo lidiar con nada más.

—Jesucristo, ___, —susurró Nick, volviéndose hacia ella—. Él quiere estar en la maldita sala de partos. ¿Sabes lo que eso me hará a mí? Me enviará a mi tumba. Piensa en lo que estás diciendo. Ya es bastante malo que estoy obligado a razonar con lo que te hizo, pero quieres que comparta el nacimiento de un niño que podría ser el mío con él?

—¿No crees que eso va a matarme también? —dijo, tratando de mantener la voz baja mientras lo miraba fijamente a los ojos—. Mi corazón se detiene de sólo pensarlo, pero la alternativa es que tú no estés allí en absoluto. ¿Cómo puedo pasar por el parto sin ti? Olvídate del parto. Tú podrías estar en la cárcel durante años. —Las lágrimas corrían por su rostro, ella le acarició el cabello—. Podrías perderte sostener a este bebé a los pocos minutos de llegar a este mundo enfermo y hermoso. No escucharías su primer llanto o la primera palabra. No verías sus primeras sonrisas o pasos. Te perderías los cumpleaños, recitales y el primer día de clases. Necesito que pienses en lo que estás diciendo. Pero más que nada, necesito que pienses en cada primer que nunca recuperarás.

Jodidamente. Por completo. Hecho trizas. El corazón de Nick se rasgó; juró que lo escuchó desgarrándose. No podía negar la verdad en las palabras de ___. Sabía que perderse cualquiera de esas cosas podrían enviarlo a su tumba. Cada una de esas razones poseían un pedazo de algo que sumaban a todo lo que estaba deseando. Todo para lo que existía. Por otro lado, su estómago se sentía horrible ante la idea de compartir cualquiera de esos momentos con Joseph. Toda la situación era venenosa por su cuenta, pero ahora, Joseph la administraría con el último pedacito de arsénico. En esos segundos, mientras Nick veía a Joseph emerger del baño, algo que el padre de Nick le había dicho años atrás se filtró por su mente.
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 26th 2014, 12:25

que le dijo?
que hara nick?
ahhh
muchas dudas
siguela
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 26th 2014, 21:31

Pero q poca de ese hombre neta
no no lo empieso a odiar es q q se cree
espero q subas mas porfis
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 27th 2014, 19:05

"Hijo, a veces ser un hombre significa que tienes que saber cuándo hay que dejar caer la pesada espada que estás sosteniendo durante una batalla. Si la razón por la que estás luchando ya está herida, debes contar las pérdidas y poner fin al dolor sin sentido. Mientras que tu cabeza puede colgar baja en la derrota, el resultado va a terminar en tu favor. El honor no se encuentra en la victoria. Se encuentra dentro de la razón herida que te necesitó desde el principio."

Joseph era la batalla... ___ ya estaba herida... Y aquí y ahora, ella lo necesitaba para reconocer la derrota. Sólo rezaba que el resultado terminara realmente en su favor. Nick se inclinó hacia ___, sus labios a un susurro de los de ella. Cerrando los ojos, inhaló el aroma a vainilla de su piel.

—Necesito que confíes en mí en este momento, ___. Con todo lo que tienes en ti, necesito que confíes en que nunca te haría daño a ti o al bebé. ¿Puedes hacer eso por mí?

—Sí, —dijo en voz baja, su cálido aliento contra su rostro.

—Bien. Necesito que actúes conmigo a partir de ahora. Levántate.

___ asintió, su mirada se alejó de la de Nick cuando Joseph tomó asiento. Ella se puso de pie, y Nick se deslizó fuera de la cabina, tratando de alcanzar su mano. Él observó a Joseph, que parecía confundido. Colocando su mano sobre la mesa, Nick se agachó con los ojos entrecerrados.

—Crees que has ganado, pero no lo has hecho, Joseph. No sólo has tratado de insultar mi inteligencia asumiendo que aceptaría tus solicitudes psicóticas antes de buscar un abogado, sino que has insultado a la mujer que amo. Eso realmente... me... cabreó. ¿Crees que soy el tipo de hombre que te permitirá estar en la sala de partos, mientras disfrutas ver a ___ sufrir? Te equivocas de nuevo, idiota. Prefiero morir en la cárcel que verte disfrutar cualquier felicidad por su dolor.

Dejando ir la mano de ___, Nick se inclinó más cerca. Joseph se alejó, su espalda contra la pared.

—Mientras estabas drenando tu serpiente, llamé a mi familia. Están preparados para cuidar de ___ y del bebé durante el tiempo que esté fuera. Y permíteme que te recuerde que mi padre es un abogado. También pasa los fines de semana jugando al golf, bebiendo, y haciendo barbacoas con algunos de los jueces penales más altos de Manhattan. Pero eso no es ni siquiera lo mejor que tengo para ti, Joseph. Con toda la confusión y el caos de los últimos treinta minutos, mi cabeza se volvió... sesgada. Cuando eso sucede, a veces me olvido de las cosas. Se me acaba de ocurrir que sé un poco de información acerca de ti que puede enviar todo tu mundo al maldito suelo también.

Al oír esto, Joseph levantó una ceja curiosa con los ojos tan estrechados como los de Nick.

—Ah sí, mi amigo, —continuó Nick. Una lenta sonrisa de "Te tengo ahora hijo de puta" se deslizó por su boca—. Conozco tu gran billete. Estás produciendo tus cuentas basadas en transacciones con el fin de hacer más dinero en la compra y en la venta con tus clientes. El rendimiento de tus activos es mayor que algunos de los narcos más poderosos de Colombia. No es de extrañar que no necesites mi flujo de caja por más tiempo. Me pregunto dónde estás albergando todo ese dinero. No vives como si estuvieras en la cima del mundo, así que estoy seguro de que está enterrado en algún lugar. Cuando uno participa en actos ilegales, es seguro asumir que tienen que parecer... frugales en sus gastos.

—Vete a la mierda, —Joseph silbó—. Sólo hago dinero para mis clientes.

—Correcto, —dijo Nick arrastrando las palabras—. ¿Esa sería tu defensa cuando la Comisión de Bolsa y Valores comience a rasgar tus archivos? La investigación está a una llamada de distancia. —Nick se sentó en la cabina junto a Joseph. Si era posible, Joseph se inclinó más en contra del revestimiento de madera. Nick se rió ante el intento de Joseph de hacer todo excepto camuflarse junto a una foto firmada por Magic Johnson

—___ — dijo Nick con calma, mirando los ojos de Joseph—. Ve a pedirle al anfitrión un pedazo de papel y lápiz para mí, amor.

—Está bien, —respondió ___, girándose para hacer lo que le dijo. Con las fosas encendidas y la respiración entrecortada, Joseph se aclaró la garganta.

— ¿Qué carajo estás haciendo?

Nick puso una sonrisa de satisfacción y apoyó la barbilla en la palma de su mano mientras seguía mirando a Joseph.

—Me voy a deshacer del veneno. Estamos a punto de llegar a una... tregua, Joseph. Un acuerdo. Vas a firmar con tu mejor caligrafía un pedazo de papel diciendo que ya no vas a joder conmigo o ___. No soy tonto. Sé que puedes solicitar a los tribunales tratar de obtener acceso a las visitas médicas y al parto. Estoy dispuesto a ser un buen tipo y permitirte estar en las visitas médicas porque voy a estar allí y estoy más que seguro de que tendrás tu mejor comportamiento frente a mi novia. Ahí es donde trazo la línea. No vas a estar en la sala de partos mientras ella da a luz. No tienes derecho. Eso está reservado para ella y para mí, sin importar de quién es el hijo. Tampoco me arrastrarás a la corte porque te golpeé cuando te merecías nada menos que una muerte lenta. Trata de retarme por no firmar, y estaré a la primer hora de mañana al teléfono con mi abogado, que es un pitbull que te rasgará en pedazos en la corte y en la SEC. —Nick hizo una pausa, agrandando su sonrisa—. Parece que tú y yo podríamos estar encerrados juntos, Joseph. Y el naranja definitivamente se vería mejor en mí que en ti.

Antes que Joseph tuviera la oportunidad de murmurar una palabra, ____ regresó con un pedazo de papel en blanco y un bolígrafo. Ella se los entregó a Nick, y comenzó a escribir todo lo necesario para cubrir su culo. Una vez terminado, deslizó el papel y el bolígrafo a Joseph. El hoyuelo de Nick se profundizó con su radiante sonrisa.

—Tu John Hancock hará esto relativamente fácil para todos nosotros. Sin Hancock, y mi llamada telefónica mañana hará que sea bastante difícil. ¿No te parece? —Nick podía recordar dos veces en su vida que quiso detener el tiempo. Sostener la aguja de los minutos, evitando que hiciera tictac por un segundo más. El más importante fue la primera vez que vio a ___. El siguiente fue en este momento, observando al hombre que detestaba más de lo que las palabras podrían definir.
Nick observó los ojos caídos de Joseph en esta batalla derrotada. Dejó caer los hombros, y su rostro no contenía un toque de victoria. Después de lo que pareció ser un momento de vacilación, Nick vio a Joseph firmar el papel. Levantándose de su asiento, Nick tomó el papel de la mesa. Por segunda vez esta noche, sin otro recordatorio mortal que decir, Joseph se puso de pie y salió del restaurante como un bate en llamas fuera del infierno. Con los ojos como dos platillos confusos, ___ miró a Nick.

—¿Qué ha sucedido?

Nick entrelazó sus dedos con los de ella, y la llevó a través del restaurante. —Sólo nos salvé del arsénico con una póliza de seguro.

Tomando la mano de Nick con más fuerza, ella negó con la cabeza. —No lo entiendo. ¿Qué fue todo eso de la Comisión? ¿Cómo supiste que hizo algo malo?

—No lo hice. Fue una conjetura, —dijo Nick llegando a la puerta.

—Una conjetura, —___ repitió, la exasperación en su voz era pesada.

Mientras entraban al aire frío, Nick la estrechó entre sus brazos.

—Bueno, no fue una conjetura completa.

Ella inclinó la cabeza. —¿Puedo conseguir un poco de desarrollo, por favor? Nick rió entre dientes.

—Ah. Déjame pensar. —Bajó la cabeza, apoyando sus labios en su cabello mientras hablaba—. Durante el verano, Trevor vino a mi casa y nos dejamos llevar en un malvado juego de Texas Hold'em. Tengo que añadir que lo derribé. —Nick escuchó a ___ suspirar, y él sonrió—. Él quedó jodidamente ebrio y empezó a hablar de algunos negocios ilegales con anualidades que Joseph dijo que estaba pensando en involucrarse. Yo estaba bastante borracho, así que no pensé demasiado en ello. Sin embargo comencé a observar de más cerca los fondos que Industrias Jonas tenía ligados con él. Nunca encontré nada malo en nuestras cuentas, así que le permití que siguiera haciéndome dinero. ¿Qué acabo de hacer ahí? Uno: Rodé los dados a pesar de que Trevor tenía una buena parte de Jagermeister corriendo a través de su sistema, no estaba inventando la mierda. Dos: aposté por tu ex siguiendo con su plan. Creo que tuvimos suerte.

—También lo creo, —dijo ___, mirándolo—. ¿Por qué no lo mencionaste antes?

—Sinceramente, no recordaba lo que dijo Trevor hasta que estuve a medio camino de mi pequeño discurso. Espero que mi padre siendo un abogado pueda conseguir que el idiota de marcha atrás sin que recurra a asesinarlo.

—¿Asesinarías por mí? —Le preguntó en voz baja.

—No hay una cosa que no haría por ti , ___.

Ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello y se empujó de puntillas para besarlo. La temperatura podría haber estado bajo cero, pero a pesar de eso ____ se sentía tibia hasta la médula como si la boca de Nick abrigara a la suya como un glaseado de miel. Su calor la envolvía como un edredón pesado. Poco a poco se alejó, mordiéndose el labio. — ¿Cómo sabemos que no va a ir a la policía a pesar de que firmó ese papel?

Nick tomó su mano y la condujo hacia su coche. Al abrir la puerta, él hizo un gesto para que entrara, pero ella no lo hizo. Ella lo miró fijamente con los ojos nerviosos esperando por una respuesta. Él llevó una mano a su mejilla fría y sacudió la cabeza.

—No quiero que te preocupes por lo que va a hacer.

Pedirle eso a ella era como pedirle no amarlo, como pedirle que no respirara. Estaba muerta de miedo que Joseph encontrara una manera de hacer agujeros a través de cualquier acuerdo que él y Nick hicieron. Justo al mismo tiempo que su corazón saltaba en su garganta ante la idea de Nick siendo enviado a la cárcel, algo más lo hizo. Sin embargo, este salto era en su estómago. Un pequeño flip—flop que estuvo a punto de hacerla estallar en carcajadas. ___ colocó rápidamente su mano sobre su vientre ligeramente sobresaliente, y sus labios subieron mientras otro estallido de alas de mariposa revoloteaba.

—Oh, Dios, Nick, —suspiró, cogiendo su mano. Ella la puso debajo de la suya—. El bebé se está moviendo. Se está moviendo.

Nick tragó, con los ojos fijos en la brillante sonrisa de los labios besados de ___. Le temblaba la mano, pero no de frío. Se volvió repentinamente asustado, pero una oleada de emoción corrió por su sangre.

—¿Puedes sentirlo? —Preguntó ella, su mano presionando con más fuerza contra la de él. Ella se rió, apoyándose contra su coche—. ¿Puedes?

Nick sacudió la cabeza. —No, —susurró, encontrándose totalmente consumido por la innegable felicidad llenando la expresión de ___. Dios, se veía más hermosa que nunca. El corazón le latía con una explosión de adoración, y sus dedos se estremecían al sentir lo que ella era. Nick se dio cuenta que la decisión que tomó esta noche fue la correcta. Joseph quería embotellar la satisfacción que vendría de verlos a él y a ___ retorcerse, pero en ese momento, Nick quería embotellar el sentimiento que experimentaba viendo a ___. También agregó un tercer momento en su vida al que le gustaría poder detener el tiempo.
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 27th 2014, 20:18

owww q tierno
que bueno que nick recordo eso de trevor
y sera que el bebe si no es de nick? Sad
o por que no sintio cuando se movio?
siguela
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Junio 27th 2014, 20:55

Espero con ansias q ese bebe sea d el jajaja
amo la.nove sta hermosa
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 14:47

-¿Te he oído bien? —Los grandes ojos marrones de Sarah brillaron como monedas de un centavo. Con la mano en el aire, sosteniendo un paquete de papas fritas, ella ladeó la cabeza hacia un lado—. ¿Él va a estar en cada visita al médico con ustedes? 

____ tragó un bocado de su hamburguesa. Después de tomar un sorbo de su botella de agua, asintió con la cabeza.

—Sí, has oído bien. ¿Por qué te parece tan impactante? Además, todavía piensas que él debería haberlo sabido desde el principio. 

Sarah dejó escapar un profundo suspiro y se metió las papas fritas en la boca. —Si. Creo que debería haberlo sabido, —dijo, masticando—. Pero nunca dije que pensaba que Dilly el pequeño Willy debería tener permiso a tus visitas médicas. Y sabes por qué lo dije, así que por favor, no vamos a ir allí de nuevo. También te quiero mucho, amiga. 

___ rodó los ojos. Fallon apuñaló su tenedor en un trozo de lechuga luciendo una vestimenta campestre. —Por lo menos Nick consiguió que diera marcha atrás sobre el parto. —Se pasó la lengua por el anillo de su labio—. Todo el mundo gana. Nadie va a la cárcel. Sin batallas en los tribunales. 

—Es cierto, —Sarah dijo, chupando los restos de un batido de vainilla—. Pero hubiera sido genial ver a Nick ganar un poco de reputación. 

—¿Reputación? —Preguntó ___.

Sarah asintió. —La cárcel. Talego. The clink. La casa grande. Cualquier cantidad de tiempo en la cárcel gana reputación. 

___ sacudió su confundida cabeza. — ¿por qué sería genial verlo ganar una reputación? 

Evidentemente tratando de contener una sonrisa, Sarah elevó una ceja perfectamente depilada. —Bueno, él ya tiene un tatuaje delicioso. Sumarle la cárcel a su historial sólo puede hacerlo más caliente. Te lo estoy diciendo, ___, después de que él llegue a casa, agradecerás el sexo espectacular que recibirás de ese chico. La cárcel los convierte en demonios.  

—Como si ya no fueran dos amigos del sexo. Como si fuera poco, recuerdo haber leído que las mujeres se convierten en una bola de hormonas andante cuando están embarazadas. —Fallon asintió con complicidad a ____, con la boca curvada en una sonrisa—. Apuesto a que lo estás manteniendo ocupado en ese departamento.  

Ouch. Tema doloroso. Para evitar el contacto visual con Fallon y Sarah, ___ tomó una fritura de su plato y miró alrededor de la cafetería. Su mirada se posó en una pareja abrochando a un niño en una silla alta. Apareciendo frustrado por su confinamiento, el hiperactivo pequeño de cabello rubio chilló su disgusto y pateó la mesa. Una risa del padre, un disciplinario dedo sacudido de la madre, y una caja de jugo después, el niño cayó en un estado tranquilo de felicidad. ____ suspiró, se limpió la boca y cogió su bolso. 

—¿Estamos listas para irnos?  

Sarah miró a ____, su frente se frunció. ____ se preparó para la sabihonda declaración de la que estaba segura que se avecinaba. —Mierda, ___. Le estás negando sexo, ¿no es así?   

Sip. Allí estaba. Puso los ojos en blanco y dio otro suspiro. —No, Sarah. No le estoy negando sexo a él. Él me lo está negando a mí. —Molesta, ___ le hizo señas a la robusta mesera adolescente. Con una sonrisa, la chica se acercó, su cabello castaño estaba asegurado en unas coletas. 

—¿Puedo conseguir cualquier cosa para ustedes, chicas? 

—No, queremos nuestra cuenta, por favor, —___ respondió, sacando la billetera de su bolso mientras se levantaba.  

—En realidad, me gustaría pedir su helado cremoso de chocolate, —Sarah intervino, mirando a ___—. Extra cremoso. 

La mesera garabateó la orden. —Ya vuelvo. 

—Aww infierno no, ____, —Sarah dijo, palmeando la silla—. No puedes dejar caer una bomba como esa sin divulgar lo que no está sucediendo en tu cama. —Sarah miró a Fallon para que la respaldara—. ¿Estoy en lo cierto, o qué?  

Fallon asintió, acariciando la silla también. —Totalmente. Siéntate y escúpelo, Country.  

—Ustedes apestan, - ____ susurró mientras volvía a su silla—. ¿Qué? 

—¿Qué? —Sarah repitió, parpadeando por la sorpresa—. Como dijo Fallon... escúpelo.  

—Ya lo he dicho. No ha tenido sexo conmigo desde que fuimos a mi primera ecografía. —Apartando la mirada, ella se encogió de hombros, su pecho se expandió con una respiración profunda, frustrada sexualmente—. Tiene miedo de que vaya a lastimar a mí o al bebé. 

—¿Qué, tiene una espada de pene? —Preguntó Fallon—. Es el final de febrero, y ustedes dos no han tenido sexo desde el comienzo de enero? 

Con la barbilla en alto, Sarah se cruzó de brazos, acentuando el escote derramándose fuera de su suéter de cachemira rosa fuerte. 

—¿De verdad? ¿Estás hablando en serio?  ____ soltó un suspiro.

—No, estoy mintiendo. Me dieron ganas de inventar alguna historia ridícula hoy. —Ella se soltó el cabello de su moño. Los rizos ondulados y  oscuros se deslizaron por su espalda—. Sí, lo digo en serio. Él está... nervioso. 

—Está siendo un idiota, —señaló Sarah con vehemencia, aceptando su helado de la robusta adolescente.  

—Estoy de acuerdo. —Fallon hundió la cuchara en el postre de Sarah—. Algo pasa. ¿Crees que te está engañando? Quiero decir, he leído que algunos tipos se ponen raros sobre hacer el acto cuando su chica está embarazada. Tal vez lo está acertando en otra parte.  

Los ojos de ____ se abrieron. Sarah le disparó a Fallon una mirada. —Es la segunda vez que has mencionado la jodida lectura sobre el embarazo. Tú y mi hermano mejor que no tengan ninguna idea volando por sus cabezas. 

—Me gusta estar informada, —respondió Fallon, yendo por otra cucharada de helado. 

—Y me gustaría responder a tu pregunta, —dijo ___, la insistencia pesaba en su tono—. No, no creo que sea infiel. —Bueno, la idea no había cruzado la mente de ___ hasta ahora. Maldita Fallon. ____ alejó la idea de su cabeza tan rápido como había ingresado—. Él quiere hablar con el médico en mi próxima cita y obtener todos los hechos.  

Fallon chupó la cuchara, su frente se elevó con especulación. —¿Estás tratando de decirme que Nick Jonas magnate millonario, muy inteligente no buscó información en Internet acerca de esto? 

—Él no confía en el Internet, —____ respondió con un suspiro. Ella tomó su cuchara y comenzó a cavar lo que quedaba de las cerezas—. Dijo que hay demasiada información contradictoria y que prefiere hablar con el médico personalmente. 

Fallon se encogió de hombros. —No lo creo. O bien está deserotizado o está dejando caer su semilla en otro lugar. —La mandíbula de ____ cayó abierta. Fallon soltó una risa—. Estoy bromeando, Country. Más o menos. Pero de verdad, mantén los ojos abiertos. Simplemente parece... extraño. Un hombre tan inteligente como él no sólo puede llegar a ser tonto. Y si estaba interesado, ¿por qué está esperando? ¿Por qué no pasar por la oficina de tu médico y preguntarle?  

____ cerró su boca y ponderó la declaración de Fallon. En realidad no había pensado en porqué Nick no había tratado de averiguar por su cuenta. Su estómago no era un globo que sobresalía, pero considerando que ella estaba cerca de las dieciséis semanas, definitivamente ya no era más plano. No pensaba que él la estaba engañando, y se sentía acomplejada por su menos que halagador físico, así que ___ iba con la suposición de que él estaba deserotizado a lo que lentamente ella se estaba convirtiendo. Sarah frunció el ceño ante Fallon.

—¿Estás tratando de molestarla? 

—No, no estoy tratando de molestarla. —Fallon se limpió la boca y tiró la servilleta arrugada sobre la mesa—. Uno nunca sabe. Eso es todo.  

Sarah negó con la cabeza y puso los ojos en blanco. —No le hagas caso, ___. Nick nunca, ni siquiera en sus peores días, te engañaría. Ahora, creo que necesitas arreglar su trasero. Tal vez tomar algunos folletos de la oficina de tu doctor y educar al hombre en los aspectos específicos de dejarse llevar mientras estás embarazada. Siempre y cuando nada necesite ser enchufado en la participación de estos actos, estoy segura de que todo irá bien. No necesito que nadie resulte electrocutado tratando de conseguir un poco de sexo.

_____ se levantó de su silla para llamar a la camarera de nuevo. Después de entregarle a la chica su tarjeta de crédito, suspiró. —Está bien, ustedes dos. No quiero hablar más de esto. Él va a hablar con mi médico en mi próxima cita. Conversación terminada. 

Las dos mujeres asintieron, y con eso, el tema estuvo cerrado. Tras firmar la cuenta, todas empezaron ir a la salida. Fallon se puso su abrigo y le dio un abrazo ____. 

—Tengo que ir a prepararme para el trabajo. Te amo, pita. No me hagas caso. Estoy segura de que todo va a estar bien. —____ le dio una pequeña sonrisa y ayudó a Fallon a cubrir su cuello con su bufanda—. Pasa por el restaurante pronto. Antonio te echa de menos. Mierda, todos te extrañamos.  

____ asintió, extrañaba a todo el mundo también. Ella había dado su noticia un par de semanas atrás, decidió que trabajar a tiempo parcial como profesora para una clase de primer grado era más que suficiente por el momento. 

—Lo haré.  

Después de darle un adiós a Fallon, ____ y Sarah se metieron a un taxi para comenzar un día de compras de ropa de maternidad. 

*****

Una vez más, su estómago no era del todo el globo desbordante que sería dentro de unos meses, pero su forma expansiva, sin duda necesitaba un nuevo atuendo. Veinte minutos más tarde, después de lo que ____ consideró uno de los paseos más temibles por la ciudad, cortesía de un conductor demasiado impetuoso, llegaron a Rosie Pope, una lujosa boutique de maternidad en la avenida Madison. Sarah cerró de golpe la puerta del taxi. 

—Psicópata —Sarah le mostró el dedo del medio al taxista chirriando lejos en el tráfico del mediodía—. Madre mía. Te lo juro, la ciudad tiene que darles a estos tíos unos tranquilizantes antes de salir de turno. —Después de asegurar su espeso cabello rubio en un moño desordenado, suspiró y abrió la puerta para ___—. ¿Por qué diablos no trajiste tu auto? Tienes un nuevo  vehículo de marca que Nick te compró, y apenas lo conduces.  

—Apenas conduces el tuyo. -___ escaneó la elegante boutique, impresionada por su selección—. Has estado en Manhattan mucho más tiempo que yo. Ves lo terrible que es ahí fuera. No sólo los conductores de taxi, todo el mundo conduce como un loco aquí. 

—Cierto. Me he vuelto un poco Manhattanizada con el taxi o tomando el metro. Pero podría llegar al orgasmo con sólo sentarme en tu coche. No tendría ningún reparo en conducirlo. Esa máquina fue creada para la velocidad y el sexo. Es sexo sobre ruedas.  

____ suspiró, su mente volvió de nuevo a una gloriosa autopista en California. En efecto, se hizo para... la diversión. Sarah sacó un suéter de túnica roja de un estante y lo pegó contra el pecho de ___. Inclinando su cabeza de lado a lado, lo estudió un momento. Arrugó la nariz con disgusto y la regresó de nuevo. —No es tu color. Ah, y puedo decir que no estoy muy emocionada acerca de ti decidiendo no tener un baby shower.  

—Sarah, no hay manera de que esté teniendo uno. La situación no lo amerita. Deja de traer el tema. —___ cogió tres pares de jeans que iban desde el talle ocho al doce de una pila cuidadosamente doblada. Mirando el precio astronómico, casi los dejó. En su camino al trabajo esta mañana, Nick había dejado su tarjeta de crédito y una nota en el mostrador, diciéndole que quería que comprara un poco de ropa de esta tienda en particular. Teniendo en cuenta que había gastado unos U$s 30,000 en un estupendo e intricado mobiliario de bebé de caoba, tallado a mano, traído desde Italia, no estaba segura de por qué estaba en shock—.Aparte de la ropa y algunos cachivaches, ya tenemos todo lo necesario para el bebé. No necesitamos un shower. —Sé que ustedes no necesitan uno, pero es un rito de la travesía. —Siguiendo a ___ a los vestidores, Sarah tomó unos cuantos tops de los estantes en el camino—. Como tu mejor amiga, ¿qué divertida es mi vida si no consigo verte llevar ese estúpido sombrero con lazo?  

____ se rió y tomó los tops de Sarah. —Esos sombreros son horribles. —Ella abrió la cortina y se metió en el vestidor—. Eres lo suficientemente malvada para querer verme con uno de esos. —No hay duda de que soy mala. —Sarah sacó el lápiz labial de su bolso, y aplicó el rojo intenso en sus labios fruncidos mientras se miraba en un espejo compacto—. Vamos, ___, estoy hablando en serio. Déjame preparar algo para ti. Si no es así, voy a llamar al show de Maury Povich y Jerry Springer para asegurarme de que tú, Nick, y el Señor Oscuro de los Gilipollas tengan sus quince minutos de fama en la televisión en vivo.

___ soltó una carcajada. —No puedo decir que no aprecie tus nombres para Joseph ahora. —Ella abrió la cortina y salió del vestuario con un par de jeans de maternidad oscuros y un top negro con cuello en V que colgaba ligeramente de sus hombros—. Pero voy a matarte si usas cualquiera de esos... —La voz de ___ se detuvo, completamente asqueada cuando vio su reflejo en el espejo. A menudo había admirado la belleza del cuerpo de una mujer llevando un niño. La manera en que su piel se expandía, creando un templo para el crecimiento de una vida por nacer, la impresionaba. Pero mientras miraba su reflejo, ____ no pudo encontrar ningún rastro de belleza. Se llevó las manos al vientre y las deslizó sobre sus caderas ensanchadas. El hecho de que no había llegado a la mitad de su embarazo sólo hizo darse cuenta de que era la mitad del tamaño del que estaría una vez que diera a luz. A través del reflejo, ____ observó a Sarah venir detrás de ella. —Me veo horrible, — susurró ____, totalmente convencida de que esa era la razón por la que Nick estaba negándole sexo—. Me pareceré a Pillsbury Doughboy al momento de dar a luz. Sarah puso una mano en el hombro de ____.

—Te ves hermosa, amiga. Y si Pillsbury Doughboy luciera tan bueno como tú, tendría que hornear una bandeja de galletas en celebración.  

Una pequeña sonrisa tocó la boca de ____. —Sabes que eso no fue gracioso, ¿no?  

Sarah se encogió de hombros. —Eh. Usualmente golpeo mejor que eso. Dame un poco de crédito. El Doughboy es difícil de trabajar. La sonrisa de ____ se desvaneció mientras se miraba a sí misma.

Su mente la llevó de vuelta a una conversación que ella y su madre tuvieron unos pocos meses antes de saber que estaba enferma. ____ estaba en casa de vacaciones de la escuela, y estaban desayunando juntas. Era como si su madre hubiese sentido que algo malo se avecinaba. Comenzó a hablar de su relación con la abuela de ___, que había fallecido unos meses antes. ____ sintió una punzada en su corazón mientras escuchaba a su madre hablar de los recuerdos con su madre. Algunas risas ligeras y muchas lágrimas después, miró a ____ con ojos distantes. Le dijo a ____ que si alguna vez llegaba un momento en que ella no estaba allí, simplemente sabría que estaría con ella. La intuición de una madre que no podría estar por mucho más tiempo. Ella no había entendido el significado de esa conversación, en una cálida mañana de junio, en la cocina de una casa envuelta con recuerdos negativos y dulces, pero lo entendió casi un año más tarde. ____ no podía dejar de temer el impacto de todo ello. Ella estaba a punto de tener su primer hijo, y aunque su madre podría estar mirando, ella no estaría allí en carne y hueso. El controlador de acceso a todos sus recuerdos de la infancia, ya sean buenos o malos, no vería los ojos del bebé de ____. Ella nunca llenaría al hijo de ____ con el amor que sólo una abuela podía. Ella no estaría allí para sostener la mano de ____ y acompañarla a través de los pasos de lo que tomaría ser una madre. Mientras una lágrima caía de su ojo, ____ empujó sus manos por su cabello. Ella volvió a mirar en el espejo a la madre que estaba a punto de convertirse. Su camino, aunque surcado con capas de felicidad, también fue pavimentado con el anhelo que sólo su madre podría reemplazar.
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 14:51

La nieve cayendo contra la ventana del dormitorio como miles de dedos golpeando despertó a ____ de un sueño profundo. Ella entrecerró los ojos para encontrar solamente a Nick rascándose el estómago desnudo y su lengua humedeciendo su boca mientras dormía pacíficamente. Trató desesperadamente de recuperar el aliento perdido. Un dolor punzante creció entre sus piernas, su cuerpo reaccionaba a él de la única manera que alguna vez supo. Lo necesitaba. Ella lo necesitaba. Necesitaba tocarlo, probarlo y sentirlo. En ella. Sobre ella. Debajo de ella. No importa cómo, ella lo quería y no podía esperar más. El aire, ligeramente perfumado con su colonia, se hundió en todos sus sentidos. Su núcleo se tensó en respuesta a su suave respiración, el bajo zumbido de cadencia aumentaba su deseo. Trató en vano de detenerse porque cuando él se dio la vuelta, el edredón se deslizó de su cuerpo, dejando al descubierto el hueso de su gloriosa cadera. Ella estaba perdida. El hambre explotó en su estómago. Se mordió el labio, se sentó y se quitó la camisola de seda negra de su cuerpo. Sus bragas de encaje negro la siguieron. Como una polilla increíblemente atraída por una llama, y con dedos cuidadosos, deslizó el edredón lejos de su cuerpo desnudo. Él se movió ligeramente, un gemido profundo retumbó en su pecho pero no se despertó. ____ tragó, su deseo por cada centímetro de su piel de acero revestida de oro la llenaban de una desesperación cercana a la de una loca. Su pulso, junto con el aliento, se aceleró cuando ella se deslizó por la cama. De rodillas frente a sus pies, hábilmente le abrió las piernas y se abalanzó a matar. Curvando sus dedos alrededor de su polla semi dura, ella lo tomó con avidez en su boca. Lo oyó gemir, y su cuerpo musculoso tenso hacia arriba sólo alimentó su deseo. Chupando más duro, trató de satisfacer su sed de él mientras lamía cada fuertemente veteado centímetro de la raíz a la punta. Dios, él sabía increíble. El sabor salado de su seda líquida  combinada con el sabor de su piel tenía su cabeza balanceándose con reverencia, su mano se movía arriba y abajo cada vez que lo metía adentro. Entonces él despertó. Arrastró su cuerpo contra la cabecera, pero eso no detuvo a ____. Ella siguió sin dejarlo ir. 

—____, —susurró, con la voz entrecortada—. ¿Qué demonios estás haciendo? 

Con los ojos dilatados de lujuria, miró hacia arriba mientras lentamente lamía y chupaba sobre la cresta de su polla ahora dura como una piedra. 

—¿Qué parece que estoy haciendo, Sr. Jonas? —Ella bajó de nuevo, sintiéndolo golpear la parte posterior de su garganta. Otro profundo y delicioso gemido salió de su pecho mientras él agarraba su cabello, sus dedos se enroscaron apretados contra su cráneo. Eso la hizo alucinar. La mareó. Deslizó hacia abajo su boca por su erección palpitante y sus uñas se clavaron en sus caderas. Podía sentir la tensión en sus músculos, sintió que su cuerpo se tensaba y se ponía rígido, y le encantaba cada segundo de eso. Oh, sí, ella lo tenía. Él se empujó más profundo a través de sus labios, sus dedos apretaban su cabello más duro mientras la guiaba hacia arriba y abajo, arriba y abajo, permitiéndole tomarlo hasta la empuñadura. Todos y cada uno de los sentidos de Nick fueron devorados por su boca golosa. 

— Mierda, —espetó—. Te encanta la forma de mi sabor. ¿No?  

Si. Ella. Lo hacía. El fuerte sabor que emitía mezclado con un toque de dulzura la había drogado. 

— Mmm, —ella gimió, su lengua se deslizó sobre una gruesa gota de semen. Deslizó una mano por su vientre desnudo, sus uñas dejaban marcas de color rojo profundo mientras continuaba rodeando su polla con su lengua. Un gemido embriagador trepó por su garganta cuando él pellizcó uno de sus pezones endurecidos, rodándolo lentamente entre el pulgar y el dedo índice mientras se empujaba en su boca de nuevo. Con una mano todavía enterrada en su cabello, él comenzó a bombear más rápido. Infierno, Nick estaba a punto de explotar. Un trago duro onduló su nuez de Adán mientras ____ lo succionaba con más fuerza. Él la tomó por los hombros, tirando de ella sobre su pecho. En una fracción de segundo, la tuvo sobre su espalda atrapada debajo de él. Sin aliento, ____ animó sus caderas, su furiosa necesidad de tenerlo dentro de ella la llevaba a lo más cercano de una locura como se podría conseguir. Se agarró a sus hombros, su coño se apretó, ardiendo con excitación. Él se cernió sobre ella, apoyado en sus codos. Las respiraciones profundas e irregulares llenaban su pecho mientras la miraba como si estuviera debatiendo qué hacer. Infierno. No.  

—Vas a follarme ahora mismo, y voy a amar cada segundo de ello, Nick. Me vas a follar, y no vas a lastimar al bebé. Pero te puedo decir que si no me follas ahora mismo, voy a hacerte daño.  

Maldita sea. Sólo lo puso más duro. La mujer debajo de él se las arregló para joder su mente en múltiples niveles. El deseo por ella aumentó, a través de sus venas como nunca antes, aún así ella se las arregló para hacer que él se reevalúe el simple hecho de estar vivo. Aunque sorprendido por su franqueza, no pudo evitar la sonrisa escapando de su boca. 

— Lo quieres tan mal, ¿eh?  

—Sí, —gimió, su respiración trabajosa. 

—¿Qué tan malo? —Él rozó la mandíbula contra el suave oleaje mantecoso de su pecho. Dios, extrañaba sentirlos. Extrañaba sentirla a ella. Rodeó la lengua alrededor de la protuberancia firme de su pezón. —Quiero que, con gran detalle, describas lo mal que realmente lo quieres. ___ tomó un tembloroso aliento.

—¿No es suficiente que ya no me encuentres atractiva? ¿Ahora quieres que te describa lo mal que lo quiero? —Ella apartó la mirada, con la voz apagándose—. ¿Estás tratando de torturarme, Nick? 

Los ojos de Nick se agrandaron, su corazón se contrajo en su pecho. Claro, sabía que ella se había vuelto frustrada por las últimas semanas, pero nunca pensó que le afectaría tan profundamente. Él sabía que tenía que arreglarlo, arreglarla. 

—Mírame, cariño, —le susurró. ___ llevó su mirada llorosa de nuevo a la suya y el corazón de Nick cayó aún más. Alcanzando su muslo, lentamente lo enganchó a su cintura mientras acercaba sus labios a su mandíbula. Él la rozó ligeramente y el aliento estremecedor que ____ soltó lo derritió—. Pensé que este cuerpo era hermoso antes de quedarte embarazada, —dijo, las palabras bajas contra sus labios temblorosos—. Pero ahora es exquisito. Una visión de... perfección. Llegó con suavidad a su otro muslo, repitiendo el proceso de engancharlo por encima de su cintura. Él podía sentir que sus piernas comenzaban a temblar con anticipación. Abriéndola para él, la observó fijamente durante un instante antes de introducirse en su interior. Caliente, pulido, y apretándolo con furia enloquecedora a su alrededor, su coño se sentía increíble. Él contuvo un gemido, disfrutando del sonido de su suave suspiro. Una ráfaga fugaz de miedo lo recorrió mientras lentamente se empujaba más profundo, pero le dio una patada de regreso a donde pertenecía. Bajando sus labios en los de ella, Nick lamió a través de su boca, saboreando el sabor de su dulzura recubierta de azúcar. Sosteniendo la parte posterior de su cabeza con una mano, tomó la hermosa curva de su cadera con la otra. 

—¿Es necesario que te diga lo mal que te ansiaba? —Él gimió mientras chupaba, arremolinaba, y lamía con su lengua la delicada piel de su cuello—. Te he necesitado más que mi próximo latido del corazón. 

Corrientes ondulantes de éxtasis recorrieron los miembros de ____ mientras se retorcía debajo de él. Su voz, el timbre de un hombre pidiendo disculpas, retumbó bajo en su oído. Sus bíceps se apretaban y flexionaban con cada empuje lento  y calculado. Ella se estaba disolviendo, descongelando bajo su calor. Arrastrando las uñas a lo largo de su espalda musculosa, su aliento quedó atrapado en su pecho, alojado entre sus cálidos labios y sus seductoras palabras. Su deseo por ella era evidente en cada toque suave y caricia de su adorada lengua. Inclinándose, sacudió sus caderas más rápido, pero Nick se detuvo por completo.  

—Nick, no te detengas, —rogó, sus muslos apretaban con vigor su cintura—. Por favor. 

—No, —dijo en un susurro ahogado. Le alejó su cabello humedecido de su cara y rodó su lengua sobre la de ella, hablando entre cada aliento caliente—. No te estoy follando esta noche, ___ Cooper. Mátame si quieres, pero voy a poseerte lentamente hasta que no puedas aguantar más. Mis dedos van a trazar cada hermosa línea escondida en tu cuerpo. Mis labios van a acariciar, nutrir y alimentar cada centímetro insatisfecho de ti. ¿Está bien? 

—Sí, —gimió. Él reclamó su boca, tragando cada gemido que siguió mientras se empujaba a las profundidades suaves de su húmedo y delicioso calor una y otra vez. Él la llenó del más puro, más dulce y más bello amor que jamás había experimentado. Sus lentos y agonizantes pulsos y sus profundos y apasionados besos triunfaron sobre cualquier cosa que ella nunca había sentido, probado o conocido. Alimentando a su cuerpo con lo que necesitaba, Nick limpió su mente de pensar que alguna vez no la deseó. Él arrojó lejos cada inseguridad...  Desenmarañó toda duda...  Y la llevó al viento arremolinado de su innegable e incuestionable amor...
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 15:10

____ se mordió nerviosamente el labio y pasó sus dedos a través de una revista de embarazo. Tratando de ignorar a Joseph mirándola fijamente desde el otro lado del consultorio, ella cruzó las piernas y miró su reloj. Las cuatro y cuarto. Nick estaba quince minutos retrasado. Ansiosamente sacó su teléfono de su bolso con la esperanza de que habría al menos un mensaje de él. Nada. Ningún texto o llamada perdida. Lo arrojó sobre su regazo, preguntándose dónde estaba.  

—Un poco enfermo que tu amoroso novio no esté aquí todavía. —Joseph se echó a reír—. ¿Me pregunto si llegará tarde durante el parto? Llámame si necesitas un respaldo.  

Sin hacerle caso, ____ pasó la página y leyó un anuncio alegando que el jugo de remolacha ayudaba a prevenir defectos del tubo neural en el feto en desarrollo. Hizo una nota mental, y movió sus ojos para mirar el reloj. Estaba comenzando a preocuparse. No era de Nick no llamar si llegaba tarde. Una sacudida de miedo sorprendió su sistema, pero tan pronto como lo hizo, Rubia de su cita anterior llamó el nombre de ____. Después de colocar la revista hacia abajo, ____ pasó los dedos por encima de su celular, y le envió un mensaje a Nick. Ella metió el teléfono al bolso, se puso de pie y se dirigió a la puerta de la oficina trasera. Se dio cuenta que Joseph también se puso en pie, siguiéndola justo por detrás. Ella se dio la vuelta y un escalofrío le recorrió la espalda por su proximidad. 

—¿Qué estás haciendo?  Él entrecerró los ojos.

—¿Qué te parece que estoy haciendo? Voy a ver si vamos a tener un niño o una niña. 

____ parpadeó, encogiéndose ante sus palabras. —No vas a ir a la oficina conmigo hasta que Nick llegue.  

Con una sonrisa burlona, Joseph sacó un pedazo de papel de su bolsillo trasero. Se lo entregó a ____. —Esa es una copia de la orden de protección modificada de la que te hiciste cargo. Nada allí dice que tengo que esperar hasta que llegue el niño bonito. —Se la sacó a ____—. Parece que puedes haberte olvidado de añadir una pequeña cosa a él. —Él la metió en el bolsillo y abrió la puerta—. Las damas primero.  

____ cerró los ojos con pesar. Con la cabeza atrapada en un accidente de tren, nunca había pensado en añadir esa estipulación particular a la orden. Nick había estado en ascuas durante varias semanas, y él debe haber estado demasiado estresado para notar su error. En un suspiro y rezando para que Nick estuviera allí pronto, siguió a la recepcionista a un consultorio vacío. El descontento de Rubia hacia ____ era evidente mientras preparaba los elementos necesarios para la visita. Una vez que ____ y Nick habían descubierto que el error de facturación del seguro era su culpa, Nick llamó a la oficina para expresar su descontento con vehemencia. Después de casi conseguir sus abogados involucrados para presentar una demanda, Nick quería que ____ cambiara de consultorio, pero como el médico ya conocía su incómoda situación, ____ sintió que era mejor dejarlo pasar. Ella estaba más que satisfecha de que Rubia fuera reprendida.  

—Lo de siempre. Pantalones por debajo del hueso púbico. —Rubia encendió la máquina de ecografía, apagó las luces y se dirigió hacia la puerta—. El Dr. Richards está terminando con otro paciente. Él va a estar aquí enseguida. Mientras tanto, no puede usar el baño. —Con eso, ella y su actitud se fueron. ____ se sentó en el borde de la mesa, de espaldas a Joseph. Con manos temblorosas, bajó ligeramente el suave elástico de algodón que cubría su vientre. Miró hacia la puerta, dispuesta para que Nick la abriera. En el silencio de la habitación, la respiración de Joseph sonaba como un tornado girando a través de sus oídos. Decidiendo esperar al médico o a Nick, detuvo sus movimientos.  

—Me dejaste follarte por más de un año. Ahora no es el momento para comenzar a ponerte avergonzada. —____ oyó la sonrisa en las palabras de Joseph, sintió el veneno amarrado a ellas—. No te preocupes. La forma en cómo te ves en este momento nunca podría excitarme. 

—Eres un idiota, —murmuró, con el corazón golpeando. Él rió.

—Y tú eres la puta que nos puso a todos en esta posición. ¿Qué es peor, ___? ¿Una puta que folló al amigo de su novio o un idiota que está haciendo su paga por ello?  

Mientras su declaración repugnante aplastaba su cabeza, la puerta se abrió. Nick y el doctor entraron a la sala. Cruzando la habitación rápidamente, Nick estuvo a su lado en un segundo, su rostro se retorció con preocupación. 

—Lo siento, —susurró mientras ____ se levantaba y envolvía sus brazos alrededor de su cuello. 

—¿Qué sucedió? —Preguntó. Aspiró su olor y automáticamente se calmó por su presencia. Ella lo miró a los ojos, tratando de mantener las lágrimas—. Te envié un mensaje. Nunca llamaste. 

—Dejé mi teléfono en la oficina y no me di cuenta hasta que estuve a medio camino a través de la ciudad. Me vi envuelto en el tráfico. Fue un desastre. —Él observó el rostro de ____, captando que estaba preocupada por algo más que su ausencia. Algo más estaba allí. Su estómago subió, torciéndose por la ira. Movió los ojos hacia Joseph, luego de regreso a ____. —¿Está todo bien?  ____ sintió que él se congelaba como si de repente hubiera estado encerrado en hielo. Tragó saliva, con un nudo hinchando su garganta. Ella asintió con la cabeza, no quería decirle lo que había sucedido. Nick ya estaba en el borde. Si pensaba que Joseph le dio incluso la más pequeña de las miradas sucias, sin duda, habría un derramamiento de sangre en esa sala.  

—¿Nada sucedió? —preguntó con más atención, mirando entre ella y Joseph. Desde la silla al otro lado de la habitación, Joseph los miraba a ambos. Ella asintió de nuevo y se elevó para besarlo. Nick suspiró mientras sus labios se encontraron con los suyos. Trató de luchar contra la persistente sensación de que ella estaba ocultando algo. Un instante después, él la ayudó a subirse a la mesa, su mano acarició su vientre mientras exponía su gloriosa piel. Ella lo miró y sonrió. Cálido de inmediato, Nick acercó una silla y se sentó junto a ella. Mientras sostenía la mano de ____, los ojos de Nick estaban fijos en los de Joseph. Estaba comenzando a pensar que la idea de permitir que estuviera presente era algo que lamentaría por siempre. Mierda. Este niño podría ser suyo, y ese imbécil no tenía derecho a estar aquí durante algo tan alegre. 

—Entonces, ¿cómo ha estado sintiéndose, señorita Cooper? —Preguntó el doctor, moviéndose a través de su historial. Colocó el portapapeles en su escritorio y se dirigió hacia el lavabo—. ¿Veo que todavía tiene un poco de náuseas? 

—Si. Pero ahora sólo es a la noche. —Prueba una taza caliente de manzanilla o té de jengibre, —dijo, lavándose las manos. Después de secarlas, caminó a través del cuarto, se puso un par de guantes, y cogió el gel—. Mi mujer blasfemó las galletas saladas cuando estuvo embarazada de nuestros tres niños. 

—¿Tres niños? —Joseph se inclinó hacia delante con los antebrazos en las rodillas. Su boca se enroscó en una de las sonrisas más débiles—. Espero que nosotros también estemos teniendo un niño. 

La tensión de cada dirección se redujo en la sala como una bomba atómica. Sintió la mano de Nick apretarse alrededor de ella, ____ movió la cabeza en su dirección. Él miraba fijamente a Joseph con su boca pegada en una línea rígida, y ella se quedó sin respiración al ver los ojos de Nick brillar como brasas ardientes. ____ le apretó la mano, tratando de atraer su atención de nuevo a ella, pero eso no funcionó. Con el cuerpo erizado de rabia notable, Nick se veía como si estuviera a punto de saltar sobre la mesa.  

—Te amo, —ella susurró. Eso rompió su trance. Hirviendo, Nick arrastró la mirada de Joseph y se centró en la razón por la que estaba allí. Podía hacer esto. Él haría esto. Sólo tenía fe en Dios en sobrevivir sin matar a Joseph. El doctor se aclaró la garganta. 

—Bueno, estás apenas por debajo de veinte semanas. Si tenemos alguna cooperación del pequeño, sabremos el sexo en pocos minutos. Calmándola, el malestar del momento se desvaneció cuando Nick acarició suavemente su cabello. ____ desenfocó a Joseph mientras se enfocaba en el monitor. Rezando que el latido suave se arremolinara en el aire como una dulce melodía donde la mitad le pertenecía al hombre que estaba junto a ella, ____ tomó una respiración profunda mientras el doctor empujaba su micrófono contra su abdomen. Después de unos parpadeantes latidos, el doctor se rió entre dientes. —Miren eso. — Señaló la pantalla mientras presionaba un poco más duro a lo largo del lado derecho del estómago de ____—. No estoy seguro del sexo todavía, pero ese es el bebé con los dedos en su boca. ____ miró, tratando de distinguir la mancha en la pantalla, y luego la golpeó.

Ella podía ver exactamente de lo que estaba hablando. Delicados y diminutos dedos entraban y salían de la boca pequeña con la marea del fluido en el que flotaba. Con los ojos llorosos, se volvió a Nick, su expresión era igual de asombrado como ella se sentía. El doctor bajó el micrófono a través del estómago de ____. —Y si sólo abriría las piernas un poco más, podríamos saber si necesitarán ropa de color rosa o azul. —Una serie de whooshes, una dura presión del instrumento, y una cálida sonrisa en el rostro del doctor después, él dijo—, Felicitaciones, señorita Cooper. Vas a tener un niño.  

____ dejó escapar un jadeo ahogado, las lágrimas caían por sus mejillas mientras le sonreía a Nick. Ella lo vio tragar, sus ojos estaban empañados mientras miraba la pantalla.
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 17:40

owww
que tierno
un pequeño nick
que bonito
siguela pronto
ya te extrañaba a ti y a tu hermosa novela
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 18:34

Chicas les voy a subir mas capítulos porque en mi fucking ciudad no tengo señal, ahora acabo de salir de la facultad y voy a aprovechar, si mañana salgo también intentaré subir... Tal vez vuelva a subir miércoles y viernes que son los días que vengo a clases, no les quiero dejar sin novela por eso estoy subiendo muchos capítulos para terminarla. Cuando vuelva todo a la normalidad empezaré otra novela. Gracias por entenderme. :-)
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 18:37

Él había dicho que siempre y cuando el bebé estuviera sano, no le importaba si era un niño o una niña. Por supuesto que sabía que él quería decir honestamente eso, pero el día que entró al cuarto de niños casi desnudo y notó un guante y una pelota firmada por los Yankees colocados en el tocador, supo que el corazón de su amante de los Yankees quería un niño pequeño. Nick acercó su silla y sus ojos aterrizaron en los de ____. Le pasó la mano por su cabello y miró al doctor. 

—¿Un niño? ¿Está seguro?  

—Esa pequeña parte del cuerpo allí mismo me dice que sí. —Empujando las gafas sobre el puente de su nariz, el Dr. Richards señaló la pantalla, su sonrisa era amplia mientras miraba a Nick—. Dicen que no lo haga, pero considerando que he visto miles de esos en los últimos treinta años, diría que salgan a comprar unos cigarros de color azul en celebración. —El doctor se aclaró la garganta y miró a Joseph. Usando una sonrisa serena pero tensa, su tono contenía torpeza al hablar—. Siga adelante y haga lo mismo. 

Joseph se ajustó la corbata y se levantó. Sus brillantes ojos negros igualaban su sonrisa falsa.

—Planeo hacerlo. Mi familia va a estar contenta al saber que es un niño. Nick sintió cada jodido cabello de su nuca erizarse. Se levantó de su silla, dispuesto a romper todos los huesos del rostro de Joseph pero ____ lo cogió del brazo y tiró de él hacia su lado. Después de limpiar el gel de su estómago, ____ se sentó y se pasó la lengua por los labios que se habían resecados. 

—Hemos terminado, ¿No? —El aliento se le escapó de la boca tembloroso a pesar de su intento de equilibrio—. ¿Puedo ir al baño ahora? El doctor asintió, y con la ayuda de Nick, ____ saltó fuera de la mesa. Mirándolo fijamente a los ojos, llevó una mano a la parte posterior de su cuello y tiró de él para darle un beso. —Te amo, Nick Jonas, —susurró después de un largo momento—. Gracias por no hacer lo que sé que podrías haber hecho con tanta facilidad. Continúas impresionándome. También continúas enamorándome más de ti. Mi corazón, alma, vida y cuerpo, tú eres el dueño de todo.  

Dios. Nick nunca imaginó que esas simples palabras podían hacer que no se convirtiera en un digno lunático cada segundo. Pero esas simples palabras no fueron pronunciadas por una simple mujer. Eran gracias a su ángel. Sí, ella tenía una manera de hacer que todas las luchas que habían soportado valiera la pena. La miró con adoración mientras desaparecía en el baño. Nick se pasó una mano por el cabello. 

—Doc, mientras ____ está limpiándose, quisiera hablar con usted en privado con respecto a algunas cosas. —Eso no es un problema. —El doctor apagó la máquina de ecografía y encendió las luces—. Podemos hablar en el pasillo. 

—De ninguna manera, Jonas. —Con prepotencia filtrándose a través de sus poros, Joseph dio un paso hacia adelante con los ojos entrecerrados—. Este bebé es tanto mi asunto, como el tuyo. Nada de mierda privada.  

Cruzando sus brazos, Nick se tomó la barbilla. Inclinó la cabeza hacia un lado, con una sonrisa lenta elevando su boca. —Tienes razón, Joseph. Mi error. —Adelante. Estaba a punto de estallar la puta cabeza de Joseph en pedazos. Descansando en una silla, la sonrisa de Nick se ensanchó—. Entonces, doctor, usted ve que mi novia es una captura total. La mujer trae un nuevo significado a la palabra hermosa, ¿no?  El doctor se aclaró la garganta, pareciendo un poco confundido.

—Sí, Nick, ella es una mujer muy guapa.  Una sonrisa reverente estalló en el rostro de Nick mientras llevaba su atención a Joseph, que parecía igualmente confundido. Con los ojos puestos en Joseph, Nick levantó una ceja. 

—Sí, lo es. Pues bien, dado que ella y yo comenzamos a salir con una muy activa vida sexual salvaje, al menos cuatro veces al día, quería saber si debe cambiar ahora que está embarazada. Mi preocupación radica en hacerle daño a ella o al bebé.  Nick podía ver que Joseph apretaba los dientes y se preguntó por qué el idiota todavía estaba en la habitación. Nick descubrió que su curiosidad lo hacía quedarse allí. 

—En absoluto, —respondió el doctor, sentándose en un taburete giratorio—. El sexo es completamente saludable y animado para ambas partes. El bebé está protegido en lo profundo de la matriz. No hay ninguna posibilidad de que le hagas daño.  

Al oír esto, Nick miró el rostro de Joseph palidecer pero el idiota todavía estaba súper pegado al suelo, sus movimientos se detuvieron por completo. Nick pensó que tomaría la gran oportunidad de profundizar un poco. Mejor aún, Nick estaba a punto de pescarlo...  

—Eso es grandioso de escuchar, —Nick continuó, con los ojos aún fijos en los de Joseph—. Pero tengo que ser honesto, estoy colgado como un profesional. ____ dice que soy el hombre más... grande con el que ha experimentado alguna vez. Nos gusta hacer el amor, pero por lo general, realmente nos lanzamos a ello. A los dos nos gusta bastante... rudo. Nos encantan todas las posiciones que existen. Incluso hemos inventado unas cuantas de las cuales estamos bastantes seguros de que nadie las ha pensado. Estamos bien así. Entonces, doc, ¿cuál es su opinión general sobre los hechos que he proporcionado? Básicamente lo que estoy preguntando es... ¿podemos follar de la forma que siempre hemos follado? Porque si es así, voy a llevar a mi novia a casa después de esto y darle lo que quiere.  

Carnada. Anzuelo. Línea. Y. Jodidamente. Hundido. Como el doctor fue a contestar, Joseph fue a salir de la habitación. Nick se rió entre dientes, orgulloso que había golpeado su blanco. Dicho objetivo le estaba dando la reacción que él sabía que iba a llegar. 

—Espera, Joseph, ¿no quieres saber la respuesta? Quiero decir, el bebé es tanto tu asunto como lo es el mío. No olvidemos, sin mierda privada. El doctor tal vez pudo haber intentado responder la pregunta de Nick, pero Joseph no. Su respuesta fue golpear la puerta detrás de su culo arrogante. Otra risa, algunas preguntas no contestadas y ____ saliendo del baño poco después, tenían a Nick sintiendo que la consulta médica fue mejor de lo esperado. Para el momento en que ____ y Nick hicieron su camino de regreso a su edificio y al ascensor, ____ estaba convencida de que su novio había sido poseído por un demonio del sexo. Entre las miradas hambrientas durante el camino a casa y sus promesas del placer exquisito por venir, ella creía que se había vuelto temporalmente loco. Apoyada contra la pared del ascensor, ella se entregó a su profundo y apasionado beso mientras subían a su piso. ____ inclinó su cuello, permitiendo que la suave boca de Nick adorara su piel. 

—¿Y a quién tengo que agradecer por este repentino cambio en tu deseo sexual? Me gustaría enviarle un regalo. ¿Tiene una dirección? Nick respondió cerrando sus labios sobre los de ____, acariciando su lengua con pequeñas lamidas necesitadas mientras sus manos recorrían su cuerpo. Las puertas del ascensor se abrieron, y con los brazos alrededor del otro, Nick caminó hacia atrás con ella por el pasillo hacia su casa. Con la espalda presionada contra su puerta, ella dejó escapar un suspiro caliente mientras él luchaba, pescando sus llaves del bolsillo. Su ligero rastrojo le hizo cosquillas en la mandíbula al abrir la puerta. Caminando con ella hacia atrás en el ático, sus labios continuaron su asalto sobre los de ella. ____ arrojó su bolso en el sofá, rodeó con sus brazos el cuello de Nick, y se rió mientras él la levantaba en brazos. Con las piernas colgando sobre su antebrazo, lo besó con más fuerza, su cuerpo palpitaba de pies a cabeza por la anticipación.  

—¿Así que vas a contestarme? —Suspiró mientras él la colocaba en la cama de tamaño California King, deslizando las sabanas—. ¿A quién le debo las gracias? 

Sonriendo, Nick lentamente empujó su falda hacia abajo y la tiró al suelo. Con los ojos clavados en los de ella, se mordió los voluptuosos labios y su dedo trazó justo debajo de su ombligo. 

—La única cosa que usted necesita saber, señorita Cooper, es que Joseph está muy, y quiero decir muy, consciente de cada cosa que voy a hacerle a su hermoso cuerpo. 

Sin otra pregunta, ____ pasó el resto de la tarde dejándose llevar en las alucinantes cosas que Joseph aparentemente sabía que le iban a suceder. 
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 18:45

—¿Es la venda de los ojos realmente necesario? —Preguntó ____ mientras Nick la conducía por el pasillo—. Entiendo que es una sorpresa, pero tu entusiasmo en realidad me aterra. ¿Lo pintaste de negro?  

—¿No tienes fe en mis habilidades decorativas? —Preguntó Nick con una sonrisa. Al abrir la puerta del cuarto del bebé, puso una sonrisa mientras tomaba un último vistazo a la habitación final. No podía llamarlo sus habilidades de decoración ya que un equipo de diseñadores de interiores muy bien pagados hizo todo el trabajo. Sin embargo, estaba contento con la dirección que les había dado en los últimos meses al descubrir que el bebé era un niño—. Y sí, necesitas la venda en los ojos. Pero voy a establecer un trato contigo. Al igual que mi castigo tortuoso, te permitiré que lo reutilices en mí esta noche.  ____ se rió y fue a arrancarse la venda de los ojos, pero Nick tomó sus muñecas. Con los labios en un mohín, ella suspiró.

—Te gusta mucho ser un sabelotodo. Te juro que fuiste colocado en mi mundo por esa misma razón.  


—Mmm, nunca lo había pensado de esa manera. —Nick enterró su rostro en el hueco de su cuello, su voz era seductoramente baja—. Colocado en esta tierra para ser un sabelotodo en tu mundo. 

—Nicholas Jerry Jonas, si no dejas que me quite esta venda de los ojos, voy a hacerle cosas a tu culo que ningún hombre apreciaría. ¿Lo captas?

 Nick dejó escapar una risa gutural y profunda con los ojos muy abiertos. —Me estás excitando. 

—Oh, Dios mío. Seriamente

—Lo sé. He perdido la cabeza o seriamente me he vuelto loco. —Nick le mordió el cuello—. ¿Qué es, amor? 

—Ambas. 

—Buena respuesta. —Le quitó la venda de los ojos—. Dime. ¿Perdí mi mente en esto?  

El aliento abandonó los pulmones de ____ mientras sus ojos recorrieron el cuarto. Fiel a su amor por el equipo, Nick había convertido la habitación una vez desnuda en un paraíso Yankee. Sin exageración, fue realizado con mucho gusto y podría prosperar fácilmente hasta bien entrada la adolescencia de su hijo. La mirada de ____ cayó sobre una única pared azul marino con grandes estanterías blancas. Cada una tenía en vitrinas una gran variedad de pelotas de béisbol firmadas, tarjetas y gorros. Observó todo, desde camisetas autografiadas colgando de un gancho de hierro con el emblema de los Yankees a un marcador digital real y una fila de armarios de metal de los Yankees. Una de las paredes mostraba una escena de piso a techo en blanco y negro del campo de los primeros días de los Yankees. "La Casa que Construyó Ruth" aparecía en la parte superior del mural. Juraba que era una foto real. Poco más allá de una de las ventanas envueltas en una larga cortina azul marino había una silla de cuero suave, de color marrón con almohadas esponjosas de béisbol. Una alfombra redonda con la ciudad de Nueva York de fondo cubría una buena parte del espacio. Por si fuera poco, tenía asientos reales del estadio en la habitación. ____ se quedó sin palabras.  

—¿Perdí mi mente? —Nick susurró, con la barbilla en el hombro de ____. Envolvió sus brazos alrededor de su creciente estómago, deseando poder verle el rostro—. ¿O estoy loco? Cayendo en la gravedad de todo lo que hacía a Nick quién era, ____ lo miró, su mundo giraba sobre un eje de amor que él proporcionaba. Tantos momentos robados y pequeñas cosas que él había dicho y hecho pasaron por su mente mientras miraba fijamente a sus sonrientes ojos marrones. Esos ladrones ojos marrones que le arrebataron la respiración, el corazón y el alma al segundo que lo vio. Tantas palabras, habladas y no habladas, resonaron en sus oídos. Este hombre, su mejor amigo y amante, que no sabía si el niño que llevaba era de él, mantuvo la promesa que había hecho no hace mucho tiempo. Ya quería a su bebé, más allá si era o no de él, porque era parte de ella. Si Dios quiere, una parte de él. Llevando sus manos a sus mejillas con hoyuelos, ella lo miró un instante más largo antes de ponerse de puntillas. Cuando sus labios se fundieron contra los suyos, ella se preguntó cómo había llegado ser tan afortunada. ¿Por qué, de cada mujer en el mundo, este sabelotodo la escogió?  Rompiendo lentamente el beso, ella lo miró, su mente estaba aturdida. 

—Ni siquiera sé cómo darte las gracias, Nick. Me has aceptado con toda la frágil debilidad que tengo, amándome no menos que una mujer sin defectos. Una mujer sin miedos. Cada mirada, tacto y beso que me has dado sin juicio de ninguna clase. Has curado todas las heridas expuestas, las cicatrices viejas, y el dolor que traje a esta relación, sin esperar nada a cambio. Tú me has enseñado lo que se siente un corazón acelerado, me enseñaste que los simples pensamientos podían irse fácilmente con un solo beso. Tú me has enseñado lo que es sentir realmente, de todo corazón, hasta el fin del mundo amada. ¿Cómo te doy las gracias por todo esto?  

—Lo haces cada día, —respondió en voz baja, acariciando su cabello. ____ cerró los ojos.

—¿Cómo? —Ella se apoyó en el calor de su tacto.  

—Mírame, ____. —Ella abrió los ojos, su mirada acuosa buscaba la de él—. Ahí mismo, muñeca. Dijiste que cada mirada que te he dado fue sin juicio. Bueno, cada mirada que tú me has dado es intocable, pura en todo lo que es para mis ojos. Me miras como si nunca has visto a un hombre. No hay manera para mí, como hombre, explicar lo que eso se siente. —Él tomó su mano y la puso sobre su corazón—. Dijiste que cada toque que te he dado fue sin juicio. Cada vez que me tocas, tus manos tiemblan. No tienes idea de cómo me hace temblar. No estoy hablando sexualmente. Sacudes todo lo que sé que soy.- Acercándola más, acarició su boca contra la de ella. —¿Y cada beso? Jesús, ni siquiera me refiero a la forma en que me besas. Desde el primer beso que compartimos, que detuviste —suavemente le mordió los labios, chupándolos entre los dientes— a este beso ahora mismo, me hundes. Me haces el amor con cada beso. Confirmas lo que este sabelotodo supo al segundo que puso sus ojos en una hermosa camarera con comida salpicada en todo su uniforme. No me gusta usar la misma línea, pero tus labios se hicieron para los míos. Eso significa que cada beso se hizo para mí. Cada vez que me miras como lo haces, pones una mano temblorosa en mi cuerpo, o tus labios suaves tocan los míos, haces que le agradezca a Dios por ser un hombre. Así es como me das las gracias cada día, y esa es la manera que espero que continúes dándome las gracias por el resto de mi vida.  Una vez más se quedó sin palabras, ____ le echó los brazos al cuello y lo llevó hacia abajo para darle un beso. Tenía la sensación de que había experimentado incontables momentos "sin palabras" con Nick.  —Mmm. ¿Ves? Acabas de hacerme el amor con ese beso. —Nick sonrió, cogiendo la mano de ____ y llevándola fuera del cuarto del bebé. 

—Me gusta ese término. Te hago el amor con mis besos.  

—Sí, señora, lo haces. —Nick le guiñó un ojo y tomó las llaves de la mesa de la cocina—. Ahora me tienes con ganas de hacer nada más que quedarme en casa todo el día para que pueda continuar recibiendo algunos buenos besos. Estoy a punto de cancelar esta pequeña excursión. ____ se rió y cogió una suave chaqueta de punto del armario. Optando por unos zapatos planos y cómodos en lugar de sus magníficos zapatos de tacón Stuart Weitzman, se sentó en el sofá y observó a Nick mientras ella se las ponía. Su sugerencia de cancelar se estaba volviendo más atractiva por el segundo. Con su gorra de los Yankees debajo de las cejas, se veía muy comestible envuelto en unos jeans azul oscuro, una camiseta gráfica ajustada, y un par de zapatillas. ____ se mordió el labio y se acercó a su caramelito.  

—No podemos cancelar, —dijo ella, poniéndose su chaqueta de punto. Las palabras salieron como un mohín mientras aceptaba su bolso de él—. Nos vamos a reunir con ellos al mediodía, y son casi las once y quince. —Ella tomó su mano y lo arrastró hacia la puerta. Si ellos no conseguían salir de allí pronto, nunca se irían—. Buenos besos después, Señor Jonas.  —Ella sonrió mientras esperaba en el pasillo mientras gemía, golpeando el código de seguridad. Sin embargo todo estuvo bien. Ella lo mantuvo feliz por "hacer el amor" con él varias veces en su camino hacia abajo en el ascensor.
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 19:06

Un frío débil de mediados de abril picó en ____, extendiendo un escalofrío por su piel mientras ella y Nick salían de su auto al sol brillante. De cualquier manera, la primavera en Nueva York era hermosa mientras la ciudad se despertaba de un largo y duro invierno. No es que la ciudad no siempre estaba viva y bien, pero las calles contenían un sentido renovador mientras todo volvía a la vida. De los propietarios de tiendas abriendo sus puertas para que el aire fresco se deslizara a través de sus edificios a los árboles en todos los parques brotando con coloridos brotes, el centro del mundo rugía su existencia con el cambio de estación. También era algo que ____ había aprendido amar. Con las manos entrelazadas con las de Nick, ____ miró varias tiendas mientras se abrían camino por la avenida Lexington. Deteniéndose apenas por debajo de la calle 74, su mirada se posó en un vestido de verano de forma ajustada que se exhibía en un maniquí. Con las manos sobre sus caderas, el maniquí llevaba el vestido sobre su cuerpo de plástico mucho mejor que cualquier modelo superior pagada. ____ miró a su creciente vientre y suspiró. 

—¿Qué sucede? —Preguntó Nick, sus ojos se movieron entre ella y el maniquí. 

—Eso es hermoso, y nunca voy a encajar en algo como eso otra vez. —Ella continuó caminando hacia Giggle, una boutique elegante de bebés la cual Kevin y Danielle le sugirieron que vieran—. Tendré suerte si voy a encajar en las bolsas de basura Hefty después de dar a luz.  

Nick se detuvo bruscamente. Él ahuecó las mejillas de ____ con una amplia sonrisa estampada en su rostro. 

—Si estás usando una bolsa de basura Hefty o un bikini, todavía te verás shexy. —Le puso un beso en la frente—. Con un centenar de libras o 500 libras, todavía te amaría. 

—Eso lo dices ahora. Vamos a ver si dices lo mismo cuando tengas que pedirme ropa especial que encaje alrededor de mi culo. —____ enarcó una ceja incrédula—. Mejor aún, vamos a ver si estarás diciendo lo mismo al tratar de sacar la bolsa de basura de mi cuerpo desnudo extra grande.  Una lenta sonrisa se deslizó por los labios de Nick.

—Sabes que me estás excitando, ¿no? 

____ rió y tomó su mano. —Estoy haciendo una cita con un psiquiatra cuando lleguemos a casa. —Zigzagueando por la acera llena de gente, vio la boutique a pocas puertas de distancia—. Va a ser bueno para ti y tu obsesión. Realmente creo que lo necesitas.  

Nick abrió la puerta de la tienda y le dio una palmada ligera a ____ sobre su culo mientras ella entraba. —Y yo realmente creo que si sigues hablando de tu cuerpo desnudo grande o pequeño, voy a necesitar una ducha fría.  

____ negó con la cabeza, pero antes de que pudiera lanzar un comentario de regreso a él, captó la mirada de Alena. Sonriendo de oreja a oreja, Theresa corrió hacia ____, con los brazos extendidos. 

— ¡____! —____ se arrodilló y tiró de ella en un abrazo—. ¡Mamá, mira! ¡____ y el tío Nick están aquí!  

La frente de Nick se frunció mientras se acercaba a su cuñada. —¿Ustedes no les contaron donde íbamos? 

—Sí, claro. —Danielle puso los ojos—. Aprenderás muy pronto. Nunca. Jamás le digas a un niño algo antes de tiempo. Nos hubieran molestado hasta la muerte mientras esperábamos por ustedes. Nick recogió un Timothy igualmente emocionado en sus brazos.

—¿Tus padres mantienen cosas de ustedes dos?  

Timothy hizo un mohín, moviendo un dedo acusador a su padre. —¡Sí! Papá dijo que nos estaba llevando a Mickey D's pero luego nos trajo aquí. Nunca supimos que estaban vinendo. ¿Vas a llevarnos a Mickey D's, tío Nick?  

Nick alisó su mano a través del cabello castaño de Timothy. —Claro que sí, voy a llevarlos a Mickey D's. El tío Nick es un bobo por las chicas con el nombre de Molly y las papas fritas grasosas. —____ se levantó y sonrió—. Y recuerda siempre, chico, eres el que controla a mamá y a papá. Pueden ser más grandes, pero tú tienes más poder de lo que crees. Están realmente aterrados de ustedes dos. Tu padre me dice eso todos los días.  

Timothy curvó sus labios sobre los dientes y rugió como un león en dirección de Kevin. Kevin negó con la cabeza. —Bien hecho, hermano. Eres el héroe del día, y has expuesto la peor pesadilla de todo padre. Espera. Ya sabes lo que dicen de la venganza.  

Nick levantó una ceja, su sonrisa era astuta. —Ah, bueno, considéralo mi venganza por los muchos años de tormento que me hiciste pasar. —Le entregó Timothy de regreso a Kevin, su risa tan astuta como su sonrisa—. No te preocupes, voy a cubrir los Big Macs. 

Kevin miró a ____, una sonrisa cubría su boca. —¿Estás segura que estás lista para pasar el rato con este cabeza de chorlito por un tiempo? Él podría volverte loca. —¿Quién? ¿Él? —___ apuntó su pulgar en la dirección de Nick—. Oh, me vuelve loca, pero lo creas o no, yo soy la que tiene el control. Él puede ser más grande y más poderoso, pero definitivamente está aterrado de mí. Lo tendré adiestrado realmente bien más pronto que tarde.  

Nick se rió entre dientes, sus ojos muy abiertos. —¿En serio? 

—Si, en serio, —respondió ella, deslizando su brazo alrededor de su espalda—. No trates de actuar de manera fría frente a ellos, Jonas. Sabes que es verdad.  

Danielle soltó una risa. —¡Me encanta! Sabía que había una razón por la que me gustabas, ____. Eso es correcto. Nunca dejes que estos chicos Jonas piensen que te tienen. —Ella golpeó su cadera contra la de Nick—. Vas a ser domesticado tan rápido, no sabrás qué camino es hacia arriba o hacia abajo.  

Nick miró a Kevin, su voz inexpresiva. —Recuérdame mantener a mi chica lejos de tu esposa.Con un inquieto Timothy retorciéndose en sus brazos, Kevin se encogió de hombros.

—Ya estás condenado, hermano. Están teniendo un almuerzo con mamá el próximo fin de semana. Hazlo más fácil para ti y ten el delantal cuando ella llegue a casa. Si no, comenzará a retenerte algo realmente importante... el tiempo de juego físico.  

En ese sentido, Nick lanzó su brazo alrededor del cuello de ____, sonrió cálidamente y empezó a frotar su vientre. 

—Querida, cariño, amor de mi vida, creo que tenemos algunas compras que hacer. ¿Vamos?  

—Creo que lo haremos, —____ estuvo de acuerdo con su propia sonrisa. 

—Genial. —Nick asintió y miró a su alrededor—. ¿En qué camino está la ropa? 

Kevin señaló con la cabeza hacia un lado. —Justo después de la decoración del cuarto. A la derecha de los animales de peluche y un par de metros más allá del centro de actividades.  

Nick se quedó mudo, mirando a su hermano. 

—Hermano, tengo dos hijos y una esposa. —kevin se encogió de hombros, sus ojos verdes brillaban—. Estoy muy domesticado.  
Nick sonrió y tomó la mano de ____, conduciéndola hacia cualquier dirección que Kevin acababa de explicar a fondo. Nick tomó con rapidez cada color pastel y primario imaginable mientras navegaban en la gran boutique. También tomó cada tipo de tina de baño para bebé, sillitas y bolsa de pañales disponibles. Miró a ____, que parecía abrumada por lo que la rodeaba. Con los labios sonrientes, él se detuvo. 

—¿Qué? —Preguntó ____. Él llevó una mano a su nuca, su tacto era suave.

—¿Estás bien? 

Ella sacudió la cabeza, las lágrimas brotaban de sus ojos. —No, no lo estoy. —Y no lo estaba. Entre Nick completando el cuarto, su creciente barriga y su creciente temor de ser madre, ella se estaba convirtiendo en una bola mental de nervios. Un verdadero caso perdido. Se pasó la mano por sus mejillas y sacó un diminuto traje de recién nacido de un estante—. ¿Ves cuán pequeño es esto, Nick? Oh, mierda.

Ahora Nick se sintió abrumado por su respuesta. Él asintió con la cabeza, con cuidado de no molestarla. 

—Lo hago.  

Ella sollozó. —Eso significa que la personita que lo usará va a ser tan pequeña como esto. Nunca he sostenido un bebé. No tengo idea de cómo darle de comer. Él podría morir de hambre. No tendré la menor idea de por qué está llorando. ¿Qué pasa si me odia? — Nick fue a hablar, pero ella continuó. Sus palabras salían de su boca más rápido que un relámpago—. No voy a saber cómo hacerlo eructar. ¿Qué pasa si se me cae mientras le doy un baño? El Estado va a alejarlo de mí. ¿Qué pasa si no lo escucho en el medio de la noche? —Pausando, ella contuvo el aliento y realmente se rompió—. Y esos ungüentos. ¿Qué pasa si no pongo lo suficiente en él y tiene una erupción? ¿Qué pasa si pongo demasiado y consigue una infección? ¿Qué estoy diciendo? Ni siquiera sé cómo cambiar un pañal. ¿Va a estar en la mesa para cambiar desnudo con mucho o poco ungüento, porque su madre no sabe cómo ponerle el pañal?  Santa. Madre. De. Dios. 

Nick parpadeó, tragó saliva y lentamente sacó la mano de su nuca. Él siempre había sabido cómo manejar a ____. Mierda, fue puesto en la tierra para hacer precisamente eso. Pero la mujer que tenía al frente lo estaba perdiendo. Pensando rápido, se pasó la mano  por el cabello y le dio una mirada a lo único que pensó que podría calmarla. —Siéntate en el suelo conmigo. Con sus amplios ojos llorosos, ____ frunció el ceño.

—¿Qué? ¿Quieres que me siente en el suelo contigo en una tienda?  

Nick se sentó con las piernas cruzadas en el suelo de arce y le hizo señas hacia abajo. —____, casi tuvimos sexo en el capó de mi coche a un lado de una carretera en México. Siéntate.  

Impresionada, ____ miró con nerviosismo a los compradores que observaban a Nick como si estuviera loco. Pero ella siempre supo que estaba algo loco. Después de unos segundos, se sentó en el suelo con las piernas cruzadas delante de él. Él entrelazó sus dedos con los de ella. Con los ojos preocupados y una cálida sonrisa, él besó suavemente sus labios. 

—Hey, —susurró. Una débil sonrisa elevó su boca. 

—Hey. 

—Mi nombre es Nick Jonas, y voy a educarte sobre bebés, ¿de acuerdo?  ____ asintió, mirando hacia sus manos.

—Estás tratando de conseguir que deje de molestar. —Ella llevó la mirada hacia él, su corazón se derritió—. ¿No es así? 

—Si, y lo haré. Dame cinco minutos. ¿Está bien?  Midiéndose el labio, se centró en sus ojos. 

—Está bien. 

Llevando las manos de ella a su regazo, Nick suspiro de alivio. Ella ya se estaba tranquilizando un poco.

—En primer lugar: Los bebés son fáciles de sostener. Ellos... confían en seguida. Saben que estás ahí para cuidar de ellos. Al momento en que lo veas, ____, no serás capaz de evitarlo. Tus brazos sabrán automáticamente qué hacer. Te garantizo que no querrás bajarlo. Eres tan cuidadosa y educada. Será algo natural para ti. — Él se inclinó y puso otro beso lento en sus labios—. ¿Está bien?  -Ella asintió, confiando en él.  —Dos: Cuando llore, sólo lo hace por varias razones. O está hambriento, cansado, enfermo, con cólicos, tiene que eructar, necesita ser cambiado, o quiere que lo sostengan. O en tu caso, se te cayó y él tiene un dolor intenso, o no sabes cómo cambiarlo y él ha estado sobre un pañal lleno de popo todo el día.  

____ levantó una ceja. —¿Pensé que estabas tratando de calmarme? 

Él se rió y le acarició la mejilla. —Mi punto es que sabrás por qué. Lo sabrás porque tú eres su madre. Vas a vivir y respirar por él. Vas a aprender a cómo hacerlo eructar y bañarlo. Vas a aprender qué cantidad de ungüento es la correcta. Él nunca morirá de hambre, porque no vas a ser capaz de tolerar su llanto nunca más, y es probable que acabes empujando demasiadas botellas en su boca.  

____ sacudió la cabeza y se rió. Nick se inclinó a unos centímetros de su rostro, sus ojos se clavaron en los de ella.

—Y nunca te odiará. No puede. Tú amas todo lo que te rodea con tanta facilidad, lo que te hace muy fácil de amar. Él va a sentir eso. Créeme, lo hará.  

___ tragó. —¿Eso crees? —Sé que es así, muñeca. Es imposible no enamorarse de ti.  

Y allí, sentada en el suelo con el hombre con el que no podía vivir sin él, el hombre que le enseñó lo que se siente ser amada de verdad, ____ ya no tenía miedo de convertirse en una madre. En cambio, se ahogó en el hecho de que no sólo el hombre que estaba sentado con ella creía en sus fortalezas y estaba enamorado de cada una de sus debilidades, sino que otro hombrecito pronto estaría igual de enamorado de ella.  
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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 4th 2014, 20:18

Otro hombrecito  tiste 
owww
me encanta
siguela
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CristalJB_kjn
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 7th 2014, 17:42

Omj llore d emocion.y felicidad sta muy hermosa la novela me gusta mucho espero que subas mas y que tambien estes bien.
Bueno me dspido cuidate bye
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 11th 2014, 14:25

____ abrió la puerta de un Starbucks en el centro de la ciudad, dándole la bienvenida al aire acondicionado por el calor del verano. De inmediato vio a Sarah, que había saltado de su silla como si estuviera envuelta en llamas. ____ se presionó a través de la multitud para almorzar, emocionada de ver a su amiga. Las últimas semanas habían sido poco menos que caóticas, por lo que su tiempo juntas fue limitado en el mejor de los casos. Con un poco más de un mes hasta que diera a luz, el horario de ____ se movía alrededor de citas médicas semanales, clases de Lamaze, y la compra de cualquier artículo de bebé de última hora que ella y Nick podían pensar. Sonriendo, ____ se acercó a Sarah y dejó caer su bolso sobre la mesa. Tan pronto como fue a tirar de Sarah en un abrazo, ____ se dio cuenta de que su amiga no parecía en absoluto la misma de siempre. 

—¿Qué te sucede? —____ escaneó la preocupada expresión de Sarah. Ella vaciló, las líneas de su ceño se profundizaron. 

—Tengo que hablar contigo. 

—Muy bien, —dijo ___ arrastrando las palabras, su nervios pinchaban. Nunca había visto a Sarah tan aterrada. Empujando una silla de la mesa, ____ se sentó. Su cabeza daba vueltas sobre cada hilo posible de malas noticias que su amiga podría repartir. Sarah se sentó en una silla y deslizó una bebida Venti por encima de la mesa. 

—Te pedí un chai latte helado. Imaginé que te ayudaría a calmar los nervios después de decirte lo que descubrí.  

El corazón de ___ cayó. —Sarah, ¿qué diablos está pasando?  Sarah mordisqueó la uña de su pulgar.

—Sólo prométeme que no te enojarás conmigo. 

—¿Qué? —Con los ojos bien abiertos, ____ negó con la cabeza—. ¿Que no me enoje contigo? ¿Qué hiciste?  

—____, sólo prométeme que no te molestarás.  ____ cruzó sus brazos, su estómago se retorció en nudos.

—Está bien, Sarah, a pesar de que no me has dicho con qué no debo estar enojada, te prometo que intentaré no molestarme. ¿Es eso suficiente para ti?  Sarah asintió lentamente y dejó escapar una bocanada de aire.

—Yo... —Ella hizo una  pausa, miró a su alrededor y se pasó una mano por el cabello—. Llamé al programa de Maury Povich y

—¿Qué? —____ se quedó sin aliento, con los ojos más abiertos—. Te dije que no los llamaras, Sarah. ¿Cómo pudiste hacerme esto? ¿Como si no fuera lo suficientemente vergonzoso no saber quién es el padre, quieres que ventile mi mierda en televisión nacional? —____ se puso de pie, tomando su bolso de la mesa—. No lo vamos hacer. 

 —¡____, espera! —Sarah se puso en pie, siguiendo a ___ hacia la salida. Ella tomó el brazo de ____ y la giró—. No me estás escuchando. Hay más.  

—¿Más? —Preguntó ____ con sus cejas fruncidas—. ¿Qué? ¿Les dijiste qué posiciones me gusta durante el sexo? ¿Tal vez fuiste tan lejos como para hacerles saber qué hice con Candice Weathers en la fiesta de graduación mientras estaba borracha? —Sin esperar respuesta, ____ alejó su brazo del agarre de Sarah, dio media vuelta y siguió tejiendo entre la multitud .

 —____ —Sarah gritó—. Hay otra prueba de paternidad disponible, y no es invasivo. —____ patinó hasta detenerse. Con los labios entreabiertos y el impacto corriendo a través de su sistema, se dio la vuelta—. Es cierto, —continuó Sarah—. Es un simple análisis de sangre. Incluso no tienes que ir al programa, y pueden tener los resultados en menos de diez días.  

____ tragó, su corazón latía más rápido. Sarah se dirigió a la mesa y ____ la siguió. Sintiéndose como si hubiera recibido un puñetazo, ____ dejó caer su bolso, sacó una silla y miró a Sarah. 

—Dime lo que sabes, —suspiró, tratando de calmarse.  

—Lamento haber llamado al programa, —susurró Sarah—. Iba a ser una broma. Ni siquiera iba a darles sus nombres reales. Tenía Aceite de Oliva para ti, Popeye Rodríguez para Nick, y Norman Bates para Gilipollas. Había pensado en poner las entradas en una tarjeta ya que no nos dejaste hacerte un shower.  

—Sarah, no estoy preocupado por el programa. —Ella suspiró, tratando de calcular cómo de retorcida, pero aún así, histérica era su amiga—. Sólo dime lo que sabes. 

—Se llama prueba de paternidad prenatal no invasiva. La mujer del programa dijo que una empresa, el Centro de Diagnóstico de ADN, la realiza en sus laboratorios por todo Estados Unidos. Ellos necesitan una muestra de sangre de la madre y una muestra de sangre de uno de los padres potenciales. —Sarah se encogió de hombros—. Eso es todo. ____ sacudió la cabeza, incapaz de creer lo que estaba escuchando.

—¿Cómo puede ser eso? Todo lo que leí en Internet acerca de la amniocentesis, decía que necesitas líquido amniótico para realizar pruebas de ADN antes de dar a luz. Sarah tomó un sorbo de su Frappuccino y se echó hacia atrás.

—Realmente yo no lo entiendo. Dijo algo de células fetales en la sangre de la madre. Eso es todo, ____. Dentro de los diez días que el laboratorio recibe las muestras, puedes ir a la página web de la CDA, y tendrás tus resultados.  Diez días. Diez. Simples. Rápidos. Días. ____ se llevó la mano a su boca, su voz era un susurro.

—Dios mío, ¿Por qué mi doctor no me dijo acerca de esto hace meses? Todo este tiempo, podríamos haberlo sabido. —Su corazón quemaba. Su pesadilla no debería haber durado tanto como lo había hecho. Infierno, en ese momento, ____ sintió toda clase de mierda por tomar la palabra de su médico sin hacer más investigaciones. 

 —Es una prueba relativamente nueva, y seamos honestas, tu médico es relativamente viejo. Su oficina es un retroceso a los años setenta. Mierda, todavía realiza ecografías. —Sarah deslizó su silla cerca a ___ y le puso la mano en el hombro—. Tal vez él no sabía nada de él. De cualquier manera, tú lo haces ahora. 

____ tragó, tratando de procesar qué habían vertido sobre su regazo. Había verdad en la declaración de Sarah. ____ ahora sabía acerca de la prueba y pronto Nick también lo haría. No podían recuperar las noches de insomnio en los últimos meses. No podían quitar cada segundo de la angustiosa espera que habían soportado. Seis meses y medio de preocuparse de si ella y Nick iban a pasar el resto de sus vidas o no atados a Joseph sin poder deshacerse de él. Armada con la nueva información, ____ no iba a dejar que otro minuto malvado de desconocimiento siguiera. De pie, agarró su bolso, puso un beso en la cabeza de Sarah, y con un corazón asustado y pesado, se dirigió a la puerta para ir a contarle a Nick. Sólo rezaba que su tan esperada respuesta fuera la que tan desesperadamente querían oír.
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 11th 2014, 14:39

Con los nervios hechos una maraña, ___ salió del elevador en Industrias Jonas. Sonriendo, la secretaría de Nick se levantó de su escritorio. 

—¡Hey, ____! —Dijo, reuniéndola en un abrazo. Cuando ella se retiró, su sonrisa se amplió mientras le echaba un vistazo a ____—. No mucho más tiempo. 

—Si. No mucho en absoluto. —____ se movió en sus tacones, preguntándose por qué los llevaba. Su vientre hinchado tenía sus pies destrozados—. Estoy lista para terminar con este embarazo.

—Apuesto a que si. Las últimas semanas pueden ser brutales, pero al final vale mucho la pena. Antes de darte cuenta, tendrás una pequeña vida en brazos. Te olvidarás de cada segundo de incomodidad. Tú y el Sr. Jonas no serán capaces de contener su entusiasmo. —____ le dirigió una débil sonrisa. Ella estaba en la larga lista de personas que no conocían la situación real. Con un temor en sus ojos marrones, Gina ladeó la cabeza—. ¿Puedo... sentirlo? 

—Por supuesto. —____ tomó su mano y la puso sobre su estómago—. Está muy activo esta tarde. 

—Y así era. ____ juraba que su pequeño hombre estaba haciendo volteretas. Bajo la seda de su vestido, su piel rodaba en olas con sus movimientos. 

—Dios, me acuerdo de esto, —Gina suspiró—. Bueno, que lo disfruten. Llegará un momento en tu vida en que te darás cuenta de que esto era una de las mejores partes.  

____ le dio otra sonrisa débil y miró hacia la oficina de Nick. —¿Está disponible?  

Gina asintió. —Sip. Acaba de terminar una reunión, así que lo atrapaste en un buen momento.  

—Gracias, Gina. Me pondré al día contigo cuando me vaya.  

—Suena bien, —dijo ella, volviendo a su asiento, su atención se centró en el teléfono que sonaba. Con los nervios instantáneamente pinchando otra vez, ____ se dirigió a la oficina de Nick. Con un golpe rápido, abrió la puerta. Su corazón se comprimió al momento en que sus ojos se posaron en el rostro sonriente de Nick. Poco sabía que estaba a punto de lanzar un sacacorchos en su día. Con el teléfono en una mano, hizo una seña para que esperara con la otra. Ella suspiró, comprendiendo su actitud relajada. Sin la chaqueta del traje y la corbata floja alrededor de su cuello, él perezosamente se mecía en su sillón de cuero, hablando de negocios. Dejando caer su bolso encima de la mesa, ____ se colocó en su regazo, esperando no estar aplastándolo. Él deslizó su brazo alrededor de su cintura, su mano masajeó su vientre. Tratando de calmar su ansiedad, arrastró los dedos por su cabello negro y suave. Dios, amaba a este hombre pero no podía dejar de sentirse como si fuera el diablo a punto de dar malas noticias.  

—Eso es exactamente lo que quiero oír, Bruce. Vamos a estar en contacto. —En ese punto, colgó, su sonrisa era contagiosa mientras miraba a los ojos de ____—. Una sorpresa de mediodía. —Rozó sus labios a lo largo de su mandíbula—. ¿Te presentas como el almuerzo para mí? 

____ tomó aliento, su mente le decía que sólo se revelara y lo dijera. Sin dar vueltas alrededor. Sin dudarlo. Sólo decirlo. Envolviendo sus brazos alrededor de sus hombros, ella presionó su frente contra la de él. Sus ojos se clavaron en esos desconcertadores ojos . 

—Hay una prueba de paternidad de sangre. No tiene riesgos, y podemos tener los resultados en días. Sé que estamos casi al final de este camino, pero podríamos saberlo un par de semanas antes de tiempo. Por fin podemos terminar con esta... esta espera. —____ observó su rostro pálido. Vio esos hermosos ojos nublarse, la desolación reemplazó la alegría que habían sostenido hace menos de un minuto. Ella sintió su fuerte y duro cuerpo ceder. Su manó cayó de su vientre mientras alejaba la mirada. 

—He sabido de la prueba durante un par de meses. —Llevó sus ojos de nuevo a los de ella. Su declaración rebotó alrededor de la cabeza de ____. Mirando fijamente su rostro, sangrando algo paralelo a la vergüenza, ella trató de tragar. Como se sintió mareada mientras se levantaba, apoyó la mano en el escritorio para mantener el equilibrio. 

—¿Lo sabías? —Suspiró con sus ojos borrosos de lágrimas y confusión—. ¿Has sabido de él y no dijiste nada?  

Nick se levantó y llevó una mano a su mejilla, pero ella se apartó. Por un segundo, él encontró su voz atrapada, sintió que su corazón se hundía. Él sabía que la mentira que estaba albergando la molestaría, pero infierno, su reacción lo estaba destrozando. Él asintió con la cabeza, dando un paso atrás. 

—Lo he hecho. 

—¿Por cuánto tiempo? —Preguntó con la voz quebrada.  

—Después de enterarnos que era un niño. —Nick miró al suelo, recordando el día en que no pudo evitar que sus dedos curiosos hicieran clic en torno a Internet. Un hijo. Su posible hijo había alimentado una necesidad tan profunda dentro de él para ver si había otras opciones, que pensó que se estaba volviendo loco. Pasó la mitad del día en Internet. Una vez que descubrió que podrían tener la respuesta tan rápido, el miedo lo recorrió. Congelado frente a su computadora, Nick se dio cuenta de que la respuesta podía no ser lo que él quería oír, lo que necesitaba oír. También trajo un montón de jodidas emociones que él no estaba preparado para manejar. En su mayor parte, sentía que ____ estaba llevando a su hijo, pero mientras miraba la pantalla, su fe se desvaneció. 

—Eso fue hace meses, Nick. —____ se limpió las lágrimas de su rostro, sorprendida por el tiempo que lo había sabido—. No lo entiendo. ¿Por qué mantener esto de mí?  Acercándose, se pasó una mano por el cabello. Todo lo que quería hacer era tocarla, consolarla, pero sus defensas estaban arriba, así que caminaría. 

—Estaba comprando  tiempo. —Habló en voz baja y miró fijamente su rostro mientras se volvía más confuso—. Eso es todo. Estaba comprando tiempo.  

—¿Comprando tiempo? ¿Tempo de qué? No podemos detener lo inevitable. Pero podríamos haber detenido a Joseph de estar en cada cita con el doctor.  Nick sacudió la cabeza, sus miedos salieron de su boca.

—No, no podríamos. Él es el padre. No yo.  ____ tragó una bocanada de aire a su admisión. Sus rodillas se debilitaron. El hombre ante ella reveló algo que había escondido de forma tan natural, tan fácil en los últimos meses. No sabía si gritarle o llorar por él. Sin embargo, sabía que él lo hizo por ella. Ella nunca podría negar su instinto natural de proteger siempre sus sentimientos. Él la había protegido, mantuvo sus temores para sí mismo. Mientras observaba el espíritu de él quebrarse justo ante sus ojos, decidió revelar algo. Algo que ella había comenzado a sentir en los últimos meses, algo que no reconoció lo que era hasta ahora. Un tirón tan interno, tan cálido que pensaba que iba a fundirse con ella. 

—Tú eres el padre de este bebé, Nick Jonas. ¿Me escuchas?  

Nick la miró un largo momento, pensamientos amargos invadían su mente. Quería creerle, pero no pudo. Sus palabras salieron como un susurro. 

—No lo soy, ____. Él lo es.  

Con el corazón haciéndose añicos, ____ se acercó y cogió sus manos. Ella las llevó a su vientre mientras el bebé trataba de patear su camino hacia afuera. Mirando fijamente los ojos cansados de Nick, ahuecó sus mejillas. —Eres el padre, y te diré cómo lo sé, — exclamó ____, presionando sus labios contra los suyos—. Lo sé porque puedo sentir cada parte de ti corriendo por mis venas. Tu sangre, tu corazón, tu alma. Puedo sentirlo. Siento su amor por ti. Cada vez que hablas, se mueve. Cada vez que te ríes, te juro que vibra como si estuviera compartiendo la broma contigo. —Deslizando sus brazos alrededor de su cuello, ella entrelazó sus dedos en el cabello de Nick y enterró la cara en su pecho—. Sé que puedes sentir que se mueve, Nick, y él sabe que es la mano de su padre en mi estómago. Él lo sabe.  

Nick había dicho que las manos de ____ temblaban cada vez que ella lo tocaba. Aquí y ahora, eran las suyas las que no podía controlar. Arrastró sus temblorosas manos a lo largo de la curva de su estómago, sintiendo la vida que podrían haber creado retorcerse en su cuerpo. Con lágrimas corriendo por su rostro, ____ se quedó mirando los ojos de Nick. — Necesito tu fe y creencia en todo lo que sabes que estamos destinados a ser. —Tomó un aliento tembloroso y sostuvo su rostro—. Necesito que seas más fuerte que tus miedos y dudas. No te atrevas a darte por vencido en nosotros, Nick. No te des por vencido en él. Por favor.  Nick asintió e inclinó la cabeza, rozando sus labios contra los de ella. 

—No lo haré, —susurró, tirando de ella hacia sus brazos—. Juro por Dios que no lo haré. 

Y allí, de pie en su oficina con la mujer con la que no podía vivir sin ella, la mujer que le enseñó lo que se siente tener su fe restaurada por su simple toque, Nick ya no tenía miedo de no ser el padre de este niño. En su lugar, se ahogó en el hecho de que no sólo la mujer con él creía que lo era, y estaba enamorada de todos los miedos que tenía, sino que otra vida ya estaba enamorada de él. 
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 11th 2014, 14:49

Subir las montañosas escaleras hasta el segundo piso de la casa de Nick en los Hamptons demostró ser una hazaña más difícil que el año anterior. Con una botella de agua en una mano y un plato abundante de comida china recalentada en la otra, ____ llegó al último escalón sin aliento. Mientras se abría camino por el pasillo, ella no pudo evitar detenerse fuera de la habitación en la que ella y Joseph habían dormido la última vez que estuvo allí. Recuerdos corrompidos de su estancia asaltaron su mente. Pero mientras miraba fijamente al espacio, un recuerdo triunfó sobre el resto. Los arrojó a todos ellos al suelo. Este recuerdo particular nunca la corrompería. Se aferraría a él para siempre. Una pequeña sonrisa levantó la comisura de su boca cuando entró en la habitación. Colocando su agua y comida en el gran tocador, ella movió sus ojos hacia la mesita de noche que flanqueaba la cama matrimonial. La simple curiosidad hizo que tirara del cajón. Ella rió cuando vio la sudadera que Nick le había dado para usar mientras jugaba su primer juego "Lanza la Tapa de Botella en la Maceta" con él. La recogió en sus manos y la llevó hasta su nariz. Aunque débil, aún mantenía su aroma. Recordó querer quemar su olor en su mente. Poco sabía entonces que tendría la suerte de despertar con ese aroma cada mañana. El calor la inundó mientras se la colocaba por encima de su camiseta. Cerrando los ojos, abrazó su pecho, superada por las visiones de esa noche. Miró a su alrededor, cogió el plato y el agua e hizo su camino fuera de la habitación, sosteniendo recuerdos hermosos y malos. En un suspiro, entró en la habitación sosteniendo su corazón y futuro. Apoyada en la puerta, ____ observó con disimulación a Nick. Sentado con las piernas cruzadas en la cama, vistiendo nada más que un par de ligeros pantalones de pijama de algodón, su atención estaba centraba en su ordenador portátil. A pesar de que había prometido que no iba a trabajar durante las vacaciones del Cuatro de Julio, ____ descubrió que era todo lo que había estado haciendo. Sabía que él estaba tratando de mantenerse ocupado, ahogándose en todo lo que podía. Estaba tratando de evitar el trato con su nuevo juego de espera, el juego de los resultados de las pruebas de paternidad. No podía dejar de recordar hace un año cuando sus vidas eran muy diferentes. Con el corazón pesado por lo que estaba sucediendo, ____ cruzó la habitación. Después de colocar la comida y la bebida hacia abajo, se arrastró por la cama y alejó la computadora de Nick. Con una sonrisa traviesa, ella la cerró y se sentó a horcajadas en su regazo. Nick levantó una ceja, una sonrisa lenta jugando en su boca. 

—Tienes mucha suerte que guardé el documento con el que estaba trabajando. 

—Suena como una amenaza. —Colocando las manos sobre sus hombros desnudos, ____ ladeó la cabeza hacia un lado e imitó su expresión—. ¿Va a lastimar mi cuerpo? Mejor aún, ¿puedo rogar un poco de castigo agradable para mi cuerpo? —Él se rió entre dientes, y sus ojos brillaban con la alegría que ____ había extrañado desesperadamente en la última semana desde que habían realizado la prueba. Nick se chupó el labio inferior y deslizó sus brazos alrededor de su cintura. 

—Te he convertido en una traviesa y retorcida masoquista. ¿Tienes alguna idea de lo que el pensamiento me hace?  ____ rió.

—Sí. Puedo sentir lo que te está haciendo ahora mismo.  

—¿Es muy obvio?  

—Muy. —____ le acarició la curva de su cuello, mordiéndolo suavemente. Arrastrando su olor almizclado a través de su nariz, ella cerró los dedos en su cabello—. Tu cabeza está tan consumida por mi recién descubierta traviesa perversión que ni siquiera notaste algo en mí.  Agarrando sus muslos, un gemido se arrastró por la garganta de Nick.

-¿Y lo que haces se supone que ayuda? 

—Está bien, voy a parar, —bromeó ____, alejándose. Nick frunció el ceño. 

—Estoy lanzando la tarjeta del hombre de las cavernas aquí y exigir que continúes tu travieso juego en mi cuello. 

—No, —____ se rió—. No hasta que descubras qué hay de nuevo en mí. En serio, no es tan difícil.  

—Mal, —susurró mientras hablaba entre beso y beso—. Es dolorosamente... tortuosamente... agónicamente, estoy—apunto—de—rasgarte—las—bragas—de—tu—cuerpo de duro. 

 Casi al mismo tiempo que ____ comenzó a pensar en cómo deliciosamente, embriagadora y adictivamente maravillosos eran sus besos, sonó su teléfono móvil. Como de costumbre, Nick no mostró intenciones de contestarlo. ____ retrocedió y lo miró. 

—Realmente debes responder a eso. Él la guió de vuelta a su boca.

—De ninguna manera, —se quejó mientras se arrastraba contra la cabecera, llevándola con él—. Sea quien sea puede esperar. —Uh, uh, uh, —ella advirtió en broma, su sonrisa era tan provocadora como siempre—. Podría ser tus padres llamando para hacernos saber a qué hora van a estar aquí mañana. Nick parpadeó.

—Te bajas de esto, ¿no es así? ____ bateó sus pestañas.

—En muchas... muchas... maneras. Ahora responde. —Ella se rió y cuidadosamente salió de la cama, más que disfrutando la palmada que él le dio en su trasero. Mientras lo veía tomar la llamada, ____ sintió un nudo en su estómago. Aunque no era doloroso, definitivamente no estaba cómoda mientras una contracción de Braxton Hicks apretaba su vientre. Con el aliento un tanto reducido, se hundió en un sillón y trató de relajarse. Sin arriesgarse, teniendo en cuenta que estaba a tres semanas de su fecha de parto, miró su reloj y comenzó a controlarlas. A medida que su estómago se relajaba del asalto leve, el bebé hizo su presencia. Martilleó su pie en lo que ____ creía que era su ira por su propio malestar, golpeó algún lugar debajo de su tórax derecho.

-Te he oído, amigo, —murmuró, frotando la zona que había atacado—. Pronto. — ____ observó los ojos de Nick moverse con preocupación cuando su mirada se posó en ella. Inmediatamente finalizó su llamada, se trasladó al otro lado de la habitación y se arrodilló frente a ella. 

—¿Qué sucede? —Preguntó, colocando su mano sobre la de ella—. ¿Estás bien?  

Ella asintió con la cabeza y tomó una respiración profunda. —Falsa contracción.  

—¿Estás segura? 

—Si. Estoy empezando a acostumbrarme a ellas. —Ella tragó saliva y, con la ayuda de Nick, se levantó. Sonriendo, ella envolvió sus brazos alrededor de su cuello—. Así que, ¿Puedes decirme qué hay de nuevo en mí? Sorprendido por su despreocupación, Nick sacudió la cabeza, alisando sus manos por su cintura.

—____, creo que debes acostarte. 

—¿Por qué? —Preguntó, con el ceño fruncido.  

—Tienes contracciones. 

—Hombre tonto, tuve una Braxton Hicks. —Ella hizo un gesto desdeñoso y cruzó la habitación. Cogió su agua de la mesita de noche, tomó un sorbo y casi terminó la botella entera—. Estoy bien.  

Nick se pasó una mano nerviosa por el cabello. Sí, estaba muy muy seguro que su chica estaba enloqueciendo.

—¿Cómo sabes que estás bien? 

—Bueno, vamos a ver. Es mi cuerpo, y lo he llegado a conocer bastante bien durante los últimos veinticinco años. —Ella caminó de regreso hacia él con una sonrisa en su rostro mientras una vez más, deslizaba sus brazos alrededor de su cuello—. ¿Quieres saber dos cosas que apuesto a que no lo sabías? Nick soltó un suspiro, tratando de ir con la corriente. —Por supuesto. ____ meneó sus cejas. —Uno: Eres muy, muy shexy cuando estás preocupado.   Nick rió. —¿Lo soy? —Mmm hmm. —Ya lo he dicho antes —Nick sonrió, amando su carácter juguetón— y lo diré hasta el día que me entierren. Eres bastante shexy por ti misma. 

—Vaya, gracias, señor. —se puso de puntillas y lo besó—. Dos: mientras te perdías en mis traviesas y retorcidas contracciones Braxton Hicks muy shexys, no te diste cuenta que estoy usando la sudadera que me prestaste hace un año esta noche.  

Nick movió los ojos hacia la sudadera gris Zenga Sport que juraba que había desapareció en el aire. 

—No me digas. Mira eso. —Sonriendo, él volteó la capucha sobre la  cabeza de ____—. Definitivamente te queda mejor este año. La boca de ____ cayó boquiabierta, y Nick se echó a reír. Riendo, ella le dio un manotazo en el brazo.

—Retira eso ahora. 

—Sabes que estoy bromeando. —Gavin besó sus labios fruncidos—. ¿Tengo que hacer las paces contigo? 

—Como cuestión de hecho, si. 

—Nómbralo, amor. 

—Tapas de botellas. Nick elevó una ceja. —¿Tapas de botellas? ____ asintió.

—Sip. Un juego amistoso de lanzar las tapas de botellas. 

—¿Es esto algún tipo de apuesta por tu perdón? —Los ojos de Nick brillaban con picardía—. ¿Y cuando pierdas, qué sucederá entonces? ¿Seré desechado a uno de los dormitorios de invitados por la noche?  

____ se burló, en dirección a las puertas francesas. —¿Por qué supones que voy a perder, sabelotodo? Y sí, dormirás solo si no me dejas ganar.  

Riendo, Nick la miró sacar su lengua al más puro estilo de ____ mientras desaparecía hacia el balcón. Al estilo de Nick, estaba a punto de probar la memoria de su chica. Cogiendo un mando a distancia y encendiendo el sonido envolvente, golpeó repetición en una canción en particular. Se puso una camiseta de manga larga y se dirigió hacia las puertas. Con la bolsa de congelador llena de tapas en la mano, Nick aspiró el olor salado del mar. ____ estaba apoyada en la barandilla cuando él salió al aire fresco de la noche. Ella sonrió, hundiendo su corazón de la misma manera en que lo había hundido hace un año. Diablos, si alguna vez llegaba un momento en que no podría robarle el aliento, él sabría que el mundo a su alrededor se habría vuelto loco. Arrojando la bolsa de recuerdos en una silla de Adirondack, él tomó su mano y suavemente la atrajo hacia su cuerpo. 

—¿Puedo tener este baile antes de jugar nuestro pequeño juego? 

—Parece que ya has decidido eso por mí, —bromeó ella, apoyando la cabeza contra su pecho mientras se balanceaban. Nick besó la parte superior de su cabello. 

—¿Habrías sido capaz de decir que no?  

—Nunca, —susurró.  

—Eso es lo que pensé.

—Empujas tu suerte cada vez que puedes, ¿no? Él rió entre dientes ligeramente.

—Siempre. —Con una mano extendida a lo largo de la parte baja de su espalda, con la otra, entrelazó sus dedos con ella y llevó sus manos a su pecho. Mirándola fijamente, sonrió—. ¿Sabes qué canción es? 

—Sí, —suspiró ella, su mirada estaba paralizada en los labios de él. Sus músculos se calentaron mientras el recuerdo de la primera noche que habían hecho el amor se derramaba a través de ella—. Es La Vie en Rose de Louis Armstrong. También recuerdo la primera vez que la bailamos.  

—Muy bien, señorita Cooper. Usted continúa impresionándome. Él dejó de moverse, y el corazón de ____ farfulló mientras inclinaba la cabeza y rozaba sus labios contra los de ella. Un beso provocador. Nunca era suficiente. Pero ____ supo desde el primer momento en que la había besado, que nunca conseguiría saciarse de él.  

—Sabes que un día voy a bailar contigo esta canción en nuestra boda. Es decir, ¿si todavía me tuvieras?  ____ tragó, su respiración cada vez mayor. A medida que su cabello se batía con la ligera brisa de verano, una lágrima se deslizó por su mejilla. Un año. Un círculo completo se había elaborado en torno a sus vidas, y aunque habían estado a prueba en todas las formas  posibles, aún estaban juntos. 

—Nunca podría no tenerte, Nick. Nunca, —susurró ella, enamorándose más de él de lo que nunca había pensado posible. Mientras Louis Armstrong cantaba melodías conmovedoras acerca de hechizos mágicos, Nick se lanzó sobre ____, como siempre lo hacía. Presionó sus labios en los de ella y la besó lento y profundamente. El corazón de ____ cayó, a sabiendas que hace un año esta noche en este mismo balcón, cervezas, recuerdos y lágrimas fueron compartidos. Poco sabía entonces que, un momento robado, una sudadera, muchas tapas de botellas, y algunas capas desprendidas más tarde, su vida nunca sería la misma. Y agradecía a Dios por cada minuto que no lo era. 
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Julio 11th 2014, 14:51

—¿Cómo diablos lo convenciste de salir en barco? —Sarah untó una fuerte dosis de bronceador sobre su pecho—. Tienes seriamente al hombre azotado. Él categóricamente rechaza el viaje de pesca cada año.  ____ recubrió sus piernas con bronceador. —No lo convencí. Kevin lo hizo. —Puso la botella en la mesa de hierro forjado y ajustó el paraguas sobre ella. Suspirando, sacudió la cabeza y se echó hacia atrás en su silla junto a la piscina—. Tengo curiosidad por ver lo enfermo que va a estar cuando regrese. Insistió que el agua estaba bastante tranquila. Ahora mírala. Sarah asintió. —Oh, estará abrazando el inodoro, te lo garantizo. Él piensa que porque se pegó esa estúpida cosa de mareados detrás de la oreja, está cubierto. Ni por casualidad. Estaré sorprendida de que no se agite después de nadar en la piscina.  Ambas mujeres rieron. Fallon regresó desde el interior de la casa y le entregó a ____ un vaso de limonada.  —Gracias, —dijo ____.  —No hay de qué. ¿De qué se ríen ustedes dos? —Preguntó Fallon, acomodándose en una silla. —Nick y su forma de ser, sin duda, va a hacer el amor con todas las tazas de inodoro en su casa cuando los chicos regresen. —Sarah asintió a sabiendas, con una sonrisa malvada torciendo sus labios—. ____ definitivamente estarás jugando a la enfermera esta noche. La mirada de ____ se desvió a las agitadas aguas del Atlántico. Mientras miraba las olas romper contra la orilla, se preguntó si Nick estaba bien. También se preguntó si él había accedido a ir en el viaje en otro intento de mantener su mente alejada de los resultados de las pruebas. Como cualquier día, los nervios de él estaban disparándose por segundo. Sin embargo, él y ____ no eran los únicos nerviosos. Cuando sus padres habían llegado esta mañana para su fiesta del Cuatro de Julio, ____ podía ver la preocupación en sus ojos. Podía verla en todo el mundo. Desde Fallon, a Trevor, Sarah, Danielle, y Kevin, todos a su alrededor parecían inquietos cuando realmente ella prestaba atención. —Sarah, —Jude la llamó desde la piscina. Alejando su cabello castaño claro de su frente, él sonrió—. Si no te metes conmigo, voy a salir y atraparte.  Sarah le lanzó una mirada. —Y si lo haces, tu cuerpo nunca sentirá la punta de mi pincel de nuevo. —Ella inclinó la cabeza hacia un lado—. Y nunca voy a permitir que cierta punta de tu cuerpo sienta el mío nunca más. ____ observó mientras él reflexionaba las amenazas de Sarah. Sin embargo, su deliberación no duró demasiado tiempo. Él salió de la piscina y se lanzó hacia Sarah. En cuestión de segundos, la había arrastrado por encima del hombro, llevando su cuerpo pateando y gritando a la piscina. ____ tomó un respiro riendo y Sarah tomó un baño no deseado cuando Jude la dejó caer al agua. Amando que Sarah parecía haber encontrado la horma de su zapato en Jude, ____ y Fallon rieron mientras la observaban escupir agua.  —¡Jude Hamilton! —Sarah farfulló mientras él saltaba adentro con ella. Tirando de ella en sus brazos, él soltó una risa—. Estoy así de patear tu jodido culo en todo el lugar por esto. Jude volvió su atención a ____ y Fallon. —¿Qué piensan las dos mejores amigas? Me pregunto si ella necesita un buen remoje por eso.  —¡Hazlo! —Fallon gritó, inclinando su vino frío a su boca. —Vete a la mierda, Fallon, —Sarah gritó, intentando salir del agarre de Jude. ____ levantó sus manos en señal de rendición. —Me quedaré fuera de esto. —Gracias, ami— ____ supuso que la última palabra de Sarah iba a ser "amiga", sin embargo Jude la sumergió, interrumpiéndola. ____ apartó la atención de la batalla húmeda cuando vio a Nick y a la pandilla de pescadores haciendo su camino a través del patio. Después de atar su pareo alrededor de su cintura poco favorecedora, ____ se movió rápidamente pero con cuidado a través de las baldosas de pizarra empapadas de agua. Ella no pudo evitar fruncir el ceño cuando vio la expresión de Nick. Sí, su hombre parecía menos que saludable. Besando sus labios, ella apretó los brazos alrededor de su cintura. —¿No estás bien?  Nick se pasó una mano cansada por sus mejillas quemadas por el sol. —He estado mejor. ¿Pero necesito que me digas de nuevo por qué razón no te escuche sobre no ir?  ____ sonrió. —Eso es porque que querías lucir genial delante de los chicos. El indicio de una sonrisa apareció en la boca de Nick. —Ah, sí. Yo y mi genialidad. Hazme un favor y encadéname a la valla el próximo año cuando se burlen de mí por no ir. —Trato. —____ corrió las manos por su cabello—. ¿Ducha? —¿Me estás bañando? —¿Quieres que lo haga?  Nick levantó una ceja. —¿Es una pregunta seria? —Me estoy asegurando. —Ella hizo un mohín—. Te ves muy enfermo. —Correcto, —admitió él, deslizando sus manos por el cabello de ella—. Sin embargo, una pequeña dosis de ____ podría curar las náuseas. —Vamos, mi hombre enfermo. —Ella sonrió y tomó su mano—. ____ cuidará de ti. Y ella lo hizo. Después de una muy larga y una muy cuidadosa ducha, Nick se sentía menos... nauseabundo. 
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MensajeTema: Re: Colisión (Nick y tú) HOT-Drama   Hoy a las 02:47

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