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 Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.

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eschio
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 16th 2013, 19:01

ay me encantó que se hayan reconciliadooo
síguela prontoo
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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 16th 2013, 20:16

pobre joe, siempre piensa q el es el culpable
pero me alegra q ___ tmb tome parte de la culpa
si no esa relacion no funcionara
jejeje
y su sexo de reconciliacion
genial
ni si quiera llegaron a la cama XD
siguela
me encanta
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 17th 2013, 17:33

Capitulo 26


Defiende lo que amas. Incluso si eso significa quedarte solo. —Desconocido


{JOE}

El sonido insistente de mi celular me despierta y levanto mi cabeza, echando un vistazo hacia abajo para encontrar a _____ acurrucada contra mí, cálida, desnuda y dormida. Su brazo está sobre mi estómago, su mejilla presionada contra mi pecho, su pelo suave y sedoso en mi cara. Demonios, no. No quiero responder a esa llamada. Pueden esperar.
Tengo a mi chica tendida sobre mí, profundamente dormida. ¿Por qué iba yo a querer poner fin a esto? El teléfono deja de sonar sólo para empezar de nuevo y me acerco, agarrándolo de mi mesita de noche para ver quién podría ser.
El nombre de papá parpadea en la pantalla y contesto la llamada, haciendo mi mejor esfuerzo por mantener la voz baja para no molestar a ____.
—Hola.
—¿Puedes hablar? —suena frenético. Descontrolado y molesto.
—Claro, dame un minuto —me desengancho del agarre de ____, y ella murmura en sueños cuando me deslizo lejos. Silenciosamente, salgo de la cama, agarro mi ropa y me la pongo antes de salir a la sala—. ¿Qué sucede?

Su respiración es irregular antes de que empiece a hablar. —Adele me engañó. Lo sé. He visto pruebas. Hemos terminado. No voy a tolerar sus mentiras por más tiempo.
Caigo en el sofá, mi piel completamente helada al oír sus palabras.
—¿Qué clase de pruebas has visto?
—La seguí. Fue al club, me dijo que iba a ir a lecciones de golf. Algunas lecciones —resopla—. Ella se encontró con el profesional de golf, lo arrastró a una habitación y lo mantuvo allí durante horas. Horas. Cuando finalmente volvió a salir, él tenía una sonrisa estúpida en la cara, y ella tenía una apariencia de recientemente follada—gimió—. Me enfrenté a ellos.
—Ah, papá —me duele el corazón por él. En su dolor, la humillación que debió soportar. Y hacerle frente a Adele y a su amante… Maldita sea, debe haber estado enfurecido.
—Fue una locura, hijo. Gritos, histeria y negación. Todas mentiras, todas ellas.
—¿Dónde estás ahora?
—En la casa. La eché. Me fui del club, corrí a casa y tiré toda su mierda en el césped. Ella me siguió, enfurecida conmigo, y juró que iba a llamar a la policía. Así que lo hice por ella.
Cerrando mis ojos, me froto la mano sobre la cara. El destruido matrimonio de mi padre era un gran lío de mierda. —¿Has llamado a la policía?
—Claro que sí. Les pedí que la escoltaran fuera de la casa, ya que no se iría. Teniendo en cuenta que mi nombre es el único en la hipoteca, legalmente tengo ese derecho, a pesar de que estemos casados —hace una pausa—. Me reuní con mi abogado hoy y vamos a proceder con el divorcio. Los papeles se están preparando. Ella debería ser informada en los próximos días. He terminado.
—En serio —mi voz suena plana y llena de duda. No puedo evitarlo.
—En serio. Sé que probablemente resulte difícil de creer, pero estoy hablando muy en serio. Ella me ha hecho tan mal que no hay manera en que alguna vez pueda volver a eso. No puedo confiar en ella. He terminado.
Si supiera lo que pasó entre Adele y yo, él probablemente estaría terminando conmigo también. No puedo soportar la idea; además de _____ , él es todo lo que tengo. —¿Te ha molestado últimamente? ¿Cómo en las últimas veinticuatro horas?
—No. No he escuchado de ella en absoluto. Supongo que se quedará con su jodido profesional de golf. Voy a dejarla ver lo incómoda que será su vida, viviendo con un niño imbécil que tiene un trabajo de mierda. Ella va a descubrir muy rápido que no valió la pena arruinar todo nuestro matrimonio. —La amargura en la voz de papá es abrumadora. No sé si alguna vez lo he oído tan enojado.
—Si necesitas alejarte de toda la mierda, ven aquí y pasa el rato conmigo. Tengo una habitación de más, o puedes tomar una habitación de hotel. Pasa algún tiempo conmigo, despeja tu mente —ofrezco. _____ probablemente no estará contenta. No es una gran fan de mi padre, pero
me preocuparé más tarde. Ahora tengo que ayudarlo.
Él suena apagado. Consumido por la ira, y eso no puede ser sano. — Agradezco la oferta, pero no hay manera de que deje esta casa. Con mi suerte, ella movería su bonito culo de vuelta aquí y nunca se iría. Luego tal vez consiga algo sobre los derechos de ocupantes ilegales o alguna
mierda de esa. No puedo tomar tu oferta. Me voy a quedar aquí —dice con determinación.
Contengo el suspiro que amenaza con salir de mis labios. —Bueno, sabes que la oferta sigue en pie.
—Te lo agradezco, hijo, de verdad. Simplemente no puedo creer... —Su voz se apaga y libera un suspiro tembloroso. Dios, espero que no llore—. No puedo creer que me haya hecho algo así. Después de todo lo que hemos pasado, todo lo que hemos compartido juntos, va y hace algo
como esto. Es increíble.
No hay nada que pueda decir. No puedo consolarlo. Quiero que corra tan lejos y tan rápido de Adele como pueda. Pero él la ama. Por alguna razón, la ama, y ahora está sufriendo por su traición.
No quiero ni imaginarme si se enterara de lo que le hice. Pienso en Vanessa. Yo todavía no sé la verdad. De ninguna manera quiero ir con Adele y exigírsela. Me diría a mí una cosa, y a mi papá otra. Perra retorcida.
Hablo con papá durante unos minutos más. En realidad lo dejo desahogarse un rato más sobre lo mucho que lo traicionó, mientras escucho y hago los sonidos apropiados cuando es necesario. No puede parar de hablar de ello. Está empezando a ser repetitivo, diciendo las mismas cosas una y otra vez, su voz tan llena de odio, ira y tristeza que la siento asentarse sobre mí como una manta pesada y mojada.
Pero luego levanto la mirada y veo a _____ de pie en el pasillo, con el pelo sobresaliendo por todos lados, mi edredón azul oscuro envuelto alrededor de su cuerpo desnudo, y su expresión vacilante.
—Papá, tengo que irme. Llámame si me necesitas. —Antes de que pueda responderme, termino la llamada y voy hacia ella, deslizando los brazos a su alrededor y tirándola hacia mí, el edredón impidiéndome acercarme demasiado—. Hola. Estás despierta.
—Me desperté cuando te levantaste de la cama. —Apoya sus manos en mi pecho desnudo, acariciando mi piel—. ¿Está todo bien?
—Sí. —Me gustaría que dejara caer el maldito edredón para poder tocarla de verdad—. Era mi padre. Al parecer está otra vez con el divorcio.
Sus manos se detienen. —Y eso es algo bueno, ¿verdad?
—Por supuesto. La quiero fuera de nuestras vidas para siempre. Sin embargo, ha habido un montón de idas y vueltas. No sé si creerle.
—¿Qué ha pasado para que quiera el divorcio otra vez? —pregunta.
—Supongo que la atrapó engañándolo. La siguió y la vio enrollándose con un tipo, entonces la enfrentó. —Papá está actuando como un hombre poseído, pero supongo que cuando una persona ha sido completamente engañada por un ser querido, esa persona puede tender a hacer cosas locas.
—Vaya. Suena horrible.
—Lo sé. Mi padre... Está muy molesto. —Paso mi mano por su pelo, tratando de domar sus mechones rebeldes. Quiero desesperadamente cambiar el tema—. Te ves bonita en mi edredón.
_____ pone los ojos en blanco, pero sus mejillas se colorean de un suave rosa. —Creo que dirías que me veo bonita en cualquier cosa.
—Tienes razón. —Si pudiera, me olvidaría de todos mis problemas y me perdería en ella. Ella es lo único que se siente bien y normal en mi universo.
—Debería irme —dice en voz baja—. Le prometí a Owen que estaría en casa cuando salga de la escuela. Además voy a salir con Jen esta noche y tengo que prepararme.
Los celos queman en mi interior pero los aparto. Estoy siendo ridículo. Como un idiota machista que nunca quiere perder de vista a su mujer, y eso no está bien. Confío en ella.
Sólo no confío en cualquier otro tipo que se acerque a ella. Quiero decir, mírenla. Es hermosa, y toda mía. Aunque un error de mi parte y podría perderla. Como lo que pasó anoche.
Empujo la discusión de anoche fuera de mi mente. Darle vueltas a mis errores no tiene sentido.
—Está bien. —Le beso la punta de la nariz—. ¿Cómo has llegado aquí, de todos modos?
Se encoge de hombros, una pequeña sonrisa curvándose en sus labios. —Jen pasó por mi casa a recogerme temprano para que yo pudiera ir a buscar mi cheque de pago al restaurante. Una vez que estuve allí, corrí hasta aquí.
—¿Tú corres? —No tenía ni idea de que hiciera eso. Aunque su cuerpo es sexy, de eso no hay dudas, ella nunca mencionó que les gustara correr. Por supuesto, hay muchas cosas que no sé de____. Ella sigue siendo un misterio para mí. Uno que quiero examinar y desmontar, aprender cada pedacito de ella, pieza por pieza.
—Sí. —Se inclina y aprieta los labios en el centro de mi pecho. Mi corazón da un vuelco como si, literalmente, pudiera sentir su beso—. Tengo todo tipo de talentos secretos.
—Estoy completamente de acuerdo —murmuro, fascinado con la forma en que me está tocando. Tan fácilmente, como si hubiéramos estado juntos siempre.
Riendo, se retira de mí y se dirige hacia mi dormitorio. —Tal vez si tienes suerte, descubrirás más de mis talentos secretos esta noche —dice por encima de su hombro.

Frunzo el ceño. —¿De qué estás hablando?
Más risas. El sonido musical se apodera de mí, llenándome de alegría. —Ya lo verás.
Después de que se va, me quedo pensando en esas horas memorables.

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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 17th 2013, 19:54

q tendra planeado ____?
sera genial
y q bueno q el papa de joe
si se divorcia de adele
siguela
no se x q presiento
q adele buscara a joe
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BETTY DE JONAS
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 17th 2013, 23:50

OWWW!!!
Propuesta interesante para Joe....^^ 
Qué será lo que le espera para la noche???Twisted Evil Embarassed 
Tengo mucho curiosidad por saber....
Por favor tienes que seguirla!!!!!
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 18th 2013, 16:26

Capitulo 27


{_____}

Me siento bien. De hecho, mejor que en mucho tiempo. Jen y yo fuimos a cenar en algún lugar del centro, donde se sirven los mejores aperitivos que jamás haya probado. Nos reímos mucho mientras hablamos con entusiasmo acerca de la deliciosa comida, sabiendo que Colin absolutamente nos mataría si nos atrapara allí.
Éramos cómplices y eso fue muy divertido. La única vez que me sentí realmente parte de un equipo es con Owen y, en cierto modo, con Joe .
Con Joe , nuestra relación sigue siendo tan nueva, tan frágil, que tengo miedo de empujar demasiado.
Esta noche, tengo la intención de empujar demasiado. Esta noche, me siento libre.
—Cuéntame más sobre tu novio buenote. —Los ojos oscuros de Jen están relucientes. Estamos en uno de los lugares de reunión de la universidad local. Tiene dos pisos, el nivel inferior es un restaurante de hamburguesas muy informal, y el nivel superior tiene un gran bar y pista de baile. No dejan subir a nadie menor de edad. Estoy literalmente retorciéndome donde estoy sentada en la cabina, mi cuerpo superado por el débil ritmo palpitante que viene desde arriba.
—¿Qué quieres saber? —Me hago la inocente a propósito, revolviendo mi pajilla en el vaso de soda. En cierto modo, me gustaría alguna bebida más fuerte. Jen está un poco mareada, lo puedo ver en el rubor de su rostro, la luz de sus ojos. Estoy a menos de seis meses de mi vigésimo primer cumpleaños, y no es que sea una chica de fiesta o algo así, pero será agradable ser capaz de irme de juerga cada vez que quiera.
—¿Cómo se conocieron?
Esa es una pregunta simple que requiere una respuesta no tan simple. —Es algo difícil de explicar.
—Él es magnífico, ya sabes. Y popular como el infierno, pequeña mierdecilla. Me dijiste que no era nadie a quien yo conociese. Todo el pueblo sabe quién es Joe Jonas . —Da sorbitos a su bebida, sus labios curvados en una sonrisa—. ¿Es increíble en la cama o qué?
Jen se pone un poco borracha y hace todo tipo de locas afirmaciones. Ni siquiera sé cómo responder a eso. Estoy acostumbrada a chicas acusándome de robar sus novios, no a amigas preguntándome cómo es mi novio en la cama.
—Tus mejillas se han puesto rojas, así que supongo que la respuesta es que es "increíble". —Niega con la cabeza, una expresión pensativa en su rostro—. Extraño el sexo.
Estoy un poco sorprendida. Estaba totalmente segura de que ella y Colin tenían algo indecente, como tan elocuentemente dice mi hermano.
—Por esa declaración, ¿supongo que no lo estás teniendo?
—Nope. —Jen niega con la cabeza—. Sé lo que estás pensando. Apuesto a que asumiste que Colin y yo estamos juntos. Sigo sin decir nada, porque sí, estaba segura de que estaban juntos.
—Bueno, no lo estamos. No es más que un amigo. —Mira alrededor, como si hubiese alguien al acecho en el fondo del lugar y pudiese oírnos—. Si te dijera algo, ¿prometes guardar el secreto?
—Por supuesto. —Juro que tengo un letrero alrededor del cuello que dice: excelente guardiana de secretos.
Jen se inclina sobre la mesa ominosamente, y baja la voz cuando dice—: Colin era el mejor amigo de mi hermano mayor.
Fruncí el ceño. —¿Era?
Una expresión de dolor cruza su rostro. —Mi hermano murió en Irak hace unos años.
—Oh. —La alcanzo sobre la mesa y le doy un apretón de manos—. Lo siento.
Se encoge de hombros, aunque el daño se encuentra todavía en su mirada. —Fue hace un par de años. Todo el mundo estaba devastado, en especial Colin. La muerte de Danny… destruyó a mi familia por completo. Todos estábamos destrozados, y terminé huyendo. No podía volver a casa.
Simplemente no había manera de que pudiera quedarme allí con todo el dolor y la miseria que me rodeaba. Así que terminé aquí, trabajando en un algo sin futuro, tratando de mantener mi cabeza fuera del agua.
Sonaba tan familiar. Por lo menos no estoy sola. Estoy agradecida de tener a Owen, e incluso a mi madre, hasta cierto punto. Ella es terrible, pero al menos no se marchó de casa, ni nos abandonó.
—Estaba trabajando una noche hace algunos meses y Colin sólo… entró. Como salido de la nada. Me dijo que me había estado buscando, que tenía un trabajo y un lugar para alojarme si lo quería. Me imaginé que él trabajaba en El Distrito, ¿sabes? Que era el gerente, o lo que sea.
Cuando me di cuenta de que era el dueño del lugar, que es el dueño de varios restaurantes y que es inmensamente rico, no podía creerlo. Él ha hecho tanto con su vida. —La mirada soñadora en la cara de Jen era inconfundible.

Ella está enormemente flechada por el mejor amigo de su hermano muerto. Lo sabía. Sólo no me di cuenta de que se conocían de antes. De que tenían una conexión muy fuerte y sólida.
—¿Estás enamorada de él? —le pregunto en voz baja.
—¿Qué? ¡No! —Jen niega con la cabeza, tratando de recuperarse lo más rápido posible. Pero reconozco a un mentiroso cuando lo veo.
—Él es como familia para mí. Como otro enorme hermano mayor — insiste, sus ojos pegados a los míos—. No le digas a nadie, ¿de acuerdo? No quiero que ninguna de las chicas del restaurante lo sepa. Además, Colin tampoco quiere que se sepa. No quiere que piensen que tiene favoritismo.
—Pero vives con él. Todo el mundo lo sabe.
—Él ha hecho este tipo de cosas antes. Deja que sus empleados vivan con él. —Se encoge de hombros—. Colin sólo quiere asegurarse de que todo el mundo esté bien y tenga un techo sobre su cabeza. Me preguntó por ti, quería asegurarse de que no vivías en una casucha en algún lugar.
—Él sabe dónde vivo. —Le conté cómo él me había mandado un texto y luego había venido a recogerme.
—¿Ves lo bueno que es? Sólo quiere ayudar.
Jen está tan enamorada de Colin que no puede creer que haga algo malo. Siempre me he preguntado por sus motivos conmigo. No es que siempre fuera sórdido, pero sin duda era demasiado atento. Mucho más atento que cualquier otro jefe que he tenido.
Pero tal vez Jen tenía razón. Tal vez cuida a las personas por quienes se preocupa. No puedo culparlo por eso. Él es como un hermano mayor protector.
—Basta de hablar de mí. Hablemos de ti y tu sexy novio. —Toma su vaso y bebe un poco de su trago—. Me sorprende que te deje fuera de su vista esta noche.
—Merezco mis noches de chicas, ¿no te parece?
—Por supuesto que sí. Como yo también las merezco. Como cada chica se las merece. —Jen sonríe cuando la música cambia a una canción rápida. El fuerte ritmo hace que me mueva en mi asiento—. ¿He mencionado que conozco al portero de arriba?
—No. ¿Es en serio? —Dejo de bailar en el asiento— ¿Crees que me deje subir?
—Mientras te comprometas a no pedir nada del bar, apuesto a que lo puedo convencer —Se ríe cuando aplaudo con emoción—. No te imaginaba como una bailarina, ____.
—Me encanta bailar. —Sólo que raramente lo hago. ¿Cuándo tengo tiempo de ir a una discoteca? Oh, y ¿con quién?—. Trabajo mucho, así que no salgo demasiado.
—Bueno, déjame trabajar mi magia y meterte allí. Esto debería ser divertido —Jen saca su teléfono de su bolsillo y comienza a enviar mensajes de texto, probablemente al gorila de arriba. Echo un vistazo alrededor de la habitación, esperando ansiosamente por el plan de Jen.
Ella es tan agradable, tan relajada y divertida. Estoy contenta de haber accedido a salir con ella esta noche. Necesitaba esto. Necesitaba una muestra de libertad, una muestra de amistad.
Notando que Jen sigue golpeando su teclado, saco mi teléfono y envió un mensaje rápido a Joe. Él responde en cuestión de segundos.
“¿Te diviertes?”
“Todo lo que puedo sin ti aquí”, respondo. Lo cual es parte de la verdad. De repente, lo echo de menos.
“Dame un respiro.”
Sonrío mientras escribo una pregunta.
“¿Te gusta bailar?”
“No realmente.”
Río en voz baja. No estoy sorprendida. No es del tipo bailarín.
—El gorila nos deja entrar —dice Jen, rompiendo a través de mi confusión mental inducida.
Levanto la vista de mi teléfono con una sonrisa. —Estás de broma.
—Nop. Pero tenemos que subir y entrar ahora, antes de que se llene y empiecen a sacar gente. —Jen inclina la cabeza hacia mi teléfono—. ¿Hablando con tu Delicioso Galán?
¿Por qué todo el mundo le pone apodos a Joe? Owen y su Chico Amoroso, y Jen y su Delicioso Galán. Debería llamarlo algo así como Oso Joe o Dulce Joe. Algo tonto y dulce sólo para mí. Probablemente moriría de mortificación si lo intentase.
—Quizás —dije con un encogimiento de hombros.
Sonríe. —Debes hacer que venga a recogerte.
—¿Pero qué hay de ti?
Jen se encoge de hombros. —Pasaré por el restaurante antes de irme a casa. Colin me acaba de enviar un mensaje preguntándome si podía pasarme.
Oh, lo entiendo. Colin chasquea los dedos y Jen viene corriendo. Puedo verlo.
Centrando mi atención en mi teléfono de nuevo, escribo un mensaje a mi delicioso galán–novio.
“Deberías venir y verme bailar.”
“¿Dónde estás?”
“¿Quieres que te diga qué llevo puesto para que puedas encontrarme?,” le digo.
“Nena, podría encontrarte en cualquier lugar”, es su rápida respuesta.
Sonriendo, tanto que mis mejillas duelen, meto mi teléfono en mi bolsillo delantero y le sonrío a Jen. —Vamos arriba.

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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 18th 2013, 16:28

Capitulo 28


El verdadero amante es el hombre quien puede estremecerte por besar tu frente, sonreír ante tus ojos o sólo mirar el vacío. –Marilyn Monroe


{____}

La habitación es pequeña y oscura, repleta de personas. Apenas puedo moverme, está tan lleno, pero no me importa. Tengo mis brazos por encima de mi cabeza y mis manos en el aire, las luces
intermitentes que están sobre nosotros parpadean con el ritmo de la música. Estoy bailando como nunca, mi cabello está mojado, y mis piernas duelen.
Es una noche genial, estoy abrumada con toda la diversión que estoy teniendo. Me siento malditamente fantástica.
Jen está bailando conmigo, y ella es sorprendentemente buena, llena de un ritmo innato que me anima a aumentar mi juego. Un grupo de chicos se amontonó a nuestro alrededor temprano, intentando conseguir que bailáramos con ellos, pero nosotras nos volvimos la una a la otra,
como si estuviéramos en alguna clase de cita. Quería ahuyentarlos y ella también, así que afortunadamente estábamos en la misma página.
Bailamos juntas, sacudiéndonos y aplastándonos una contra la otra un poco, porque ella estaba medio ebria y yo también, aunque no por el alcohol. Por una vez en mi vida, todo se sentía bien encaminado. Como si nada estuviese estorbando.
Nuevamente me había convertido en un total cliché. Pero esta vez, soy alguien positiva. Podía comenzar a cantar himnos cursis de los ochenta, porque ahora siento como si nada fuera a detenerme y toda esa mierda.
Los chicos retrocedieron y formaron un semicírculo, rodeándonos a Jen y a mí mientras bailamos, silbando, gritando y generalmente actuando como pervertidos. Los animamos, balanceando nuestras caderas, sacando nuestros pechos. Aunque no estoy vestida de forma sexy. Fui por algo
casual como mis vaqueros y una linda camisa escocesa que encontré en liquidación en Target, dejándola abierta con una camiseta blanca sin mangas debajo.
Casualmente linda, supongo, porque ¿a quién estoy tratando de impresionar? En un principio, mi chico no se supone que esté aquí.
Todavía no lo está.
Otra canción siguió, una lenta, y todos en la pista parecen desalojarla de una vez. Jen y yo nos enviamos un mensaje silencioso y también salimos de la pista de baile, dirigiéndonos hacia el bar. Jen desliza su flaco trasero entre una multitud de personas y de alguna forma consigue la atención inmediata del mesero, ordenándonos a ambas un vaso de agua con hielo.
Cuando finalmente me da el trago, lo bebo, el agua fría relajando mi garganta reseca. Las luces comienzan a atenuarse completamente mientras unas pocas parejas bailan juntas, lento, la mayoría casi sin moverse, sus pies arrastrándose mientras, en su lugar, se concentran en
tocarse los unos a los otros. Estoy agradecida por la pausa, pero también extraño a Joe. Ver a
las parejas bailar enciende un profundo anhelo dentro de mí. Habíamos estado bailando por casi una hora. Pensé que él ya estaría aquí, así que, ¿dónde está?
—Necesito irme pronto. —Jen aleja el cabello húmedo de su frente— . ¿Tu novio está viniendo o qué?
—Eso creí. —Miro alrededor del salón, pero no puedo ver nada. Está tan malditamente oscuro.
—Huh. —Bebe a sorbos su trago—. De ninguna manera estoy dejándote aquí sola esperando por él. Puedo conducir a tu casa.
—No tienes que…
Jen me corta. —Te traje, definitivamente puedo llevarte a casa. No te preocupes por eso.
—Genial. Gracias. —Asiento una vez, mis hombros rígidos. Me rehúso a ser desilusionada. También me rehúso a enviarle un mensaje. Él sabe exactamente donde estoy así que, ¿qué demonios está tomándole tanto tiempo?
Tal vez su papá lo llamó otra vez y necesitaba hablar. Tal vez estaba pasando por un tiempo difícil sobre su angustia con el divorcio, y estoy siendo completamente egoísta preguntándome donde está. Tal vez…
—Déjame terminar mi trago y estaré lista para irnos —dice Jen, interrumpiendo mis pensamientos.
—Está bien. —Vacío mi agua con hielo y dejo el vaso en una mesa cercana, ignorando a las chicas sentadas allí, que me lanzan miradas sucias. Aunque probablemente fue grosero, no puede importarme menos.
Estoy irritable.
Estaban susurrando muy fuerte, probablemente quejándose sobre mí y esperando llamar mi atención, pero las ignoro. No necesito una pandilla de gatitas zorras esta noche.
La canción termina y las luces brillan, inundando la pista de baile. Una de las canciones más populares en la lista de éxitos suena estruendosamente y todos se dirigen a la pista, incluyéndonos a Jen y a mí, desde que quedamos atrapadas en el alboroto masivo.
—Un baile más —me grita y asiento en acuerdo.
Las insultadoras chicas están bailando cerca, lanzándonos miradas groseras, y les doy la espalda, haciendo mi mejor esfuerzo por divertirme con esta última canción. Aunque mis nervios están disparados. Las chicas malas mataron mi entusiasmo y debería haber insistido en irnos antes que
la canción comenzara.
Pero Jen está en la música, una enorme sonrisa en su rostro mientras agita sus manos en el aire como si no le importara, ¡eh!
Sonrío a mi propia broma mental y elevo mis manos en el aire, imitando a Jen. La música lentamente comienza a hacer su magia, tomándome hasta que todo lo que puedo sentir es la vibración del parlante y la letra sincera a través de mi mente. Estoy cerca de ser completamente arrastrada con el coro cuando escucho a una de las chicas malas jadear detrás de mí.
—¡De ninguna manera! ¿Ese es Joe Jonas ?
Viendo sobre mi hombro, consigo un vistazo de él, parado en el lado opuesto del salón cerca de la puerta, como si apenas acabara de entrar.
Está entrecerrando los ojos mientras escudriña el lugar, buscándome, no hay duda, lo que envía un aleteo de nervios de anticipación a través de mi cuerpo. Luce increíblemente lindo en una camisa blanca de mangas largas con una solapa abotonada en el cuello, los puños subidos para
revelar sus sexys y fuertes antebrazos. Vaqueros, por supuesto, que moldean sus muslos y me recuerdan cuan musculosos son.
Presionando mis labios juntos, quiero suspirar como una pequeña colegiala con mi primer amor. Mi hombre está tan malditamente bueno que apenas puedo quedarme parada. Aunque todavía no me encuentra.
De hecho, luce súper irritado mientras atraviesa la multitud, su mirada constantemente escudriñando, y una sensación de calor me recorre cuando sigo moviéndome, la mitad de mi atención en las chicas mirándolo y hablando con excesivo entusiasmo sobre Joe .
—Él nunca va a ningún lado —dice una de las chicas—. Dios, es tan malditamente hermoso que duele sólo mirarlo.
Estoy tentada de darme la vuelta y sacar sus ojos, pero me contengo. Después de todo, soy la única que hoy más temprano lo tuvo desnudo y entre mis piernas. Joe Jonas me pertenece.
—Oh mi Dios, está mirando en esta dirección —chilla otra.
Está mirando directo hacia mí y puedo sentir el crepitar de su mirada apasionada claramente al otro lado del lugar. Arrojando mi cabello sobre mi hombro, le envío una sonrisa sensual, esperando como loca no lucir como una idiota.
Joe me regresa una sonrisa deliciosa. Pero no viene hacia mí. Todavía puedo oír a estas chicas hablar sin parar sobre él. Necesitan saber que él es mío. Estoy desesperada porque sepan que es mío. Así que lo miro. Y espero por él. Pero no hay manera que vaya a acercarme. Tiene que venir y llegar primero.
—Tu novio está aquí —grita Jen en mi oído.
Asintiendo, no saco mis ojos de él mientras continúo bailando al vibrante ritmo. —Lo sé —grito en respuesta.
—Está mirándote como si quisiera devorarte. —Jen se ríe cuando se aleja de mí.
El calor estalla entre mis piernas. Realmente está mirándome como si quisiera comerme. Incapaz de soportarlo, doblo mi dedo y le doy la antigua señal de que quiero que venga por mí.
—¡Mira, está viniendo en esta dirección! —grita una de las chicas malas cuando hace su camino a través de la multitud de la pista de baile, directo hacia mí.
Espero con anticipación, sin aliento. Es más alto que la mayoría de las personas aquí, y se destaca. O tal vez eso es porque no me fijo en nadie más, excepto en él. La forma en que esa camisa blanca se aprieta sobre sus hombros y pecho. La manera en que está mirándome cuando se detiene directamente frente a mí, sus ojos recorren mis labios por un prolongado y caliente momento, antes de que levante sus párpados para encontrar mi mirada.
—Hola —dice, pero apenas puedo escucharlo. Más como que tengo que leer sus labios. Sus sexys, hermosos labios, a los que no puedo resistirme.
Así que enrollo mis brazos alrededor de su cuello y le doy un dulce beso en esa irresistible boca.
—Hola —susurro, mis labios rozando los suyos.
Coloca esas enormes manos en mi trasero y me tira más cerca. Puedo, literalmente, oír los jadeos horrorizados viniendo del grupo de chicas malas paradas detrás de nosotros, por lo que tiro mi cabeza hacia atrás y río triunfantemente.
Se siente realmente bien ser la chica que consigue al chico por una vez.

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BETTY DE JONAS
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 18th 2013, 17:58

OH SI!!!!
Bien por ________ cheers 
Puede tener al chico mas hermoso y presumirselo al mundo!!!Twisted Evil 
Por favor siguela!!!!
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 18th 2013, 18:18

jejeje
para q se callen las chicas
uju!
joe es de ____
siguela
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 19th 2013, 17:47

Capitulo 29


{JOE}

Me toma una eternidad escapar de mi apartamento. Papá llamó dos veces para quejarse sobre Adele y lo que sea que ella estaba haciendo. No quería escucharlo. Pero necesitaba descargarse. Tuve esa sensación, así que lo dejé. Hasta que finalmente comprobé la hora y me di cuenta de que _____ probablemente estaba esperándome en ese estúpido club donde está.
Probablemente se encontraba bien y enojada conmigo por mantenerla esperando, también.
Finalmente, conduzco hacia allí y entro, lo que no fue una sencilla hazaña. Tuve que prometer que únicamente iba a entrar para sacar a mi novia de allí y luego nos iríamos. La línea para entrar era enorme. El hombre manejando la puerta se dio cuenta rápidamente quien era yo, y era un
gran admirador del fútbol profesional, así que tuve suerte cuando me dejó entrar.
Ahora tengo una caliente, sexy mujer en mis brazos, sonriéndome como si fuera un regalo de Dios. Está encajada contra mí, sus dedos jugando con el cabello en mi nuca, su cuerpo todavía moviéndose con la música. Volviéndome loco.
—Pensé que no ibas a aparecer —me grita. La música está tan fuerte que casi no puedo escucharla.
Inclinándome más cerca, murmuro en su oído—: Lo siento, mi padre seguía llamándome.
Asiente, su perfumado cabello contra mi mejilla, haciéndome inhalar con fuerza. —Me preguntaba si ese era el caso.
La amiga con la que está toca a _____ en el brazo y le dice que necesita irse. Ambos la saludamos con la mano y ella se va, avanzando por la multitud hasta que desaparece. La canción cambia, todavía rápida aunque no tan exagerada como la anterior, y _____ gira su cadera, una sonrisa seductora en su rostro.
Sexy como el infierno.
—Te extrañé. —Roza su pecho contra el mío y siento como que voy a romperme. Ambos siendo excitados, y la anterior tensión que afronté sobre el estúpido divorcio. Deseo que él no hubiera llamado. Arruinó mi humor. Mi chica también lo siente. Su sonrisa se convierte en un ceño fruncido.
— ¿Qué está mal?
Me encojo de hombros, sin querer extender el manojo de mierda esta noche. Quiero concentrarme solamente en ella.
—Estoy absorbiendo los problemas y el estrés de otras personas, lo que sé que es ridículo, pero
no puedo evitarlo.
Su ceño se suaviza pero todavía está allí. Probablemente lo lamenta por mí y no quiero que lo haga. Quiero su libertad, hermosura y coqueteo. ____ portándose así me hace sentir libre.
—Puedo ayudar con eso —dice, su voz llena de promesas.
Bajo un poco mi cabeza para escucharla mejor. —¿Puedes?
—Oh, sí. Necesitas aprender como dejar ir todos tus problemas — susurra las palabras en mi oído, el sonido de su sexy voz enviándome una sacudida de lujuria directo a través de mí—. Seguirme aquí es el primer paso.
Coloco mis manos en sus caderas y la empujo más cerca. La música es fuerte, la habitación está sofocada y la multitud es abundante. Pero con los brazos de _____ alrededor de mi cuello, su cuerpo tan cerca del mío, es como si nosotros fuéramos las únicas personas en este lugar. —¿El primer paso para qué? —pregunto, confundido. Mi cerebro literalmente se fríe cuando estoy con ella.
Arrastra sus dedos suavemente por mi nuca y me estremezco.
—Primer paso para actuar como dos personas normales que están locamente enamoradas y no pueden mantenerse apartados el uno del otro —murmura justo antes de besarme.
Me ahogo en su sabor, en la sensación de su pecaminoso cuerpo ajustado al mío. Deslizo mis manos atrás y adelante sobre su culo, y ella gime, ese pequeño sonido adictivo que me envía una chispa directa, haciendo que me ponga duro.
Maldición. Quiero salir de aquí. Es demasiado público, demasiado loco para disfrutar de esta manera con ella. Estamos totalmente rodeados de gente, con la música cambiando una vez más, sonando una canción popular que han estado repitiendo en la radio, aunque aquí a nadie
parece importarle.
Incluyendo a mi chica. Se retira por completo de mis brazos, con una pequeña sonrisa burlona en sus labios hinchados por los besos, y empieza a moverse al ritmo.
—Baila conmigo —grita sobre la música.
Poco a poco sacudo mi cabeza, mi mirada cayendo en sus caderas. La forma en que se mueve, es como si hubiera nacido para bailar. Sabe que la estoy mirando, y hace un espectáculo, sólo para mí. Balancea sus caderas en esos pantalones vaqueros demasiado ajustados que lleva puestos, empuja el pecho hacia fuera mientras levanta sus brazos sobre su cabeza. El encaje blanco de su sujetador se asoma por encima de su camisa abotonada de cuadros y, sin pensarlo, me agarro a ella. Mis manos se apoyan en su cintura mientras se mueve contra de mí.
—¿Tú no bailas?
Arquea una ceja y hago lo mismo de vuelta. Mi respuesta es estar de pie, completamente inmóvil, mientras se sigue moviendo. Sus caderas se desplazan bajo mis manos y se da la vuelta, rozando su culo contra mi frente, y poniéndome más duro.
Echando un vistazo por encima del hombro, me ofrece una sonrisa sensual, pero no dice una palabra. Sólo sigue bailando mientras mantengo mis manos sobre ella. Me acerco más. Aún más, hasta que su espalda se encuentra con mi pecho y deslizo mis brazos alrededor de ella, mis manos
presionando su estómago. La acaricio bajando hasta la parte superior de sus muslos, y juro que la siento temblar bajo mis caricias.
Me mira, sus ojos ampliándose, sus labios brillan como si acabara de lamerlos. Hemos estado jugando desde que llegué y estoy listo para reclamar mi premio. Ella. Ella es todo lo que quiero. Todo lo que alguna vez he querido.

Nunca he creído en cuentos de hadas, incluso cuando era un niño. Mi vida ha estado llena de tragedia desde que mi madre murió. Mis ilusiones se hicieron añicos cuando tenía quince años. Me resguardé, y no creía que nadie realmente pudiera aceptarme y amarme. Sonaba triste cuando me confesé con la Dra. Harris y creía firmemente que toda mi vida estaría solo. Me sentía completamente indigno de ser amado. Repugnante. Vergonzoso.
Estar con _____ hace que todos esos viejos sentimientos agresivos se evaporen lentamente. Me ama a mí. Sabe cada cosa oscura y horrible que ha pasado en mi vida, y no le importa. Me quiere ayudar, estar de pie junto a mí, estar allí no importa qué.
Ella simplemente… me quiere.
Probablemente estoy pensando demasiado, con ganas de moverme demasiado rápido para su comodidad, pero con _____ en mis brazos, en este mismo momento, sonriéndome por encima de su hombro, sé sin lugar a dudas que se trata de la chica que quiero a mi lado para siempre. Está incrustada tan profundamente en mi vida y mi corazón, que no me puedo imaginar estar sin ella. Es así de simple y así de complicado, todo a la vez.

—Vámonos de aquí —le susurro al oído y ella asiente una vez, su pelo rozando mi cara. Huele increíble, sus mejillas están rojas y en todo lo que puedo pensar es en cuán rápido puedo llevarla a casa para que pueda tenerla desnuda debajo de mí.
Tomando su mano, la guío fuera de la pista de baile, y veo a un grupo de obvias chicas de hermandad mirándonos a medida que avanzamos. _____ se gira y les enseña el dedo medio. Tiro de su mano con fuerza para conseguir salir rápido de allí antes de que empiece una pelea.
—¿Qué demonios fue eso? —le pregunto mientras caminamos por las escaleras traseras, y empujo para abrir la puerta que lleva al estacionamiento.
—Ellas estaban dándome mierda. Diciendo cosas maliciosas sobre mí. Lo siguiente que sé, es que entras a la habitación, y enloquecen. — Sonríe y me aprieta la mano—. Pensaron que les estabas sonriendo a ellas, pero realmente me estabas sonriendo a mí.
Niego con la cabeza.
—¿A quién le importa lo que piensan?
—A mí. A mí me importa. Siempre soy despreciada. Estaban prácticamente mojando sus bragas por el hecho de que te presentaste, y me encantó saber que no te importa una mierda de ellas. Tú viniste por mí. —Me jala hacia ella y se levanta de puntillas para poder besar mi mejilla—. Dejar que todo el mundo sepa que eres mío me hace sentir bien.
Me siento de la misma manera. Entrelazo mis dedos con los de ella, y caminamos hacia mi camioneta en silencio, mientras pienso. ¿Cómo le digo que la quiero en mi vida para siempre? ¿Debería dar el salto, o voy a asustarla? La última cosa que quiero hacer es ejercer presión sobre ella. Pero tampoco quiero perderla.
Presiono el mando a distancia, desbloqueo las puertas, y los dos nos deslizamos dentro de la cabina. _____ saca su celular del bolsillo trasero, un pequeño suspiro se escapa de ella mientras pulsa un botón en la pantalla para realizar una llamada.
—¿Dónde estás? —pregunta a quien le contesta—. ¿Qué quieres decir con que el lugar está vacío?
La miro, veo la preocupación, la forma en que sus nudillos se tornan blanco a medida que aprieta el teléfono mientras lo sostiene en su oído. Mi piel se eriza con la incertidumbre, y estoy terriblemente curioso sobre lo que está pasando, y con quién está hablando. Sea lo que sea, no puede ser bueno.

—Voy para allá. Sí, estoy con Joe. Haré que conduzca directamente hacia allí, ¿de acuerdo? Así que no te vayas. —Hace una pausa—. Diez minutos, como mucho. Detén el pánico, Owen. Estaremos allí. —Termina la llamada y me mira, con los ojos abiertos por el miedo—. Owen está en el apartamento. Él dice que está vacío.
Frunzo el ceño.
—¿Qué quieres decir con que está vacío?
—Que casi todo se ha ido, excepto algunas de nuestras cosas personales. Los muebles, todas nuestras cosas, la comida en la cocina, todo se ha ido.
Se mordisquea el labio inferior, perdida en sus pensamientos.
—¿Les robaron?
Apenas podía darle vuelta a la idea en mi cabeza. No tenía ningún sentido.
—No, de ninguna manera. —Niega con la cabeza y se ríe, aunque definitivamente no es divertido. Más bien suena angustiada—. Creo… creo que fue mi madre. Apuesto a que ella empacó toda su mierda, tenía a su novio perdedor ayudándola, y trasladó todo sin decirnos.
Hago una mueca mientras salgo del estacionamiento y giro hacia el apartamento de ______ .
—¿Quién diablos hace ese tipo de cosas?
—Mi madre. —Inclina la cabeza contra el respaldo y suspira—. Te dije que quería irme y llevarme a Owen conmigo, pero no había reunido el valor suficiente para decirle todavía. Supongo que se encargó de eso, ¿verdad?
—Pero lo que estás diciendo, es como si… ya los hubiese abandonado.
—Ella nos abandonó hace tanto tiempo. He llegado a entenderlo. Owen no. Él todavía cree que nuestra madre nos ama y quiere cuidar de nosotros. Es joven, va a averiguarlo algún día.
La amargura en la voz de _____ me hace daño. Los dos venimos de situaciones realmente jodidas. Con padres que no parecen dar una mierda por nosotros, pero en formas radicalmente diferentes. Me gustaría poder ayudar a sanar su corazón. Aparenta que la forma en que su madre la trata a ella y a Owen no le molesta, pero sé que está mintiendo. Seguramente le duele como el infierno.

La indiferencia y el abandono de mi padre aún me duelen. La muerte de mi madre a veces se siente como si ella me hubiese abandonado, y ni siquiera fue su culpa. Mi forma de pensar es irracional. Y ni siquiera puedo pensar en lo que me ha hecho Adele. Estoy totalmente jodido gracias a los juegos mentales que jugó conmigo por demasiado tiempo.
En el momento en que entro a una plaza de aparcamiento, _____ salta fuera de la camioneta, corriendo hacia su edificio. Sigo detrás de ella, tomando un poco más de tiempo, porque quiero que consiga unos momentos privados con su hermano.
Cuando por fin entro en el apartamento, quedo impactado. El lugar está literalmente vacío. No hay muebles en la sala de estar. La mesa y las sillas se han ido del pequeño rincón del comedor. Cada puerta del armario está colgando abierta en la cocina.
Owen y _____ están apoyados en la barra de la cocina. Ella tiene sus brazos alrededor de él, y su cara presionada contra su hombro. Las lágrimas corren por su rostro, pero no se ve triste.
Se ve mayormente molesta.

—La odio —dice con vehemencia—. No puedo creer que haya hecho esto. Tomó mi cama, Joe. Tomó la de Owen también. Y todos los muebles de las habitaciones. Es como si hubiese vertido todas nuestras cosas, que estaban en los cajones, y las hubiera dejado en una pila en el suelo.
—¿Cómo pudo hacer todo esto? ¿Cómo pudo sacar todo tan rápido? —Echo un vistazo alrededor de la habitación vacía, sorprendido de que todo se haya ido. Sólo he estado en su apartamento una vez, pero lo recuerdo abarrotado, lleno de un montón de cosas.
—Tiene amigos. Y estoy segura de que su novio perdedor tiene un montón también. Apuesto a que se arrastraron con todo lo que fuera, lo más rápido que pudieron.
Niega con la cabeza.
—Owen y yo nos fuimos antes de las seis. Son las once ahora.
—Así que tuvieron por lo menos cinco horas.
—Es increíble lo rápido que funcionan cuando es necesario. Su boca se frunce en un gesto enojado.
Mis brazos, literalmente, duelen por querer consolarla. Quiero tirar de ella para abrazarla y decirle que todo va a estar bien. Pero ella está muy ocupada cuidando de su hermano y ahora él es su prioridad número uno.
Sintiéndome impotente, camino por el pasillo y miro el cuarto de _____. No hay nada más que un montón de ropa y distintos materiales dispersos por el piso. Lo mismo con la habitación de Owen, pero el suyo es un caos increíble. La habitación de su madre está completamente vacía.
Esto es realmente la mierda más loca que he visto en mi vida. Una idea perfecta se apodera de mí, camino de nuevo hacia la sala de estar, muy contento de decirle. Es la solución perfecta para su
problema, que ahora es muy importante.
—Quiero que te mudes conmigo.

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eschio
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 19th 2013, 17:55

siguelaaa
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 19th 2013, 19:44

WTF?!
q m*****a tiene la mama de ___ en la cabeza?
como abandonar a sus hijos
si fuera otro pariente
entenderia q dejara a ___ salir adelante sola
pero como a un niño como owen
y el q lo haga la madre es peor
no quiero imaginarme lo que siente owen
siguela
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BETTY DE JONAS
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 19th 2013, 21:33

OH POR FAVOR!!!!
No puedo creer que esa señora les haya echo eso a _______
y a su hermano... Bravo! 
Que horrible situación....
Pero la idea de Joe parece interesante... ^^ 
Aceptará _______ ???? Mmm 
Por favor siguela!!!!!!
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eschio
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 20th 2013, 19:48

siguelaaa
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 22nd 2013, 17:32

síguela:)
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 24th 2013, 14:18

uppp
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 24th 2013, 16:41

Hi girls, volvio la desaparecida, perdon no me pude conectar ni siquiera para avisarles, hoy tuve 3 examenes en la universidad y solo tuve 1 semana para estudiar asi que me la pase toda la semana sobre mi libro, literalemente, asi que por eso no les subi nada de novela, espero que sigan ahi, asi que ahora les subo, y ya queda muy poquito para el final, preparense.


_________________________________

Capitulo 30


El amor verdadero no es fácil, pero se debe luchar por él. Una vez que lo encuentras, nunca puede ser remplazado. —Desconocido.


{______}

La sorpresa me inunda ante las palabras de Joe. —No puedes estar hablando en serio. —Owen se aparta de mi abrazo, su cuerpo rígido. Sus ojos están hinchados y sus mejillas rojas de llorar. Estaba en un estado de pánico total cuando llamó. Tan asustado por lo que mamá hizo, que apenas podía entenderlo al principio.
—Lo digo en serio. —Joe da unos pasos hacia mí, pero se detiene antes de alcanzarme. Probablemente puede sentir la aversión de Owen. Está saliendo fuera de él en enormes olas—. Tengo el espacio. Owen incluso puede tener su propia habitación.
—¿Dónde dormirá _____? —pregunta Owen, su mirada penetrante, su expresión ferozmente protectora.
Apoyo mi mano en su brazo tenso. —Basta. Está tratando de ser amable.
—O sólo te está usando para tener sexo gratis. Tal vez para hacerte su mujercita una vez que te mudes con él. No te dejará ir a ningún lado o hacer nada. No lo hagas. No quiero mudarme con él —dice Owen con vehemencia.
No entiendo muy bien su hostilidad. Aunque puede ser que todo provenga de cuando yo era una ruina emocional después de volver de Carmel y de que Joe me abandonara. Él ha huido antes…
Justo como mamá.
Sin embargo, estoy tentada. Tan, tan tentada de decir que sí. Pero necesito probar mi independencia, no mudarme del apartamento de mamá al de Joe, sin experimentar el vivir por mi cuenta.
—No tienes que tomar la decisión ahora —dice Joe en voz baja, su mirada suplicante—. Pero no querrás pasar la noche aquí. El lugar está vacío. No hay camas para dormir.
Tiene razón. Aunque sé que mamá es la responsable de tomar todo, y no fuimos robados o algo así de loco, me sentiría rara pasando la noche aquí. El apartamento se siente demasiado vacío. Casi violado.
—No quiero quedarme aquí. —murmuro a Owen, tomando su mano y apretándola—. Además, no tenemos otro lugar a donde ir. Su apartamento es bonito y tiene una habitación desocupada.
—Estoy seguro de que su apartamento es increíble. Igual no quiero ir allí —responde Owen. Está tan enojado, tan herido por lo que ella nos ha hecho. Mi corazón se rompe por él.
—Vamos. Haz esto por mí. —Owen levanta la vista, su mirada encontrando la mía—. Lo amo, —susurro—. Él haría cualquier cosa para ayudarme. Para ayudarnos. Lo sé.
Owen rueda los ojos y aparta su mano de la mía. —Bien. Nos quedaremos allí. Pero me niego a mudarme con él, ____. Apenas conoces al imbécil.
—Owen, basta. —No puedo soportar su actitud justo ahora. Joe no está siendo nada más que amable y generoso. Owen probablemente está usando su mala educación como mecanismo de defensa para hacerle frente, o algo así, pero no quiero lidiar con eso. Apenas puedo envolver mi
cabeza alrededor de lo que nuestra madre nos ha hecho.
Su abandono mental me ha marcado de por vida. Su abandono físico probablemente joderá la cabeza de Owen para siempre.
La odio. Tanto que casi no puedo ver bien, mucho menos pensar racionalmente.
En este mismo momento, necesito la ayuda de Joe más que nunca.


***

Acomodamos a Owen primero. Joe tiene un futón en la habitación desocupada, la cual debe de usar como una oficina, si el escritorio y la computadora son un indicio. Ayudo a Joe a convertir el
futón en una cama, extendiendo sábanas extra, mientras él va y trae algunas almohadas. Se siente bastante hogareño y dulce, y sé que podría acostumbrarme a esto.
Pero me niego a permitírmelo. No puedo ponerme toda cursi y tonta. Mi hermano me necesita. Necesito ser fuerte y averiguar qué demonios voy a hacer después.
—¿Necesitas algo? —pregunto a Owen cuando entra en la habitación, su expresión desafiante—. ¿Un vaso con agua, o tal vez un Tylenol? —Había llorado en el camino a la casa de Joe, sollozando en el asiento trasero de su camioneta. Quería consolarlo tanto, pero él se negaba.
—¿Tal vez algo de comer? —sugirió Joe mientras entraba en la habitación con tres almohadas esponjosas.
—Estoy bien —dice Owen de mal humor. Le doy una mirada mordaz y añade un ―gracias‖― entre dientes para tranquilizarme.
—¿Quieres hablar? —le pregunto en voz baja, ambos saliendo del camino para que Joe pueda poner las almohadas en el futón.
Owen niega con la cabeza. —Prefiero estar solo, ____ . Sólo quiero dormir y olvidar que esto pasó.
—Estará allí para hacerte frente de nuevo una vez que despiertes — le recuerdo. No podemos evitar esto, aunque me encantaría poder hacerlo. Pero me está mirando justo a la cara. Necesito averiguar qué hacer, a dónde ir después.
—Gracias por la bofetada de vuelta a la realidad. —Suspira y niega con la cabeza—. Sé que estás enojada con ella. Pero… yo no. Estoy preocupado por ella. Ella no responderá a tus llamadas y eso apesta.
Había tratado de llamarla en el apartamento y en el camino hacia la casa de Joe. Pasé directamente al correo de voz. Le dejé un mensaje de texto. No tuve respuesta y eso fue hace más de una hora.
La mujer está haciendo todo lo que tiene en su poder por evitarnos. No hay nada que podamos hacer sobre eso.
—Ella está bien. —Agito una mano. No tengo duda en mi mente de que ella está perfectamente bien. Probablemente tomando una cerveza y riendo hasta más no poder sobre cómo obtuvo la victoria sobre nosotros—. Contestará mañana, estoy segura.
Mentira. No tengo idea de si ella contestara o no. Por lo que puedo ver, esto será lo último que sabremos de ella.
No me molestaría en absoluto. Estoy harta de esta mierda en la que ella nos metió. La lucha emocional con la que estamos obligados a lidiar cada vez que ella entra y sale de nuestras vidas. Levanté mis paredes desde hace tiempo, pero Owen sigue abierto y muriendo porque mamá lo
ame. Realmente lo ame. Ella no sabe cómo. Y él no se ha dado cuenta de eso aún.
Joe sale de la habitación sin decir una palabra, cerrando la puerta, y aprecio que esté haciendo tanto por nosotros. No es intrusivo mientras trato de lidiar con mi hermano. No ha sido más que amable, abriendo su hogar para nosotros, dándole a Owen lo que necesite para asegurarse de
que está cómodo aquí. Él es increíble. Y cuando termine de hablar con Owen, voy a ir con Joe y le rogaré que me tome entre sus brazos y que sólo me sostenga. Lo necesito tanto en estos momentos. Pero primero, necesito hacerme cargo de mi hermano, quien me necesita más.
—¿Y si ella no está bien? —pregunta Owen, su voz temblorosa—. ¿Y si algo realmente le pasó y está herida e indefensa en algún lugar? O… ¿peor? ¿Entonces qué, ____ ?
La imagen que sus palabras evocan en mi cerebro… No. No hay manera de que ella sea una víctima. Fue parte de todo esto. Lo puedo sentir en mis huesos.
—Sé que estás preocupado. Necesito ser honesta contigo. Ella no se preocupa por nosotros, Owen. No cómo tú quieres que lo haga. Ella está demasiado envuelta en sus propios problemas para darse cuenta de cuánto la necesitas. Cuánto la quieres alrededor. Ella prefiere huir, embriagarse y salir al bar con su novio.
Owen me mira, sus mejillas rojas, sus ojos llenos de lágrimas. —No sabes una mierda. Tal vez no quiere estar alrededor de nosotros porque sabe cuánto la odias.
Me estremezco. —No soy a quien tienes que culpar aquí. Ella no puede soportar el hecho de que estemos cerca. Está celosa, y es tan estúpida porque no puede ver lo mucho que deseas ese tipo de cercanía con ella. Es nuestra madre, pero nos trata como si no fuéramos más que un dolor de culo.
—Tal vez para ti ella actúa de esa manera, pero nunca conmigo. ¡Ella me ama! —Está gritando, las lágrimas corren por sus mejillas y las limpia con enojo—. Sigue creyendo que es una perra. Tal vez tú estás siendo la perra esta vez, ____. ¿Alguna vez pensaste en eso?
Estoy sorprendida. No puedo creer que acabe de decirme eso. Estoy muy cerca de desmoronarme y, maldita sea, necesito ser la fuerte. —Estás enojado —digo en voz baja—. Lo entiendo. ¿Por qué no tratamos de dormir bien y hablamos mañana?
—Como sea. —Owen se aleja de mí y sube al futón, acomodando las almohadas y luego tirando de las sábanas sobre él, de espaldas hacia mí. Está tan rígido bajo las sábanas que parece que podría romperse.
—Te amo, Owen —murmuro antes de cerrar la puerta.
Ni siquiera se molesta en responder.


{JOE}

Estoy dando vueltas en mi habitación, esperando a que _____ vuelva. Un millón de preguntas pasan por mi cerebro, y tengo miedo de preguntar cualquiera de ellas. Estábamos teniendo una noche asombrosa. Y ahora esto…
Si en verdad su madre registró su casa y tomó más o menos todo lo que tenían, dejando a sus hijos sólo con sus ropas y cosas personales, entonces ella es increíblemente egoísta y cruel. Owen tiene el corazón roto. _____ está tan enojada que tengo miedo de que vaya a volverse loca en cualquier momento, aunque también tiene esta extraña calma sobre ella. Nunca la había visto así antes, aunque infierno, no es como si hubiéramos estado juntos mucho tiempo.
Nuestra relación ha sido un torbellino desde el primer día. No puedo imaginar mi vida sin ella. También estoy haciendo mi mejor esfuerzo para estar allí para ella. Necesariamente, no me está alejando. Pero tampoco me está incluyendo.
¿Qué diablos puedo hacer por ella, de todos modos? Me siento inútil. Nadie puede controlar a su mamá. Owen me odia y me ve como algún tipo de chico malo empeñado en romper el corazón de su hermana de nuevo. Lo único que podía ofrecerles era un lugar para quedarse e incluso entonces todavía se sentía como si de alguna manera lo estuviera arruinando al hacer la sugerencia. No puedo ganar. Sueno como un bebé egoísta, pero maldita sea. Quiero que ____ sepa que puede depender de mí sin importar qué. Seré su roca, su apoyo, lo que sea que necesite. Haría cualquier cosa por ella. Por desgracia, no creo que se haya dado cuenta completamente de eso aún.
Largos, interminables, minutos más tarde, se desliza dentro de mi habitación, cerrando la puerta suavemente detrás de ella. Sus hombros caen hacia adelante mientras se inclina contra la puerta, su expresión es de completo agotamiento.
Quiero consolarla, pero levanta una pared invisible. Una que dice que puede hacer esto por sí misma, muchas gracias.
Al diablo con ello. Voy a derribar esa pared, no importa cuánto tarde.
—¿Cómo está Owen? —pregunto.
—Me odia.
—Cierra los ojos, una rara pequeña sonrisa apareciendo—. Me culpa porque nuestra madre nos abandonó. Dice que quizás si no fuera tan perra, no se habría ido en primer lugar.
—¿Qué? —Prácticamente grito y ella abre sus ojos, mirándome.
—¡Shhh! Te va a escuchar. —Alejándose de la puerta, camina hacia mi cama y colapsa encima de ella, enterrando su cabeza en las almohadas—. No quiero hablar sobre ello, Joe. Sólo quiero irme a dormir.
Está actuando extraño, pero no voy a mencionarle nada de eso. Está enojada. Sin embargo, otra vez su vida se ha puesto completamente de cabeza.
—¿Quieres cambiarte a algo más cómodo? —pregunto.
Sus hombros temblaron como si se estuviera riendo. Todavía no me enfrentó. —¿Estás tratando de usar algún tipo de línea? Déjeme advertirte por adelantado. No estoy de humor.
—_____ . —Como si esperara algo de ella esta noche—. No estoy tratando de meterme en tus pantalones. Quiero cuidarte.
—Bien —rueda sobre su espalda y deshace el broche de sus pantalones, contoneándose fuera de ellos. A pesar de no querer nada de ella, y juro que no lo quiero, no puedo dejar de mirar sus piernas, esas bragas de encaje color rosa que apenas la cubren.
Tragando duro, bajo la mirada, tratando de ganar algo de autocontrol. No debería actuar como un pervertido en tiempos de necesidad, pero la miro y la quiero. Es una reacción automática.
Levanto la vista para encontrarla quitándose la camisa y arrojándola al suelo. Se estira por debajo de su camiseta y deshace el broche de su sostén, sacándoselo por debajo de la parte de arriba de esa forma mágica que las chicas tienen. Su sostén es blanco y de encaje, un pequeño trozo de tela que cae de las yemas de sus dedos. Está usando sólo la camiseta y sus bragas, sus pezones presionando contra la tela, la piel de gallina visible en su piel, y suelto un suspiro tembloroso. Me digo a mi mismo que tengo que acabar con la tortura y hacer lo correcto.
—¿Frío? Puedo agarrar una manta extra…
—No. —Sacude la cabeza y salta de la cama, tirando de nuevo el edredón y la sábana para que pueda deslizarse por debajo de ellos—. Sólo estoy realmente cansada.
Me quedo de pie allí, sin saber qué hacer. Me está dando una vibración extraña. Sé que está enojada y que tiene toda la razón para estarlo. No sólo su mamá hizo un movimiento realmente horrible. Owen la culpa por ello.
Su espalda está hacia mí, su cabello rubio es un desastre alrededor de su cabeza, y quiero tanto ir hacia ella. Pero tengo miedo de que me rechace —¿Vienes a la cama? —pregunta, su voz suave.
Acaba de resolverlo para mí —Sí —digo, quitándome la ropa hasta que estoy sólo en mis calzoncillos. Apagando la lámpara en la mesita, me meto en la cama y tiro las mantas sobre mí, preguntándome si debería tocarla.
En su lugar, decido quedarme sobre mi espalda, y mirar el techo, mis brazos doblados debajo de mi cabeza. Ella está en silencio, apenas moviéndose, y creo que ya podría haberse quedado dormida.
—¿Joe?
Supongo que todavía está despierta —Sí.
—Gracias por dejar que nos quedemos contigo. —Da la vuelta para mirarme y yo vuelvo mi cabeza así nuestras miradas se encuentran—. No tenías que hacer eso.
—¿Qué diablos? —Estoy molesto. ¿Ella piensa que la dejaría lidiar con esto sola?—. Por supuesto que tenía que hacerlo. ¿A dónde más hubieran ido ustedes dos?
Se encoge de un hombro. —Habría resuelto algo. Apuesto a que Colin nos hubiera dejado quedarnos. Escuché que vive en una maldita mansión. Estoy segura que tiene un montón habitaciones.
No me jodas. No puedo creer que haya dicho eso. El tipo fue un idiota total conmigo, la noche en que la vi por primera vez, haciéndome creer que tenía algo que ver con ella, ¿y ahora ella está diciendo que hubiera ido a vivir con él sin ningún problema?
—No quiero ocasionar problemas —continúa—. Lo primero que haré mañana antes de ir a trabajar, es ir a buscar un apartamento.
—¿Por qué vas a hacer eso? —pregunto, mi voz tan baja, que suena como si estuviera gruñendo. Pero, maldición, estoy furioso—. ¿Por qué actúas como si no quisieras mi ayuda? ¿Cómo si no pudieras contar conmigo para atravesar algo?
—¿En serio? —Su voz se eleva—. ¿Cuándo has siquiera pasado por algo? No puedo contar con nadie. Nadie. Siempre he cuidado de mi misma. No voy a depender de ti ahora.
—¿Por qué diablos no? No hemos estado juntos lo suficiente para que vengas a mí cuando las cosas se ponen difíciles. Pero estoy aquí ahora. Ofreciéndote todo lo que tengo para intentar ayudarte, y tú actúas como si no te importara. —Mi sangre hierve. Estoy furioso porque me trata
de esta manera. Una voz dentro de mi cabeza susurra que tengo que ir con cuidado, puedo meter la pata. Los guantes están saliendo. Necesito decirle como me siento antes de explotar y realmente perder mi mierda.
—Dije que te agradecía —susurra.
—Sí, como si sostuviera un arma en tu cabeza y te forzara a decirlo. —respondo, alejando mis ojos de ella para poder mirar al techo una vez más.
Ella está en silencio, oigo el susurro de las sábanas y el edredón, y le echo un vistazo por el rabillo del ojo para ver que se hizo un ovillo, sus hombros temblando. Un sollozo se le escapa y golpea su mano sobre su boca.
Dios, está llorando. Probablemente por cómo le grité, como si fuera algún idiota.
—Ven aquí —susurro, atrapándola entre mis brazos. Viene a mí fácilmente, curvando sus brazos alrededor de mi cintura mientras descansa su cabeza en mi pecho desnudo. Sus lágrimas humedecen mi piel mientras le aliso el cabello de la frente. Le susurro palabras dulces de comodidad, cerca de su oído, odiando lo abatida que parece. Está llorando con fuerza, todo su cuerpo temblando. Temo que su corazón podría estar partiéndose en dos.

—N-no sé qué ha-hacer —Solloza—. No puedo creer que nos haya dejado sin nada. Que no nos haya dicho que se iba.
—Todo estará bien. —Meto un mechón detrás de su oreja, corro mi dedo índice por el lado de su garganta—. Lo juro, te ayudaré con lo que sea que necesites.
Toma un profundo y tembloroso suspiro. —No es que esté desagradecida. Yo solo… No sé cómo hacer esto. Aceptar la ayuda de otro. Siempre cargué este peso sola. Es difícil creer que alguien quiera compartir la carga.
—Lo que sea que pueda hacer para ayudar, estoy aquí. No tienes que correr y encontrar un apartamento de inmediato —Deslizo mi dedo debajo de su barbilla, y levanto su cabeza. Sus mejillas están manchadas de lágrimas secas, y hay manchas negras y circulares debajo de sus ojos.
Nunca se lavó la cara y luce tan perdida, tan lamentable. Me inclino y rozo un suave beso en sus labios—. Tómate tu tiempo. Encuentra un buen lugar para que tú y Owen puedan vivir.
Prefiero que se queden a largo plazo, pero no quiero empujar. Tener a su hermano viviendo aquí con nosotros... Sería incómodo al principio, pero _____ es, literalmente, todo lo que tiene.
—Está bien. —Asiente, como si intentara convencerse a sí misma—. Está bien, tienes razón. Necesito tomarme un tiempo y no elegir el primer apartamento que esté disponible. —Cierra los ojos, presiona los labios juntos—. No tengo ningún mueble. Se lo llevó todo. ¡Incluso mi cama! He
tenido esa estúpida cama por años. Ni siquiera es tan cómoda. El colchón está lleno de bultos.
La beso de nuevo. —Ella está loca, cariño. Extremadamente loca por llevarse todo como lo hizo, y tan rápido también. Honestamente no sé cómo lo hizo.
—Tampoco lo sé. No tiene sentido. — _____abre los ojos—. Ella no tiene sentido. Dejé de intentar de entenderla hace años, pero luego va y saca trucos como éste, y me quedo tratando de reconstruir exactamente lo que sucedió.
—Deja de pensar sobre ello. —Le beso en los labios una vez más, luego planto un beso en su mejilla, su nariz, su frente—. Nos preocuparemos por eso mañana. Necesitas dormir un poco.
Ella asiente, cerrando sus ojos y aprieta su brazo a mí alrededor. —Lo siento.
—Yo soy el que lo siente. No debí haberte gritado.
—Creo que lo necesitaba. —Su voz ya se está desvaneciéndose, y frota su cara contra mi pecho—. Te sientes tan bien, Joe. Te amo.
Mi corazón se alivia. Sus palabras dulces me tranquilizan. —Yo también te amo.

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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 24th 2013, 17:22

Capitulo 31


La mayoría de las sombras de esta vida son causabas por nuestro lugar en nuestra propia luz solar. — Ralph Waldo Emerson


{JOE}

—Así que se mudó contigo.
—Es temporal. —Soy rápido para contestarle a la Dra. Harris. Sé lo que está pensado. Lo que todos pensaran, aunque no es como si yo conociera a muchas personas. _____y yo nos estamos moviendo muy rápido.
Pero ha pasado casi una semana desde que su mamá la abandonó a ella y a Owen. No puedo correrla. No tienen ningún lugar a donde ir. Además, me gusta tener a _____ viviendo conmigo. Owen y yo llegamos a una tregua incómoda. Sé que no es mi mayor fan, pero el chico es
educado, mantiene su habitación limpia y no me da ningún problema. No es que crea que lo haría.
Es un buen chico. _____ lo crío bien.
La Doc está escribiendo en su iPad. Probablemente, anotando cuan preocupada se siente porque estoy viviendo con _____.
—¿Todos se están llevando bien?
—La mayor parte. —No puedo mentirle—. Hubo tensión al principio, la mayor parte viniendo de Owen. Está dolido porque su mamá se marchó.
—Entendible.
—Culpó a _____ al principio.
—También entendible. A veces culpamos a los demás porque no queremos aceptar la verdad. —Me mira enfáticamente—. También tendemos a culparnos a nosotros mismos.
Sé todo acerca de eso. Lo entiendo. —Ya han aclarado las cosas, pero sigue estando un poco tenso entre ellos. Lo cual significa que está un poco tenso entre Owen y yo. Pero sobre todo, es un buen chico. Me siento mal por él. —Recuerdo ser un adolescente. Mi mundo entero cambió en un
pestañeo. Perdí toda mi inocencia, mi infancia por siempre. Esta traición por su madre le ha quitado la infancia a Owen para bien.
—¿Ha reaparecido la madre al menos?
—_____ , finalmente, recibió un texto de ella hace unos días. —Y sólo la cabreó más.
Fueron dos oraciones que tuvieron a _____ ansiosa el resto de la noche.
“Lo siento tanto. Espero que algún día lo entiendas.”
______ lo borró inmediatamente, llamando a su mamá con cada nombre terrible en el que pudo pensar.
—Su relación ya era delicada. ¿Esta situación no pondrá un estrés innecesario entre ustedes?
—Si podemos superar esto, podemos pasar por lo que sea, ¿no lo cree?
La Dra. Harris me ofrece una sonrisa. —Puede ser. Pero un movimiento tan importante, después de todo lo ocurrido entre ustedes, podría empeorarlo todo. ¿Estas asustado de eso? ¿De perderla después de que finalmente la recuperaste?
Siempre tengo miedo de perder a _____ . El miedo acompaña mi mente 24/7. La mayoría del tiempo lo ignoro y me enfoco en el presente.
—Ella me necesita.
—Y tú a ella, ¿no es cierto?
—Sí. —Tomo una respiración profunda—. No querrás escuchar esto, pero prefiero que vivan conmigo. Me gusta tenerla ahí. No nos vemos mucho tiempo desde que está trabajando a tiempo completo y yo estoy en la escuela, pero me gusta… —Mi voz se apaga.
—¿Te gusta, qué? —pregunta la Dra. Harris.
—Me gusta tenerla en mi cama cada noche. Despertar con ella cada mañana. Saber que está conmigo me da una paz que no recuerdo haber tenido en mi vida. —Froto mi pulgar contra mi rodilla—. No quiero que se vaya.
—Lo hará eventualmente. Parece que _____ es una persona muy independiente, ¿verdad?
—Sí. —No quiero hablar de ella más. No quiero pensar en ella dejándome, aunque si solo es por ir a vivir por su cuenta.
Como si pudiera sentirme cerrándome, mi loquera cambia el tema.
—¿Has odio algo sobre tu papá?
—Me llamo tan pronto como entré. No respondí. —Me sentí culpable por mandarlo directamente al buzón, pero no puedo lidiar con otra bronca. Y eso es todo lo que hace cuando llama.
Problemas sobre Adele y cuan es mala con él. Cuan malo lo humilla entre sus amigos y sus compañeros. Él es el hazmerreír de todo el club, ella paseándose con su nueva conquista por todo el pueblo. Una y otra. Ya lo superé. Estaré ahí para él, pero aún no ha llenado los papeles del divorcio. Sé muy profundamente dentro de mí, que está esperando a que ella regrese gateando y le ruegue por perdón. Está tan loco por ella que probablemente aceptará a Adele de regreso.
Puedo apenas procesar el pensamiento.
—¿Todavía no sabe?
Se está refiriendo a Adele y a mí. Sacudí mi cabeza.
—¿Ella no ha dicho nada?
—No que yo sepa. —Miedo helado sujeta mi estómago con el puro pensamiento.
—¿Has considerado ganarle el movimiento? —Frunzo el ceño, la Dra. Harris continúa—: ¿Decirle a tu papá antes de que ella lo haga?
—De ninguna manera. —Sacudo mi cabeza—. No podría controlar mis nervios al decírselo.
—Podría ser más fácil viniendo de ti. Ser honesto con tu padre podría quitar una carga increíble de tu pecho. Si lo escucha por Adele primero, ella gana. Le estás permitiendo inventar cualquier historia que le haga quedar como la victima.
La estudio, dejando que sus palabras me lleguen. Tiene un punto. Soy un cobarde por no abordar el tema directamente con él, de todos modos.
—Consideraré decirle primero —digo para apaciguarla.
Ella sonríe. —Me alegra.


****


Cuando dejo la oficina de la Dra. Harris, verifico mi teléfono. Dos llamadas perdidas de mi papá y una de _____ . La llamo a ella primero.
—Nunca creerás que sucedió. —Suena emocionada. Feliz.
—¿Qué?
—Creo que encontré el apartamento perfecto. Oh Dios mío, Joe, es tan lindo. Dos cuartos, dos baños y en un complejo nuevo. La renta es razonable y el depósito no es mucho. Fui y lo verifiqué con Jen y es hermoso. Ya les he dado un adelanto y dijeron que me apartarán el departamento, pero tengo que pagar el resto del depósito el viernes.
Mierda. Me está dejando. —¿Dónde se encuentra? —Si está en una parte fea del pueblo, me negaré a que se mude.
—Es lo mejor del apartamento. No esta muy lejos de tu casa. Como a tres kilómetros, máximo. Al otro lado del centro comercial con el supermercado al que te gusta ir. —Se ríe—. No tengo ningún mueble, pero no me importa. Encontraremos algo. Puedo comprar de segunda mano.
—Déjame ayudarte —digo automáticamente, pero sé que no aceptará la oferta.
—No —dice suavemente—. Ya me has ayudado lo suficiente. El dinero que estoy ganando en El Distrito es bueno. Las propinas son geniales. Las usaré para el depósito, para asegurar el apartamento. Tengo unas propinas de reserva en tu casa, pero no serán suficientes.
—¿No depositas tus propinas en el banco?
—No. Son billetes pequeños, de uno y cinco. Me gusta tener mi dinero en el bolsillo de un suéter viejo. ¿Sabías que tenía casi quinientos dólares ahorrados en ese suéter, en mi closet, cuando mi mamá se fue de la casa? Gracias a Dios no lo encontró.
Ella estaba feliz de haber encontrado un lugar y yo debería estarlo también, pero no estoy. No quiero que se vaya. ¿Cómo puedo decírselo sin sonar empalagoso o controlador? —¿Vas a mi casa ahorita?
—En un rato más. Tengo que ir por mi cheque. Luego Jen me dejará allí. ¿Dónde estás?
—De regreso a casa —digo mientras camino hacia donde estacioné mi camioneta.
—Oh, bien. Owen debería estar ahí. Me acaba de llamar y dijo que estaba a punto de llegar.
—¿Tendrá que cambiar de escuela por la mudanza?
Ella suspira. —Sí. No le importa, de todos modos. Dice que quiere un cambio, aunque extrañará a su mejor amigo. Le prometí que se pueden reunir cuando él quiera.
—Funcionara. —Le aseguro.
—Eso espero. Te veré pronto, ¿De acuerdo? —Cuelga antes de que pueda decirle que la amo y me quedo mirando la pantalla de mi teléfono, deseando haber dicho las palabras.
Estar con _____ me ha convertido en un completo cursi.
Inmediatamente, mi teléfono comienza a sonar de nuevo. Esta vez mes mi papá. Contesto, preparándome para escuchar sus inevitables palabras sobre el odio de su esposa.
—Hola, papá.
—¿Dónde está Adele? ¿La has visto?
Me detengo en el medio de la banqueta, haciendo que alguien choque conmigo.

—¿Por qué la tendría que haber visto? ¿Dónde está?
—No lo sé. Hablamos… esta mañana. Luego comenzamos a discutir y ella te sacó a colación. Diciendo que necesitaba verte y que se llevaría mi auto. ¿La has visto? ¿Está contigo?
—Por supuesto que no lo he visto. —Temor trepa sobre mí. Haciendo mi cabeza girar—. ¿Por qué quiere venir a verme?
—No tengo idea. Dijo que tenía algo que decirte. —Hace una pausa—. ¿No la rechaces, de acuerdo? ¿Por favor? Escúchala, lo que sea que tenga que decir. Estoy seguro de que te pedirá que la ayudes a convencerme de que sigamos juntos —Suena engreído y feliz, considerado que la noche anterior era un desastre, prácticamente llorando por las infidelidades.
Él cree que ella me quiere decir eso. Adele sabe que yo no quiero escucharla hablar sobre cómo ella y papá son almas gemelas. No tendría los pantalones para algo así. Hay algo más en está historia. Algo que yo no quiero recordar.
—Si la miras, llámame. ¿Me lo prometes?
—Lo prometo —digo antes de terminar la llamada.
Todo el viaje hacia mi casa me mantengo alerta para ver si encuentro el brillante Jaguar de mi papá, pero no lo veo por ningún lado.

Hay al menos una docena de esos autos en casa. Aquí, en este pequeño pueblo universitario, lleno de Hondas o Toyotas, vehículos como los de mi padre resaltarían como tocino bañado en aceite.
Gracias a Dios, tampoco veo el Jaguar en el estacionamiento de mi edificio. Aliviado de esquivar la bala, llego a mi apartamento, sorprendido de encontrar la puerta sin seguro cuando entro.
Me sorprendo aún más al encontrar a Adele sentada en mi maldito sillón, Owen al lado de ella y pareciendo increíblemente incómodo.
—¡Joseph ! —Se pone de pie, empujando su largo cabello negro de su hombro—. ¡Estas en casa!
Cierro la puerta, mi mirada dirigiéndose hacia Owen, quien brinca tan rápido del sillón que me recuerda a ese payaso de juguete que sale de la caja en cuento tocas la tapa. Se mira incomodo, apenas encuentra mi mirada, e instantáneamente regreso al pasado.
Como cuando ella solía pasar todo su tiempo conmigo.
Halagándome. Al principio, me ponía nervioso. No estaba acostumbrado a esa atención constante, casi controladora. Pero después de un tiempo, comencé a ansiarlo. Ella sabía exactamente lo que hacía, como me manipulaba para que callera bajo su hechizo.
—Aléjate de él —digo muy energéticamente, impactando a los dos—. Mantén tus malditas manos lejos de él, Adele, lo digo en serio.
Ella sonríe con suficiencia, lanzándole a Owen una larga y bochornosa mirada. —Es un dulce, muy dulce chico, Joseph, me recuerda a ti a esa edad. Alto y guapo y tan fuerte, será muy apetecible algún día.
Nunca me he sentido tentado de lastimar a una mujer en mi vida. Sin embargo, en este mismo momento, quisiera envolver mis manos alrededor de su cuello y apretarlo con tanta fuerza que su cabeza se separe de su cuerpo, no sentiría ningún arrepentimiento.
—Ve a tu cuarto, Owen —exijo.
Se escapa sin ninguna protesta, dando un portazo fuerte. Adele brinca, luego se ríe nerviosamente.
—No es necesario asustar al pobre chico. No le hice nada. Sabes que solo tengo ojos para ti. —Se acerca a mí. Puedo oler el aroma de alcohol emanando de su cuerpo. Tiene que estar borracha.
Esquivándola, ignoro lo que dijo. Solo intenta llamar mi atención, como siempre.
—¿Dónde está el auto de papá?
Se ríe. —Estacioné una calle abajo, detrás del edificio. Bastante lejos, ¿verdad? Sé que darías la vuelta si veías el auto. Sabía que tu padre te contactaría y te pediría buscarme. Parece que no puede hacerlo él mismo —Se deja caer en el sofá, poniéndose cómoda—. Tienes un lindo lugar.
¿Por qué tienes al hermano de la zorra esa viviendo contigo?
—No es de tu incumbencia —espeto—. Llamas a _____ zorra una vez más, y no seré responsable de lo que haga.
—Esa ira. Sabes, me sorprende que sigan juntos. No pensé que fuera tu tipo —Ladea la cabeza y sonríe—. Mereces a alguien mucho más linda, un mejor partido. Tienes mucho potencial. Demasiado como para derrocharlo en una chica estúpida como _____ .
Adele escupe el nombre de _____ como si fuera veneno. _____ hace lo mismo con el nombre de Adele.
—Ya te lo dije, cuidado con lo que dices.
Me ignora haciendo un ademan con la mano. —¿Cuáles son tus planes para el futuro, Joe? ¿Planeas pasar al juego profesional? Sé que es tu sueño. Creo que deberías hacerlo. Siempre has perseguido tus sueños y has logrado mucho a tan corta edad.
¿De que está hablando? —No hablaré de mi futuro contigo o lo que planeo hacer después. Tienes que irte.
Sus ojos se abren fingiendo sorpresa. —¿Por qué, Joe ? No entiendo porque me dices estás cosas. ¿Estás ansioso de deshacerte de mí?
—Sí —digo sin rodeos.
Nos miramos el uno al otro sin parpadear por un largo e incómodo momento, hasta que finalmente sus ojos se entrecierran y lleva sus manos a las caderas. —Voy a contárselo, Joseph. Voy a decirle a tu padre sobre lo nuestro, y lo que hicimos. Lo que hemos hecho. Sobre Vanessa. No hay nada que puedas hacer para detenerme.
Siento como toda la sangre se drena de mi cuerpo. —¿Por qué vas a hacerlo?
—Tengo que confesarlo —Se encoge de hombros—. Necesito decir mis pecados, Joseph. Eres mi más grande pecado. ¿Sabes que lo eres? Yo nunca he hecho algo tan terrible en mi vida como lo que hice contigo.
—Cállate —Si pudiera llevar mis manos a mis oídos para no oír lo que dice, lo haría—. Sólo cállate.
—La verdad duele, ¿no es así? Imagínate lo que sentirá tu padre. Oh, esto lo va a destrozar. Su relación contigo terminará destruida. Vas a perderlo para siempre —Sonríe—. Yo ya lo perdí. ¿Qué importa si lo pierdes tú también?


—Vete —digo. Me provoca a propósito. Necesito que se vaya. _____ regresara en cualquier minuto y no quiero correr el riesgo de una confrontación.
—No te apresures a deshacerte de mí tan pronto. Planeo decirle todo a tu padre en el segundo que lo vea. —Se dirige hacia la puerta, su andar es suave, con la cabeza en alto como si fuera una reina. Aparentar ser perfecta todos los días debe ser agotador. Yo lo sé. Fingí serlo durante
muchos años.
—¿Por qué quieres hacerle eso? ¿Por mí? Pensé que lo amabas —No entiendo por qué planea hacerlo.
—No lo amo. Él no me llena. Estoy con él por la casa hermosa, los autos, las joyas y el dinero. Dejé de amarlo desde hace muchos años.
Ese no era mi problema. Nada de lo que dice tiene que ver conmigo. Verla tan dura y fría hablando sobre mi padre, es difícil de digerir, quiero estar solo y alejarme de esta arpía.
Pero antes de que pueda siquiera empujar a Adele fuera del apartamento, la puerta se abre y ______ entra, deteniéndose cuando la ve.


{_____}

Ver a Adele en la sala de Joe casi me hace tambalearme hacia atrás. Por suerte, soy capaz de mantenerme firme y no hacer el ridículo.
También por suerte, creo que mi voz es firme. —¿Qué diablos está haciendo ella aquí?—pregunto, mirando fijamente a Joe.
Adele ríe con su cacaero de zorra. —Tan vulgar como siempre, ya veo. El epítome de la clase, ¿verdad, _____?
—Al menos yo no pretendo estar llena de clase cuando claramente no la tengo, teniendo en cuenta cuanto te gusta molestar a los adolescentes —Golpeo la puerta, la comprensión me llega, y miro a Joe—. ¿Dónde está Owen?
—En su habitación —dice Joe con voz suave—. Está a salvo. Lo prometo.
—Me tratan como si fuera una especie de pederasta que recoge a los niños en la calle cuando eso está muy lejos de la verdad —Adele le envía a Joe una picara sonrisa, lo que me cabrea totalmente—. Él me sedujo, como tú ya sabes. Quiero decir, míralo. Siempre fue un chico
hermoso.
La perra acaba de cruzar la línea y ahora yo voy a cruzarla también. No sé lo que me pasa, pero algo me posee y no puedo controlarme.
Pero aquí voy. Es como si todo sucediera en cámara lenta y sé lo que voy a hacer antes de que siquiera lo haya hecho.
Me lanzo sobre ella. Tumbándola en el suelo con tanta fuerza que escucho su grito de dolor cuando su cuerpo cae al piso. Estoy sentada sobre ella, tirando de su largo cabello, tratando de arañar su presumido rostro como siempre lo que querido hacer. Quiero golpearla hasta
cansarme, dejarla tan dañada y maltratada en su exterior como Joe lo es por dentro.
Aunque haga todo eso, sé que no me va a satisfacer.
—¡____ , Jesús, detente! —Joe está gritándome, pero no lo escucho. Estoy lista para patearle el culo a esta zorra. Estoy jaloneando su cabello, arrancándole mechones, echando mi puño hacia atrás para estrellarlo en su rostro, y es entonces cuando Joe agarra mi brazo, deteniendo mi puño antes de que haga conexión con la mandíbula de Adele—. Detente. Ahora.

Estoy temblando, llena de rabia, miedo y adrenalina. Las dos estamos jadeando, el sonido llena la habitación sobre el silencio. Adele me mira con sus oscuros y misteriosos ojos y me pregunto que le ocurrió en su pasado para convertirla en está mujer que es una completa bruja.
—_____—Joe tira de mi brazo, así que no tengo más remedio que quitarme de Adele y levantarme. Los dedos de Joe rodean firmemente mi brazo y ambos vemos mientras Adele se levanta, la expresión en su rostro es asesina.
—Debería llamar a la policía —dice, señalándome con su dedo—. Y presentar los jodidos cargos, ¡Maldita perra!
—Ella no te toco —dice Joe, su voz tiene un tono amenazante.
—¿Qué estás diciendo? ¡Saltó sobre mí! —Adele abre sus brazos. Supongo que la arañé sin haberme dado cuenta—. ¡Mírame!
—Largo. Sólo vete de aquí —dice, ignorando sus brazos extendidos, su ruego por ayuda.—. Antes de que haga algo que voy a arrepentirme.
Sus ojos se agrandan rápidamente por un momento y luego se va. Huye del apartamento como un terrorista después de hacer explotar una bomba en una habitación llena de gente. La puerta se cierra detrás de ella y me quedo en el sofá, todo mi cuerpo tiembla de ira.
—¿Por qué estaba aquí? —Miro a Joe. La miseria está escrita en todo su rostro. Sus cejas se juntan, su boca una delgada línea, sombrío.
—No lo sé. Me dijo que va a confesarle a papá todo lo que pasó entre nosotros. Dice que también le contará sobre Vanessa —Se sienta pesadamente a mi lado, su cuerpo irradia oleadas de tensión—. ¿Debo llamarle? ¿Debo ser el primero? La Dra. Harris dice que debería.
Presiono fuertemente mis labios para que las palabras no salgan de mi garganta. Todavía no puedo creer lo que hice. Lo rápido que me lancé sobre ella, mis ganas de lastimarla. Actúo como si fuera dura, pero nunca he recurrido a la violencia. Nunca me metí en peleas físicas en la escuela.
Esa mujer me hacía perder el control.
—No puedo tomar una decisión por ti —digo finalmente. Sé que es duro, pero es responsabilidad de Joe decirle a su padre o no lo que ocurrió. Necesita tomar esa decisión por cuenta propia.
—Tienes razón. Sé que tienes razón —Deja escapar una fuerte respiración—, pero no sé como decírselo. Estoy asustado.
Paso mi brazo alrededor de sus hombros, tratando de darle algo de confort. Él se relaja bajo mi toque, y luego termino corriendo mi mano de arriba abajo sobre su espalda antes de dejar caer mi brazo. —Todo estará bien —murmuro—. No permitas que esa perra te afecte.
—Es más fácil decirlo que hacerlo —Me mira. Su mirada es triste, su rostro pálido—. Me va a arruinar todo,____. Está intentando destruir mi vida.
Lo miro. Él le permite tener mucho control aún. Pensé que ya estaba comenzando a avanzar. Claramente, ella aún tiene sus garras sobre él. Parece aterrorizado.
—No vamos a dejar que lo haga, Joe.Yo estoy contigo, sin importar lo que pase. Te apoyo. Sin importar lo que ella haga.
—¿Y si quiere ir más lejos? ¿Y si…? ¿Y si quiere ir a la prensa o algo más? Trata de hacerme quedar mal aquí, en la comunidad. Eso va a destruirme. Destruirá mis oportunidades de tener una carrera profesional.
—¿Eso es lo que quieres? —Nunca habla mucho de fútbol conmigo. Es como si compartiera diferentes partes de su vida y sólo revelara lo que cree que yo debería ver.
—Sí —Baja la cabeza—. No sé qué otra cosa haría. No me interesa mucho una carrera en negocios. Lo hice para complacer a mi padre.
—Oye —Apoyo la mano en su rodilla y le doy un pequeño apretón—, vas a estar bien. En serio.
Joe coloca su mano sobre la mía y le da un apretón. Nos miramos el uno al otro mientras nuestros dedos se entrelazan y luego él está inclinándose, besándome, tan suave, tan dulce, que casi me dan ganas de llorar. Tocando mi mejilla con su otra mano, respira palabras contra mis labios que hacen que mi corazón duela por él.
—Te quiero tan jodidamente. Tanto. Sé que esto ha pasado muy rápido y que tendremos que lidiar con un montón de cosas, pero si podemos hacerlo juntos, puedo hacer cualquier cosa.
Él tiene razón. Tiene que tener razón. Si pudiera, le diría que me lleve a la cama justo ahora. Así podríamos perdernos el uno al otro, aunque solo fuera por un rato.
Pero ahora no es el momento. Tenemos otras cosas que considerar primero. Y Owen.
—¿Dónde está Owen? —pregunto después de romper el beso.
Como si él hubiera estado escuchando detrás de la puerta de su habitación, esperando poder salir, entra en la sala, deteniéndose al vernos tan juntos. No hemos sido muy cariñosos o acaramelados delante de mi hermano. Esto es incómodo, lo cual es bastante estúpido, pero sé que Owen no aprueba al cien por ciento mi relación con Joe.
Es una locura. No debería importarme. Amo al hombre sentando a mi lado. Y amo al chico de pie frente a nosotros.
—Esa mujer era espeluznante —Owen sacude la cabeza, mirando a Joe—. ¿Dijo que era tu madre?
Joe se tensa a mi lado. —No lo es. Está casada con mi padre. Mi mamá murió cuando era pequeño.
—Espera un minuto —Me separo de Joe y me pongo de pie, camino hacia Owen—. ¿La conociste? ¿Hablaste con ella?
—Estaba en el apartamento cuando llegué a casa —agrega Joe.
—¿Con Owen? ¿Solo? —Estoy aturdida. ¿Cómo. Diablos. Pasó?—. ¿Quién la dejo entrar?
—Yo —admite Owen tímidamente—. Ella estaba esperando afuera cuando llegué. Dijo que era la madre de Joe y que tenía que verlo, así que la dejé entrar.
—Oh, Dios mío —Intento recuperarme—. ¿Cuánto tiempo estuviste solo con ella?
—No lo sé. ¿Diez minutos? —Owen se encoge de hombros—. ¿Cuál es el problema? Ella es extraña, lo noté. Pero no es como si fuera a hacerme algo. Actúas como si hubiera querido tocarme o algo así.
Miro a Joe. De ninguna manera voy a contarle a Owen sobre… eso. —Es un poco inestable en este momento. Todo el mundo está preocupado por ella —No puedo creer que haya dicho eso. No me
preocupo por ella. Me gustaría que desapareciera de la faz de la tierra y se pudriera en el infierno para siempre.
—Creo que las escuche pelear —dice Owen, cambiando el peso de sus pies. Parece incomodo.
—No nos agradamos mucho —Paso mi brazo alrededor de Owen y me dirijo con él hacia la cocina. Necesito cambiar de tema y rápido—. Tengo buenas noticias. Encontré un apartamento para nosotros.
—¿En serio?
Él está tan emocionado como yo mientras le cuento todos los detalles, muy consciente de Joe sentado en la sala. Solo con sus pensamientos. Estoy aturdida. Emocionada por haber encontrar un lugar para Owen y para mí. Triste por dejar a Joe. Necesito mi independencia.
Pero necesito a Joe también.
Él me necesita más que nunca. Espero poder ser suficiente para él. Espero que podamos ser suficientes para el otro.

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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 24th 2013, 18:19

Capitulo 32


La verdad es raramente pura y nunca sencilla. —Oscar Wilde


{ADELE}


Estoy enferma y cansada de sentirme culpable por las cosas que he hecho. No puedo elegir de quién me enamoro. ¿Por qué es un crimen enamorarse? Mi marido me descuidó durante años.
Su hijo me recuerda tanto a él… solo que mejor. Más joven. Más vibrante. Dulce y con ganas de agradar.
Al principio fue todo por diversión. Cuando tu marido pierde interés en tu sensualidad, una mujer empieza a sentirse menos. Ignorada. Sola.
Empecé a coquetear con Joe y él respondió. Oh, quizás él estaba un poco incómodo al principio, pero cuanto más hablábamos, cuanto más tiempo pasábamos juntos, más le gustaba.
Más le gustaba yo. Ahora me odia. No sé como se arruinó todo. No entiendo su total desagrado por mí. Desearía poder cambiar eso. Desearía poder hacerle ver que solo quiero lo mejor para él. Tiene mucho potencial. Será una estrella algún día. Una brillante y reluciente estrella que, por un momento, yo sostuve en mis manos.
Solo que él se escabulló y no planea regresar nunca. La decepción que me inunda cada vez que pienso en él es tan abrumadora que no puedo pensar en ello por mucho tiempo.
Así que no lo hago.
He tenido aventuras amorosas. Breves devaneos sin sentido con hombres jóvenes y hermosos que me hacen sentir bien durante un rato.
Jonah, el empleado del club de golf es mi última indulgencia, y aunque es magnífico en la cama y es atento y entusiasta, también es joven y tonto, y disfruta presumiendo ante sus amigos de que está acostándose con una mujer mayor. Me llaman asaltacunas.
Así de rudos son esos chicos. Pero no mi Joe. No, tacha eso mi Joseph. Soy la única que le llama así. La única que lo tiene permitido.
Conduzco por los alrededores de la pequeña ciudad en la que vive mientras va a la universidad, perdiéndome en todas las calles de un solo sentido mientras intento encontrar un buen hotel. El campus es agradable, el centro de la ciudad es una zona ecléctica, con muchas tiendas y
restaurantes bonitos. Aparte de eso, la ciudad es un absoluto agujero de mierda. Si se queda aquí con esa estúpida e inútil chica, no llegará a ninguna parte.
Pensar en ella me hace querer vomitar. No puedo creer que me atacara. Todavía me duele la cabeza en donde, literalmente, me arrancó el cuero cabelludo. La forma en que me miró, las palabras que dijo. Me odia.
Eso está bien. Yo también la odio. Volvió a mi hermoso chico completamente contra mí, y la idea de ella teniendo sexo con él hace que quiera destrozarla.
Joseph es mío. Me pertenece. Finalmente encuentro un hotel y me registro, entregando la tarjeta
de crédito de mi marido. El precio no importa. El precio nunca importa. Paul no ha restringido mis tarjetas de crédito o mi acceso a nuestra cuenta bancaria, nada de eso. No importa lo que yo haga, no importa lo que diga, él me quiere de vuelta. Soy su posesión favorita, la más preciada, y la idea de que podría pertenecer a alguien más le llena de preocupación.
No me dejará ir. Resulta tranquilizador y empalagoso. Necesito a Paul para tener seguridad financiera. Quiero a otros para la emoción y la pasión. Mi marido ya no me da ese tipo de pasión, lo cual es una vergüenza.
Voy a mi habitación de hotel llevando conmigo la pequeña bolsa de viaje que empaqué justo para esta ocasión especial. Había esperado que Joseph me permitiera quedarme con él, pero tiene a esa puta novia viviendo en su apartamento por el momento, junto a su hermano pequeño.
El cual es un espécimen de lo más interesante, si soy sincera. Es guapo, joven y está lleno de actitud, pude sentirlo en el momento en el que puse lo ojos en él. No es necesariamente mi tipo habitual, con su cabello rubio y sus ojos verdes, su complexión delgada y su personalidad
de aspirante a chico malo.
Sin embargo, tiene potencial. Un tremendo potencial. Dejo la bolsa sobre la cama, abro la cremallera y busco en el interior, sacando la pequeña pistola que he cogido de la cómoda de mi marido. Él la guarda allí para su protección. Yo la he traído conmigo por la misma razón. Estoy a punto de hacer algo que cambiará nuestras vidas para siempre y no estoy segura de cómo pueden reaccionar los otros. Estoy especialmente agradecida por haberla traído, considerando que esa
estúpida perra aún está en la vida de Joseph.
Puede que sea un error hacer mi confesión, pero tengo que sacarme está información del pecho. Paul merece la verdad. Joseph debe afrontar la verdad.
Podría haberle dicho a Joseph que Vanessa era de él, pero no sabía si era verdad. Quería que fuera verdad. Prefería, y mucho, creer que Joseph era su padre. Desafortunadamente, nunca lo confirmé. No hay nada claro respecto a su paternidad para mí. Pero ahora ella se ha ido, y
aunque es una ilusión por mi parte pensar que Joseph me dará otro hijo, aún tengo esa esperanza.
A pesar de que él me odia. A pesar del miedo y disgusto que siente por mí, yo aún deseo que sea mío. Para siempre.

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Lady_Sara_JB
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 24th 2013, 18:31

“Lo siento tanto. Espero que algún día lo entiendas.”
osea q "%$//$I$OE
tiene en la cabeza?
q deben entender?
q los abandono para salvarse?
y luego la adele llega
al menos no le hiso nd a owen
yo tmb me hubiera lanzado sobre ella
ahora lleva una pistola
m*****
q va hacer esta loca?
siguela :S
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eschio
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 24th 2013, 20:57

ohh esa mina está loquísima!
síguela pronto por favorrrr:)
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PidgeJonas
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 25th 2013, 12:23

Capitulo 33


“Los errores siempre son perdonables, si uno tiene el coraje de admitirlos.” —Bruce Lee


{JOE}

Cuando tu teléfono suena a las dos de la mañana y te despierta de un sueño profundo, sabes que nunca será algo bueno.
El sonido me asusta y estiro mi mano hasta la mesita de noche donde el móvil descansa, mi corazón late salvajemente. _____ se aleja de mí, rodando aún dormida a su lado, su espalda desnuda hacia mí. Estoy inmediatamente frío al verla alejarse, y miro hacia el teléfono, veo que es
mi padre llamando. Otra vez.
De mala gana, respondo, manteniendo mi voz en un susurro.
—Hola.
—Joe . Dios mío. —Respira pesadamente y me contengo de dejar escapar un suspiro exasperado. Estoy tan harto de su drama que casi no puedo lidiar con otra llamada angustiada, otro motivo para llorar—. ¿Es cierto?
Toda la sangre drena de mi cuerpo. Te dices a ti mismo que estás preparado para un momento determinado, una revelación, pero cuando ocurre, te noquea igual de fuerte. —¿Es cierto, qué?
—Adele me dijo lo que ocurrió entre ustedes. —Su voz se reduce a un susurro casi inaudible—. Dime, ¿es cierto?
No sé qué es lo que quiere que yo diga. Sí, es cierto, o no, no sé. Joder, estoy confundido. —¿Qué es lo que te dijo?
—¿Qué los dos tuvieron una aventura por años? Dime, hijo. Necesito saberlo. ¿Me mintió? Por favor, dime que me mintió.
Él no quiere hacerle frente. Bueno, genial, porque yo tampoco. — Papá…
—No te vayas por las ramas. Sólo confírmalo. Di sí o no.
Exhalo fuertemente, mi corazón duele y mi estómago se retuerce. — Yo…
—¡Dilo! Sí o no. Es tan simple como eso.
Tiene razón. Es tan simple admitir mi más oscuro y profundo secreto.
—Sí —digo, mi voz ronca.
Papá se queda en silencio durante un buen rato, me pregunto si me colgó. Pero luego una explosión de sonido llena mis oídos, es tan irregular y angustiosa, casi no reconozco su voz.
Él está… llorando.
—La odio —solloza, su voz rota—. Destruyó todo. Mi matrimonio, mi hijo, mi hija. Oh, Dios, la odio tanto.
—¿Qué? —Salgo de la cama sin mirar hacia_____. Ella podría estar ya despierta, no lo sé, pero necesito concentrarme en lo que papá está diciendo.
En el momento en que finalmente da mi veredicto.
—No puedo creer que haya tenido una… aventura contigo. Una aventura. —Ríe, pero su risa es vacía—. Ella te acosó. Dios, está enferma.
No quiero volver a verla nunca más.
—¿No me culpas? —Caigo en el sofá, mi cabeza dando vueltas. Todos estos años creí que si descubría la verdad, me odiaría.
—¿Culparte? ¿Cómo podría culparte? Dijo que esto comenzó cuando aún tenías quinte. ¡Quince jodidos años! —Llora más fuerte—. Lo siento, Joe. La traje a nuestras vidas y es mi jodida culpa. No tenía ni idea. No tenía ni una maldita idea de lo que te estaba haciendo. ¿Cómo pude ser tan estúpido como para no notarlo? ¿Tan ciego?
—No es tu culpa, papá…
—Alto… detente. Todo es mi culpa. Debí haber prestado más atención. Debí haber estado allí para ti, pero no lo estuve. Odio esto. Te defraudé. —Toma una respiración profunda que me hace estremecerme—. Se terminó, hijo. Mi matrimonio se ha terminado. Ya no tienes que preocuparte porque ella sea parte de nuestras vidas. Ya no es bienvenida en mi casa, en mi corazón, en mi vida.
Estoy llorando también. Las lágrimas están cayendo y las limpio, intentando obtener un poco de control sobre mis emociones. Esa sensación de opresión que he estado llevando en mi pecho durante meses, diablos, años, poco a poco se desvanece. Mi papá sabe la verdad. Y no me odia por ello.
—¿Cuándo te lo dijo?
—Me llamó hace unas horas. No tengo ni idea de dónde está ahora. ¿La viste? ¿Fue a verte? Dios, es tan retorcida. Juro que está obsesionada contigo.
—La vi. _____ trató de golpearla cuando se enteró de que Adele conoció a su hermano menor.
—¿Todavía estás con ____? Creí que rompieron. —Hace una pausa por un momento—. Espera un momento. ¿Sabe lo que pasó entre tú y Adele?
—Sí. —Mi voz es un susurro ronco.
Transcurre un silencio, como si necesitara tiempo para procesar esa información. —Las cosas deben ir muy enserio entre ustedes.
—Ella… lo descubrió cuando la llevé a casa. —Adele fue menos que sutil. Mi padre no pudo reconocer su loco comportamiento posesivo porque era ajeno a la realidad.
Cuando Adele se quejó con papá sobre nosotros, él la ignoró.
—Soy un idiota. Espero que algún día puedas perdonarme.
Sus palabras me dejan sin aliento. —Yo… yo me siento de la misma manera.
—No hay nada que tenga que perdonarte. Eras inocente en todo esto. —Un pequeño sollozo se le escapa otra vez—. Lo siento, hijo. Por todo.
Hablamos un poco más y me comprometí a ir a verlo pronto. Esperando que ir sin que Adele esté allí presente me ayude a eliminar los fantasmas que rondan mi antigua casa. Mi padre me necesita en este momento. Tengo que superar todos los fantasmas de una vez por todas.
Termino la llamada y vuelvo a la habitación para encontrar a _____ sentada, apoyada contra las almohadas, la lámpara sobre la mesita de noche con la luz baja. Tiene su puño alrededor de la sábana, con los hombros desnudos y brillantes en la suave luz, y está girando un mechón de su cabello rubio con su dedo, mirándome con tanta fijeza que parece estar congelada.
Ella es tan linda. Hermosa. Y entiende y acepta todos mis secretos, no sé lo que hice para ganar su confianza y perdón. Me encanta que esté en mi vida. Que quiera estar conmigo a pesar de todo.
—¿Está todo bien? —pregunta, su voz baja.
Voy a mi lado de la cama, me recuesto junto a ella. —Era mi padre. —Tomo una respiración profunda y miro hacia el frente. Tengo casi miedo de mirarla a pesar de que lo sabe todo—. Adele le contó lo que pasó.
—¿Cómo reaccionó?
—No me odia. Se siente muy mal por lo que ella me hizo.
—¿Lo ves? —Su voz es tranquila—. Te dije que él estaría de tu lado.
Lo hizo. Yo no le había creído. —Supongo que tienes razón. —Dejo escapar un tembloroso y profundo suspiro—. No puedo creer que no estuviera molesto conmigo.
—¿Sabe lo de… Vanessa?
Frunzo el ceño, me vuelvo para mirarla. ¿Cómo pude haber perdido eso? —Nunca lo mencionó. Así que asumo que no.
_____ permite que el mechón de cabello que había estado girando resbale de sus dedos. —¿De verdad crees que sea cierto? ¿Qué ella fuera tu hija?
Me encojo de hombros. Esta es la información que me pone más incómodo. No quiero creerlo. El hecho de que hubiera sido padre sólo… me haría perder la razón. No puedo hablar de ello con nadie, ni siquiera mi terapeuta. Es un tema que no quiero enfrentar. Sobre todo porque no tengo ni idea de si es verdad o no. Tampoco hay manera de que yo pueda probarlo. Vanessa se fue.
—Quiero creer que me mintió porque quería lastimarme. —_____ se acerca a mí, con la cabeza apoyada en mi hombro, y yo deslizo mi brazo alrededor de ella. Cierro los ojos y digo todo lo que he sido incapaz de decir sobre el día que Adele lanzó esa bomba sobre mí
—El día que regresamos aquí, después de que te dejé en tu departamento, llamé a Adele. Le exigí que me dijera la verdad. Dijo… dijo que no podía quedar embarazada de mi padre, así que decidió probar conmigo. Agujeró el preservativo y quedó embarazada. Insistió en que quedó en la primera
jodida vez. La odio. Odio que nos utilizara a mi padre y a mí. No me gusta lo que me hizo. Odio haberle permitido que me controlara tanto tiempo con lo que pasó entre nosotros.
—Lo siento —susurra _____ .
Cierro los ojos, corro mis dedos a través de su hombro, por su brazo. Necesito tocarla. Sentirla cerca de mí. Me recuerda lo lejos que he llegado en tan poco tiempo.
—Yo también, pero no puedo quedarme en el pasado. No puedo culparla para siempre por lo que hizo y quedarme estancado por el resto de mi vida. Tengo que dejarlo ir. Dejarla ir, de una
vez por todas.
—Es más fácil decirlo que hacerlo. —____ levanta la cabeza para así poder encontrarse con mi mirada—. Tomará su tiempo, Joe. Sin embargo, yo estoy aquí. Incluso aunque esté en mi propio apartamento, y sé que tú no quieres eso, yo estaré allí para ti. Lo juro.
—No tienes que mudarte… —comienzo y ella me interrumpe.
—Tengo que hacerlo. No puedo depender de ti. No de esta forma.
—Quiero cuidarte —susurro—. Puedo hacerlo. Tengo dinero. Nunca te faltara nada si tú y Owen viven aquí conmigo.
Me lanza una sonrisa temblorosa. —Lo sé. Y me gusta que quieras ayudar y cuidar de mí. Pero tengo que aprender a cuidarme yo misma primero. —Levanta la cabeza y roza su boca contra la mía—. Tengo que demostrarle a Owen que puedo hacerlo.
Toco su garganta y se estremece. Deslizo mi mano alrededor de su nuca y la atraigo hacia mí, nuestras bocas se encuentran, nuestras lenguas se enredan. Ella se derrite contra mí, deslizando sus brazos alrededor de mi cuello, la sábana cae lejos de su cuerpo y puedo sentir su piel suave y
desnuda.
Después de todo lo que ocurrió hoy, finalmente me siento liberado. Pretendo que yo no existo. Concentrándome en nada más que vivir. Sentir. Ahora, todo lo que quiero es sentir. Sentir la boca de ____ contra la mía, sus manos en mi cuerpo, su cuerpo moviéndose contra mí. La presiono
contra el colchón, explorando su piel con mis manos y labios, empujando dentro de ella, buscando esa conexión con la única persona que significa más para mí que cualquier otra persona o cualquier otra cosa en este mundo.
Mientras miro dentro de sus ojos, mientras me entierro profundamente en su acogedor cuerpo, le susurro que la amo. La sonrisa que me ofrece en respuesta, tierna y llena de emoción, me desnuda completamente frente a ella.
Tiene mi corazón en sus manos. Además, por primera vez en mi vida, me entrego a ella por completo. Libremente.
_____ _____ es mi dueña. Y yo soy su dueño.


{_____}

Ayer fue uno de los días más locos de mi vida. Un torbellino de emociones que me arrastró a través de las subidas y bajadas y de todo lo que hay en medio.
Encuentro el apartamento de mis sueños. Intento darle una paliza a la mujer que destruyó al hombre que amo. El hombre que amo está a punto de derrumbarse cuando su padre descubre su más oscuro secreto.
Después del día que tuvimos, ambos estábamos emocionalmente destruidos. De alguna manera caí en los brazos de Joe, demasiado abrumada para luchar contra la poderosa atracción que tira de nosotros.
Esa atracción que nos une como si no pudiéramos resistirnos el uno al otro. Es un hecho. Nosotros simplemente… no podemos.
Hicimos el amor lentamente, con suavidad. Nada de burlas ni urgencias. Sólo una fluida y deliciosa conexión de cuerpos hasta que ambos estábamos agotados, cayendo dormidos en los brazos del otro como en la película más cursi que hayas visto nunca por la televisión por cable.
Soy la chica más malditamente afortunada del mundo. Sé que la mayoría de las chicas pensarían que estoy loca. Joe Jonas definitivamente no es lo esperado. Es problemático. Tiene problemas, problemas que no están resueltos todavía.
No me importa. Él es mío.
A pesar de estar despierta la mitad de la noche, me levanto temprano y obligo a Owen a que se despierte. Lo soborno con un desayuno de verdad antes de llevarlo a la escuela en la camioneta de
Joe. Necesito un coche. Más de lo que necesito muebles o cualquier otra cosa, un maldito coche sería realmente práctico. No puedo depender de Joe o de Jen para que me lleven en coche para siempre. Colin mencionó hace unos pocos días que conocía a alguien que manejaba un
concesionario local y que podría conseguirme un acuerdo. Podría tomarle la palabra por esa oferta.
Sonriendo, aparco la camioneta de Joe en su plaza de aparcamiento y apago el motor. Por primera vez desde no sé cuándo, me he rodeado de gente a la que puedo llamar amigos. Jen, T, Colin…Joe. La lista no es larga, pero está allí. Sé que mi vida no es perfecta, que estaré haciéndole frente a más batallas. El problema con mi madre está lejos de resolverse.
Pero por una vez en mi vida, siento como que estoy en un buen lugar.
El clima se volvió monótono durante la noche, sin embargo las nubes negras cargadas de lluvia no van a estropear mi estado de ánimo. El viento se agita, doblando los pequeños árboles que salpican la propiedad del complejo de apartamentos, y salgo de la camioneta, obligando a la puerta a abrirse en contra de una ráfaga extra fuerte de aire. Pulso el mando a distancia y empiezo a andar hacia el edificio del apartamento de Joe, cuando oigo una voz salida directamente de mis pesadillas.
—Bueno, mírate. Mudándote con él. Conduciendo su camioneta. ¿No estás toda acogedora y cómoda en tu pequeña vida aparentemente perfecta?
Me doy la vuelta para encontrar a Adele de pie ante mí con una sonrisa en su rostro. Está extraña. Todavía lleva la misma ropa de ayer, su cabello es un desastre, como si no se lo hubiera cepillado, y sus ojos están muy abiertos mientras me mira fijamente. Una gran bolsa de cuero marrón
oscuro de aspecto caro está colgada de su hombro y ella la aprieta acercándosela.
Extrañamente cerca.
—¿Qué estás haciendo aquí? —Intento mantener mi voz casual, pero me está asustando un poco. Algo no está del todo bien en esta imagen.
—Buscándote. —Sonríe.
Un escalofrío recorre mi espalda al primer vistazo de esa sonrisa extraña. —Sí, claro.
—No, de verdad. Quería hablar contigo. Quizás podríamos ir a algún sitio y charlar. —Agita su mano detrás de ella—. Mi coche está a la vuelta de la esquina. Vamos.
Como si simplemente me iré con ella porque somos mejores amigas y todo. La mujer está delirando.
Lentamente sacudo la cabeza y empiezo a caminar hacia el apartamento de Joe. —Creo que no. —Da un paso enfrente de mí, cortándome el paso, y le lanzo una mirada feroz.
—Escucha, no quiero ningún problema. Sólo déjame pasar, ¿de acuerdo?
—No. —Su sonrisa crece. Está asustándome de verdad—. Joe no puede salvarte ahora. Vas a venir conmigo. —Mete la mano dentro de su bolso y saca una pistola, apuntándola directamente hacia mí.
Parpadeo lentamente y alzo mis manos en señal de rendición, retrocediendo un paso. La mujer está loca. ¿Todos los que dicen que tu vida pasa ante tus ojos justo antes de que pienses que vas a morir? Sí, eso es lo que me está sucediendo a mí en este momento.
Haciéndome darme cuenta de que apenas he vivido mi vida en absoluto. De ninguna manera, voy a dejar que una perra maniaca y codiciosa me lo arrebate todo.
—No hagas una escena. —El viento lanza su cabello contra su cara y ella se lo aparta con la mano libre, lo que la hace sacudir la pistola. Doy otro pequeño paso atrás, contemplando la posibilidad de correr por ella, pero no tengo ni idea de si la pistola está cargada o no. O de si ella es
buena tiradora. Prefiero no arriesgarme.
—No voy a hacer una escena —murmuro, intentando mantener mi voz incluso más calmada—. ¿Qué quieres de mí, Adele?
Ella echa la cabeza hacia atrás y ríe. Todo acerca de sus acciones es exagerado. Extravagante. —No quiero nada de ti. Bueno, no necesariamente nada. Eres una pequeña puta fea que no se merece
nada, sabes eso, ¿verdad?
Sus palabras están tan llenas de veneno que casi retrocedo. En cambio, me mantengo firme en mi terreno. —Déjame ir. Olvidaré que esto sucedió alguna vez si simplemente me dejas ir.
—No. —Agita el arma otra vez, apuntando directamente hacia mí—. ¿Sabes lo que realmente quiero? Deseo que tú sólo… desaparezcas. Eso haría mi vida mucho más fácil. No más preocupaciones sobre Joseph enamorándose de una puta. Podría tenerlo todo para mí. Yo lo merezco, ya sabes. Yo lo creé. Lo convertí en el hombre que es hoy.
No discuto con ella. Tengo la sensación de que no me escucharía de cualquier manera.
—Mi marido me odia —continúa, claramente en racha—. ¿Has oído eso? Por supuesto, lo sabes. Intenté ser honesta con él, así me entendería mejor, y en cambio me dice que no quiere volver a verme nunca. De acuerdo con mi marido, los he destruido a él y a su hijo. Y a mi hija. — Lágrimas descienden por sus mejillas, un pequeño sollozo escapa de ella—. ¿Es que no ve lo mucho que me destruyó? ¿Cómo me destruyeron ambos después de la muerte de Vanessa? Es culpa de ellos que ella se fuera.
Casi puedo —no lo suficiente, pero casi— sentir lástima por ella. La muerte de cualquier miembro de la familia es horrible. La muerte de un niño pequeño debe ser absolutamente devastadora.
—Los dos hombres Jonas me odian y no tengo nada más por lo que vivir. Absolutamente nada. Es todo por tu culpa, lo sabes —dice Adele de manera casual.
Mi mandíbula prácticamente cae hasta el suelo. ¿Y yo casi sentí lástima por ella de algún modo? —¿Cómo es mi culpa?
—Entraste en su vida y lo arruinaste todo. Todo. Hiciste que Joe quisiera revelar la verdad. Hiciste que se alejara de mí. Era mío, estúpida perra. Todo mío hasta que apareciste tú y me lo robaste.
En realidad, él nunca fue suyo. Pero no puedes discutir con una loca.
—Me destruiste, así que ahora voy a destruirte. —Esa pistola está apuntando directamente a mí y lo odio—. Vamos a tomar la camioneta de Joseph. Me gusta la idea de que todo esto suceda en algo que le pertenece. De esta forma, nunca lo olvidará.
Todo esto está sucediendo; oh, Dios, ¿de qué está hablando? —No voy a ir a ninguna parte contigo.
Extiende el brazo, haciendo que el arma esté peligrosamente más cerca de mí. —Desbloquea la maldita camioneta ahora mismo.
Hago como me dice, pulsando el mando a distancia de nuevo, el botón equivocado esta vez. El que activa la alarma.
—Perra estúpida —murmura justo cuando la puerta del departamento de Joe se abre. Él está allí de pie, vestido únicamente con unos pantalones de chándal que cuelgan sueltos de sus caderas, y veo el brillo codicioso y lleno de lujuria de la mirada de Adele cuando le ve.
Creo que voy a ponerme enferma.
Sus ojos se abren mucho cuando ve el arma en la mano de Adele. Él me mira, sus ojos llenos de pánico, su expresión grave. —¿Qué demonios está pasando?
—¡Apaga esa maldita cosa! —grita Adele y yo pulso el botón, silenciando el coche.
Vuelvo mi mirada hacia Joe, tratando de transmitirle todo lo que puedo en esa única y larga mirada.
Y entonces me doy cuenta. Sé exactamente lo que tengo que decir para hacerle saber que esto es serio. No es que un arma no sea algo serio, porque mierda, odio su débil agarre, la forma en que ella agita la pistola.
Lo totalmente desquiciada que está. Esta perra está a punto de perder el control, y quiere arrastrarme con todos sus problemas.
—Oye, Joe —digo levantando la voz, inclinando la cabeza en dirección a Adele—. Malvavisco

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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 25th 2013, 14:00

en q buen momento para retomar
:S siguela
quiero ver como se alejan de esa loca
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VaLeexD
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 25th 2013, 16:44

dios malvaviscoo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!




sigueelaaa estoyy intriigadisimaaaaa xD




siiguelaaa :333
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Tatu d'Jonas
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Agosto 25th 2013, 22:06

holaaaaaaaaaaaaa
me llamo Tatiana pero llamame Tati y soy tu nueva lectora
si, se que llegue un poco tarde pero esta novela es wooooooooooooooooooooooow
desde la primera temporadaen serio LA AME! es simplemente G-E-N-I-A-L
hay dios estos capitulos estan de infarto Adele esa vieja loca LOOOOCA no en serio que miedo Sad
haaay quiero saber que pasara porfa espero que la sigas pronto Very Happy
un besito Wink
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MensajeTema: Re: Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.   Hoy a las 11:21

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Second Chance Boyfriend (Joe y tú) 2da Temporada.
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