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 El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-

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Wenn
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 29th 2012, 08:54

SIGUELAAAA


ADORO ESTA NOVE!!
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sheila_jemi
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 29th 2012, 10:01

siguelaaa amo tu noveee ,nos as dejado con la intriga Neutral siguelaaa yyyaa
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IrennIsDreaMy
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 29th 2012, 12:22

bueno chicas sufri un accidente en la mano izquierda, si les contara como se reirian de mi....seguire con la nove por que solo tengo que copiar y pegar...Disfruten


Capítulo Cuatro: Primera Parte


Joseph le había mentido, pensó _______ sentada en el sofá mientras lo escuchaba limpiar la cocina.

Le había dicho que no era particularmente guapo, pero sus dedos le decían otra cosa.

Tenía la cara alargada, pómulos altos y nariz recta. Y sabía que sus ojos marrones estaban enmarcados por largas pestañas.

Su boca era suave, dolorosamente suave, y no sería difícil imaginar aquellos labios apretados contra los suyos.

________ se movió, incómoda, pero tuvo que sonreír cuando lo escuchó silbar una canción de Camelot. Podía imaginar el pelo oscuro cayéndole sobre la frente mientras aclaraba los platos. Sabía también que su pelo era fuerte y sedoso y tenía la sensación de que le hacía falta ir a la peluquería.

Cuando ponía todo aquello junto, la imagen mental era la de un hombre muy guapo.

Y un solterón recalcitrante, se recordó a sí misma. Aunque ella no estaba interesada. Tenía una vida esperándola en Chicago. Aquel era su Camelot.

—¿Quieres otra taza de café? —preguntó Joseph desde la cocina.

—No, gracias.

Después, lo oyó entrar en el salón y sonrió en la dirección de sus pasos.

—He pensado que podríamos comer en el restaurante.

—¿Seguro que es buena idea? —preguntó ella. La idea de salir, de sentirse vulnerable, la aterraba.

—Keller me dijo que no cambiase mi rutina y que le dijera a todo el mundo que eres mi novia. La gente empezará a hacerse preguntas si te tengo aquí escondida. Eso no sería normal —suspiró él—. Aquí no pasa nada sin que todo el mundo lo comente cinco minutos después.

Cecilia sonrió, sintiéndose un poco más relajada. Tenía que confiar en él, tenía que creer que no solo conocía a sus vecinos, sino que sabía cómo protegerla.

—Muy bien. Entonces, iremos a comer.

En ese momento, alguien llamó a la puerta y _______ se sobresaltó.

—Relájate, es uno de mis alguaciles —dijo Joseph, antes de ir a abrir—. Hola, Vic. ¿Qué pasa?

—Me temo que ha vuelto a ocurrir —dijo el hombre.

—¡Maldita sea! ¿Quién?

—Maggie Watson. Está muy mal. Se ha encerrado en su casa y no quiere abrirle la puerta a nadie.

—¿Le han hecho daño? —preguntó Joseph.

—Nadie lo sabe. Amanda Creighton es quien nos ha informado, pero Maggie no quiere hablar con nadie. Solo le dijo que había sido víctima de Casanova. Parece que ha perdido la cabeza —explicó el alguacil, preocupado.

—Vuelve a la oficina, yo iré a verla —dijo Joseph—. Y busca a Shelly. Puede que Maggie se sienta más cómoda hablando con una mujer.

—Shelly ha ido a visitar a sus padres. No volverá hasta esta noche.

_______ escuchaba con interés mientras los dos hombres hablaban. Y después oyó que Joseph cerraba la puerta.

—Haz lo que tengas que hacer —le dijo—. Yo me quedaré aquí.

—No me gusta dejarte sola —dijo él—. ¿Por qué no vienes conmigo?

—De acuerdo —aceptó _______. Le daba un poco igual estar sentada en un sofá que en el coche. Unos minutos después, estaba en el asiento del coche patrulla—. ¿Quién es Maggie?

—Una chica que trabaja de camarera en el bar de Mustang. Es un bar decorado como un antiguo saloon.

________ asintió, dejándose caer sobre el respaldo del asiento de cuero.

—El coche es nuevo.

—¿Cómo lo has sabido?

—Porque sigue oliendo a nuevo —sonrió ella.

—Yo no lo huelo.

—Supongo que es verdad que cuando se pierde uno de los sentidos, los demás se agudizan. Durante el último mes he desarrollado mucho el oído y el olfato.

—Esperemos que los sentidos de Maggie estuvieran funcionando bien mientras estaba con ese Casanova —murmuró Joseph, antes de frenar—. Estamos frente a la casa. Voy a ver si me abre. Tú quédate aquí.

—Vale.

Cuando Joseph salió del coche, ella bajó la ventanilla para respirar el aroma del campo.

—Maggie, abre la puerta —estaba diciendo el comisario.

—No —escuchó _______ una voz femenina—. No quiero hablar con nadie. Déjame en paz.

—Tengo que hablar contigo. Tienes que hacer una declaración.

—No quiero hablar con nadie. Solo quiero estar sola —la voz de Maggie estaba empezando a subir de tono—. No quiero que me vea nadie. Me siento sucia. ¡Vete!

No quería que nadie la viera… _______ frunció el ceño y, antes de pensarlo dos veces, salió del coche.

—Joseph…

Él se acercó a grandes zancadas.

—No me deja entrar. Algo le pasa. Esto no es igual que con las otras dos víctimas.

—¿Qué quieres decir?

—Las otras dos mujeres estaban asustadas y traumatizadas, pero no hasta ese punto. Tengo un mal presentimiento.

—¿Por qué no dejas que lo intente yo? Quizá me deje entrar.

—¿Por qué iba a hacerlo? Ni siquiera te conoce.

—Por eso precisamente. Merece la pena intentarlo, ¿no crees?

—De acuerdo, lo intentaremos —suspiró él, tomándola del brazo—. Ten cuidado. Hay tres escalones en el porche —
explicó. Ella asintió, sin dejar de notar el calor de la mano de Joseph en el brazo y el agradable aroma de su colonia—.

La puerta está a tres pasos, frente a ti.

________ respiró profundamente antes de llamar.

—¿Maggie? Me llamo Cecilia Webster. ¿Puedo entrar? ¿Querrías hablar conmigo?

—Por favor, váyase. Déjeme sola —la voz de Maggie estaba llena de angustia y ________ sintió pena.

Ella sabía lo que era sentirse atormentada y sucia. Era exactamente como se sentía cada vez que recordaba la muerte de Alicia y John. Era como se sentía cada mañana al despertarse, ciega; una ceguera provocada por su incapacidad para soportar la tensión, por la debilidad de su carácter.

—Maggie, no puedo verte. Soy ciega.

El silencio recibió sus palabras. Y el silencio se alargó tanto que _______ dejó caer los hombros, derrotada.

—¿Es un truco? —escucharon la voz de Maggie.

—No —contestó Joseph—. Cecilia es ciega.

De nuevo, el silencio.

________ contuvo el aliento. Casi podía sentir el dolor de la otra mujer, su miedo y su vergüenza irracional. En ese momento, escucharon cómo ella descorría el cerrojo.

—Cecilia puede entrar… pero solo ella —dijo Maggie.

—Tengo que tomarle declaración —murmuró Joseph, apretando el brazo de ________—. Tienes que convencerla de que me deje entrar.

Asintió, mientras se abría la puerta.

—¿Maggie? Tienes que ayudarme.

Le pareció que esperaba una eternidad, pero, por fin, una mano fría y temblorosa tomó la suya.

—Entra.

La mujer la llevó hasta un sofá y, cuando las dos estaban sentadas, se quedaron un momento en silencio.

—¿Quieres contarme lo que te ha pasado? —preguntó ________ por fin. La respuesta fue un sollozo y ella, compasiva, abrazó a la joven para darle ánimos. Durante varios minutos, Maggie estuvo llorando mientras _______ la consolaba—. Tienes que decirme qué te ha pasado —insistió, cuando notó que empezaba a calmarse.

Maggie dejó escapar un suspiro.

—Alguien entró en mi habitación anoche. Me vendó los ojos, me puso un esparadrapo en la boca y después me ató y me sacó de casa.

Hablaba en voz baja, casi en un murmullo.

—Antes de que me cuentes nada más, ¿no podrías dejar entrar a Joseph? Necesita que se lo cuentes para poder detener a ese hombre.

—De acuerdo —asintió la joven—. Pero solo Joseph. Nadie más.

________ se levantó y caminó tanteando hasta la puerta. Cuando la abrió, Joseph prácticamente cayó sobre ella.

—Dice que puedes entrar. Pero sé considerado. Está muy mal —le dijo en voz baja.

—Gracias —murmuró él.

Con Joseph de la mano, volvieron a entrar en el salón, donde Maggie seguía sollozando.

_______ se sentó en el sofá mientras Joseph permanecía de pie con su libreta de notas en la mano.

Mientras lo escuchaba hacer preguntas, se maravillaba de la compasión que mostraba por aquella mujer.

_______ se sentía atraída hacia él como no se había sentido atraída por ningún otro hombre. ¿Sería, además de un hombre guapo, una buena persona? ¿O aquella atracción sería debida al hecho de que ella era ciega y vulnerable y él, su único apoyo en aquel mundo extraño?

¿Sería una reacción química lo que la atraía hacia Joseph como un océano busca la playa o se habría sentido atraída hacia cualquiera que fuera amable con ella en aquel momento de necesidad?

Quizá si hubiera seguido con Keller unos días más habría empezado a tener fantasías con él. Pero al recordar al frío policía, hizo una mueca. No, eso era imposible.

Y tampoco debía confiar en sus sentimientos por Joseph Jonas. Nada era real para ella en aquel momento, ni siquiera su propio nombre.

Tenía que recordar que estaba viviendo una existencia falsa. Nada de lo que ocurriera en Mustang, Montana, tenía que ver con su vida real en Chicago.

_______ decidió concentrarse en la conversación que el comisario mantenía con la joven.

—¿Qué pasó cuando llegasteis al árbol de los besos? —estaba preguntando Joseph.

—Me besó en la mejilla y después… —Maggie empezó a sollozar de nuevo. ________ le apretó la mano para darle valor

— rompió la cinta con la que había atado mis tobillos y… me violó.

_________ se quedó horrorizada. Aparentemente, Casanova había pasado de besar a sus víctimas a convertirse en un violador.
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sheila_jemi
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 29th 2012, 13:59

Shocked affraid Shocked affraid siguelaaaaa madre mia cuanto me gusta Joe Very Happy
siguela plisssssss
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Tatu d'Jonas
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 29th 2012, 22:55

ohh Dios, pobre chica Sad
y rayita se esta enamorando de Joe lalala u.u
SIGUELA!
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 30th 2012, 12:34

bueno chicas aqui otro capi (:


Capitulo Cuatro: Segunda Parte


Eran casi las ocho cuando Joseph llevó a Cecilia a comer algo al restaurante. Después de tomarle declaración a Maggie, la habían llevado al hospital para que la examinaran y para solicitar ayuda psicológica.

Joseph había llamado a Amanda Creighton, la mejor amiga de Maggie, para que se quedase con ella y, después, Cecilia y él habían acudido a la escena del crimen.

Mientras ella se quedaba en el coche, Joseph buscaba pruebas que pudieran señalar al criminal. Pero Casanova, fuera quien fuera, era suficientemente listo como para no dejar pruebas; ni huellas, ni trozos de tela enganchados en las ramas, ni colillas de cigarrillo. Nada que pudiera darle una pista de su identidad.

Lo único que tenía era un trozo de la cinta que usaba para atar a sus víctimas. Una cinta que se vendía en varias tiendas de Mustang y en cientos de miles de tiendas de todo el país. Joseph metió la cinta en una bolsa de pruebas para enviarla al laboratorio de Butte, esperando que encontrasen huellas, pero estaba seguro de que no encontrarían nada.

Maggie, como las otras dos víctimas, le había dicho que Casanova usaba guantes.

Joseph abrió el menú y miró a Cecilia.

—El especial de esta noche es redondo de carne con puré de patatas o verdura.

—Suena bien —dijo ella sin mucho entusiasmo.

El tampoco tenía apetito, pero sabía que debía comer algo. No había comido nada desde el desayuno.

Cuando la camarera se acercó, Joseph pidió dos especiales y se dejó caer en el respaldo de la silla, agotado.

—Un día largo —dijo Cecilia.

—Sí. Largo y frustrante —murmuró él, mirándola.

Parecía cansada.

Entonces recordó su aspecto por la mañana, cuando se habían tropezado en la puerta del cuarto de baño. Por un momento, se había sentido avergonzado porque iba en calzoncillos. Y luego había recordado que ella no podía ver.

Pero él sí había podido verla. Había visto su cabello despeinado, el sueño que oscurecía sus ojos. Llevaba un camisón azul y un albornoz del mismo tono. Tenía un aspecto tierno y muy sexy.

En ese instante, se había preguntado cómo sería despertarse a su lado cada mañana. Pero había apartado aquella absurda idea de su mente al cabo de un instante. El no necesitaba ninguna mujer, no necesitaba a nadie en su vida.

—¿Joseph?

—Sí, estoy aquí. Estaba pensando —contestó él—. No sé qué habría hecho hoy sin ti. Maggie no habría hablado conmigo sin tu ayuda.

Ella tomó la servilleta y se la colocó sobre las piernas.

—Me alegro de haber podido ayudarte.

—Has hecho más que eso. Has sido el salvavidas de Maggie.

La joven no solo había querido que ella estuviera presente durante la declaración, sino que había insistido en que la acompañara al hospital para el examen médico.

—Quizá las víctimas se reconocen unas a otras y Maggie supo, instintivamente, que yo era un alma gemela.

—Es posible. Pero yo creo que tiene que ver con lo dulce que has sido con ella. Si no recuperaras la vista, podrías trabajar ayudando a la gente.

En ese momento, Joseph vio que una profunda arruga se marcaba en la frente de ________.

—Voy a recuperar la vista, Joseph. Y seguiré decorando casas, que es mi oficio —su voz había temblado un poco, como si tuviera miedo de no volver a ver nunca más.

¿Habría luchado Nick contra su ceguera? ¿Se habría negado a aceptar su destino, el destino al que él lo había condenado? Joseph intentó apartar aquellos pensamientos de su cabeza. Tenía suficientes cosas en qué pensar.

—Aquí está —dijo Trish, la joven camarera, colocando las bebidas sobre la mesa—. Café para el comisario y té para su amiga.

—Gracias —murmuró Joseph, tomando la taza de café. La idea de que un violador estuviera aterrorizando a las mujeres de Mustang lo estaba volviendo loco.

—Amanda Creighton parece una buena persona —dijo Cecilia.

—Sí, es estupenda. Se quedará con Maggie todo el tiempo que haga falta. Este pueblo está lleno de buena gente. Todo el mundo se ayuda —murmuró él, angustiado.

_______ alargó la mano y estuvo a punto de tirar el café.

—Perdona. Iba a tomar tu mano.

—Está aquí —sonrió él.

—No es culpa tuya, Joseph. No puedes culparte a ti mismo por las acciones de un violador.

—Sí, pero puedo culparme a mí mismo por no tomarme los dos primeros incidentes demasiado en serio.

—Hay una gran diferencia entre un beso y una violación —dijo ella, apretándole la mano.

—Eso es lo que no entiendo. O Casanova ha cambiado de táctica o son dos hombres diferentes.

—¿Cómo?

—Es muy posible —murmuró él, más angustiado aún al pensar en la posibilidad de que hubiera dos locos en Mustang—. Gracias a la madre de Amanda, Millicent Creighton, los detalles de los dos primeros incidentes aparecieron en el periódico. Sería muy fácil para cualquiera imitar los ataques y dar un paso más… —Joseph dejó de hablar cuando Trish apareció con los platos—. Vamos a dejar el tema. Será mejor que comamos algo.

Ella asintió y, durante unos minutos, comieron en silencio. Joseph observó cómo tocaba el plato con el tenedor para orientarse.

Había sido muy fácil olvidar la ceguera de Cecilia aquel día, porque había mostrado una gran seguridad con Maggie.

Pero en aquel momento, observándola maniobrar con el tenedor y el cuchillo, de nuevo se sentía sorprendido por su vulnerabilidad y su total dependencia de él.

Durante el resto de la cena, estuvieron charlando sobre cosas sin importancia.

Hablaron del tiempo, de deportes, del instituto, pero hablasen de lo que hablasen, Joseph no podía dejar de pensar en Casanova y en la amenaza que representaba.

—Quizá debería llamar a Keller —dijo él, cuando estaban tomando café—. Quizá deberían llevarte a otro sitio. ¿Cómo voy a poder cuidar de ti si no puedo mantener a salvo a las mujeres de Mustang?

—Joseph —empezó a decir ella, tomándole de la mano de nuevo—. Aunque llamases a Keller, no me iría con él. Yo confío en ti. Encontrarás a ese Casanova y me mantendrás a salvo, estoy segura.

—El comisario Jonas, justo el hombre al que estaba buscando.

La estridente voz femenina hizo que Joseph diera un salto en la silla y soltase la mano de Cecilia, aquella mano que le daba un calor extraño por todo el cuerpo.

—Buenas noches, Millicent.

Como siempre, Millicent llevaba uno de sus infames sombreros, que eran su sello inconfundible. Joseph tuvo que hacer un esfuerzo para concentrarse en su cara y no en aquella cosa que llevaba sobre la cabeza, decorada con lo que parecían petunias de verdad.

—Vengo de ver a Maggie Watson —empezó a decir Millicent—. Tenemos un loco suelto en Mustang y me gustaría saber qué debo decirle a mis lectores a propósito de lo que usted está haciendo para librarnos de él.

—Dígale a sus lectores que estamos haciendo todo lo que podemos, pero que deben tomar ciertas precauciones —dijo Joseph.

Después, esperó un poco mientras Millicent buscaba un bolígrafo y un papel en el bolso.

—Dispare —dijo con sequedad.

Joseph hizo una mueca. Aquella mujer había visto demasiadas películas.

—Deben cerrar puertas y ventanas por la noche. Las mujeres que viven solas deberían dormir con alguna amiga o ir a casa de alguien hasta que el caso esté resuelto.

—Gracias —dijo Millicent, guardando de nuevo el papel y el bolígrafo—. Y ahora que nos hemos quitado eso de encima, me gustaría conocer a su prometida.

—Mi…

Antes de que Joseph pudiera protestar, Millicent tomó la mano de Cecilia.

—Millicent Creighton. Y tú eres Cecilia Webster. Todo el mundo está hablando de ti. Nadie se cree que alguien haya podido robar el corazón de este hombre, por fin —dijo la mujer. Después, se volvió hacia Joseph—. Y me alegro de que el amor suavice esa cara tan fea.

—¿Fea? Entonces supongo que lo que dicen de que el amor es ciego debe ser cierto —sonrió Cecilia.

Millicent soltó una carcajada.

—Además de guapa, tiene sentido del humor. Bueno, ¿para cuándo entonces?

Joseph sintió una especie de vacío en el estómago. Las cosas se le estaban escapando de las manos.

—¿Para cuándo qué?

—Todo el mundo quiere saberlo —exclamó la mujer—. Es justo lo que este pueblo necesita para dejar de pensar en ese horrible Casanova. A ver, ¿cuándo os casáis?
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Wenn
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 30th 2012, 13:09

siguelaaaaa
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 30th 2012, 13:29

siguelaaa k esta buenisima siguelaaaaaaaa
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nikifriky
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 30th 2012, 14:37

Hahahahahaha siguela mas seguido Smile
Smile plissss pon otro kpi
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Rebecca Alvz
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 30th 2012, 22:03

aww ojala que lo mas pronto posible
jaja okey no
quue contestaran agh please sigela pronto
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 31st 2012, 12:28

bueno chicas les tengo notis !!!!! en breve tendran..............MARATON !!!!!!!!!!, si chicas en breve les pondre un maraton (:
Disfruten



Capítulo Cinco: Primera Parte

_______ y Joseph empezaron a protestar a la vez, pero sus protestas no sirvieron de nada contra el abrumador entusiasmo de Millicent.

—Querida, que Marissa Crocket te haga el ramo. Es nuestra florista y hace unas cosas preciosas. Y Virginia Washington puede encargarse del banquete. No le gustan las cosas modernas, pero tiene buenos precios y la comida es abundante. Una boda en septiembre sería estupendo y…

—Un momento —la interrumpió Joseph—. Nosotros… aún no hemos decidido una fecha concreta.

_______ sabía que las cosas se les estaban escapando de las manos. En el espacio de una sola tarde, se había transformado de novia en prometida. Pero mantuvo la boca cerrada, permitiendo que Joseph controlase la situación y a la irreductible periodista casamentera que, curiosamente, olía a tierra mojada.

—Ahora es el momento perfecto para poner una fecha. Puedo mencionarlo en las noticias de sociedad —insistió Millicent

—. Estarías guapísima de novia. Te imagino en una tarde de otoño…

—Vale, ¿qué tal el 25 de septiembre?

—¿Te parece bien, cariño? —preguntó Joseph, irritado.

—Claro —murmuró ella sorprendida.

—¡Estupendo! —exclamó Millicent—. Verás cómo te va a gustar vivir aquí. Y ahora me voy al periódico. Tengo mucho
trabajo. Comisario, seguiremos hablando sobre esos horrorosos crímenes.

—Se ha ido —dijo Joseph después de unos segundos de silencio.

—¿Siempre es tan… tan…?

—¿Tan autoritaria, tan irritante? Sí. No puedo creer que llevara petunias.

—¿Cómo?

—Millicent llevaba petunias en el sombrero. Los sombreros raros son su especialidad. Y el de hoy llevaba petunias de verdad.

—Eso explica por qué olía a tierra mojada —rio _______. Pero dejó de reír al recordar cómo se había complicado el asunto—. Lo que te faltaba era complicarte la vida con una boda, ¿verdad?

—Si no le hubiera dado una fecha, no nos habría dejado en paz.

—Entonces, cuando me marche, ¿será porque tú has roto conmigo, o habré sido yo quien rompa la relación? En otras palabras, ¿quién de los dos tendrá el corazón partido?

—Tú me romperás el corazón —contestó él. Su voz sonaba más ronca de lo habitual—. Esto es una locura… planear bodas de mentira. Debería haberle dicho a Millicent que se metiera en sus cosas.

_______ permaneció en silencio, preguntándose si Joseph se avergonzaba de todo aquel asunto. Debido a las circunstancias, se veía obligado a cuidar de una mujer ciega y la historia que habían tenido que inventar se había convertido en una bola de nieve. ¡A los ojos de todo el mundo, pronto sería su prometida, con la que iba a casarse en menos de siete semanas!

—Joseph, cuando me marche podrás contar la verdad. No tienes que decir que te he roto el corazón —dijo ella, deseando por enésima vez poder verle los ojos para saber lo que estaba pensando.

—Ya veremos —murmuró él—. ¿Nos vamos?

—Sí.

Por alguna razón, hablar sobre el momento en el que se marcharía de Mustang la había deprimido. Era una bobada.

Toda aquella historia no era más que una invención. Ella estaba en Mustang por seguridad, sencillamente.

—¿Cansada? —preguntó Joseph una vez dentro del coche.

—Un poco.

—Si no te importa, me gustaría pasar por la comisaría. Quiero llevarme unos informes a casa.

—Haz lo que tengas que hacer —murmuró ella, apoyándose en el respaldo del asiento.

No solo olía a coche nuevo, olía a la colonia de Joseph. Masculina, suave…

Era una fragancia que despertaba algo en su interior, un anhelo de estar en sus brazos, de sentir el aliento de él sobre sus labios, de tocar el musculoso torso que había tocado horas antes.

Su madre la había enseñado a ser independiente, pero nunca le había dicho cómo lidiar con la soledad de no necesitar a nadie.

Como no podía abrazar a Joseph, ________ bajó la ventanilla para respirar el aroma a flores y heno. El único sonido que escuchaban era el de los neumáticos sobre el asfalto de la carretera.

Los olores y el silencio le recordaban lo lejos que estaba de su casa. Su Camelot era un sitio en el que se escuchaban sirenas, cláxones, gente gritando, una cacofonía de ruidos que llenaba la ciudad de emoción y energía.

Su Camelot era un apartamento de una sola habitación decorado con sus muebles y colores favoritos; un lugar demasiado silencioso, demasiado solitario.

_______ frunció el ceño. Ella nunca había pensado en sí misma como una mujer solitaria. Pero en aquel momento, recordando cuántas veces iba a cenar con Alicia y John, se daba cuenta de que había estado muy sola.

Tenía que dejar de pensar eso. Se sentía sola porque estaba lejos de su casa y de su trabajo. En cuanto volviera a Chicago, a su vida normal, olvidaría aquellos deprimentes pensamientos.

—Puedes entrar conmigo —dijo Joseph, parando el coche frente a la comisaría—. Me gustaría presentarte a mis hombres.

—Muy bien —asintió ella, acicalándose un poco el pelo—. No tendré puré de patata en el pelo o algo así, ¿verdad?
Por un momento, los dos se quedaron en silencio. Después, Joseph le pasó un dedo por la nariz.

—No hay puré de patatas —susurró.

Y aquel susurro despertó un volcán dentro de ella. ¿Se daría cuenta aquel hombre de cómo la perturbaba con su presencia? Esperaba que no.

Afortunadamente, cuando Joseph abrió la puerta para ayudarla a salir, el volcán parecía haberse calmado.

Su entrada en la comisaría fue recibida por varias voces que desconcertaron a ________. Joseph la tomó del brazo.

—Escuchad todos —empezó a decir, con un tono de autoridad que ________ no había escuchado hasta aquel momento

—. Quiero presentaros a Cecilia Webster. Cecilia, a tu izquierda está Rita Smith, mi secretaria favorita.

—Tu única secretaria —replicó una robusta voz femenina—. Encantada de conocerte, Cecilia.

—Y delante de ti, uno de mis alguaciles, Sam Black.

—Hola, señorita Webster —su voz no era tan profunda como la de Joseph, pero tenía un agradable timbre de barítono.

—Y sentado en mi silla, comiéndose una pizza aunque está a régimen, está mi mano derecha, Vic Taylor.

—Solo me estoy comiendo un trozo y me levanto ahora mismo —_______ reconoció la voz del alguacil que había ido a casa a informar sobre el asalto a Maggie Watson.

—Encantada de conoceros —dijo ________—. Y, por favor, llamadme Cecilia.

—Me han dicho que se oyen campanas de boda —dijo Rita—. Septiembre es un buen mes para casarse.

—Joseph me había dicho que en Mustang volaban las noticias, pero esto es increíble —exclamó _______, sorprendida—. Acabamos de decidir la fecha hace un rato.

—La oficina del periódico de Mustang está aquí al lado —la informó Joseph.

—Y Millicent acaba de entrar para darnos la noticia —añadió Sam.

—Se me había olvidado deciros que Cecilia es la sobrina huérfana de Millicent —dijo Joseph entonces. La noticia fue recibida con un asombrado silencio. Joseph se echó a reír, una risa que hipnotizaba a ________. Si era la mitad de atractivo que su risa, debía de ser guapísimo—. Es una broma.

Todos rieron, pero la conversación derivó hacia un tema más preocupante.

—¿Qué piensas de lo de Maggie? —preguntó Sam—. ¿Tenemos otro hombre o Casanova se nos ha vuelto loco?

—Es demasiado pronto para saberlo. Necesitamos más información —contestó Joseph.

—Yo creo que es otro hombre —dijo Vic—. El periódico no debería haber dado tanta información sobre los dos primeros incidentes.

—Estoy de acuerdo —asintió Sam—. Prácticamente ha sido como darle un plano.

—Lo que sí es seguro es que tenemos mucho trabajo —intervino Joseph—. Sabemos que los asaltos tienen lugar entre las doce y las cuatro de la madrugada. Desde esta noche, quiero un coche patrulla cerca del árbol de los besos.

—Bill y yo podemos hacer turnos —se ofreció Sam.

—Mañana, os quiero aquí a las siete y media. Discutiremos el plan entonces. Rita, intenta encontrar a Shelly y dile que vaya a mi casa a las siete —dijo Joseph, antes de volverse hacia ________—. Ya podemos irnos.

—Ha sido un placer conoceros —sonrió ella, despidiéndose del equipo.

Unos minutos más tarde estaban de vuelta en el coche. _______ sentía el cansancio de todo el día sobre los hombros e imaginaba que Joseph estaría agotado con tanta presión. Aquel era su pueblo, su gente y se sentía responsable de todo lo que ocurría.

—Tengo que tomar nueva declaración a las dos primeras víctimas para ver si encuentro un nexo de unión entre los asaltos —suspiró él, frustrado.

—Si tus hombres patrullan cerca del árbol, no creo que ese violador se atreva a cometer otra atrocidad.

—Mi mayor miedo es que eso obligará al violador a buscar otro sitio.

—¿Crees que se trata de un solo hombre o de dos? —preguntó ________.

—Lo único que sé es que me va a salir una úlcera si esto no termina —suspiró él.

_______ tuvo que hacer un esfuerzo para no pasarle los brazos alrededor del cuello y ofrecerle consuelo. No podía ayudarlo a leer informes, no podía ayudarlo viendo fotografías. Joseph estaba protegiéndola y ella no podía hacer nada por él.

—Estamos en casa —dijo él entonces, apagando el motor. Pero no se movió—. A partir de mañana habrá alguien cuidando de ti mientras yo estoy trabajando.

—No puedes hacer eso, Joseph.

—Claro que puedo.

—Pero no es necesario —protestó ella—. Necesitas a todos tus hombres para resolver este caso y yo no quiero ser una carga.

—Eres ciega, Cecilia —dijo él. Aquellas palabras fueron como un mazazo—. Necesito poner toda mi atención en este caso, así que no me lo pongas difícil. Lo que no necesito es tener que estar preocupado por ti. A partir de mañana, habrá un alguacil contigo cuando yo no esté en casa. Y no hay más que hablar.Joseph salió del coche y cerró de un portazo. ________ abrió su puerta y esperó a que él la llevara del brazo hasta la casa, deseando con todo su corazón poder hacerlo sola.

Pero Joseph había dejado muy claras sus limitaciones. Y, con sus furiosas palabras, también había dejado claro que ella no era más que una obligación para él. Y debía recordarlo.

—Vamos, Joseph, tenemos que irnos a casa —decía Nick, preocupado—. Se está haciendo tarde y parece que va a nevar.

—Nos iremos dentro de un rato —replicaba Joseph, gritando para hacerse oír por encima de la música. Era la mejor fiesta del año.

De repente, la escena cambiaba. La fiesta había desaparecido, la música había dejado de sonar y Joseph y Nick estaban en el coche del padre de Joseph. Nick tenía razón. Deberían haber salido antes. Gruesos copos de nieve golpeaban el parabrisas mientras conducían por la solitaria carretera.

Joseph sabía que estaba soñando y luchaba por salir de aquella pesadilla, rezando para despertar antes del horrible final. Y, en su sueño, veía el hielo en el asfalto, el árbol a distancia… un árbol retorcido que se acercaba más… más…
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 31st 2012, 20:13

Nueva lectora
Waaaa me encanto la nove *.*
Jum me callo mal Millicent ¬¬ es una intrometida ¬¬
Pobre _______ D: que mal momento paso u.u
Siguela por favor!!!
Ame la nove *.*
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Mayo 31st 2012, 20:51

u.u Joe se paso con lo que le dijo a la Rayis
pobresilla u.u
el hecho de que sea ciega no la hace inutil!
siguella pronto please
me encantan los caps
muero por el maratoon!
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 1st 2012, 10:21

siguela porfaaaaaaaaaaaa
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 1st 2012, 13:04

chicas este capi os va a dejar mas que muertas...y me vais a odiar...pero bueno disfrutenlo

Capitulo Cinco: Segunda Parte


Joseph se sentó de golpe sobre la cama, cubierto de sudor. Pero dejó escapar un suspiro de alivio cuando se dio cuenta de que no estaba en el coche, a punto de tener un accidente, sino en su cama.

Sabía por experiencia que no podría volver a dormirse después de la pesadilla, de modo que se puso unos vaqueros y salió de la habitación con él los informes que había sacado de la comisaría.

Cuando pasaba delante de la habitación de Cecilia, sintió una punzada de culpabilidad. Había herido los sentimientos de su huésped aquella noche, pagando con ella su frustración. Pero, aun así, no pensaba dejarla sola en casa, especialmente después de la violación de Maggie. Le había dicho la verdad; no podía dejarla sola y estar preocupado por ella mientras intentaba resolver aquel asunto.

Joseph encendió la luz de la cocina, sacó un refresco de la nevera y se sentó para echarle un vistazo a los informes.

Después de tomar el primer trago, esperó que su corazón recuperase el ritmo normal.

No había tenido aquella pesadilla en mucho tiempo. Creía haber dejado atrás el pasado, pero la ceguera de Cecilia le había hecho recordar de nuevo el dolor y… la culpa.

Pero no tenía por qué sentirse culpable, se decía. Había sido un accidente, un trágico accidente.

«Saliste corriendo. Abandonaste a Nick al descubrir que había quedado ciego de por vida. Fuiste un cobarde», le decía una vocecita.

—No —murmuró para sí mismo. El no había salido corriendo. Se había marchado para hacerle las cosas más fáciles a Nick, temiendo que su presencia le recordara continuamente la tragedia a su amigo. Había hecho lo que tenía que hacer.

Joseph se pasó la mano por el pelo, abrió la primera carpeta y se concentró en la información que contenía.

No sabía cuánto tiempo llevaba así cuando un ruido hizo que levantara la cabeza. Cecilia estaba en la puerta.

—¿Joseph?

—Estoy aquí —dijo él.

Estaba tan guapa como por la mañana. Con un camisón de color azul y el cabello despeinado parecía tan vulnerable, tan deseable…

—¿No podías dormir? —preguntó ________, sentándose frente a él.

—Tengo demasiadas cosas en la cabeza —contestó, mirando los informes.

—¿Qué hora es?

—Casi la una. ¿Qué haces despierta?

Ella se encogió de hombros, un movimiento que permitió a Joseph ver parte de su escote desnudo.

El deseo lo golpeó como un rayo. Su corazón latía con la fuerza de una tormenta que él intentaba aplacar.

—¿Qué haces?

—Estoy leyendo unos informes, intentando encontrar una pista sobre la identidad de Casanova.

—¿Has encontrado algo?

—No. Estoy demasiado cansado —contestó él—. Siento haber sido brusco antes… en el coche.

—Por favor, no te disculpes. Tienes que resolver un crimen y yo no quiero ser un estorbo. Si trabajas mejor poniendo a
un alguacil en la puerta, me parece muy bien.

—Gracias por entenderlo —murmuró Joseph, estudiándola—. ¿Cómo es… ser ciego?

No sabía que iba a hacer aquella pregunta, pero al formularla Joseph se dio cuenta de que necesitaba saber.

—No sé si puedo explicarlo. Tiene que experimentarse —contestó ella—. Apaga la luz.

Joseph dudó un momento, lamentando haber hecho esa pregunta; una pregunta provocada por su pesadilla y el
recuerdo del hombre que una vez había sido su amigo.

—¿Qué ocurre, comisario? ¿Le da miedo la oscuridad?

—Claro que no —contestó él, levantándose para apagar el interruptor.

—Dime lo que ves.

—Veo sombras… el brillo de la luna a través de la ventana…

—Entonces, aún no eres ciego.

Joseph la vio levantarse de la silla y su corazón se aceleró. Le costaba trabajo respirar teniéndola tan cerca.

Cecilia se paró a unos centímetros de él y tomó su mano.

—Ven conmigo.

—¿Dónde? —preguntó él sorprendido.

Cuando ella abrió la puerta de su habitación y señaló el armario, se dio cuenta de lo que pensaba hacer.

—Bienvenido a mi mundo.

Dentro del armario, la oscuridad era completa. No había sombras, nada que rompiera la negrura que los rodeaba.

—Vamos a sentarnos —dijo ella.

Joseph se sentó con la espalda contra la pared y las rodillas levantadas. El roce del cuerpo femenino apretado contra el suyo y su dulce fragancia lo envolvían.

Aquello no era tan malo, pensó. La oscuridad no era tan amenazadora como había pensado. De hecho, había cierta paz en ella.

Cecilia cambió de posición para que no hubiera contacto físico entre ellos y, en un instante, la oscuridad lo desorientó por completo. El sentimiento de paz desapareció. Joseph pensó que iba a ser tragado por aquella negrura y sintió pánico, un pánico que nunca antes había experimentado. Cuando estaba a punto de abrir la puerta para buscar alguna luz, ella tomó su mano y la ansiedad disminuyó.

—No sé cuál es la experiencia de los demás, solo conozco la mía —empezó a decir—. Al principio me daba miedo. Y, a veces, sigo teniéndolo.

—Yo estaba bien, pero cuando te apartaste me sentí perdido.

—Eso es —murmuró _______, apretando su mano—. Pero no es tan malo.

—¿Qué tiene de bueno? —preguntó él, incapaz de imaginar qué podía haber de positivo en ser ciego.

—Hay una cierta paz en la oscuridad. Sin la distracción de lo visual, tienes más oportunidades de pensar, de

reflexionar. Es más fácil concentrarse en el resto de los sentidos.

Joseph sabía de qué estaba hablando. Sin visión, él sentía profundamente la presencia de Cecilia a su lado y el olor de esta lo embrujaba.

Sin ver, su mente era libre de crear imágenes y la imagen que veía en aquel momento era ella, con el cabello despeinado, los ojos verdes invitadores y la suave tela del camisón que cubría sus curvas.

La oscuridad que compartían en el armario creaba una extraña intimidad entre ellos y, por un instante, Joseph hubiera querido hablarle de Nick y del dolor que seguía despertándolo por las noches.

Pero contuvo el impulso y se levantó de un salto.

—Es tarde. Deberíamos estar en la cama.

Aquella simple frase, de repente, cobró doble sentido y él mismo se puso colorado.

Joseph abrió la puerta del armario, pero Cecilia estaba demasiado cerca. Y antes de que tuviera tiempo de pensar, antes de que pudiera detener aquel loco impulso, la tomó en sus brazos y posó sus labios sobre los de ella.

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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 1st 2012, 21:23

Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked Shocked affraid
Como la dejas asi!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Tienes que seguirla,
y pronto,
porque no puedes dejarla parada justo AHI!! affraid ,
asi que pon cap cuanto antes please tiste .

Que bien que pronto habra MARATON Very Happy bounce .
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 1st 2012, 22:33

Surprised Surprised Surprised Surprised
LA BESOOOO!!!!
y como se te ocurre dejarla asi!!!!
tenias razon al decir q vamos a querer matarte despues de esto!
pero siguela porfa!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 00:23

Shocked No la puedes dejar ahí!!
Síguela pronto please o moriré de la intriga!!
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 01:05

Love it
Siguela pronto Smile
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 06:50

iguuela!
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 07:51

AHHHHHHH.. LA BESO!!!! LA BESO!!! LA BESO!!!


SIGUELAAAA
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 14:58

chicas aqui les dejo el capi, espero que les guste, mañan maraton que les parecen...3 capis ??
bueno piensenlo (:



Capítulo Seis


El beso la tomó por sorpresa, pero, al sentir los labios de Joseph sobre los suyos, ________ se dio cuenta de cómo había deseado aquello.

Enredándole los brazos alrededor del cuello, abrió los labios para tocar la lengua de Joseph con la punta de la suya.
Él lanzó un gemido ronco, apretándola con fuerza entre sus brazos. Aquel gesto despertó una llamarada de deseo en _________.

Durante el último mes, se había sentido pérdida en la oscuridad, pero el beso de Joseph, el calor de sus brazos, la fuerza de su cuerpo pegado al de ella, eran como una luz en la oscuridad.

De repente, Joseph dio un paso atrás.

—Lo siento. Ha sido una estupidez. Normalmente, no suelo mezclar el trabajo con el placer —dijo con brusquedad.

—No te preocupes —replicó ella, preguntándose cómo la oscuridad podía hacerse aún más profunda, más devastadora

—. Digamos que la falta de sueño y las circunstancias han tenido la culpa.

—Me alegro de que lo entiendas. Buenas noches.

________ se dio cuenta de que él había desaparecido de la habitación porque no sentía su presencia.

Por un momento, se quedó parada, sintiendo en la boca el calor de los labios de Joseph. El beso le había robado el aliento. Incluso en aquel momento, le costaba respirar.

Por fin, se quitó el albornoz y se metió en la cama.

No entendía por qué la había besado, pero, sobre todo, no entendía por qué el beso la había dejado tan perturbada. No era la primera vez que un hombre la besaba.

Había tenido una relación larga varios años antes. Se llamaba Roger y fue su primer cliente.

______ había decorado su apartamento y empezaron a salir. Unos meses después, Roger le había dicho que la amaba y después había intentado cambiarla de arriba abajo. Su relación había durado ocho meses. _______ se había dado cuenta de que lo que Roger deseaba era controlarla.

Pero ninguno de los besos de Roger la habían conmovido tanto como el beso de Joseph. Podría haberla llevado a la cama y haberle hecho el amor y ella no habría protestado. De hecho, lo habría animado a que la tocara, a que se fundiera con ella.

¿Y después qué? _______ miró el techo sin verlo. Él era un solterón empedernido y ella, una mujer en crisis, esperando poder volver a hacer su vida normal. Aquel tiempo en Mustang, aquel tiempo con Joseph era solo un interludio, un intermedio forzado. Y cuando el intermedio terminase y la película empezara de nuevo, estaría otra vez en Chicago, de vuelta en Camelot.

________ maldijo sus ojos ciegos. ¿Cuándo desaparecería la oscuridad? El médico le había dicho que, si recuperaba la vista, lo haría solo cuando se sintiera segura. ¿Y si nunca detenían a los asesinos de su familia? ¿Nunca

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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 15:58

OMJJJ
siiiguela porfaaaaaaaaa
y siii maraton
porq no mejor 4 capis? siii pofaaaaaaaaaaa
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 16:08

Wuuju! Mañana maratón!
Jaja Genial Wink
Aggh Joseph siempre la tiene
que regar
jaja se pasa
Por un momento creí que la
Rayis iba a recuperar la vida
Awww muero por leer mañana
Bye (:
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Junio 2nd 2012, 16:36

Siiiiiiiiiiiiiiiiiiiii maratón!!!!
Me encanta la idea y ame el cap!!
No puedo esperar para mañana!!
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MensajeTema: Re: El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-   Hoy a las 16:50

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El árbol de los besos (Joe y Tu) -TERMINADA-
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