Aqui fanaticas y fanaticos de los Jonas Brothers en Venezuela y como en otros paises.. da click y unete al mundo de la diversion Jobromania
 
ÍndicePortalRegistrarseConectarse
¿Quieres participar en la nueva imagen del foro? Ingresa AQUI y deja tu comentario

Comparte | 
 

 EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo 
Ir a la página : 1, 2  Siguiente
AutorMensaje
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 13:42

Argumento:
Nick estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para conseguirla!
____ creía conocer muy bien a Nicholas Jonas, su jefe, al que tenía por un tipo encantador y libertino acostumbrado a que las mujeres cayeran rendidas a sus pies y a llevar una vida muy fácil. ¡Estaba segura de que, para él, no era más que su eficiente secretaria hasta que un día estuvo a punto de perder lo más preciado que había en su vida y Nick la ayudó ofreciéndose a casarse con ella! Pero todo tenía un precio y Nick quería que ese matrimonio de conveniencia le asegurara que _____ iba a seguir siendo su secretaria y su amante
Volver arriba Ir abajo
Carpe Diem
Super Fan De Los JoBros!
Super Fan De Los JoBros!


Cantidad de envíos : 4765
Edad : 21
Fecha de inscripción : 03/02/2011

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 13:46

PRIMERA Y FIEL LECTORA!!
ME ENCANTO LA SINOPSIS
SIGUELA!!
PORFA!!
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 15:04

Capitulo 1

Varias cabezas se giraron cuando los tres hombres entraron en el bar principal del club. Tanto hombres como mujeres los miraron con una mezcla de envidia y de admiración.
No solamente porque los tres eran ricos, ya que la mayoría de los miembros del Club de Golf de Sidney lo eran, sino porque despertaban una atracción básica que afectaba especialmente a las mujeres.
En la Edad de Piedra, las féminas se sentían irremediablemente atraídas por los hombres que mejor pudieran protegerlas y que tuvieran más dotes para la caza, es decir, por los machos alfa cuya genética sobresaliera por encima de la de los demás machos y fueran los mejores especimenes para asegurar la especie.
Las mujeres de hoy en día creen que eligen a sus parejas según otros criterios como la bondad o el sentido del humor, pero investigaciones recientes demuestran que eso no es cierto. Por lo visto, lo que hace a un hombre más atractivo es la altura.
Los tres hombres que estaban cruzando el bar eran todos altos. Por sí eso no fuera suficiente para darles ventaja sobre otros miembros de su sexo, además, eran guapos y, sí, para qué negarlo, muy ricos.
El que iba a la cabeza directamente hacia la barra y dispuesto a invitar a la primera ronda era Nicholas Jonas, hijo único y heredero del imperio Jonas Media. Treinta y seis años y uno de los solteros de oro de la ciudad, bien conocido por la larguísima lista de novias que había tenido. Sorprendentemente, ninguna de ellas hablaba mal de él. Era un hombre encantador dedicado en cuerpo y alma al placer, a la soltería y a no trabajar más de lo estrictamente necesario.
Los otros dos no se parecían a él, ya que eran adictos al trabajo, estaban casados y sus vidas habían sido más complicadas, lo que les había hecho más duros.
Russell McClain era el propietario de Inmobiliaria McClain, el grupo del sector más importante de Sidney mientras que James Logan era el dueño de Images, la mejor agencia de publicidad de la ciudad.
Los tres eran amigos desde la universidad y se conocían muy bien, sabían cuáles eran sus puntos débiles y sus puntos fuertes y se querían como hermanos.
Sin embargo, la partida de golf que echaban todos los jueves por la mañana iba muy en serio, apostaban dinero y todos querían ganar.
James: —¿Qué le pasa hoy a Nick? —le preguntó James a Russell mientras se sentaban en una mesa de la terraza que daba al hoyo dieciocho—. No lo había visto nunca jugar tan mal.
Russell: —Pues yo sí. Cuando estuviste de viaje hace unas semanas, justo antes de tu boda. Le gané sin esfuerzo.
James:—Qué raro.
Russell:—Vaya, gracias.
James: —Ya sabes a qué me refiero. Juegas bien, pero el mejor de nosotros es él.
Russell:—No me extraña. Prácticamente vive en el campo de golf.
James:—Es cierto —contestó James, que jugaba bastante también aunque no todo lo que le hubiera gustado desde que se había casado el año anterior—. Ahora que lo pienso, la semana pasada tampoco estuvo muy bien. Nos ganó por los pelos. ¿A qué crees que se debe su pérdida de forma?
Russell:—No estoy seguro, pero en noviembre tenía problemas con alguna mujer —contestó Russell.
James se quedó realmente sorprendido porque Nick nunca tenía problemas con las mujeres. De hecho, se solían tirar a sus pies y él elegía a la que quería.
James:—¿Qué tipo de problema? —quiso saber.
Russell:—Me dio la sensación de que le gustaba una chica que no le hacía caso.
James:—Vaya, sería la primera vez en su vida. ¿De quién se trata?
Russell: —No me lo dijo y yo tampoco le quise preguntar.
James:—Ya —suspiró James, frunciendo el ceño y mirando a Nick, que iba hacia ellos con tres jarras de cerveza en la mano.
¿Por qué se le estaría resistiendo una mujer a Nick, que siempre se acostaba con la que quería? ¿Tal vez porque su reputación de donjuán le precedía?
No, eso nunca había sido problema para él. De hecho, ser un donjuán le hacía todavía más apetecible y atractivo.
Russell: —A lo mejor no ha jugado bien hoy porque anoche se acostó tarde y acompañado —comentó Russell—. Los dos sabemos que no hay chica que se resista a esos ojos azules. Excepto mi Nicole y tu Megan, por supuesto.
James:—Venga ya, no es tan irresistible —contestó James aunque sabía que su amigo era un imán para las mujeres.
Russell:—Espero que te hayas acordado de pedirme una sin alcohol —le comentó Russell a Nick cuando éste dejó las tres copas sobre la mesa—. Tengo que trabajar esta tarde.
James:—Yo, también —comentó James.
Nick:—Pues ya somos tres —contestó Nick, tomando asiento junto a sus amigos.
Russell::—¿Estás de broma? ¿Tienes que ir a trabajar? ¿Tú? ¿Qué pasa? ¿Se ha muerto alguien?
Nick:—No, pero casi —contestó Nick, dando un buen trago a la cerveza—. Mi padre se ha ido de segunda luna de miel con su esposa número cinco y yo me he quedado al mando de todo.
James: —¿Eso nos lo dices para que vayamos vendiendo las acciones que tenemos en Jonas Media? —bromeó James.
Nick se encogió de hombros.
Nick:—No creo que sea para tanto. Las peores decisiones de negocios que he visto tomar en la vida se las he visto tomar a mi padre cuando está poseído por la lujuria. ¿Quién sabe? Para cuando baje de la nube, a lo mejor he conseguido recuperar algunos de los millones de los que ha ido tirando por ahí en nombre del amor. A lo mejor se te ha olvidado, querido Jimmy, pero yo era uno de los mejores en la universidad. Te recuerdo que terminé Económicas y Derecho empresarial con sobresalientes. No soy solamente un chico guapo.
Russell:—Ahora ya sabemos por qué has jugado tan mal hoy —comentó Russell—. ¿Cuándo ha sido todo esto?
Nick:—El fin de semana pasado.
James:—Ahora que lo dices, pareces bastante cansado. Seguramente, hace mucho tiempo que no trabajabas una jornada completa.
Nick: —Así es —admitió Nick sin querer confesar que durante unas cuantas semanas antes de Navidad había ido a la oficina casi todos los días y había trabajado de sol a sol.
La razón de aquel episodio tan raro en él había sido su secretaria, a la que había contratado unos meses atrás.
_____ Hart no le había aparecido excesivamente sexy. No era guapa y no poseía una belleza clásica, ya que sus rasgos faciales eran demasiado grandes. Tenía los pómulos demasiado altos y los labios demasiado fuertes. En aquel momento, no se había dado cuenta de que tenía un cuerpo voluptuoso. En verdad, en el momento de la entrevista Nick se había concentrado única y exclusivamente en su magnífico currículo.
Aquello se explicaba porque su padre le había dicho de repente que le dejaba a cargo del departamento editorial de Jonas y él tenía un poco de prisa por encontrar a una buena secretaria. No había contado ni por asomo con hacerse cargo de nada de la empresa hasta que su padre muriera, pues, aunque era cierto que Richard Jonas, Dickie para los amigos, siempre decía que su hijo y único heredero tenía mucha experiencia en todos los departamentos de su compañía, no era un hombre que delegara fácilmente.
Y a Nick no le había hecho absolutamente ninguna gracia que lo hiciera de repente.
Lo cierto era que, en un principio, no se había dado cuenta de que la señorita eficiencia le iba a obligar a hacer el trabajo que su padre le había confiado o que iba a consumirse por el deseo que sentía por ella.
Y lo más perverso de toda aquella situación era que no podía hacer nada porque, para cuando se había dado cuenta de lo mucho que le gustaba aquella mujer, ella estaba a punto de casarse con otro.
Aunque todo el mundo lo consideraba un playboy sin escrúpulos, lo cierto era que jamás le habría quitado la novia a otro hombre. Para él, el sexo era una de las necesidades mayores de la vida, pero solamente cuando era fácil y no tenía complicaciones ni consecuencias.
Si ______ no hubiera tenido pareja, la habría seducido e ir a la oficina no se habría convertido en una tortura, sino en un placer. Sin embargo, ahora se tenía que aguantar el deseo, algo a lo que no estaba acostumbrado. Aquello lo había llevado incluso a perder interés en otras mujeres, a las que de repente encontraba extremadamente aburridas.
En aquellos momentos de su vida, sólo quería estar con una.
Por primera vez en su vida no podía ser.
James:—¿Te has mudado al ático de tu padre? —le preguntó James.
Nick: —No, me dijo que lo hiciera mientras él estuviera fuera, pero prefiero quedarme en mi casa de Bondi.
Se trataba de una casa que se había comprado hacía unos años con el dinero que había ganado en la Bolsa, o sea, que se la había comprado sin ayuda financiera de su padre. Había invertido el dinero que había ganado durante varios veranos recogiendo fruta cuando sus amigos de la universidad se creían que estaba esquiando en Europa, veranos que había aprovechado para recorrer Australia y demostrarse a sí mismo que no necesitaba el dinero de su padre para sobrevivir y que era capaz de trabajar como todo el mundo.
Lo había hecho por orgullo.
Aquel piso que había reformado hacía poco daba a la playa de Bondi y a la piscina natural a la que iba a nadar todas las mañanas, lloviera o hiciera sol. Era un lugar perfecto para un soltero, ni demasiado grande ni demasiado pequeño y tenía todo lo que un hombre podía desear.
La idea de vivir en el enorme ático de su padre, que para su gusto era una casa demasiado lujosa y sin alma, no le apetecía en absoluto aunque estaba en el mismo rascacielos que la empresa familiar.
James: —De haberte quedado en casa de tu padre, te habrías ahorrado un atasco todos los días —comentó James—. Nunca llegarías tarde. Así, esa secretaria tuya estaría contenta. Me refiero a esa que no para de llamarte. ¿Cómo se llama?
Nick: —______ —contestó Nick estremeciéndose ante la idea de no volver a llegar tarde porque llegar tarde era el único poder que tenía sobre aquella hechicera.
_____ no podía soportar la impuntualidad y Nick era consciente de que se ponía muy nerviosa cuando llegaba tarde, lo que le hizo mirar el reloj y acordarse de que tenía una reunión en un par de horas en el despacho a la que no debía llegar tarde porque los otros directivos pensarían que era un maleducado y no causaría buena imagen que el presidente ejecutivo hiciera algo así.
Aunque fuera el presidente ejecutivo de la empresa sólo de manera temporal, Nick tenía muy claro que quería causar buena impresión a su equipo.
Afortunadamente, había tenido la buena idea de dejar ropa suya en casa de su padre. Así, podría ducharse y cambiarse allí. También era importante la indumentaria. No creía que fuera a causar buena impresión con unos pantalones informales y una camisa de manga corta.
Nick: —Lo siento, chicos, pero no me puedo quedar más. Tengo una reunión muy importante esta tarde —se despidió de sus amigos terminándose la cerveza de un trago.
La cara que pusieron James y Russell le hizo sonreír, pero la sonrisa se le borró en cuanto se puso al volante de su coche.
En un cuarto de hora estaría en el distrito empresarial de la ciudad y, en menos de veinte minutos, se encontraría de vuelta en la guarida del león.
Nick metió la primera marcha de su precioso Ferrari y aceleró. Por una parte, quería ver a ______ . Evidentemente, ésa era su parte masoquista. Su parte más racional, sin embargo, sabía que no podía seguir así. Algún día se le iba a notar e iba a quedar en ridículo o, lo que sería mucho peor, no podría más, se abalanzaría sobre ella y se encontraría con una denuncia por acoso.
La única solución lógica era deshacerse de aquella mujer, pero, ¿cómo hacerlo?
Nick se había devanando los sesos buscando cualquier excusa para deshacerse de _______, pero aquella mujer era tan eficiente que jamás cometía ni un solo error, nunca llegaba tarde ni se iba pronto.
Era la secretaria de dirección perfecta.
_______ se había convertido en su secretaria cuando a la de su padre le habían dado unas más que merecidas vacaciones y había aceptado el puesto sin pestañear.
Una de las grandes esperanzas de Nick era que se iba a casar en cinco semanas. Lo único malo era que _____ no iba a tener una luna de miel muy larga. ¡La señorita eficiencia se iba a casar un viernes por la tarde en una ceremonia íntima y familiar, iba a pasar una luna de miel de dos días en un hotel del centro de la ciudad y tenía intención de estar trabajando el lunes por la mañana a primera hora!
La otra gran esperanza de Nick era que _____ se quedara embarazada. Sabía que iba a cumplir treinta años, esa edad en la que los relojes biológicos de las mujeres comienzan a dar la lata, así que seguro que iría a por un niño en cuanto se casara. De hecho, no hacía mucho, mientras se tomaban un café, había comentado que quería tener dos hijos. Primero un niño y, luego, una niña.
¡Sólo Dios sabía cómo se conseguían esas cosas! Pero seguro que, si alguien podía hacerlo, ésa era _______ , que parecía tener toda la vida perfectamente planificada con horarios concisos y objetivos concretos.
Nick rezaba para que el día en que entrara en la oficina diciendo que estaba embarazada no estuviera muy lejano. Claro que estaba seguro de que ______ sería de las que trabajarían hasta prácticamente el parto. Y seguro que se ponía más guapa con el embarazo.
Seguro que entonces su maravilloso pecho se volvería todavía más atractivo, sus caderas, ya anchas de por sí, se le antojarían entonces irresistibles.
Nick se la imaginó más sana y radiante que nunca, se imaginó deseándola todavía más y se asustó.
Aquello le hizo apretar los dientes con fuerza y preguntarse si iba a ser capaz de aguantar otro año así. No le iba a quedar más remedio. ¿Qué otra cosa podía hacer? De repente, se le ocurrió una idea. Cuando se quedara embarazada, podía ofrecerle una baja por maternidad muy generosa. Por ejemplo, seis meses con el sueldo completo. Incluso doce meses si fuera necesario. No, imposible justificar un año entero. Se iba a tener que conformar con seis meses.
Con un poco de suerte, cuando se cumpliera el plazo, se habría obsesionado por completo con su hijo porque, por supuesto, sería un niño y no querría volver al trabajo.
¡Qué felicidad! ¡Qué felicidad!
Hasta entonces, iba a tener que encontrar otras maneras de manejar la situación y de minimizar el efecto que _____ tenía en él. La solución más fácil era echarse una novia nueva, buscar una mujer guapa y apasionada. Desde luego, tenía dónde elegir. Sí, podía decantarse por una castaña de buenos pechos. Así, se quitaría la espinita de ______
El distrito empresarial apareció ante él y Nick sintió que el estómago le daba un vuelco. Rezó para que _____ no llevara aquel maldito traje negro de nuevo, ése que tenía una chaqueta que le marcaba la cintura de avispa y una falda que abrazaba su trasero, ése que le quería quitar y hacer jirones desde que se lo había visto por primera vez.
Nada más entrar en la guarida del león, se dio cuenta de que no había habido suerte. Había bautizado así a las oficinas de su padre muchos años atrás, pero en aquel entonces el león había sido su progenitor. Ahora se trataba de una leona. Una leona que no gruñía, pero que podía resultar igual intimidante.
Nick intentó no estremecerse cuando _____ miró el reloj y luego lo miró de arriba abajo, fijándose en su ropa.
Tu: : —Espero que no vayas a ir así a la reunión —le espetó.
Nick ocultó tras una sonrisa el fastidio que le había producido el comentario.
Nick: —_____ , ni siquiera a mí se me ocurriría algo así. Voy a subir a casa de mi padre a cambiarme. El domingo me traje ropa para este tipo de ocasiones —le explicó—. La cabeza está para algo más que para peinarse —añadió viendo con satisfacción que ____ lo miraba sorprendida—. Por favor, pídeme un sándwich de jamón y queso. Ya sabes cómo me gusta. Y un café también. Diles que me lo traigan en… veinte minutos —concluyó consultando su Rolex.
A continuación, se encerró en su despacho, aquel lugar en el que se encontraba a salvo y que tenía un ascensor que iba directamente al ático de su padre.
Nick bendijo aquel ascensor que le iba a permitir no tener que volver a pasar por delante de su secretaria de nuevo
Volver arriba Ir abajo
Carpe Diem
Super Fan De Los JoBros!
Super Fan De Los JoBros!


Cantidad de envíos : 4765
Edad : 21
Fecha de inscripción : 03/02/2011

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 15:25

ME ENCANTO EL PRIMER CAP!
SIGUELA PRONTO PORFA!!
Volver arriba Ir abajo
NicholasJonasMiller
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 372
Edad : 21
Fecha de inscripción : 26/07/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 15:38

Me encaaaantoooooooooooooo}!

SIGUELAA!

Mis novelas:

Falling In Love Tonight Nicholas & tu
http://jbvenezuela.activoforo.com/t9917-falling-in-love-tonight-nicholastu-hot-drama-romance

Forever My Love -Nicholas&Tu- De todo.

http://jbvenezuela.activoforo.com/t10092-forever-my-love-nicholastu-de-todo#359297
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 15:43

Capitulo 2

____ contó hasta diez mentalmente y, a continuación, llamó a la cafetería para pedir la comida de su jefe. Mientras sonaba el teléfono, se dijo que tenía que calmarse. El corazón le latía aceleradamente. Debía mantener la compostura.
¡Desde luego, si había alguien capaz de sacarla de sus casillas, ése era Nicholas Jonas!
Al principio, no le había hecho ninguna gracia solicitar el puesto de secretaria con él porque, como norma, no le caían bien las personas que habían nacido en familias acomodadas. No le hacía ninguna gracia trabajar para aquel tipo de gente. Uno de sus jefes, un chaval de veinticuatro años, había sido director de un periódico que había heredado de su abuelo.
_____ había aprendido mucho de aquella experiencia. Para empezar, porque prácticamente era ella la que hacía el trabajo de su jefe. También había aprendido que los jóvenes ricos solían tener las manos muy largas. Tras dejar aquel trabajo, había elegido a sus jefes con más cuidado.
Normalmente, se mantenía lejos de caraduras guapos con más dinero que ética.
¡No era de extrañar entonces que hubiera tenido sus reticencias a la hora de trabajar para el caradura más rico y más guapo de Sidney!
Sin embargo, el maravilloso sueldo que ofrecía la había hecho cambiar de opinión.
Para ser justa, debía admitir que Nicholas Jonas se había mostrado impecablemente profesional a lo largo de toda la entrevista. También se había sentido halagada cuando, después de veintes minutos de intenso interrogatorio, le había dicho que era exactamente lo que estaba buscando y la había contratado inmediatamente.
Para aquella ocasión, ____ apenas se había maquillado, se había recogido el pelo en un moño francés muy sencillo y se había puesto un pantalón de pinzas azul marino que le quedaba un poco grande desde que había empezado a ir al gimnasio. Seguramente, otras mujeres habrían aprovechado la fama de donjuán que tenía Nicholas Jonas para vestirse de manera más sexy con la esperanza de gustarle y conseguir el trabajo.
Sin embargo, Nicholas Jonas no había intentado flirtear con ella en ningún momento, lo que le hacía pensar que, a lo mejor, la fama que le habían otorgado los periódicos sensacionalistas no era merecida. Aquel día, había decidido que aquel hombre no era un playboy, sino un hombre de negocios serio que, al ser soltero y muy guapo, era un blanco fácil para inventar historias.
Sin embargo, un mes después, había descubierto que estaba completamente equivocada. Nick era exactamente lo que ella temía, exactamente igual que aquel otro jefe que había tenido. Nick no quería una secretaria, sino una persona que hiciera el trabajo mientras él se iba a comer cinco horas seguidas y a jugar al golf y quién sabía que más con todas aquellas mujeres que colapsaban la centralita con sus llamadas.
Decidida a no pasar de nuevo por aquella experiencia, le había informado con todo el tacto que le había permitido su indignación de que los editores de las revistas del grupo de las que se suponía que él debía encargarse no querían hablar con su secretaria, sino con él en persona, querían tener trato directo con él para hablar sobre nuevas ideas y tomar decisiones diariamente.
Aun así, Nick había seguido sin ir a trabajar todos los días, así que _____ lo había bombardeado a llamadas al teléfono móvil hasta que había conseguido hacerle la vida imposible, motivo que lo había llevado a pasarse por la oficina durante unas horas todos los días.
Aquello tendría que haberla hecho feliz, pero no era así.
El hecho de que cada vez pasara más tiempo en el despacho la sacaba de sus casillas y no sabía por qué.
Para colmo, Daryl estaba cada vez más celoso.
Daryl:—Como tú comprenderás, a ningún hombre le hace gracia que su novia trabaje para un multimillonario que tiene la fama que tiene Nicholas Jonas—se había quejado Daryl cuando _____ había empezado en aquel trabajo—. ¿Y si te hace proposiciones? ¿Y si te pide que lo acompañes a una conferencia o algo así?
Había conseguido calmar a su novio diciéndole que no fuera tonto, que le quería a él y solamente a él y que jamás se dejaría engatusar por Nicholas Jonas.
Entonces, Daryl la había retado a que se casara con él para demostrárselo.
____ había aceptado aunque tenía miedo. Tenía miedo de confiarle su vida a un hombre, a cualquier hombre porque, siempre que se había enamorado, el objeto de su amor había resultado ser un fiasco.
Sin embargo, habían sucedido dos cosas que la habían hecho cambiar de parecer.
La primera que Val había muerto después de varios años luchando contra el cáncer. Poco después del funeral de su amiga, ____ había recibido una carta de un abogado diciéndole que Val le había dejado su casa de la playa siempre cuando se casara antes de cumplir los treinta. De no ser así, la casa se vendería y lo que se sacara se donaría a la lucha contra el cáncer.
Al principio, a ____ le había molestado que su amiga le hiciera chantaje emocional de aquella manera, pero, al final, se había sentido agradecida hacia ella por obligarla a entrar en razón.
Era cierto que Daryl no era perfecto, pero ella, tampoco. Si se pasaba la vida esperando al señor perfecto, se iba a quedar soltera.
Inicialmente, a Daryl no se había sentido entusiasmado de que aceptara su propuesta. La había acusado de no quererlo realmente, de utilizarlo para hacerse con una propiedad de un millón de dólares, que era lo que valía la casa de Pearl Beach.
______ había conseguido calmarlo asegurándole que no tenía ninguna intención de vender aquella casa porque tenía un gran valor sentimental para ella. A su vez, Daryl la había conseguido calmar llevándosela a la cama y recordándole por qué se había enamorado de él.
En cuanto ____ tuvo claro que se iba a casar con él, se había puesto a planificar la boda, dedicando el cien por cien de sus energías al evento y planificando detalladamente su futuro.
Por supuesto, ella se había encargado de elegir el anillo temiendo que Daryl eligiera algo ridículamente caro. También se había encargado de organizar la ceremonia y el banquete. Sólo para diez invitados. Nada de gastos superfluos. En cuanto a la luna de miel, apenas les iba a costar dinero.
Cuando Daryl se había quejado de tanta miseria, _____ le había explicado que no estaba dispuesta a gastarse el dinero que tanto le costaba ganar en una fiesta y en unas vacaciones porque necesitaba todo su dinero para comprarse una casa en Sidney, la ciudad más cara de Australia.
No quería verse atrapada en una hipoteca demasiado cuantiosa que no habría podido devolver al banco cuando hubiera dejado su trabajo para tener un hijo.
También había contado con que ni Daryl ni ella tenían familias acaudaladas que los respaldaran en caso de dificultades económicas. De hecho, ninguna de ellos tenía familia en la que apoyarse, ya que los dos provenían de hogares monoparentales desestructurados que habían sucumbido a los efectos del alcohol, las drogas y las enfermedades.
La diferencia era que, al haber tenido esa vida tan dura, ____ se había convertido en una mujer muy cuidadosa y organizada que sabía administrar muy bien el dinero mientras que Daryl era más impetuoso e impulsivo y gastaba mucho.
Aun así, se le daba bien su trabajo. Era representante de ventas de una empresa muy conocida de material de oficina, tenía un sueldo muy bueno y coche de empresa.
_____ estaba segura de que podría controlar aquella tendencia suya al derroche en cuanto se casaran. Seguro que, con el tiempo, se convertiría en un buen marido y en un buen padre.
De momento, sin embargo, se lo estaba haciendo pasar mal con sus celos. El hecho de que a _____ la hubieran ascendido, aunque sólo fuera de manera temporal, tampoco ayudaba mucho. Daryl no hacía más que quejarse de las horas extras que estaba haciendo. El día anterior, cuando había llegado a casa las siete y media después de dejar los preparativos de la reunión del día siguiente acabados, le había exigido que dejara el trabajo.
Tu: —Cuando nos casemos —había contestado _____
Daryl: —Lo dices por decir —había protestado su prometido—. Te conozco muy bien. Te gusta trabajar para ese rico bastardo. Te gusta. Sé perfectamente que te gusta tu jefe.
Tu: —No digas tonterías —le había contestado _____ , que ya estaba harta de estar todo el día discutiendo con él a causa de su trabajo y de su jefe.
Daryl: —No digo tonterías. No estoy ciego. Y a él también le gustas tú. Vi cómo te miraba en la fiesta de Navidad.
Tu:—¡Por favor! —había exclamado ____ exasperada—. ¡No haces más que decir tonterías! Llevo meses trabajando para Nicholas Jonas y jamás, ni siquiera una sola vez, ha dicho o hecho nada fuera de lugar. No le gusto. Nunca le he gustado y nunca le gustaré.
Recordando ahora sus propias palabras, ____ se dio cuenta de que, probablemente, eso era precisamente lo que le causaba enojo: el hecho de que Nick no sintiera ningún interés por ella.
A ninguna mujer le hacía gracia que la ignorara y eso era exactamente lo que Nick hacía con ella. Cuando la miraba, ____ tenía la sensación de que no la veía a ella, de que la miraba como si fuera un objeto más de la oficina.
El papel en las paredes, por ejemplo. Bueno, en realidad, aquellos despachos tenían las paredes forradas de madera desde el suelo hasta el techo. Las plantas inferiores eran mucho más modernas, de cristal y acero. Sin embargo, la suite del jefe parecía sacada de un club de caballeros ingleses, ya que todos los muebles eran antiguos, las alfombras eran orientales y las cortinas que cubrían los ventanales eran de seda.
La zona de recepción que ocupaba ______ era ridículamente grande y disponía de un baño y de un armario para ella sola así como también de una cocina donde podía prepararse lo que quisiera. Su mesa, de madera maciza, tenía sobre de piel y más cajones de los que jamás hubiera podido llenar. Era tan grande que el ordenador y la impresora ocupaban menos de la cuarta parte de la superficie disponible.
La verdad era que prefería su otro despacho y su otra mesa, pero no se iba a quejar porque durante el mes que iba a estar allí iba a ganar mucho dinero.
_____ se puso a pensar en lo que haría con él. Probablemente, comprar unas sábanas bonitas. Sí, unas sábanas de algodón egipcio. Aunque era de naturaleza frugal, le gustaban las cosas buenas, las cosas de calidad que duraran mucho tiempo.
Con la ropa hacía lo mismo. No tenía mucha, pero la que compraba era de lo mejor. Por supuesto, no compraba en tiendas exclusivas ni marcas famosas porque no se lo podía permitir, pero adquiría trajes bien hechos y camisas de seda de verdad así como zapatos y bolsos de piel. Nada de plástico barato. Llevaba muy pocas joyas, pero también eran buenas. Tampoco se había gastado una fortuna en ellas porque tenía la suerte de que le gustaba más la plata que el oro.
Estaba admirando el delicado reloj de plata que se había regalado a sí misma en Navidad cuando sonó el teléfono y el guardia de seguridad de la planta de abajo la informó de que estaba subiendo un chico para entregar comida.
Xxx:—No es el mismo de ayer —le dijo el hombre—. Le he tenido que explicar cómo llegar a tu despacho.
Xxx:—¡Vaya! —exclamó el chaval cuando llegó—. Qué sitio tan alucinante. ¡Las vistas deben de ser fantásticas!
Tu: —Sí —contestó ____—. Gracias, Ken.
Ken:—¿Cómo sabe cómo me llamo?
____ señaló la placa que llevaba en la camiseta.
Tu: —Ah, sí, claro —sonrió el chico sonrojándose—. Se me había olvidado. Es que es mi primera semana de trabajo y todavía no estoy acostumbrado.
____ estuvo a punto de decirle que ella también era nueva en aquel puesto, pero se mordió la lengua. Con los años había aprendido que era mejor no tomarse demasiadas familiaridades con los repartidores porque, en cuanto hablaba un poco con ellos, se lanzaban a pedirle una cita.
Una vez a solas, llevó la comida la cocina, colocó el sándwich en un plato y lo depositó en una bandeja. El café, sin embargo, lo dejó en el vaso en el que lo habían llevado porque a Nick le gustaba muy caliente y muy fuerte. Rara era la vez que le pedía que hiciera café aunque a _____ no le importaba en absoluto, pues no era de las tontas que creía que preparar café para su jefe fuera denigrante. Siempre había entendido que su trabajo como secretaria de dirección consistía en ayudar a su jefe en todo lo que pudiera. Por eso, no ponía ninguna objeción si tenía que ir a la tintorería a recoger su ropa o salir a comprar regalos para su madre.
De hecho, tampoco le importaba mentir por él de vez en cuando, pero sólo hasta un punto y solamente si se lo merecía.
Mientras ____ llevaba la bandeja al enorme despacho de su padre, decidió que Nick no se merecía aquella consideración. A continuación, depositó la bandeja sobre la enorme mesa que había enfrente del enorme ventanal.
El único hijo y único heredero de la fortuna Jonas era un vago indisciplinado que nunca llegaba a tiempo y aquello la irritaba.
____ consultó su reloj y vio que habían pasado veinticinco minutos desde que había pedido la comida.
¿Dónde se habría metido?
Entonces, giró la cabeza hacia la puerta que tenía a la derecha, una puerta de madera que estaba disimulada en la pared y por la que se salía del despacho. A través de aquella puerta se accedía a una alcoba secreta donde había un ascensor privado que subía directamente al ático.
Por supuesto, para acceder se necesitaba una tarjeta especial. Motivos de seguridad, por supuesto. ______ estaba mirando aquella puerta cuando, de repente, se abrió y apareció su jefe.
Estaba más guapo que nunca con un traje que jamás le había visto, un traje gris marengo de chaqueta cruzada. Aquel estilo tan elegante le quedaba de maravilla y la camisa blanca resaltaba sus ojos marrones su piel aceitunada y su cabello castaño oscuro, que parecía un poco más oscuro de lo normal porque estaba húmedo.
Y cómo le quedaba la corbata…
A Nick le encantaban las corbatas llamativas y la que llevaba en aquella ocasión era roja con rayas plateadas, muy atrevida.
Nick:—¿Qué te parece? —le preguntó acercándose a la mesa.
____ mantuvo la compostura. Si aquel hombre esperaba que babeara al verlo, iba listo. Sin embargo, un cumplido moderado no estaba fuera de lugar.
Tu:—Está usted muy… bien —contestó.
Nick la miró con las cejas enarcadas.
Nick:—¿Me está diciendo que me da su aprobación? Vaya, por fin —comentó riéndose y dejando la chaqueta sobre el respaldo de una butaca de cuero.
El hecho de que se hubiera quitado la chaqueta turbó a ____, aunque no sabía muy bien por qué. Había sido una tontería porque le había visto sin chaqueta muchas veces. Incluso lo había visto con pantalones cortos un día que había llegado corriendo a la oficina desde el barco en el que se había pasado navegando toda la mañana.
Ya sabía que tenía un cuerpo escultural, así que, quizás, había sido que, al quitarse la chaqueta, a ______ le había llegado un olor especiado que debía de haberla aturdido. No le conocía aquella colonia y le parecía muy… excitante.
Nick:—¿Está todo listo para esta tarde? —le preguntó sentándose y llevándose el sándwich a la boca.
Mientras lo degustaba con fruición, no le quitaba ojo de encima.
Tu:—Creo… creo que sí —contestó ____, molesta consigo misma por sonar dubitativa.
La verdad era que era la primera vez que organizaba una reunión del consejo de administración. Menos mal que Elaine le había dejado unas excelentes instrucciones por escrito en el ordenador que le habían sido de mucha ayuda.
Todo lo que iba a necesitar durante el mes que la otra secretaria iba a estar fuera estaba en aquel ordenador. Elaine también le había dejado el número de su teléfono móvil por si tenía alguna duda.
______ hubiera preferido no tener que utilizarlo, pero el día anterior había cedido y la había llamado para preguntarle unas cuantas cosas.
Tu:—Sí, todo listo —reiteró con más firmeza—. La sala está preparada para la reunión y hay copias de los informes mensuales para todo el mundo. Dado que no es una asamblea, no tengo que levantar acta, pero Elaine me ha dicho que grabe las conversaciones. También me ha indicado que permanezca en la reunión por si algún director necesita o quiere algo. Había pensado poner zumos y agua con hielo, pero Elaine me ha dicho que, si la reunión se alarga, puede que alguien quiera beber algo caliente, así que también habrá café y té acompañados de galletitas. Ya me he preparado un sitio. No me voy a sentar en la mesa, por supuesto, sino en una silla en segundo plano.
Nick:—Veo que lo tienes todo controlado —comentó Nick—. En cuanto a que la reunión se extienda demasiado, te prometo que haré todo lo que esté en mi mano para que no sea así. ¿Y luego?
Tu:—He encargado canapés y bebidas. Las serviremos en el salón de al lado —contestó ____—. He contratado a la empresa de catering de siempre. Llegarán sobre las cuatro.
Nick:—Excelente —asintió Nick—. ¿A qué hora cree que se irán los directores?
Tu:—No lo sé —contestó ____ encogiéndose de hombros—. Nunca he estado en una reunión de éstas. Usted sí, ¿verdad?
Nick:—Hace muchos años —contestó Nick—. Recuerdo que eran muy aburridas.
Tu:—Seguro que se las apaña muy bien —comentó _____.
Aunque aquel hombre tenía muchos defectos y debilidades, era capaz de aplacar a todo el mundo y de encandilar a quien se le pusiera por delante.
Nick:—¿Otro cumplido, ____? Ten cuidado, no vaya a ser que empiece a creer que te caigo bien.
Tu:—Eso no forma parte de mi trabajo —contestó ____ con frialdad—. Ya le he dicho en muchas ocasiones que mi trabajo consiste en ayudarle a usted a hacer su trabajo.
Nick:—Y eres muy eficiente en ello —le recordó Nick tomando la taza de café y mirándola por encima del borde mientras lo probaba.
Sus ojos, aquellos preciosos ojos marrones, no la miraban ese día de manera tan casual como otros días. En esta ocasión, la estaban taladrando, estaban abriéndose camino través de la fachada de distancia y frialdad detrás de la que Nick solía encontrarse inmune a los considerables encantos de su jefe.
De repente, ____ sintió que el deseo se apoderaba de ella, dejando en evidencia el sentimiento de desprecio que sentía hacia otras mujeres cuando reaccionaban así ante Nicholas Jonas.
Sintió que las rodillas le flojeaban, un fenómeno físico que jamás había experimentado antes y que la hizo sentirse avergonzada.
¿Cómo demonios era posible que se sintiera atraída por él?
_____ apretó los dientes con fuerza e intentó recuperar la compostura que la caracterizaba, pero la respuesta sexual que se había apoderado de su cuerpo traicionero la había dejado confusa y desorientada, así que hizo lo único que podía hacer en aquellas circunstancias: excusarse diciendo que tenía que hacer unas cosas y abandonar el despacho.
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 16:02

aaaaaaaaa chicas no habia leido los capitulos siguientes osea voy editando cuando voy subiendoles los capis y dejenme decirles q los capitulos q vienen esta asi de o.O
Shocked wow,wow,wow!!! son tan lindos casi me infarto con mi Nicky!! aaawww
quieren mas!!!
Volver arriba Ir abajo
NicholasJonasMiller
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 372
Edad : 21
Fecha de inscripción : 26/07/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 16:08

Me encanto siguela! por favor siguela! Smile
Volver arriba Ir abajo
NicholasJonasMiller
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 372
Edad : 21
Fecha de inscripción : 26/07/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 16:09

siiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii! siguelaaaaaaaaaaaa! jajaja amo a Nicholas

Mis novelas:

Falling In Love Tonight Nicholas & tu
http://jbvenezuela.activoforo.com/t9917-falling-in-love-tonight-nicholastu-hot-drama-romance

Forever My Love -Nicholas&Tu- De todo.

http://jbvenezuela.activoforo.com/t10092-forever-my-love-nicholastu-de-todo#359297
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 20:30

chikas si mañana veo mas de 4 comentarios la sigo ,CREANME,los capis q vienen estan superrrrr!1 Wink
Volver arriba Ir abajo
Carpe Diem
Super Fan De Los JoBros!
Super Fan De Los JoBros!


Cantidad de envíos : 4765
Edad : 21
Fecha de inscripción : 03/02/2011

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 22nd 2011, 20:32

siguela pronto!!
porfaaa!!
u.,u
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 23rd 2011, 18:13

Capitulo 3

Max:—Desde luego, tienes una secretaria maravillosa —Nick siguió la dirección de los ojos de Max y se encontró mirando a ____, lo que llevaba intentando no hacer toda la tarde.
No le había costado durante la reunión en sí porque ___se había sentado en una silla situada en una esquina detrás de él. Sin embargo, ahora estaba de pie, encargándose de los canapés y hablando con un grupo de directivos mayores, arrancando una sonrisa incluso de los que peor carácter tenían.
Nick:—Sí, es muy buena.
Max:—Mejor que la de tu padre. Es más inteligente y tiene más estilo. Espero que le estés pagando bien para que no se vaya con otro.
Nick:—Con otro se va a ir, sí, porque se casa.
Max:—¿Y qué? Hoy en día las mujeres casadas también trabajan. Tu secretaria no parece de las que se quieren quedar en casa jugando a las familias felices. ¡Tiene demasiado carácter!
A Nick le entraron ganas de decirle que tenía demasiado de todo, pero se mordió la lengua.
Nick:—¿Tú crees? —contestó en tono un tanto impaciente.
Max:—Pues claro. He estado hablando con ella antes y he criticado la última subida de intereses. Pues bien, tu secretaria no ha dudado en llamarme al orden y en preguntarme si es que creo que la Reserva Federal se ha equivocado. Me ha dicho que no entiendo los efectos de la inflación en la economía. No te creas que se ha parado a mirar quién soy ni la edad que tengo. Lo ha dicho tal cual, sin miedos.
Nick: —Sí, ____ es así —suspiró Nick
Max:—Por cómo lo dices, veo que lo estás sufriendo en tus propias carnes —comentó Max, chasqueando la lengua—. A lo mejor es justo lo que necesitabas.
Nick:—¿Por qué lo dices?
Max:—Porque como el resto de las mujeres del mundo te tienen en palmitas…
Nick:—Ya… bueno, Max, te dejo, que tengo que hablar con los demás —se despidió Nick.
Una hora después,Nick consiguió acompañar a los últimos directores a los ascensores. Cuando volvió a la sala donde había tenido lugar el encuentro, los camareros estaban terminando de recoger y _____estaba mirando la pantalla de su teléfono móvil con el ceño fruncido.
Tu:—Qué típico —la oyó murmurar.
Nick: —¿Ocurre algo? —le preguntó.
_____ levantó la mirada y lo miró consternada, algo nada habitual en ella.
Tu:—No… nada importante… había quedado con Daryl para cenar, pero no puede venir a buscarme.
Nick pensó que, de ser él el otro hombre, no se le habría ocurrido dejar a ______ plantada. Sobre todo, estando seguro de que, después de la cena, sería toda suya, lo que en el caso de ellos dos era cierto, pues vivían juntos.
Nick:—¿Quieres cenar conmigo? —le preguntó, recriminándose por ser tan masoquista.
____ lo miró con los ojos muy abiertos y enarcó las cejas.
Evidentemente, estaba sorprendida por la invitación. Era la primera vez que le decía algo así. Jamás la había invitado a cenar ni a comer, sólo a un café de vez en cuando y siempre en la cafetería de la empresa.
Eso era todo lo que habían hecho fuera de las horas de trabajo. Exceptuando, claro está, la fiesta de Navidad que había tenido lugar en el hotel Regencia.
Aquella noche había sido espantosa. Nick había aguantado a duras penas tener que ver a _____con su prometido, un tipo zalamero y guapo. Al final, se había acostado con la segunda mujer más sexy de la fiesta, una de las abogadas que acababa de contratar su padre.
Aunque Kandi había resultado ser una amante excepcional, Nick no la había vuelto a llamar.
Eso era lo que solía hacer. Sólo salía con cada mujer una vez. Era tal el deseo que sentía por _____ , que las demás no le interesaban.
Nick:—No me digas que no tienes hambre —insistió antes de que a ____ se le ocurriera una excusa—. No te he visto comer absolutamente nada.
Tu:—No me gustan las cosas de picar —contestó ____, encogiéndose de hombros.
Nick:—A mí, tampoco. Yo prefiero comer sentado. Venga, te invito al Neptuno.
Tu:—¿El Neptuno? ¡Pero si es uno de los restaurantes más caros de Sidney!
Nick sonrió con seriedad.
Nick:—No te preocupes por mi economía. Me lo puedo permitir.
Tu:—¿Pero no hay que reservar con antelación? He oído que es muy difícil conseguir mesa.
Nick:—No es tan difícil el jueves por la noche y, además, sólo son las seis y media. Puedo llamar ahora mismo —contestó Nick omitiendo el dato de que en aquel restaurante le encontrarían mesa a cualquier hora y cualquier día.
Ventajas de ser millonario.
Sí, Nick era millonario gracias a su abuela paterna, quien había invertido su dinero en un fondo que había dejado a su nieto al ver que su propio hijo no hacía más que coleccionar mujeres.
Para cuando Nick había heredado aquel dinero a los treinta años, la inversión se había cuadruplicado y, desde entonces, a pesar de algún resbalón en Bolsa, había conseguido aumentar las ganancias todavía más, lo que le daba mucha satisfacción.
Era consciente de que todo el mundo creía que era un vago, pero eso no era cierto. Era capaz de esforzarse mucho cuando era necesario. Por ejemplo, se esforzaba mucho en hacer las cosas que le gustaban, como jugar al golf, navegar y, por supuesto, practicar sexo.
Bueno, así había sido hasta hacía poco tiempo.
¡Era realmente frustrante ver cómo su vida, tan divertida y fácil, se iba al garete por una mujer que lo sacaba de quicio y a la que ni siquiera era capaz de convencer para que saliera a cenar con él!
Nick tenía muy claro que _____ iba a rechazar la invitación. Lo veían sus ojos.
Tu:—Lo siento, pero no me parece buena idea —contestó, confirmando sus sospechas.
¡Nick quería que aceptara por una vez!
Nick:—No es extraño que un jefe invite a cenar a su secretaria para agradecerle algo —insistió en tono serio y seco—. Seguro que a tu prometido no le importa.
«Seguro que sí le importa», pensó _______
Evidentemente, no comentó nada, pues no quería que Nick supiera que Daryl tenía celos de que trabajara para él.
Lo cierto era que la tentación era fuerte. Jamás había estado en el Neptuno, jamás había soñado ni por asomo con ir a un restaurante tan caro, nunca se había imaginado cenando en un restaurante así. Su presupuesto nunca le había dado para esas cosas.
Daryl conocía perfectamente los gustos de _______ a ese respecto y siempre iban a restaurantes de precios módicos. Aquella noche, por ejemplo, iban a ir al chino del barrio.
Sospechaba que el plantón de última hora que le había dado para irse a tomar unas copas con los compañeros de trabajo era su manera de castigarla por haber llegado tarde la noche anterior. A veces, aquel hombre resultaba ser muy rencoroso y vengativo, lo que a ella no le gustaba.
¿Qué haría si se fuera a cenar con su jefe a un lugar como el Neptuno? Probablemente, no le hablaría durante una semana o, tal vez, no le haría el amor durante un mes.
Daryl sabía perfectamente que lo que más le dolía a ______ era que le hicieran el vacío y no la trataran con cariño.
Claro que, por otra parte, si no se lo decía ella, su prometido jamás sabría dónde había estado. Siempre quedaba con sus compañeros en un hotel de Burwood que estaba bastante alejado del centro de la ciudad. Además, era muy poco probable que alguien de su círculo de amigos la viera cenando con su jefe en un restaurante como el Neptuno.
Nick:—Me niego a aceptar un no por respuesta, _____ —comentó Nick con firmeza.
Tu:—Pero no voy bien vestida para ir a un restaurante así —protestó _____ sin demasiada convicción.
Nick:—¿Cómo que no? Estas fenomenal. Anda, ve a por tu bolso mientras yo llamo para decir que nos reserven una mesa.
____ se quedó mirándolo mientras Nick sacaba del bolsillo un teléfono móvil de última generación.
Tu:—Nick, no…
Nick:—¡Por favor! —la interrumpió Nick con cierta frustración—. No te estoy pidiendo que pasemos el fin de semana juntos. Es sólo una maldita cena.
_____ se sintió apabullada por aquella salida de tono de su jefe, que debía de pensar que era una imbécil al hacer una montaña de un grano de arena y no aceptar su más que generosa invitación.
Tu:—Sí, tienes razón, perdón —se apresuró a contestar—. Dame cinco minutos.
Exactamente cinco minutos después, ______ se estaba mirando en el espejo del baño, pensando que, realmente, era un imbécil.
Tendría que haberse mantenido firme, tendría que haberle dado las gracias, pero haber rechazado la invitación, tendría que haberle dicho que se iba a casa, pero, sin embargo, allí estaba con los labios recién pintados, el pelo suelto y cepillado, la chaqueta abierta y el corazón latiéndole aceleradamente.
Hasta aquel día, jamás se había rendido a los encantos de su jefe. Se había mantenido inmune, ignorando lo guapo que era y concentrándose en cómo era en realidad: un playboy indisciplinado y superficial.
La colección de mujeres que había pasado por su vida indicaba la falta de ética de aquel hombre, lo que a ella le parecía deplorable. Más deplorable le parecía todavía que las mujeres todavía siguieran interesadas en él.
A veces, se desesperaba con sus propias congéneres. ¿Es que acaso no tenían dignidad ni sentido común? ¿Es que no se habían dado cuenta de que los donjuanes como Nicholas Jonas sólo las utilizaban como objetos sexuales de usar y tirar?
¡No había futuro con aquellos hombres!
_____ estaba molesta consigo misma porque lo cierto era que estaba un poco emocionada ante la idea de salir a cenar con un hombre así. Sí, estaba emocionada, para qué negarlo. Estaba ligeramente sonrojada y sus ojos tenían un brillo especial.
Hacía un rato que no había vuelto a pensar en Daryl y, ahora que lo estaba haciendo, lo único que sentía por su prometido era un intenso resentimiento por haberla puesto en una situación así. Si no le hubiera dado plantón, no se encontraría en aquel brete.
Nick: —Date prisa, _____ —le dijo Nick desde el otro lado—. Se han ido ya todos los camareros y tenemos mesa reservada para las siete. No creo que quieras que lleguemos tarde, ¿verdad?
«Que sarcástico», pensó _____ sonriendo sin embargo.
Aquella sonrisa la sorprendió y la llenó de preocupación.
No podía salir del baño sonriéndole. Ni con el pelo suelto. Era demasiado. Humillante. No quería ni imaginarse que Nick creyera que estaba intentando flirtear con él.
Tu:—Un momento —le contestó—. Tengo un problema con el pelo.
Y volvió a recogérselo. Por supuesto, no se hizo el moño de todas las mañanas porque hubiera tardado demasiado, pero se lo recogió en la nuca con las horquillas que siempre llevaba, se abrochó la chaqueta hasta arriba de nuevo, y se quitó el pintalabios con un pañuelo de papel.
En cuanto a su maltrecho corazón, que latía aceleradamente, no podía hacer mucho para remediarlo. Menos mal que Nick no se iba a dar cuenta de eso.
Volver arriba Ir abajo
NicholasJonasMiller
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 372
Edad : 21
Fecha de inscripción : 26/07/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 23rd 2011, 18:22

Me encanta SIGUELA!

Oye que paso con "Amor robado" amaba esa novea siguela :/
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 23rd 2011, 18:33

NicholasJonasMiller escribió:
Me encanta SIGUELA!

Oye que paso con "Amor robado" amaba esa novea siguela :/


Ahorita en un rato subo capitulo y sobre "Amor robado" perdi el documento y no he podido recuperarlo,he buscado
mil maneras pero no he podido,intentare mas y si logro recuperarlos subo Wink y gracias por leer esta nove Wink
te Kerooo!! Wink
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 23rd 2011, 18:47

Capitulo 4

Nick no sabía muy bien qué esperaba ver cuando se abriera la puerta del baño. Se había imaginado a ______ transformándose en una vampiresa seductora con el pelo suelto, zapatos de tacón y perfume exótico. No hubo suerte.
Cuando la puerta se abrió, la _____ que apareció fue la de todos los días, aquélla que no necesitaba convertirse en vampiresa seductora de pelo suelto, zapatos de tacón y perfume exótico para volverlo loco.
Entonces, ¿por qué había tardado tanto?
Nick observó algo irritado que el moño que ____ lucía ahora no era exactamente igual que el de antes aunque se parecían en que ambos eran estrictos y serios.
Nick se imaginó deshaciendo aquel moño, metiendo los dedos entre los mechones de pelo y dejando caer la cabellera sobre los hombros de ____.
A poder ser, desnudos.
«Tranquilízate», le dijo una voz procedente de la parte de su cerebro que no estaba conectada con sus hormonas masculinas.
Tu:—¿Los camareros ya se han ido? —preguntó ____-.
Nick:—Sí, solamente quedamos nosotros. Venga, vamos.
Dicho aquello, se resistió a agarrarla del codo para ir hacia el ascensor. Estaba ya muy excitado y no quería ni tocarla. Por otra parte, suponía que a _____ no le hubiera hecho ninguna gracia tanta familiaridad. La conocía lo suficiente como para saber que no era de las que tocaba ni le gustaba que la tocasen.
Y lo malo era que le gustaba, le gustaba como protegía su espacio personal y también le gustaba su aire de contención. Le parecía muy sexy. Sí, aquella mujer era muy sexy.
A veces, Nick se preguntaba si ____ se daría cuenta de su sensualidad y si la explotaría en alguna ocasión. No lo creía así, lo que la hacía todavía más sexy a sus ojos.
«Deja de pensar en eso», se reprendió a sí mismo.
Tu:—La reunión ha ido bien, ¿no te parece? —le preguntó ______ una vez en el ascensor—. Los directivos con los que he estado hablando parecían muy contentos con los progresos de la empresa y… contigo.
Nick creyó detectar que ______ no se explicaba cómo era posible que estuvieran contentos con él.
Tu: —Se te da muy bien la gente —añadió ____ con ese tono de voz suyo que convertía un cumplido en una crítica.
Nick:—Debe de ser de todas las fiestas a las que he ido —contestó Nick como si tal cosa mientras apretaba el botón del aparcamiento—. Por cierto, Max estaba impresionado contigo. Por lo visto, lo has dejado con la boca abierta con tus opiniones sobre la inflación.
_____ lo miró muy seria.
Nick: —No te lo digo de broma —le indicó Nick—. Te lo estoy diciendo muy en serio. Le has caído bien. De hecho, me ha dicho que me ande con cuidado y haga todo lo que esté en mi mano para que no te vayas, lo que me lleva a preguntarte algo personal —añadió mientras las puertas del ascensor se abrían.
Tu:—Dime.
Nick:—¿Piensas seguir trabajando una vez casada?
Por cómo lo miró,Nick supo la respuesta.
¿Y qué fue del alivio que supuestamente iba a sentir? ¡Lo único que estaba sintiendo era zozobra! ¡Aquello era ridículo! Si no podía tenerla, lo mejor era no estar cerca de ella, lo mejor era no verla para poder olvidarse de ella. Cuando la perdiera de vista, podría volver a la normalidad y tendría mucho cuidado con la próxima secretaria que contratara. Sí, lo mejor sería contratar a una mujer como la secretaria de su padre, que tenía cincuenta y tantos años.
Su padre sí que había aprendido la lección y siempre contrataba secretarias eficientes, pero normales físicamente. Eso era, por supuesto, porque su primera mujer y madre de Nick había sido su secretaria y era muy guapa.
Nick se quedó mirando fijamente a ____, que no era muy guapa, pero que tenía una cara que a él cada día se le hacía más atractiva, un rostro de ojos grandes y boca ancha y sensual, por no hablar de su cuerpo, claro, aquel cuerpo que parecía un reloj de arena y que lo atormentaba constantemente.
Nick:—¿Y cuándo pensabas decírmelo? —le preguntó visiblemente ofendido mientras, en contra de todo sentido común, la agarraba del codo para salir del ascensor.
____ se sorprendió ante su enfado, pues Nick no solía enfadarse por nada. De hecho, nunca había tenido un jefe tan fácil. Incluso podía llegar a parecerle demasiado fácil, pero, tal y como él le había dicho en una ocasión cuando ella le había reprochado la cantidad de tiempo que pasaba fuera del despacho, era de los que creían que la vida era para disfrutarla.
El hecho de que se hubiera enfadado con ella la disgustó y tampoco le estaba gustando la fuerza con la que le había agarrado del brazo.
Tu:—Yo no he dicho que vaya a dejar de trabajar definitivamente —se defendió—. La verdad es que todavía no lo he decidido.
Nick:—Eso no es propio de ti. Me da la sensación de que tú tienes la vida planeada hasta el último detalle.
Así dicho, parecía una mujer aburrida y predecible.
Tu:—Hacer planes y tener metas no es nada malo —se defendió ____ —. No todos podemos permitirnos dejamos llevar sin pensar en el mañana.
Nick: —Touché —contestó Nick riéndose con aquella sonrisa suya a la que ____ se había acostumbrado.
Aquello relajó la tensión que se le había formado en el estómago, pero lo que más la relajó fue que la soltara el codo. No le había gustado que la tocara porque había sentido un escalofrío inesperado.
Nick se inclinó para abrir la puerta del coche y ____ se dio cuenta entonces de que se habían parado junto a un deportivo rojo cereza.
Como a muchas mujeres, los coches no le atraían demasiado. Lo único que le pedía a un coche era que fuera fácil de limpiar y que fuera seguro. La pintura metalizada de aquél brillaba, pero no le parecía seguro. Aquel coche exudaba peligro, atrevimiento y sexo. _____ entendió de repente por qué los ricos llevaban coches así y por qué otros hombres les tenían envidia.
Aquellos coches eran la seducción sobre ruedas.
Cuando se agachó para introducirse en el asiento del copiloto, lo comprobó en sus propias carnes, pues se le deslizó la falda hasta la mitad del muslo.
_____ se dio cuenta de que Nick se había percatado y se había quedado mirándole las piernas. Le pareció que transcurría una eternidad hasta que volvía a mirarla a los ojos, una eternidad deliciosamente excitante.
Cuando sus ojos se encontraron, no fue excitación lo que vio en los de Nick sino, más bien, irritación.
Nick:—Cuidado con el codo —le dijo bruscamente antes de cerrar la puerta.
Tu: —Qué tonta soy —murmuró _____ apretando contra su pecho el bolso que había dejado sobre su regazo mientras su jefe daba la vuelta al bólido para ponerse al volante.
Le costó mucho relajarse después de haber sorprendido a Nick mirándole las piernas, se le hizo muy difícil ignorar que el corazón le latía aceleradamente, se le hizo imposible fingir que le habría gustado que le hubiera seguido mirando las piernas.
Nick: —Es la primera vez que montas en mi coche, ¿verdad? —le preguntó Nick metiendo la llave en el contacto.
Tu:—Sí —contestó ____.
Nick:—Será mejor que te pongas el cinturón de seguridad —le aconsejo mirándola de reojo.
____ intentó ponérselo, pero no lo consiguió, así que Nick se inclinó sobre ella y la ayudó. Era perfectamente consciente de que le había tocado el pecho con el brazo por accidente, pero eso no impidió que se le endurecieran los pezones.
Nick: —Perdón, es que no hay mucho sitio —se disculpó.
Una vez resuelto el problema del cinturón de seguridad de _____, se puso el suyo y encendió el motor del coche, dándole a _____ la oportunidad de recuperar la compostura.
El alivio duró poco porque, en cuanto el coche se puso en marcha, _____ sintió una fuerte vibración por todo el cuerpo que le entraba por los pies y la recorría hasta la cabeza.
Cuando Nick metió marcha atrás, aceleró y salió del aparcamiento a gran velocidad, _____ sintió una extraña sensación de hilaridad.
Normalmente, no le gustaba nada la velocidad, pero no había nada de normal en todo aquello.
En un abrir y cerrar de ojos estaban en George Street, donde había tráfico y tuvieron que reducir la marcha.
Nick: —¿Qué te parece mi coche? —le preguntó Nick al parar en un semáforo.
¿Qué le parecía su coche? Le parecía tan sexy como él.
Tu:—Muy bonito —contestó haciéndolo reír.
Nick:—Sólo a ti se te ocurriría decir que un Ferrari es muy bonito —contestó, acelerando de nuevo cuando el semáforo se puso verde.
Nick giró a la izquierda en la siguiente calle y, luego, a la derecha. A partir de allí, _____ se desorientó y no se volvió a fijar en donde estaban hasta que el coche se paró en un pequeño aparcamiento cerca del muelle.
Nick: —¿Has estado en el Neptuno alguna vez? —le preguntó Nick, apagando el motor y desabrochándose el cinturón de seguridad.
Tu: —No —contestó _____.
Nick: —Seguro que te gustara.
A ______ no le cabía la menor duda. ¿A quién no le iba a gustar que la invitaran a cenar a uno de los mejores restaurantes de la ciudad, donde la carta sería para morirse y el vino néctar de dioses?
De repente, supo por qué había tantas mujeres detrás de su jefe. No era necesariamente que quisieran casarse con él, aunque seguro que había muchas a las que les encantaría la idea, sino porque los millonarios podían hacer que una chica se lo pasara muy bien. Con ellos se podía conocer la dolce vita de verdad, montar en los mejores coches, comer en los mejores restaurantes y pasar las mejores vacaciones.
Los ricos como Nick podían darles a las mujeres todo lo que querían.
Excepto compromiso.
Seguro que su jefe era un as en la cama.
¿De dónde había salido aquel pensamiento?
_____ se dijo que daba igual porque jamás lo iba a averiguar. Para empezar, porque Nick no tenía el más mínimo interés en ella. No había que ser muy lista para imaginarse con qué tipo de mujeres le gustaba acostarse y ella, desde luego, no daba el perfil.
En aquel momento, Nick le abrió la puerta y le ofreció la mano para ayudarla a bajar del coche. _____ no tuvo más remedio que aceptarla. En aquella ocasión, sin embargo, iba a mantener la compostura y no se le iba a notar nada.


Cuando sintió la mano de ______, Nick tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para disimular sus sentimientos. Llevaba excitado desde que le había visto las piernas y se las había imaginado abrazándolo de la cintura.
Luego, cuando le había rozado el pecho con el brazo, había estado a punto de cometer una tontería y quedar completamente en ridículo. Menos mal que, mientras conducía, había conseguido recuperar el sentido común y algo de control sobre sí mismo.
Pero seguía estando excitado y volver a tocarla se le antojaba un placer perverso. La ayudó a salir del coche, disfrutando de la calidez de su mano aunque no del brillo de disgusto que vio en sus ojos.
«Que se fastidie», pensó, agarrándola de la mano todavía más fuerte.
En aquel momento, sonó su teléfono móvil, lo que le fastidio. ______ aprovechó aquel momento para retirar la mano apresuradamente y girarse para cerrar la puerta del coche.
Nick: —No te olvides de cerrar con llave —le dijo en tono frío y distante mientras Nick se sacaba el teléfono del bolsillo del pantalón y contestaba.
Nick: —Nicholas Jonas—respondió, preguntándose qué tipo de masoquista era para invitar a ______ a cenar.
Mamá: —Nick, cariño —le dijo una voz femenina—. ¿Te pillo en mal momento?
Nick—Claro que no, mamá. ¿Qué tal? —contestó Nick cerrando el coche con el mando a distancia y guardándoselo en el bolsillo.
Mamá:—No voy a poder ir a comer contigo mañana. Lo siento.
Nick:—No pasa nada. Lo podemos dejar para el viernes que viene.
Unos meses atrás, su madre se había quejado porque apenas se veían excepto en Navidades y en las bodas de su padre, así que habían quedado en verse todos los segundos viernes de mes para comer. Había sido una idea espléndida ya que, durante esos almuerzos, Hugh había empezado a conocer a su madre de verdad. En aquellos momentos, además de ser madre e hijo, eran muy buenos amigos.
Mamá:—Consulto la agenda y te llamo, ¿de acuerdo?
Nick:_—Desde luego, no paras.
Mamá::—¿Preferirías que me quedara en casa llorando por tu padre?
Nick:—No creo que lo hayas hecho nunca.
Mamá::—Solamente durante los primeros diez años. ¿Dónde estás, cariño? No, no me lo digas. A ver si lo adivino. Te has echado una novia nueva y la vas a impresionar invitándola a cenar en el Neptuno.
Nick enarcó las cejas. Por lo visto, su madre lo conocía muy bien.
Nick: —No —contestó—. He invitado a cenar a _____ en recompensa por su trabajo de hoy.
Mamá:—¿Al Neptuno? —insistió su madre.
Nick:—Sí.
Mamá:—¿Y ha aceptado la invitación?
Nick:—¿Por qué no iba a aceptarla? No pasa nada.
Su madre se rió.
Mamá_—Siempre pasa algo cuando sales con una mujer que te gusta.
Nick se quedó sin palabras.
Mamá:—¿Te creías que no me había dado cuenta?
Nick no supo qué contestar.
Mamá:—Ya sabes que yo nunca te digo lo que tienes que hacer, pero te voy a dar un consejo. Cuando un hombre se acuesta con su secretaria, hace daño a mucha gente. Sobre todo, a su secretaria. Y más, si su secretaria está prometida y se va casar con otro hombre. Así que haz caso a tu madre y mantén las distancias con esa adorable chica.
Nick:—Así lo haré.
Mamá:—Muy bien. ______ me cae fenomenal y, si le haces daño, me voy a enfadar.
Nick:—Mamá, te tengo que dejar. Tenemos mesa reservada —se despidió Nick, cortando la conversación y mirando a ______ —. Mi madre no puede quedar a comer conmigo mañana —le dijo a modo de explicación.
Tu:—Qué pena. Solemos charlar cuando viene a buscarte al despacho.
Nick:—Ya me he dado cuenta. Mira, te propongo que apaguemos los teléfonos móviles durante un par de horas, ¿de acuerdo? Es muy molesto que te llamen cuando se está cenando.
____ dudó, pero abrió el bolso y apagó su teléfono. Nick sonrió encantado. Había sido una victoria pequeña, pero le sabía a gloria.
Nick: —Muy bien —dijo, volviéndola a agarrar del codo de manera masoquista y guiándola por el aparcamiento hasta la puerta de entrada del restaurante.
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 23rd 2011, 19:31

Novela CANCELADA

Las Quiero
Volver arriba Ir abajo
Carpe Diem
Super Fan De Los JoBros!
Super Fan De Los JoBros!


Cantidad de envíos : 4765
Edad : 21
Fecha de inscripción : 03/02/2011

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 23rd 2011, 19:34

noo!! porque!!
me encanto el capi
no la canceles u.u
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 24th 2011, 11:18

Capitulo 5

El Neptuno era tal y como _____ se lo esperaba: muy clásico, con una vista magnífica sobre el puerto y una carta con platos tan deliciosos que dudó sobre lo que pedir, algo no muy habitual en ella.
Los platos, además de increíblemente apetitosos, eran increíblemente caros también. ¿Cuánto costaría el vino?
Nick:—Por favor, deja de mirar los precios —le dijo Nick cuando _____llevaba ya cinco minutos recorriendo la carta—. Me da exactamente igual lo que pidas, pero date prisa. Estoy muerto de hambre.
_____ siguió dudando.
Nick:—Permíteme que pida por ti —insistió
Tu:—Tal vez sea lo mejor —contestó ____ cuando apareció un camarero.
Nick le dijo que no iban a tomar entrantes y le pidió directamente los platos principales. Un pescado local acompañado con una exótica guarnición de pasta y verdura que _____ no osó preguntar cómo era para no quedar como una ignorante. Nick también le indicó al camarero que les llevara pan con hierbas aromáticas y una botella de vino tinto que _____ sospechó que costaría mucho más de lo que ella se gastaba en las grandes ocasiones, que solían ser quince o veinte dólares.
El camarero volvió como un rayo con la botella de vino y Nick se tomó su tiempo probándolo antes de asentir para que les sirviera.
Nick:—No he probado este vino. Me lo ha recomendado un amigo —comentó una vez a solas con ______—. ¿Qué te parece?
______ lo probó y, literalmente, suspiró de placer.
Tu:—Está muy bueno.
Nick:—Sí, no está mal. Los he tomado mejores, pero no está mal. Ah, aquí llega el pan. Menos mal. Necesito comer algo si bebo alcohol. Sobre todo, si te quiero llevar a casa luego.
______ estuvo a punto de atragantarse con el vino, lo que habría sido un desperdicio.
Tu:—No hace falta que me lleves a casa. Puedo tomar el tren. Vivo bastante cerca de la estación.
Nick:—¿Crees que te voy a dejar ir sola casa cuando haya oscurecido?
Tu: —No oscurece hasta después de las ocho —contestó _____.
Nick:—Pues más o menos esa hora será cuando salgamos de cenar. Por favor,______, no hagas una montaña de un grano de arena y que ni se te pase por la cabeza tomar un taxi. Te voy a llevar a casa y punto. Si te preocupa que vaya a beber demasiado alcohol, puedes estar tranquila. Sólo voy a tomar dos copas. El resto de la botella es para ti.
Y _____- se encontró tomándose, efectivamente, el resto de la botella, incapaz de resistirse al vino ni a los deseos del hombre que tenía sentado frente a ella. Cuando Nick se ponía cabezota era difícil resistirse a él. Su jefe, normalmente tan fácil de manipular, se había convertido en un hombre diferente aquella noche y _______ ya no podía controlarlo.
Se había convertido en un hombre increíblemente atractivo a sus ojos. Menos mal que Nick no sabía lo que estaba pensando y así debía seguir siendo.
Al ganarle Nick terreno, _____ se sentía completamente desprovista de su firmeza normal e incluso consintió que pidiera un postre con muchas calorías, a saber, tarta de nueces y almendras con nata montada.
Normalmente, no se le ocurría tomar cosas así porque ganaba peso con facilidad, pero aquella noche se lo comió todo acompañado por un delicioso café irlandés y lo disfrutó de lo lindo.
Cuando terminaron de cenar y volvieron al Ferrari de Nick, ____ pensó por primera vez en toda la velada en Daryl.
¿Y si la había llamado al móvil? ¿Y si había llamado a casa? ¿Dónde creería que estaba? Con un poco de suerte, en el gimnasio.
_____ se tranquilizó recordando que Daryl no solía llamarla cuando salía con sus amigos, pero, aun así, había sido una locura por su parte salir a cenar con su jefe. Había sido una traición a su norma de no traspasar jamás la delgada línea que los separaba.
Por supuesto, sabía que Nick no iba a intentar nada después de la cena. Era de sí misma de quien no se fiaba. Aquel día había sido extraño y llevaba horas percibiendo a Nicholas Jonas como hombre y no como jefe. Todo había empezado cuando lo había visto con aquel traje que le quedaba tan bien, había continuado en la reunión y había llegado a su clímax cuando se había montado en su maravilloso coche y había dejado que tomara las riendas de la situación.
A partir de ahora, cada vez que lo viera, le iba a costar no recordar lo que había sentido cuando Nick se había inclinado sobre ella en el coche para ayudarla con el cinturón de seguridad. Aunque mentalmente lo seguía teniendo por un playboy sin escrúpulos, su cuerpo estaba explorando otras sensaciones y quería más, quería volver a montar en su coche, quería volver a beber vino francés, quería que las mujeres la miraran con envidia.
¡Aquello era una locura!
Decidió comenzar a buscar otro trabajo al día siguiente.
Daryl iba a estar encantado.
Nick:—Dime cómo llego a tu casa. Sé que vives en Ashfield, pero no suelo moverme por ahí.
Nick: —Me lo imagino —contestó _____ con más acidez que educación.
Pero no se sintió culpable. Tenía que seguir trabajando para aquel hombre durante unas cuantas semanas más, así que, cuanto antes volvieran a su relación anterior, mucho mejor.


Nick apretó los dientes y se dijo que habían vuelto a la casilla de salida. Durante un rato de aquella velada, había percibido que _____ se comportaba como una mujer normal. Debía de haber sido el vino lo que había hecho que bajara las defensas contra él en el restaurante.
Tu:—La siguiente salida es la mía —le indicó _____ con brusquedad.
A los pocos minutos, el Ferrari de Nick recorría una amplia avenida.
Tu:—Déjame aquí y ya cruzo yo —comentó _____ señalando un bloque de pisos de ladrillo rojo que había a la derecha—. No hace falta que des la vuelta.
Nick sintió que su rebeldía natural y cierta frustración se apoderaban de él y lo llevaban a ignorar las indicaciones de su secretaria, lo que desembocó en el Ferrari haciendo un trompo y parándose en la puerta del edificio de _____.
No había sido una maniobra peligrosa porque los coches que venían estaban muy lejos, pero su secretaria no lo debía de haber percibido así porque incluso había gritado asustada.

_____ sintió ganas de abofetearlo.
Nick: —Perdona si te he asustado —se disculpó Nick sin convencimiento.
_____ lo miró fijamente.
Tu:—Las normas de tráfico están para cumplirlas —lo reprobó.
____ la miró como si tal cosa.
Nick:—No ha sido peligroso y, además, las normas hay que saltárselas de vez en cuando.
«Eres un imbécil arrogante», pensó ________.
Tu:—No hace falta que me acompañes —se despidió con frialdad y se bajó del coche en un abrir y cerrar de ojos—. Gracias por traerme a casa. Nos vemos mañana. Si no te vas a jugar al golf, claro —añadió con sorna cerrando la puerta con fuerza.
Para cuando llegó a la puerta de su apartamento, todavía estaba furiosa y no podía dejar de pensar en que lo que más le apetecía hacer en aquellos momentos era dejar de trabajar para Nicholas Jonas.
Una vez dentro de casa, dejó el bolso en una silla y miró el teléfono. Gracias a Dios la lucecita del contestador automático no estaba parpadeando. Eso quería decir que no había mensajes y que Daryl no había llamado.
______- se fue desabrochando los botones de la chaqueta mientras se dirigía a su dormitorio. Una vez allí, se sorprendió al ver que Daryl estaba tumbado en la cama, completamente vestido, con los brazos detrás de la cabeza y mirándola fijamente.
Tu:—¡Vaya, qué susto! —exclamó con el corazón latiéndole aceleradamente—. ¿Qué haces en casa tan pronto?
Daryl no contestó, pero se incorporó muy lentamente, sin dejar de mirarla con frialdad.
Daryl:—Te he estado llamando, pero tenías el móvil apagado —contestó caminando hacia ella—. He llamado también a casa, pero tampoco estabas. Estaba preocupado, así que me he venido —le explicó—. ¿Dónde estabas?
______ le iba a contar la verdad cuando vio algo en sus ojos que le dio miedo y que le hizo mentir.
Tu:—Me he quedado tomando algo con una compañera —dijo.
Daryl:—Zorra mentirosa —le espetó Daryl, abofeteándola.
_____ gritó de dolor y de sorpresa.
Daryl:—Te he visto saliendo de su estupendo coche ahora mismo. Te crees que soy tonto. ¿Te crees que no sé lo que está ocurriendo? —gritó Daryl.
Tu: —No está ocurriendo nada —le aseguró _______ mientras la cabeza le daba vueltas.
Daryl: —¡Mentirosa! Los hombres como Nicholas Jonas siempre tienen aventuras con sus secretarias y a ti, preciosa, te encanta el sexo. ¿Es bueno en la cama? ¿Mejor que yo? Espero que sí porque esto te va costar muy caro.
______ se quedó mirando al hombre que había creído amar hasta aquel momento y que creía que la amaba a ella. En aquellos momentos, se estaba riendo de manera cruel.
Daryl: —Para que lo sepas, haberte acostado con tu jefe te va a costar nuestro matrimonio. Comprenderás que no me voy a casar contigo.
La sorpresa de ______ dio paso gradualmente a la furia.
Tu: —¿Y te crees que yo me voy a querer casar contigo ahora? —le espetó—. No me casaría contigo aunque fueras el último hombre sobre la faz de la tierra. Tienes suerte de que no llame a la policía y te denuncie por agresión, pero te aseguro que lo haré si me vuelves a pegar. ¡Vete ahora mismo! ¡Quiero que recojas tus cosas y te vayas ahora mismo!
Daryl:—¡No puedes hacerme eso! —gritó Daryl.
Tu: —Claro que puedo —le rebatió _____ —. El alquiler está a mi nombre, los muebles son míos, todo lo que hay en esta casa, excepto tu ropa, es mío. Si no te vas por las buenas, llamo a Nick para que mande a uno de sus guardaespaldas para que te eche —añadió aunque, a diferencia de su padre, Nick no llevaba guardaespaldas porque decía que prefería arriesgarse a que lo mataran o a que lo secuestraran que vivir enclaustrado.
Daryl: —Así que admites que te estás acostando con ese chulo.
Tu:—No admito nada.
Daryl la miró con odio y ______ temió que le fuera a pegar de nuevo.
Tu: —Si no recoges tus cosas ahora mismo, llamo a la policía —insistió casi gritando.
Daryl reaccionó entonces y fue hacia el armario. ______ se colocó junto a la cama y se cruzó de brazos. Aunque por fuera parecía tranquila, por dentro estaba temblando. Había tenido muchos problemas en su adolescencia, pero jamás había habido violencia en su casa. Sin embargo, sabía que en casa de Daryl había habido maltratos físicos. Sí, su padre le había pegado.
«De tal palo, tal astilla», pensó ______ .
De buena se había librado.
_______- observó en silencio mientras Daryl llenaba dos maletas con sus cosas. Dos maletas que eran suyas porque ella las había pagado, pero no dijo nada porque quería que se fuera cuanto antes.
Daryl acabo de meter la ropa, fue al salón y volvió con un montón de cedes.
Daryl:—Son míos —le dijo desafiante—. Me los has regalado tú. El anillo de compromiso para ti, por supuesto, porque lo pagaste tú. Con lo ahorradora que eres, seguro que lo aprovechas con el siguiente. ¡La verdad es que no sé qué vi en ti porque no eres más que una dictadora y una tacaña! Supongo que, como eres muy buena en la cama, no vi cómo eras en realidad, pero ahora lo veo todo claro —se despidió yendo hacia la puerta con su equipaje—. Te dejo que canceles tú la boda… aunque la verdad es que tampoco vas a tener mucho que cancelar —se rió.
______ cerró los ojos y se quedó donde estaba hasta que oyó que se cerraba la puerta. Entonces, corrió hacia ella y, con manos temblorosas, echó la cadena de seguridad. A continuación, corrió hacia el teléfono y cinco minutos después estaba hablando con un servicio de cerrajeros de urgencia.
A las nueve y media de la noche, había desembolsado doscientos dólares, pero Daryl no podría volver a entrar en su casa, pues las llaves que se había llevado ya no le servirían. _____- no descartaba la posibilidad de que intentara volver, bien para pegarle de nuevo o bien para llevarse todo lo que había en la casa.
Por eso, además de cambiar la cerradura y de poner una barra de seguridad, había puesto candados en todas las ventanas.
Cuando comprobó que su integridad física estaba asegurada, su frágil estado emocional salió a la luz y se encontró dejándose caer al suelo. Allí se quedó un buen rato, abrazándose las rodillas, sin llorar, pensando que estaba sola de nuevo, sola en el mundo, que nadie la quería, que no tenía a nadie ni a quién acudir para que la consolara.
Si aquella situación se hubiera producido un año antes, se habría ido a casa de Val en Pearl Beach, habría acudido a la única persona que la había querido de verdad y al único lugar donde encontraba paz. Allí, habría sanado y habría recuperado el valor para seguir adelante, como en otras ocasiones había hecho.
Pero Val ya no estaba.
El dolor que le había producido la pérdida de su mejor amiga el año anterior se había visto amortiguado de alguna manera cuando se había enterado de que en su testamento Val había dispuesto que heredara su casa de la playa cuando cumpliera treinta años. Saber que iba a poder ir a aquel lugar que tanto amaba cuando quisiera le había hecho encarar el futuro de otra manera, le había dado coraje para aceptar la propuesta de matrimonio de Daryl y fuerza para empezar a hacer planes concretos para crear una familia con él, algo que siempre había querido, pero que siempre le había dado miedo porque las referencias que tenía del matrimonio y de la maternidad no eran buenas.
Con su pasado, lo más probable era que el matrimonio le saliera mal y no le quería eso.
—Pues me ha salido todo fatal —sollozó.
Y las lágrimas que resbalaron por sus mejillas no fueron por Daryl sino por la posibilidad de perder la casa de Val.
Jamás volvería a salir a aquel porche que tanto le gustaba ni a sentarse a ver romper las olas del mar en la arena dorada, no volvería a hacer té en la amplia y acogedora cocina de Val ni a disfrutar de las maravillosas siestas que se echaba allí.
—Nunca más —sollozó, dándose cuenta de la enormidad de su pérdida.
Entonces, comenzó a llorar con fuerza, sintiendo que los sollozos hacían vibrar su cuerpo y su cabeza. Al final, cuando ya no pudo más, se metió en la cama y se quedó dormida de puro cansancio.
No se despertó hasta que los primeros rayos del sol comenzaron a entrar por la ventana.
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 24th 2011, 13:41

Hola chicas mi nueva Novela:
Sinopsis....

Qué harías si el novio de toda tu vida te dejase plantada delante del altar el día que os debéis dar el sí quiero? Probablemente lanzar objetos cercanos, preferentemente arrojadizos y estamparlos contra el altar mayor, eso o planear un lento y cruel asesinato del novio fugado a manos de hormigas carnívoras del Amazonas… Esto sería lo lógico, pero nuestra heroína de hoy, asiste impasible, impertérrita al abandono de su prometido, sin lanzar objetos, sin cortar cabezas, sin berrear a nadie sus desgracias, lo cual me lleva a plantearos esta pregunta: ¿no os parece un tanto sospechoso? Aquí hay gato encerrado. Esta mujer no está tan despechada como debiera.


[
Volver arriba Ir abajo
Carpe Diem
Super Fan De Los JoBros!
Super Fan De Los JoBros!


Cantidad de envíos : 4765
Edad : 21
Fecha de inscripción : 03/02/2011

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 24th 2011, 13:50

AHHHHHHHHHHHH!!
me encanto el capi!!
siguela pronto porfa!!
Volver arriba Ir abajo
NicholasJonasMiller
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 372
Edad : 21
Fecha de inscripción : 26/07/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 24th 2011, 20:45

SIHUELAAA! No la canceles Sad
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 25th 2011, 13:49

Awwww muy buen capitulo

Capitulo 6

Nick se quedó mirando fijamente a ____ Se había fijado en el moretón que lucía en la mejilla en cuanto había entrado en el despacho. Media hora tarde, por cierto. La había escuchado mientras ______ intentaba explicar cómo se había golpeado en la cara y se había quedado con la boca abierta cuando se había puesto llorar.
Tu:—Vete —le había dicho sollozando mientras sacaba un pañuelo de papel del bolso.
Pero Nick no se iba a ir. Le habría gustado tomarla entre sus brazos, pero sabía que a ella no le hubiera hecho ninguna gracia, así que esperó pacientemente frente a su mesa hasta que ______ dejó de llorar.
Nick:—No te puedes casar con ese hombre —comentó.
Tu: —No tengo ninguna intención de hacerlo —contestó ______—. Lo he echado de casa.
Nick: —¿Y se ha ido tan contento? —se sorprendió Nick
Tu:—No quería irse, pero le dije que llamaría a la policía o a tus guardaespaldas.
Nick:—¡Pero si yo no tengo guardaespaldas!
Tu:—Ya, pero eso él no lo sabe.
Nick:—Ya. ¿Y si vuelve?
Tu:—He cambiado la cerradura.
Nick:—Muy bien hecho, pero creo que lo mejor sería que te quedaras unas cuantas noches en otra casa.
Mientras tanto, él se encargaría de encontrar a aquel canalla para darle a probar su propia medicina. Nick había aprendido artes marciales en su adolescencia, durante los veranos en los que su padre estaba demasiado ocupado para pasar tiempo con él y su madre no había sabido qué hacer con él y con su incombustible energía.
Tu: —No me parece necesario —contestó _____.
Nick:—Pues a mí, sí. No me sirves de nada si no puedes descansar por las noches y vienes al trabajo agotada. Mira, se me acaba de ocurrir una cosa. Te vas a quedar en el ático de mi padre hasta que vuelva. A él no le importará.
Tu:—¡No, no puedo hacer eso!
Nick:—¿Por qué no?
Tu:—¡Porque… porque… porque no!
Nick:—Tonterías. Seguro que tú eres mucho más organizada que yo y mi padre estará encantado. Vamos a ir a buscar algo de ropa a tu casa ahora mismo. Así, no tendrás que volver sola esta noche.
_____ se puso en pie y lo miró dolida.
Tu:—Ya lo estás haciendo otra vez.
Nick:—¿A qué te refieres?
Tu:—Me estás avasallando, exactamente igual que anoche. No quería ir a cenar contigo. No me apetecía realmente, pero no aceptaste mi negativa. Luego, no quería que me llevaras a casa, pero insististe. ¡Si no lo hubieras hecho, Daryl no se habría puesto celoso, me habría casado con él y no habría perdido lo que más quiero en el mundo!
Nick: —No me puedo creer lo que acabas de decir,_______—se indignó Nick—. ¿El hombre que te ha pegado es lo que más quieres en el mundo? Te tenía por una mujer más inteligente.
Tu:—No estoy hablando de Daryl. A ése no le quiero volver a ver jamás.
Nick:—¿Entonces? Me tienes confundido. No entiendo nada.
______ suspiró.
Tu:—Es una historia muy larga —contestó sentándose de nuevo.
Nick:—Tenemos todo el día.
Tu:—Se supone que tenemos que trabajar.
Nick se encogió de hombros.
Nick:—Recuerda que ahora yo soy el jefe y puedo hacer lo que me dé la gana. ¿Qué te parece si pones el contestador automático y nos vamos a tomar un café por ahí?
Tu:—No, no me apetece. No me apetece salir a la calle, no quiero que la gente me mire. En el metro lo he pasado fatal.
Nick:—Claro, te entiendo —contestó Nick—. Aun a riesgo de que me digas que te avasallo, te propongo que subamos a casa de mi padre y nos tomemos una taza de café en la terraza. Mi padre tiene siempre un café buenísimo y dispone de una cafetera impresionante…


Cualquier otro día y en cualquier otra situación, ____ habría rechazado la invitación, pero, en aquellos momentos, no se sentía con fuerzas. Más bien, se sentía frágil, débil y necesitada.
Tu:—Muy bien —contestó sintiendo que la barbilla comenzaba a temblarle de nuevo.
Nick:—No irás a llorar otra vez, ¿verdad? —se sobresaltó Nick.
______ estuvo a punto de reírse.
Tu: —No, Nick, tranquilo, no voy a llorar otra vez.
Nick: —Menos mal —murmuró Jonas-. Venga, vamos.
El ático de Dickie Jonas resultó ser como un museo diáfano de estancias enormes y delicados muebles de cuero italianos, pero en el que no había toques personales por ningún sitio. El decorador que se había hecho cargo de la casa había elegido el negro y el blanco como colores básicos, lo que confería a los espacios mucha frialdad. Las paredes eran todas blancas, a juego con los suelos de mármol. La impresionante cocina tenía armarios blancos brillantes y encimeras de granito negro con los complementos en acero. La impresionante cafetera de la que Nick había hablado era negra y plateada también y las tazas que había colgando de una barra de acero eran negras.
Nick: —No tardo nada —comentó Nick conectándola y disponiendo dos tazas—. ¿Por qué no sales a la terraza?
___ así lo hizo. Prefería estar al aire libre que con Nick en la cocina porque el deseo sexual que sentía por él, el mismo que había sentido el día anterior, era muy fuerte.
Menos mal que había decidido dejar el trabajo porque aquello iba de mal en peor.
Sí, su sentido común le decía que lo mejor que podía hacer era irse a otra ciudad. No había nada que la retuviera en Sidney. Desde luego, la repentina atracción que sentía por un hombre al que no respetaba no la iba a retener allí.
De repente, comprendió que solía sentirse atraída por hombres guapos y muy sensuales que no eran más que chicos malos.
La terraza, bañada por el sol, resultó ser mucho más agradable que el interior. Para empezar, por el suelo de baldosas de color crema y por los muebles de exterior, de una preciosa madera rojiza. Había arbustos en flor por todas partes. _____ no sabía qué plantas eran porque la jardinería nunca le había interesado demasiado, pero eran preciosas. Las vistas eran espectaculares, pues la terraza estaba orientada hacia el norte de la ciudad y se veía el puente del puerto y el Teatro de la Opera. El día prometía ser cálido, pero a aquellas horas todavía hacía fresco y el cielo estaba completamente despejado.
______ se sentó en una silla que formaba parte de un juego de cuatro. Así, Nick no podría sentarse demasiado cerca.
Tal y como había anunciado, no tardó en reunirse con ella.
_____ intentó no mirarlo fijamente mientras se acercaba con dos tazas de café humeante, pero era fascinante, en cierta medida, cómo se sentía atraída por aquel hombre. Durante meses, no había sentido absolutamente nada en su presencia. Bueno, sólo irritación. Sin embargo, ahora, siempre que estaba con él, se le aceleraba el pulso.
Lo cierto era que Nick era increíblemente guapo. Mucho más que Daryl. También tenía mucho mejor cuerpo que él.
Nick tenía rasgos muy masculinos, pero suavizados por una boca sensual y por cómo llevaba el pelo, con raya a un lado y caído levemente sobre la frente. De esa manera, una no tenía más remedio que fijarse en sus ojos, que eran de un penetrante azul y cuyo impacto era todavía mayor gracias a las larguísimas pestañas que los enmarcaban.
Nick: —Espero que te guste —comentó Nick dejando las dos tazas sobre la mesa y sentándose—. Sé que lo tomas solo, pero no sabía si te gusta con azúcar o no.
Tu:—Suelo tomarlo con dos azucarcillos —contestó _____
Nick: —Entonces, he acertado —sonrió Nick—. ¿Qué te parece la casa de mi padre?
Tu:—Me gusta la terraza y el jardín, pero lo de dentro… me parece un poco…
Nick:—¿Frío? Sí, no tiene alma.
____ lo miró sorprendida.
Nick:—Todas las casas de mi padre son así.
Tu:—¿Y cuántas tiene?
Nick:—Demasiadas. Mantenerlas le cuesta una fortuna, pero no hemos subido para hablar de mi querido padre. Quiero que me cuentes esa larga historia tuya. Estoy intrigado.


En realidad, Nick se sentía mucho más que intrigado, pero esperó pacientemente a que _____ se terminara el café.
Todo lo que tuviera que ver con ______ le interesaba. No se había dado cuenta hasta entonces de lo poco que sabía verdaderamente sobre ella. Lo único que conocía de su vida era lo que había puesto en su currículo y lo que le había contado ocasionalmente mientas tomaban un café. A saber, que su padre había muerto hacía muchos años y su madre más recientemente. También sabía que no tenía hermanos ni hermanas y también le había contado algo sobre su relación con el espantoso Daryl, por supuesto, y sobre sus planes de boda, esa boda que ya no se iba celebrar.
Nick intentó sentirse culpable por estar encantado de que ____ no se fuera a casar, de que fuera soltera de nuevo, pero no lo consiguió. No se sentía culpable en absoluto. Cuando la miraba, lo único que sentía era un deseo tan fuerte que se preguntaba cómo era posible que ____ no se diera cuenta.
Tu:—Te lo voy a contar, pero prométeme que no me vas a juzgar —le dijo _____
Nick estaba cada vez más intrigado.
Nick: —No te puedo imaginar haciendo nada malo, ________
Tu:—No es exactamente malo… —suspiró _______—. Mira, para resumir, en julio del año pasado una señora mayor a la que conocía murió y me dejó su casa siempre y cuando me casara antes de cumplir los treinta años. Si para cuando llegue mi cumpleaños, sigo soltera, la casa se venderá y el benefició se donará a la lucha contra el cáncer.
Nick la miró sorprendida.
Nick:—¿Eso es legal?
Tu:—Parece ser que sí. Ya me he informado.
Nick:—¿Y?
Tu:—Y, cuando Daryl me propuso que nos casáramos, le dije que sí.
Nick frunció el ceño.
Nick:—¿Me estás diciendo que no lo querías, que te ibas a casar con él solamente para no perder la casa?
Tu:—¿Lo ves? Me estás juzgando. Sabía que ibas a pensar eso.
Nick:—¿Y qué quieres que piense?
Tu:—Creía realmente que lo quería —le explicó ____
Nick:—Pero no era así.
Tu:—Ahora creo que, probablemente, no lo quería, no. La verdad es que no lo echo de menos. No siento que el corazón se me haya roto. Bueno, se me ha roto pero no por él sino por… por la…
Nick:—Por la casa.
Tu:—Sí —suspiró ____
Nick:—¿Y dónde está esa casa?
Tu:—En Pearl Beach.
Nick la miró con los ojos como platos. Había oído hablar de aquel lugar. Un amigo suyo que era pintor tenía una casa de vacaciones allí. Por lo que tenía entendido, era una zona muy cara.
Nick:—Comprendo —murmuró.
Tu: —No, no creo que comprendas nada —contestó ____ irritada—. Es imposible que lo comprendas porque no me conoces y no tienes ni idea de por qué quiero tanto esa casa. No es para sacar dinero ni para especular. Yo jamás la vendería. ¡Jamás! Val lo sabía perfectamente… bueno, ya da igual… no hay nada que hacer…
Nick:—¿Y por qué pondría tu amiga una cláusula así en su testamento? ¿Por qué no te dejó la casa y ya está?
Tu: —Creo que porque temía que nunca me casara. Ella sabía que yo quería hacerlo, pero que me costaba mucho dar el paso de comprometerme con una persona para toda la vida. Creo que, en lo más profundo de mí, estoy convencida de que no podría hacer funcionar un matrimonio.
Nick: —Te entiendo perfectamente —contestó Nick
_______ lo miró con ironía.
Tu:—Sí, no lo dudo. Bueno, la cosa es que le presenté a Daryl a Val en Navidad y le cayó bien. Aunque te cueste creerlo, puede ser encantador cuando quiere. Mi amiga me dijo que estábamos hechos el uno para el otro y que sería una locura no casarme con él, así que le dije que lo haría algún día, pero creo que no me creyó. Es la única razón que se me ocurre.
Nick:—Tiene lógica. ¿Y por qué esa casa significa tanto para ti?
Tu:—No creo que lo comprendieras.
Nick:—¿Por qué?
Tu: —Porque no —contestó _____ sonriendo con tristeza.
Nick:—Dame una oportunidad.
Tu:—Digamos que esa casa es para mí lo mismo que Tara era para Escarlata O'Hara.
Nick no había leído Lo que el viento se llevó ni había visto la película, pero tenía intención de hacerlo en cuanto pudiera hacerse con una copia.
Tu: —La primera vez que fui allí tenía nueve años —le explicó _____ mirando al horizonte—. Val solía tener a niños con problemas en acogida durante el verano. Se portó fenomenal conmigo. Con el paso de los años, huía allí cada vez que necesitaba consuelo emocional y paz. No sé que voy a hacer sin esa casa, pero me las voy a tener que apañar porque la vida sigue adelante —le explicó, dándole un par de tragos al café—.Nick , lo siento, pero voy a tener que dejar el trabajo.
Nick: —¿Cómo? —se sobresaltó Nick sintiendo que el pánico se apoderaba de él—. ¿Por qué? Ya no te vas a casar. Ya no hay razón para que dejes el trabajo.
Tu: —Ya no hay nada que me retenga en esta ciudad, sólo malos recuerdos y… y… mira, necesito irme. Seguro que no te cuesta encontrar a una sustituía.
Nick:—¿Cómo que no?
Tu: —Seguro que no —insistió ____—. Voy a preparar mi carta de renuncia y te daré tiempo más que suficiente para que encuentres a otra persona.
Nick: —No quiero que te vayas —dijo Nick mirándola a los ojos.
______ se ruborizó.
Tu:—Lo siento, pero me tengo que ir.
Nick: —No, eso no es así. Es lo que quieres hacer, pero tienes otras opciones.
Tu: —Efectivamente, es lo que quiero hacer —contestó ____- elevando el mentón en actitud desafiante.
Nick: —Exactamente igual que querías casarte con un hombre al que no querías.
Tu:—Eso ha sido un golpe bajo.
Nick:—Pero es la verdad.
De repente, a Nick se le ocurrió una idea ridícula que se apresuró a apartar de su mente, pero el pensamiento luchó por quedarse y fue tomando forma.
Nick: —Si hubiera alguna manera de no tenerte que deshacer de la casa de tu amiga, ¿estarías dispuesta a intentarlo? —le preguntó a ______.
Tu:—¿A qué te refieres?
Nick se percató de que a _____ se le había encendido un brillo de esperanza en los ojos y se dijo que sí, que sería capaz de aceptar su propuesta.
Nick: —¿Cuándo cumples treinta años exactamente?
Tu: —El veintitrés de febrero —contestó ______ frunciendo el ceño.
Nick:—Entonces tenemos más de dos semanas.
Tu:—¿Para qué?
Nick: —Para conseguir la licencia y casarnos.



aaaaaaaaaawwwww!! lindo no?? jejeje
Volver arriba Ir abajo
Andy_buenfil
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 313
Fecha de inscripción : 26/06/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 25th 2011, 16:19

............Sad...........Sad
Volver arriba Ir abajo
Carpe Diem
Super Fan De Los JoBros!
Super Fan De Los JoBros!


Cantidad de envíos : 4765
Edad : 21
Fecha de inscripción : 03/02/2011

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 25th 2011, 16:45

QUE?!
ES WOOW ES ENCERIO?!
CASA O NO CASA ME CASO CON EL = ! xD
jajajajja
AME el cap
estuvo..wow..
siguela pronto porfa!!
Volver arriba Ir abajo
NicholasJonasMiller
Vecina De Los Jonas!


Cantidad de envíos : 372
Edad : 21
Fecha de inscripción : 26/07/2010

MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Agosto 25th 2011, 17:17

Por dios mujer! Tienes que seguirla PERO YA!
Volver arriba Ir abajo
Contenido patrocinado




MensajeTema: Re: EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/    Hoy a las 19:11

Volver arriba Ir abajo
 
EL SECRETO DE UN MILLONARIO (Nick & Tu) /adaptada/
Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba 
Página 1 de 2.Ir a la página : 1, 2  Siguiente
 Temas similares
-
» Recordatorio: Cásate conmigo [Nick&tu] - Adaptada [TERMINADA]
» Mi amado Marqués (Nick & Tu) /adaptada/
» VENGANZA FINAL ADAPTADA!!! (NICK Y TU) DE TODO UN POCO CAPITULO 15 EL FINAL pag 4 TERMINADA!!!!!
» ♥ El secreto de Joe (Joe y tu) TERMINADA
» En la cama de un millonario (Nick&Tú,HOT)

Permisos de este foro:No puedes responder a temas en este foro.
Jonas Brothers Venezuela Foro Oficial :: Webnovelas/Fics :: Jonas Brothers: Fan ficts :: HOT-
Cambiar a: